viernes, 29 de abril de 2022

INFLUENCIA DE LOS PLANETAS



Cuando un planeta se sitúa en un signo, las cualidades de ambos se unen dando lugar a unas energías, unas cualidades o unas dificultades para nuestro camino en la Tierra.

Si por ejemplo, nacemos con el Sol en Acuario (que rige las rodillas hasta los tobillos) y tenemos cuadratura (mal aspecto) con Saturno (regente de Capricornio), que rige los huesos en general, tendremos más cuidado respecto a la alimentación y ejercicios para conservar nuestros huesos en buenas condiciones.

Así sucesivamente podremos mirar cada aspecto de nuestra Carta Natal, poniéndonos de acuerdo con las energías planetarias recibidas.

Vamos a tener presente que: los planetas, al igual que los signos, también tienen regencia sobre los órganos y partes del cuerpo físico; de hecho son ellos los que afectan a los signos, estimulando y activando las tendencias a la buena salud y, advirtiéndonos de los posibles problemas que pueden afectarnos.

CUALIDADES DE CADA PLANETA.

SOL: Representa la vitalidad, la fácil recuperación, el bazo, el corazón, las arterias, la espalda, la circulación de la sangre y el ojo derecho.

LUNA: El útero, los vasos linfáticos, el estómago, el tubo digestivo, el esófago, la menstruación, los senos y la leche, el ojo izquierdo, los ovarios, el duodeno, la linfa, el quilo, el plexo y el sistema de fluidos en general.

MERCURIO: Glándula tiroidea, los pulmones, los bronquios, los nervios y su fluido vital, la respiración, las facultades mentales, los hombros, los brazos y las manos, el sistema cerebroespinal, las cuerdas vocales, la vista, la lengua, los oídos, los reflejos y la boca.

VENUS: Glándula thymus, el cuello, el tacto, la circulación venosa, la garganta, los riñones, los ovarios, el sistema reproductor interno femenino y las trompas de Eustaquio.

MARTE: El hierro, la fuerza física, los músculos, los órganos genitales, los nervios motores, la nariz, el hemisferio cerebral izquierdo, la vejiga, los glóbulos rojos, el recto, la vesícula biliar y las enfermedades cortas y agudas.

JÚPITER: El hígado, el semen, las glándulas suprarrenales, la fibrina de la sangre, la circulación arterial, los muslos, las ingles, el olfato y la disposición de la grasa en el cuerpo.

SATURNO: Los ligamentos, la flexura sigmoidea, los cartílagos, el nervio neumogástrico, los dientes, la piel, los huesos, el calcio, el bazo, la vesícula biliar, las articulaciones (sobre todo las rodillas), y las pantorrillas.

URANO: Los fluidos etéricos del sistema nervioso, los ojos, el cuerpo pituitario, los gases, el sistema nervioso y el espasmódico.

NEPTUNO: Los procesos psico-físicos que inducen a la intuición, a la telepatía, etc,; las enfermedades mentales, la glándula pineal, el canal espinal, la fibra de los nervios, la cleptomanía, la toxicomanía y la homosexualidad.

PLUTÓN: La energía vital, el sentido de la orientación y las facultades psíquicas.

 

jueves, 28 de abril de 2022

INFLUENCIAS DE LOS SIGNOS SOBRE EL CUERPO FISICO




Cada uno de los signos tiene su propia naturaleza respecto a la vitalidad del cuerpo físico del nativo. Desde hace muchos años los astrólogos saben de las influencias directas de las energías de las Constelaciones o Signos del Zodiaco sobre determinados órganos o partes del cuerpo humano. Estas energías se pueden ver alteradas por los aspectos de la Carta Natal; cuadraturas, trígonos, oposiciones, etc. Pero sin entrar en detalles de cada Carta Natal, podemos saber que regencias tienen cada uno de los signos sobre nosotros, comprendiendo así que formamos parte del Universo.

ARIES:

Rige la cabeza y los órganos que hay en ella en general, excepto la nariz. (Cerebro, Hemisferios, ojos, cara, mandíbula superior, arterias carótidas, etc.)

Cuando este signo está mal aspectado puede producir: Insomnio, calvicie, vértigo, dolores de muelas y flemones, congestiones cerebrales o auriculares, afecciones visuales, dolores de cabeza o dentales, y fiebres o inflamaciones por ser un signo de Fuego.

TAURO:

Rige el cuello, las amígdalas, el paladar, la laringe, la garganta, la región occipital de la cabeza, los oídos, las vértebras cervicales, la vena yugular, la mandíbula inferior, las orejas, las glándulas tiroides, la lengua, la faringe, el cerebelo, el bulbo raquídeo y las cuerdas vocales.

Mal aspectado el signo puede producir: Dolor de garganta, bocio, anginas, sofocaciones, laringitis, paperas, afecciones de tipo venéreo o por exceso de bebida, pólipos, abscesos, y amigdalitis. Dependiendo del planeta que este aspectando negativamente al signo, podría repercutir en el signo contrario que en este caso es Escorpio, entonces produciría, estreñimiento, menstruaciones irregulares y otras enfermedades de este signo.

GÉMINIS:

Rige las manos, los brazos, los hombros, las costillas superiores, los pulmones y bronquios, los capilares, la glándula thymus, los nervios, la respiración y la oxigenación de la sangre.

Mal aspectado el signo podría producir: Reuma, bronquitis, pleuresías, pulmonías, neumonías,  asma, enfisemas, inflamaciones del pericardio, enfermedades nerviosas, fractura de brazos y anemia.

CÁNCER:

Rige el estómago y su función digestiva, el esófago, el páncreas, el diafragma, las glándulas mamarias, los lóbulos superiores del hígado, los ovarios, los pechos, la cavidad torácica y el suero de la sangre.

Mal aspectado el signo puede producir: Gastralgia, dispepsia y atonía estomacal, indigestiones, piedras en la vejiga, híper o hipo, hidropesía, histerismo, efectos hipocondríacos, tos estomacal, ictericia y flatulencia.

LEO:

Rige el corazón, la espalda, la espina dorsal, la aorta, la circulación sanguínea, la columna vertebral, la médula espinal y las venas cavas.

Mal aspectado el signo puede producir: Taquicardias, infarto, desmayos, aneurismas, fiebres, desviación de la columna vertebral, inflamaciones, arteriosclerosis, angina de pecho, afecciones a la medula espinal, anemia o hidrémia, palpitaciones, síncopes y ataxia locomotriz.

VIRGO:

Rige la región abdominal, los intestinos, el bazo, el sistema nervioso simpático, el peritoneo, el duodeno y los lóbulos inferiores del hígado.

Como efecto de los malos aspectos produciría: Intoxicación intestinal, peritonitis, constipados, diarreas, tenia, problemas de asimilación de los alimentos, enteritis, restricciones en la absorción del quilo, inflamación del apéndice, fiebres tifoideas, cólera, cólicos, disentería, estreñimiento y la solitaria.

LIBRA:

Rige los riñones, las glándulas suprarrenales, la región lumbar, la vesícula, la piel, el sistema vasomotor y los uréteres.

Mal aspectado podría producir: Insuficiencia renal, inflamación de los uréteres, diabetes, neuralgia de los riñones, nefritis, cistitis, enfermedad de Bright y afecciones venéreas y en la piel.

ESCORPIO:

Rige la pelvis, los órganos genitales, el útero, la vejiga, la uretra, la próstata, el recto, el colón descendente, los huesos nasales, la flexura sigmoidea, las ingles y la materia roja de la sangre.

Los efectos de malos aspectos pueden producir: Catarros nasales, problemas en general en los órganos sexuales, adenoides y pólipos, blenorragias, vaginitis, problemas en el útero y matriz, enfermedades venéreas, fistulas, gonorrea, uretritis, prostatitis y hemorroides, menstruaciones irregulares, hernias, afecciones a la mucosa y al cartílago nasal.

SAGITARIO:

Rige las caderas, el íleon, el fémur, el coxis, las arterias y venas ilíacas, los nervios ciáticos y la región sacra de la columna vertebral.

Mal aspectado el signo puede producir: Ciática, gota, ataxia locomotriz, reumatismo, afecciones al hígado, problemas en la circulación sanguínea, enfermedades en las caderas, fracturas femorales y más roturas de huesos de lo normal.

CAPRICORNIO:

Rige el pelo, las rodillas, la piel, las articulaciones y los huesos en general.

Mal aspectado puede producir: Artritis, reumatismo, eczemas, y otras enfermedades de la piel, gota, tuberculosis ósea, erisipela, fracturas o caídas que afecten a las piernas, urticaria, luxación en la tibia y debilidad en las rodillas.

ACUARIO:

Rige las piernas desde las rodillas hasta los tobillos. Pero los tobillos muy en particular.

Como efecto de estar mal aspectado puede producir: Dislocación de los tobillos, dolores en las piernas, tobillos hinchados, varices, úlceras varicosas y calambres.

PISCIS:

Rige los pies en general y la glándula pituitaria.

Mal aspectado el signo podría producir: Deformación de los pies, juanetes, enfermedades por pies fríos, tumores, callosidades y dolores. La repercusión de estos malos aspectos en el signo contrario pueden producir: afecciones intestinales, hidropesía y otros problemas abdominales, puede producir también obesidad.

miércoles, 27 de abril de 2022

DIGIERE BIEN TUS ALIMENTOS



Sin gases ni pesadez. Si después de comer te notas hinchada o con molestias abdominales, pon atención en lo que comes y.... ¡Cómo lo comes!

Las digestiones lentas están detrás de un gran número de consultas médicas. La mayoría de las veces se trata de un síntoma, y no de una enfermedad. Ocurre que los alimentos se quedan retenidos en el sistema digestivo, lo que provoca incomodidad, hinchazón abdominal, gases, aumento del perímetro de la barriga, eructos, regurgitaciones.... Esto sucede entre media hora y dos horas después de haber comido.

En la parte media. En general, las indigestiones de este tipo suelen tener lugar más allá del estómago pero antes de la parte final del sistema digestivo.  Intervienen en ellas sobre todo el hígado o la bilis, el páncreas y los jugos intestinales. La bilis, de la cual podemos segregar hasta dos litros al día, debe secretarse al intestino delgado. Tener un problema biliar no significa necesariamente padecer del hígado.

Ayudas. Un primer paso para mejorar las digestiones es seguir los siguientes consejos dietéticos.

LO QUE PUEDES HACER.

Come despacio y cena pronto. Son dos recomendaciones importantes. Masticar bien los alimentos es el primer paso de la digestión, y después de la cena, es primordial dejar pasar un buen rato antes de irse a dormir para no hacer la "ingestión" en la cama.

Ensaliva los alimentos. La saliva es el primer jugo digestivo imprescindible para una digestión correcta: desdobla las cadenas más largas de hidratos de carbono en unidades más simples, como glucosa o sacarosa.

Evitar el malhumor en la mesa. La tensión altera los jugos gástricos y empeora la digestión. ¡Calma!

Observa tus reacciones. ¿Qué alimentos suelen causarte digestiones pasadas? A menudo son los ricos en grasas o proteínas, pero en algunas personas también las legumbres, la lechuga, los cítricos y otros alimentos.

Restringe ciertos alimentos. Evita la pastelería en general, sobre todo la industrial y los chocolates. También el café, las conservas y los fritos rebozados. Las personas que consumen proteína animal o alcohol deberían reducir las cantidades.

Rehúye los conservantes.  El consumo de alimentos preparados o de larga conservación hace que nos alimentemos también de sus conservantes. Lo mejor es evitarlos: resultan antibióticos y nos alteran la flora.

Consume crudos. Con su piel o su cáscara, si es posible. Los alimentos crudos conservan para de la microflora que pueden ayudarte a repoblar el intestino.

Recupera tu flora. Los microbios intestinales llevan a cabo alrededor del 70% de la digestión de los alimentos, por lo que tenerlos en número y calidad adecuada es básico. Una vez al mes es recomendable suplementarse con probióticos (lactobacilos, bifidobacterias, saccharomyces...) Ayudará en esa parte de la digestión que no depende tanto de nosotros como de nuestros inquilinos.

Dr. Josep Lluis Berdonces.

+++++++


EL COLESTEROL




El colesterol está vinculado a la sangre, símbolo de la alegría de vivir.

 El colesterol procede de los alimentos. Nuestro organismo lo sintetiza a partir del hígado. Lubrifica mis vasos sanguíneos, alimenta el sistema nervioso y lo mantiene equilibrado. Su función normal es impedir el desgaste prematuro de los vasos sanguíneos por el paso de la sangre, pero si es presente en exceso en el cuerpo, se deposita y reduce progresivamente el diámetro de los vasos sanguíneos.

 Relación psicosomática

 ¿Por qué me ocurre? Porque ya no tengo alegría de vivir ¡Para mis adentros, creo que no merezco ser feliz, ser alegre y esta alegría circula mal!

 Puedo tener una subida de colesterol después de ciertos acontecimientos como, por ejemplo, después de haber tomado la jubilación, porque ya no siento la alegría de vivir que tenía con mis compañeros de trabajo o con la gente que se encontraba en el trabajo.

 Esta subida también se puede dar cuando se ha ido alguien a quien amaba y que me traía alegría en mi vida. Aquí, en lugar de desarrollar una diabetes que es tristeza profunda, mi cuerpo interpretará el suceso más bien como una carencia de alegría de vivir y hará subir el porcentaje de colesterol.

 También puede suceder lo mismo cuando pierdo a mi animal de compañía y por fin en una situación que puede causar, conscientemente o inconscientemente, que disminuya mi alegría de vivir en mi vida. Puede ser el caso también cuando quiero realizar un proyecto, construir o erigir algo que deseo especialmente pero no consigo recibir ayuda de nadie.

 Esta es la conclusión

 Sólo puedo por lo tanto contar solo conmigo, y eso me afecta mucho. Si dejo que empeore esta situación, hay riesgo de que algún día tenga un ataque cardíaco. En efecto, si no arreglo la situación que me hace vivir esta carencia de alegría, esto dañará el aspecto de mi vida, el amor.

 Cuando disminuye la alegría, es como si sintiera menos el amor en mí, es como si sintiera menos el amor en mí, por esto la carencia de alegría tendrá por efecto dañar mi corazón. La mayoría de colesterol animal (procede de las carnes y productos lácteos) forma parte de la dieta demasiado rica de los Occidentales. Los alimentos que contienen mucho colesterol representan cierta satisfacción egoísta de mis apetitos.

 Cambio de pensamiento

 Me siento bien, sin pensar un instante que este exceso corre el riesgo de cambiar e incluso destruir mi salud. Es una ilusión creer que doy un gusto a mi cuerpo. Compruebo que me amo de un modo algo “egoísta o egocéntrico”. Absorbiendo alimentos que contienen demasiado colesterol, reniego de las alegrías de la vida. Un día, deberé pagar por esto. ¿Deseo yo esta dolencia?

 Desde este momento, acepto cambiar inmediatamente, dejando fluir la alegría de mí, igual como un niño maravillado por las bellezas de la vida.

 Neutralizo mi miedo de vivir, y acepto que la alegría forme parte de mi vida.

 

martes, 26 de abril de 2022

SOMOS UNIVERSO



 “Y mientras todas las criaturas miran,

 con los ojos subyugados a su tierra ancestral,

 él pide que el hombre camine erguido,

 observando el cielo de donde vino su alma,

 y adonde dirige todas sus esperanzas”

      Integración, significa el permiso para que todos los niveles sean considerados parte del TODO

Significa desprenderse de la negación. Significa abrazarnos a nosotros mismos al igual que abrazamos a los demás.

 De la misma manera que nuestra conciencia creó este reino de polaridad, también podemos transformarlo. Una vez que se dé la integración, este mundo se definirá con parámetros diferentes. Nos convertiremos en los arquetipos y también en los Fundadores; cambiaremos de perspectiva y nos daremos cuenta de que nosotros mismos somos el Creador, sin que nuestras identidades sean absorbidas.

 Serenándonos y escuchando atentamente, podemos oír y sentir las corrientes de esta transformación. La existencia y el cambio son las únicas constantes. Podemos jugar el juego de la ilusión y pensar que somos el resultado de una creación  accidental, pero tarde o temprano nos despertaremos y el juego habrá terminado.

 En la realidad de la Tierra, tenemos a los seres de Arcturus, Sirio. Lira, Orión, Las Pléyades, etc., ellos serán los seres que nos sacudan el hombro para despertarnos. Ellos son nosotros.

 Ante todo debemos saber que el despertar tendrá lugar con o sin nuestras actuaciones conscientes. La diferencia consiste en que una actuación consciente permitirá que el viaje sea más placentero. Sentiremos que tenemos más control sobre nuestros destinos.

 La actuación consciente que acelerará nuestro proceso de integración es muy simple: DARNOS PERMISO.

 Mental.

 Integrar nuestra mente significa para nosotros que nos permitamos que se combinen no sólo nuestros procesos mentales sino también los intuitivos y emocionales. El tipo de pensamiento de hoy en día se centra en la cabeza, si nos permitimos entender que los procesos intuitivos y emocionales son igual de validos si los utilizamos en combinación con el mental, estaremos en el buen camino hacia la integración de nuestra mentalidad.

 Emocional

 Cuando hablamos de integración emocional, hablamos de empezar a abrazar nuestra sombra, podemos abrir armarios interiores y hurgar en las profundidades del subconsciente y erradicar creencias que nos tienen amarrados. En la mayoría de los casos, estos aspectos negados de nosotros mismos sólo quieren que les prestemos atención.

 Al igual que lo pleyadianos descubrieron, y antes que ellos los habitantes de Lira, que la negación prolonga el dolor de la existencia. Debemos aprender de estos mundos distantes. ¡No repitamos las mismas lecciones una y otra vez!

 Espiritual.

 Integrar lo espiritual, tal vez, es lo más fácil. Todos poseemos una espiritualidad interior no ligada a ninguna otra doctrina. Si liberamos la doctrina tocamos la espiritualidad innata, y el proceso de integración comenzará.

 Cuando honramos la verdad de cada persona como manifestación de la Verdad Única, irradiamos hacía fuera y abrazamos al planeta. Esto nos permite coexistir con nuestras creencias sin necesidad de cambiar las del otro.

 Físico

 La integración física es ligeramente diferente, implica un reconocimiento de nuestro pasado y de nuestra historia como parte de un escenario más grande, a escala cósmica. Nos hemos fragmentado de la Fuente y de los Fundadores. Hemos estirado nuestra individualidad hasta límites insospechados. Volver a unirnos requerirá de nosotros volver a reconocernos y aceptarnos como parte de la Familia Galáctica.

 Al superar nuestros miedos raciales y dejar de creer que el color de la piel o las diferencias culturales son una barrera entre nosotros, también superaremos nuestros miedos a celebrar la comunión cósmica, podemos permitir la integración de todos los niveles aquí en la tierra. Todos procedemos de la Fuente y esta es infinita.

 Podemos decir que la gente de la tierra es un modelo de integración, somos divinos y terrestres, procedemos de dioses y de hombres, y somos la prueba positiva de que la vida humana puede adaptarse a circunstancias aparentemente inverosímiles.

 La Tierra del presente  y la Tierra del futuro son un milagro, y debemos aceptar la responsabilidad de nuestra realidad planetaria.

 Nuestro despertar nos conducirá al hogar…… A nosotros mismos.


sábado, 23 de abril de 2022

¿TU SIGNO ES TAURO?



TAURO DEL 20 DE ABRIL AL 20 DE MAYO

ZONA DEL CUERPO= CUELLO

Tauro, el segundo signo, construye sobre el conocimiento de Aries.
Aries entra en el mundo con el lema "Existo", y Tauro le sigue con el lema "Tengo": ve lo que le ofrece la Tierra y desea hacerse con ello. En efecto, como signo de tierra Tauro tiene un gusto innato por el dominio material.

El toro es un bovino de apariencia distintiva, notable por su cuerpo grande y un cuello también grande. El cuello del toro es una zona tan prominente que en la jerga médica se emplea la expresión "cuello de toro" para referirse a una persona cuyo cuello está agrandado. Dada la relación entre el toro y su cuello, no es de sorprender que el cuello sea la zona corporal relacionada con el Toro del zodiaco, Tauro.

Pero aunque es delicado, el cuello no es débil, soporta la cabeza, que tiene el tamaño de un bolo, y al mismo tiempo la mueve. De hecho, la zona cervical tiene la mayor movilidad de toda la columna, hasta noventa grados de rotación en cada dirección. Con este grado de flexibilidad, el cuello mueve la cabeza y, junto con los ojos, los oídos, la nariz y la boca, nos permite percibir suficientemente bien el entorno.

Sin embargo, mover la cabeza para que recibe información sensorial sólo es la mitad de su tarea. El cuello es también responsable de la comunicación de esa  información que hacemos al resto del mundo. Esto lo hace mediante las cuerdas vocales, que son dos pliegues de tejido membranoso situados en la tráquea, que vibran de modo mecánico y producen el sonido de la voz y luego la palabra.

Las palabras son uno de los primeros modos de expresión, comunican al mundo externo los pensamientos, sensaciones y sentimientos internos. Es imperioso, por lo tanto, que las palabras que dice Tauro expresen su naturaleza en toda su extensión y medida. Desde lo práctico a lo apasionado, desde lo corpóreo o físico a lo culto o refinado; no un solo lado del espectro sino los dos.

Si nuestro Toro interior expresa sólo una parte de nuestros pensamientos y emociones, sólo expresamos una única parte. y el resto de los pensamientos y emociones no desaparecen por arte de magia; continúan dentro del cuello, alojados en forma de estrés o tensión. Dado que la expresión vocal óptima supone la buena posición de las cuerdas vocales, y esto ocurre cuando el cuello está bien posicionado entre la cabeza y el tronco, si alteramos la alineación del cuello (y por lo tanto de las cuerdas vocales), alteramos también la capacidad para expresarnos.

Para disfrutar de los dones que reciben los sentidos no hacen falta millones, va de encontrar placer  a través de lo material, no de estar cargado  o agobiado por las cosas mundanas. Y si bien lo mundano importa, la vida es mucho más que eso. Cada objeto que captan los sentidos posee un valor que supera a su existencia  física; contiene una experiencia, un pensamiento, una emoción, una lección  u ofrece una sensación mayor. De esta manera, todo es tanto materia como espíritu, y nos permite encontrar un trocito de cielo en cada objeto aquí en la Tierra.

El Toro Tauro es muchísimo más que una nariz pegada al suelo. Este signo es uno de los más tiernos, románticos y sensuales del zodiaco. Aunque famoso por su perseverancia y paciente trabajo, los mayores dones de Tauro están en su capacidad  para mirar hacia arriba y disfrutar de su entorno. Si esta parte de tu naturaleza no aprecia la amplitud de la experiencia que da cada sentido, estará constreñida la expresión de ti, pues tu Toro está refrenado.

Manifestaciones físicas de una energía Tauro inmovilizada podrían ser:

Tensión en el cuello
Rigidez o dolor
Limitación de la amplitud o extensión de los movimientos
Sensación de chasquido o crujido al moverse
Otras: Tos, irritación o infección de la garganta, desequilibrio tiroideo, voz insegura, vacilante.

Las raíces profundas del Toro son esenciales para su seguridad, que es una necesidad muy intensa. Pero si confunde la seguridad con los placeres de la sensualidad, se encontrará en una búsqueda perpetua e inútil. Irá acumulando posesión tras posesión, como si fueran piedras para cimentar su estabilidad. Ya sea que tenga muchos zapatos o compre un reloj tras otro, nuestro Toro interior podría depender de una entrada infinita de bienes para sentir su conexión con el suelo. Pero sin la adecuada conexión finalmente la ansiedad y el miedo subyacentes, relacionados con la falta de seguridad.  
  
Sintoniza  a tu Tauro  interior  con preguntas, ejercicios y actividades que se centren en el cuello. Hazlo para que tu Toro interior coja la vida por los cuernos y la disfrute.  

     

miércoles, 20 de abril de 2022

SALIR DE UN RELACIÓN TOXICA



Se habla mucho acerca de las relaciones tóxicas en el ámbito de pareja, y con razón: durante décadas se han estado reproduciendo una serie de expectativas, ideas preconcebidas y roles que volvían muy difícil experimentar el amor de pareja de manera libre y sana desde un punto de vista psicológico.

Sin embargo, no hay que pasar por alto que también hay otras formas de relaciones basadas en un vínculo afectivo que se pueden torcer con relativa facilidad y “atraparnos” en ellas. Es lo que ocurre a veces con ciertas amistades que se vuelven perjudiciales sin que en un principio nos demos cuenta de ello.

¿Cómo reconocer una amistad tóxica?

Es muy difícil salir de una relación de amistad tóxica si no sabemos reconocerla como tal y detectar las dinámicas de comportamiento que nos mantienen anclados a ella. Lo cual no es sencillo.

De hecho, uno de los aspectos más problemáticos de las amistades tóxicas es que pueden adoptar formas muy diversas, en parte porque el concepto de amistad no está sujeto a tantos estereotipos y expectativas como las relaciones de pareja, y en cierto sentido eso hace que las personas involucradas vayan con “la guarda baja” sin cuestionarse lo que va a ocurrir en estas interacciones, al no tener tantos referentes con lo que comparar.

Así pues, algunas ideas clave que te pueden ayudar a identificar una relación de amistad tóxica son las que verás aquí, y  que se cumplen frecuentemente en esta clase de vínculo disfuncionales:

1. Te mantienes en esa amistad más por la angustia que te genera terminar con ella que por la felicidad que te aporta.

2. Notas que la otra persona toma todas las decisiones por ti.

3. Hay burlas y ofensas con relativa frecuencia, a veces usando como coartada “el humor”.

4. Te sientes utilizado/a porque la amistad es una manera instrumental de lograr algo o de acceder a alguien.

5. Te amenazan constantemente con terminar con esa amistad por cosas que no son tu culpa.

6. Se pone en cuestión tu cordura o tu criterio para analizar la realidad.

¿Cómo salir de una amistad tóxica?

A la hora de desprenderte de estas amistades dañinas que no te aportan nada ten en cuenta estas pautas:

1. analiza qué es lo que te ha mantenido en ella

Si llevas un tiempo estando involucrado/a en esa amistad a pesar de que te aporta sufrimiento, merece la pena que te preguntes por qué. De esa manera, lo recomendable es que hagas un breve listado de los elementos que te han estado reteniendo, como por ejemplo: el sentimiento de culpa, el miedo a hacer el ridículo al expresar que quiero cortar el contacto, las dudas sobre el “qué dirá” mi  familia etc.

Una vez anotados ordénalos según la intensidad con la que te afectan, selecciona los dos o tres primeros y proponte un plazo para preparar una solución total o parcial para “neutralizar” en parte su afecto. Esto hará que ganes confianza en ti mismo/a y que des el paso.

2. Ten en cuenta si alguien más del círculo de amistad te limita

Es posible que esa amistad tóxica te haya estado afectando no por la influencia de una sola persona, sino por el efecto conjunto de varias personas de ese círculo de amistad que hacen que te sientas vulnerable. Si es así, piensa en cuál es tú principal nexo de unión con ese grupo, si esa  persona es con la que mantienes la principal amistad tóxica, centra tus esfuerzos en terminar  ese vínculo con ella, sin pretender abordar todo el grupo a la vez.

3. Prepara brevemente lo que dirás

No debes escribir un discurso muy largo que memorizar, todo lo contrario; si lo haces, te sentirás muy vulnerable. En vez de eso, piensa en uno o máximo dos motivos por los que comunicarás que terminas con esa relación, que puedan ser expresados con sencillez y brevedad.

4. Si sientes ansiedad, práctica la visualización

Piensa en el momento y lugar en el que comunicarás que estás oficialmente fuera de esa relación de amistad, cierra los ojos e imagina esa experiencia de manera vivida. Esto te ayudará a perderle el miedo.

5. Ponte una fecha límite

Es importante que pases a la acción y hagas explícita tu intención de no seguir invirtiendo tu tiempo y esfuerzos en esa amistad disfuncional, para evitar malentendidos y no exponerte a situaciones en las que cedas y decidas seguir haciendo como que no pasa nada. Si notas que tu integridad o dignidad está en riesgo, valora comunicarlo de manera online o telemática, teniendo en cuenta que la otra persona puede no merecer una conversación cara a cara. Tu salud física y mental es lo primero.

 

martes, 12 de abril de 2022

¿CÓMO COMBATIR LA ANSIEDAD DE MANERA NATURAL?



1. Acepta la ansiedad, sé un observador imparcial

La ansiedad es dañina, lo sabemos y por eso queremos eliminarla. Por tanto, es normal que nuestro primer impulso sea negarla y rechazarla. Sin embargo, la paradoja radica en que mientras más intentemos combatir la ansiedad, más agobiados nos sentiremos. Cuando negamos una emoción o sensación, esta crece.

De hecho, la mente de una persona ansiosa no está llena de preocupaciones por hechos de su vida cotidiana sino por la meta-preocupación. Es decir, se preocupan porque se preocupan. Esta persona activa su criterio interior, una voz que le dice constantemente que la ansiedad es intolerable, que es incapaz de mantener el control o que su existencia es miserable.

De esta forma desencadenan un círculo vicioso que solo sirve para aumentar la ansiedad. Por tanto, no intentes negar la ansiedad que experimentas, simplemente se consciente de su existencia. Cuando no huyes de una emoción no la etiquetas como “negativa” puedes adoptar una distancia emocional del problema y recuperar el control de ti mismo.

2. Destierra la prisa de tu vida

La mayoría de personas ansiosas se mueven continuamente de un lugar a otro, comen de pie, sin sentarse a la mesa y realizan diferentes tareas a la vez. Su ordenador, por ejemplo, suele ser un caos compuesto por diferentes ventanas y programas abiertos. Y es que lo que expresamos hacia el exterior no es más que el reflejo de nuestra mente.

Sin embargo, cuando asumimos las tareas cotidianas desde esta perspectiva caótica y apresurada, le estamos dando un retroalimentación muy negativa al cerebro porque es como si le estuviéramos diciendo que debe funcionar aún más deprisa porque las cosas están fuera de control. Como resultado, el cerebro responde aumentando aún más los niveles de cortisol y adrenalina, que generan más ansiedad.

La solución radica en cortar ese círculo vicioso. Disminuye el ritmo, y sobre todo, dale un orden a las tareas que debes realizar a lo largo del día y prioriza las más importantes. Oblígate a bajar la marcha, verás que logras hacer mucho más, con menos estrés.

3. No dejes tareas pendientes

Una de las cosas que más aumenta nuestro estado de ansiedad es saber que tenemos tareas pendientes. De hecho, no son las tareas en sí las que nos desgastan y agotan, sino el recordatorio mental constante de que debemos hacerlas.

Los expertos en productividad personal afirman que para resolver este problema, lo mejor es aplicar la regla de los 2 minutos. En práctica, cuando surja una tarea, si esta no requiere más de 2 minutos, hazla inmediatamente ya que posponerla y recordarla consumirá más energía que llevarla a cabo. Si la tarea demanda más tiempo y no lo tienes, pregúntate si es realmente importante. Si es así, búscale un hueco en tu agenda.

Recuerda que la forma en que organices tu día repercutirá en tu estado mental. Por tanto, no dejes que las tareas se acumulen porque si las dejas para el último momento, solo estarás contribuyendo a que aumente tu nivel de ansiedad. Aprender a organizar tu vida te permitirá eliminar una gran fuente ansiógena: las tareas pendientes y las que te roban energía sin brindar ninguna recompensa a cambio.

4. Dedícate por lo menos una hora al día

En la sociedad en que vivimos, se premia el hacer sobre el ser. Por eso, nos sentimos obligados a correr, a no tener ni un minuto de descanso, porque es sinónimo de pereza, es la antítesis de los valores que promueve la cultura occidental.

De hecho, no es extraño que las personas ansiosas siempre estén llenas de trabajo y proyectos pendientes, no tienen ni siquiera unos minutos al día para dedicarlos a sí mismos. Inmersos en ese estado de tensión constante, no le permiten a su cerebro “desconectar”, como resultado, los niveles de ansiedad se disparan.

Sin embargo, desconectar y estar a solas consigo mismo es tan importante como ser proactivos. Aunque como las personas ansiosas suelen encontrar difícil estar de brazos cruzados, una excelente alternativa consiste en dedicarle al menos una hora cada día a una actividad que realmente disfruten. De esta forma, el cerebro comienza a liberar una serie de neurotransmisores como las endorfinas, que generan un estado de bienestar y relajación.

5. Cuestiona tus pensamientos negativos recurrentes

La mente de una persona ansiosa es su peor enemigo. De hecho, la ansiedad crece a raíz de los pensamientos poco realistas que la persona va desarrollando. Por eso, es fundamental que aprendas a detectarlos y que detengas su curso.

Lo más usual es que la persona ansiosa responda de manera exagerada ante las situaciones de su vida cotidiana. Hace una tormenta de un vaso de agua, piensa que un simple error tendrá consecuencias nefastas. De esta manera añade una tensión innecesaria.

Poe eso, es importante que comiences a cuestionarte esos pensamientos catastrofistas que no se ajustan a la realidad. Pregúntate: ¿Esa preocupación es realista? ¿Cuántas probabilidades existen de que se cumpla? ¿Qué es lo peor que podría pasar? ¿Cómo podría manejarlo?

6. Asume otra perspectiva

La ansiedad está provocada, en gran medida, por el significado que le conferimos a determinadas situaciones. Por esa. Una de las estrategias más eficaces para combatir la ansiedad es cambiar la manera en que pensamos en los agentes estresores.

Por ejemplo, realizar una presentación en público es estresante y genera ansiedad pero, por otra parte, también es una oportunidad para poner a prueba nuestras habilidades y ampliar nuestra red de contactos profesionales. En este sentido, te será de gran ayuda utilizar más a menudo el “sin embargo”. Cuando descubras esos pensamientos irracionales, intenta darles una vuelta utilizando este término. Por ejemplo, si mientras estás estudiando piensas: “no voy a aprobar ese examen” Reestructura ese pensamiento de forma positiva: “quizás no apruebe ese examen; sin embargo, me voy a esforzar para dar lo mejor de mí”.

7. Vive el “aquí y ahora”

La persona ansiosa suele vivir a caballo entre el pasado y el futuro. Se culpa por lo sucedido y se preocupa o se asusta por lo que podría suceder. De esta forma llena su presente de ansiedad. De hecho, a menudo la ansiedad surge precisamente de esas preocupaciones sobre el futuro. La persona ansiosa sufre una especie de obsesión por el futuro que le hace focalizarse en todos los desastres que podrían ocurrir.

Sin embargo, para eliminar la ansiedad, es importante aprender a centrarse en el presente. Respira, mira a tu alrededor y nota que no está sucediendo nada malo ahora mismo. Disfruta de ello. La práctica de mindfulness puede ayudarle a lograr este cometido. Ni siquiera es necesario que medites, tan solo debes aprender a centrarte en el aquí y ahora, en la experiencia que estás viviendo, sin criticarla y sin dejar que tu mente divague hacia el futuro.

Como probablemente te resultará difícil abandonar de una vez las preocupaciones, puedes establecer lo que se denomina en la   Psicología “Periodo de las Preocupaciones”. Se trata de pospones esos pensamientos hasta que lleguen esos 30 minutos al día en los que te darás permiso para preocuparte todo lo que desees. Pero una vez que hayan pasado, si acuden a tu mente otros pensamientos ansiógenos, deberás posponerlos hasta la próxima sesión.

8. Gestiona mejor tus emociones

Durante muchas décadas, se animó a las personas a reprimir sus sentimientos y emociones. Más tarde se les dijo que era mejor que las expresaran ya que de esta manera, podían aliviar estados como la ira y la ansiedad. Sin embargo, ahora se ha demostrado que ventilar las emociones no ayuda, necesariamente a gestionarlas mejor, ni disminuye su intensidad.

Psicólogos de la Universidad Estatal de Iowa les pidieron a las personas que escribieran un ensayo y después hicieron valoraciones muy negativas sobre este, con el objetivo de generar su ira. A algunas personas le les brindó la posibilidad de descargar su agresividad con un par de guantes, pegándole a una pera de boxeo con la fotografía del evaluador. Otras debían esperar sentadas tranquilas en una habitación. Al final se evaluó su nivel de frustración e ira. Curiosamente, quienes habían “ventilado” sus emociones se mostraron más agresivos.

Esto no significa que debas reprimir las emociones, sino que debes encontrar la manera adecuada de expresarlas. Golpear una almohada, gritar o descargar tu ira verbal contra alguien puede aumentar los sentimientos negativos. Esto se debe a que hay algunas actividades que activan tu sistema nervioso, en vez de calmarlo, que es lo que necesitas. Por tanto, para superar la ansiedad, es mejor que optes por actividades que te permitan relajarte verdaderamente.

9. Practica ejercicio físico

Una de las mejores estrategias para combatir la ansiedad y el estrés es realizar ejercicio físico. No es necesario que le dediques mucho tiempo, apenas media hora todos los días será suficiente. Aunque es recomendable que sean ejercicios intensos, que son los que permitan que se libere una gran cantidad de endorfinas.

De hecho, un estudio realizado en la Universidad de Princeton descubrió que la práctica regular de actividad física hace que el cerebro resista mejor los embates del estrés porque se produce una reestructuración a nivel funcional. En práctica, el deporte detiene la actividad de las neuronas del hipocampo ventral, que son las principales encargadas de activar las áreas del cerebro vinculadas con la respuesta de estrés y ansiedad.

Por tanto, es conveniente que al menos cinco veces a la semana dediques tiempo a la práctica de ejercicio. No solo notarás una mejoría a nivel psicológico sino que tu salud física también te lo agradecerá.

10. Relájate y respira

Las técnicas de relajación son muy eficaces para combatir la ansiedad. Existen diferentes técnicas, una de las más comunes consiste en tensar cada uno de los grupos musculares, para después relajarlos suavemente. De hecho, si sufres ansiedad, es probable que tengas una gran tensión en el cuerpo, sobre todo en la zona de la espalda y el entrecejo.

También existen técnicas de visualización o meditación guiada que brindan excelentes resultados para quienes tienen una imaginación fértil. Una de las más sencillas consiste en cerrar los ojos e imaginar que estás en un lugar tranquilo que te gusta y en el que te sientes a gusto. Imagina todo con la mayor cantidad de detalles y después, simplemente déjate embargar por las sensaciones positivas que estás experimentando.

Estas técnicas se deben acompañar con una buena respiración. De hecho, aunque no somos conscientes de ello, la respiración es un proceso muy importante a través del cual la mente obtiene una retroalimentación de nuestro estado. Cuando respiramos rápido y de manera superficial, nuestro cerebro entiende que algo no va bien y que podemos estar en peligro, por lo que aumenta el nivel de ansiedad. Cuando respiramos lenta y profundamente, todas las funciones corporales, incluyendo el latido cardíaco, se acompasan y es más fácil relajarse..

Si no descubres las causas, será difícil combatir la ansiedad

Recuerda que para eliminar este problema de una vez y por todas, es vital que descubras cuáles son las causas de la ansiedad y que aprendas a evitarlas, o al menos a gestionarlas de manera más adecuada.