jueves, 20 de agosto de 2026

CIVILIZACIONES ESTELARES




CIVILIZACIONES ESTELARES Y SU APORTACIÓN A LA HUMANIDAD

Dentro de distintas enseñanzas espirituales vinculadas a la evolución de la conciencia y a la ascensión de la Tierra, se habla de civilizaciones extraterrestres más evolucionadas que acompañarían a la humanidad en determinados momentos de cambio.

Entre las más conocidas se encuentran los Pleyadianos, Arcturianos, Andromedanos y Liranos. Cada una de estas civilizaciones estaría vinculada a un tipo diferente de conocimiento y a una forma particular de ayuda.

Más que intervenir directamente en nuestra vida, su relación con los seres humanos se describiría como una transmisión de conciencia, conocimiento e inspiración, destinada a ampliar nuestra comprensión de la realidad y de nuestra propia naturaleza.

Los Pleyadianos: conocimiento emocional y conciencia del corazón

Los Pleyadianos: Su principal aportación está relacionada con el conocimiento de las emociones, la armonización interior y la comprensión del amor como una frecuencia superior de conciencia.

Nos transmiten conocimientos sobre la relación entre pensamientos, emociones y energía, ayudándonos a comprender cómo nuestro interior influye en nuestra percepción de la realidad.

También se les atribuyen enseñanzas relacionadas con la sanación emocional, la intuición, la sensibilidad energética y la capacidad de establecer relaciones más conscientes.

La conexión con ellos se describe muchas veces como cálida y cercana, como si su función fuera recordarnos una parte más amorosa y sensible de nuestra propia naturaleza.

Los Arcturianos: energía, sanación y conciencia multidimensional

Los Arcturianos: Son grandes conocedores de la energía y de los diferentes niveles de conciencia. Sus enseñanzas están especialmente vinculadas a la sanación energética, al conocimiento de los cuerpos sutiles y a la comprensión del ser humano como una realidad multidimensional.

Ellos nos transmiten información sobre los campos energéticos, geometría Sagrada, frecuencia gravitacional, vibración y procesos de armonización de los que apenas tenemos conocimiento.

También se les relaciona con tecnologías muy avanzadas, pero concebidas de una manera diferente a la nuestra: tecnología unida a conciencia.

Su enseñanza mostraría que el verdadero progreso no consiste solamente en desarrollar herramientas más sofisticadas, sino en comprender cómo utilizar el conocimiento sin separarlo de la responsabilidad y de la evolución interior.

Su relación con los seres humanos es mental y energética y suelen conectar con nosotros especialmente durante la meditación, estados profundos de relajación, sueños o experiencias de expansión de conciencia.

Los Andromedanos: expansión de la mente y conocimiento del universo

Los Andromedanos: Están, especialmente relacionados con la libertad de conciencia y la expansión de la percepción. Su aportación podría ayudarnos a comprender realidades mucho más amplias que las que experimentamos habitualmente.

Se les atribuyen conocimientos sobre otras dimensiones, diferentes formas de vida, estructuras de conciencia y posibles maneras de comprender el tiempo y el espacio. Desde esta perspectiva, su función sería ampliar nuestra visión del universo.

Nuestra relación con ellos sería, por tanto, una relación de expansión y descubrimiento.

Los Liranos: memoria cósmica y conocimiento de los orígenes

Los Liranos: Ocupan un lugar especial dentro de muchas tradiciones estelares. Se les considera portadores de una memoria muy antigua y se les atribuye una profunda relación con los orígenes de diferentes civilizaciones humanoides.

Su principal aportación estaría vinculada al conocimiento de nuestra historia cósmica y espiritual.

Su conocimiento está relacionado con antiguos procesos de evolución, migraciones estelares, diferentes linajes de conciencia y la conexión entre diversas civilizaciones. La relación con los Liranos nos aporta un reconocimiento profundo, como si despertaran en nosotros una memoria interior difícil de expresar con palabras

Su mensaje está relacionado con el origen, la identidad y la pertenencia a una realidad cósmica mucho mayor.

Cuatro formas de conocimiento

Podríamos resumir simbólicamente su aportación de esta manera:

Los Pleyadianos nos acercarían al conocimiento del corazón y de las emociones.

Los Arcturianos aportarían conocimientos sobre energía, sanación y multidimensionalidad.

Los Andromedanos ampliarían nuestra comprensión de la libertad, la conciencia y el universo.

Los Liranos despertarían la memoria de nuestros posibles orígenes cósmicos.

Cada uno representaría una parte diferente de un conocimiento mucho más amplio.

Y todos compartirían una misma finalidad: ayudar a ampliar la conciencia humana y nuestra comprensión de la vida en el universo.

Nuestra relación con estas civilizaciones sería de aprendizaje. Ellos aportarían conocimiento, experiencia y una visión más extensa de la realidad. La humanidad, por su parte, iría desarrollando progresivamente la capacidad de comprender y asimilar estos conocimientos.

Esto sería uno de los significados más profundos de sus enseñanzas: comprender que nuestra historia no tiene que limitarse exclusivamente a la Tierra, ya que nuestra evolución forma parte de una realidad Universal mucho mayor.

 


CON TU LUNA EN EL SIGNO DE VIRGO



Luna en Virgo

En Virgo se combina el elemento tierra con la cruz mutable. La tierra ofrece una cierta resistencia al cambio, esto para la Luna significa ocuparse de lo material y del mantenimiento de la existencia física y trabajar hasta que todo, incluso el mínimo detalle, esté en orden.

Las personas con la Luna en Virgo se sienten a gusto en el trabajo, son excelentes trabajadores del detalle y tienen sentimientos de culpabilidad si no han podido acabar algo. Son personas prácticas y eficientes pensando siempre en terminar de la mejor manera posible tanto su trabajo como sus quehaceres domésticos.

Es una  Luna “servicial” que enseguida se da cuenta de cuando algo está fuera de orden. Normalmente las personas con la Luna en Virgo son agradables con sus semejantes, siempre se comportan de forma útil y gustosamente “ofrecen el brazo” a los demás.

 

Las Lunas Virgo saben perfectamente lo que les hace bien a los demás, y lo que les perjudica. Tienen aptitudes para las profesiones de terapeutas y de curación. Hacen todo lo necesario para que la salud se mantenga en equilibrio o se restablezca. Se sienten completas cuando pueden ayudar a los demás, pero también pueden desarrollar el denominado “síndrome de ayuda” cuando no saben poner límites.

En el amor, estas personas están orientadas a lo práctico y a la realidad de la existencia. Se sienten felices y afortunadas cuando lo tienen todo ordenado para la persona amada y cuando pueden  cuidar de la casa y llevar a cabo su trabajo diario y su existencia. Para estas personas, esto es una expresión de amor.

Virgo es un signo de trabajo servicial que tiene la tarea de mantener el mundo en orden. La voluntad de ayuda llevada al extremo puede estar relacionada con una motivación egoísta. En ese caso, mediante el propio rendimiento se pretende demostrar al entorno el propio valor y la propia bondad. Si el entorno no valora su trabajo, entonces sufren una crisis emocional y acusan al entorno de ingratitud.

En el plano material, Mercurio rige sobre el yo emocional. Debe recordarse que Mercurio rige a Géminis y le proporciona al yo emocional una especial capacidad analítica, en Virgo, esta capacidad es más práctica que mental. Esta es la diferencia entre aire y tierra. Así pues, la Luna Virgo puede analizar los propios sentimientos y también los de los demás. En los asuntos emocionales se irritan con facilidad, la más mínima transgresión o muestra de imperfección perturba el flujo armónico de sus sentimientos.

Una persona con la Luna en Virgo puede llegar a analizar y criticar tanto el mundo emocional que al final, prácticamente, no quede nada de sentimiento.

Se toman muy en serio las reglas, la limpieza, las prescripciones, y en cambio no el sentimiento de amor. Lo que no se adapta a su pequeño mundo es criticado y apartado. También tienen miedo de que su orden pueda descomponerse.

Con la Luna Virgo se alternan los sentimientos de superioridad (presunción) y de inferioridad, con su obsesivo sentido crítico, se elevan por encima de los demás y, en el servicio, se vuelven sumisas. Por eso, a veces, atraen a personas más fuertes que abusan de su entrega.

Entonces se defienden con medios erróneos, reaccionan con gritos, críticas, reproches e insultos, esto no les trae ni el amor ni el reconocimiento que desean, sino más rechazo.
En esta situación, somatizan y tienen molestias físicas, con lo cual esperan recibir amor y dedicación por parte del entorno. A menudo se trata de enfermos hipocondríacos que todo lo critican y para los que nada se hace bien.

Otras personas se preocupan interminablemente por asuntos o cosas con las que no tienen nada que ver. Esto ocurre porque les cuesta trabajo delimitarse ante el sufrimiento de los demás y, debido a su sensibilidad comparten el sufrimiento. Algunos incluso asumen las enfermedades de los demás. La empatía y la comprensión son virtudes muy deseables pero una Luna Virgo debe tener cuidado de no perderse a sí misma en ello.

La capacidad de servir en lo material, de evitar todo lo peligroso y de mantener el justo orden y salud degenera hasta la negación de lo vivo. Entonces tiene lugar la crisis de transformación, la cual catapulta a Virgo hasta el signo  opuesto Piscis, hacia el desorden, el caos, la falta de sentido en donde finalmente nace la Luna como regente esotérico.

Superación.

Si  la crisis emocional no se produce, solo se ve lo negativo de la vida, lo que puede llevar al borde de la capacidad de supervivencia. La envergadura de la crisis se extiende por el eje de existencia (Virgo/Piscis), desde la existencia física hasta el espacio infinito de amor eterno. Todo lo  pasado pierde sentido, se disuelve. Todos los mecanismos de defensa, las medidas de seguridad y previsión ya no sirven, desaparecen en la nada. Es un proceso de muerte y renacimiento parecido al que experimenta la Luna  Escorpio, pero en este caso de Virgo, va hasta las raíces del ser.

Aquí, en lo más profundo, se trata de ser o no ser. La tendencia a la disolución del signo de Piscis traspasa la frontera en donde las cosas materiales a las que el yo lunar se ha agarrado, son  eliminadas. No queda más que el amor.

La Luna Virgo trasformada entra en contacto con el mundo trascendental, una nueva experiencia irrumpe en su conciencia. Desde espacios cósmicos desconocidos, desde otras dimensiones fluyen sobre ella energías que la reaniman y la capacitan para sanar.

Así como antes la Luna Virgo tenía miedo cuando se sentía rodeada de energías extrañas, ahora crece en ella la confianza en su propio guía interno y en sus fuerzas de sanación. Estas fuerzas curativas despiertan y al mismo tiempo refuerzan a la Luna como regente esotérico de este signo.

Ahora es la Luna Virgo la que verdaderamente nutre y guarda la vida, el principio del amor que mora en el interior, permitiendo llevar amor y felicidad allí donde reside el sufrimiento. Las capacidades analíticas de Mercurio se emplean en realizar el adecuado diagnóstico y sanación de enfermedades. El amor y la conservación de la vida se convierten en el principal motivo de existencia. Es un camino de la materia al espíritu, en donde lo más elevado se une con lo más bajo.

Es entonces cuando la persona con la Luna Virgo, puede estar ahí cuando se trate de salvar vidas y de traer amor entre las personas. Entonces puede vivir completamente la ley del servicio y de la sanación, ha traspasado la frontera, ha mirado en la apertura de una conciencia universal y vuelve purificada como auténtico servidor.

El pensamiento semilla esotérica de Virgo expresa este proceso:

“Soy la Madre y el Hijo, soy Dios y soy materia”

++++++++

 


miércoles, 19 de agosto de 2026

LA NOCHE OSCURA DEL ALMA



LA NOCHE OSCURA DEL ALMA

Cuando perderse puede ser el comienzo de encontrarse

Hay momentos en la vida en los que aquello que hasta entonces nos sostenía deja de hacerlo. Las creencias pierden fuerza, las respuestas ya no sirven, las relaciones pueden cambiar de significado y hasta la propia identidad parece desdibujarse.

La persona continúa viviendo, pero interiormente siente que algo ha terminado y que todavía no sabe qué está comenzando.

A esta profunda experiencia de vacío, transformación y búsqueda de sentido se la ha llamado tradicionalmente “la noche oscura del alma”.

No se trata necesariamente de una desgracia ni de un fracaso. Desde una perspectiva espiritual, puede representar un periodo de profunda transformación de la conciencia. Desde una mirada psicológica, puede entenderse como una crisis de identidad y significado en la que antiguas estructuras internas dejan de funcionar y la persona se ve obligada a replantearse quién es, qué necesita y hacia dónde quiere dirigir su vida.

En ocasiones, la oscuridad no aparece porque hayamos perdido el camino, sino porque el camino que conocíamos ha terminado.

El origen de la expresión: San Juan de la Cruz

La expresión procede de la tradición mística asociada a San Juan de la Cruz, uno de los grandes representantes de la mística española.

Para San Juan, la noche no era simplemente sufrimiento. Representaba un proceso de purificación y tránsito, un desprendimiento de aquello a lo que el ser humano se encuentra aferrado para poder avanzar hacia una unión más profunda con Dios. En sus escritos, la noche aparece vinculada al abandono de antiguos apegos, al camino de la fe y a la transformación espiritual.

Con el paso del tiempo, el concepto ha trascendido su significado estrictamente religioso y se utiliza también para describir determinadas crisis existenciales en las que una persona siente que su antigua manera de comprenderse a sí misma y al mundo se derrumba.

Y precisamente ahí reside una de las claves de esta experiencia:

La noche oscura no destruye necesariamente a la persona; puede destruir una forma antigua de entenderse a sí misma.

¿Qué ocurre durante una noche oscura del alma?

Una noche oscura suele aparecer en momentos de profunda transformación.

Puede surgir después de una pérdida, una ruptura, una enfermedad, un duelo, una decepción, un cambio radical de vida o incluso después de alcanzar algo que durante mucho tiempo habíamos deseado y descubrir que no nos proporciona la plenitud esperada.

Pero también puede aparecer sin que exista un acontecimiento exterior claramente identificable.

La persona comienza simplemente a sentir que algo dentro de ella ha cambiado.

Aquello que antes le producía seguridad deja de hacerlo. Las antiguas respuestas parecen insuficientes. Puede aparecer una necesidad intensa de comprender el significado de la propia existencia.

Cuando el antiguo “yo” empieza a desmoronarse

Una de las partes más difíciles de este proceso es la sensación de haber dejado de ser quien éramos sin saber todavía quién vamos a ser.

Durante muchos años construimos una identidad alrededor de nuestras experiencias, creencias, vínculos, miedos, expectativas y mecanismos de protección.

Pero llega un momento en el que algunas de esas estructuras dejan de tener sentido.

Psicológicamente, esto puede generar una enorme inseguridad, porque el ser humano necesita cierta continuidad para reconocerse.

Espiritualmente, sin embargo, ese mismo proceso puede ser interpretado como un desprendimiento del personaje que hemos construido para comenzar a entrar en contacto con aspectos más profundos del ser.

No significa que todo lo anterior haya sido falso.

Significa que quizá ya ha cumplido su función.

El encuentro con la sombra

La noche oscura también puede convertirse en un encuentro con aquello que hemos evitado mirar.

Miedos antiguos.

Heridas emocionales.

Necesidades reprimidas.

Culpa.

Rabia.

Dependencias afectivas.

Sentimientos de abandono.

Deseos que nunca nos permitimos reconocer.

Partes de nosotros mismos que juzgamos o rechazamos.

En términos psicológicos podríamos hablar de contenidos internos que han sido negados, reprimidos o evitados.

En términos espirituales podríamos hablar del encuentro con la propia sombra.

Pero enfrentarse a la sombra no significa luchar contra ella.

Significa poder mirarla y preguntarnos:

¿Qué intenta mostrarme esta parte de mí que durante tanto tiempo he rechazado?

A veces descubrimos que detrás de una debilidad había una necesidad no escuchada.

Detrás de la rabia, un dolor.

Detrás del control, un miedo.

Detrás de la dependencia, una necesidad profunda de amor.

Y detrás de muchas de nuestras defensas, simplemente hubo en algún momento una parte de nosotros intentando protegerse.

La sanación comienza cuando dejamos de combatirnos y empezamos a comprendernos.

El vacío: una de las experiencias más difíciles

Quizás uno de los aspectos más desconcertantes de la noche oscura sea el vacío.

La persona puede sentir que ha perdido el entusiasmo, que ya no sabe qué quiere o que aquello que antes llenaba su vida ha dejado de hacerlo.

Desde una mirada espiritual, el vacío puede entenderse como un espacio de transición.

Algo antiguo se está retirando, pero lo nuevo todavía no ha aparecido.

Es una especie de territorio intermedio.

Y nuestra tendencia natural es querer llenarlo inmediatamente: buscar nuevas respuestas, nuevas personas, nuevas actividades o nuevas creencias.

Sin embargo, algunas transformaciones necesitan un tiempo de silencio.

No todos los vacíos deben llenarse.

Algunos deben ser atravesados.

La soledad y la sensación de no ser comprendido

Durante este proceso puede aparecer también una profunda sensación de soledad.

La persona puede sentir que quienes la rodean no entienden lo que está experimentando.

Los consejos habituales —“anímate”, “piensa en positivo”, “sal y distráete”— pueden resultar insuficientes porque la crisis no siempre consiste simplemente en sentirse triste.

A veces lo que está ocurriendo es una pérdida profunda de referencias.

Por eso resulta tan importante encontrar personas capaces de acompañar sin intentar resolver inmediatamente el proceso.

Porque en determinados momentos no necesitamos que alguien nos saque de la oscuridad; necesitamos que alguien pueda permanecer a nuestro lado mientras aprendemos a atravesarla.

Prácticas que pueden acompañar este proceso

No existe una fórmula universal para atravesar una noche oscura.

Cada persona necesita encontrar su propio camino.

Sin embargo, existen prácticas que pueden ayudar a crear espacios de comprensión y presencia.

La meditación puede ayudarnos a observar pensamientos y emociones sin identificarnos completamente con ellos.

La escritura personal permite expresar aquello que todavía no sabemos verbalizar y reconocer patrones que se repiten.

El contacto con la naturaleza puede devolvernos una sensación de pertenencia y ayudarnos a recuperar ritmos más pausados.

El silencio consciente permite escuchar aquello que queda oculto cuando nuestra vida está constantemente llena de ruido.

El arte, la música, la respiración consciente o determinadas prácticas contemplativas también pueden convertirse en vías de expresión y regulación emocional.

No todo el mundo tiene que atravesar una noche oscura

También es importante evitar otra idea equivocada: que para evolucionar espiritualmente sea obligatorio sufrir profundamente.

No es así.

El crecimiento también puede surgir del amor, de la conciencia, de la belleza, de las relaciones sanas, del aprendizaje, de la contemplación y de la alegría.

El dolor puede transformarnos, pero no necesitamos idealizarlo.

Cuando aparece, podemos intentar darle sentido.

Pero no necesitamos buscarlo.

Integrar la experiencia: regresar siendo otro

Superar una noche oscura no significa olvidar lo vivido.

Significa integrarlo.

Comprender qué nos mostró.

Reconocer qué heridas necesitaban atención.

Aceptar qué aspectos de nosotros mismos necesitaban cambiar.

Dejar atrás aquello que ya no podía acompañarnos.

Y conservar la sabiduría que surgió durante el camino.

La luz que nace después de la oscuridad

Hay noches que llegan sin haber sido invitadas.

Nos arrancan certezas, nos enfrentan con nuestros miedos y nos obligan a entrar en lugares internos que durante años habíamos evitado.

Mientras las atravesamos, difícilmente podemos comprender su sentido.

Pero con el tiempo podemos descubrir que aquella oscuridad no vino únicamente a quitarnos algo.

También vino a mostrarnos algo.

Quizá la noche oscura del alma no sea únicamente el momento en que perdemos la luz.

Quizá sea el momento en que dejamos de buscarla exclusivamente fuera.

Y entonces comenzamos a descubrir que existe una luz diferente: menos espectacular, menos dependiente de las circunstancias, pero mucho más profunda.

Una luz que nace del conocimiento de uno mismo.

De la aceptación.

De haber aprendido a soltar.

De comprender nuestras heridas sin permitir que continúen dirigiendo nuestra vida.

Y de recordar que incluso en los momentos en los que no podemos ver el camino completo, todavía podemos dar el siguiente paso.

Porque algunas veces el alma necesita atravesar la noche no para perderse, sino para desprenderse de todo aquello que le impedía reconocerse.

Y cuando finalmente amanece, quizá comprendemos que no hemos regresado al lugar del que partimos.

Hemos regresado a nosotros mismos.

 


martes, 18 de agosto de 2026

SI TU SIGNO ES VIRGO




VIRGO: 23 DE AGOSTO AL 22 DE SEPTIEMBRE

ZONA DEL CUERPO: ABDOMEN

Procediendo de Leo con la percepción de la naturaleza luminosa y oscura, Virgo desea destilarla, eliminando todas las impurezas, domar a la bestia de Leo. La vida ya no va de ella sino de lo que es capaz de dar. Después de todo, es la estación de la cosecha. Los cultivos que han dado su fruto con Leo, ahora, al final del verano, están listos para la cosecha. Listos para que el grano se convierta en pan y la uva en vino. Pero antes Virgo debe separar el trigo de la paja, porque está aquí para servir a la fecundidad de la tierra en su forma más pura.

¿Has oído el dicho "Eres lo que comes"? Bueno, es cierto, porque los alimentos que comemos finalmente pasan a formar parte de nuestro cuerpo. Esto es la magia práctica que ocurre con la asimilación, función del intestino delgado, uno de los órganos de la zona abdominal relacionada con Virgo.

Una de las raíces latinas de abdomen es abdere, que significa "esconder", y en realidad hay mucho escondido dentro del abdomen. El abdomen es la zona del cuerpo que se extiende desde el diafragma a la pelvis. Está cubierto por el musculo recto abdominal, que es el más exterior y, por el transverso abdominal que es  el músculo interior, cuya finalidad o función es comprimir el contenido del abdomen. Este músculo realiza el increíble trabajo de estabilizar los órganos internos.

Desde el punto de vista astrológico, la zona central del cuerpo contiene la energía Virgo. Este término lo aplicamos a los músculos de la parte inferior de la espalda, del abdomen y de la pelvis, interconectados anatómica y funcionalmente. Estos músculos estabilizan sinérgicamente la columna; entre ellos están el diafragma, el diafragma pelviano, los músculos de las paredes abdominales y los profundos de la espalda. Juntos mantienen el tronco en postura protectora ante fuerzas desestabilizadoras, por ejemplo el movimiento de un tren en marcha, un marcaje en fútbol o los giros y movimientos de piernas y brazos en una clase de baile.

Estos músculos se distinguen de otros estabilizadores en que están situados rodeando, o circundando, el centro de masa (o centro de gravedad) como un corsé. El centro de masa es importante porque el resto del cuerpo se comporta como si toda su masa estuviera concentrada ahí. El centro de masa o de gravedad es, por lo tanto, el punto alrededor del cual se puede equilibrar todo el cuerpo.

Encontrar el centro no es tarea fácil en clase de yoga, y no digamos en el resto de la vida, en que abundan las fuerzas desestabilizadoras, Ya sea que estas fuerzas provengan del trabajo, de presión familiar o simplemente de pensar en lo que es necesario hacer, es fácil que nos sintamos como si hubiéramos perdido el centro y nos empujaran en muchos sentidos al mismo tiempo.

Lo bueno es que, en realidad, el centro no se pierde nunca: aunque creamos que no lo encontramos, siempre está ahí, porque es nuestro centro, nuestro núcleo, nuestra autoridad interior, nuestro instinto visceral, por así decirlo. Ese lugar que sabe exactamente quiénes somos y porque estamos aquí.

En el plano físico, cuando nuestros movimientos parten de este centro, los brazos y piernas funcionan de la mejor manera, es decir, para servir con más eficacia a nuestro propósito o finalidad. Y nuestra Virgo interior funciona muy, muy eficientemente. En sentido metafórico, cuando sintonizamos con nuestro centro conectamos con un combustible profundo que es como un fuego ardiendo en el vientre. Es una percepción profunda de nuestra identidad, valía y poder que supera la capacidad de la mente, un grado de análisis y exactitud respecto al yo que forma parte de este signo zodiacal. 

Servir es ayudar, asistir o atender, hacer un acto de ayuda. Y hay que decidir cómo, pues no hay especificaciones ni limitaciones en lo que constituye el servicio que damos. Mientras podamos concebir y dar un servicio, este existe, desde una sonrisa a un bocadillo, un sermón. Su magia está en el cómo, y esto es lo que diferencia un servicio de, digamos, una transacción. El cómo es la manera de sonreír y cómo se da el bocadillo, la intención, la integridad, la sinceridad y el corazón con que se hace. El servicio aparece muchas veces como tema en el ciclo del zodiaco, y en la fase de Virgo el servicio no es servicio sin estos componentes.

El arquetipo de la doncella virgen se ha anunciado a lo largo del tiempo y el espacio: Shala era su encarnación sumeria, Isis en el antiguo Egipto, Deméter en la antigua Gracia, las vírgenes vestales en Roma y la Virgen María en la Edad Media. Más recientemente, la madre Teresa de Calcuta, cuyo signo de nacimiento era Virgo, que al hacer  sus votos en la Congregación de Misioneras de la Caridad, se consagro a servir de todo corazón a los más pobres.

Según el filósofo griego Platón, el mundo está hecho de ideas o formas, o cualidades, que son puras y autónomas. La búsqueda de la pureza es un camino y una práctica, no un destino. Pero cuidado con la naturaleza Virgo cuando nos hace desear la pureza como un fin último. Si bien nuestra naturaleza Virgo es fuerte, usarla para definir perfectamente la perfección es una de sus peligros.

La pureza es un ideal al que aspiramos en la alimentación, el trabajo, el estado mental y todo lo que hacemos. Cuando se trabaja esto con la energía de Virgo correcta, aspirar puede ser un proceso de mejorar, perfeccionar y purificarse que nos acerca al auténtico yo, que es la fuente última de la sintonización exterior-interior, satisfacción y plenitud. Y si nuestra naturaleza Virgo puede dirigir ese grado de coherencia personal para ....bueno, no hay finalidad superior a ésa.

Virgo favorece enérgicamente el concepto de hacer a partir de ser, de forma que lo que somos inspire lo que hacemos. Por este motivo la doncella virgen de la constelación normalmente se representa llevando dos espigas de trigo. Estas espigas representan quién es (una diosa de la tierra) y lo que hace (servir a  la generosidad de la tierra). Con este símbolo la Virgen toma nuestra idea moderna de la división entre lo personal y lo profesional, disuelve la barrera invisible que los separa y los une.

Cuando ocurre esta unión, hemos encontrado nuestra finalidad. Esta finalidad es nuestra razón para existir, es el don único que hemos venido a servir. algunos la llaman vocación. Algunos la tienen de nacimiento, otros la desarrollan, y otros se pasan la vida buscándola, y algunos incluso creen que ni siquiera se pueden dar el lujo de buscarla. Pero Virgo está aquí para animarnos a servir a nuestra finalidad superior, sea la que sea.

Encontrar la propia finalidad, y no digamos vivirla, es un trabajo constante, un proceso; un camino en que las cosas que sirven hoy podrían no servir mañana. Cuando la finalidad de algo o de alguien ya no sirve a la tuya, es el momento de agradecer el servicio y pasar a otra cosa. De esta manera Virgo va eliminando siempre las impurezas de nuestra vida, interior y exterior de modo que nuestra visión pueda cobrar vida en su forma más pura. Siempre asimila un pensamiento o abandona un hábito, así como su vientre asimila lo que es necesario para el cuerpo y deja marchar lo que no lo es. Es una limpieza perpetua de las viejas formas que ya no bastan.

Si no hace caso de este instinto visceral, corre el riesgo de vivir una vida insatisfactoria; usa sus percepciones superficiales para enmarcar lo que es y lo que se le permite en la vida; y entonces nada va a ser completo o lo bastante bueno; nada va a satisfacer sus exigentes expectativas porque no logrará satisfacer las propias (las que proceden de de su centro).

Cuando ocurre esto, la crítica interior de Virgo la introduce en un verdadero torbellino de juicios acerca de sí misma y de los demás. Este torbellino podría entonces llevarla a intentos periódicos de aumentar el control, normalmente de hábitos de salud y rutinas diarias, en un esfuerzo constante de conseguir el resultado deseado. Pero si su finalidad está mal concebida desde el comienzo, también lo serán sus intentos. Entonces la dedicación se convierte en obsesión.

El abdomen es la zona relacionada con Virgo. Su contenido, las vísceras, nos hacen un servicio nutricional así como músculos que lo rodean nos hacen un servicio estabilizador. Virgo es el sexto signo del ciclo zodiacal. A su energía le incumbe servir a una finalidad, de forma que todos, personas, lugares y cosas, sirvan a la de ellos. Si tu naturaleza Virgo se vuelve muy compulsiva o, a la inversa, muy permisiva, podrías experimentar diferentes síntomas en el abdomen, por ejemplo, mala digestión o debilidad abdominal.

************


lunes, 17 de agosto de 2026

AROMATERAPIA: HIERBALUISA




HIERBALUISA, MARIA LUISA

El aceite esencial de hierbaluisa es eminentemente precioso y siempre ha sido venerado por nuestros ancestros. Su nombre en latín “verbenaca” significa “rama sagrada” o “varita mágica”. Tanto los griegos como los romanos conocían la hierbaluisa bajo múltiples denominaciones: “planta de Isis”, “planta sagrada”, “lagrima de Juno”, “planta de Hércules” o “sangre de Mercurio”. La hierbaluisa se asocia a la diosa egipcia Isis y a la estrella Sirius. Las representaciones de Venus también se acompañaban de arrayán y hierbaluisa. Se fabricaban coronas rituales con tallos y ramas de hierbaluisa. Por su parte los druidas de la Galia la utilizaban para profetizar y demostrar clarividencia.

Descripción botánica

El aceite esencial de hierbaluisa es uno de los más valiosos porque se necesitan 7000 Kg de plantas para producir un litro de aceite esencial de hierbaluisa; por eso las falsificaciones están tan extendidas. Dichas imitaciones se adulteran con aceites esenciales más comunes y de olor similar a la hierbaluisa (toronjil, verbena exótica o hierba limón).

Nombre científico………………Lippia citriadora

Nombre en inglés………………Vervain, Lemon verbena

Familia botánica………………..Verbenáceas (Verbenaceae)  

Parte destilada……………………Flores y planta entera

País de producción…………….Francia, Marruecos, Túnez y Paraguay.

Principios bioquímicos

Aldehidos, monoterpenos, sesquiterpenos, óxidos, monoterpenoles y furocumarinas.

Indicaciones terapéuticas tradicionales

Reumatismo, esclerosis múltiple y neuralgias: potente antiinflamatorio y analgésico. Infecciones intestinales, enfermedad de Crohn y amebiasís: antinfeccioso y antinflamatorio. Estimula la vesícula biliar y el páncreas. Pseudohormonal: tiroides, páncreas y gónadas (ovarios y testículos). Prevención de crisis asmáticas. Trastornos del ritmo cardiaco (arritmias) e hipertensión: sedante y calmante. Parto: uterotónico, estimula las contracciones y facilita el alumbramiento.

Propiedades terapéuticas energéticas

Aporta energía y dinamismo en caso de cansancio nervioso, insomnio, estrés, pasividad, desinterés o falta de impulso. Estimula las funciones cerebrales y refuerza la capacidad de concentración. Ayuda a superar el pasado y centrarse en el presente, a liberarse de las limitaciones y salir de situaciones estancadas y difíciles, permite pasar página.

Combate fuertemente las depresiones, es uno de los mejores remedios. Ayuda a sobrellevar el luto. Abre la puerta a nuevos horizontes, Permite planear el futuro con entusiasmo, alegría, optimismo y confianza.

Rituales y prácticas

Oler directamente el frasco de hierbaluisa cuando se tiene la impresión de “no salir del atolladero” o cuando nos falta el impulso para continuar (por ejemplo en una situación profesional).

Cuando las preocupaciones cotidianas nos arrastran y nos falta serenidad, se recomienda aplicar cada mañana una gota de aceite esencial de hierbaluisa en la lengua con un poco de miel y llevar el frasco encima para inhalar su fragancia en cuanto se sienta la necesidad. Así se consigue controlar el día a día con más optimismo.

Cuando nos sentimos deprimidos y hostiles con los demás conviene oler la esencia de hierbaluisa y repetir la siguiente afirmación: “Mi corazón está abierto a todo mi entorno”.

Aromaterapia energética

Asociado al chacra del corazón

Color: verde

Contraindicaciones

No aplicar en la piel porque es fototóxico: No debe emplearse durante el embarazo por sus efectos “hormonales”.


sábado, 8 de agosto de 2026

LILITH EN PISCIS




LILITH EN PISCIS.

Cuando Lilith está en Piscis, la persona no distingue entre sueño y realidad y cree en cosas de su propia invención, existentes sólo en sus fantasías. Obsesivamente se aferra a sus ideas y las impone a su entorno como grandes verdades. Tiene talento para la conspiración y es capaz de esconder sus verdaderas intenciones, crear ilusiones, engañar, encantar y alcanzar sus metas a través de subterfugios.

El nativo puede mostrar inconsistencia en sus acciones, una inclinación a la histeria, tendencia a complicar y confundir y un fuerte interés por el lado oscuro de la vida. A menudo actúa como un sabio o un profeta.

El nivel inferior.

En el nivel inferior la persona pierde completamente el control sobre sus acciones y tiene una inclinación por la mistificación y el absurdo. Tiene una rica imaginación sexual y trata de encontrar placer a toda costa. Este es el karma de un alcohólico, un adicto, un espía, un chantajista, un criminal secreto o un brujo oscuro.

En una vida anterior, la persona ha sido un ideólogo, un mago que manipulaba la psique de la gente, abusando del poder de la hipnosis, un mentiroso, tal vez incluso fue miembro de una organización secreta de lealtad satánica. En la encarnación actual, ella está sujeta a todo mal hábito, a la sugestión, a las ilusiones y puede llegar a sufrir de enfermedad mental. Se enfrenta constantemente a situaciones confusas y oscuras lo que le hace sufrir temores y psicosis infundados, pudiendo terminar aislada de otras personas, por ejemplo hospitalizada o encarcelada.

El nivel superior.

Con buenas influencias, este aspecto hace que la persona reconozca fácilmente a todos sus enemigos secretos, así como a personas vengativas y manipuladoras. En una vida anterior, conocía todos los matices del lado oscuro de la vida y se inició en el conocimiento secreto, pero no lo utilizo en detrimento de nadie.

La persona adquirió inmunidad contra la drogadicción, el alcoholismo y los vicios. Ahora es prudente con la hipnosis, se aleja de las artes ocultas y analiza sus propias ilusiones y miedos, al igual que las razones de sus acciones. La misión de esta persona es luchar contra pseudo-religiones, sectas y la negatividad en las artes.

En este nivel, la persona se convierte en un residente de ambos mundos-lo real y lo metafísico- y adquiere la capacidad de transformar lo que es cuento de hadas de una persona en un realidad para muchos.

El mandamiento principal: transformarse desde el interior y luchar contra sus miedos e ilusiones. 

++++++++