viernes, 27 de septiembre de 2019

ALIMENTO Y SALUD





Según las tradiciones místicas de Oriente, todo lo que tú crees que eres no es sino comida. Tu cuerpo es comida, tu mente es comida, tu alma es comida. Más allá del alma hay ciertamente algo que no es comida. A ese algo se lo conoce como anatta, sin yo. Es vacío total. Buda lo llama shunya, el vacío. Es puro espacio. No contiene nada excepto a sí mismo: es conciencia sin contenido.

Mientras el contenido persiste, la comida persiste. Por comida se entiende aquello que se ingiere del exterior. El cuerpo necesita comida física; sin ella comienza a marchitarse. Así es como sobrevive; no contiene sino comida física.

Tu mente contiene recuerdos, pensamientos, deseos, celos, ansias de poder y mil y una cosas. Todo eso es también comida; es comida a un nivel un poco más sutil. El pensamiento es comida. Por ello, cuando tienes pensamientos nutritivos tu pecho se expande, cuando tienes pensamientos que te dan energía te sientes bien. Alguien dice algo bueno acerca de ti, un cumplido, y mira lo que te pasa: te alimenta.

Y si alguien dice algo malo acerca de ti, observa: es como si algo te hubiera sido arrebatado, te sientes más débil que antes. La mente se alimenta de una forma más sutil. La mente no es sino el aspecto interno del cuerpo; por ello, lo que comes afecta a tu mente. Si comes alimentos no vegetarianos, tendrás un tipo de mente particular; si comes alimentos no vegetarianos, ciertamente tendrás un tipo de mente diferente.

Puedes experimentarlo por ti mismo. Come algo y observa; come alguna otra cosa y observa. Escribe notas acerca de ello y te darás cuenta y te sorprenderás al descubrir que cada cosa que digieres no es solo física, sino que contiene una parte psicológica. Provoca que tu mente sea vulnerable a ciertas ideas, a ciertos deseos.

Por ello, a lo largo de la historia, ha existido una búsqueda de un tipo de comida que no reforzara la mente, sino que contribuyera a su disolución definitiva; un tipo de comida que en lugar de reforzar la mente reforzara la meditación, la no-mente. No se pueden dar reglas fijas y exactas, pues cada persona es diferente y cada cual tiene que decidir por sí mismo.

Observa lo que induces en tu mente. La gente es completamente inconsciente; lee de todo, pero no lee nada; no para de ver la televisión, cualquier cosa tonta y estúpida. Escucha la radio, no para de chismorrear, de parlotear, todo el tiempo vertiendo basura sobre tu cabeza. Evita situaciones en las que cargas de basura innecesariamente. Ya tienes demasiada ahora mismo; lo que necesitas es librarte de ella.

Habla menos, escucha solo lo que sea esencial, sé telegráfico al hablar y al escuchar. Si hablas menos, si escuchas menos, poco a poco verás  que una limpieza, una sensación de pureza, como si acabaras de tomar un baño, comenzara a surgir en tu interior. Este es el suelo fértil para que la meditación florezca.

jueves, 26 de septiembre de 2019

SANAR LA HERIDA DE UNA TRAICIÓN





La traición es una de las experiencias más dolorosas que podemos vivir. No importa si se trata de la pareja, de los amigos o de un miembro de la familia. Siempre que quiebran nuestra confianza se abre una herida que tarda en sanar y que incluso a veces no sana nunca. Por supuesto, está herida es mayor cuando quien traiciona es alguien de nuestra confianza.

Ahora bien, no todas las decepciones pueden catalogarse como una traición. En realidad, todos los seres humanos les fallamos a los demás alguna vez. Hay situaciones en las que no somos capaces de estar a la altura de las circunstancias y terminamos causándole una desilusión a quienes amamos.

Sin embargo, la traición que duele y que marca es aquella que se lleva a cabo deliberadamente. A plena conciencia y por motivos realmente egoístas. La que proviene de quien no ha asegurado algo y a la hora de la verdad se comporta de una manera diferente, siendo consciente de que está faltando a su palabra.

Los diferentes tipos de traición

Hay diversos tipos de traición. Desde la traición a uno mismo, hasta aquella que es fruto de un complot urdido y llevado a cabo pacientemente en contra de otro. Cuando hablamos de este tema, generalmente pensamos en la traición amorosa. Sin embargo, esta no es la única que existe.
Todas las formas de traición tienen en común dos aspectos: la ruptura con algo establecido, implícita o explícitamente, de manera previa, por un lado. Y la defraudación de la confianza por el otro.
Se traicionan los acuerdos y las expectativas, las ilusiones y las promesas. Se traiciona con palabras y los actos.
Quien es traicionado prueba el más amargo sabor del engaño. Se siente burlado y minimizado. Sus sentimientos, pensamientos y expectativas han sido pasados por alto. Fue convertido en objeto dentro de los propósitos de otro. Esto es, fue cosificado y utilizado para algo de lo cual no era consciente. Por eso la traición es tan dolorosa y deja una marca tan fuerte.
Superar una traición.
El efecto más nocivo de una traición es dejar una profunda huella de desconfianza en quien fue defraudado, ya que este puede comenzar a desconfiar de todo el mundo, fruto de la experiencia vivida. Ese encontrarse con la doble cara de otra persona es un impacto de largo vuelo que, por lo general, no sana solo. De ahí que sea importante encontrar una vía para superar la traición.
Estas son algunas claves para lograrlo.
Evaluar la situación. Es importante matizar las circunstancias en las cuales se produjo la traición. Sobre todo, examinar con cuidado si hubo una intención deliberada de defraudar o no. Las intenciones SÍ cuentan.
No culparse. Aunque el traicionado sea la víctima, muchas veces cae en la tentación de reprocharse a sí mismo por lo ocurrido. De flagelarse, repitiéndose una y otra vez lo tonto que fue. No se debe asumir la responsabilidad que le corresponde a otro. Y, sobre todo, es importante ser bueno con uno mismo.
Aceptar lo sucedido. A veces también se cae en la negación o la regeneración por lo sucedido. Esto no deja avanzar. Lo mejor es aceptar lo que ocurrió y examinar si hay una solución o no.
Darse tiempo. La traición deja los sentimientos desechos muchas veces. Es bueno darse un tiempo para que el impacto inicial ceda y dé lugar a una visión más lúcida de lo sucedido.
Realizar un balance. Todos los seres humanos fallamos alguna vez. No hay que olvidar esto. Por duro que sea, es importante hacer un balance entre lo que esta persona ha aportado a nuestra vida y el peso real de su traición.
Busca el camino del perdón. Perdonar no significa aceptar sin consecuencias lo sucedido. Tampoco hacer como si nada hubiera pasado. Más bien se trata de reconciliarse con uno mismo y aprender a dejar atrás lo ocurrido.
Aunque la traición sea un trago amargo, no siempre tiene que dar lugar a un trauma que permanezca por toda la vida. La primera obligación de quien es traicionado es la de tratar de recuperar el equilibrio para seguir adelante. Lo que se debe evitar es que la equivocación de otro se convierta en el sello que marque el resto de nuestra vida.

lunes, 23 de septiembre de 2019

EQUINOCCIO DE OTOÑO




EQUINOCCIO DE OTOÑO

    El equinoccio (del latín aequs noctis, "noche igual"), es el momento del año en el que, a causa del movimiento de traslación de la Tierra, el Sol se sitúa en el plano del Ecuador celeste y sus rayos inciden perpendicularmente sobre el Ecuador de nuestro planeta.

En las fechas en las que se producen los equinoccios, el día tiene una duración exactamente igual a la de la noche en todo los lugares de la Tierra. Este reparto equilibrado de la luz solar es el origen del símbolo del Zodiaco que comienza con el equinoccio otoñal: Libra, la balanza.

Curiosa y casualmente, la balanza es el instrumento de San Miguel, el Arcángel cuya fiesta se celebra los últimos días de Septiembre, aquel ángel al que le fue encomendada la tarea de pesar las almas y disputarselas al diablo, enemigo de San Miguel que , según la tradición bíblica, lucho contra Lucifer. (etimologicamente "el portador de la luz")

Este año el equinoccio sucede el 23 de Septiembre a las 09:52 H (hora española) y señala la entrada del Otoño en el hemisferio Norte, y la de la primavera en el hemisferio Sur de la Tierra.

Los misterios de Eleusis y las puertas de Otoño.

Hades, el Dios de los muertos, enamorado de la joven Perséfone, la raptó y se la llevo en su cuadriga funebre sin dejar rastro. Deméter, diosa de las hierbas, las frutas y los cereales, y madre de Perséfone emprendió su desesperada búsqueda. El llanto de Deméter al no hallar a su hija, dio origen a las lluvias otoñales, y su profunda pena se convirtió en rabia helada, por lo que prohibió a sus árboles que dieran fruto e impidió que creciera la hierba, de modo que el ganado no podía alimentarse: ese fue el primer invierno.

Si aquello duraba mucho tiempo, la humanidad moriría, de modo que Zeus hizo un acuerdo entre la madre y el raptor para que Perséfone pasara siete meses  en el Tártaro con su esposo y el resto del año sobre la Tierra con su madre. Una vez sellado el pacto, la diosa instauro el cultivo del cereal y la obligación de celebrar sus Misterios.

Los Misterios de Eleusis se celebraban durante la semana previa a la entrada del Sol en Libra, cuando el Sol comienza a declinar. Se basaban en el mito del grano que ha de morir dentro de la Tierra para dar vida a una nueva planta con la primavera. Un símbolo del ciclo anual de Perséfone desde la oscuridad del mundo subterráneo a la luz olímpica en el eterno ciclo de muerte y renacimiento.

Los iniciados juraban, bajo pena de muerte, no desvelar jamas los sucesos que tenían lugar en la sala reservada para la ceremonia. El mismo día del equinoccio, tomaban un poción sagrada (muy posiblemente a base de cornezuelo de centeno) que les conducía al éxtasis y participaban en un rito revelador.

Por lo que sabemos a raíz de las oscuras explicaciones metafóricas con las que los participantes se referían veladamente a ellos, allí se tenían visiones inefables y contradictorias, acongojantes pero también beatificas, experimentaban la unidad del principio y el final, de la vida y de la muerte, de la permanencia de la vida del ser dentro de la muerte.

Cicerón que también fue iniciado en los Misterios de Eleusis, afirmaba que a partir de ese momento su vida se había iluminado y escribió: No solo hemos encontrado ahí la razón para vivir más alegremente, sino que también podemos morir con mayor esperanza".

Fuente: Adela Ferrer

domingo, 22 de septiembre de 2019

LA VIDA NO TE ESTA ESPERANDO





La vida no te espera, ni se programa en una agenda, la vida te está sucediendo en este mismo instante: en el aquí y el ahora. Es en este preciso instante donde todo acontece, donde las oportunidades germinan y los trenes se detienen en las estaciones avisándote de una llegada que ya nunca volverá a repetirse. Recuérdalo, no dejes para mañana la felicidad que mereces hoy.

Este mensaje por sí mismo ya nos resulta inspirador a la vez que acertado, contiene un matiz en el que tal vez no hayamos pensado antes. La mayoría sabemos que las mejores oportunidades suceden en este mismo instante; sin embargo, no siempre las vemos o peor aún, no nos sentimos preparados para ellas, nos falta cierta valentía, cierto coraje para cruzar la línea del miedo.

Si nos preguntamos sobre el porqué de esta indecisión o de esa “ceguera” para ver las puertas que se abren cada día ante nosotros, la respuesta se halla en nuestro legado cultural, en nuestra educación y en esa perspectiva vital que nos han hecho asumir. Así, y casi desde que somos niños, nos han convencido de que hay un lugar en el que seremos felices, que llegara un día en que en base a nuestros esfuerzos, confianza y afán de superación alcanzaremos esa meta, ese objetivo deseado.

Puede que esto sea cierto para algunas personas, sin embargo, si hay un aspecto que caracteriza a nuestro mundo actual es la incertidumbre. A veces, quienes más se esfuerzan en “sembrar” son los que menos acaban cosechando. En esencia, muchos de nosotros nos pasamos media vida esperando un “algo” que nunca acontece, diluyéndose en esa eterna espera nuestras esperanzas y expectativas.

Atrevámonos por tanto a aplicar una nueva estrategia, dejemos de focalizarnos en el futuro para apreciar un poco más el aquí ahora, invirtamos en un presente de calidad a través de una mirada receptiva, una mente abierta y un corazón que toma lo que necesita.

Apreciar el aquí y ahora para invertir en felicidad.

Para muchos, vivir aferrados a la inmediatez, a lo que sucede en este mismo instante supone poco más que un acto de irresponsabilidad. En primer lugar, entendamos que vivir en el aquí y ahora no significa que debamos asumir una visión hedonista, un carpe díem al más puro estilo barroco donde limitarnos a disfrutar el instante….como si no existiera mañana. De hecho es todo lo contrario, porque aprovechar el presente también es invertir en el futuro.

Decía Paul Auster con gran acierto que las personas deben aprender a vivir en el hoy, porque “¿qué importancia tiene quien fueras ayer si tienes claro quién eres ahora?”. Ahí está la clave, en saber quiénes somos hoy, en recordar dónde estamos, qué necesitamos y dónde queremos llegar. De hecho, y como curiosidad, cabe decir que hay un tipo de paciente muy común que encuentran a diario los psicólogos en su práctica clínica, a saber, aquel que está “desconectado” de sí mismo y del momento presente.

Hay muchas personas que al experimentar una sensación difícil, al sentir una emoción compleja o problemática no dudan en interpretar estos eventos como “amenazas”. Tras esa categorización, optan por mirar hacia otro lado diciéndose aquello de “mañana será otro día”, “mañana estaré mejor” o “el tiempo todo lo tapa y todo lo cura”.

Se limitan a acumular conflictos, vacíos y frustraciones varias como quien tira sobre su espalda cada piedra encontrada en el camino. Eluden toda responsabilidad para con su persona sin saber que quien atiende  sus emociones en el aquí y ahora invierte de forma inteligente en su felicidad.

Practicar la atención plena, apreciar el aquí y ahora

Aplica en tu día a día la siguiente afirmación: saber vivir es hacer lo mejor que podemos con lo que tenemos en el momento en el que estamos.

Una mente en calma es sinónimo de una vida más clara. Para alcanzar ese estado de equilibrio interno nos será de utilidad practicar la meditación, el yoga o la respiración profunda.

No dejes para mañana la preocupación que tienes hoy. Toda emoción compleja, ansiedad o problema debe resolverse en el momento presente.

Trabaja tu enfoque, presta atención a cada cosa que haces, a lo que te envuelve en este mismo instante. Evita la multitarea.

Sal a caminar cada día, al menos durante media hora por un escenario natural.

Práctica la gratitud, agradece cada cosa que tienes y que te rodea.

Aprende a escuchar mejor.

Como sin prisas, disfruta de cada bocado, de cada sabor.

Comparte tiempo de calidad con los tuyos.

Practica aficiones que te resulten interesantes y que despierten tu creatividad.

Para concluir, aprender a vivir en el aquí requiere ante todo voluntad y trabajo diario. Nadie cambia su enfoque de una semana para otra, pero con voluntad y decisión apreciaremos mucho más eso que realmente existe, eso que podemos tocar, sentir y disfrutar EL PRESENTE.

sábado, 21 de septiembre de 2019

CALAMBRES MUSCULARES




Nos sobresaltan con un dolor severo y nos avisan de un déficit de magnesio o de que algo perturba nuestra vida. Podemos cambiar la dieta y meditar.

Todos hemos experimentado, al menos una vez en la vida, un dolor muscular intenso y punzante que nos despierta del sueño e impide la movilidad durante unos minutos. Se trata de un calambre o contracción repentina, involuntaria y dolorosa (de un grupo muscular o de un único musculo aislado), bastante frecuente en piernas (principalmente en los gemelos) y pies, que solo tiende a desaparecer cuando masajeamos con firmeza la zona afectada.

Fatiga y deshidratación. La práctica deportiva de alta intensidad o cualquier sobreesfuerzo físico que origine situaciones de fatiga y agotamiento muscular, así como ciertos desequilibrios en la dieta y una hidratación insuficiente, se perfilan como las principales causas de su aparición. Sin embargo, también suele existir una raíz emocional detrás de todo calambre físico.

Falta de magnesio. Circunstancias que generan estrés intelectual como los temores, preocupaciones y angustias, causan una perdida considerable de magnesio, un mineral esencial para garantizar la relajación muscular. Durante el crecimiento, el embarazo y la lactancia, y en el curso de ciertas enfermedades, conviene asegurar una adecuada ingesta de este mineral, ya que su demanda es mayor. Hoy el 80% de la población presenta una carencia acusada de magnesio, cuya dosis diaria recomendada es de 275 mg para los adultos.

Cómo influye la alimentación. 

Dieta aconsejada. Cuando se sufren espasmos de manera recurrente, en la mayoría de los casos basta para con reforzar la presencia de ciertos alimentos en nuestra dieta: arroz integral, legumbres, vegetales de hoja verde, germen de trigo, almendras, nueces y perejil, principalmente.

Ración diaria. 20 g de almendras al día pueden ayudarnos a obtener el magnesio que necesitamos, según la doctora Victoria Pons, responsable del departamento de fisiología y nutrición del Centro de Alto Rendimiento (CAR) de San Cugat.

Vuelta al equilibrio. La doctora pons aconseja, además, una ingesta diaria de dos raciones de vegetales y una hidratación correcta para alcanzar fácilmente los niveles indicados de este mineral. Con estas recomendaciones, lo más probable es que los calambres musculares debidos a un desequilibrios hidro-mineral desaparezcan.

Bebe lo suficiente. Para asegurar una hidratación adecuada, es fundamental beber antes de experimentar la sed y tomar pequeñas cantidades de agua en intervalos establecidos. Para recuperarnos adecuadamente  después del ejercicio físico, la hidratación puede seguir  esta pauta: Antes unos 400 ml (el primer vaso una hora antes): durante, de 150 a 200 ml cada 15 o 20 minutos: después, más agua de la que tomamos habitualmente cuando tenemos sed. de 1,2 a 1,5 veces el peso perdido. 

Qué hacer cuando sufres uno.

Estiramiento suave. Cuando sufrimos un calambre, lo primero que debemos hacer es intentar estirar el músculo de forma suave y sostenida. Presiona suavemente los dedos sobre el músculo y frótalos haciendo un movimiento circular.

Masaje. El masaje es un remedio efectivo, porque aumenta la circulación y favorece el tono muscular. Pero si padecemos calambres de manera frecuente, hay que tratar la musculatura más profunda, la que exige el cuidado de un fisioterapeuta o masajista.

Dolor "interno". En palabras de Ardaas Singh, profesor de Kundalini Yoga, un calambre físico es "la manifestación de un dolor interno". Toda preocupación, temor e inquietud que experimentamos es el reflejo de algo más hondo, que debemos tratar.

Meditación. La alternativa en esos casos es la meditación, para limpiar el subconsciente de tensiones, descargar la ansiedad y conseguir un estado de relajación que pueda ayudarnos a ser más conscientes de nuestro cuerpo y sus dolencias.

jueves, 19 de septiembre de 2019

VIVIR TU IKIGAL





Tener plena conciencia de las razones para vivir apasionadamente es el secreto de la felicidad y de la longevidad de los habitantes de la isla de Okinawa en Japón. Lo llaman IKIGAI, un arcano escondido en nuestro interior.

Una de las cosas que te sorprenden cuando llevas un tiempo viviendo en Japón es lo activa que sigue la gente incluso después de jubilarse. Un gran número de japoneses siguen trabajando en lo que les gusta mientras su salid se lo permite. De hecho, no hay una palabra en japonés que signifique jubilarse con el significado  de “retirarse para siempre” como en Occidente.

Algunos estudios sobre la longevidad sugieren que la vida en comunidad y tener un Ikigai (una razón de ser o sentido de la vida) son tan o más importantes que la saludable dieta japonesa. Este concepto está especialmente arraigado en Okinawa, una isla de las llamadas “zonas azules”, los lugares en el mundo donde las personas son más longevas. 
En esta isla hay más personas mayores de cien años por cien mil habitantes que en cualquier otra región del planeta.

Además de vivir más años que el resto de la población mundial, padecen menos enfermedades crónicas (cáncer o dolencias cardíacas) y meno afecciones inflamatorias. Y su sangre presenta un nivel más bajo de radicales libres (responsables del envejecimiento celular) debido a la cultura del té y a la costumbre de comer sin saciar del todo el estómago. Los casos de demencia tienen también un índice notablemente más bajo que la media y la menopausia en las mujeres es mucho más suave.

Los investigadores resaltan que una parte importante de la salud y longevidad de los nativos de Okinawa se debe a su actitud Ikigai ante la vida.

Claves para vivir tu Ikigai.

Mantente siempre activo, nunca te retires. Quien abandona las cosas que ama y sabe hacer, pierde el sentido de su vida. Por eso, incluso después de haber terminado la vida laboral “oficial” es importante seguir haciendo cosas con valor, continuar avanzando, aportando belleza y utilidad a los demás, ayudando y dando forma a nuestro pequeño mundo.

Tómatelo con calma. Las prisas son inversamente proporcionales a la calidad de vida. Como dice un viejo proverbio: “Caminando despacio se llega lejos”. Cuando dejamos atrás las urgencias, el tiempo y la vida adquieren un nuevo significado.

No comas hasta llenarte. También en la alimentación para una vida larga “menos es más”. Según la ley del 80%, para preservar la salud mucho tiempo, en lugar de atiborrarse hay que comer un poco menos del hambre que tenemos.

Rodéate de buenos amigos. Son sin duda, el mejor elixir para disolver preocupaciones con una buena charla, contar y escuchar anécdotas que aligeren la existencia, pedir consejo, divertirnos juntos, compartir, soñar…en suma vivir.

Ponte en forma. El agua que se mueve, fluye fresca y no se estanca. Del mismo modo, tu vehículo para la vida, el cuerpo, necesita un poco de mantenimiento diario para que pueda durar muchos años. Además el ejercicio físico hace segregar las hormonas de la felicidad.

Sonríe. Una actitud afable hace amigos y relaja a la propia persona. Está bien darse cuenta de las cosas que están mal, pero no hay que olvidar el privilegio de estar aquí y ahora en este mundo lleno de posibilidades.

Reconecta con la naturaleza. Aunque la mayoría de los seres humanos vivan en ciudades, estamos hechos para fundirnos con la naturaleza. Necesitamos regularmente volver a ella para cargar las pilas del alma.

Da las gracias. A tus antepasados, a la naturaleza que te provee de aire y de alimento, a tus compañeros de vida, a todo lo que ilumina tu día a día y te hace sentirte dichoso de estar vivo aquí y ahora, Dedica un momento cada día a dar las gracias  aumentaras de esta manera tu caudal de felicidad.

Sigue tu Ikigai. Dentro de ti hay una pasión, un talento único que da sentido a tus días y te empuja a dar lo mejor de ti mismo hasta el fin. Si no lo has encontrado todavía, como decía el neurólogo y psiquiatra austriaco Viktor Franki, tu próxima misión será encontrarlo. Dedícate a ello.

Vive el momento. Deja de lamentarte por el pasado y deja de temer lo que pueda pasar en el futuro. Todo lo que tienes es el día de hoy y a quienes te rodean. Dale el mejor uso posible para que sea un tiempo que merezca ser recordado, por ti y por los demás.

domingo, 15 de septiembre de 2019

PLUTÓN




PLUTÓN


Plutón es el noveno planeta de nuestro Sistema Solar, es un planeta enano, situado a continuación de la órbita de Neptuno. Su gran distancia al Sol y a la Tierra, unida a su reducido tamaño, impide que brille por encima de la magnitud 13,8, por lo que sólo puede ser apreciado por telescopios a partir de los 200 mm de abertura. Incluso en sus mejores momentos aparece como astro puntual de aspecto estelar, amarillo, sin rasgos distintivos.

Plutón fue descubierto el 18 de febrero de 1930 por el astrónomo Clyde William Tombaugh,. Durante años existió la creencia de que era un satélite de Neptuno que había dejado de ser satélite por el hecho de alcanzar una segunda velocidad cósmica. Sin embargo, esa teoría fue rechazada en la década de 1970.

La órbita de Plutón es muy excéntrica y, tarda 248 años en recorrerla. Es también la más inclinada respecto al plano de la eclíptica, en el que orbitan los demás planetas del Sistema Solar.

Cualidades que nos otorga este planeta.

Plutón simboliza:

Es una expresión de poder, de fuerza. La evolución del YO a través del sufrimiento. La destrucción de algo que ya no sirve para que vuelva a renacer como algo nuevo, transformado. Justicia oculta, lo oculto y violento, los procedimientos químicos. Venganza, poder, castigo, misterio, sexo, muerte y la creatividad como regeneración.

Virtudes:

Transformación, despertar espiritual por la purificación, el desarrollo evolutivo propio, regeneración, facultades psíquicas, ambición, deseo de independencia, aptitudes para la investigación, clarividencia, voluntad creadora, desarrollo de los poderes internos, misticismo, elevación.

Defectos:

Búsqueda negativa y abuso de los poderes ocultos, muerte, perversión sexual, engaño, destrucción, brutalidad, rebelión, obsesión, lucha, violencia, fanatismo, sadismo.

Naturaleza:


Plutón es un planeta generacional, influye transformando y regenerando socialmente, tanto a razas, naciones y sobre movimientos de personas que tiene repercusión social.

En la filosofía oculta solemos decir que “el mal es un bien en formación”, y ese es uno de los trabajos que llevan a cabo las influencias de Plutón. Estas transformaciones destacan en las guerras y en las conciencias de quien las hacen; en las invenciones o investigaciones científicas- como en el caso de las bombas nucleares-, y en todo lo que representa el lado oscuro que causa mal a la humanidad.

Plutón puede expresar la Voluntad o el Poder interno en casos excepcionales de mucho trabajo de regeneración, en tal caso se dice que muestra poderes ocultos. Plutón intenta estimular los deseos que lleven a la iluminación y regeneración del individuo. Esto es, hacer que mueran los deseos materiales para buscar la espiritualidad. En la Casa donde se encuentre Plutón de nuestra Carta Natal, es donde debemos sacrificarnos para hacer cambios evolutivos en esta vida y esto, como es lógico, tiene relación con los pensamientos, sentimientos y acciones.

Dependiendo de los aspectos con otros planetas puede manifestar su energía de forma constructiva-altruismo, amor, fraternidad, etc- pero hay que tener en cuenta que con malos aspectos el nativo puede utilizar las energías plutonianas de forma negativa, ser dictador con la familia, con los empleados, ser un egoísta infundiendo temor a los que le rodean.

De cualquier forma su influencia transformadora y regeneradora es aplicable como Ley de Consecuencia-causa y efecto-, en sentido de que actuará como un juez que condena a determinadas pruebas por algo que hemos hecho y que, a la vez que saldamos la deuda, nos da la oportunidad de regenerar algún aspecto de nuestra conciencia que a su vez nos impulsará a actuar de manera positiva. El fin de Plutón es aniquilar a los yoes inferiores que dominan a la personalidad para hacer que nazca el YO SUPERIOR como una forma de vida más elevada y espiritual.

Profesiones:

Todas las profesiones relacionadas con las físicas nucleares o similares, arqueólogos, meteorólogos, ingenieros, seguros, herencias. Todo lo relacionado con el subsuelo, terremotos y volcanes. Criminólogos, investigadores, psicólogos, y también con las ciencias ocultas.

LA TRANSFORMACIÓN





Lo que está surgiendo ahora no es un nuevo sistema de creencias, una nueva religión, ideología espiritual o mitología. Estamos llegando al final, no solo de las mitologías, sino también de las ideologías y los sistemas de creencias.

La vida, ya sea de una especie o de una forma individual, muere, o se extingue, o se impone por encima de las limitaciones de su condición por medio de un salto evolutivo siempre que se ve enfrentada a una crisis radical.

Esto se da cuando ya no funciona la forma anterior de ser en el mundo o de relacionarse con otras formas de vida y con la naturaleza, o cuando la supervivencia se ve amenazada por problemas aparentemente insuperables.

Se cree que las formas de vida que habitan este planeta evolucionaron primero en el mar.

Cuando todavía no había animales en la superficie de la tierra, el mar estaba lleno de vida. Entonces, en algún momento, alguna de las criaturas se aventuró a salir a la tierra seca. Parece poco probable que una especie se hubiera aventurado en semejante ambiente desconocido y se hubiera sometido a una trasformación evolutiva a menos que alguna crisis  la hubiera obligado a hacerlo.

Quizás pudo suceder que una gran zona del mar hubiera quedado separada del océano principal y que el agua se hubiera secado gradualmente con el paso de miles de años, obligando a los peces a salir de su medioambiente y evolucionar.

El desafío de la humanidad en este momento es el de reaccionar ante una crisis radical que amenaza nuestra propia supervivencia.

La disfunción de la mente humana egoísta, reconocida desde hace más de 2.500 años por los maestros sabios de la antigüedad y amplificada en la actualidad a través de la ciencia y la tecnología, amenaza por primera vez la supervivencia del planeta.

Hasta hace muy poco, la transformación de la conciencia humana (señalada también por los antiguos sabios) era tan sólo una posibilidad a la cual tenían acceso apenas unos cuantos individuos aquí y allá, independientemente de su trasfondo cultural o religioso.

No hubo un florecimiento generalizado de la conciencia humana porque sencillamente no era todavía una necesidad apremiante.

Una proporción significativa de la población del  planeta no tardará en reconocer, si es que no lo ha hecho ya, que la humanidad está ante una encrucijada desgarradora: evolucionar o morir….
Un porcentaje todavía relativamente pequeño pero cada vez más grande de personas ya está experimentando en su interior el colapso de los viejos patrones egoístas de la mente y el despertar de una nueva dimensión de la conciencia. Lo que comienza a aflorar no es un nuevo sistema de creencias ni una nueva religión, ideología espiritual o mitología. Estamos llegando al final no solamente de las mitologías sino también de las ideologías y de los credos.

El cambio viene de un nivel más profundo que el de la mente, más profundo que el de los pensamientos.

En efecto, en el corazón mismo de la nueva conciencia está la trascendencia del pensamiento, la habilidad recién descubierta de elevarse por encima de los pensamientos, de reconocer al interior del ser una dimensión infinitamente más vasta que el pensamiento.

Por consiguiente, ya no derivamos nuestra identidad, nuestro sentido de lo que somos, de ese torrente incesante de pensamientos que confundimos con nuestro verdadero ser de acuerdo con la vieja conciencia.

Es inmensa la sensación de liberación al saber que no somos esa “voz que llevamos en la cabeza”

¿Quién soy entonces?

Aquel que observa esa realidad. La conciencia que precede al pensamiento, el espacio en el cual sucede el pensamiento, o la emoción o la percepción.

Si no cambian las estructuras de la mente humana, terminaremos siempre por crear una y otra vez el mismo mundo con sus mismos males.

El ego no es más que eso: la identificación con la forma, es decir, con las formas de pensamiento principalmente.

Si es que hay algo de realidad en el concepto del mal (realidad que es relativa y no absoluta), su definición sería la misma: identificación total con la forma: las formas físicas, las formas de pensamiento, las formas emocionales.
El resultado es un desconocimiento total de nuestra conexión con el todo, de nuestra unicidad intrínseca con “todo lo demás” y también con la Fuente.

Este estado de olvido es el pecado original, el sufrimiento, el engaño. ¿Qué clase de mundo creamos cuando esta falsa idea de separación total es la base que gobierna todo lo que pensamos, decimos y hacemos?

Para hallar la respuesta basta con observar la forma como los seres humanos se relacionan entre sí, leen un libro de historia o ven las noticias de la noche.
¿Cuál es el papel de las religiones convencionales en el surgimiento de la nueva conciencia?

Muchas personas ya han tomado conciencia de la diferencia entre la espiritualidad y la religión. Reconocen que el hecho de tener un credo (una serie de creencias consideradas como la verdad absoluta) no las hace espirituales, independientemente de cuál sea la naturaleza de esas creencias.
 
En efecto, mientras más se asocia la identidad con los pensamientos (las creencias), más crece la separación con respecto a la dimensión espiritual interior. Muchas personas “religiosas” se encuentran estancadas en ese nivel.
Equiparan la verdad con el pensamiento y, puesto que están completamente identificadas con el pensamiento (su mente), se consideran las únicas poseedoras de la verdad, en un intento inconsciente por proteger su identidad.

No se dan cuenta de las limitaciones del pensamiento

A menos de que los demás crean (piensen) lo mismo que ellas, a sus ojos, estarán equivocados; y en un pasado no muy remoto, habrían considerado justo eliminar a esos otros por esa razón. La apertura a gran escala de la espiritualidad por fuera de las estructuras religiosas es un acontecimiento completamente nuevo.

Quienes no logran ver más allá de la forma se encierran todavía más en sus creencias, es decir, en su mente. En la actualidad estamos presenciando un surgimiento sin precedentes de la conciencia, pero también el atrincheramiento  y la intensificación del ego. Pero el ego está destinado a disolverse, y todas sus estructuras osificadas, ya sea de las religiones o de otras instituciones, corporaciones o gobiernos, se desintegraran desde adentro, por afianzadas que parezcan.

Las estructuras más rígidas, las más refractarias al cambio serán las primeras en caer.

Y son muchas otras las sorpresas que nos esperan…..

Por  Eckhart Tolle


viernes, 13 de septiembre de 2019

EL TAROT





EL TAROT

La palabra Tarot, según Court de Gébelin, viene de la palabra egipcia Tarosh, La silaba tar significa camino, y la silaba rosh significa real o rey, es decir que el estudio y la comprensión e integración de la sabiduría del Tarot nos conduce por un camino real. Otros estudiantes del Tarot expresan que su nombre viene de la palabra rueda, representando la rueda del destino, la rueda del nacimiento hasta la muerte. Para el pueblo Hebreo la palabra Torah significa la Ley, por eso relacionan el Tarot con la Cábala.

 Por mi parte yo creo que el Tarot forma parte de una filosofía de vida que nos puede llevar a alcanzar un conocimiento tanto espiritual como de nosotros mismos, y considero que esta entrelazada con la Cábala y con la Astrología, ya que una lleva a la otra y juntas forman un triangulo de sabiduría.

De todas las teorías acerca del origen del Tarot, la más conocida es la de Cour, en su obra El Mundo Primitivo. Su hipótesis nos remonta al Antiguo Egipto, cuando los hierofantes viendo amenazado su poder y su sabiduría por el avance de los persas, traspasaron a los naipes las claves y los símbolos del conocimiento del libro de Thot que significa Dios de la Magia y sacerdote supremo de Osiris. 

Estos naipes compuestos de Arcanos fueron pintados en los muros de los templos iniciáticos. Papus, en su libro El Tarot de los Bohemios dice acerca de esta leyenda que, los sacerdotes egipcios confeccionaron las cartas en metal o cuero fuerte, porque sabían que de esta forma y sin saber su importancia el ser humano las usaría como juego y así, sin saberlo transmitiría los conocimientos más sacros y ocultos a las posteriores civilizaciones.

 En esencia vemos que el Tarot nos ayuda a despertar nuestras facultades intuitivas, poniéndonos en contacto con nuestro ser interior. Nos conduce a la reflexión y clarificación de nuestras ideas, su estudio es un camino de autodescubrimiento. Utilizando el Tarot en nuestra vida diaria como un guía podemos resolver asuntos personales y ver con más claridad nuestra existencia.


 El Tarot consta de veintidós Arcanos Mayores que nos indican situaciones y estados internos profundos de personalidad y espiritualidad.

Los Arcanos Menores que constan de cuarenta Señales (capas, espadas, bastos y oros) que indican situaciones de nuestra vida diaria y dieciséis cartas Reales o Personales,( Pajes, Caballeros, Reinas y Reyes) que simbolizan personajes que intervienen en nuestra vida.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

NIVEL 2





El nivel 2 está determinado por la dualidad. En él se presenta la diferenciación en todo su esplendor: la simbólica (el fenómeno y su significado), la del bien y el mal, la de lo masculino y lo femenino. Es un nivel dominado por las emociones y las pasiones, intensamente creativo, abiertamente sexual.

Si la sexualidad del número 1 se basaba en la procreación, con el número 2 comienza el erotismo, el amor romántico, la poesía de las rosas y el vino.

El número 2 es un ser emocional, y todo lo vive de acuerdo con un sistema binario que separa la realidad en lo maravilloso y lo horrendo, el paraíso y el infierno. Su amistad con los demás es de la que pone lágrimas en los ojos, su amor es apasionado. No hay mayor alegría ni felicidad comparable a la del número 2.

Pero ¡Ay de aquellos que no pertenecen a la élite de sus favoritos!. Es tan devoto de sus amigos como implacable con los que no le gustan. Es una persona de favoritos y odiados en todo; tiene colores favoritos, comidas, canciones, playas etc., Y luego están las cosas horribles.

En su mundo nada es neutro o indiferente: todo lo juzga de acuerdo con su apasionada naturaleza, hecha de afinidades y rechazos. Por supuesto, todo lo suyo es lo mejor, y lo que no es suyo es, horrible, insoportable y ridículo.

 El 2 no está interesado en absoluto en la objetividad: es apasionadamente subjetivo, hasta el punto de que es incapaz de darse cuenta de su falta de objetividad. Solo entiende las relaciones personales basadas en la emoción,  de modo que tiene que hacerse amigo de sus compañeros de trabajo- o bien enfrentarse a ellos a muerte y considerarlos enemigos.

Es esa persona que se “hace amigo” de todo el mundo, incluso de los que conoce de forma casual y que posiblemente no volverá a ver jamás. Es el clásico nepotista, que mete a toda su familia en la empresa donde trabaja. El que funciona con enchufe y recomendados, el que hace favores y el que pide favores.

Es el mafioso, el que no confía en las leyes, ni el estado no la autoridad. El que organiza negocios por su cuenta, el que se niega a pagar impuestos, el que engaña siempre que puede y está convencido, por lo tanto, de que todo el mundo engaña, (lo cual justifica sus actos)

El número 2 se encuentra a sus anchas en el terreno del arte. La novela, la pintura, la poesía, el teatro, la danza, la música etc., Todo surge en este nivel.

La energía sexual es la felicidad del cuerpo, los movimientos alegres de nuestros miembros, las oleadas de sensaciones de la piel. Es también las delicias y las torturas de la percepción y de los sentidos, de las sensaciones del placer,  del dolor y del deseo. El 2 utiliza está energía no como animal que busca cubrir sus necesidades físicas, sino como esplendor humano y canon de la belleza.

La energía sexual tiene un lado creativo tanto como otro salvaje. Las orgias pueden ser de placer o de muerte. La imaginación inventa las más bellas obras de arte pero también armas nuevas y torturas nuevas. La imaginación enferma crea sistemas represivos y de minuciosa crueldad.

Hemos hablado de la crueldad salvaje del número 1; pero el número 1 carece de imaginación y de refinamiento y no es sádico. El sadismo, y el masoquismo son formas enfermas de relacionarse con el propio cuerpo, de hallar placer en la humillación y el castigo, y corresponden al nivel 2 de la conciencia en sus niveles más bajos e instintivos.

La energía vital que hay en nosotros, solo puede tener una finalidad: elevarnos por encima de nuestra naturaleza salvaje.

Esto es precisamente lo que hace el arte, y también el amor en nosotros. El amor romántico es un amor sexual, y no podría no serlo. Cuando nos enamoramos, amor y deseo son inseparables. No solo amamos a “una persona”, sino que amamos la totalidad de esa persona, su alma y su cuerpo.

Sin embargo a través del amor, ese amor físico se espiritualiza. No se trata de olvidarse de la carne o de renunciar a ella, como hace el monje, sino de unir en nosotros “el espacio que hay entre dos contradicciones” y comprender que la belleza que vemos con nuestros ojos es la forma exterior de una belleza invisible.

Cuando examinamos la obra de los místicos, encontramos en ellos una excepcional capacidad imaginativa, es decir una libido hiperactiva. Tomemos el ejemplo de nuestro mayor místico, San  Juan de la Cruz. Sus tres grandes poemas, el “Cántico espiritual”, la “Noche oscura del alma” y “Llama de amor viva” son apasionados cantos de amor, poesía de los sentidos y de la belleza, de la naturaleza y de la pasión.

El “Cántico”, su obra maestra y la obra central de la poesía en español, describe el encuentro amoroso de una mujer que busca a su “esposo” a través de la naturaleza, realizando actos de brujería (intenta descubrir el rostro amado en una fuente o en un espejo), se transforma en un ciervo, y se encuentra con su amado en una cueva, en un huerto o en una bodega, donde se entrega a él.

Come y se recrea, bebe y se embriaga perdiendo  todo pudor  y camina desnuda sin importarle lo que pueda pensar nadie. Vuela, remontándose por las alturas y contempla la naturaleza que se extiende en valles e islas a través del océano hasta la lejana América, el cuerpo de su amado. Toda la Tierra extendida ante ella y la luz del amanecer es el cuerpo desnudo de su amado, que es el mundo y que es Dios.

Todo esto es energía sexual transformada, y no conozco ejemplo más claro de cómo el nivel 2 que es capaz, a través del lenguaje sublimado  del arte, de llevar la sangre a su contraparte sutil, y de transformar la Tierra en colmenar de lo invisible, al ascender la energía desde el plexo del sexo al plexo del corazón. 

Esta es la gran serpiente de la imaginación realizando su tarea. Es la serpiente convirtiéndose en pájaros.

El nivel 2 es el centro de energía femenina, que está relacionada con la sexualidad y el cuerpo. Es la energía del amor, del vínculo, de la danza. Todavía no es el amor incondicional y elevado del número 4, que es el amor verdadero que no elige, y que no tiene una contrapartida de rencor o de odio, pero es el que nos llevará hasta el corazón. El nivel 3, por su parte, es el centro del poder masculino.

Fuente construir un alma. Andres Ibañez.