domingo, 31 de mayo de 2026

ACEITES ESENCIALES DE LA A A LA Z (G+H+L+M)




ACEITES ESENCIALES DE LA A A LA Z (G+H+L+M)

G:

Granitos:

Masajear con unas gotas una mezcla de Aceite vegetal de comino negro (20ml) y 50 gotas de Aceite esencial de lavandin, una vez cada hora hasta la mejoría.

H:

Hemorroides:

Aplicar en las hemorroides un algodón empapado con unas 20 gotas de aceite de maceración de hipérico 2 o 3 veces al día. Opcionalmente se pueden utilizar 20 gotas de aceite vegetal con 5 gotas de Aceite esencial de siempreviva.

Herpes zóster:

Desde la aparición de las manifestaciones cutáneas hasta varios meses después (Dolor post-zóster).realizar un masaje suave en la zona afectada (siempre que el dolor sea soportable), con varias gotas de una mezcla de Aceite vegetal de comino negro (40ml) + 40 gotas de Aceite esencial de menta piperita. Mo está indicado para mujeres embarazadas o niños. El aceite de comino negro por si solo también es eficaz.

L:

Labios dañados:

Aplicar lo más frecuentemente posible una pizca de manteca de karité derretida entre los dedos y masajear los labios. Si se añade una gota de Aceite esencial de jara cv Córcega el resultado mejorará sensiblemente-

Lesiones y pequeñas heridas:

Después de limpiar y desinfectar la herida aplicar con cuidado varias gotas de un aceite de maceración de hipérico. Aceite vegetal de calófilo o una mezcla de ambas a partes iguales (30ml).  Colocar un apósito o una gasa para proteger la zona. Opcionalmente se puede aromatizar la mezcla de 30ml con 30 gotas de espliego macho.

M:

Manos estropeadas:

Para manos muy secas realizar un masaje con 2 o 3 gotas de Aceite vegetal de jojoba, argán o avellana después de cada lavado. Estos aceites se absorben muy bien y dejan las manos satinadas; Puede repetirse el masaje varias veces al día. En caso de grietas, aplicar cada noche una pequeña cantidad de manteca de karité derretida entre los dedos sobre la zona se desee cicatrizar.

También se puede utilizar un poco de bálsamo casero, elaborado  a base de manteca de karité (40gr) + Aceite vegetal de argán (10ml)+25 gotas de Aceite esencial de geranio y 25 gotas de Aceite esencial de jara vs Córcega.

Masaje (aceite de):

Los aceites vegetales de nuez de albaricoque y de avellana son perfectos para realizar masajes por todo el cuerpo. Para elaborar un aceite de masaje personalizado, debe utilizarse un máximo de 8 gotas del Aceite esencial que se desee por cada 10ml de Aceite vegetal.

Menopausia y pre-menopausia:

Se suele aconsejar tomar por vía oral Aceite vegetal de onagra para regular la producción de hormonas femeninas si se padecen sofocos o síndrome pre-menstrual. Se aconseja administrar este aceite por vía oral en forma de cápsulas. Para los sofocos debe tomarse entre 2 y 8 cápsulas diarias (todo depende de los síntomas y de la marca de las cápsulas) repartidas entre las tres comidas.

***********

 



sábado, 30 de mayo de 2026

CONOCE TU SOMBRA



CONOCE TU SOMBRA

Llamamos sombra (según C.G. Jung), a  la suma de todas las facetas de la realidad que no reconocemos o no queremos reconocer en nosotros, y por consiguiente descartamos. La sombra es nuestro mayor enemigo;  la tenemos pero no sabemos que la tenemos, por lo tanto no la conocemos.

El ser humano proyecta  las manifestaciones que salen de su sombra en el mundo exterior, porque tiene miedo de encontrar  en sí  mismo la fuente de toda desgracia. Todo lo que rechaza la persona pasa a su sombra, que acaba siendo la suma de todo lo que no quiere.

Pero la negativa de afrontar y asumir la realidad no conduce al bienestar deseado, por el contrario, tiene que ocuparse de aspectos de la realidad que ha rechazado. Esto sucede a través de la proyección, ya que, cuando uno rechaza en su interior un principio determinado, cada vez  que lo encuentra en el mundo exterior desencadenará en él una reacción de angustia y repudio.

Hemos de tener claro, que el mundo exterior está formado por los mismos arquetipos que el mundo interior. La Ley de la resonancia dice que sólo podemos conectar con aquello con lo que estamos en resonancia. Así que la “proyección” significa, que con la mitad de todos los principios, fabricamos un exterior, puesto que no los queremos en nuestro interior.

Así tenemos que; si la sombra es aquello que no queremos asumir, resulta que la sombra y el exterior son idénticos, porque si la viéramos en nosotros, ya no sería la sombra.

Los principios rechazados que ahora aparentemente nos atacan desde el exterior, los combatimos con el mismo encono con que los habíamos combatido dentro de nosotros, intentando borrar del mundo aquello que valoramos negativamente, pero como esto es imposible, se convierte en una lucha constante lo que hace que nos ocupemos con intensidad de aquella parte de realidad que rechazamos.  Rechazo y lucha significan; entrega y obsesión, el ser humano sólo pueden molestarle aquellos principios externos que no ha asumido.

Queda claro entonces que no hay un entorno que nos marque, nos moldee o nos influya; el entorno hace las veces de espejo en el que nos vemos a nosotros mismos y también, muy especialmente a nuestra sombra. Todos los engaños de este mundo son insignificantes comparados con el que el ser humano comete consigo mismo durante toda su vida. La sinceridad con uno mismo es una de las más duras exigencias que el hombre puede hacerse, por eso el conocimiento de uno mismo es tan difícil.

En resumen: el ser humano, como microcosmos, es réplica del universo y contiene latente en su consciencia la suma de todos los principios del ser. La trayectoria del individuo a través de la polaridad exige realizar con actos concretos estos principios que existen en él en estado latente, a fin de asumirlos gradualmente. Porque el discernimiento necesita de la polaridad y ésta, a su vez, constantemente impone en el ser humano la obligación de decidir.

Cada decisión divide la polaridad en parte aceptada y polo rechazado. La parte aceptada se traduce en la conducta y es asumida conscientemente. El polo rechazado pasa a la sombra y reclama nuestra atención presentándosenos aparentemente procedente del exterior.

Una forma frecuente y específica de esta ley general es la enfermedad, por la cual una parte de la sombra se proyecta en el físico y se manifiesta como síntoma.

El síntoma nos obliga a asumir conscientemente el principio rechazado y con ello  vuelve el equilibrio al ser humano. El síntoma es concreción somática de lo que nos falta en la consciencia. El síntoma, al hacer aflorar elementos reprimidos, hace sinceros a los seres humanos. 

De esa forma trasmutamos, experimentamos y reconocemos nuestra Unidad con el Todo y completamos nuestro camino evolutivo.

 


LILIHT EN CAPRICORNIO




LILITH EN CAPRICORNIO.

Lilith en Capricornio inclina a la persona a creer que no necesita la ayuda ni el apoyo de nadie, se ve a sí misma como dueña del destino de los demás. Siente la necesidad de probar su carácter fuerte y su poder, eligiendo  los caminos más difíciles para alcanzar sus objetivos, buscando probarse a sí misma lo fuerte que es realmente su personalidad.

La frialdad, una sensualidad reprimida, una racionalidad excesiva, un exacerbado espíritu de competencia y la tendencia a alcanzar sus metas, a través de la presión son todos sus rasgos posibles. Puede tener problemas con hombres mayores, superiores jerárquicos y posiblemente con su padre.

El nivel inferior.

En este nivel, la persona desprecia la alegría, busca oprimir y humillar a otros y puede fácilmente llegar a ser cruel. Este es el Karma de un tirano, un cínico o de un asceta fanático que destruyo el templo del alma: el cuerpo físico. En una vida anterior, la persona fue capaz de subir hacia sus objetivos, mientras desdeñaba todo lo demás.

En la encarnación actual, sacrifica a otros para satisfacer sus deseos y aspiraciones, tratando de convertirlos en chivos expiatorios. Puede mostrarse agradable y encantadora, pero en el fondo desprecia a los demás y los considera inútiles.

Según los aspectos de su Carta Natal el nativo puede encontrarse con situaciones que la obliguen a estar sujeta a limitaciones en todas las áreas, tener un jefe cruel, ser víctima de persecuciones y calumnias, incluso verse forzada a tomar las causas de otra persona sobre sí misma. Todos sus problemas parecen venir de sus superiores. La persona debe soportar la posición de victima que parece ser su suerte con humildad y preservar su dignidad en todas las circunstancias.

 

El nivel superior.

En esta posición, Lilith hace que la persona detecte la crueldad  en los demás, reconociendo a los sádicos y embaucadores. En una vida anterior, comprendió perfectamente el mecanismo a través del cual el mal penetra en el nivel material y acepto el peso de las responsabilidades que se le habían confiado. Persevero a pesar de todo y no se quebró frente a las dificultades.

La persona ahora  puede encontrar fácilmente las mejores formas y medios para lograr sus objetivos, incluso en las peores situaciones. Su destino se vincula directamente con el de su raza, nación y país, y está dispuesta a sacrificarse para ayudar socialmente a los demás.

Este aspecto hace que la persona adquiera la capacidad de llevar a cabo cualquier proyecto o tarea hasta el final, no se contenta con sólo hablar, sino que actúa. El mandamiento principal: preservar su dignidad cuando llevando su cruz tenga que caminar hacia su destino eligiendo cuidadosamente los medios.

+++++++

 


domingo, 24 de mayo de 2026

CUANDO EL INCONSCIENTE DIRIGE TU VIDA



Cuando el inconsciente dirige tu vida

Gran parte de lo que somos, lo que sentimos, elegimos y vivimos, no lo decide nuestra mente consciente. Lo decide el inconsciente: esa parte profunda que almacena todo lo que funciona en automático y que actúa sin que podamos verlo directamente. Esto no es un fallo de diseño; es su función principal.

El inconsciente nos hace eficaces: gracias a él podemos caminar, hablar, conducir, cocinar, resolver problemas cotidianos y reaccionar sin tener que pensar en cada detalle.

La neurociencia estima que mientras la mente consciente procesa unos 5000 impulsos por segundo. El subconsciente maneja más de 35000. Si  imaginamos cada impulso como un dato, podemos entender hasta qué punto la información automática dirige nuestra vida. Y también porque repetimos patrones que no queremos.

¿QUE VA AL SUBCONSCIENTE?

Todo lo que se repite hasta convertirse en hábito

Esto incluye habilidades prácticas, como conducir, escribir, montar en bicicleta etc. y también patrones emocionales: cómo reaccionamos al afecto, cómo gestionamos el miedo o cómo interpretamos el rechazo.

El inconsciente también recoge:

Todo lo que aprendemos antes de los seis años, cuando somos sensibles, perceptivos y totalmente dependientes.

Las experiencias demasiado intensas para ser asimiladas en el momento en que ocurren.

Las interpretaciones que dimos a aquello que no entendíamos, incluidas las infantiles.

Las estrategias que creamos para protegernos del dolor.

Ahí se almacenan:

Automatismos y habilidades.

Patrones emocionales.

Creencias que ya no cuestionamos por ejemplo sobre el amor, el valor personal y la seguridad.

Percepciones sobre lo que es peligroso o seguro.

Reacciones aprendidas.

Recuerdos corporales y emocionales.

El inconsciente no distingue entre lo práctico y lo emocional: Simplemente automatiza lo que nos permitió sobrevivir, funcionar o adaptarnos. Por eso es posible conducir sin pensar…y al mismo tiempo desconfiar sin motivo aparente. La misma estructura que automatiza habilidades…automatiza heridas.

La mente no está solo en el cerebro

Tendemos a pensar en “la mente” como algo racional, alojado en el cerebro. Pero la realidad es más amplia. Todo nuestro cuerpo participa en la mente: cada célula está bañada por neurotransmisores y neuropéptidos que almacenan y transmiten información emocional.

La mente es cuerpo.

La mente es emoción.

La mente es memoria biológica.

El principio de Donald Hebb “las neuronas que se activan juntas, se conectan juntas”, explica cómo se forman los hábitos: por repetición. Las heridas emocionales, en cambio, se graban por intensidad. Y ambas cosas, repetición e intensidad, moldean nuestro inconsciente y nuestra mente. 

El origen de una herida emocional

Los primeros años de vida son un periodo de máxima sensibilidad. Somos completamente dependientes, y cualquier vivencia se graba con enorme fuerza. Un niño no puede contextualizar ni interpretar como un adulto. Su capacidad racional en mínima: está aprendiendo. Si estuviéramos que interpretar lo que un niño siente a esa edad diríamos que estas son las dos preguntas que se hace: ¿soy amado? ¿Estoy seguro?

Si una experiencia supera su capacidad emocional, genera sufrimiento y se registra como herida. Y junto a la herida se graba la estrategia para sobrevivirla.

Un ejemplo frecuente:

Imagina a una niña cuyos padres se marchan a trabajar todos los días y la dejan al cuidado de una mujer fría o distante.

Un adulto entendería esa situación…

Ella no.

Su sistema emocional, inmaduro y dependiente, solo puede registrar: “las personas que más amo me dejan, y quien se queda conmigo no me quiere”.

Esto, aunque ocurra dentro de una familia amorosa, es experimentando por la niña como abandono emocional, una herida de desamor.

Biológicamente, los mamíferos permanecen cerca de sus crías; nuestro sistema nervioso infantil está programado para contacto, presencia, mirada y sostén. Cuando esa necesidad no se cubre, incluso por razones legítimas, el cuerpo lo vive como sufrimiento.

Así nace una capa de la herida:

“No soy suficientemente importante”

“Me quieren pero se van”

“El amor hace sufrir”

Pero los seres humanos somos un mosaico emocional

Esa misma niña también vive otras experiencias:

Cuando sus padres vuelven, son afectuosos.

La atienden, la abrazan, la escuchan.

Se siente valorada, vista, querida.

Esto también se graba como programa.

Es decir; una misma niña aprende que el amor es afecto profundo…y que el amor es abandono. Ambos registros coexistirán toda la vida. Y ambos se activarán cuando se enamore, cuando tenga miedo, cuando  dependa emocionalmente de alguien. Por eso somos complejos e individuales: cada persona es la suma única de cientos de experiencias, interpretaciones y emociones de intensidad distinta.

La estrategia: el otro vinculado 50% de la herida

Cada herida viene acompañada de una estrategia de supervivencia. En este caso: la evasión del sufrimiento.

Pero cómo evade depende de lo que la niña vivía durante la ausencia:

Si la dejaban viendo televisión, aprenderá a evadirse con estímulos externos: pantallas, ruido, distracciones.

Si la dejaban jugando sola, aprenderá a evadirse a través de actividad, movimiento, hiperactividad emocional.

Si la dejaban sola sin nada, aprenderá a evadirse hacia dentro: fantasía, imaginación, ensoñación.

Todas son formas de alivio emocional que un día la protegieron. Pero con los años se convierten en automatismos que se activan incluso cuando ya no son necesarios.

Como se manifiesta la herida en la vida adulta:

La misma mujer, ya adulta, puede experimentar:

Miedo a enamorarse.

Atracción por personas emocionalmente inaccesibles.

Desconfianza incluso ante vínculos sanos.

Inseguridad afectiva.

Necesidad inconsciente de demostrar valor para no ser dejada.

Relaciones donde vuelve a sentirse no priorizada.

Sobrecarga de actividad para no sentir.

Fantasía excesiva o dificultad para concretar proyectos.

No repetimos porque queramos repetir. Repetimos porque el inconsciente aprendió que esa era la forma de sobrevivir y lo tiene automatizado. Y cuando más temprana fue la herida, más automática, profunda y silenciosa se vuelve, moldeando nuestra personalidad.

Comprender es el primer paso para transformar

Las heridas explican quién estás siendo y por qué te comportas como te comportas. Entender nuestra biología y cómo nos programamos nos quita el peso moral de la culpa y abre la puerta a la responsabilidad personal: la posibilidad de comprendernos, crecer y transformarnos


 


viernes, 22 de mayo de 2026

CON TU LUNA EN GÉMINIS



Luna en Géminis.

Géminis es el signo de aire de la cruz mutable y está regido por Mercurio. Esta combinación da una nota intelectual a los sentimientos, es decir, la razón actúa en el mundo emocional.

Con la Luna Géminis esto puede manifestarse como sentido común pero también como pobreza emocional o como sentimientos superficiales. Sus reacciones espontaneas, su capacidad de adaptación, su inteligencia y su flexibilidad le convierten en alguien muy hábil en los asuntos de relaciones.

Curiosa por todo la que pasa a su alrededor conoce muchas respuestas y le gusta dar información al respecto. Alerta, pronta en la réplica, inconstante e intranquila, reacciona a muchas cosas a la vez, encontrando gran satisfacción al hacer varias cosas al mismo tiempo. Así pues como tiene que dar abasto a un gran círculo de amistades, a menudo, promete más de lo que puede cumplir.

Con la Luna Géminis la persona puede desarrollar muy bien los trabajos de intermediaria, donde se necesiten reacciones rápidas. Es una comerciante excelente para la venta o la oferta de prestación de servicios. Sabe intuitivamente como convencer a las personas, tiene talento didáctico y fascina a los demás con sus palabras.

Como la Luna Géminis puede adaptarse a nuevos contactos, no es fácil que sea fiel, ya que queda seducida por la multitud de posibilidades, lo que le hace difícil decir “no” y siempre está dispuesta a experimentar y vivir.

El elemento mutable es su elixir energético, allí “florece”, allí fluyen sus energías. Sus contactos y actividades son tan diversos que la multiplicidad y la dispersión pueden ocasionarle intranquilidad y nerviosismo.

Con demasiada ligereza hace promesas fáciles que no puede mantener y después debe dar explicaciones e inventar excusas que pueden  dejarla en evidencia. En el fondo quiere llevarse bien con todos y hacerlo todo bien, pero en muchas ocasiones no lo consigue.

Como la Luna Géminis reacciona con rapidez a los estímulos externos, las personas con esta Luna se pierden fácilmente en lo relativo; todas las cosas se meten en el mismo saco, les falta capacidad de discriminación y profundidad en la valoración de las cosas. Piensan demasiado sobre los sentimientos y, si bien intentan solucionar los problemas sentimentales mediante comprensión, sufren bajo una dolorosa indecisión.

Por eso, las Lunas Géminis no manejan bien las crisis emocionales ya que pretenden hacerlas desaparecer mediante construcciones lógicas, y negándolas con cantidad de argumentos. Cuando por fin se dan cuenta de que no pueden resolverlas, le ponen nombre al factor que le ocasiona la perturbación y con guardarlo en el correspondiente cajón, lo dan por liquidado. Les encanta investigar y analizar los sentimientos de los demás, pero no están dispuestas a hacer lo mismo con sus propios sentimientos.

En el plano material, la Luna Géminis no tiene ninguna estructuración, es una Luna colectiva e está expuesta de forma vulnerable a todas las influencias, orientándose por las normas establecidas en el entorno. Imita a sus colegas y parientes y, sin darse cuenta, se vuelve como ellos y, es que en realidad no tiene opinión propia. Para ella la verdad es relativa y, a pesar de que es inteligente i reacciona con rapidez, con facilidad se pierde en el colectivo y no muestra ningún perfil propio.

La propia responsabilidad la delega en los demás, sobre todo en los colegas, los socios, los hermanos, los tíos, etc. Con su habilidad especial puede obtener información que otros mantienen oculta, y consigue que le cuenten lo que quiere saber. Con determinadas posiciones en su horóscopo, tiene tendencia a contar cosas que le han confiado, ya que siendo Mercurio su regente tiene la tarea de transmitir mensajes e información, por eso le resulta difícil guardársela.

En las relaciones, a menudo la Luna Géminis experimenta una depreciación de todos los valores, experimentando el amor en la superficie, sin alcanzar profundidad. Cuando les sobrevienen problemas emocionales se mantienen a flote, se inventan algo, se las arreglan y, niegan tercamente que están en crisis, no, les gusta afrontarlo y se niegan a sacar conclusiones de la situación sentimental en la que se encuentran.

Superación.

La transformación tiene lugar en el signo opuesto Sagitario, al otro lado del eje. Sagitario quiere exactamente lo contrario, quiere encontrar la verdad, los valores y el sentido de las cosas. Esto es precisamente lo contrario del impersonal elemento emocional de la Luna Géminis, en donde el amor en profundidad, casi no puede experimentarse.

La Luna Géminis en la crisis es empujada hacia sus límites, los cuales antes no estaba dispuesta a sobrepasar. Cuando ya no puede más y la situación supera sus fuerzas, entonces debe decidirse a tomar el camino hacia adentro. Esa conversión interna solo es posible cuando la persona ha sido llevada a sus límites, al punto cero.

Pero para eso debe estar dispuesta a renunciar a la diversidad y a la multiplicidad. Debe dejarse capturar, decidirse por una persona, por una tarea y dejar el resto de posibilidades aunque sean muy seductoras. La transformación exige limitación de la libertad personal y el empleo de la propia fuerza de voluntad; Géminis debe dirigir sus sentimientos hacia una única meta.

Ante todo debe comprender que todo lo otro no le ayuda a avanzar. Se siente tanto entre la espada y la pared que la limitación parece inevitable. Entonces la meta debe ser tan seductora que estabilice la capacidad de concentración y ayude a superar el efecto de dispersión.

La Luna Géminis transformada es la maestra totalmente dedicada a los demás, que habla el lenguaje colectivo, que conoce las verdades eternas por haberlas experimentado en sí misma y, que puede transmitirlas a los demás de forma convincente, sabe que todas las cosas tienen dos caras y sabe decir la palabra adecuada en el momento adecuado.

Puede actuar de forma clarificadora y comprensiva en situaciones confusas y desembrollarlas de forma inteligente. Emocionalmente, sabe lo que es correcto y lo que no lo es, porque está en permanente intercambio con su propio YO, con su guía interno.

El principio de intercambio ayuda en esto a la Luna Géminis, como casi no puede dejar de dialogar consigo misma, puede intuitivamente diferenciar lo correcto de lo erróneo. Venus como regente esotérico después de la transformación se vuelve cada vez más fuerte. Mercurio deja todo lo que no tiene valor, la Luna Géminis transformada busca en todas las cosas una cualidad, un sentido con aspiración espiritual. En su propia profundidad busca “la perla auténtica” y el verdadero YO se encuentra a sí mismo.

De esta forma, se convierte en intérprete divina, en divulgadora de valores espirituales. El pensamiento semilla esotérica expresa este proceso:

“Reconozco mi otro yo y en la mengua de ese yo, crezco y resplandezco”

 


SI TU SIGNO ES GÉMINIS

 


GÉMINIS DEL 21 DE MAYO AL 20 DE JUNIO

ZONA DEL CUERPO: BRAZOS, ANTEBRAZOS Y MANOS

Aries y Tauro, los dos primeros signos del zodiaco, perfilan a la persona como individuo, como una gota de agua separada del resto del mar. Este cimiento personal es importante porque, llegado Géminis, el yo, que ya es sólido, comienza a reconocer que pertenece a un nosotros mayor.

Géminis es, por lo tanto, el primer signo del zodiaco que no actúa  como un yo en contra de otro sino que comienza a tender un puente entre los dos. Dotado de una mente brillante a la que acompaña la destreza, Géminis está aquí para comunicar sus ideas individuales al mundo más grande.

Géminis es el único signo del zodiaco que está relacionado con más de una zona corporal musculo-esquelética. Sin embargo, estas diferentes zonas funcionan juntas para realizar un objetivo único: permitir que las manos conecten con objetos en el espacio. Los brazos y antebrazos, si bien son útiles en sí mismos, existen para que uno pueda utilizar las manos, permitiendo al ser humano comunicarse con su entorno.

Hubo un tiempo, en que nuestros antepasados primates aprovechaban esta capacidad para conectar con inmensas regiones de su selva trasladándose colgados de rama en rama. Actualmente los brazos nos permiten  conectar de otra manera, coger verduras o frutas de un estante alto o coger flores. Su largo alcance viene de los hombros: dos articulaciones, formadas por cabeza y cavidad (cotilo), que son las más móviles del cuerpo; el húmero aporta la cabeza y la escápula aporta la cavidad.

No está de más repetir que las manos (como las estrellas de Géminis demuestran) ni funcionan solas. Funcionan en unión con los brazos y antebrazos para conectar las ideas internas con el mundo externo.

Géminis trae al zodiaco el concepto de servicio introduciendo "al otro"  o "a los demás". Los demás representan a todas las personas del mundo que son distintas de uno, que tienen sus propios pensamientos, sentimientos, esperanzas y sueños. En realidad Géminis está aquí para servir a los demás a través de la comunicación. La energía de Géminis está para crear y  conectar comunidades valiéndose de ideas. Está aquí simplemente para comunicar al mundo lo que pasa por su cabeza, aun cuando el motivo sea servirse a sí mismo.

Eso está bien. A todos se nos permite beneficiarse y no solo beneficiar a otros, y nuestro Géminis interior nos recuerda esta realidad dual.

En esta fase del juego ya no se trata de yo contra ellos sino de yo y ellos, emparejamiento que consiste en un par complementario. Así, mientras para algunas personas la visión del mundo es en blanco y negro, cielo o tierra, masculino o femenino, bueno o malo, alto o bajo, Géminis ve los dos lados de la ecuación. Esta dualidad es el fundamento de su naturaleza y, como parte del zodiaco, existe en tu naturaleza también.

Invocar a tu Géminis interior te servirá para vivir en un mundo que es al mismo tiempo bueno y malo, cielo y tierra. Lo hermoso de reconocer la dualidad es que no hay que elegir entre uno y los demás sino que puede abarcar ambas cosas. Puedes cultivar tus dones y disfrutarlos, y también comunicárselos a los demás de un modo que los beneficie.

El signo zodiacal Géminis está representado por gemelos que no son ángeles sino seres a la vez terrenales y divinos. Gracias a esta naturaleza dual pueden servir eficazmente de mensajeros entre los dos dominios. En realidad, están aquí para traer a la vida en la Tierra los más elevados ideales del cielo. Están para inspirar a la humanidad a ser mejor y hacerlo mejor con pensamientos y perspectivas nuevas.

El origen de su papel lo ilustra bien un mito griego, del que hay muchas versiones, al igual que la naturaleza versátil de Géminis. La versión más típica comienza con el nacimiento de los Gemelos, de una madre. Leda, y dos padres diferentes, Castor, el hijo gemelo de un rey espartano, era mortal; Pólux hijo del dios griego Zeus, era inmortal.

Los gemelos se querían y disfrutaban de muchas aventuras juntos, entre otras la búsqueda del vellocino de oro. Pero en una de sus aventuras en tierra extranjera. Cástor resulta muerto. Según algunos mitos, su muerte se debió a una pelea por un castillo; según otros, fue por causa de mujeres. Sea como sea, Pólux queda inconsolable, desea morir y ruega que lo maten. Zeus accede a su deseo, pero con la condición de que viva la mitad de su tiempo bajo la tierra, en el inframundo (el Hades) y la otra mitad en el cielo.

Según una versión del mito, los gemelos están juntos siempre, ya sea en el cielo o en la tierra; según otra, no están nunca juntos, mientras uno está en el cielo el otro está en la tierra, y van cambiando de lugar. Se cuente como se cuente la historia, la historia, los gemelos Géminis se mueven entre el cielo y la tierra, entre lo mortal y lo divino. Cuando están en el cielo relatan historias de la tierra, y cuando están en la tierra trasmiten el espíritu del cielo. 

Y así resulta que Géminis está en todas partes al mismo tiempo.

En todos sus designios la energía Géminis cuenta con la ayuda de su planeta regente, Mercurio, que lleva el nombre del dios romano de la comunicación. Asistido por la perspicaz energía de este planeta, Géminis capta al instante las situaciones y las sintetiza. Necesitamos tanto la mente superior iluminada como la mente inferior normal, por que funcionan juntas. Idealmente, las conexiones de orden superior de la mente iluminada se filtran a la mente normal, de forma que lo que sabemos viene de la fuente más superior posible, y entonces podemos comunicar esa información de una manera que los demás la entiendan.

Así es como Géminis nos ayuda a servir a un bien mayor, conectándonos con esa parte superior y comunicándolo. Pero para hacer esto hemos de invocar a nuestro Géminis interior para reconocer nuestra naturaleza dual. Así como la energía Géminis es tranquila y nerviosa, fuerte y débil, diligente y perezosa, también es de mente  superior e inferior, y debemos elegir conscientemente cultivar la superior.

Equilibra a tu Géminis interior con preguntas, ejercicios y actividades que se centren en tus extremidades superiores. Hazlos para acceder a los dos lados de todo dualismo, ya sea yo/el otro o inferior/superior, y haz una alegre prestidigitación en un mundo de infinitas posibilidades.

 

******

 


martes, 19 de mayo de 2026

EL CAMPO CUÁNTICO

 



El campo quántico conforma nuestro universo, y nosotros formamos parte de él. Somos creadores de nuestra realidad física la cual consideramos sólida y tenemos el convencimiento de que no podemos cambiar las situaciones por más que lo deseemos.

Nuestro universo está hecho de energía y electromagnetismo. Se ha descubierto que existen partículas más pequeñas que los átomos, estas partículas se denominan subatómicas y no están hechas de materia, son sólo energía, lo cual quiere decir que no existen en el mundo físico.

Según los científicos son tan diminutas que solo saben de su existencia por el rastro que dejan en los aceleradores de partículas. Parecen existir solo cuando son observadas, y solamente cuando se toma la decisión de ver una partícula la onda de energía invisible se convierte en una entidad concreta (sólida).

La atención dirigida hacia esa energía reconocible como una onda, es lo que crea la realidad que llamamos mundo físico, dicen los científicos que el observador es el creador de la partícula o masa física del universo.
El resultado de esto es que nosotros, somos quienes creamos a partir de lo invisible (partícula subatómica), con el simple hecho de observarlo. Nosotros también somos un conjunto de átomos moléculas y partículas, tanto atómicas como subatómicas, por lo tanto no somos sólidos como solemos pensar, nuestro cuerpo se regenera en su totalidad en un lapso de 7 años.


Al ser parte de este campo quántico que funciona a base de energía y electromagnetismo, somos una masa de energía, funcionamos gracias a ella y somos como un magneto ambulante.
La física quántica es una de las más modernas ramas de la investigación científica que se desarrolló con el afán de entender la naturaleza de la realidad física, ella confirma y respalda la teoría de que “nuestros pensamientos crean nuestro mundo”, ya que describe con precisión matemática cómo se comportan las partículas que conforman nuestra realidad física.


Esta ciencia nos dice que los electrones se pueden comportar de ambas formas, tanto como partículas, como en forma de ondas de energía invisibles.
Cuando se convierten en ondas, estos “electrones” no se pueden localizar; es como si no existieran, pero existen como campos de probabilidades. Cuando se encuentran en el estado de partícula, el campo de probabilidades se colapsa y se convierte en un objeto sólido.


Los electrones se convierten en materia sólida (o partículas) cuando están siendo observados, y cuando se les deja de observas se convierten nuevamente en ondas de energía invisibles.
En esencia el mundo está construido por partículas y el observador, que tiene el poder de convertir un electrón en partícula sólida o hacerla desaparecer somos nosotros.
Todavía podemos ir más allá diciendo que es posible crear nuestro día intencionadamente, como nosotros queremos que sea.


Pensemos en las cuestiones siguientes:

¿Qué pasaría si los pensamientos que tenemos al despertar tienen el poder de afectar todo lo que suceda durante el día?

¿Y si todos nuestros pensamientos influenciaran nuestro mundo en su totalidad?

Si aprendiéramos a dirigir nuestra intención hacía las partes de nuestra vida que aun no son visibles y les diéramos vida, tomaríamos nosotros el timón de nuestra vida,  creando las cosas de manera intencional.

Desde un punto de vista espiritual pensemos que nuestros pensamientos afectan a la realidad y por lo tanto nuestra vida entera. Desde ese convencimiento haremos un pequeño pacto y diremos:

Estoy tomándome un tiempo para crear mi día, sembrando en el campo quántico. Ahora es un hecho que nuestro ser interior (el observador) está observándome, y es él quien dirige la energía creadora.

Y sintiendo esta unión digo:

“Envíame una señal hoy de que prestaste atención a las cosas que creé,
Envíame  cosas de una manera en que yo no las espere, para que me sorprenda de mi habilidad de experimentar esas cosas y muéstramelas de cierta forma que no tenga duda que provinieron de ti.”