lunes, 31 de octubre de 2016

AMOR Y AUTOESTIMA.


 

TE QUISE HASTA QUE MI AMOR PROPIO DIJO: “NO ES PARA TANTO”


Dejé caer las vendas de mis ojos, me quite las cadenas de mi corazón y hasta los tacones para ponerme a tu altura. Entonces lo vi: no eres el amor de mi vida, ni el de un día, ni el de un momento: solo alguien que me hizo creer que yo no era nada, cuando en realidad, lo soy todo.

Darnos cuenta de que “tú no eres para tanto nI yo soy para tan poco” es sin duda todo un acto de revolución personal. Un acto de valentía y de reafirmación de la autoestima que nos dignifica. Sin embargo, hemos de admitir que no todo el mundo dispone de este tendón psíquico y emocional capaz de poner un límite entre el amor propio y la dependencia. Entre la dignidad y la renuncia.

“Al amor propio se le hiere, pero nunca se le mata”

Henry de Montherlant.

Sabemos que la palabra “amor propio” está en auge. Que son muchos los libros, manuales y cursos que nos repiten casi a modo de mantra, aquello de “nadie puede establecer una relación saludable sino se quiere primero a sí mismo”. Ahora bien, no por mucho conocer la fórmula la aplicamos del modo más correcto.

El amor propio no se construye solo a través de un libro o reflexionando sobre él. No es una entidad pasiva, todo lo contrario. El amor propio es un estado de aprecio absoluto por uno mismo que crece a partir de las acciones a su vez, edifican nuestra salud física y emocional. Es una dimensión dinámica que suele experimentar también algunos altibajos.

No eras para tanto y sin embargo, te di todo mi universo.

Los astrónomos comentan que en el universo acontecen fenómenos muy similares a nuestras relaciones afectivas. Solo a modo de ejemplo: existe una nebulosa llamada Henize 2-428, que vista desde el telescopio fascina por su singular belleza y peculiar  misterio. En realidad, esta nebulosa es la unión de dos enanas blancas, dos viejas estrellas en la última etapa de su vida, languideciendo.

Ahora bien, lo curioso de esta pareja es que se orbitan mutuamente cada cuatro horas. Erigen un baile letal pero increíblemente bello donde tarde o temprano, acabarán colapsando. De algún modo, también nosotros, sin ser cuerpos celestes desplegamos este juego de fuerzas. Sabemos que hay amores destinados a ser poco más que polvo de un recuerdo, y sin embargo, los alimentamos. Orbitamos en ese amor malsano, en esas ondas gravitacionales donde colgar la autoestima de una arandela para que se la lleve el viento.

Puede que ese amor no fuera para tanto, pero hasta que nos damos cuenta, hasta que la dignidad nos pesa más que la claudicación, las lágrimas y la dependencia no abriremos los ojos. Sin embargo, hemos de tenerlo bien claro, no hay que alimentar el culto al sacrificio. Porque ningún universo puede aplastar así como así nuestra individualidad, nuestro amor propio, nuestra luz única y excepcional.

La receta del amor propio:

Visualicemos por un momento el amor propio de una forma muy concreta: como un esqueleto, el nuestro. Nos confiere soporte, fuerza, resistencia y nos garantiza un movimiento armónico y correcto para desenvolvernos en el día a día. Si este esqueleto tiene la tibia o el fémur roto, necesitaremos muletas o sillas de ruedas. Seremos dependientes.

Esta dimensión personal necesita de un soporte vital excepcional. No obstante, sabemos que de vez en cuando, tiene sus altibajos, su desgaste y el consecuente dolor. De ahí que valga la pena tener en cuenta los componentes que integran esa receta para mantenerlo en “buen estado”.

Pilares para consolidar el amor propio:

El primer pilar es sin duda la coherencia personal. Es otro termino que muchos defienden y pocos aplican, porque se necesita, por encima de todo, valentía. Con coherencia nos referimos a la necesidad de mantener una correlación entre lo que sentimos y lo que hacemos. Entre lo que pensamos y lo que expresamos.

A veces, es mejor priorizar lo que necesitas frente a lo que quieres. Por ejemplo: puede que ahora mismo hayas terminado una relación de pareja. La soledad y la amargura te desesperan y lo que quieres con urgencia es encontrar a alguien que alivie esos vacíos. Ahora bien… ¿piensas de verdad que es eso lo que necesitas e estos momentos?

Pones límites es saludable. En inglés se utiliza un término curioso llamado “frenemies” que se traduciría como “amienemigos”. Designa a esas personas que habitan a nuestro alrededor vestidas como amigos pero que en realidad, son dañinos, son enemigos. Frenar estos vínculos e interacciones es algo vital.

Vive intencionadamente, no aceptes términos medios ni migajas. El amor propio necesita determinación, no le valen los amores a medias, ni las risas de día y las lágrimas de noche. Tampoco los “te quiero con condiciones”.

Vivir con intención es entender que para ser feliz hay que tomar decisiones, y no orbitar erráticamente alrededor de los demás como un cuerpo celeste que tarde o temprano acabará colapsando para desaparecer.

Aprendamos a brillar, a tener luz propia, voz firme y un corazón digno y valiente para atraer aquello que de verdad merecemos.


Fuente: Valeria Sabater.

domingo, 30 de octubre de 2016

ALIMENTACION CONSCIENTE.



 
Quienes transitamos un Camino Espiritual, sabemos que es necesario contar con una energía más sutil que nos favorezca el desarrollo de la nueva conciencia. Los alimentos “vivos” nos permiten contar con esta energía que nos sutiliza y no ayuda a recordar.

 
Para muchas personas la alimentación y la espiritualidad son cuestiones que van por carriles independientes….nos enseñaron eso. Lo cierto es que la alimentación ha sido manipulada en beneficio de las “industrias alimenticias” provocando desequilibrios en el metabolismo de billones de personas, impidiendo que accedan a un nivel de energía más sutil.

 
El problema es más serio de lo que no podemos imaginar, ya que estamos en un momento crucial donde necesitamos refinar más nuestra vibración para sintonizar  con todo lo que está transcurriendo ahora. Los códigos de luz que están ingresando nos brindan la oportunidad de recordar nuestra verdadera naturaleza, así como acceder a nuestro propósito, es decir RECORDAR.


¿Qué tiene que ver la alimentación en este tema?

La buena alimentación es la piedra angular de nuestra evolución en este plano físico, no solo para tener una vida saludable sino para lograr un equilibrio metabólico y energético sin parches. Pero si dejamos que alteren “ese piedra angular” permitimos que resquebrajen nuestro templo, es decir nuestro cuerpo físico siendo el vehículo que nos permite experimentar la evolución consciente en este planeta.

 
Para lograr esto es necesario alcanzar como primer paso lo que se denomina el equilibrio electromagnético, que sin una correcta nutrición no es posible sostenerlo.

 
Hay estudios publicados y difundidos sobre la incidencia de la alimentación natural en nuestro cuerpo y en nuestra conciencia, los códigos de frecuencias o biofotones que almacenan las frutas orgánicas, (no las transgénicas), contienen información clave que nos ayudan a alinear nuestra mente con nuestro corazón. Logrado esta comenzaremos a reconocer la información subjetiva que llega desde el Cosmos a través de nuestro Sol, ya que estas frecuencias o códigos de luz nos ayudan a sublimar los cuerpos inferiores y expandir nuestra percepción, permitiéndonos comenzar a resonar en otro rango de frecuencia más alto.

 
Estrategias individuales y colectivas existentes.

 
Como todo proceso de transformación, debe comenzar por nosotros.

Tenemos que informarnos y comprender cuales son las falacias alimenticias que van desde la supuesta necesidad de consumir proteína animal, que genera una exigencia de gasto energético en digerirla y aporta mucha cantidad de toxinas difíciles de eliminar, existiendo otras formas de incorporar a nuestra dieta los 8 aminoácidos esenciales necesarios que nos aportan las proteínas.

 
Necesitarás ir investigando e incorporando paulatinamente nuevos hábitos, y así comenzar a nutrirte de alimentos orgánicos en tu dieta. Es importante desprogramar aquellos “gustos” y crear la nueva forma de alimentarte conscientemente.  

 
También hay quien ya ha comenzado a cultivar en sus propios hogares distintos vegetales de forma experimental como una forma de acercarse a este cambio.


En lo colectivo, ya se están realizando importantes estrategias en muchas regiones del mundo, donde las redes de contactos interactúan de forma dinámica. Cada vez se ven más puntos de producción de cultivos orgánicos en las ciudades. Estamos entrando en otro tipo de revolución, de cambios importantes ya a la vez necesarios. Y recuerda….


 El hombre inteligente debería considerar que la salud es la mayor de las bendiciones humanas. Que la comida sea tu medicina.-Hipócrates.

 

sábado, 29 de octubre de 2016

SUFRIR DOS VECES






 
 
Todos los seres humanos estamos de acuerdo en una cosa: Ninguno quiere sufrir, todos deseamos evitar los sufrimientos y, recordemos; el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional y en ninguno de los casos nos sirve de nada.

 
Decía Seneca: “SUFRIR ANTES DE TIEMPO, ES SUFRIR DOS VECES” y es cierto, la mayoría de veces, como demuestran varios estudios hechos al respecto, el ser humano sufre por cosas que no le van a suceder nunca.

Nos aferramos a las cosas, a las personas, a la casa, al coche, a aquella chaqueta que nos queda tan bien hoy…. Y a tantas y tantas cosas.

 
Nos han enseñado a retener, a mantener una estructura fija en la que existan los menos cambios posibles. A conservar rutinas, a estar aburridos con lo que nos da seguridad, pero seguro no hay nada solo es una ilusión. Todos sabemos que la vida nos cambia en un segundo. Todos los seres humanos estamos cambiando desde que nacemos. Todo se mueve siempre en un reajuste perpetuo en el cual pretender que las cosas sigan igual no tiene sentido.

 
Tenemos la percepción de que si las cosas cambian va a ser todo peor. Nos parece que estamos en un punto que sin estar genial, no estamos mal. Y retenemos y sujetamos. Si lográsemos distanciarnos de las situaciones podríamos observarlas, y estableceríamos un espacio entre lo que observo y yo mismo. Una dimensión en la que puedo abrirme y mirar de nuevo con otros ojos y a poder decidir. La mayoría de las veces  nos falta distancia y nos falta fijar la atención en lo importante, en el fondo de las cosas no en la forma.

 
Si nuestra atención está todo el tiempo sobre algo concreto le damos vida, le colocamos en un lugar preferente que nos ocupara por completo. Si desviamos nuestra atención hacia otro lado, lo que nos preocupa, lo que nos inquieta o lo que nos entristece dejará de estar en nuestro punto de mira y no lo estaremos retroalimentando constantemente, nuestra energía se centrara en la solución del problema resolviéndolo.

 
Debemos ejercitar el arte de soltar, de pasar página, de cerrar etapas, si no lo hacemos así, nos estaremos obligando a llevar una mochila demasiado pesada a nuestra espalda, llena de cosas que ya no nos son de utilidad, y nos impiden avanzar y caminar correctamente.

 
Posiblemente, una clave sea, elegir bien dónde colocamos nuestra mente, nuestra atención. Nuestra mente tiene que estar en lo movible, en lo que cambia, en la vida real que es el presente, ya que el pasado es eso pasado y el futuro no es más que un presente continuo.

 
Si algo te molesta, te obsesiona o te preocupa….dale espacio, déjalo fuera de tu perspectiva, coloca la atención en otro lado y observa los resultados.

Puede que otra de las claves sea:

“NO DEJARNOS POSEER, POR LO QUE POSEEMOS”. Y ENFRENTAR LOS PROBLEMAS CUANDO LLEGAN. NO ANTES DE QUE SUCEDAN.

 

Esteban  Perez

viernes, 21 de octubre de 2016

ACEPTAR





La transformación es el deseo más grande del mundo,  pero no por el hecho de desearla es posible. Solo se consigue cuando aceptas lo que hay, sea lo que sea. Aceptarte incondicionalmente te conduce a la transformación.

Para establecer una unidad perfecta con la existencia, la conciencia debe unificarse, pero solo ocurrirá si no rechazamos nada que sea empíricamente cierto. Eso es lo primero que hay que entender.

Cuando tienes miedo puedes negarlo, pero si lo niegas lo estarás reprimiendo y abrirá una herida en tu ser. Te sientes cobarde, no quieres darte cuenta pero es un hecho, una realidad, que tu no lo quieras ver no hará que desaparezca. Cuando sientes miedo intentas no prestarle atención, pero entonces se convierte en una parte de tu ser  que eres incapaz de reconocer, te has dividido en fragmentos. Otro día aflorará cualquier otra cosa, como la ira, y no reconocerás que está dentro de ti. No querrás verla. Otro día será la codicia, y así sucesivamente.

Todo lo que te niegas a ver se va quedando, y tú te vas reduciendo. Cada vez se van separando más partes de ti, las apartas tú mismo. Y cuanto más fragmentado estés, más infeliz serás. El primer paso hacia la dicha es ser uno mismo. Acepta todo lo que sientas y experimentes como cierto, negándolo te crearas un problema, y el problema cada vez se agranda más.

En primer lugar, no hay que negarle la realidad a nada de lo que se experimenta como un hecho. En segundo lugar, para conseguirlo, la conciencia tiene que dejar de identificarse con todas las ideas preconcebidas con las que estás identificado. Si tu mente se aferra a sus ideas de quien eres, a algún concepto fijo y permanente de lo que eres, dentro de ti no quedará sitio para otra realidad.

Todo lo que escondes en tu inconsciente sigue actuando desde allí, sigue causando problemas. Recuerda siempre que no debes tener conceptos rígidos de ti mismo. Sacrifica tus creencias por la realidad, y así, todas las partes reprimidas empezarán a aflorar. Por primera vez, sentirás una especie de totalidad; habrás dejado de despedazarte.

Por ejemplo, si te consideras una persona “amable”, cuando surjan sentimientos de ira no podrás aceptarlos y reconocerlos. Las personas “amables” no se enfadan, Así que para dar unidad a mi conciencia deberé de reconocer que; unas veces estoy enfadado, otras triste, a veces celoso y a veces feliz. Acepta lo que venga en cada momento, así volverás a ser uno.

La verdad es lo que eres. Después empiezan a ocurrir cosas. Empiezas a elevarte y, los ideales que  siempre has perseguido y no podías alcanzar  se manifestarán por su cuenta. Acéptate y se feliz.

 

domingo, 16 de octubre de 2016

HALLOWEEN



Halloween (contracción de All Hallows´ Eve,”víspera de todos los Santos), también conocido como Noche de Brujas, es una fiesta moderna resultado del sincretismo originado por la cristianización de las fiestas del fin del verano de origen celta.

Según la teoría tradicional tiene su origen en una festividad céltica conocida como Samhain, que deriva del irlandés antiguo y significa fin del verano. En el Samhain se celebraba el fin de la temporada de cosechas, y era considerada como el “Año Nuevo Celta”, que comenzaba con la estación oscura.

Los antiguos celtas creían que la línea que une este mundo con el “otro mundo” se estrechaba con la llegada del Samhain, permitiendo a los espíritus (tanto benévolos como malévolos) pasar a través. Los ancestros familiares eran invitados y homenajeados mientras que los espíritus dañinos eran alejados. Se cree que el uso de los trajes y máscaras se debe a la necesidad de ahuyentar a los espíritus malignos.

Institucionalización del Halloween por la iglesia católica.

En una época en la que predominaban las festividades “paganas”, los papas Gregorio III (731-741) y Gregorio IV (827-844) intentaron suplantarla por una festividad católica (Día de Todos los Santos) que fue trasladada del 13 de Mayo al 1 de noviembre.

Expansión a Norteamérica
En el año 1840 esta festividad llega a Estados Unidos y Canadá donde queda fuertemente arraigada. Los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de la tradición durante la Gran hambruna irlandesa. Fueron ellos los que difundieron la costumbre de tallar los Jack-o`-lantern (calabaza gigante hueca con una vela dentro), inspirada en la leyenda de “Jack el Tacaño”.

Sin embargo, la fiesta no comenzó a celebrarse masivamente hasta 1921. Este año se celebró el primer desfile de Halloween en Minnesota y luego le siguieron otros estados. La fiesta adquirió una progresiva popularidad en las siguientes décadas. Algunos países latinoamericanos, conociendo esta festividad tienen sin embargo sus propias tradiciones y celebraciones ese mismo día, aunque coinciden en cuanto a su significado: la unión o extrema cercanía del mundo de los vivos y el reino de los muertos.
Leyenda de Jack-o’-Lantern.
Existe una leyenda irlandesa que cuenta la historia de un pillo llamado Jack, el Tacaño. Al diablo le llego el rumor de un alma tan negra y acudió a comprobar si efectivamente era así. Disfrazado de un hombre normal acudió al pueblo de éste y se puso a beber con él durante largas horas, revelando su identidad tras ver que en efecto Jack era un auténtico malvado.  Cuando Lucifer le dijo que venía a llevárselo para hacerle pagar por sus pecados, Jack le pidió que bebieran juntos una ronda más, como última voluntad. El diablo se lo concedió, pero al ir a pagar ninguno de los dos tenía dinero, así que Jack retó a Lucifer a convertirse en una moneda para demostrar sus poderes. Satanás lo hizo, pero en lugar de pagar con la moneda, Jack la metió en su bolsillo, donde llevaba un crucifijo de plata. Incapaz de salir de allí el diablo ordenó al granjero que le dejara libre, pero Jack respondió que no lo  haría a menos que prometiera volver al infierno para no molestarle durante un año.

Transcurrido ese tiempo, el diablo apareció de nuevo en casa de Jack para llevárselo al inframundo, pero de nuevo Jack pidió un último deseo, en este caso, que el amo de las tinieblas cogiera una manzana situada en lo alto de un árbol para así tener una última comida antes de su tormento eterno. Lucifer accedió, pero cuando se hallaba trepado en el árbol, Jack talló una cruz en el tronco para que no pudiera escapar. En esta ocasión pidió no ser molestado en diez años, además de otra condición: que nunca pudiera el diablo reclamar su alma para el inframundo. Satanás accedió y Jack se vio libre de su amenaza.

Su destino no fue mejor: tras morir (mucho antes de transcurridos esos diez años pactados), Jack se aprestó a ir al cielo, pero fue detenido en las puertas de San Pedro, impidiéndosele el paso pues no podían aceptarle por su mala vida pasada, siendo enviado al infierno. Para su desgracia allí tampoco podían aceptarlo debido al trato que había realizado con el diablo, quien de paso le expulsó de su reino y, despechado, le arrojo a Jack una ascuas ardientes, las cuales el granjero atrapó con un nabo hueco, mientras burlonamente agradecía la improvisada linterna. Así quedo condenado a deambular por los caminos sin más luz que  dicha linterna en un eterno vagar entre los reinos del bien y del mal.

Con el paso del tiempo Jack el Tacaño fue conocido como Jack el de la Linterna o “Jack of the Lantern”,  nombre que se abrevió al definitivo “Jack O’Lantern”. Esta es la razón de usar nabos (y más tarde calabazas), al imitar con su color el resplandor de las ascuas infernales) para alumbrar el camino a los difuntos en Halloween, y también el motivo de decorar las casas con estas figuras horrendas para evitar que Jack llamara a la puerta de las casas.

En España, debido a su origen celta hay un número considerable de tradiciones relacionadas con los espíritus, siendo probablemente las más famosas las meigas y la Santa Compaña de Galicia. En Asturias, en el siglo XVIII, los niños llevaban lámparas y pedían comida a las puertas de las casas durante esa noche. Por ejemplo en la actual comunidad de Madrid, se tienen registros de numerosos municipios en los que se decoraban las casas con calabazas, a las que les hacían agujeros en su interior para simular una cara con ojos, nariz y boca y se introducía una vela o lun dentro con el objetivo de invocar espíritus protectores y asustar a la gente generando una atmosfera de terror.

También era costumbre tocar una campanilla durante toda la noche hasta la madrugada y en muchas ocasiones la gente vestía de negro. Se llevaban luces a los cementerios para “guiar” a los muertos y se limpiaban las tumbas. En Soria, Castilla y León, se celebra una procesión muy famosa llamada “Ritual de las Ánimas”, en la que las personas cantan por la noche mientras llevan en las manos velas protegidas por botes, calabazas o cacharros de barro agujereados para finalmente hacer una gran hoguera. Esta tradición fue inmortalizada  por Gustavo Adolfo Bécquer en su cuento de terror “El monte de las ánimas”. (1862)

Muchas de estas tradiciones paganas convivían con otras religiosas, principalmente cristianas como el Día de Todos los Santos, sin embargo en épocas en las que hubo gobiernos fuertemente religiosos, se buscó que la Iglesia tuviera el monopolio de las celebraciones festivas.

Feliz Halloween 2016.

SOLTAR TENSIONES


 
 
El origen de todas las tensiones es el “llegar a ser”. Siempre estas intentando ser alguien; no te sientes a gusto siendo como eres. No aceptas tu ser, lo niegas y adoptas algo como ideal de perfección. De manera que la tensión fundamental aparece, siempre entre  lo que eres y aquello en que anhelas convertirte. Entonces nace la tensión, entre estos dos parámetros.

Cuando hay una distancia entre lo que eres y lo que quieres ser, se produce una tensión, ansiedad, estrés, que hace que no te sientas bien, ni contigo ni con tu entorno porque vives más en el futuro que en el presente. Esta separación puede ser de muchas clases; si es un anhelo físico (ser más alto, más guapo, más elegante etc) la tensión se produce en el cuerpo físico.

Si anhelas tener poderes psíquicos, entonces la tensión empieza a nivel psíquico y desde allí se va extendiendo. Se difunde como cuando tiras una piedra en un lago; cae en un lugar determinado, pero las vibraciones que crea se extienden hasta el infinito.

Si tienes  un tipo  particular de mente y quieres cambiarla, transformarla, si quieres ser más inteligente, más listo etc. Entonces generaras tensión. Esta surge siempre de las posibilidades hipotéticas, de mirar hacia el futuro, olvidando el presente.

Puedes imaginarte a ti mismo diferente de lo que eres, recrearte en el personaje que te gustaría ser, este potencial imaginado te creara tensión, volviendo tu imaginación destructiva. Por el contrario si tu capacidad de imaginación se enfoca en el presente se volverá creativa. Sera libre para crear dentro del propio presente. Solo necesitas el enfoque correcto.

Esta expresión del presente a través de la imaginación, es la experiencia del vivir; cómo vives el presente, cómo se expresa en ti. No es una experiencia vivida; sino el proceso vivo de experimentar. No eres un creador. Eres creatividad, energía viviente. No eres un poeta; eres poesía. La experiencia ni es futura, ni es pasada, ni procede del futuro ni del pasado. El presente mismo se ha convertido en eternidad y todo surge de él.

Tu cuerpo solo puede dejar de estar tenso cuando vives el momento-a-momento. Si comes y el presente se ha convertido en eternidad, entonces no hay pasado ni futuro. El proceso mismo de comer es todo lo que hay. No estás haciendo nada; te has convertido en el “hacer”.

Si corres y el correr se convierte en la totalidad de tu existencia; si eres las sensaciones que te están llegando y no algo aparte de ellas; si en ese correr no hay ningún futuro ni meta; si el correr es la meta, entonces descubrirás un bienestar positivo y tu cuerpo estará relajado, no tenso.  Y en ese instante te sentirás pleno, en paz y feliz.

domingo, 9 de octubre de 2016

EL ABRAZO



El ser humano necesita que lo necesiten, eso constituye una de sus necesidades fundamentales. Si no te muestran afecto comienzas a morir, y a menos que sientas que eres importante para alguien, aunque solo sea una persona, tu vida carece de sentido. Por eso el amor es la mejor terapia.

Se ha observado que si no se abraza a un niño, este empieza como a retroceder, incluso puede morir, aunque se le proporcione todo lo necesario. Se le habrán dispensado todos los cuidados corporales, pero no ha estado rodeado de cariño. Se ha quedado aislado, sin conexión con la existencia.

No cabe duda de que el amor es el fenómeno más terapéutico. A Freud le aterrorizaba tanto, tanto… Jamás se le habría ocurrido abrazar a un paciente, no siquiera estaba dispuesto a mirarlo cara a cara, porque al escuchar sus miserias, sus pesadillas, podría haber empezado a sentir compasión, podrían habérsele humedecido los ojos, echarse a llorar o incluso tomarle de la mano.

Le tenía tanto miedo a una relación afectuosa entre terapeuta y paciente que invento la siguiente estrategia: el paciente tenía que estar tendido en un diván, y detrás se sentaba el psicoanalista, de modo que no se vieran cara a cara. Y no hay que olvidar una cosa muy importante; que solo cuando nos miramos a cara a cara crece el amor.

A Freud le daba mucho miedo el amor; tenía miedo de su amor reprimido, de enredarse, de relacionarse. Quería quedarse fuera, no implicarse con la persona, no formar parte de su interioridad, no adentrarse en aguas profundas y limitarse a ser un observador científico, distante, lejano. Quería crear el psicoanálisis como  una ciencia, pero no lo es ni lo será nunca. Es un arte, mucho más próximo al amor que a la lógica.

Wilhelm Reich, fue quien transformo la fisonomía del psicoanálisis, al establecer una relación con el paciente. Desecho el diván y la actitud distante que representa. Si no tienes miedo de tus propias represiones puedes ayudar mucho a quien lo necesita. Si no tienes miedo de tu inconsciente, si has resuelto un poco tus problemas puedes ayudar participando y no siendo solo un observador.

Somos como una cebolla, una capa encima de otra, pero cuando pelas una cebolla encuentras capas nuevas. Lo mismo ocurre con el hombre, si profundizas en ti siempre encontraras al niño inocente, y ponerse en contacto con él siempre es terapéutico.

Abrazar te proporciona un contacto inmediato con tu niño. Cuando abrazas a alguien con calor, con amor, tu corazón fluye y entras en contacto con tu niño que sale a la superficie, y aunque solo se unos segundos te sana porque es una energía inocente, sin corromper. Has iniciado un proceso de curación lo has desencadenado.

El abrazo es el camino del corazón, y el corazón es el origen de toda curación.