lunes, 11 de diciembre de 2017

AGOTAMIENTO PSICOLOGICO


 

A veces nos derrumbamos por haber sido demasiado fuertes, por haber soportado demasiado, por haber estado disponibles durante demasiado tiempo, por haber asumido demasiadas responsabilidades… Cuando hay muchos “demasiados” en nuestra vida, es normal que suframos un profundo agotamiento psicológico.

El agotamiento psicológico suele ser un proceso lento, se va acumulando gota a gota sin darnos cuenta. El problema es que termina “estallando”, a menudo por situaciones sin importancia a las que en otras circunstancias ni siquiera les hubiéramos prestado atención. La gota que colma el vaso puede ser absolutamente cualquier cosa que nos ponga frente a frente con la imposibilidad de seguir adelante. Entonces nos desplomamos, literal o metafóricamente.


¿Qué es el agotamiento psicológico y cuáles son sus causas?

El agotamiento psicológico es un estado de extremo cansancio mental y emocional, que a menudo también se acompaña de la sensación de falta de fuerza física. Ese estado de desgaste extremo está provocado por un desbordamiento de los recursos emocionales y/o cognitivos. En otras palabras: no damos más de nosotros. A menudo se experimenta como una especie de inercia física y mental, una sensación de “pesadez” que envuelve el día a día.

Las causas del agotamiento psicológico son variadas, aunque en muchos casos se aprecia una constante: dar demasiado y recibir muy poco. El agotamiento psicológico aparece como resultado de una entrega constante y hasta desmesurada, ya sea en al trabajo, a los demás, a un proyecto que nos apasiona pero también nos consume, a los problemas cotidianos, a las tareas del día a día…

Al mismo tiempo, no recibimos prácticamente nada a cambio que pueda equilibrar la balanza. No podemos descansar y relajarnos lo suficiente, no pasamos tiempo de calidad a solas con nosotros mismos y no recibimos suficiente atención, cariño y comprensión de las personas cercanas. En práctica, es como si solo sacáramos energía de nuestro cajero emocional pero no nos preocupáramos por hacer ingresos periódicos.

En otros casos ese cansancio mental está provocado por demasiados cambios en muy poco tiempo, aunque estos sean positivos. Sin embargo, al ocurrir tan rápido, no podemos gestionarlos y nos sentimos desbordados. En estos casos, aunque aparentemente tengamos todo lo que deseamos, en nuestra mente tenemos encendido una especie de sensor que nos indica que algo está fallando.

 
Cansancio mental: Síntomas premonitorios del agotamiento 

1. Pérdida de energía. La sensación de agotamiento psicológico suele reflejarse primero a nivel físico, por lo que es normal que te sientas sin energías, incluso apenas te levantas por la mañana, de manera que cuando abres los ojos piensas que no podrás afrontar la jornada.


2. Irritabilidad. Uno de los síntomas más evidentes del agotamiento psicológico es el nerviosismo, la irritabilidad y la hipersensibilidad ya que pierdes el autocontrol. A la vez, comienzas a interpretar los estímulos como si fueran amenazas, lo cual te lleva a reaccionar poniéndote a la defensiva. 

 
3. Insomnio. A menudo detrás del agotamiento psicológico se esconden problemas no resueltos, que dan vueltas una y otra vez en tu mente, de manera que no te dejan conciliar un sueño reparador. 

 
4. Anhedonia. Incapacidad para disfrutar de los pequeños placeres de la vida, las cosas que antes disfrutabas ya no te animan, es como si de repente el mundo hubiera perdido sus colores. En algunos casos, puedes sentir como si flotaras en una especie de limbo lejano que te distancia de la realidad.

5. Pérdida de la motivación. Cuando estás extremadamente agotado, simplemente no encuentras la motivación para involucrarte en nuevos proyectos o hacer esas cosas que antes te apasionaban. Cualquier tarea te parece titánica y desarrollas una profunda apatía hacia el mundo. También suelen aparecer sentimientos de desencanto, desilusión y desesperanza.

 
6. Fallos de memoria. La atención es uno de los primeros procesos psicológicos que se afectan cuando estás agotado, lo cual también conduce a despistes frecuentes. Es probable que olvides los recados, que no recuerdes donde dejaste las llaves o que incluso te resulte difícil recordar qué comiste el día anterior. Esto se debe a que tu mente está demasiado saturada como para seguir procesando y almacenando información a nivel consciente. 


7. Lentitud de pensamiento. El agotamiento psicológico también afecta los procesos cognitivos, por lo que puedes percibir que piensas con mayor lentitud o que te cuesta muchísimo trabajo pensar. Lo que antes hacías rápidamente, te cuesta mucho más y a veces incluso te resulta difícil darle un sentido lógico a las ideas en la mente o seguirle la pista a un discurso largo. 

¿Quiénes son más vulnerables al agotamiento psicológico?

Todos podemos agotarnos psicológicamente, sobre todo cuando atravesamos situaciones de la vida particularmente estresantes, pero existen algunas características de personalidad que nos pueden hacer más vulnerables a ese agotamiento mental.

- Perfeccionismo. Las personas perfeccionistas, que se exigen mucho a sí mismas, terminan añadiendo un peso extra sobre sus hombros que a la larga representa más estrés.

- Dificultad para delegar. Las personas que quieren asumir todas las tareas, porque creen que los demás no sabrán hacerlas o no estarán a la altura, son más propensas a sufrir agotamiento psicológico debido a un exceso de responsabilidades.

- Sensibilidad extrema. Las personas que son muy empáticas e hipersensibles, son más propensas a sufrir un estado de agotamiento emocional debido a que a menudo asumen los problemas de los demás como propios, sin ser capaces de establecer una distancia psicológica de protección.

- Incapacidad para relajarse. A algunas personas, por las características de su sistema nervioso, les cuesta más relajarse y desconectar que a otras. Es como si su cerebro trabajara a mil revoluciones por minuto constantemente. Sin embargo, a la larga, eso termina pasando factura.

 
Remedios para el cansancio mental: Las 5 reglas a seguir

Cada quien debe hallar su propio remedio para el cansancio mental, lo cual significa que debes detectar qué está consumiendo tu energía y enfrentar ese problema, quizá desde una perspectiva diferente. Recuerda que a veces un cambio de perspectiva basta para cambiarlo todo, sin que nada cambie.

No obstante, he aquí 5 reglas generales que deberías seguir para lidiar con el agotamiento psicológico:

 
1. Descansa. Para ser eficaz y productivo, necesitas descansar. En la vida, es fundamental encontrar un equilibrio entre el trabajo y las obligaciones y el tiempo libre y el descanso. Asegúrate de encontrar el tiempo para relajarte, de manera que se convierta en un hábito cotidiano y puedas prevenir el agotamiento psicológico.

 
2. Prioriza. El día tiene 24 horas, aunque quieras no puedes alargarlo. Por tanto, debes aprender a priorizar teniendo en cuenta no solo las cosas que parecen ser urgentes sino también aquellas que más te apasionan y te brindan satisfacción. Llenar tu jornada con tareas que generan agobio y estrés también causa un profundo cansancio mental, por lo que debes asegurarte de encontrar un equilibrio.

3. Exígete menos. Sé un poco más realista, no eres un superhombre o una supermujer. A veces no pasa nada si te equivocas, si las cosas no salen perfectas o si las aplazas. Se trata simplemente de que no te añadas una presión innecesaria.

 
4. Sé compasivo contigo mismo. Se trata de relacionarte contigo mismo asumiendo una actitud más positiva y compasiva. Consiste en modular el discurso que mantienes contigo brindándote confianza y tranquilidad, en vez de recriminarte y criticarte duramente. Un discurso que añada más estrés y malestar se convertirá en el combustible que alimente el agotamiento psicológico.

 
5. Reencuéntrate. El agotamiento psicológico suele crear a nuestro alrededor una capa compuesta por preocupaciones, presiones, deberes, angustias y autoexigencias que, a la larga, hace que nos olvidemos de nosotros mismos. Por eso, es importante que encuentres un espacio para estar a solas contigo, unos momentos del día en los que simplemente respires con tranquilidad y conectes con tus necesidades, sueños y anhelos.

Jennifer Delgado.

domingo, 10 de diciembre de 2017

TOMAR CONCIENCIA




Tomar conciencia de uno mismo, significa manejar nuestra vida, no permitir que otros la manejen, significa tomar decisiones que nos hagan felices, no tomar decisiones para complacer o quedar bien con los demás, significa ejercer nuestra libertad respetando la de los demás en definitiva significa ser lo que hemos venido a ser “NOSOTROS MISMOS”.

Muchos seres humanos quieren entender su situación actual y sobre todo como pueden hacer los cambios necesarios en su vida, para sentirse bien. Creo que sería beneficioso para todos esos seres humanos tener plan personal bien definido, para monitorear su vida a diario.

Hay una palabra que siempre viene a la mente en todos los casos y es “TOMAR CONCIENCIA DE SI MISMOS” y para ello tienen que conectar con su nivel más elevado de conciencia, con esa parte sabía que va a tomar las riendas de sus vidas y hacer los cambios necesarios. Hacer consciente lo que está inconsciente, iluminando los rincones más oscuros del alma.

CONECTAR CONTIGO ES RESPIRAR CONSCIENTE, PENSAR CONSCIENTE, ACTUAR CONSCIENTE Y HABLAR CONSCIENTE, ES DECIR, USAR TODO EL POTENCIAL DE TU MENTE A TU FAVOR.

Estar consciente es saber a ciencia cierta quienes somos, conocernos y efectuar los cambios necesarios para activar mentalmente una nueva escala de valores (nuestra propia ley interna) que nos lleve a crear una realidad diferente a la que estamos experimentando ahora, retomando los conceptos de otras reflexiones, crear una “realidad alternativa” a la que estamos viviendo o experimentando ahora, más amplia, inclusiva, abierta, compleja, variable, dinámica, flexible y sobre todo integradora.

Para hacer posible esa conexión interna con esa sabiduría tenemos que generar una nueva forma de pensar (sabida es la frase “Si queremos resultados diferentes, debemos pensar de forma diferente”) en la situación que nos toca vivir, ese pensamiento que es energía va a mover en el campo cuántico de las posibilidades de realizaciones personales una energía diferente y va a atraer o crear también diferentes resultados que antes no los veíamos, porque simplemente no captamos esa onda de pensamiento nuevo, que nos libera de repetir siempre lo mismo.

Para conectarnos con éxito a nuestro propio poder personal de realización, tenemos que estar en el presente, y cuando digo presente me refiero a dejar de lado las distracciones cono pueden ser las preocupaciones que nos generan ansiedad y nos hacen experimentar un futuro incierto donde no podemos apreciar el resultado que queremos obtener. Y por supuesto dejar de revivir situaciones antiguas, dejar de vivir en el pasado y generar más dolor, angustia y depresión por lo que nos tocó vivir.

Es absurdo perder tiempo y energía en intentar cambiar algo que ya paso, y que ya no se puede cambiar, quedémonos con el conocimiento que nos aportó lo vivido y tomemos consciencia de que el futuro esta hacia delante, nunca detrás de nosotros.

Cuando nos situamos en nuestro presente, recuperamos toda la energía que estaba puesta en el pasado y en el futuro, y esa concentración en nosotros mismos nos va a permitir estar plenos para vivir la vida que hemos elegido vivir.

Para conseguir ese equilibrio energético y emocional, debemos dirigir el foco de atención consciente a la imagen del deseo que queremos lograr, también debemos hacerlo con la emoción válida y ajustada al pensamiento y al sentimiento que nos mueve y por supuesto poner toda nuestra atención a que nuestras acciones no dañen a nadie.

También es importante recuperar toda esa energía que dispersamos hacia afuera y concentrarla en nosotros, porque así construiremos nuestro destino de forma consciente, de lo contrario podemos crear de forma inconsciente lo que no queremos en nuestra vida.

Así que conecta contigo si quieres cambios en tu mundo exterior, conecta contigo su quieres cambiar tu vida, todo el poder está dentro de ti esperando que lo utilices, tú decides si lo usas en tu favor o en tu contra, tu eres el creador de ti mismo.

sábado, 9 de diciembre de 2017

TAURO 2018


 
 
TAURO.

Tauro es el segundo signo del Elemento Tierra. Esta simbolizado por un buey y su planeta regente es Venus.

El nativo de Tauro es racional y pragmático en ideas, para él es muy importante tener claras las bases materiales y económicas de su vida. De carácter conservador tiende a actuar siempre de la misma manera y, difícilmente cambia de opinión. Esto hace que en ocasiones parezcan lentos o perezosos, pero, en contrapartida también tienen una voluntad fuerte para alcanzar sus objetivos.

Cuando quiere algo puede llegar a obsesionarse hasta conseguirlo. Su familia es muy importante para él, aunque en sus relaciones suele ser posesivo y celoso.

TAURO 2018.

Este año Tauro tienes un objetivo muy importante: las relaciones con los demás, tanto a nivel personal, familia amigos, como con el trabajo. Es el momento de reflexionar y establecer una nueva filosofía sobre tus relaciones. Elegir con quién y cómo quieres relacionarte, y plantearte si tus ideales pueden materializarse, o si por el contrario son ideas, imaginaciones que te forjas mentalmente y que pueden ocasionarte problema con la pareja, trabajo etc.

Una etapa para revisar tus creencias y tus conocimientos, y será muy beneficioso para ti que te centres, que hagas las cosas con serenidad y meditándolas detenidamente, tienes que ser objetivo. Sería bueno que  ampliaras conocimientos que te sirvieran para conseguir una mejora laboral.

Urano entra en tu signo este año, aunque estará poco tiempo, este planeta siempre anuncia cambios y revoluciones que pueden empezar YA. Una de las facetas que puedes notar ante la fuerza energética de Urano si no sabes manejarla, son los cambios de humor, las discusiones y las críticas hacia las opiniones y conocimientos de los demás.

Pero Urano también tiene su parte muy positiva, es un planeta innovador, puede aportarte ideas originales y creatividad artística, ayudarte a desarrollar proyectos en grupo y también puedes obtener bienes materiales y económicos de forma inesperada.

En ocasiones es necesario que te des cuenta de cómo te relacionas con los otros, saber distinguir hasta dónde eres tú el que provoca determinadas situaciones, o si son los demás quienes interfieren en tu vida. No es fácil darse cuenta, ya que cada persona interpreta las cosas desde su punto de vista.

Es primordial que no pierdas tu centro mientras interactúas socialmente. Clarificar que persigue cada cual y como alcanzarlo puede ayudar a poner las cosas en su sitio.

Lo que tienes que tener en cuenta es que tu mundo está a punto de dar un giro, y cuanto más claras tengas tus ideas mejor.

Todo lo que suceda este año dependerá de tu mentalidad y tus relaciones personales. Apóyate en tu planeta regente Venus y expande su energía amorosa, seguro que así conseguirás lo que te propongas.

Con frecuencia los hábitos de las personas que tenemos cerca condicionan los nuestros, para bien o para mal, y para ambas partes. Evitar el estrés, las preocupaciones y buscar la tranquilidad mental debería ser una de tus prioridades. Estos últimos tiempos has podido verte envuelto en situaciones raras e inesperadas, ahora tienes que buscar mantener todo el control posible, intentando ver las cosas con una mente positiva.

En definitiva, has entrado en una fase decisiva para dar un nuevo enfoque a tus relaciones, una etapa para perseguir tus ideales. Bien enfocadas estas energías te permitirán crear nuevos vínculos. Un tiempo para crecer junto a los demás y realizar cosas estimulantes.

Es la ocasión perfecta para compartir, planificar a largo plazo y saber vivir el presente.

Feliz 2018

jueves, 7 de diciembre de 2017

ARIES 2018





AÑO 2018.

Falta poco para que el 2017 termine. Este año ha sido de verdaderos cambios, en todo el mundo y a todos los niveles. Nos hemos sentido zarandeados por acontecimientos que muchas veces nos han sobrepasado y nos han llevado a retirarnos a nuestro interior buscando respuestas, esas respuestas que antes estábamos buscando en el exterior. Todo tiene un propósito en este planeta de infinitas experiencias, y así ha sido como hemos avanzado este año que termina, como dando un gran salto cuyo impacto nos dejaba en ocasiones extenuados.

Ahora encaramos 2018 con más ímpetu, quizás nos encontremos con obstáculos pero sabemos que estamos preparados, que estamos en un momento a nivel cósmico donde todos tenemos que ayudar para que el Gran Salto Cuántico se realice y, que estando unidos lo lograremos. Así pues……

BIENVENIDO 2018.

ARIES


Aries es el primer signo del Zodiaco. Pertenece al primer decanato del elemento Fuego, por lo que su temperamento es impulsivo e independiente. Tiene tendencia a ser promotor, pionero, líder, guía etc. En definitiva sentir que es el primero, el mejor y el más rápido. Su impulso le lleva a conquistar batallas que lo mismo pueden ser mentales, físicas o emocionales la cuestión es que pueda alzarse con el triunfo.

La rutina, la tranquilidad no existe para Aries, siempre tiene que estar haciendo algo, aunque si el asunto se alarga demasiado suele cambiarlo por otro que le motive más. Le gustan más los desafíos y los nuevos proyectos que los asuntos consolidados.

En su evolución personal, muchas veces se embarca en proyectos de riesgo que pueden ser peligrosos, pero Aries no es muy consciente de estos peligros, sin embargo sí que le asustan los problemas físicos. En su trato con los demás es agradable, impulsivo e impaciente como un niño que quiere las cosas “ya”, de lo contrario se pone nervioso y puede enfadarse, aunque el enfado suele durarle poco.

Vamos a ver ahora que le indican los astros en este año 2018.

ARIES: Este año Saturno entra tu Casa X, donde permanecerá por espacio de unos dos años. Su encuentro con Plutón en esta Casa formara una tensión (cuadratura) que te impulsara y ayudara a efectuar los cambios necesarios, sobre todo en el terreno laboral, aunque también puede afectar a otras áreas de tu vida que estaban “estancadas”.

Tendrás que actuar con voluntad, perseverancia y la necesaria  madurez para sentar nuevas bases tanto en  lo profesional como en el ámbito social, estableciendo prioridades para ocuparte de lo más esencial.

Es un año muy importante para renegociar derechos y deberes con los otros. Un tiempo donde será imprescindible que realices un trabajo de introspección, tomando contacto con tu psique y con tu espíritu, alineando tus cuerpos para mantener vitalidad y energía.

Urano entrara durante unos meses en tu Casa II impulsando también cambios en tu vida que pueden ser en ocasiones imprevistos. Tenemos que recordar que la Casa II es la Casa de las finanzas, de los recursos adquiridos por ti misma, por lo que los cambios pueden ser de tipo económico. Esto hace que sea necesario que estés atenta ante los retos personales que se te pueden presentar y que tienes que afrontar sin miedo.

Vive cada situación como una experiencia que te ayudara a crecer. Es una etapa donde lo aprendido te hará tener la actitud necesaria para  desarrollar con éxito  tus decisiones.

Hace meses que estas teniendo la “necesidad” de cambiar de hábitos, tanto a nivel físico como a nivel espiritual. La unión con todo lo creado será importante para la catarsis que estas efectuando, a la cual te ayudara las energías de Júpiter situado en tu Casa VIII.

Este año te encontraras descubriendo nuevas facetas de tus emociones. Puede que comiences a valorar lo que das y lo que recibes a cambio, eso hará que profundices en la calidad de tus relaciones decidiendo lo que más interesa a tu evolución.

Tendrás que comenzar a dejar atrás tus miedos y las limitaciones que en ocasiones te paralizan, apartándote de relaciones que pueden resultar toxicas en cualquier sentido.  De no hacerlo podrías tener conflictos ya que puedes enfocar tus energías y tu atención en cosas que no sean reales, y aunque tienes que trabajar para conseguir tus sueños, deberás hacerlo con los pies firmes en la Tierra.

Es una etapa muy buena para cerrar o resolver satisfactoriamente asuntos que quedaron pendientes en el pasado.

Tienes que tener muy presente también las relaciones con tus familiares ya que pueden atravesar una etapa que te obligue a tener más responsabilidades. Cumple con tus proyectos y tus obligaciones sin agobiarte, intentando ser positiva y comprendiendo cuál es tu papel en estos momentos de tu vida.

Como podrás ver, en este tsunami cósmico que todos estamos viviendo tenemos que actuar con disciplina, con sentido de responsabilidad e intentando hacer las cosas de la mejor manera posible. La experiencia y la resiliencia serán claves para que puedas adaptarte a los cambios que se te vayan presentando, revisando estructuras, para dejar atrás todo lo que sientas que no sirve, que está desfasado.

Tu objetivo será establecer un puente  entre el pasado y el futuro que te lleve a conseguir tus objetivos.

Apóyate en tu sabiduría interior, en ese fuego de energía cósmica que te aporta su signo y mantente firme en tus creencias, reforzando la fe que tienes en ti.

Feliz 2018.

sábado, 2 de diciembre de 2017

HIPOCRESIA


 
Me gusta la gente autentica y directa, esa que si te extraña te busca, si te quiere lo expresa y si algo le molesta lo dice. Sin rodeos. Siempre he preferido las distancias honestas que las cercanías hipócritas.

Sin embargo, en el mundo hay personas hipócritas. Y tenemos que aprender a lidiar con ellas. La hipocresía es la inconsistencia entre lo que se dice y lo que se hace. De cierta forma, es una manera de esconder o reprimir los verdaderos deseos, pensamientos y emociones para adaptarse a las expectativas del entorno o sacar provecho.

Aunque quizá la mejor definición de la hipocresía proviene del político estadounidense Adlai E. Stevenson: “Un hipócrita es el tipo de persona que cortaría una secuoya, montaría un escenario y luego haría un discurso sobre la preservación de la naturaleza”

 

LOS 3 TIPOS DE HIPOCRESÍA


 

1. Duplicidad moral. Se refiere a las personas que citan continuamente motivos irreprochables pero en realidad no obran según esas reglas morales. Por ejemplo, una persona puede hablar continuamente de la importancia de ayudar al prójimo pero cuando llega el momento de tender la mano mira hacia otro lado.

2. Estandartes de doble moral. Se refiere a quienes son laxos a la hora de juzgarse pero aplican un duro rasero al juzgar a los demás. Es la clásica persona que puede ver la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el ojo propio.

3. Debilidad moral. Se trata de personas que entran en conflicto con sus actitudes debido a lo que se conoce como disonancia cognitiva. Por ejemplo, esa persona puede hablar de la importancia de ir a votar pero el día de la votación no acude a las urnas. En este caso lo que falla es el autocontrol, esa persona en realidad cree lo que dice, pero a la hora de llevarlo a la práctica no tiene la fuerza de voluntad suficiente, aunque no se atreve a reconocerlo públicamente, por lo que sigue dando lecciones morales.

¿Por qué las personas son hipócritas?

Es probable que en tu entorno conozcas a más de una persona hipócrita. Y también es probable que te preguntes cómo es posible que parezca no darse cuenta de la inconsistencia entre sus palabras y sus acciones.

La explicación a este fenómeno llega de la mano de la psicóloga Patricia Linville quien trabajaba en la Universidad de Yale y a mediados de 1980 acuño el término “autocomplejidad”. Su hipótesis es que mientras menos compleja sea la representación cognitiva del “yo”, más extensas serán las fluctuaciones del estado de ánimo y las actitudes de la persona.

En otras palabras, algunas personas tienden a percibirse desde una perspectiva muy limitada, por ejemplo, se definen a través de una serie de roles que desempeñan, de manera que piensan que son una “madre abnegada” o un “directivo de éxito”. El problema es que tener una definición de nosotros mismos tan limitada hace que seamos inestables psicológicamente y nos impide lidiar con las contradicciones propias de la complejidad, de la personalidad y del entorno.

Algunas personas dicen una cosa y hacen otra. Sus comentarios provienen de una representación del “yo” completamente separada del “yo” que actúa en otras circunstancias. En la práctica, las personas hipócritas solo intentan mantener inmune la identidad simple que han construido separando sus palabras de sus acciones.

En el caso de los políticos, por ejemplo, es usual que mantengan un discurso conectado con su “yo político” mientras hacen algo simétricamente opuesto en su “yo empresarial” o “familiar”. De esta forma logran salvar sus diferentes “yos”, porque no son capaces de integrarlos.

No todas las personas viven en ese estado de “desconocimiento hipócrita”. También hay quien aprende a sacarle partido a la hipocresía, sobre todo cuando se da cuenta de que seguir ciertas ideas no es práctico ni ventajoso. Estas personas no tienen problemas en proclamar algo y hacer justo lo contrario, si piensan que es más conveniente. Pero tampoco reconocerán su hipocresía ya que es demasiado doloroso y representaría un gran golpe para su “yo”, por lo que aducirán que han obrado movidos por las circunstancias.

5 comportamientos que delatan a las personas hipócritas.

1. Siempre están dispuestos a castigar a alguien. Su “elevado” rasero moral hace que siempre apunten el dedo acusatorio contra alguien, e incluso pueden estar dispuestos a humillar a esa persona públicamente. Se trata de una estrategia de compensación a través de la cual intentan centrar la atención en el otro para que no caiga sobre sus discrepancias y comportamientos.

2. Tienen un aura de superioridad moral. Las personas hipócritas suelen estar a medio camino entre el narcisismo y la superioridad intelectual. Su nivel de arrogancia puede hacer que cuando te relacionas con ellas te sientas como alguien de nivel inferior, inmaduro o no lo suficientemente bueno. Estas personas no dudaran en reprender cualquiera de tus acciones, palabras o actitudes.

3. Las reglas nunca se aplican a ellas. Las reglas y las normas existen, pero solo para los otros. Las personas hipócritas creen que como tienen un sentido innato del derecho y la moral, están por encima de la ley.

4. La culpa nunca es suya, siempre tienen una excusa a mano. Las personas hipócritas no suelen reconocer sus discrepancias y errores, incluso ante la evidencia. Estas personas no se disculpan ni admiten su responsabilidad sino que recurren continuamente a excusas. Para ellas, las circunstancias siempre son un atenuante, y los errores nunca son suyos.

5. Haz lo que digo, no lo que hago. Esta podría ser la máxima por la que se guían las personas hipócritas. Sus acciones casi nunca coinciden con su discurso. Esto se debe a que su principal motivación es quedar bien y cumplir con las expectativas.

¿Por qué nos molestan tanto las personas hipócritas?

La respuesta, o al menos una parte de ella, proviene de un estudio realizado en la Universidad de Yale. Estos psicólogos descubrieron que lo que más nos molesta de las personas hipócritas no es la inconsistencia entre sus palabras y sus acciones sino que sus proclamaciones morales son falsas y pretenden hacerse pasar por personas más virtuosas de lo que son.

En la práctica, no nos gustan las personas hipócritas porque nos decepcionan. De hecho, se ha comprobado que solemos  creer y preferir afirmaciones morales o que impliquen cierto grado de generalización para explicar los comportamientos. Por ejemplo, si una persona abandona un proyecto, preferimos la explicación “no tiene sentido gastar más energía” que “no quiero gastar más energía”. Por eso, cuando descubrimos la verdad nos sentimos más defraudados y engañados.

Esto significa que, en cierta forma, nosotros también contribuimos a que la hipocresía perdure a nivel social. De hecho, incluso en ciertas situaciones puede ser que nos hayamos comportado de manera hipócrita para intentar dar una mejor imagen de nosotros mismos.

Por eso, la mejor manera de luchar contra la hipocresía consiste en ser auténticos y comprender que dentro de cada uno de nosotros existen muchas contradicciones. No necesitamos cumplir las expectativas de los demás ni tenemos que convertirnos en predicadores de la moral. Vive y deja vivir.

viernes, 24 de noviembre de 2017

LA NUEVA TIERRA



 


Somos surfistas cósmicos montando ondas de vibraciones de amor en oscuros mares de destrucción.

 

Nos estamos transformando de adentro hacia afuera. Estamos siendo liberados de cadenas de opresión, cadenas de miedo y carnicería. Una purga global de energía negativa está en marcha.

 

Los secretos y las mentiras en que se basa nuestro mundo se están desmoronando, la verdad saldrá a la luz. A medida que nuestro mundo pasa por un lavado cósmico giratorio las manchas, la suciedad se aflojan, se aclaran, se limpian y se liberan.

 

Podemos hacer nuestra parte como ciudadanos activos por la igualdad y la paz. Podemos elevar nuestra propia vibración a través de opciones de vida pacíficas, exorcizando el estrés y el  miedo de nuestras vidas. Podemos anclar nuestra luz a Gaia al abrazar e integrar los disparadores de alta frecuencia de nuestro sistema de mente cuerpo y alma.

 

Podemos protegernos con mantras, el lenguaje utilizado como una herramienta para la curación y protección de la luz energética.

A pesar de los mitos, leyendas, visionarios y el actual clima geopolítico que predice tiempos apocalípticos, podemos cambiarlo todo. Las líneas de tiempo están en juego. No hay un mañana establecido, no hay un conjunto de caminos de piedra que deba ser pisado.

 

Estamos aprendiendo a manifestar. A medida que nuestro ADN se activa y nos desconectamos con planos superiores de existencia dimensional, aprendemos que nuestro verdadero poder es como co-creadores de nuestro propio mundo.

 

Esta sala de espera cósmica está llena de fallas técnicas, a medida que la Matrix se desactiva a nuestro alrededor. Nuestra realidad 3D gira y gira con la intención desviada de prevenir o distorsionar la divulgación. Nuestros sistemas de mente cuerpo y alma se transforman.

 

Podemos centrarnos en nosotros mismos. Podemos encontrar la paz interior, la quietud y la belleza en gratitud y gracia. Podemos curarnos a nosotros mismos y a los que nos rodean con intención enfocada, mantras, trabajo de energía y meditación. Podemos manifestar el mundo que queremos.

 

A través de la conciencia unificada, esto es posible.

 
Estamos en lo profundo de esta guerra para nuestras mentes de corazones y cuerpos. Estamos inmersos en esta transmutación cósmica de la oscuridad a la Luz. Nos estamos transformando a nivel celular. ¡Debemos notar algunos cambios!. Las actualizaciones requieren energía y tiempo para procesar.

La Matrix crea mucho drama y estrés. Para causarnos ansiedad constante y para mantenernos en un cambio vibratorio de miedo. Al haber sido mantenidos en la parte más baja del espectro de frecuencia universal, se nos impide acceder a espacios de quietud interior y paz.

 

 La energía estática puede dañar nuestros sistemas y causar bloqueos y obstrucciones, disminuyendo aún más nuestra vibración. La suciedad tiene que salir, necesitamos un borrón y cuenta nueva. Esta es una tarea transcendental. Así que vamos hacia adentro otra vez.

 

Restablecemos nuestros equilibrio, centramos nuestro sistema, nos realineamos y, al hacerlo, recordamos que el cambio viene desde adentro. Estamos aprendiendo como niños que podemos ser dueños de nuestra propia mente, nuestro cuerpo, nuestras vidas y nuestro mundo.

 

Exhalamos miedo e inhalamos amor. Nos protegemos con mantras, oración y meditación. Buscamos la guía de nuestro ser superior a través de la quietud y el autocuidado.

 

Este es un gran y aterrador tiempo para estar vivo.

 

Estamos aquí en el nacimiento de una nueva realidad, una nueva civilización y un mundo nuevo. Podemos ser instrumentales en este nacimiento como co-creadores de una nueva tierra, manifestando un alma pacifica, centrada y llena de amor a la vez.

domingo, 19 de noviembre de 2017

JUEZ Y VICTIMA


 

Los seres humanos somos animales domesticados. Antes de que naciéramos, el sueño del planeta ya existía, con todas sus normas, creencias y esperanzas. Un ser humano normal, puro, seria todavía libre, como lo fue en la infancia antes de la culturización, entre el año y medio y los tres años de edad, aproximadamente. Es entonces cuando ha desarrollado lo suficiente la mente como para comprender lo abstracto y controlar en buena medida el lenguaje para comunicarse con otros seres humanos.

Sin embargo, el proceso de educación todavía no ha tenido lugar. Este pequeño ser humano sigue su tendencia normal a jugar, explorar, reír y disfrutar de la vida. Casi todas las emociones del niño proceden del amor, es libre y vive el presente. No le preocupa el ayer, tampoco el mañana. Los adultos viven inmersos en el pasado, y están tan preocupados por intentar labrarse un futuro que eluden el presente.

El sueño espera para enseñar al niño pequeño como incorporarse al sueño del planeta. Nuestros padres, hermanos mayores, profesores, la escuela, la religión, la sociedad etc… contribuyen a mantener vivo el sueño a través de la culturización. Esta se impone con la recompensa y el castigo. Mama y papá nos domesticaron del mismo modo que los domesticaron a ellos. Nos introdujeron a los conceptos del bien y del mal  con recompensas para el uno y castigos para el otro.

Por lo general, cuando se nos castiga sentimos que es injusto y nos rebelamos. Eso abre una brecha en nuestra mente, y el resultado de esa herida es que producimos veneno emocional, no físico. Y ese veneno emocional llega a nuestra mente. El miedo aparece y dirige a partir de ese momento nuestro comportamiento y nuestra mente. Tememos al castigo y también tememos no recibir recompensas. Esta se entiende como una señal de aceptación, luchamos para merecerla ante nuestros padres, nuestros profesores y amigos y ante la misma sociedad.

Mientras crecemos, estamos sujetos al juicio de otros y a las polaridades que nuestra sociedad apoya, como lo correcto e incorrecto, lo bello y lo feo. Y pronto empezamos a emitir nuestros propios juicios. La culturización se vuelve tan férrea que ya no necesitamos a nadie para la tarea porque la asumimos por nosotros mismos, castigándonos y recompensándonos de vez en cuando.

Existen tres componentes en nuestra mente que participan de modo activo en ese proceso de autodomesticación. El Juez es la parte de nuestra mente que juzga lo que hacemos y lo que no hacemos, lo que sentimos y lo que no sentimos, y también todo y a todos. La Victima recibe el veredicto y el Juez suele hallarla culpable. La parte Victima de nuestra mente se siente indigna y merecedora de castigo.

La tercera parte de la mente que participa en la emisión de juicios es el sistema de creencias que nos han enseñado y que incluye todas las normas de como soñar nuestra vida. El sistema de creencias es una especie de constitución o de libro sagrado donde todo lo que creemos sin discusión constituye nuestra verdad. En todas las familias se transmite algún libro de este tipo, el Juez y la Victima están siempre presentes, con independencia de la corrección o incorrección del sistema de creencias que hemos aprehendido.