miércoles, 19 de abril de 2017

ALMAS




 

Las grandes almas son despertadas por el sufrimiento.

Las más impresionantes personalidades

Aguantan muchas cicatrices.

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 ‘Usted Necesita caos en el alma

Para dar a luz a un inicio danzante."

Fredrich Nietzche

 

A muchos de nosotros nos parece que estamos acercándonos de manera acelerada a nuestra meta evolutiva, y sin embargo, todavía estamos experimentando problemas emocionales y sentimientos de miedo, insuficiencia y confusión.

 
En este proceso de despertar, hay momentos en los que nos encontramos sobre el filo de una navaja, entre el “saber” y “no saber”. Este saber y no saber simultaneo, y el espacio entre los dos, es lo que nos mantiene confusos y desequilibrados.
 

Es como estar en un “bardo”, palabra tibetana para el espacio dentro de un espacio, el espacio entre las respiraciones, el espacio intermedio.


Colgamos allí, suspendidos en el limbo con un gran signo de interrogación, con malestar por estar en un lugar tan diferente y nuevo donde hay un instinto natural para simplemente congelarse, comprobando que funciona lenta y sigilosamente antes de tomar la siguiente respiración, el siguiente paso.

Y lo siguiente que hay que hacer es, ser y sentir, no es obvio.

De ningún modo….

 
Nuestro entendimiento básico de lo que significan la religión y la espiritualidad, se están erosionando rápidamente.

 
La comprensión de nuestro Ser, y la forma en que una funcionamos en el exterior y  en el interior está mutilada y moribunda. Y están  esos principios que se están desmoronando, sin nosotros saber que se están desmoronando hasta que –inesperadamente- nos damos cuenta de que de alguna manera nos sentimos extrañamente diferentes.


El ritmo es tan rápido ahora que nos preguntamos cómo podemos llegar del punto A al punto B.

¿Qué pasó con el tiempo entre los dos?

¿Hubo algún lapso o repentinamente llegue allí?

 
Mientras estamos asombrados con esa maravilla, somos bruscamente sacudidos  hacía un lugar diferente. Sin haber integrado plenamente nuestro último punto de referencia.

 
Las otras piezas de este rompecabezas son las crudas emociones que parecen estar surgiendo de la nada. Los centros de nuestras almas están abiertos y recibiendo. Ellos han estado recibiendo desde hace bastante tiempo, en grandes cantidades, informaciones que necesitamos como almas.

 
Y nos preguntamos, ya que estamos tan abiertos de esa manera, ¿Por qué seguimos sintiendo dolor? ¿No hemos ido más allá de eso? ¿No deberíamos estar libres del dolor de la ilusión?

La respuesta es NO, y está perfectamente en línea con el salto hacia adelante.

 
De hecho cuanto más avanzamos más nos damos cuenta de lo que no está alineado con Quienes Somos Realmente, y eso es lo que no hace sentirnos mal.

 
A medida que más cosas nuestras son expuestas y sanadas, hay más espacio disponible para integrar nuestro Yo autentico, dentro de nuestra forma actual de vida; Y esta es la cuchilla de doble filo. Nuestra presencia auténtica expulsa, sin piedad, nuestras sombras restantes y todo lo que viene con ello.

 
Parece ser que esta experiencia no termina hasta que no dejemos esta octava dualidad. Sin embargo, podemos llegar a un punto de una dualidad casi colapsante mientras estamos todavía en el cuerpo humano y, manifestarnos en total libertad.

 
Si vamos a incorporar plenamente lo que realmente somos, tenemos que dejar esta experiencia y empezar a crear nuestros propios mundos y galaxias. Somos seres en constante expansión, y no hay un límite para lo que podemos ser y crear.

 
Pero mientras conseguimos todo esto, hemos diseñado un rico y abundante cuerno de la abundancia que ofrece todo lo que necesitamos para tener una emocionante y, a veces aterradora experiencia de vida en la conciencia de la dualidad.

 

Fuente: Biblioteca Pléyades.
 

sábado, 15 de abril de 2017

DIGNIDAD PERSONAL



 
 
Las personas tenemos un precio, un valor indiscutible llamado dignidad personal. Es una dimensión incondicional que nos recuerda cada día que nadie puede ni debe utilizarnos, que somos libres, seres valiosos, responsables de nosotros mismos y merecedores a su vez de un adecuado respeto.

La dignidad es sin duda uno de los conceptos más interesantes a la vez que descuidados dentro del campo del crecimiento personal. De algún modo a muchos se nos ha olvidado que esta dimensión no depende del reconocimiento externo, nadie tiene por qué  otorgarnos un valor determinado para que nosotros mismos nos sintamos merecedores de obsequios.

La dignidad es una cualidad inherente que viene de “fabrica”. Tal y como dijo Martin Luther King una vez, no importa cuál sea tu oficio, no importa el color de tu piel ni cuánto dinero tengas en tu cuenta bancaria. Todos somos dignos, y todos tenemos la capacidad de construir una sociedad mucho mejor basada en el reconocimiento de uno mismo y en el de los demás.

Sin embargo, dignidad y vulnerabilidad siempre van de la mano. Porque esta cualidad innata depende directamente de nuestro balance emocional y de la autoestima. De hecho, en ocasiones basta con que alguien nos quiera mal para que no nos sintamos dignos de ser amados. Basta también con que pasemos una temporada sin empleo para llegar a pensar que no somos dignos ni útiles para esta sociedad.

Te proponemos reflexionar sobre ello.

Entender desde bien temprano que merecemos lo mejor, que debemos ser respetados por lo que somos, tenemos y nos caracteriza, no es orgullo. Defender nuestra identidad, nuestra libertad y nuestro derecho a tener voz propia, opinión y unos valores, no es narcisismo. En el momento que entendemos todo esto nuestra personalidad se refuerza y conseguimos una adecuada satisfacción interna.

Sin embargo, si hay una dimensión de nuestro bienestar psicológico que más secuelas deja tras haberla descuidado, olvidado o dejado en manos de otros, es ella, la dignidad. De ahí, que siempre debamos recordar algo muy sencillo a la vez que ilustrativo: la esperanza no es lo último que una persona debe perder, en realidad, lo que jamás debemos perder es la dignidad personal.

Veamos a continuación de qué manera se nos escapa este valor, este principio de fortaleza interior.

Perdemos la dignidad cuando……

La dignidad no son unas llaves que ponemos en nuestros bolsillos y que de vez en cuando, dejamos a otros para que nos las guarden. La dignidad no es una posesión material es un valor intransferible, incondicional, propio y privado de cada uno. No se deja, no se pierde ni se vende: va contigo SIEMPRE.

Las personas perdemos nuestra dignidad cuando nos dejamos humillar y boicotear de forma sistemática.

Perdemos nuestra dignidad de forma fulminante cuando dejamos de amarnos a nosotros mismos.

La dignidad se pierde cuando nos volvemos conformistas y aceptamos mucho menos de lo que merecemos.

Por curioso que nos parezca, también podemos dejar escapar esta dimensión en el momento en que nos excedemos, en que eximimos privilegios y vulneramos el sentido del equilibrio y la igualdad respecto a nuestros semejantes.

Tal y como podemos ver, no solo la falta de seguridad personal y de amor propio genera la pérdida de esta raíz de nuestro bienestar. A veces, hay quien se vuelve indigno en el momento en que da un paso hacia el abuso, hacia la falta de consideración y el egoísmo extremo.

Los 5 pilares de la dignidad personal.

La dignidad es quizá un tema mucho más tratado por la filosofía que por la psicología. Kant, por ejemplo, definió en su momento a la persona con adecuada dignidad personal como alguien con conciencia, voluntad propia y autonomía. Sin embargo, en las definiciones más clásicas sobre esta dimensión se descuida un aspecto esencial: la dignidad también se expresa cuando somos capaces de conseguir que quienes nos rodean, se sientan respetados, dignos y valorados.

Estamos pues ante un valor personal, pero también ante una actitud proactiva. No importa que nos venga de “fabrica”. Debemos ser capaces de propiciar y crear entornos donde impere la dignidad, ya sea en nuestras familias, en nuestros entornos laborales y en la propia sociedad.

Como aprender a ser personas con una dignidad más fuerte.

El primer aspecto es comprender que somos dueños de nosotros mismos. Somos nuestros directores de orquesta, nuestros gurús personales, nuestro timón de mando y nuestra brújula. Nadie tiene por qué llevamos ni arrastramos a océanos que nos son nuestros, ni a escenarios que nos traen infelicidad.

El segundo pilar es sin duda algo tan simple como complicado en ocasiones: darnos permiso para alcanzar aquello que queremos. Muchas veces no nos sentimos merecedores de algo mejor, de algo bueno y enriquecedor. Nos limitamos a aceptar lo que la vida ha querido traernos como si fuéramos actores de reparto en el teatro de nuestras vidas.

Define tus valores. Aspectos tan básicos como una identidad fuerte, una buena autoestima y unos valores sólidos configuran las raíces de nuestra dignidad personal, y esos aspectos que nadie puede ni debe vulnerar jamás.

Autorreflexión y meditación. A lo largo del día, es conveniente que tengamos un instante para nosotros mismos. Es un espacio propio donde tomar contacto con nuestro ser para hacer adecuado diagnóstico sobre cómo nos sentimos. La dignidad queda “tocada” de muy diversas formas a lo largo de cada día, y es necesario identificar esos golpes, esas pequeñas heridas que sanar.

Por último, y no menos importante, es vital también que seamos capaces de cuidar de la dignidad de los demás. Lo señalábamos antes, porque ser digno es también saber reconocer al igual, sea cual sea su condición, su situación, su origen, su estatus o su raza. Aprendamos por tanto a crear sociedades más justas empezando siempre por nosotros mismos, por nuestra dignidad.
 

viernes, 7 de abril de 2017

SER GALÁCTICO


 
 
 
Todos los seres humanos nacidos en este planeta son seres humanos galácticos. Debido a que este planeta, como todos los planetas habitados, fue sembrado por una o más razas galácticas. En otras palabras, la verdadera ascendencia de un ser humano no es de este mundo.

 
Pero ¿Por qué no se les ha enseñado esto a los seres humano? Hay una multitud de razones, pero la más fundamental es que los nacidos en este 3er experimento de dimensiones han acordado al nacer olvidar lo que realmente son.

 
Este acuerdo para olvidar se hace para que la humanidad pueda experimentar un renacimiento, un despertar. Y es este despertar el que tiene el potencial de transformar la humanidad, aquí y ahora,  para realizar el proyecto original de nuestro verdadero Ser Galáctico.

 
Los seres humanos comenzaron en este planeta como seres cristalinos con 12 hebras de ADN, y esta configuración original  les deba la inmortalidad, y poderes que ahora se consideran asombrosos.

 
Entonces, ¿Cómo fue que el ADN del ser humano fue degradado a su estado actual de 2 hebras con base de carbono?

 
Y lo más importante, ¿Pueden los seres humanos reactivar el modelo original de ADN y convertirse en seres galácticos de nuevo? La respuesta es SI. Y está sucediendo en este momento.

Todo está en su lugar para que la Humanidad de este Planeta evolucione.

 
Estos son algunos datos que nos ayudan a comprender que este es el momento:

 
A partir de 1961, nuestro Sistema Solar entró en un inmenso Cinturón de Fotones, que está bañando nuestro planeta con poderosos rayos gamma.

En 2012, la Tierra comenzó a cruzar la zona más profunda y más densa de este cinturón. Era el año en el que comenzó un nuevo ciclo estelar de 13.000 años en la precesión de los equinoccios. Y todos estos eventos cósmicos coinciden con el amanecer de una Nueva Era, cuando el equinoccio vernal del planeta se mueve de la constelación de Piscis a Acuario. Algo que sólo ocurre cada 2.000 años, y está sucediendo ahora mismo.

 
Pero, ¿Qué acontecimientos cósmicos tienen que ver con el ADN y la evolución humana?

 
Cada evento cósmico lleva su propia marca de ondas de luz y radiación de rayos-cósmicos gamma que llevan códigos. Cuando el ADN absorbe luz gamma, una señal codificada es enviada al ADN para que evolucione hacia el siguiente orden superior del ser. La radiación gamma saturando en estos momentos el planeta está proporcionando a la Humanidad una actualización de ADN muy importante. Básicamente, los rayos cósmicos están conectándose y despertando lo que los científicos habían marcado previamente como ADN basura.

 
Pero hay otra razón para que esto ocurra, y es que es el momento adecuado para que el ADN Humano evolucione, y es que la Humanidad está finalmente lista para evolucionar. ¿Cómo sabemos esto? Lo sabemos porque las grandes mentes de nuestro tiempo están finalmente descifrando los mensajes codificados dejados para nosotros en este planeta por nuestros antepasados galácticos.

 
Estos mensajes han sido encontrados en las ruinas de miles de civilizaciones antiguas de todo el mundo. Y el mensaje que ha sido descifrado es el secreto para dominar la Gravedad y el Magnetismo. Un secreto que sólo se revela cuando una raza ha demostrado que está lista y dispuesta para ejercer ese poder.

 
Una gran parte del proceso de Ascensión/Evolución es la formación de una nueva conciencia colectiva compuesta de seres humanos galácticos que operan como una sola mente grupal, compasiva y cooperativa.

El momento ha llegado….y tú formas parte de él.

sábado, 1 de abril de 2017

APRENDE A FRENAR A UN MANIPULADOR


 
Los manipuladores son personas que a menudo se disfrazan de corderos pero que en realidad son lobos dispuestos a atacar donde más te duele con tal de lograr sus objetivos.
No dudan en pedirte que antepongas sus necesidades a las tuyas y ni siquiera se sienten agradecidos cuando lo haces. Los manipuladores juegan con tus emociones, generan un profundo sentimiento de culpa y una falta de confianza en tus capacidades, de manera que terminas siendo una pieza más dentro de su juego.
La manipulación psicológica implica ejercer una influencia a través de la distorsión mental y la explotación emocional, con la clara intención de tomar el poder y obtener el control. El manipulador es consciente de sus actos, actúa deliberadamente creando un desequilibrio de poder que le permite inclinar la balanza a su favor y explotar a la otra persona.
Cuando esta situación se repite a lo largo del tiempo, corres el riesgo de llevar una vida que no deseas, ya que sin darte cuenta te has puesto a sus órdenes y has supeditado tus necesidades y deseos a los suyos.
En muchas ocasiones la persona manipuladora es alguien cercano, alguien que incluso estimamos, por lo que no siempre es fácil desvelar sus verdaderas intenciones. No obstante, lo cierto es que la mayoría de los manipuladores tienen un modus operandi similar, un patrón de comportamiento que se repite continuamente.
1. Son verdaderos especialistas en detectar tus debilidades. Todos tenemos puntos débiles, defectos o aspectos de los cuales no nos sentimos particularmente orgullosos, los manipuladores tienen una especie de sexto sentido para descubrir esas debilidades y usarlas a su favor.
2. Las personas manipuladoras no suelen tener muchos escrúpulos morales, una vez que detectan tu punto débil, lo utilizaran para manipularte. En su mente se activa un mecanismo para urdir el plan que te hará renunciar a tus necesidades y valores, anteponiendo los suyos. De esta forma, y prácticamente sin darte cuenta, caes en sus redes.
3. La manipulación es poder, y éste puede llegar a ser tan adictivo como una droga. Por eso, una vez que el manipulador ha apresado a su víctima, la utiliza para lograr sus fines cada vez que puede. Un manipulador no suele dejar libre a sus presas, sino que intenta exprimirlas al máximo pidiendo sacrificios cada vez mayores.
1-Tipos de manipuladores
La victima: Se trata de un tipo de chantaje emocional muy común pero también muy difícil de detectar porque la persona asume el papel de víctima y te asigna el papel de verdugo. Para estas personas, los demás siempre tienen la culpa, ellos son pobres victimas humilladas y maltratadas. Con este discurso, despiertan tu sentimiento de culpa y pueden manipularte.
El dependiente: Este manipulador se coloca una máscara de persona débil e impotente, que depende de los demás. Sin embargo, detrás de esa apariencia de cordero realmente se esconde un lobo que manipula abiertamente los sentimientos enviando un mensaje muy claro: “no me debes defraudar”.
El agresivo: Se trata de personas con mal carácter que pueden explotar en cualquier momento. Su estrategia de manipulación es muy sencilla: se encargan de demostrarte que son los más fuertes, de tal forma que tu personalidad se diluye pues sabes que cualquier paso en falso puede dar lugar a una pelea.
El interpretador: Es una persona que, a primera vista, parece estar de tu parte, pero utilizará continuamente tus palabras contra ti. Son expertos en manipular la información y ponerla a su favor, en encontrar intenciones ocultas en los mensajes y actos, así generan un sentimiento de culpa por algo que nunca has dicho o hecho.
Es sarcástico: Estos manipuladores no ponen sus cartas sobre la mesa sino que prefieren jugar a buen resguardo. Por eso sus técnicas son los comentarios sarcásticos, las críticas veladas y las humillaciones. De esta forma demuestran su superioridad, te denigran y logran manipularte a su antojo.
El proyector: Estas personas creen que son perfectas y que los demás están llenos de defectos. Por lo tanto, cada vez que pueden, te hacen notar que te has equivocado o que no has cumplido con sus parámetros, generando así una gran inseguridad y falta de confianza que juega a su favor ya que ellos se erigen como buenos mentores o jueces supremos.
¿Cómo detener a un manipulador?
El primer paso para hacerle frente a un manipulador es er consciente de que tus derechos están siendo violados. Los debes defender, pero sin hacer daño a los demás. Toma conciencia de que:
-Tienes que ser tratado con respeto.
-Tienes derecho a expresar tus sentimientos, opiniones y deseos.
-Tienes derecho a establecer tus propias prioridades.
-Tienes derecho a decir “no” sin sentirte culpable.
-Tienes derecho a protegerte ante una amenaza física, mental o emocional.
-Tienes derecho a crear una vida propia.
2-Mantén la distancia.
Las personas manipuladoras a menudo se mueven entre los extremos. Es decir, tienen dos caras, pueden ser amables con algunos y extremadamente groseros con otros, pueden parecer indefensos y al instante siguiente comportarse de manera agresiva. Si conoces a una persona así, lo mejor es mantener la distancia porque es probable que se trate de un manipulador.
En el caso de que ya hayas caído en sus redes, intenta minimizar el contacto. No se trata de huir pero no hay necesidad de exponerse a sus ataques.
3-Evita culparte.
Una de las estrategias del manipulador consiste en despertar sentimientos de culpa en su víctima. Sin embargo, si están vulnerando  tus derechos debes de ser consciente de que la víctima eres tú y que no tienes por qué sentirte culpable. Si no llevas esta situación al plano emocional, el manipulador habrá perdido la batalla.
Pregúntate:
¿Estoy siendo tratado con respeto?
¿Las expectativas y demandas de esa persona son razonables?
¿Se trata de una relación en la que uno da y el otro no entraga nada a cambio?
¿Me siento bien conmigo mismo en esa relación?
Tus respuestas te darán pistas importantes porque te permitirán evaluar si el “problema” en la relación eres tú o la otra persona.
4-Devuelve las preguntas.
A veces, para desenmascarar a un manipulador es suficiente con hacerle unas cuantas preguntas, estas le indicarán que no eres una persona fácil de manipular y  que conoces sus intenciones, aunque intente ocultarlas.
Por ejemplo:
¿Te parece una petición razonable o justa?
Según tú, ¿Qué tendría que responder?
¿Me lo estás pidiendo o solo me lo estás comentando?
Estas preguntas hacen que el manipulador se mire al espejo y pueda ver la verdadera naturaleza de su estratagema. Si esa persona tiene cierto grado de conciencia, probablemente retirará la demanda y dará marcha atrás.
5-Usa el tiempo a tu favor.
Los manipuladores a menudo realizan demandas irracionales y presionan para obtener una respuesta inmediata porque saben que si reflexionas sobre ello, es probable que te niegues a cumplir sus deseos. Por eso puedes usar el tiempo a tu favor, cuando te hagan una propuesta respóndeles: “Voy a pensar en ello”.
Luego, tomate el tiempo que necesites para evaluar los pros y los contras, con serenidad y sin sentirte presionado.
6-Di “no” con firmeza.
Los manipuladores son expertos leyendo el lenguaje extra-verbal, así que si les das un “no” tibio o inseguro, lo notarán y volverán a la carga. Por tanto, cuando no puedas cumplir sus demandas, dilo claramente y sin titubear. No des demasiadas excusas porque te hará parecer indeciso y puede indicar que sientes culpa por la negativa. Simplemente di: “lo he pensado poro no lo voy a hacer”

Fuente: Jennifer Delgado Suarez (Psicóloga)