sábado, 29 de enero de 2022

EL TIEMPO ESTA EN EL OJO DEL OBSERVADOR



El tiempo no es igual para todos los animales. Los más pequeños y con una velocidad metabólica mayor (como algunos pájaros) lo perciben más lentamente que los animales de gran volumen y con un metabolismo lento, como las tortugas gigantes, ha revelado un estudio. El hallazgo señala que existe todo un universo de detalles que sólo algunos animales pueden percibir.

Un equipo internacional de científicos, entre los que se encuentran investigadores del Trinity College Dublin (Irlanda), de la Universidad de Edimburgo y de la universidad de St Andrews (ambas en Escocia) ha demostrado que la capacidad de los animales para percibir el tiempo está relacionada con su ritmo de vida.

Así, la velocidad a la que el tiempo es percibido varía entre animales. Por ejemplo; las moscas son capaces de evitar un rollo de papel de periódico que va a matarlas gracias a que observan el movimiento en escalas temporales más finas de lo que nuestros ojos pueden alcanzar. Esto les permite esquivar el papel del mismo modo que los protagonistas de la película The Matrix esquivaban las balas.

En general, el estudio demostró que los animales de tamaño pequeño con velocidades metabólicas mayores, como algunos pájaros, perciben más información en una unidad de tiempo, experimentando por tanto el tiempo más lentamente que los animales de gran volumen con un metabolismo lento, como las tortugas gigantes.

Un universo de detalles

El profesor de la Facultad de Ciencias Naturales del Trinity  de Dublin y autor de la investigación, Andrew Jackson, explica en un comunicado de dicha Universidad que: “Para un organismo, la ecología consiste en encontrar un espacio en el que garantizase el éxito y que nadie más pueda ocupar. Nuestros resultados sugieren que la percepción del tiempo supone una dimensión aún no analizada de especialización animal, y que este sistema debería estudiarse con detenimiento”.

“Estamos empezando a comprender que hay todo un universo de detalles que sólo algunos animales pueden percibir, y resulta fascinante pensar en cómo éstos pueden percibir el mundo de manera distinta a como lo hacemos nosotros”, continua Jackson.

“Nuestros resultados señalan la importancia de la percepción del tiempo para animales cuya vida depende de dicha percepción, pues suelen ser víctimas de organismos de movimiento rápido, como los depredadores”, comenta por su  parte el autor principal de la investigación, Kevin Healy.

La capacidad para percibir el tiempo y sus variaciones se puede demostrar con todos los animales, a través de un fenómeno llamado Frecuencia Crítica de Parpadeo.

Este fenómeno, basado en la velocidad máxima de los destellos de luz que un individuo puede distinguir antes de pasar a percibir la luz como una constante, es el principio subyacente a la ilusión de que no parpadeamos ante las pantallas de televisión, de los ordenadores o del cine.

También es la razón por la que los perros parpadean mucho cuando ven la televisión, ya que sus ojos tienen una frecuencia de actualización más alta que la de la pantalla del televisor.

Ver el tiempo en alta resolución

Los investigadores aprovecharon la Frecuencia Crítica de Parpadeo para explicar la variación observada en la percepción del tiempo a través de una amplia variedad de animales, lo que mostró que los animales más ágiles poseen una capacidad más refinada de ver el tiempo a altas resoluciones.

Graeme Ruxton, de la Universidad de St Andrews y colaborador del proyecto de investigación, señala que estos animales: “Tienen ojos que envían actualizaciones al cerebro a frecuencias mucho más altas que nuestros ojos; pero esto no tendría ningún valor si el cerebro no pudiera procesar esa información con la misma rapidez. Por tanto, este trabajo destaca las impresionantes capacidades incluso de los cerebros de los animales más pequeños. Las moscas pueden no ser unas pensadoras profundas, pero sí que pueden tomar decisiones a toda velocidad”

Lucas McNally de la Universidad de Edimburgo añade: “Los animales también pueden utilizar la variación en la percepción del tiempo para enviar señales encubiertas, por ejemplo, muchas especies, como las luciérnagas y otras que habitan en las profundidades del mar, utilizan luces intermitentes a modo de señales. Los depredadores con más volumen y más lentos pueden no ser capaces de decodificar dichas señales, si su sistema visual no es lo suficientemente rápido, lo que proporciona a los señaladores un canal de comunicación secreto”.

Fuente: Tendencias 21

 

domingo, 23 de enero de 2022

SAKURA



Sakura es una leyenda japonesa muy antigua que ha persistido en la cultura japonesa desde hace cientos de años y, que todos deberíamos conocer para entender mejor como vivir y cultivar el amor.

En la época de nuestra historia, los señores feudales libraban guerras entre ellos para obtener riqueza y poder, pero sembraban la tristeza y desolación en todo el país. A pesar de ello, había un bosque exuberante que ni siquiera la guerra había conseguido estropear, en él había árboles verdes y olores agradables. Ningún ejercito se atrevió a estropear la belleza del lugar. por lo que nunca se libraron batallas en él.

Sin embargo, había un árbol en el interior que nunca floreció, a pesar de su evidente salud.  Aunque no tenia ningún problema, el árbol parecía muerto y sin flores. Incluso los animales no se acercaban porque temían que ellos a su vez serían maldecidos. La hierba no crecía a su alrededor, como si nada vivo pudiera estar junto a él. Parecía tan viejo a pesar de su corta edad, que según la leyenda, un hada del bosque se emociono al verlo.

Una noche, el hada le susurro al árbol que quería ayudarlo a ser exuberante y verde. Así que le hizo una propuesta. Ella, con su poder, haría un hechizo que duraría 20 años. Durante ese tiempo, el árbol podría sentir lo que siente el corazón humano. Tel vez así lograría emocionarse y quizás podría florecer. El hada agregó que gracias al hechizo podría convertirse tanto en árbol como el humano, inmediatamente, cuando así lo deseara. Sin embargo, si al cabo de 20 años no lograba recuperar su vitalidad y brillo moriría inmediatamente. 

Probó a quedarse un largo tiempo como hombre, para ver si las emociones humanas le ayudaban en su propósito de florecer. Sin embargo, el comienzo fue una decepción. Por más que buscaba a su alrededor, solo veía odio y guerra. Entonces volvía a ser árbol durante una buena temporada.

Los meses fueron pasando y también los años. El árbol seguía como siempre y no encontraba entre los humanos nada que lo librara de su estado. Sin embargo, una tarde que se convirtió en humano, caminó hasta un arroyo cristalino y allí vio a una hermosa joven. era Sakura. Impresionado por su belleza, se acerco a ella. 

Sakura fue muy amable con él. Para corresponderle, él le ayudo a cargar el agua hasta su casa. Tuvieron una animada conversación en la que ambos hablaron con tristeza del estado de guerra en que se encontraba Japón y  con ilusión de grandes sueños. Cuando la muchacha le preguntó cuál era su nombre, al árbol solo se le ocurrió decirle "Yohiro", que significa "esperanza".. 

Todos los días se encontraban para conversar, para cantar y para leer poemas y libros de maravillosas historias. Cuanto más conocía a Sakura, más necesidad sentía de estar a su  lado. Contaba los minutos para ir a su encuentro.

Un día, Yohiro no pudo más y le confeso su amor a Sakura. También le confesó quién era en realidad: un árbol atormentado, que ya pronto iba a morir porque no había logrado florecer. Sakura quedo muy impresionada y guardo silencio. El tiempo pasó y el plazo de los 20 años estaba por cumplirse, Yohiro, que volvió a tomar la forma de árbol, se sentía más triste cada vez.

Una tarde cuando menos lo esperaba, Sakura llegó a su lado, lo abrazo y le dijo que ella lo amaba también. No quería que muriera. Entonces, el hada apareció de nuevo y le pidió a Sakura que eligiera si quería seguir siendo humana o fundirse con Yohiro en forma de árbol. Ella miro a su alrededor y recordó los campos desolados por la guerra. Eligió entonces fundirse para siempre con Yohiro.

Y se hizo el milagro. Los dos se convirtieron en uno solo. Entonces el árbol  floreció. La palabra Sakura significa "Flor de cerezo", pero el árbol no lo sabía. Desde entonces, el amor de ambos perfuma los campos del Japón. 

Simbolismo de la flor del cerezo.

La flor del cerezo es delicada y con el viento enseguida se cae. Así se puede disfrutar de su belleza, y al caer no da tiempo a verla marchitarse. Es uno de los símbolos más populares de la cultura japonesa.

Para los antiguos samuráis, la flor de cerezo simboliza la sangre, pero  también la fragilidad y lo efímero de la vida, asociada al sacrificio y la vida de los samuráis. De hecho es el emblema de los guerreros samuráis. la aspiración de los guerreros samuráis era morir en el momento de su máximo esplendor en la batalla, y no envejecer "marchitarse" como tampoco se marchita la flor del cerezo en el árbol.

Se destaca también el simbolismo atribuido por el budismo. Según esta corriente, la flor de cerezo representa el renacimiento propio de la primavera y se asocia con un periodo de transformación para la vida. 

"Lo efímero de un momento, siempre se hace eterno en la memoria"

sábado, 22 de enero de 2022

WABI-SABI



A principios del siglo XVI, un monje que hasta la actualidad se considera como el padre de la ceremonia moderna del té, llamado Sen No Rikyu, desafió la tradición de emplear inmaculados recipientes de porcelana china y eligió utilizar artefactos de cerámica japonesa  que no tenían la misma simetría que los otros, pero ¿Qué importaba?. Esta simple acción inauguro una de las filosofías más interesantes y completas del mundo WABI-SABI.

Durante muchos siglos, la perfección occidental se le ha atribuido a aquello que es liso. geométrico, simétrico, impoluto, esférico. No obstante, pocas cosas en la vida contiene todas estas características, de hecho la naturaleza -y todo lo que hay en ella- es genuinamente imperfecta. Y entre más nos alejemos del cerrado concepto de "lo bueno, lo malo, lo feo o lo bonito", más podremos contemplar la realidad y apreciar la grandeza que esta en los detalles.

Se trata de valorar los pequeños defectos que hay alrededor; desde un jardín hasta la taza de un café o un templo sintoísta en Japón. Según esta forma de ver la vida, la perfección (como la interpretamos en  Occidente no existe en la naturaleza ni en aquello que fabrican las manos humanas, entonces cada cosa es bella, tal cual es.

De los monasterios hasta la actualidad.

El uso de esta filosofía se puede rastrear hasta los antiguos salones de té, unos 700 años atrás. Si bien el té se introdujo en Japón en el siglo VIII, no fue hasta el siglo XIV que esta bebida se convirtió en un centro importante del budismo zen. Para tomar esta infusión los monjes se reunían en salas cubiertas por tatamis y bebían té verde. Dicha ceremonia estaba estrechamente ligada con la espiritualidad.

Wabi- sabi se compone de dos letras, Wabi se refiere a la simpleza de lo rustico y a la elegancia de lo sutil; y Sabi, que significa lo hermoso de la edad, la serenidad que viene con el tiempo, deterioro. Esta corriente estética llego al otro lado del mundo durante la década de los setenta como una contraposición a los productos masivos e industriales, que se hacían todos iguales y perfectos. Para muchos, el Wabi-Sabi representaba la posibilidad de regresarle a la autenticidad que le faltaba. 

Para entrar en el complejo universo de apreciar lo humilde en las diferentes disciplinas se adoptaron siete principios estéticos: limpieza, asimetría, naturalidad, belleza sutil, una gracia tímida, libertad y tranquilidad. Aunque hay que destacar que esto no es para nada una definición concreta ni un concepto fijo, la subjetividad y la interpretación propia juegan un papel clave en el considerar algo Wabi-Sabi.

Dichos ideales comenzaron a aplicarse  en el diseño y la decoración, ahora se pueden ver incluso en el desarrollo personal. Así como uno puede valorar una taza un poco deforme o una grieta por donde sale una plantita, también se puede vivir con las "imperfecciones de sí mismo -físicas o emocionales- y a ver el paso del tiempo como traedor de hermosura.

Esta filosofía propone que, en lugar de dejarnos atrapar en una vida ideal y ficticia, nos inspiremos en nuestras propias imperfecciones para cultivar lo más genuino que anida en nosotros.

Estas son algunas claves:

Cultivando la autenticidad dejaras de dar importancia a lo que opinan los demás.

Cultivando tu autocompasión, te cuidaras y te aceptaras.

Cultivando un espíritu resiliente dejaras atrás la parálisis y tendrás coraje para actuar.

Cultivando la creatividad podrás conocer tu talento intimo y transformar lo que te pase.

Cultivando el juego y la pausa eliminaras el estrés de estar siempre ocupado y corriendo.

Cultivando la calma y la quietud podrás reconectar con el cuerpo y respirar, quedarte en el presente.

Cultivando el hecho de perder el control recibirás los regalos de la libertad.

Eres un ser único y no necesitas ser perfecto, ni ser reparado, y menos sin reparar el pasado. Todo lo que necesitas es aceptarte desde el amor incondicional.   


lunes, 17 de enero de 2022

ALIMENTAR EL CORAZÓN



Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en España y en el mundo, pero muchos fallecimientos prematuros se podrían evitar controlando los factores de riesgo y cuidando los hábitos de vida. Mantener un peso saludable, una vida activa, alimentarse fundamentalmente con vegetales, aprender a gestionar el estrés y garantizar un descanso reparador, son herramientas y hábitos saludables para cuidare el corazón.

DOS MEDIDAS BÁSICAS

Mantener los niveles de glucosa en sangre adecuados y evitar que haya picos de glucemia para prevenir la resistencia a la insulina y la diabetes reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular e inflamación crónica. Esto se consigue eliminando los azucares añadidos y el exceso de carbohidratos de absorción rápida (dulces, bollería y productos elaborados con harinas refinadas) y aumentando la proporción de tubérculos y alimentos que aporten fibra.

Vigilar los niveles en sangre de homocisteína. La homocisteína eleva el estrés oxidativo celular y participa en el desarrollo de la enfermedad cardiovascular, afectando también a las neuronas y facilita la formación de placas de ateromas en las arterias. Para reducirla es necesario consumir suficientes cantidades de ácido fólico y otras vitaminas del grupo B (especialmente vitamina B6) y magnesio. 

El ácido fólico o vitamina B9 se halla en verduras de hoja verde y otras hortalizas, sobre todo en las crudas, en las legumbres y en las frutas.

La vitamina B6, en el germen de trigo, cereales integrales, plátanos y coles.

El magnesio, que interviene en el mecanismo de contracción-relajación del tejido muscular, se halla en las espinacas, la col, la soja, la avena, el germen de trigo, la almendra, los dátiles, el sésamo, el cacao y la levadura de cerveza. Además es importante gestionar el estrés porque el crónico consume los nutrientes mencionados.

Más importante que el colesterol es controlar los niveles de homocisteína

Es un error fijarse en las cifras de colesterol total en los análisis de sangre como principal medida preventiva. Los valores de homocisteína son más determinantes para determinar el riesgo de enfermedad cardiovascular. En cuanto al colesterol, hay que fijarse en los niveles de lipoproteínas Ay B, y de VI.DI. (lipoproteínas de muy baja densidad, cuyo valor se estima a partir de los triglicéridos). Además, hay que tener en cuenta que el colesterol es una molécula imprescindible en el funcionamiento del organismo, que solo es un problema cuando se oxida y esto sucede por el exceso de glucosa en la sangre.

El nivel alto de glucosa, la resistencia a la insulina y la inflamación también están en el origen de la hipertensión arterial, que es otro gran factor de riesgo cardiovascular. La buena noticia es que la tensión mejora. sobre todo con el ejercicio físico, una dieta saludable, baja en sodio y en azucares (conviene reducir el consumo de pan por su aporte de sal e hidratos de carbono) buen sueño y control del estrés. 

ELEGIR BIEN LAS GRASAS

Las grasas saturadas ya no se consideran perjudiciales para la salud cardiovascular. Pero conviene elegir los ácidos grasos con propiedades más beneficiosas.

Omega-3, que además de en los pescados grasos, se encuentran en las nueces y en las semillas de lino y chía.

Omega-9 o monoinsaturados, .que se hallan en el aceite de oliva, el aguacate y frutos secos como los anacardos y las avellanas. Estos alimentos son antinflamatorios, regula los niveles de triglicéridos y homocisteína, y reducen el riesgo de trombosis. 

En cambio, conviene evitar las grasas parcialmente hidrogenadas (trans) y el exceso de omega-6 (en aceites de girasol, maíz y muchas margarinas) por su efecto inflamatorio.

ALIMENTOS MEDICINA

El ajo y la cebolla son interesantes, ya que contienen elementos que ayudan a fluidificar la sangre, evitan la oxidación del colesterol y previenen la arteriosclerosis. Se pueden consumir a diario, sobre todo en crudo.

La uva negra contiene resveratrol, un compuesto antioxidante y que dilata las arterias, por lo que mejora la circulación. Se encuentra sobre todo en la piel y en las semillas. 

La canela de Ceilán regula los niveles de azúcar y endulza de forma natural. Si la usamos de forma recurrente evitaremos los picos de glucosa en sangre que favorecen la resistencia a la insulina y la inflamación.

Por Martina Ferrer dietista-nutricionista.

miércoles, 12 de enero de 2022

LA MENTALIDAD "WU-WEI"



LA MENTALIDAD “WU-WEI”

La mentalidad “Wu-Wei” o la acción sin esfuerzo: ¿en qué consiste?

Bruce Lee practicaba la mentalidad  Wu-Wei. En un momento dado de su vida, dejo a un lado su ira y su necesidad de tener el control sobre todas las cosas. Aprendió  a fluir, a ser agua…Profundizamos en esta práctica filosófica del taoísmo.

En un mundo que nos insta hacia el rendimiento máximo, la competividad y la superación personal, la idea del “no esfuerzo” puede resultar paradójica y contradictoria. Sin embargo, la mentalidad Wu-Wei es una práctica que parte de la calma y la no acción para permitirnos alcanzar nuestro potencial en un momento dado.

Se trata de un enfoque filosófico del taoísmo que ahora han analizado los científicos. De este modo, si por algo resulta beneficioso e incluso útil aplicado al mundo de los deportes y la competición es por el control mental que facilita. Es como alcanzar el estado de flujo del que nos habló el psicológico Mihaly Csiksentmihalyi en los años 90.  

Es decir, el Wu-Wei nos permite lograr una sensación de inmersión y concentración en una actividad concreta a nivel mental y cerebral. Solo desde ese nivel de focalización y control absoluto de nuestras emociones y pensamientos podemos dar lo mejor de nosotros mismos. La acción y la conciencia se fusionan en una. No pensamos y lo que hacemos emerge por instinto, sin resistencias.

¿Qué es la mentalidad “Wu-Wei”?

Cuenta la historia que cuando Bruce Lee ya llevaba varios años practicando kung-fu dio un giro a su filosofía de vida. No lograba hallar la calma interna, todo el mundo lo enfadaba, siempre andaba metido en peleas y rara vez lo abandonaba su carácter alborotador. Hasta que en un momento dado, algo cambió.

Salió a navegar y, en un momento dado, llevado por sus emociones y sus pensamientos cargados de frustraciones, Lee terminó dando un golpe al mar. A pesar de volcar toda su rabia sobre la superficie del agua, no se lastimó. Solo sintió la frescura del océano. Fue entonces cuando se dio cuenta de que el problema de su ira era él, ¿por qué no ser entonces como el agua, por qué no permitirse fluir y tener esa misma calma interna?

La mentalidad Wu-Wei facilita una acción sin esfuerzo que parte de un estado interno de armonía. Ese enfoque que Bruce Lee hizo suyo define sobre todo un modo de gobernar nuestro interior. Implica alcanzar un estado de armonía personal no conflictiva, espontánea y fluida  en el que prima el saber hacer.

Una fuente de serenidad para el pensamiento

El término Wu-Wei aparece en el Tao Ching hace 25 siglos por el filósofo Lao Tse. Lo define como una “técnica a través de la cual se puede obtener un mayor control sobre los asuntos humanos”.  Es también un modo ideal de liderar a los pueblos: sin oprimir no presionar, sin ejercer la acción y confiando en la propia moralidad y virtud de los individuos.

La mentalidad Wu-Wei significa por encima de todo responder sin esfuerzo a las necesidades de nuestro entorno, dejando a un lado la fuerza y la confrontación. Esos conceptos que navegan en nuestra cultura con tanta frecuencia (ser fuerte, competir, superar, encarar) no siempre sacan lo mejor de nosotros.

Buena parte de nuestra ansiedad se nutre en realidad de esas presiones, de ese lenguaje y esas narrativas que hacemos propias. Por ello, la ciencia y una parte de la comunidad de psicólogos sitúan la mirada en este concepto  por una razón muy básica. Esta filosofía nos confiere una fuente de serenidad, control emocional y también cognitivo.

Estados mentales sin esfuerzo, un hábito de interés científico.

El Asían Journal of Sport and Exercise Psychology publicó un estudio sobre la mentalidad Wu-Wei. Su autor Ying Hwa insiste en la necesidad de que el mundo del deporte tuviera en cuenta este enfoque. Actuar sin forzar permitiría a todo atleta alcanzar el máximo rendimiento. ¿De qué manera?

Este enfoque facilita en estado mental basado en la atención plena y el control de emociones como la ansiedad o el miedo. Los temores de fracasar se apagan, el cerebro está focalizado en el momento presente y los pensamientos están armonía. Además, se da otro hecho: una mente en calma deja que el cuerpo reaccione por sí mismo dando lo mejor.

Pensemos en ello: cuando nos sentimos ansiosos esa tensión emocional se transforma también en tensión muscular. Sin embargo, la mentalidad Wu-Wei parte de la armonía, de esa zona de paz interna desde la que alcanzar todo nuestro potencial en un momento dado.

A veces, demasiado esfuerzo es contraproducente

La mentalidad Wu-Wei nos enseña cuándo el esfuerzo es apropiado y cuándo es vano. Esto es importante. Muchos de nosotros derivamos en estados de sobreexigencia extrema. Es muy común que nos dejemos llevar también por esa cultura implícita que nos insta a ser los mejores, a superarnos, a competir entre nosotros y vernos como enemigos y no como aliados….

Integrar este esquema filosófico resulta catártico e inspirador. Liberar cargas, presiones, ventilar miedos, adelgazar tensiones y ansiedades, es permitirnos fluir con mayor calma por el viaje de la vida. Ser agua, como diría Bruce, y adaptarnos sin resistencias a cualquier escenario es un ejercicio de bienestar psicológico que vale la pena ejercitar.

 

Valeria Sabater.

lunes, 3 de enero de 2022

EL SÍNDROME DE ÍCARO



EL SINDROME DE ICARO. O LA AUTOCRITICA SILENCIADA

El síndrome de Ícaro tiene un trasfondo triste. Aqueja, casi siempre, a personas con talento que, sin embargo, no aprecian realmente sus capacidades. Al final, terminan como Ícaro, con alas de cera que hacen emprender vuelos peligrosos.

El síndrome de Ícaro hace referencia al narcisismo. Algunas personas, por exceso de confianza, terminan fracasando en el logro de sus objetivos. Esta condición se presenta sobre todo en algunos individuos con un talento especial. Por lo general se presenta en quienes forman parte de círculos de poder político, económico, deportivo o artístico, entre otros.

Es común el término “quemado” para referirse a estas personas que estuvieron cerca de alcanzar la cúspide pero no lo consiguieron. La confianza en uno mismo es no solo una virtud, sino también una gran ventaja en el mundo social. Sin embargo, cuando tal confianza no se apoya en bases firmes, puede dar lugar al síndrome de Ícaro o falsa percepción de las propias capacidades.

El mito de Ícaro

En la mitología griega, Dédalo era considerado el arquitecto e inventor más destacado de su época. Por eso, el rey Minos le encargó la tarea de construir un laberinto para encerrar a sus enemigos y enfrentarlos al Minotauro de Creta.

Para que la construcción del laberinto permaneciera en secreto, el rey Minos decidió mantener en cautiverio a Dédalo y a su hijo Ícaro. Por esta razón, Dédalo decidió construir unas alas con plumas entrecruzadas y pegadas con cera para escapar volando de la isla.

Dédalo le aconsejo a su hijo que no volara demasiado alto porque el calor del Sol podría derretir la cera de sus alas y provocar su caída. El buen Ícaro emprendió el vuelo, tomó confianza y, cegado por el orgullo y atraído por el poder del Sol, se acercó demasiado. Sus alas se derritieron y se precipitó al vació para ahogarse en el mar.

La cercanía con el poder

El poder embriaga y cubre con un velo que hace difícil practicar el ejercicio de la autocrítica. De ahí la imposibilidad de escuchar y corregir los errores. En el síndrome de Ícaro no se escucha y menos si se trata de consejos de los demás.

La cercanía con el poder político, económico o de otra índole viene acompañada de tentaciones ante las cuales es fácil sucumbir, sobre todo las personas jóvenes. Por un lado, están dispuestos a lo que sea con tal de encontrar la oportunidad de sus vidas, por lo que ponen todo su empeño, por otro, el grado de inmadurez que los acompaña los lleva a tomar decisiones equivocadas respecto a su futuro.

Un talento mal encaminado

El síndrome de Ícaro es el talento mal encaminado lo que se convierte en virtud y desgracia para alcanzar sus metas. De un lado, funciona como algo que les permite destacar de los demás y sobresalir. De otro, la ambición desmedida y el desconocimiento de los propios límites son lo que terminan conduciéndolos al fracaso.

 En este sentido, existe un factor adicional que juega un papel importante; se trata de la falta de experiencia. Por tanto. Existe cierta ingenuidad y falta de previsión a la hora de asumir retos, sin considerar los eventuales riesgos.

Algunas características del síndrome de Ícaro

A menudo, quienes presentan el síndrome de Ícaro se caracterizan por su arrogancia. Igualmente están convencidos de que son únicos y sus capacidades no pueden ser igualadas por nadie. Al mismo tiempo, muestran una sumisión desmedida hacia sus superiores en la escala jerárquica. Hacen esto porque lo consideran un requisito indispensable para conseguir una elevada posición social o económica.

En el fondo, existe un fuerte sentimiento de impotencia para poder lidiar con su bajo nivel de autoestima. Muchas veces son inconscientes, caprichosos y pueden describir comportamientos impredecibles erráticos.

El pez grande devora al pez chico

Al síndrome de Ícaro pertenecen las personas egoístas que piensan en función de sus propios intereses para alcanzar sus propósitos. Sin embargo, al mismo tiempo son ingenuos por prestarse para asumir los riesgos que les indican sus jefes.

Así las cosas, es muy común que reciban de estos jefes un trato especial rodeado de mimos, y tolerancia, además de pasar por alto sus fallos. De ahí que sean caprichosos y con cierto grado de indisciplina.

Por desgracia, para cuando notan sus fallos o errores suele ser demasiado tarde y sus alas terminan chamuscadas, por lo que se precipita al vacío. Esto ocurre de manera similar a la del mito de Ícaro, que después de volar muy alto, terminó cayendo al vacío.

Origen del síndrome

El síndrome de Ícaro suele surgir como resultado de la falta de atención por parte de los padres durante la infancia temprana. Es decir que de niños buena parte de sus logros fueron ignorados o desaprobados por sus progenitores.

Esta situación lleva a que al ser adultos se sientan confundidos y no tengan claridad acerca de quiénes son y mantengan una escala de valores incoherente. No se sienten cómodos con lo que son, así que están en una permanente búsqueda de autoafirmación.

Igualmente, es frecuente que no sientan aprecio por sus colegas o personas con cargos inferiores al suyo. Las relaciones que establecen con los demás obedecen con los demás obedecen a un fin práctico. Una perspectiva equivocada que tiene fatales consecuencias.

Edith Sánchez