viernes, 7 de julio de 2017

MAREAS DE ENERGIA


 

En la vida cotidiana existen oleadas de energía. Algunas veces son como la marea alta y otras como la marea baja. Cuando estamos en marea alta nos resulta muy fácil relacionarnos, comunicarnos, estar abiertos a dar y a recibir. Pero cuando estamos en marea baja la energía desciende, entonces nos resulta mucho más difícil comunicarnos con el entorno.

Pero tenemos que ser conscientes de que ambas corrientes energéticas ocurren, y van y vienen formando parte de la vida. No hay nada malo en ello, es natural, por lo que es importante que las conozcamos y aceptemos.

Cuando sientas que te llega la época de la marea baja, no te esfuerces en comunicarte, en ser amable y simpático con los demás ya que tu forma de relacionarte no será autentica y te producirá un gran desgaste energético. Ten presente que se trata de un tiempo de siembra, debes simplemente recogerte en ti mismo y permanecer al margen de las cosas. Aprovecha para meditar, resulta ser una ocasión de lo más fértil.

Cuando estas en la marea alta  la energía fluye y se incrementa, es el tiempo para amar. Entonces relaciónate, comparte, comprobaras que es tiempo de cosecha. En la vida cuando surja la ocasión de cantar canta, y cuando sientas que es el momento de cerrar algo, cierra. Eso es lo que significa; ser natural.

Hay momentos en los que obligarnos a relacionarnos con los demás puede resultarnos agotador. Hay ocasiones en que las lágrimas son bienvenidas. Y hay veces en que nos sentimos tristes, Cuando te sientas triste, mantente triste, cuando te sientas feliz, mantente feliz. Ser autentico significa no estar nunca en contra de lo que ya está ocurriendo.

Déjate llevar………confía en la sensación.

Aprende a no imponer nada de tu mente sobre tu Ser. Deja que tu Ser se exprese, y que tu mente obedezca, que sea tu servidora.

Si vives esta etapa, poco a poco serás capaz de darte cuenta de que todos los meses se repite este ciclo. Durante unos días te sentirás muy abierto, y durante otros muy cerrado. Observa el calendario y podrás comprobar que tus estados de ánimo se mueven según la Luna, por lo que debes observar y fijarte en cómo vas de acuerdo con ella.

Haz un calendario por lo menos durante dos meses, después serás capaz de predecir tus estados de ánimo. Entonces podrás aprovechar tus ritmos, y tus energías estarán equilibradas y en armonía.

domingo, 25 de junio de 2017

EL JUICIO





LA ELECCIÓN

 
El concepto de “juicio” tiene muchos significados, pero hay dos tipos básicos.

 
Uno es una función operativa muy necesaria en donde tomamos continúas decisiones: que pensar, hablar y decidir sobre la adaptación personal.

La otra es una determinación más controversial en el corazón o la mente, en la que podemos clasificar, categorizar y etiquetar ideas externas, situaciones y personas en un sentido más estático.

 
Estos dos pueden mezclarse en una mezcla difícil de desenredar, no importa si provienen de nuestro ser egoico o de entidades operativas sobre nosotros.

El aspecto fascinante de esto es muy similar al lenguaje.

El juicio como las palabras pueden o bien potencias y liberar o son muy perjudiciales para nosotros y para los que nos rodean. Esto es especialmente cierto con respecto a aquellos que “juzgamos” si proyectamos dicha información de baja vibración a otros a través de los pensamientos o las palabras.


El espejo y la elección


“Cuando juzgas a otros, no los defines  a ellos, te defines a ti mismo”


Todo lo que percibimos es un espejo de nuestra propia realidad creada, incluyendo cualquier realidad externa o realidades compartidas que hemos elegido aceptar y adoptar. No hay nada externo que “culpar”, elegimos la realidad en la que vivimos.

 

La “realidad” colectiva más densa y más oscura no es más que una construcción energética grupal, y otra vez un reflejo de la conciencia individual que ha acordado algo que parece “convincente” o “creíble” de alguna manera o forma, por lo tanto “solidificándola “en cierto sentido.

 
Aunque somos conscientes y capaces como seres que tienen acceso a la verdadera realidad en varias dimensiones, al nacer aquí en una realidad 3D es muy fácil identificarse con este marco de destino inferior y por tanto olvidar lo que realmente somos.


Aceptamos el desafío de la separación sabiendo que sería una lucha para vivir en el olvido y después despertar y recordar lo que realmente somos.

Esta es la emoción de estar en este asombroso planeta, vivir una experiencia muy especial y ser saboreada y disfrutada al máximo.


Cuando recordamos que esto es simplemente una experiencia, todo se vuelve muy claro. La polaridad o dualidad es ilusoria desde el punto de vista de nuestra verdadera naturaleza dentro de las realidades mucho más profundas, sin embargo, existe aquí para nuestra enseñanza.

 
Estamos aquí para aprender y recordar.

 
Gran parte de los traumas que hemos experimentado al ser nacidos y criados en esta realidad 3D parecen inevitables. Es todo un espejo para aprender de ello, y así liberar las energías recogidas que nos están reteniendo. No importa de dónde vinimos. Ahora que somos conscientes de estas influencias, de previas acciones inconscientes y de las conductas adictivas del bucle de repetición podemos decidir continuar sometidos a ellas o no.


Este es el desafío que todos enfrentamos…


Sin tener conciencia de nuestros propios estados de ser, no podemos entender la proyección externa del grupo, y menos la de otros individualmente. Por lo tanto, el juicio es una forma muy básica de energía inconsciente.

Aquí es donde entra el juicio equivocado. Lo que nos afecta, y como nos afecta, es una oportunidad de aprendizaje. No es momento de atacar ni condenar, sino un tiempo para aprender.


Por lo tanto el espejo, lo que vemos, es lo que estamos proyectando, o aquello a lo que reaccionamos, a menudo es lo que yace inconscientemente en estado latente dentro de nosotros. Una gran oportunidad para aprender con cada experiencia, no hay juicio, solo aprendizaje.

El juicio a los demás solo nos limita a nosotros mismos, no tiene nada que ver la otra persona. Llegamos a conocernos, no solo por lo que nos inspira, sino por lo que nos “altera” y nos molesta.


Además, tenemos que pensar que cada persona puede estar experimentando algo por su propio proceso de aprendizaje y crecimiento. No necesitamos sintonizarnos con ello si no queremos, esa es nuestra libertad de elección. Fijarnos en algo supuestamente negativo  es alimentarlo.


Los mundos sin límites son nuestros para fabricarlos, recordarlos y darnos cuenta de ellos. No permitamos que los extremos muertos de las mentalidades de juicio y culpar al espejo nos detenga. Aprendamos de ellos y caminemos a lo largo del camino.

viernes, 16 de junio de 2017

TU CUERPO


 
 
La mayoría de veces no estamos en contacto con nuestro cuerpo, solo lo transportamos. El contacto supone una profunda sensibilidad. Puede que incluso no sintamos el cuerpo. El caso es que solo cuando  estamos enfermos lo sentimos. Cuando tenemos jaqueca, sentimos la cabeza, si nos duele una pierna es cuando nos damos cuenta de que la tenemos…. solo somos conscientes de nuestro cuerpo cuando algo va mal.

Si todo va bien, no somos conscientes de ninguna parte del cuerpo, pero en realidad es el momento en el que podríamos tener ese contacto, cuando todo va bien, porque cuando las cosas van mal es la enfermedad la que hace contacto con aquello que no funciona bien, y que nos produce malestar.

Casi hemos perdido la capacidad de ponernos en contacto con el cuerpo cuando nos sentimos bien, y eso es algo que tenemos que remediar. Hay que volver a recuperar la sensibilidad y el contacto con nuestro cuerpo, para eso lo mejor es dedicarle un tiempo. Puedes recostarte en el césped o la hierba en el campo; cierra los ojos, y siente la sensación de lo que está pasando dentro de ti. Metete en un rio. El agua está tocando tu cuerpo y cada célula se está refrescando. Siente en el interior cómo la frescura penetra célula por célula, cómo se adentra en el cuerpo. El cuerpo es un gran fenómeno, uno de los milagros de la naturaleza.

Siéntate al Sol. Deja que sus rayos penetren en tu cuerpo. Siente el calor según entra hasta lo más profundo, cuando toca las células y llega a los huesos. El Sol es la vida. Con los ojos cerrados siente lo que está pasando. Permanece alerta, mantente atento y disfruta. Poco a poco llegaras a ser consciente de una sutil  armonía, una hermosa música que suena continuamente en tu interior. Entonces sabrás que has hecho contacto con tu cuerpo, siendo consciente de lo que ocurre en él y anticipando cualquier tipo de anomalía que te ocurra.

Una investigación llevada a cabo durante treinta años, llego a importantes conclusiones. Uno de los descubrimientos es el siguiente: siempre que aparece una enfermedad, durante los seis meses anteriores, el cuerpo ha estado mandando señales. Cuando aparece entonces te das cuenta, y a veces, puede que te des cuenta cuando te lo diga un médico. Si fuéramos conscientes sentiríamos que en la electricidad del cuerpo, en la bioenergía algo está cambiando, y que si no lo remediamos descenderá al físico. Si no puedes detectar las anomalías de tu cuerpo es porque no tienes contacto con él.

Por lo tanto, es aconsejable ser lo más sensible posible respecto al cuerpo. Escúchalo, siempre te está diciendo cosas, pero cuando estas concentrado en tu cabeza nunca lo escuchas. Cuando haya un conflicto entre la mente y el cuerpo, casi siempre tiene más razón el cuerpo, porque el cuerpo es natural, la mente es social; el cuerpo pertenece a la vasta naturaleza y la mente pertenece a la sociedad, tu sociedad, edad y tiempo particulares. El cuerpo tiene profundas raíces en la existencia, la mente tan solo oscila en la superficie.

Siente tu corazón, es el centro, todo el cuerpo vibra a su alrededor, lo mismo que todo el Sistema Solar gira alrededor del Sol. El cuerpo entero es un Sistema Solar y se mueve alrededor del corazón. Empezaste a vivir cuando el corazón comenzó a latir, y morirás cuando deje de hacerlo. No dejes de estar al tanto de él, puedes sentirlo, pero solo si llegas a estar alerta de todo tu cuerpo lo conseguirás.

jueves, 8 de junio de 2017

CAPAS DE PERSONALIDAD.


 
 
 
El ser humano es como una cebolla, con capas y capas de personalidad, y detrás de todas esas capas está escondida su esencia. Esa esencia es más como el no-ser que como el ser, porque ser es una limitación, una frontera. Pero nuestro núcleo más interno no tiene límites, es solo libertad, un flujo libre de energía, infinita en sus dimensiones.

A menos que uno vaya pelando las capas de su personalidad hasta el final y redescubra su esencia, uno sigue teniéndola atascada, congelada en su interior. Este bloqueo  te impide fluir, y eres más una roca sólida que un rio.

Pocas veces se tiene el coraje para penetrar hasta el núcleo más profundo del no-ser, entonces uno se convierte en un buda, total, sano, santo.

Tenemos que comprender nuestras capas de personalidad porque ese entendimiento en sí mismo es una fuerza sanadora. Si podemos entender exactamente donde estamos bloqueados, el bloqueo empezara a fundirse.

La primera capa de tu personalidad es la más superficial. Es la capa de las formalidades, de las habilidades sociales. Esta capa es necesaria, no tiene nada malo. Te encuentras con una persona en la calle, y conoces a la persona; si no dices nada y él tampoco dice nada, si no se satisface ninguna formalidad social, ambos os sentiréis muy mal. Hay que hacer algo. No es que digas las cosas en serio, pero son un lubricante social. Favorece y suaviza. Es la capa de: “Buenos días, ¿Cómo estás? ¡Genial! ¡Bien! ¡Hace buen tiempo! Vale nos vemos”.

Esta capa es buena, pero si eres utilizado por ella y te quedas congelado perdiendo todo contacto con tu interior, si nunca vas más allá de esa capa, entonces estas estancado.

En ocasiones, la persona que se queda estancada en la primera capa está evitando relacionarse de forma más vital con los demás. Etiquetas, maneras, palabras, charla siempre en la superficie; no hablan para comunicar, hablan para evitar la comunicación.

Son personas cerradas. No es ninguna sorpresa que su vida sea desgraciada.

Se consciente, y si estas atascado en este nivel, date cuenta; la consciencia misma te ayudara a fundir el bloqueo, a evaporarlo, y tendrás energía disponible para entrar en la segunda capa.

La segunda capa es la de los roles y los juegos. En ella está el: “Yo soy el marido, yo soy la esposa, yo soy el jefe, yo soy el amo, yo soy…..Etc.”. Todos los que se consideran por encima de los demás viven en la segunda capa, la capa de los roles. Cada uno piensa que él o ella es el mejor del mundo.

La del ego es la segunda capa. En ella vives desempeñando roles y teniendo que cambiar de rol continuamente. Cuando te relacionas con alguien que consideras “inferior” asumes el papel de amo, del que manda, para ti el otro es una “no-entidad”. Pero después, vas a la oficina, entra tu jefe y cambias el papel. Ahora no eres nadie, te pones en pie lo saludas etc. Continuamente, durante veinticuatro horas al día, en cada relación tienes un papel diferente que desempeñar.

No hay nada malo en ello; es un drama muy hermoso, siempre que no te quedes atascado en él. Hay que participar, la vida es una obra de teatro; uno tiene que desempeñar muchos papeles, pero no quedarse fijado en ninguno. Porque si el papel se convierte en tu vida y no sabes hacer más que eso, nunca entraras en contacto con la vida misma.

Después hay una tercera capa, la capa del caos. Aquí hay una energía tremenda y no hay reglas. La tercera capa te da miedo. De repente ¡ya no sabes quién eres!. Pierdes la identidad, las reglas desaparecen; surge un caos tremendo, un vasto océano azotado por la tormenta.

Es muy hermoso si lo puedes entender, de lo contrario puede ser terrible. Pero si te mantienes alerta en la tercera capa, si eres consciente y meditativo, entonces sentirás la esencia de la vida, y el caos se convertirá en cosmos.

La Conciencia es un fenómeno transcendente, sabes que todo lo que te rodea es caótico, pero en el fondo de ti no hay caos. De repente estas por encima de él; no estás perdido en él. Cuando has superado el caos, y has afrontado la anarquía del mundo interno, entonces eres capaz de entrar en la cuarta capa.

En la cuarta capa el ego muere; de repente pierdes toda identidad “Tú” ya no estas allí, ahora estas en un lugar donde solo hay vida vibrando: vida desconocida, vida sin nombre. Simplemente VIDA, y tú personalidad no está allí, porque entonces sientes que:

La ola ha desaparecido, se ha integrado al Todo y ahora es el mar.

sábado, 3 de junio de 2017

CONCIENCIA CUANTICA.


 


La medicina cuántica seria el futuro que dejaría atrás cualquier otra forma de tratamiento. ¿Pero en qué consiste? Seria aquella que aplicara los descubrimientos realizados por la física cuántica.

Según esta, en la escala más íntima, más profunda de la realidad, las partículas están en dos sitios a la vez (superposición), y se comunican entre sí sin que importe la distancia ni las barreras que haya entre ellas (entrelazamiento).

Estos comportamientos tan comprobados como la ley de la gravedad, son bombas para nuestras mentes acostumbradas a la realidad ordinaria.

Una idea fundamental de la física cuántica es que el observador crea la realidad que observa. Sin un observador no se puede asegurar que una partícula exista en un momento y lugar determinado. Si un grupo de seres humanos comparten una percepción de la realidad es porque poseen un órgano de interpretación similar, y un estado de conciencia equivalente.

Autores como el biólogo Bruce Lipton, el físico Amit Goswami o el neurólogo Jacobo Grinberg han sostenido que las personas que alcanzan estados de conciencia excepcionales pueden conseguir modificaciones de la realidad extraordinarias, en sí mismos y en otras personas.

La habilidad de las células para producir energía y el funcionamiento de las neuronas podrían explicarse mediante fenómenos cuánticos. Aunque la producción de energía a partir de la glucosa es un proceso básico en los organismos, la química clásica no consigue explicar la increíble velocidad a la que se producen las reacciones. La habilidad de las partículas cuánticas para estar en dos sitios a la vez ayudaría a entenderlo.

Según Luca Turin, biofísico del University y College de Londres, la acción de los neurotransmisores se explica por el flujo de electrones a nivel cuántico. Y no sería de extrañar-si suceden en el corazón de las neuronas- que tuviera relación con los desconocidos vínculos entre la conciencia y el cuerpo.

En palabras del revolucionario físico Amit Goswami:

“El mundo está constituido por posibilidades, no por eventos determinados, por lo tanto podemos elegir la salud sobre la enfermedad. Ni la enfermedad ni la sanación son enteramente objetivos. Las experiencias subjetivas y nuestras actitudes hacia ellas tienen un papel que desempeñar. A través de la creatividad, el “activista cuántico” aprende a cambiar la actitud que le lleva de la enfermedad a la salud, y de la salud ordinaria a la salud positiva”

Fuente: Claudina Navarro

martes, 30 de mayo de 2017

INTEGRIDAD.



 
  

“Si quieres que tus acciones sean mejores, empieza por mejorar tus pensamientos”

Integridad, algo que cada vez más reclamamos todos en las personas con las que interactuamos diariamente. El momento actual es un momento difícil para el ser humano, un ser humano que está cansado de ver que en numerosas ocasiones su esfuerzo no sirve de nada, que esta frustrado por no poder conseguir lo que anhela, que lleva sobre su espalda heridas no sanadas, que dentro de sí  convive con un dolor oculto, silenciado, y por ello reclama integridad.


Decimos lo que pensamos, porque la palabra tiene como requisito previo su pensamiento correspondiente, aunque éste a menudo sea inconsciente. Si uno cree que dice lo contrario de lo que piensa es que en realidad, en algún nivel de su mente lo está pensando. De la misma forma sucede con lo que “hacemos”, ya que nuestra mente establece conexiones directas entre los procesos mentales y las conductas.

 
NUESTROS PENSAMIENTOS SON GRANDES AVISADORES DE LO QUE ES Y VA A SER NUESTRA VIDA.

 
El carácter y en última estancia nuestro destino, están fuertemente condicionados por la calidad de ideas que circulan por la corriente mental, y finalmente, por la bondad del programa que ha sido instalado a través de tres factores claves: el código genético, el medio ambiente y las propias experiencias.

 
Observemos que no resulta difícil ser conscientes de la postura del cuerpo, es decir, saber cuál es la postura física que uno en cada momento adopta. Por ejemplo, si tenemos las piernas cruzadas, en qué posición tenemos las manos, en qué lugar del cuerpo sentimos tensiones etc. Por el contrario, no todo el mundo tiene el entrenamiento suficiente para ser conscientes de sus propios pensamientos y de sus actitudes más íntimas.

 
SIN EMBARGO, SI QUEREMOS CAMBIAR DE CONDUCTA, CONVENDRA PRIMERO HACERSE CONSCIENTE DEL PROCESO MENTAL QUE LA PRECEDE.

 
¿Cómo podemos erradicar pensamientos que no deseamos?

 
Simplemente, prestando atención a nuestros procesos mentales, observando el nacimiento  del pensamiento y las ramificaciones asociativas que conlleva.

Téngase en cuenta que la madre de todos los estados de ánimo es el pensamiento.

 
Detrás de una emoción de amargura o esperanza, ha circulado alguna idea que propicio dichos estados emocionales. De la misma forma, detrás de la violencia y de la palabra ofensiva, existe un cerebro que ha procesado amenazas.

Si una persona, queriendo modificar este tipo de respuestas conductuales, comienza por darse cuenta de la llegada de pensamientos indeseables, estará en condiciones de optar, tanto hacia la recreación de una idea más óptima como hacia la erradicación de la vieja idea tóxica.

 
El ser humano que es consciente de sus propios pensamientos no deseados, puede capacitarse para desviar la atención de los mismos y sembrar ideas de positividad y calma. Al cabo de un tiempo, sus conductas tendrán el sello de lo nuevos pensamientos, que a su vez, generarán otros hábitos, éstos a su vez conformarán un nuevo carácter y todo ello propiciara la construcción de otro destino.

 
Para poder cambiar un programa mental lo primero y más importante es ser consciente, es decir, darse cuenta de aquello que uno quiere modificar.

 
ATENCIÓN es la clave: Atención al pensamiento, atención a la palabra, atención a la acción.


El lugar propicio para los entrenamientos de dicha atención está en los pequeños momentos de la vida cotidiana. Cuando experimentamos perturbación, pongámonos en un estado de máxima atención, eso significa mantenerse alerta para observar qué proceso mental desencadeno la persida de la calma.


SI UNO APRENDE A EXAMINAR EL DIA YA VIVIDO, REALIZARA CAMBIOS SIN ESFUERZO HACIA CONDUCTAS DESEADAS.


ESA ES LA CLAVE, LA CITA A SOLAS CON NOSOTROS MISMOS DIARIAMENTE, PARA DESDE LA CALMA REVISAR LAS ACCIONES QUE HEMOS REALIZADO, VALORANDO CON OBJETIVIDAD LOS RESULTADOS, POTENCIANDO LAS ACCIONES CORRECTAS Y CAMBIANDO LAS QUE NO HAN SIDO CORRECTAS.

 

Fuente: Esteban Perez

miércoles, 17 de mayo de 2017

VENCER AL MIEDO





De todas las barreras que el ser humano pueda levantar para impedir su correcta evolución, posiblemente las más sólidas e indestructibles sean las barreras mentales.

 

Uno a lo largo de la vida actúa en numerosas ocasiones tras el miedo, los perjuicios, las creencias heredadas y la deformación de las ideas que se instalan en nuestra mente. Esas barreras se han levantado poco a poco, casi sin darnos cuenta. Y tras ellas nos hemos quedado escondidos al abrigo de cualquier peligro y a la sombra más absoluta.

 

Han hecho su estructura sin nuestro permiso y han diseñado muros sinuosos donde nos hemos ido recostando cuando los problemas aparecen. Tras ellos nos escondemos con la vergüenza, la timidez, la baja autoestima, el temor al qué dirán o la ansiedad de ser el centro de las miradas cuando quisiéramos estar en el anonimato.

 

Han crecido muchas veces porque así lo hemos permitido por influencia de otros y comodidad nuestra. Nos las han ido colocando, piedra a piedra, con el cemento de lo correcto y lo incorrecto, del bien y del mal por iniciativa de lo que entendían los que ayudaron a que dichas barreras creciesen. Y así de esta manera sin apenas darnos cuenta, las arrastramos pesadamente, cargadas a nuestra espalda.

 

No hay nada más peligroso que las barreras que nos impiden ser nosotros mismos y evolucionar en libertad.

 

Nada más poderoso que la imagen que se refleja en nuestro interior de cómo debemos actuar en la vida y que no encaja en  el modelo impuesto por la sociedad actual, donde nos muestran una realidad, que no se parece en nada a la que cada uno siente.

 

Y si en algún momento, os hemos armado de valor y hemos hecho intención de saltar nuestras barreras….nos ha invadido el pánico al imaginarnos en el otro lado de la orilla que no vemos, en ese otro mundo que queda fuera de nuestros límites.

 

Lo peor llega cuando nos las hemos saltado en alguna ocasión, porque a pesar de habernos sentido bien al ser nosotros mismos, los demás nos hacen sentir culpables de no haber hecho lo “socialmente correcto”, nos hacen (o mejor dicho), nosotros dejamos que nos hagan sentir culpables por hacer lo que nos dicta el corazón, por habernos atrevido a salir del rebaño.

 

Romper las barrearas de la mente cuesta mucho porque uno se imagina perdido, sin apoyos, sin tener una referencia clara que nos indique que es lo correcto.

 

Nos cuesta tomar conciencia que el bien y el mal sólo puede identificarse desde el corazón, y no desde los modelos establecidos por algo tan indefinido como lo que llamamos “sociedad”.

 

Tampoco pueden ajustarse dichos conceptos a la mentalidad de quienes nos educaron, con su mejor intención, pero a veces con nefastos resultados. Todos sabemos cuándo estamos haciéndolo bien y cuando dañamos a alguien, o a nosotros mismos.

 

Hemos de guiarnos por nuestra intuición y seguir el camino que nos indique nuestro interior, en un acto puro de sinceridad con nosotros mismos.

 

Romper barreras significa encontrarnos al otro lado con un YO desconocido, que nos dará paso al entendimiento y a la comprensión de la sencillez de vivir.

 

MERECE LA PENA INTENTARLO….NO LO DUDES.

 
Fuente: Esteban Pérez

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