jueves, 20 de agosto de 2026

CON TU LUNA EN EL SIGNO DE VIRGO



Luna en Virgo

En Virgo se combina el elemento tierra con la cruz mutable. La tierra ofrece una cierta resistencia al cambio, esto para la Luna significa ocuparse de lo material y del mantenimiento de la existencia física y trabajar hasta que todo, incluso el mínimo detalle, esté en orden.

Las personas con la Luna en Virgo se sienten a gusto en el trabajo, son excelentes trabajadores del detalle y tienen sentimientos de culpabilidad si no han podido acabar algo. Son personas prácticas y eficientes pensando siempre en terminar de la mejor manera posible tanto su trabajo como sus quehaceres domésticos.

Es una  Luna “servicial” que enseguida se da cuenta de cuando algo está fuera de orden. Normalmente las personas con la Luna en Virgo son agradables con sus semejantes, siempre se comportan de forma útil y gustosamente “ofrecen el brazo” a los demás.

 

Las Lunas Virgo saben perfectamente lo que les hace bien a los demás, y lo que les perjudica. Tienen aptitudes para las profesiones de terapeutas y de curación. Hacen todo lo necesario para que la salud se mantenga en equilibrio o se restablezca. Se sienten completas cuando pueden ayudar a los demás, pero también pueden desarrollar el denominado “síndrome de ayuda” cuando no saben poner límites.

En el amor, estas personas están orientadas a lo práctico y a la realidad de la existencia. Se sienten felices y afortunadas cuando lo tienen todo ordenado para la persona amada y cuando pueden  cuidar de la casa y llevar a cabo su trabajo diario y su existencia. Para estas personas, esto es una expresión de amor.

Virgo es un signo de trabajo servicial que tiene la tarea de mantener el mundo en orden. La voluntad de ayuda llevada al extremo puede estar relacionada con una motivación egoísta. En ese caso, mediante el propio rendimiento se pretende demostrar al entorno el propio valor y la propia bondad. Si el entorno no valora su trabajo, entonces sufren una crisis emocional y acusan al entorno de ingratitud.

En el plano material, Mercurio rige sobre el yo emocional. Debe recordarse que Mercurio rige a Géminis y le proporciona al yo emocional una especial capacidad analítica, en Virgo, esta capacidad es más práctica que mental. Esta es la diferencia entre aire y tierra. Así pues, la Luna Virgo puede analizar los propios sentimientos y también los de los demás. En los asuntos emocionales se irritan con facilidad, la más mínima transgresión o muestra de imperfección perturba el flujo armónico de sus sentimientos.

Una persona con la Luna en Virgo puede llegar a analizar y criticar tanto el mundo emocional que al final, prácticamente, no quede nada de sentimiento.

Se toman muy en serio las reglas, la limpieza, las prescripciones, y en cambio no el sentimiento de amor. Lo que no se adapta a su pequeño mundo es criticado y apartado. También tienen miedo de que su orden pueda descomponerse.

Con la Luna Virgo se alternan los sentimientos de superioridad (presunción) y de inferioridad, con su obsesivo sentido crítico, se elevan por encima de los demás y, en el servicio, se vuelven sumisas. Por eso, a veces, atraen a personas más fuertes que abusan de su entrega.

Entonces se defienden con medios erróneos, reaccionan con gritos, críticas, reproches e insultos, esto no les trae ni el amor ni el reconocimiento que desean, sino más rechazo.
En esta situación, somatizan y tienen molestias físicas, con lo cual esperan recibir amor y dedicación por parte del entorno. A menudo se trata de enfermos hipocondríacos que todo lo critican y para los que nada se hace bien.

Otras personas se preocupan interminablemente por asuntos o cosas con las que no tienen nada que ver. Esto ocurre porque les cuesta trabajo delimitarse ante el sufrimiento de los demás y, debido a su sensibilidad comparten el sufrimiento. Algunos incluso asumen las enfermedades de los demás. La empatía y la comprensión son virtudes muy deseables pero una Luna Virgo debe tener cuidado de no perderse a sí misma en ello.

La capacidad de servir en lo material, de evitar todo lo peligroso y de mantener el justo orden y salud degenera hasta la negación de lo vivo. Entonces tiene lugar la crisis de transformación, la cual catapulta a Virgo hasta el signo  opuesto Piscis, hacia el desorden, el caos, la falta de sentido en donde finalmente nace la Luna como regente esotérico.

Superación.

Si  la crisis emocional no se produce, solo se ve lo negativo de la vida, lo que puede llevar al borde de la capacidad de supervivencia. La envergadura de la crisis se extiende por el eje de existencia (Virgo/Piscis), desde la existencia física hasta el espacio infinito de amor eterno. Todo lo  pasado pierde sentido, se disuelve. Todos los mecanismos de defensa, las medidas de seguridad y previsión ya no sirven, desaparecen en la nada. Es un proceso de muerte y renacimiento parecido al que experimenta la Luna  Escorpio, pero en este caso de Virgo, va hasta las raíces del ser.

Aquí, en lo más profundo, se trata de ser o no ser. La tendencia a la disolución del signo de Piscis traspasa la frontera en donde las cosas materiales a las que el yo lunar se ha agarrado, son  eliminadas. No queda más que el amor.

La Luna Virgo trasformada entra en contacto con el mundo trascendental, una nueva experiencia irrumpe en su conciencia. Desde espacios cósmicos desconocidos, desde otras dimensiones fluyen sobre ella energías que la reaniman y la capacitan para sanar.

Así como antes la Luna Virgo tenía miedo cuando se sentía rodeada de energías extrañas, ahora crece en ella la confianza en su propio guía interno y en sus fuerzas de sanación. Estas fuerzas curativas despiertan y al mismo tiempo refuerzan a la Luna como regente esotérico de este signo.

Ahora es la Luna Virgo la que verdaderamente nutre y guarda la vida, el principio del amor que mora en el interior, permitiendo llevar amor y felicidad allí donde reside el sufrimiento. Las capacidades analíticas de Mercurio se emplean en realizar el adecuado diagnóstico y sanación de enfermedades. El amor y la conservación de la vida se convierten en el principal motivo de existencia. Es un camino de la materia al espíritu, en donde lo más elevado se une con lo más bajo.

Es entonces cuando la persona con la Luna Virgo, puede estar ahí cuando se trate de salvar vidas y de traer amor entre las personas. Entonces puede vivir completamente la ley del servicio y de la sanación, ha traspasado la frontera, ha mirado en la apertura de una conciencia universal y vuelve purificada como auténtico servidor.

El pensamiento semilla esotérica de Virgo expresa este proceso:

“Soy la Madre y el Hijo, soy Dios y soy materia”

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miércoles, 19 de agosto de 2026

LA NOCHE OSCURA DEL ALMA



LA NOCHE OSCURA DEL ALMA

Cuando perderse puede ser el comienzo de encontrarse

Hay momentos en la vida en los que aquello que hasta entonces nos sostenía deja de hacerlo. Las creencias pierden fuerza, las respuestas ya no sirven, las relaciones pueden cambiar de significado y hasta la propia identidad parece desdibujarse.

La persona continúa viviendo, pero interiormente siente que algo ha terminado y que todavía no sabe qué está comenzando.

A esta profunda experiencia de vacío, transformación y búsqueda de sentido se la ha llamado tradicionalmente “la noche oscura del alma”.

No se trata necesariamente de una desgracia ni de un fracaso. Desde una perspectiva espiritual, puede representar un periodo de profunda transformación de la conciencia. Desde una mirada psicológica, puede entenderse como una crisis de identidad y significado en la que antiguas estructuras internas dejan de funcionar y la persona se ve obligada a replantearse quién es, qué necesita y hacia dónde quiere dirigir su vida.

En ocasiones, la oscuridad no aparece porque hayamos perdido el camino, sino porque el camino que conocíamos ha terminado.

El origen de la expresión: San Juan de la Cruz

La expresión procede de la tradición mística asociada a San Juan de la Cruz, uno de los grandes representantes de la mística española.

Para San Juan, la noche no era simplemente sufrimiento. Representaba un proceso de purificación y tránsito, un desprendimiento de aquello a lo que el ser humano se encuentra aferrado para poder avanzar hacia una unión más profunda con Dios. En sus escritos, la noche aparece vinculada al abandono de antiguos apegos, al camino de la fe y a la transformación espiritual.

Con el paso del tiempo, el concepto ha trascendido su significado estrictamente religioso y se utiliza también para describir determinadas crisis existenciales en las que una persona siente que su antigua manera de comprenderse a sí misma y al mundo se derrumba.

Y precisamente ahí reside una de las claves de esta experiencia:

La noche oscura no destruye necesariamente a la persona; puede destruir una forma antigua de entenderse a sí misma.

¿Qué ocurre durante una noche oscura del alma?

Una noche oscura suele aparecer en momentos de profunda transformación.

Puede surgir después de una pérdida, una ruptura, una enfermedad, un duelo, una decepción, un cambio radical de vida o incluso después de alcanzar algo que durante mucho tiempo habíamos deseado y descubrir que no nos proporciona la plenitud esperada.

Pero también puede aparecer sin que exista un acontecimiento exterior claramente identificable.

La persona comienza simplemente a sentir que algo dentro de ella ha cambiado.

Aquello que antes le producía seguridad deja de hacerlo. Las antiguas respuestas parecen insuficientes. Puede aparecer una necesidad intensa de comprender el significado de la propia existencia.

Cuando el antiguo “yo” empieza a desmoronarse

Una de las partes más difíciles de este proceso es la sensación de haber dejado de ser quien éramos sin saber todavía quién vamos a ser.

Durante muchos años construimos una identidad alrededor de nuestras experiencias, creencias, vínculos, miedos, expectativas y mecanismos de protección.

Pero llega un momento en el que algunas de esas estructuras dejan de tener sentido.

Psicológicamente, esto puede generar una enorme inseguridad, porque el ser humano necesita cierta continuidad para reconocerse.

Espiritualmente, sin embargo, ese mismo proceso puede ser interpretado como un desprendimiento del personaje que hemos construido para comenzar a entrar en contacto con aspectos más profundos del ser.

No significa que todo lo anterior haya sido falso.

Significa que quizá ya ha cumplido su función.

El encuentro con la sombra

La noche oscura también puede convertirse en un encuentro con aquello que hemos evitado mirar.

Miedos antiguos.

Heridas emocionales.

Necesidades reprimidas.

Culpa.

Rabia.

Dependencias afectivas.

Sentimientos de abandono.

Deseos que nunca nos permitimos reconocer.

Partes de nosotros mismos que juzgamos o rechazamos.

En términos psicológicos podríamos hablar de contenidos internos que han sido negados, reprimidos o evitados.

En términos espirituales podríamos hablar del encuentro con la propia sombra.

Pero enfrentarse a la sombra no significa luchar contra ella.

Significa poder mirarla y preguntarnos:

¿Qué intenta mostrarme esta parte de mí que durante tanto tiempo he rechazado?

A veces descubrimos que detrás de una debilidad había una necesidad no escuchada.

Detrás de la rabia, un dolor.

Detrás del control, un miedo.

Detrás de la dependencia, una necesidad profunda de amor.

Y detrás de muchas de nuestras defensas, simplemente hubo en algún momento una parte de nosotros intentando protegerse.

La sanación comienza cuando dejamos de combatirnos y empezamos a comprendernos.

El vacío: una de las experiencias más difíciles

Quizás uno de los aspectos más desconcertantes de la noche oscura sea el vacío.

La persona puede sentir que ha perdido el entusiasmo, que ya no sabe qué quiere o que aquello que antes llenaba su vida ha dejado de hacerlo.

Desde una mirada espiritual, el vacío puede entenderse como un espacio de transición.

Algo antiguo se está retirando, pero lo nuevo todavía no ha aparecido.

Es una especie de territorio intermedio.

Y nuestra tendencia natural es querer llenarlo inmediatamente: buscar nuevas respuestas, nuevas personas, nuevas actividades o nuevas creencias.

Sin embargo, algunas transformaciones necesitan un tiempo de silencio.

No todos los vacíos deben llenarse.

Algunos deben ser atravesados.

La soledad y la sensación de no ser comprendido

Durante este proceso puede aparecer también una profunda sensación de soledad.

La persona puede sentir que quienes la rodean no entienden lo que está experimentando.

Los consejos habituales —“anímate”, “piensa en positivo”, “sal y distráete”— pueden resultar insuficientes porque la crisis no siempre consiste simplemente en sentirse triste.

A veces lo que está ocurriendo es una pérdida profunda de referencias.

Por eso resulta tan importante encontrar personas capaces de acompañar sin intentar resolver inmediatamente el proceso.

Porque en determinados momentos no necesitamos que alguien nos saque de la oscuridad; necesitamos que alguien pueda permanecer a nuestro lado mientras aprendemos a atravesarla.

Prácticas que pueden acompañar este proceso

No existe una fórmula universal para atravesar una noche oscura.

Cada persona necesita encontrar su propio camino.

Sin embargo, existen prácticas que pueden ayudar a crear espacios de comprensión y presencia.

La meditación puede ayudarnos a observar pensamientos y emociones sin identificarnos completamente con ellos.

La escritura personal permite expresar aquello que todavía no sabemos verbalizar y reconocer patrones que se repiten.

El contacto con la naturaleza puede devolvernos una sensación de pertenencia y ayudarnos a recuperar ritmos más pausados.

El silencio consciente permite escuchar aquello que queda oculto cuando nuestra vida está constantemente llena de ruido.

El arte, la música, la respiración consciente o determinadas prácticas contemplativas también pueden convertirse en vías de expresión y regulación emocional.

No todo el mundo tiene que atravesar una noche oscura

También es importante evitar otra idea equivocada: que para evolucionar espiritualmente sea obligatorio sufrir profundamente.

No es así.

El crecimiento también puede surgir del amor, de la conciencia, de la belleza, de las relaciones sanas, del aprendizaje, de la contemplación y de la alegría.

El dolor puede transformarnos, pero no necesitamos idealizarlo.

Cuando aparece, podemos intentar darle sentido.

Pero no necesitamos buscarlo.

Integrar la experiencia: regresar siendo otro

Superar una noche oscura no significa olvidar lo vivido.

Significa integrarlo.

Comprender qué nos mostró.

Reconocer qué heridas necesitaban atención.

Aceptar qué aspectos de nosotros mismos necesitaban cambiar.

Dejar atrás aquello que ya no podía acompañarnos.

Y conservar la sabiduría que surgió durante el camino.

La luz que nace después de la oscuridad

Hay noches que llegan sin haber sido invitadas.

Nos arrancan certezas, nos enfrentan con nuestros miedos y nos obligan a entrar en lugares internos que durante años habíamos evitado.

Mientras las atravesamos, difícilmente podemos comprender su sentido.

Pero con el tiempo podemos descubrir que aquella oscuridad no vino únicamente a quitarnos algo.

También vino a mostrarnos algo.

Quizá la noche oscura del alma no sea únicamente el momento en que perdemos la luz.

Quizá sea el momento en que dejamos de buscarla exclusivamente fuera.

Y entonces comenzamos a descubrir que existe una luz diferente: menos espectacular, menos dependiente de las circunstancias, pero mucho más profunda.

Una luz que nace del conocimiento de uno mismo.

De la aceptación.

De haber aprendido a soltar.

De comprender nuestras heridas sin permitir que continúen dirigiendo nuestra vida.

Y de recordar que incluso en los momentos en los que no podemos ver el camino completo, todavía podemos dar el siguiente paso.

Porque algunas veces el alma necesita atravesar la noche no para perderse, sino para desprenderse de todo aquello que le impedía reconocerse.

Y cuando finalmente amanece, quizá comprendemos que no hemos regresado al lugar del que partimos.

Hemos regresado a nosotros mismos.

 


martes, 18 de agosto de 2026

SI TU SIGNO ES VIRGO




VIRGO: 23 DE AGOSTO AL 22 DE SEPTIEMBRE

ZONA DEL CUERPO: ABDOMEN

Procediendo de Leo con la percepción de la naturaleza luminosa y oscura, Virgo desea destilarla, eliminando todas las impurezas, domar a la bestia de Leo. La vida ya no va de ella sino de lo que es capaz de dar. Después de todo, es la estación de la cosecha. Los cultivos que han dado su fruto con Leo, ahora, al final del verano, están listos para la cosecha. Listos para que el grano se convierta en pan y la uva en vino. Pero antes Virgo debe separar el trigo de la paja, porque está aquí para servir a la fecundidad de la tierra en su forma más pura.

¿Has oído el dicho "Eres lo que comes"? Bueno, es cierto, porque los alimentos que comemos finalmente pasan a formar parte de nuestro cuerpo. Esto es la magia práctica que ocurre con la asimilación, función del intestino delgado, uno de los órganos de la zona abdominal relacionada con Virgo.

Una de las raíces latinas de abdomen es abdere, que significa "esconder", y en realidad hay mucho escondido dentro del abdomen. El abdomen es la zona del cuerpo que se extiende desde el diafragma a la pelvis. Está cubierto por el musculo recto abdominal, que es el más exterior y, por el transverso abdominal que es  el músculo interior, cuya finalidad o función es comprimir el contenido del abdomen. Este músculo realiza el increíble trabajo de estabilizar los órganos internos.

Desde el punto de vista astrológico, la zona central del cuerpo contiene la energía Virgo. Este término lo aplicamos a los músculos de la parte inferior de la espalda, del abdomen y de la pelvis, interconectados anatómica y funcionalmente. Estos músculos estabilizan sinérgicamente la columna; entre ellos están el diafragma, el diafragma pelviano, los músculos de las paredes abdominales y los profundos de la espalda. Juntos mantienen el tronco en postura protectora ante fuerzas desestabilizadoras, por ejemplo el movimiento de un tren en marcha, un marcaje en fútbol o los giros y movimientos de piernas y brazos en una clase de baile.

Estos músculos se distinguen de otros estabilizadores en que están situados rodeando, o circundando, el centro de masa (o centro de gravedad) como un corsé. El centro de masa es importante porque el resto del cuerpo se comporta como si toda su masa estuviera concentrada ahí. El centro de masa o de gravedad es, por lo tanto, el punto alrededor del cual se puede equilibrar todo el cuerpo.

Encontrar el centro no es tarea fácil en clase de yoga, y no digamos en el resto de la vida, en que abundan las fuerzas desestabilizadoras, Ya sea que estas fuerzas provengan del trabajo, de presión familiar o simplemente de pensar en lo que es necesario hacer, es fácil que nos sintamos como si hubiéramos perdido el centro y nos empujaran en muchos sentidos al mismo tiempo.

Lo bueno es que, en realidad, el centro no se pierde nunca: aunque creamos que no lo encontramos, siempre está ahí, porque es nuestro centro, nuestro núcleo, nuestra autoridad interior, nuestro instinto visceral, por así decirlo. Ese lugar que sabe exactamente quiénes somos y porque estamos aquí.

En el plano físico, cuando nuestros movimientos parten de este centro, los brazos y piernas funcionan de la mejor manera, es decir, para servir con más eficacia a nuestro propósito o finalidad. Y nuestra Virgo interior funciona muy, muy eficientemente. En sentido metafórico, cuando sintonizamos con nuestro centro conectamos con un combustible profundo que es como un fuego ardiendo en el vientre. Es una percepción profunda de nuestra identidad, valía y poder que supera la capacidad de la mente, un grado de análisis y exactitud respecto al yo que forma parte de este signo zodiacal. 

Servir es ayudar, asistir o atender, hacer un acto de ayuda. Y hay que decidir cómo, pues no hay especificaciones ni limitaciones en lo que constituye el servicio que damos. Mientras podamos concebir y dar un servicio, este existe, desde una sonrisa a un bocadillo, un sermón. Su magia está en el cómo, y esto es lo que diferencia un servicio de, digamos, una transacción. El cómo es la manera de sonreír y cómo se da el bocadillo, la intención, la integridad, la sinceridad y el corazón con que se hace. El servicio aparece muchas veces como tema en el ciclo del zodiaco, y en la fase de Virgo el servicio no es servicio sin estos componentes.

El arquetipo de la doncella virgen se ha anunciado a lo largo del tiempo y el espacio: Shala era su encarnación sumeria, Isis en el antiguo Egipto, Deméter en la antigua Gracia, las vírgenes vestales en Roma y la Virgen María en la Edad Media. Más recientemente, la madre Teresa de Calcuta, cuyo signo de nacimiento era Virgo, que al hacer  sus votos en la Congregación de Misioneras de la Caridad, se consagro a servir de todo corazón a los más pobres.

Según el filósofo griego Platón, el mundo está hecho de ideas o formas, o cualidades, que son puras y autónomas. La búsqueda de la pureza es un camino y una práctica, no un destino. Pero cuidado con la naturaleza Virgo cuando nos hace desear la pureza como un fin último. Si bien nuestra naturaleza Virgo es fuerte, usarla para definir perfectamente la perfección es una de sus peligros.

La pureza es un ideal al que aspiramos en la alimentación, el trabajo, el estado mental y todo lo que hacemos. Cuando se trabaja esto con la energía de Virgo correcta, aspirar puede ser un proceso de mejorar, perfeccionar y purificarse que nos acerca al auténtico yo, que es la fuente última de la sintonización exterior-interior, satisfacción y plenitud. Y si nuestra naturaleza Virgo puede dirigir ese grado de coherencia personal para ....bueno, no hay finalidad superior a ésa.

Virgo favorece enérgicamente el concepto de hacer a partir de ser, de forma que lo que somos inspire lo que hacemos. Por este motivo la doncella virgen de la constelación normalmente se representa llevando dos espigas de trigo. Estas espigas representan quién es (una diosa de la tierra) y lo que hace (servir a  la generosidad de la tierra). Con este símbolo la Virgen toma nuestra idea moderna de la división entre lo personal y lo profesional, disuelve la barrera invisible que los separa y los une.

Cuando ocurre esta unión, hemos encontrado nuestra finalidad. Esta finalidad es nuestra razón para existir, es el don único que hemos venido a servir. algunos la llaman vocación. Algunos la tienen de nacimiento, otros la desarrollan, y otros se pasan la vida buscándola, y algunos incluso creen que ni siquiera se pueden dar el lujo de buscarla. Pero Virgo está aquí para animarnos a servir a nuestra finalidad superior, sea la que sea.

Encontrar la propia finalidad, y no digamos vivirla, es un trabajo constante, un proceso; un camino en que las cosas que sirven hoy podrían no servir mañana. Cuando la finalidad de algo o de alguien ya no sirve a la tuya, es el momento de agradecer el servicio y pasar a otra cosa. De esta manera Virgo va eliminando siempre las impurezas de nuestra vida, interior y exterior de modo que nuestra visión pueda cobrar vida en su forma más pura. Siempre asimila un pensamiento o abandona un hábito, así como su vientre asimila lo que es necesario para el cuerpo y deja marchar lo que no lo es. Es una limpieza perpetua de las viejas formas que ya no bastan.

Si no hace caso de este instinto visceral, corre el riesgo de vivir una vida insatisfactoria; usa sus percepciones superficiales para enmarcar lo que es y lo que se le permite en la vida; y entonces nada va a ser completo o lo bastante bueno; nada va a satisfacer sus exigentes expectativas porque no logrará satisfacer las propias (las que proceden de de su centro).

Cuando ocurre esto, la crítica interior de Virgo la introduce en un verdadero torbellino de juicios acerca de sí misma y de los demás. Este torbellino podría entonces llevarla a intentos periódicos de aumentar el control, normalmente de hábitos de salud y rutinas diarias, en un esfuerzo constante de conseguir el resultado deseado. Pero si su finalidad está mal concebida desde el comienzo, también lo serán sus intentos. Entonces la dedicación se convierte en obsesión.

El abdomen es la zona relacionada con Virgo. Su contenido, las vísceras, nos hacen un servicio nutricional así como músculos que lo rodean nos hacen un servicio estabilizador. Virgo es el sexto signo del ciclo zodiacal. A su energía le incumbe servir a una finalidad, de forma que todos, personas, lugares y cosas, sirvan a la de ellos. Si tu naturaleza Virgo se vuelve muy compulsiva o, a la inversa, muy permisiva, podrías experimentar diferentes síntomas en el abdomen, por ejemplo, mala digestión o debilidad abdominal.

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lunes, 17 de agosto de 2026

AROMATERAPIA: HIERBALUISA




HIERBALUISA, MARIA LUISA

El aceite esencial de hierbaluisa es eminentemente precioso y siempre ha sido venerado por nuestros ancestros. Su nombre en latín “verbenaca” significa “rama sagrada” o “varita mágica”. Tanto los griegos como los romanos conocían la hierbaluisa bajo múltiples denominaciones: “planta de Isis”, “planta sagrada”, “lagrima de Juno”, “planta de Hércules” o “sangre de Mercurio”. La hierbaluisa se asocia a la diosa egipcia Isis y a la estrella Sirius. Las representaciones de Venus también se acompañaban de arrayán y hierbaluisa. Se fabricaban coronas rituales con tallos y ramas de hierbaluisa. Por su parte los druidas de la Galia la utilizaban para profetizar y demostrar clarividencia.

Descripción botánica

El aceite esencial de hierbaluisa es uno de los más valiosos porque se necesitan 7000 Kg de plantas para producir un litro de aceite esencial de hierbaluisa; por eso las falsificaciones están tan extendidas. Dichas imitaciones se adulteran con aceites esenciales más comunes y de olor similar a la hierbaluisa (toronjil, verbena exótica o hierba limón).

Nombre científico………………Lippia citriadora

Nombre en inglés………………Vervain, Lemon verbena

Familia botánica………………..Verbenáceas (Verbenaceae)  

Parte destilada……………………Flores y planta entera

País de producción…………….Francia, Marruecos, Túnez y Paraguay.

Principios bioquímicos

Aldehidos, monoterpenos, sesquiterpenos, óxidos, monoterpenoles y furocumarinas.

Indicaciones terapéuticas tradicionales

Reumatismo, esclerosis múltiple y neuralgias: potente antiinflamatorio y analgésico. Infecciones intestinales, enfermedad de Crohn y amebiasís: antinfeccioso y antinflamatorio. Estimula la vesícula biliar y el páncreas. Pseudohormonal: tiroides, páncreas y gónadas (ovarios y testículos). Prevención de crisis asmáticas. Trastornos del ritmo cardiaco (arritmias) e hipertensión: sedante y calmante. Parto: uterotónico, estimula las contracciones y facilita el alumbramiento.

Propiedades terapéuticas energéticas

Aporta energía y dinamismo en caso de cansancio nervioso, insomnio, estrés, pasividad, desinterés o falta de impulso. Estimula las funciones cerebrales y refuerza la capacidad de concentración. Ayuda a superar el pasado y centrarse en el presente, a liberarse de las limitaciones y salir de situaciones estancadas y difíciles, permite pasar página.

Combate fuertemente las depresiones, es uno de los mejores remedios. Ayuda a sobrellevar el luto. Abre la puerta a nuevos horizontes, Permite planear el futuro con entusiasmo, alegría, optimismo y confianza.

Rituales y prácticas

Oler directamente el frasco de hierbaluisa cuando se tiene la impresión de “no salir del atolladero” o cuando nos falta el impulso para continuar (por ejemplo en una situación profesional).

Cuando las preocupaciones cotidianas nos arrastran y nos falta serenidad, se recomienda aplicar cada mañana una gota de aceite esencial de hierbaluisa en la lengua con un poco de miel y llevar el frasco encima para inhalar su fragancia en cuanto se sienta la necesidad. Así se consigue controlar el día a día con más optimismo.

Cuando nos sentimos deprimidos y hostiles con los demás conviene oler la esencia de hierbaluisa y repetir la siguiente afirmación: “Mi corazón está abierto a todo mi entorno”.

Aromaterapia energética

Asociado al chacra del corazón

Color: verde

Contraindicaciones

No aplicar en la piel porque es fototóxico: No debe emplearse durante el embarazo por sus efectos “hormonales”.


sábado, 8 de agosto de 2026

LILITH EN PISCIS




LILITH EN PISCIS.

Cuando Lilith está en Piscis, la persona no distingue entre sueño y realidad y cree en cosas de su propia invención, existentes sólo en sus fantasías. Obsesivamente se aferra a sus ideas y las impone a su entorno como grandes verdades. Tiene talento para la conspiración y es capaz de esconder sus verdaderas intenciones, crear ilusiones, engañar, encantar y alcanzar sus metas a través de subterfugios.

El nativo puede mostrar inconsistencia en sus acciones, una inclinación a la histeria, tendencia a complicar y confundir y un fuerte interés por el lado oscuro de la vida. A menudo actúa como un sabio o un profeta.

El nivel inferior.

En el nivel inferior la persona pierde completamente el control sobre sus acciones y tiene una inclinación por la mistificación y el absurdo. Tiene una rica imaginación sexual y trata de encontrar placer a toda costa. Este es el karma de un alcohólico, un adicto, un espía, un chantajista, un criminal secreto o un brujo oscuro.

En una vida anterior, la persona ha sido un ideólogo, un mago que manipulaba la psique de la gente, abusando del poder de la hipnosis, un mentiroso, tal vez incluso fue miembro de una organización secreta de lealtad satánica. En la encarnación actual, ella está sujeta a todo mal hábito, a la sugestión, a las ilusiones y puede llegar a sufrir de enfermedad mental. Se enfrenta constantemente a situaciones confusas y oscuras lo que le hace sufrir temores y psicosis infundados, pudiendo terminar aislada de otras personas, por ejemplo hospitalizada o encarcelada.

El nivel superior.

Con buenas influencias, este aspecto hace que la persona reconozca fácilmente a todos sus enemigos secretos, así como a personas vengativas y manipuladoras. En una vida anterior, conocía todos los matices del lado oscuro de la vida y se inició en el conocimiento secreto, pero no lo utilizo en detrimento de nadie.

La persona adquirió inmunidad contra la drogadicción, el alcoholismo y los vicios. Ahora es prudente con la hipnosis, se aleja de las artes ocultas y analiza sus propias ilusiones y miedos, al igual que las razones de sus acciones. La misión de esta persona es luchar contra pseudo-religiones, sectas y la negatividad en las artes.

En este nivel, la persona se convierte en un residente de ambos mundos-lo real y lo metafísico- y adquiere la capacidad de transformar lo que es cuento de hadas de una persona en un realidad para muchos.

El mandamiento principal: transformarse desde el interior y luchar contra sus miedos e ilusiones. 

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viernes, 17 de julio de 2026

CON TU LUNA EN EL SIGNO DE LEO



Luna en Leo.

En Leo el principio fijo se une con el elemento fuego. La Luna Leo indica que la persona es generosa y alegre, su vibración contagia a los otros, cuando ríe, todos ríen con ella, siendo difícil sustraerse a su influencia. La Luna Leo necesita respuesta del entorno, y lo estructura hasta que obtiene suficiente popularidad.

El símbolo de Leo es el rey sentado en su trono, se mide en cantidad, cuanto mayor es su pueblo mayor es su influencia. Cuantos más aplausos recibe más seguro y más potente se siente.

El Sol como regente del signo confiere energía de fuego a la Luna, dándole una hábil energía solar para conseguir sus deseos, mucha de esa energía la utiliza con su fuerza emocional para impresionar a los demás y ser amado y admirado. Por naturaleza la Luna Leo es orgullosa y prefiere dar órdenes que recibirlas, les resulta difícil aceptar ayuda y apoyo y, no quieren mostrar de ninguna forma que se encuentra en apuros, prefieren adoptar el papel de protector antes que el de tomador.

Otra característica importante de las Lunas Leo es la delimitación de su reino, en su área de competencia no se permite la entrada a nadie extraño. El establecimiento de límites de la cruz fija hace que desarrolle maniobras defensivas protegiendo su intimidad. Cuando el amor de una Luna Leo se enciende, se involucra con toda su persona, adquiriendo esa relación un enorme significado.

En el plano material rige el Sol, que también es el regente esotérico de este signo por lo que debe desarrollarse la sensibilidad del corazón en el plano de la conciencia. Las personas con la Luna en Leo quieren dominar el entorno, sus reivindicaciones ocupan el primer lugar y los demás deben atenerse a ellas. Suelen ser posesivas en el amor y, se sienten satisfechas cuando se les manifiesta una ilimitada admiración, aprecio y obediencia.

Una Luna Leo no deja que se acerquen a ella personas de rango inferior, para que su autoestima se mantenga garantizada. Desde su magnificencia no cede y se siente herida cuando alguien la crítica o se descubren defectos que con tanto cuidado había escondido. Le resulta muy difícil reconocer sus errores y salvaguarda su cara a cualquier precio. Para la Luna Leo, lo más maravilloso del mundo es enamorarse y unirse con una persona, pero la pareja debe sentir exactamente lo mismo, si no es así, se siente profundamente ofendida y herida su vanidad. Es celosa, está convencida de que nadie puede ser mejor que ella, su gran corazón generoso, su amor apasionado, su erotismo y su generosidad serán puestos a los pies de los que ame…….y eso debe ser apreciado.

Superación:

La transformación se produce con la perdida de amor, cuando personas amadas la dejan o la cuestionan. La crisis empieza cuando tiene que compartir, cuando le toca hacer el segundo papel. En la polaridad de Acuario experimenta que solo es una parte de la totalidad y que, cada parte de la totalidad tiene el mismo valor, que toda la humanidad es una unidad  y que no es el único en el universo.

Para una Luna Leo, tener que compartir es una dolorosa lección, y se aísla tratando de proteger su propio yo. El principio fijo construye muros y levanta acusaciones contra los que intentan invadirla, cuando las personas que la rodean no la consideran la mejor y la más estupenda, son castigadas con su desprecio.

En esta crisis, la Luna Leo se siente herida en su más profundo interior, y se aísla, separándose de todos los contactos, hasta que empiece la transformación de fuego y tome posesión de su núcleo.  La crisis se desarrolla de forma que el ego queda cauterizado por el fuego solar como  un diamante. Mediante el amor en su corazón debe sacar a la luz un núcleo interior de oro con el que pueda volver a asumir el riesgo del amor y pueda abrirse a los demás.

Simbólicamente, todas las personas con la Luna en Leo pueden desarrollar en su corazón de fuego una sensibilidad con la que pueden mirar el corazón de sus hermanos y ayudarlos. Se trata del principio solar que puede reanimar el optimismo, la voluntad de vivir, el erotismo etc. Eso es Leo, con sus verdaderos sentimientos y su cordialidad.

Hoy en día, en el plano físico, existe un exceso de fatiga en toda la humanidad, las personas Leo pueden desarrollar una tarea muy especial. Como la energía solar de Leo puede reponer a una Luna cansada y fatigada, deberían reunirse para cooperar con el estímulo apropiado. El cansancio general del plano emocional ocasiona mucho sufrimiento, depresión, aletargamiento, falta de interés etc.

Muchas personas agradecen el estímulo que recogen de las Lunas Leo, de esta manera ellas obtienen la admiración que resulta de la observación de cambio de su entorno y que no es manipulada.

Este es el efecto transformador que lleva del ego (el pequeño yo), hacia el grupo (el gran yo) y se expande a toda la humanidad.

El pensamiento semilla esotérica expresa la unidad de lo interior y lo exterior:

“Yo soy este, y este soy yo”

 


SI TU SIGNO ES LEO



LEO: 21 DE JULIO AL 22 DE AGOSTO

ZONA DEL CUERPO: CORAZÓN Y PARTE SUPERIOR DE LA ESPALDA

El signo anterior, Cáncer, nos lleva al tronco del cuerpo, viaje que Leo continua entrando en lo profundo del corazón, un corazón que representa el valor, la adhesión, la generosidad y, más aún, el cariño, el amor. Y es amor, principalmente en la forma de amor propio, lo que Leo viene a dar, recibir y hacer brillar. Su constelación posee una de las estrellas más brillantes del cielo nocturno., Regulus (también llamada Alfa Leonis, o simplemente Alfa Leo), estrella que refleja exactamente lo que ha venido a hacer Leo: hacer brillar la luz de su corazón sobre todo su entorno y todos los que le rodean.

El corazón y la parte superior de la espalda son las zonas corporales relacionadas con el León. En lo que a anatomía y fisiología se refiere, el corazón es un órgano esencial que bombea sangre por los vasos sanguíneos. Esta sangre lleva oxigeno y nutrientes a todas las células del cuerpo, al mismo tiempo que elimina los desechos (por ejemplo, el dióxido de carbono). Sin esta circulación el cerebro moriría en cuatro o seis minutos, los huesos, la piel y los tendones resistirían más tiempo, pero sólo hasta doce horas.

Tomado todo esto en cuenta, es un trabajo enorme para un músculo que sólo pesa unos trescientos gramos.

La parte superior de la espalda puede estar más curvada de lo debido a consecuencia de malas posturas, además de a una predisposición genética. La curvatura excesiva de la columna dorsal se llama cifosis y se manifiesta en hombros encorvados y esa parte de la espalda redondeada. En esta posición la espalda superior está desalineada y el centro cardíaco queda oculto. La cifosis aparta de su centro  al corazón y lo mueve hacia atrás, este apartamiento, o la excesiva curvatura de la columna dorsal, es una postura cuya causa es el miedo; es un mecanismo evolutivo destinado a proteger los órganos vitales ante una amenaza o peligro.

Para muchas personas esconder el corazón es una costumbre tan arraigada con el tiempo que asusta desprenderse  de ella, aun cuando al hacerlo sencillamente devuelva el tórax a su alineación y estabilidad naturales. Esta posición podría resultar más expansiva que aquella a la que estamos acostumbrados, nos deja más expuestos. Y esto significa que la persona podría sentirse vulnerable al llevar el corazón abierto, vulnerable a que los demás la juzguen.

Pero nadie tiene el poder de hacernos sentir de cierta manera a no ser que se lo permitamos. Así pues, si la persona se siente  herida, enfadada o simplemente acusada por los comentarios de otra, podría deberse a que el comentario le ha tocado una parte que no ha aceptado totalmente, la parte oscura de su interior, la que también juzga, aunque sin darse cuenta. Esta parte oscura podría ser el motivo de que nuestro Leo no desee mirar su interior. Podría considerar más fácil esconder su corazón o cubrirlo con una capa de falso orgullo y seguridad. Y así, paradójicamente, es posible que hinche el pecho para parecer más grande y compensar el sentimiento de ser pequeño.

La luminosidad del Sol regente de Leo hace que este brille. Por cierto, recordemos que la relación sol/león es antiquísima, como vemos en las tradiciones persa, semita y del antiguo Egipto. La energía de Leo representa el brillo que posee el sol, presente y resplandeciente en el interior de todos nosotros. Brillar significa emanar, emitir luz, Leo hace esto con su postura erguida, confiado en quién es y en su deseo de exhibir su gloria ante el mundo, sabe quien es y para qué es bueno, y se siente tan a gusto en su piel que desea lucirse ante quienes lo rodean.

Cuando Leo brilla no solo se ilumina él sino que también ilumina a los demás. Esta naturaleza radiante los halaga, los alienta y los ayuda a cultivar su brillo también, siempre que, como el sol en la antigüedad, nuestro Leo interior reciba reverencia a cambio.

Si nuestro sol interior no recibe lo que considera que se le debe, ¡ojo con las llamaradas solares! Así como de repente el Sol emite rayos de alta intensidad, así puede estallar el León si no obtiene lo que desea. No es que los desee, sino que se considera con derecho a recibir los elogios, los adornos y la adulación que van con el centro del escenario. Así puede ser el desmedido orgullo del Leo que está tan cegado por su luz que no ve su lado oscuro.

Nuestra luz interior sirve a la misma finalidad que el Sol, nos permite ver. Si, nuestra luz interior es maravillosa, pero también es la causa de nuestras sombras más oscuras y profundas. Sombra es el lugar donde no llega la luz debido a un obstáculo. Cuando vamos caminando por la calle por la tarde, el obstáculo somos nosotros mismos, impedimos que la luz del sol llegue al pavimento, y por eso proyectamos una sombra. En el interior, la sombra es esa parte que llamamos lado oscuro, la parte que es menos que pura luz, los baches personales en el camino que representan rasgos que no hemos aceptado, nos negamos a ver o no nos gustan, aun cuando no sepamos qué son ni cómo llegaron ahí.

Pero una de las tareas de Leo es usar su luz para reconocer su lado oscuro; de lo contrario, nuestra naturaleza Leo se puede descarrilar. Y es adecuado que fuera el psicoterapeuta Leo Carl Jung quien arrojara luz sobre este tema, con su teoría de la sombra. "La sombra--escribe--es esa personalidad escondida, reprimida, en su mayor parte inferior y cargada de culpa cuyas ramificaciones esenciales se remontan al reino de nuestros antepasados animales y por lo tanto comprenden todos los aspectos históricos del inconsciente". 

Forma parte de nuestro yo primordial, una oscuridad que está tan atrincherada en nosotros como la luz. Negar nuestro lado oscuro o en sombra es negar un aspecto de nosotros mismos. Lo creamos o no, esas partes que no nos gustan, que consideramos oscuras, han servido a su finalidad ayudándonos a llegar a donde estamos o a lo que somos hoy.

Resumiendo, podemos decir; que el corazón y la parte superior de la espalda son las zonas relacionadas con Leo, Representan el valor, el amor y la dedicación a lo que somos y tenemos.

Leo es el quinto signo del ciclo zodiacal. A su energía le atañe nuestra luz interior y la capacidad de hacerla brillar desde el corazón (a pesara de las sombras que produce).

Si nuestra naturaleza Leo se vuelve muy egocéntrica o se retira por temor a los focos, el corazón y la parte superior de la  espalda podrían experimentar diferentes síntomas (por ejemplo tensión, rigidez o debilidad muscular).

 

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