martes, 17 de octubre de 2017

DECIR ADIOS.

 
 

CUANDO ALGO SE TERMINA.

 

CUANDO ALGO SE ACABA PARECE QUE SE CIERRAN TODAS LAS PUERTAS, NO SOLO LA QUE ACABA DE CERRARSE, SINO TAMBIÉN EL RESTO QUE NI SIQUIERA VEMOS ENTONCES.

 
Terminar algo es inherente al momento en el que empieza porque todo, y la propia vida es el mejor ejemplo, lleva implícito su final en el comienzo.

 
Cuando acabamos algo, cuando pasamos página, cuando cerramos un capitulo, cuando decimos adiós definitivamente, nos puede llevar a la más absoluta desesperanza, sobre todo si no lo esperamos. Nos parece imposible, nos preguntamos por qué, recordamos lo bueno y evitamos lo desagradable. Lo magnificamos, nos hacemos víctimas de golpe y ponemos sobre nuestros ojos una venda opaca a través de la cual no vemos nada. 

 

CERRAR UNA PUERTA PUEDE SIGNIFICAR QUEDAR AL OTRO LADO. Un lado diferente con multitud de posibilidades, un límite sin fronteras en el que nos esperan nuevos comienzos con diferentes finales. Porque lo que es seguro es que todo termina y esto no es un mensaje derrotista solamente coherente con el devenir de la propia vida.

 
Algo que cuando empezamos sea lo que sea, siempre hemos de tener en cuenta y prepararnos para afrontar ese final que ocurrirá en algún momento.

 

Si pudiésemos ver que todo final es un nuevo principio saldríamos mejor parados de nuestros dramas. Es la esencia de la vida que no se detiene ante nada, principio y final se confunden en la sucesión de experiencias que un ser humano vive, siempre que acaba algo lo siguiente es el principio también de algo.

 

Hay que darse tiempo. ¿Cuánto? La cantidad la marcará la calidad de nuestra forma de esperar. Del sosiego y la conexión que tengamos con nosotros mismos, de la capacidad de soñar con lo que deseamos, de la sensibilidad para percibir más allá de lo que vemos.

 

Si estás en un momento de espera, gózalo. Es un tiempo para estar contigo, para hablarte con cariño, para mimarte desde dentro. A veces, cuando llega alguien, nuestra vida cambia tanto que dejamos de dialogar con nosotros para convertir en único interlocutor a la otra persona.

 

Cuando termina su paso por nuestra vida nos quedamos tremendamente solos. Por eso, por no habernos dado cabida en este diálogo que en muchas ocasiones se convierte en un monólogo sostenido por nuestro silencio.

 

SEGUIR NO ES COMPLICADO, SOLO REQUIERE “LA FIRME VOLUNTAD DE SEGUIR” Y LUEGO……. ESCÚCHATE. QUIÉRETE. ABRÁZATE FUERTE. SERÉNATE. Y A CONTINUACIÓN ……………….. VUELVE A ABRIR LA PUERTA.

 

lunes, 9 de octubre de 2017

TU COMPAÑERO.

 


Para lograr la libertad interior debes ser capaz de observar objetivamente tus problemas, en vez de perderte en ellos. No encontraras la solución mientras estés perdido en la energía de un problema. Todos sabemos lo difícil que es afrontar una situación si esta nos provoca ansiedad, temor o enfado. El primer problema que debes afrontar es tu propia reacción. No podrás resolver nada fuera hasta que te hagas cargo del modo en que la situación te afecta por dentro.

Generalmente los problemas no son lo que parecen ser. Cuando poseas suficiente claridad te darás cuenta de que el verdadero problema es que hay algo dentro de ti que es susceptible de tener un problema con casi cualquier cosa.

El primer paso es afrontar esa parte de ti. Eso implica un cambio en la consciencia, de tal manera que en vez de enfocarte en “la búsqueda de la solución externa” te centres en “la búsqueda de la solución interna”. Tienes que romper con el hábito de pensar que la solución a tus problemas reside en arreglar las cosas fuera.

La única solución permanente a tus problemas es entrar en tu interior y soltar esa parte de ti que parece tener tantos problemas con la realidad. En cuanto hagas esto tendrás suficiente claridad para afrontar todo lo demás. Puede que creas que es una tarea imposible, pero no lo es. Para ello, basta simplemente con que te observes a ti mismo sintiéndote celoso, temeroso o enfadado.

No necesitas pensar en ello ni analizarlo, basta simplemente con que te des cuenta de tu estado. Céntrate en quién es el que ve todo esto. ¿Quién nota los cambios que se producen internamente? Cuando le dices a un amigo: “Cada vez que hablo con Tomas me siento muy molesto”. ¿Cómo sabes que te sientes molesto?. Sabes que te sientes molesto porqué estas ahí dentro y, por tanto, sabes lo que está ocurriendo en tu interior.

Hay una distancia entre ti y la ira, el temor o los celos. Tú eres el que estás ahí dentro notando estos estados.

Cuando te asientas en la conciencia del testigo eres capaz de librarte de inmediato de estas perturbaciones personales. Comienza simplemente observando, sin más. Solo dase cuenta de que percibes de que percibes lo que está ocurriendo allí. Es muy fácil. Lo que notaras es que estás observando la personalidad de alguien que, como todo ser humano, tiene potencias y debilidades. Es como si estuvieras observando a alguien que estuviera allí contigo. De hecho es como si tuvieras un “compañero de habitación”.

Si quieres conocer a tu compañero de habitación, simplemente prueba a instalarte dentro de ti durante un rato en completo silencio y soledad. Tienes todo el derecho de hacerlo, de hecho, tu espacio interno es tu dominio.

Cuando aprendas a no identificarte con tu compañero de habitación, es cuando estarás preparado para liberarte. Instálate firmemente en el asiento del testigo y libérate de la sujeción que los hábitos mentales mantienen sobre ti. Esta vida que tienes es tuya, es tu vida. Recupérala.

miércoles, 4 de octubre de 2017

VUELA





Cuando sientas que ese no es ya tu sitio….vuela.

Cuando sientas que ya no se te quiere, vuela. Cuando percibas que algo ya no estimula tu mente o enciende tu alma, vuela. Cuando notes falsas palabras y tensos desprecios, sal por la puerta de delante y con la cabeza alta vuela. Recuerda siempre que nada crece en los lugares marchitos y que tú, necesitas florecer, volar bien alto.

Si lo pensamos bien, vivimos en una cultura donde se nos ha enseñado que resistir es de valientes. Que hay cosas que es mejor aguantar y callar, porque la vida, las relaciones afectivas e incluso el propio trabajo es así de duro. Sin embargo, hemos de tenerlo claro: el masoquismo no es sinónimo de valentía. De hecho, casi nadie encuentra placer cuando se le vulnera, se le desprecia o se le engaña.

Los auténticos héroes son los que se atreven a decir “basta”.

“Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos” –Viktor Franki-

No obstante, otro de los mayores problemas que tiene el ser humano es que dispone de una mente conservadora por naturaleza. Los neurólogos, por ejemplo, nos hablan de un concepto tan interesante como complejo. Se trata de la “economía de la información”, es decir, cuando las personas integramos un valor o una creencia nos anclamos a ella de forma obsesiva y permanente, de ahí, que la resistencia al cambio sea tan compleja.

Nadie puede echar a volar así como así después de mantener una relación afectiva donde esa persona era nuestro norte y nuestro sur. Tampoco podemos arrancar todas nuestras raíces de un escenario donde hasta no hace mucho, nos confirió valores y un modo de vernos a nosotros mismos. Sin embargo, no hay peor para nuestra salud física y mental que alimentar el autoengaño.

Cuando caminar en círculos nos impide volar.

Anthony de Mello fue un psicoterapeuta de línea más bien espiritual que nos dejó libros realmente interesantes donde se apreciaba esa magia tan habitual de los grandes contadores de historia. Uno de los aspectos que más trabajo fue sin duda la resistencia al cambio. Según él, muchas personas viven sumergidas hasta el cuello en piscinas llenas de “sustancias tóxicas y nauseabundas”.

Ahora bien, en lugar de salir cuanto antes de un escenario tan desagradable, el ser humano se preocupa solo “de no levantar olas”. Es una imagen muy gráfica que nos invita sin duda a preguntarnos por qué nos cuesta tanto poner en práctica una actitud más audaz y valiente para emerger de estos entornos. En cierto modo lo intentamos, aunque no siempre lo llevamos a cabo del mejor modo.

En un estudio publicado por la revista “Current Biology” se demostró algo que debe invitarnos a la reflexión: cuando las personas nos perdemos, en lugar de caminar en línea recta para hallar una salida lo hacemos en círculos. Tal como hemos señalado al inicio, nuestra mente es conservadora, lo es porque al cerebro no le agradan los riesgos, los saltos al vacío o las estrategias arriesgadas. Antes de hallar una salida nos obligara a caminar en círculos.

Ahora bien, este dato no debe desanimarnos. De hecho es normal. Cuando existen ciertas características o situaciones que deberíamos cambiar, iniciamos una serie de tentativas donde alimentar una y otra vez, casi sin darnos cuenta, la misma situación. Sin embargo “estamos en movimiento” tarde o temprano activaremos ese navegador interno que nos indicará donde está la verdadera salida. De hecho, a veces basta con mirar hacia arriba, ahí donde solo hay calma. Ahí donde el equilibrio de una inmensidad serena puede darnos las respuestas que necesitamos para “volar”.

Hay que dejar ir lo que te duele aunque te duela dejarlo ir.

Dejar ir lo que no puede sr no es darse por vencido, es una prueba de fortaleza, es desprenderse de lo que hace daño……

Despliega tus alas y, sencillamente……Vuela.

Estamos seguros de que tampoco tú eres un fanático del conformismo. Habitar en esos espacios marchitos donde el amor no es auténtico o donde hace tiempo que no nos valoran es como alimentar la hoguera del masoquismo y del dolor. ¿Por qué avivar más esas llamas? ¿Por qué practicar el culto a la infelicidad y al sometimiento? Despliega tus alas y, vuela.

“No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio” –Charles Darwin-

Alimentar estas conductas hará que nos convirtamos poco a poco en tristes mendigos del desamor, en desdichadas marionetas que otros gustarán en manejar a su antojo. No vale la pena perder nuestra dignidad de este modo, y por ello es conveniente reflexionar unos momentos en las siguientes estrategias.

Claves para propiciar el cambio y “desplegar” nuestras alas.

Nuestra “supervivencia emocional” pasa obligatoriamente por hacer frente a los apegos. Sabemos que nadie nos ha educado en el lenguaje del adiós; sin embargo, saber cerrar etapas es parte de la vida, y para avanzar hay que saber renunciar a lo que hace daño, a lo que ya no sirve, a lo que ya no nos ayuda a crecer.

Aprende a ser responsable de tu vida. Toma las riendas sin esperar salvadores. Nadie puede quererte más que tú mismo, nadie tiene más derecho a rescatarte de lo que te hace daño más que ese ser formidable que se refleja en tus espejos.

Llora la pérdida. Tienes pleno derecho a desahogar el dolor, porque el desamor duele, porque el saber que ya no somos útiles en ese trabajo, en esa situación o valorados en ese vínculo en concreto causa dolor. Desahógate. Haz un plan para tu futuro inmediato. No cometas el error en pensar solo en “el que va a ser de mi” o “todo está perdido”. Controla los pensamientos fatalistas y pon semillas en este presente pensando solo en un futuro inmediato. No te levantes ningún día sin tener un objetivo concreto, definido, satisfactorio y fácil de cumplir.


Crea sencillos rituales. Cuando asome la desesperación o la frustración, echa mano de adecuados rituales, esos que tanto pueden ayudarte. Sal a caminar, queda con alguien, dibuja, escribe, lee, corre…..Este tipo de ejercicios tienen como finalidad “romper” el ciclo de los pensamientos obsesivos mediante actividades liberadoras y sanadoras. Rituales del corazón para liberar la mente. A veces, basta con hacer sencillas visualizaciones. Imagínate a ti mismo ta como te gustaría estar, libre, relajado, con el alma tranquila y receptivo a todo aquello que el mañana tiene guardado apara ti: la felicidad que mereces. Por ello, VUELA.

domingo, 10 de septiembre de 2017

OTOÑO


 
El otoño es la estación del año que nos prepara para la llegada del frio. Nuestro cuerpo comienza a hacer cambios preparándose para adaptarse a la estación, que puede resultarnos difícil de afrontar. Tras el relax del verano, volvemos a la rutina lo que influye en nuestro estado de ánimo, que puede acabar por los suelos.

Es importante que aportemos a nuestro organismo aquellos alimentos que nos ayuden a contrarrestar nuestro desgaste físico y mental. Tendremos que comer alimentos más “pesados” y caloríficos, beber líquidos calientes, hidratarnos más y procurar adoptar nuestro ritmo a la naturaleza que comienza a ralentizarse antes de “dormir” el sueño invernal.

El naranja es el color del otoño. Corresponde al Chakra asociado a la creatividad, la confianza en uno mismo, las relaciones con los demás, el deseo y la sexualidad. Se ubica justo debajo del ombligo y gobierna los órganos sexuales y (en las mujeres) el útero. Si tenemos equilibrado este Chakra, nos sentimos fuertes, en sinergia con nuestras emociones. Se asocia también al agua, por lo que conviene hidratarnos bien.

Estos son algunos de los alimentos que nos pueden ayudar este otoño.

Calabaza: Esta hortaliza es rica en potasio, vitamina B y fibra.

Kiwis: Es una de las frutas con mayor concentración de vitamina C, es una gran fuente de potasio y cobre. Su alto contenido en fibra nos puede ayudar en caso de tener problemas para ir al baño.

Manzanas: Son ricas en antioxidantes y fibra. Se pueden tomar crudas, asadas o en compotas.

Granadas: Tienen un aporte calórico bajo. Con gran contenido en vitamina C, además es rica en ácido málico, flavonoides (pigmentos con acción antioxidante), taninos, sustancias con propiedades astringentes y antiinflamatorias.

Coles: De Bruselas, la coliflor, el repollo, la lombarda o el brócoli, son ricas en vitamina C, en hierro, y tienen fitoquímicos con acción antioxidante. Fortalecen el sistema inmune, por lo que son ideales para combatir los resfriados.

Cúrcuma: Es de gran ayuda para combatir la dispepsia, digestiones lentas, gastritis, enfermedades hepáticas. Es antinflamatoria, estimula el sistema nervioso pero además tiene efectos en el sistema inmunitario y el estado de ánimo. 

Zanahorias: Son muy ricas en fibra, ácido fólico, potasio, calcio, magnesio y vitamina C. Pero si en algo destacan las zanahorias sobre los demás vegetales es en su gran aporte en vitamina A y antioxidantes. Su color anaranjado es debido a unos pigmentos vegetales con propiedades antioxidantes, llamados betacarotenos.

Naranjas: La naranja es un poderoso antioxidante por la gran cantidad de Vitamina C que contiene, por ello favorece la cicatrización, y refuerza es sistema inmunológico de organismo. También contiene calcio, magnesio, beta caroteno, ácido fólico, fósforo, potasio, cobre, zinc, ácidos málico, oxálico, tartárico y cítrico.

Papaya: La papaya es sumamente rica en antioxidantes, entre los que destaca especialmente el contenido de licopeno, un carotenoide natural que contribuye a la particular coloración de esta fruta, y que es precisamente la que aporta esas cualidades antioxidantes.

Boniatos: fuente excepcional en antioxidantes. Tiene tanto betacaroteno como las zanahorias y tanta vitamina C como las patatas, pero además contiene potasio, hierro, calcio, magnesio fósforo y fibra en cantidades significativas. Moderado en proteínas (1,7%), sus nutrientes mayoritarios, sin embargo, son los hidratos de carbono, que se absorben lentamente sin provocar subidas de insulina.

Pomelo: 1) Carbohidratos. El agua es el componente más abundante, con algo más de un 90 por ciento del pomelo. Fuente de vitamina C, ácidos málico, oxálico, tartárico y cítrico. Flavonoides. Minerales, fibra y carotenoides.

 

Melocotones: Cien gramos de melocotón nos proporcionan tan solo 39 calorías. Esta fruta es rica en minerales, nos proporciona calcio, potasio, fósforo, hierro y manganeso. Además contiene Provitamina A,B1, B2 y C. También nos aporta fibra. Son ricos en flavonoides.

Estos son algunos de los alimentos que nos ayudaran este otoño, pero hay muchas más cosas que nos pueden ser de gran ayuda por ejemplo; nuestra actitud para preparar la comida, el amor es el mejor ingrediente y no dudéis que al comer ese amor volverá a vosotros a la vez que nutre a los demás.

Recordar que sonreír produce un efecto calmante y desestresante y  disminuye el ritmo cardiaco. Al sonreír, dieciséis músculos faciales trabajan simultáneamente.  Nuestro cuerpo libera endorfinas, de forma parecida a cuando corremos, se trata de una autentica gimnasia cerebral. Y si pensáis que al enfadarnos consumimos mucha energía, comprenderéis que nos interesa sonreír.

De manera que…
Usa tu sonrisa para cambiar el mundo y no dejes que el mundo cambie tu sonrisa.-Anónimo

Feliz otoño

martes, 29 de agosto de 2017

PERFIL DEL MALTRATADOR PSICOLÓGICO




 10 RASGOS QUE LES DELATAN.

Nadie está exento del maltrato psicológico. Cualquier persona puede encajar dentro del perfil del maltratador psicológico ya que no se recurre a la violencia física sino al maltrato emocional.

Al tratarse de una forma de violencia más sutil, que normalmente proviene de las personas más cercanas, como la pareja, un familiar o los amigos, es más difícil de detectar y frenar. Por eso podemos vernos enredados en sus redes sin apenas darnos cuenta.

¿Qué es el maltrato psicológico y cuáles son sus consecuencias?

El maltrato psicológico es un patrón regular de ofensas verbales, amenazas, intimidación y críticas constantes, así como tácticas más sutiles de intimidación vergüenza y manipulación.

El maltratador psicológico recurre a estas tácticas para controlar y dominar a su víctima. El problema es que, si bien el abuso emocional no deja heridas visibles como el maltrato físico, sus huellas no son menos dolorosas.

 
Un estudio realizado en las universidades de McGill, Minnesota y Rochester se analizó a 2.300 niños con edades comprendidas entre los 5 y 13 años. Los investigadores descubrieron que el maltrato psicológico dejaba huellas tan profundas como la violencia física. Los niños que habían sido víctimas del maltrato emocional presentaban los mismos problemas psicológicos que los pequeños que habían recibido castigos físicos.

Otra investigación realizada en Charité University Medicine Berlin, llevada a cabo en 51 mujeres con edades comprendidas entre los 18 y 45 años, desvelo que el abuso físico y el maltrato psicológico dejan huellas diferentes en el cerebro.

 
El maltrato emocional deja cicatrices en las regiones asociadas con la comprensión y el control de las emociones, así como en las áreas vinculadas  con el reconocimiento y la respuesta a los sentimientos de los demás. Son áreas de la corteza prefrontal y el lóbulo temporal medial que normalmente se activan cuando se les pide a las personas que piensen en sí mismas o reflexionen sobre sus emociones.

 
Estás zonas del cerebro se vuelven más finas, lo cual se debe a que, para poder lidiar con las abrumadoras experiencias se angustia, el cerebro altera los patrones de señalización de las áreas involucradas, reduciendo su nivel de conectividad. En otras palabras, es como si fuera desconectando paulatinamente esas zonas del cerebro.

 
Como resultado de ese adelgazamiento de la corteza cerebral, las víctimas del maltrato psicológico son más propensas a padecer depresión, tener cambios bruscos de humos y mostrar respuestas emocionales más extremas. Estas personas van perdiendo la capacidad para reflexionar sobre sí mismas y encontrar la manera más adecuada de hacerle frente a las emociones. Esto las sume en una espiral negativa que las deja aún más vulnerables ante el maltrato psicológico.

 
¿Cuál es el perfil del maltratador psicológico?

 
En el imaginario popular se ha asociado la imagen del maltratador psicológico con la del hombre debido a que este normalmente incurre en comportamientos más violentos. Sin embargo, es importante tener en cuenta que dado que el maltrato emocional no es físico sino que implica una jerarquía de poder y una  relación de sumisión emocional, las mujeres también pueden asumir el rol de acosadoras. De hecho, los principales rasgos del perfil del maltratador psicológico no varían según el género.

 
1. Son intolerantes.

 El maltratador psicológico suele ser una persona rígida e intolerante, que no respeta las opiniones y decisiones de los demás. Normalmente se trata de una persona llena de prejuicios y estereotipos que suele reaccionar de manera agresiva cuando algo no corresponde con sus planes y expectativas.


2. Son muy autoritarios y controladores.

Uno de los problemas del maltratador psicológico es que piensa que solo su manera de pensar y hacer las cosas es la correcta, por lo que los demás deben someterse a su voluntad. Si no le obedecen se enfada, aunque no tenga razón. Obviamente, esta persona no está abierta al diálogo porque cree qie solo existe una verdad: la suya. Todo lo que no encaje en su manera de ver el mundo simplemente está mal. Como resultado, intentara controlar a todos llegando a provocar una asfixia emocional.


3. Tienen un pensamiento de “todo o nada”

Los maltratadores psicológicos suelen ver la vida en blanco y negro, no contemplan los colores y ni siquiera aceptan que existen tonalidades grises. Para ellos no hay términos medios, las cosas están bien o mal, lo cual les lleva a desarrollar un pensamiento extremadamente rígido que dificulta sus relaciones con los demás y les conduce a continuos enfrentamientos.

 
4. Son especialistas en manipulación emocional.

Estas personas recurren al chantaje emocional para manipular a sus víctimas y obtener lo que desean. Pueden fingir estar enfermas si con ello sacan algún provecho pero también pueden culpabilizar al otro o incluso generar miedo. Su objetivo es desestabilizar a la víctima desde el punto de vista emocional, para presentarse luego como su única tabla de salvación, de manera que esta termina en sus manos prácticamente sin darse cuenta.

 
5. Son encantadores, al menos al inicio.

Es muy difícil descubrir el perfil de un maltratador porque al principio esta persona se muestra encantadora y detallista. Sabe muy bien como ocultar su verdadero “yo”, hasta que su víctima gana confianza y le muestra sus debilidades emocionales. Entonces pondrá en marcha su comportamiento destructivo y controlador.

 
6. Son muy críticos pero muy poco autocríticos.

Dado que el maltratador psicológico es una persona muy rígida, no encaja bien las críticas. Asume cualquier cosa como un ataque personal, por lo que reaccionara defendiéndose. Suele ser hipersensible y se ofende con facilidad. Sin embargo, no duda en criticar a los demás, y a menudo utiliza críticas destructivas ya que su objetivo no es ayudar a crecer al otro sino hacer que se sienta mal para poder someterlo.  También es usual que pague sus errores, las críticas recibidas o un mal día con los demás, descargando su frustración en los otros, que se convierten en su saco de boxeo.


7. Sufren labilidad emocional (cambios repentinos de estado emocional).

El maltratador psicológico no se caracteriza precisamente por su gran autoconocimiento, por lo que reacciona emocionalmente de manera muy intensa. Podríamos catalogarlo como un analfabeto emocional ya que tiene un escaso conocimiento y control sobre sus emociones. El problema es que quienes están a su lado viven en la cuerda floja ya que esta persona puede pasar rápidamente de estar de buen humor y mostrarse agradable a sentirse irritado y profundamente enfadado. No saber qué se puede esperar de él genera en los demás una enorme incertidumbre y ansiedad.


8. Tienen una baja autoestima.

El maltratador brinda una imagen de fuerza pero en realidad la utiliza para esconder su baja autoestima. Esta persona somete a los demás para sentirse importante pero a menudo su comportamiento agresivo o manipulador es solo una fachada para esconder una profunda inseguridad. Esa es la verdadera razón por la cual reaccionan tan mal cuando le critican o señalan un error que ha cometido.


9. Son insensibles.

Estas personas no suelen ser muy empáticas, no se ponen en el lugar de la víctima sino que asumen una visión egocéntrica y hasta egoísta de la situación en la que solo les interesa salir ganadores. Esa insensibilidad es lo que les permite manipular y causar daño a los demás sin sentirse culpables.


10. Hacen falsas promesas.

Cuando el maltratador se da cuenta de que puede perder el control sobre su víctima, no tendrá reparos en hacer falsas promesas. Es común que prometa que cambiara su comportamiento, pero nunca lo hace, simplemente porque no se lo propone de verdad. No tiene reparos en mentir para alcanzar sus objetivos y no está dispuesto a cambiar su forma de ser para contentar a los demás o facilitarles la vida.

 
Trastornos de personalidad más comunes en los maltratadores psicológicos.

 
Personalidad narcisista. La persona tiene una percepción exagerada y grandiosa de sí misma, cree que merece la admiración de los demás. Tiende a exagerar sus propios logros y piensa que tiene todos los derechos pero ningún deber. A menudo se comporta de manera arrogante y carece de empatía.


Personalidad antisocial. Esta persona muestra un patrón de desprecio por los derechos de los demás y las reglas de la sociedad. No tiene reparos en mentir, recurrir a la violencia, traspasar las normas y las leyes y lo hace sin experimentar ningún tipo de remordimiento.


Trastorno de personalidad limite. La persona suele involucrarse en relaciones intensas e inestables, sobre todo debido a sus constantes cambios de humor. El problema es que tiene un escaso control sobre sus impulsos, por lo que puede hacerse mucho daño y dañar a los demás. Es probable que se sienta vacía, se enoje con facilidad o desarrolle un perfil psicológico relacional marcado por la paranoia.

¿Los maltratadores psicológicos son conscientes del daño que causan?


No siempre son plenamente conscientes del daño que hacen a sus víctimas. En algunos casos adoptan esta forma de relacionarse porque es la única que conocen, porque no poseen las herramientas psicológicas que necesitan para relacionarse de manera más asertiva. De hecho, es probable que durante su infancia hayan sido víctimas ellos mismos del maltrato emocional.

Otros maltratadores sí son conscientes de los daños que provocan, pero simplemente no les importa porque carecen de empatía y piensan que el fin justifica los medios. Esos maltratadores son aún más peligrosos puesto que normalmente no tienen límites con tal de alcanzar sus objetivos.


En cualquier caso, ya sea el maltratador consciente o  no, la víctima debe tener claro que no es su culpa y que no debe soportar esa situación. El maltrato psicológico también es violencia.

Fuente: Jennifer Delgado.

jueves, 24 de agosto de 2017

REALIDAD HOLOCUÁNTICA




Se dice que existen dos tipos de realidades, la realidad general que incluye todo lo que existe, aún aquello que está fuera del conocimiento  del hombre, y la subjetiva, que es la que se genera desde la mente de cada persona como los juicios, opiniones, suposiciones y creencias.

Por otra parte los seres humanos perciben el mundo a través de sus sentidos (vista, oído, gusto y tacto) cada uno de ellos acotados a un determinado rango específico de percepción. Cada uno de los sentidos le transmite al cerebro determinados datos utilizando señales químicas y eléctricas que él interpreta y de ahí en más le da un sentido, esta sería la realidad general que se vuelve relativa precisamente por la percepción limitada que tiene el hombre.

Por ello, la realidad es distinta para cada persona pues está filtrado por su realidad relativa y también está interpretada por la realidad subjetiva.

¿De qué manera se forma la realidad subjetiva?

La realidad subjetiva es en la que el hombre se mueve, teniendo en cuenta que todo el Universo conocido es “energía” que se manifiesta en diferentes formas. A su vez la energía está formada por la luz que se conecta cuánticamente por hilos de energía que conforman una trama por la que se desplaza que son “las octavas”, distintas frecuencias de energía que, al combinarse y desplazarse, forman la realidad.

Así, cada pensamiento, palabra y obra que realiza una persona es energía proyectada que “la octava” utiliza como materia prima para formar la realidad subjetiva que la mente individual y colectiva proyecta formando la realidad holocuántica.

Muchas veces, gracias a determinadas señales y tomando la decisión correcta el individuo cambia la realidad holocuántica y lo hace de forma casi inconsciente, naciendo así una realidad alternativa que puede resultar más beneficiosa, como por ejemplo salir ileso de un accidente por haberse atrasado en salir de casa.

A pesar de esta realidad alternativa, que puede crearse en un momento determinado, las otras realidades siguen existiendo de forma simultánea como universos paralelos, algo que la física cuántica ha comprobado.

Universo Holocuántico.

En las últimas décadas y en diferentes ámbitos científicos se apunta a un cambio de paradigma en el que la energía oscura, la información, el principio holográfico y el vació cuántico se vienen integrando en lo que se denomina “Teoría integral del Todo” que busca describir el funcionamiento del universo y también la esencia misma de las procesos cuánticos, siendo una revolución en lo que promete ser la ciencia del futuro y en la que la realidad holocuántica está presente ya que se afirma que todas las dimensiones son iguales.

Diversas evidencias han demostrado que el Universo y los seres vivos operan como un holograma cuántico en el que las partículas tienen capacidad de estar comunicadas a través de un proceso cuántico-holográfico y lo hacen a distancia o sea que no se da el principio de localidad espacio-temporal, por ello es posible afirmar que toda la información que contiene un holograma cuántico puede codificar la historia completa de eventos, de ahí que los procesos holocuánticos representan una propiedad de toda materia física.

Las líneas de tiempo son creadas holocuánticamente sin importar que energía se utilice ya que solo varía la calidad y el producto final, ya que la diferencia entre la energía del amor y la del odio no existe y ambas pueden utilizarse para los mismos fines a pesar que una será más fuerte que la otra, pero que en ambos casos permitirá ver la realidad holocuántica en la que habita.

¿De qué manera podemos crear nuestro Universo?

Todas las personas pueden aprender a modelar su propio Universo y para ello es necesario adquirir el conocimiento real para comprender la estructura holocuántica de la propia realidad; ya que el universo de cada individuo es único, solo para él y para nadie más.

Creer que solo existe un objeto u hecho que es compartido por todos demuestra la incapacidad que tienen los sentidos para ver que ese objeto, situación o persona tiene en realidad infinitas micro-versiones y que cada una de ellas es parte de la realidad y el universo particular de una persona, mientras que las otras versiones son similares pero forman parte de las realidades de otros individuos.

Cuando las personas tienen control sobre sus propias realidades holocuánticas y de lo que desean para ellos mismos, tienen la posibilidad de provocar un fenómeno común macro que podría sumar esas realidades personales y conseguir un estado de paz, armonía y solidaridad en el mundo.

Pero, como no existe conocimiento de las realidades holocuánticas de otras personas, por ahora tenemos que aprender a vivir la propia creando las situaciones que cada uno desee para sí mismo.

martes, 22 de agosto de 2017

RELAJATE




Para poder relajarte tienes que empezar a hacerlo desde tu circunferencia, ahí es donde estamos; solo podemos comenzar desde donde nos encontramos. Relaja la circunferencia de tu ser, relaja tu cuerpo, relaja tu comportamiento, relaja tus actos.

Camina de una manera relajada, come de una manera relajada, habla, escucha de una manera relajada. Aminora cada acción. No tengas prisa, no te aceleres. Muévete como si toda la eternidad estuviera a tu disposición; ¡De hecho lo está! Estamos aquí desde el principio y vamos a estar hasta el final. Pero el caso es que no hay principio ni fin. Siempre hemos estado aquí y lo estaremos siempre. Cambian las formas, pero no la sustancia, cambian las vestiduras, pero no el alma.

Tener tensión y estrés significa tener miedo, duda. Significa un esfuerzo constante por proteger, por estar seguro, por estar a salvo. También significa prepararnos para el mañana ahora; tener miedo de no poder enfrentarnos mañana a nuestra realidad, y eso nos hace estar constantemente en guardia.

La tensión significa que el pasado no se ha vivido plenamente, de cierta manera algo se dejó pasar de largo, pero te sigue, y es recurrente hasta que no esté solucionado no te dejara tranquilo. Recuérdalo.  En cada experiencia existe una cualidad intrínseca que tiende a ser acabada, completada. Una vez satisfecha se evaporara.

Todo tu pasado te persigue pidiéndote acabar cosas, porque la mayor parte de tu vida las cosas no han sido vividas realmente, todo ha sido de algún modo evitado, vivido parcialmente, a medias, de una manera tibia. No ha habido intensidad, ni pasión. Te has conducido como un sonámbulo. Así que el pasado te obsesiona y el futuro te crea angustia. Entre el pasado y el futuro está como emparedado el presente, la única realidad.

Tendrás que descansar. El primer paso para hacerlo está en el cuerpo, obsérvalo, mira en tu interior, profundiza para comprobar las tensiones que tienes en él. Observa tu cuello, la cabeza, las piernas, todo tu cuerpo, hazlo a conciencia. Luego ve hasta esa parte del cuerpo que sientes tensionada y dile con cariño: ¡”Relájate”! Quedaras sorprendido al comprobar que te escucha, te hace caso, ¡Es tu cuerpo!

Con los ojos cerrados penetra en tu interior, desde los dedos de los pies hasta la cabeza, focalizando cualquier lugar donde haya tensión. Habla entonces con esa parte como si hablaras con un amigo, permite un dialogo entre tú y tu cuerpo. Dile que se relaje y adviértele: “No hay nada que temer. No tengas miedo. Estoy aquí para cuidarte, quédate tranquilo”. Poco a poco aprenderás, y conseguiras que el cuerpo se relaje.

Después da otro paso más profundo. Si llegas a ser capaz de relajar el cuerpo voluntariamente, serás capaz de ayudar a que la mente haga lo mismo.

Cuando tu mente se encuentre relajada empieza a relajar tu corazón, el mundo de tus sentimientos, tus emociones, algo que es todavía más complejo, más sutil. Ten por seguro que si es posible relajar el cuerpo y la mente, también puedes relajar el corazón.

Solo entonces, cuando hayas dado estos tres pasos podrás pasar al cuarto.

Ahora, puedes pasar al centro más interno de tu ser, el cual está más allá del cuerpo, de la mente y del corazón; es el verdadero centro de tu existencia. Conseguirás también relajarlo.

Esta relajación aporta la total aceptación.

Te encontraras lleno de felicidad, porque tu vida se llenara de paz y armonía, la cual serás capaz de expandir a todo tu entorno.

Y como dijo Buda:

“No tengas prisa, paciencia…..todo llega justo en el momento en que estas preparado para seguir con tu evolución”