viernes, 22 de septiembre de 2023

SI TU SIGNO ES LIBRA



LIBRA: 23 DE SEPTIEMBRE AL 22 DE OCTUBRE

ZONA DEL CUERPO: PARTE INFERIOR DE LA ESPALDA

Libra inicia la segunda mitad del ciclo zodiacal. La primera mitad de Aries a Virgo, forjaron el yo. Ahora entramos en Libra, con la base necesaria para zambullirnos en el otro, y para hacerlo sin perdernos en el medio, porque no está terminado nuestro desarrollo sino que continua en una nueva dirección; una dirección que nos pide, con todos nuestros deseos, sueños y esperanzas, que acomodemos  a los demás de un modo que tenga sentido. Es como caminar por una delgada cuerda y preguntarse dónde acaba uno y comienzan los demás. Exige equilibrar muchas balanzas de la verdad, tarea que ha venido a hacer amablemente el signo de Libra.

La espalda es la zona del cuerpo que se extiende desde el borde de la pelvis hasta la base del cuello. Aunque la recorre la columna vertebral y la mayoría de los músculos ocupan todo su ancho y largo, normalmente se consideran dos subzonas en la espalda: la superior y la inferior. En la parte superior tenemos a Leo, y es la parte relacionada con la columna dorsal o torácica. La parte inferior contiene la columna lumbar, y es la zona relacionada con Libra.

La zona lumbar es distintiva por sus vertebras grandes. Es necesario ese tamaño para sostener todo el peso de arriba, de la cabeza, el cuello, los brazos y la espalda, y equilibrar los movimientos del tronco. Para esto la espalda tiene su propio mecanismo de soporte, como los discos intervertebrales, situados entre vértebra y vértebra, para absorber los golpes, y un sistema de ligamentos para la estabilidad.

También hay músculos profundos que mantienen en su lugar las vértebras los discos y los ligamentos, entre ellos los erectores de la columna y los transversos espinosos. Estos estabilizadores profundos sostienen toda la estructura de la espalda y soportan su función; son los que mantienen dinámicamente la espalda "derecha" cuando uno se sienta en un taburete (sin respaldo).

La columna lumbar es estable, pero también móvil, y una mayor movilidad tiene por consecuencia una mayor susceptibilidad a lesiones, en especial si no damos a la espalda lo que necesita para funcionar bien. Si los músculos y articulaciones están débiles, o mal sostenidos por el abdomen, no pueden equilibrar todo lo que llevan encima. Y equilibrio es el nombre de la principal actividad de Libra. Si no somos capaces de equilibrar nuestro peso, ¿Cómo vamos a equilibrar eficazmente el de otros?

Saber equilibrar a otros comienza por saber equilibrarse uno. Al fin y al cabo, cuando nuestro Libra interior está equilibrando el peso del mundo, nos conviene que lo haga a partir de la estabilidad. Si no, un día uno podría levantar una caja, y paf, se le fractura la espalda. Aunque podría parecer que esto fue un accidente repentino, podría haber llevado tiempo preparándose. Las estructuras que rodean las vértebras lumbares han perdido poco a poco su equilibrio natural, pero sin duda esto ha tardado su tiempo.

La clave para establecer el equilibrio interior la da por lo tanto el conocimiento de que el equilibrio no es un punto finito o estático en el tiempo o el espacio; que existe  dentro de cualquier espectro dado y se manifiesta en las decisiones que tomamos continuamente (esos microajustes), en las proporciones que nos convienen, que nos dan resultado. Y podemos acceder a este equilibrio invocando nuestra sensibilidad Libra.

Aunque la constelación de Libra, está en el cielo, el signo nos ofrece un recordatorio terreno de que hay balanzas invisibles colgando a nuestro alrededor. Desde las exigencias del trabajo y cuidado personal a las raciones de verduras o postre, para equilibrar los platillos de estas balanzas necesitamos la intervención de nuestro Libra interior, para saber qué platillo necesita más peso, más enfoque, más tiempo y más atención. 

El Libra interior de cada persona está llamado a equilibrar su balanza. Sin duda, a veces el péndulo se mueve hacia uno de los organismos o poderes, pero no se queda ahí mucho tiempo. La naturaleza del péndulo es balancearse entre los extremos de un espectro y hacer pasar su equilibrio por el medio y lo mismo vale para nosotros.

Aunque para el péndulo la fuerza equilibradora es la gravedad, tenemos a nuestro Libra interior para guiarnos hacia una armonía fluctuante que nos convenga; una capacidad interior que no sólo nos ayuda a encontrar y mantener el equilibrio sino también a hacerlo de una manera coherente con nuestra verdad interior.

Pero al acceder a una verdad superior hay que ponerla al nivel de la persona para que pueda vivirla como verdad personal; si no, no puede efectuar un cambio. Y eso puede ser difícil. Porque, aun siendo una verdad imponente, dominante, se entiende de tantas maneras como son sus buscadores, incluso dentro de uno mismo. Cada lado de una historia presenta su propia versión de la verdad, y Libra las ve todas. Esa parte nuestra sabe que ni uno ni otro lado tienen razón, sino que todos son válidos simultáneamente y todos deben respetarse en el mayor grado posible.

La clave está en mantenernos en contacto con nuestro verdadero Libra, aun cuando esté en contradicción con otros.

En el interior y en el exterior, Libra está aquí para equilibrar las muchas verdades del mundo y de un modo amable. El enfoque fundamental de Libra está en las sociedades y relaciones, en el tú o el nosotros, que no en el yo. Y la lección de esta energía es procurar que nuestro Libra no pierda su integridad con las necesidades de todo el mundo. Muchas veces puede resultarle más fácil encubrir su verdad, o no defenderla, para mantener la paz.

Puede ocurrir, que sin darse cuenta opte por dejar que la superficialidad dirija sus palabras y obras. Entonces se eleva de rango o categoría en el trabajo no porque viva su verdad interior sino porque satisface las apariencias y expectativas. Al hacerlo incluso podría disfrazar sus opiniones con mentiras piadosas, no decir nunca no y sonreír con el barniz de falsa amabilidad, todo por hacer felices a los demás.

Pero eso sólo puede durar un tiempo; complacer es cansador, en especial cuando tu lado Libra complace a todo el mundo menos a ti. Así pues, es probable que nuestro Libra llegue a un punto en el que se sienta agotado, fatigado y, en general, desequilibrado. Incluso podrían presentarse problemas físicos para inducirlo a reequilibrarse. Es decir, Libra necesita redescubrir la columna que lo sostiene.

Si los músculos de la espalda están tensos, es posible que Libra esté aferrado a las estructuras de sostén como si en ello le fuera la vida. Es posible que sus rutinas de cuidado de sí mismo sea muy rígidas, muy limitadas, o que se basen en verdades de las que está tan convencido que se han convertido en dogmas. Es decir, se apoya tanto en ellas que lo limitan a una sola cosa cuando necesita un margen más amplio.

Entre las manifestaciones físicas de un Libra que se resiste podríamos tener:

Tensión o rigidez en los músculos de la parte inferior de la espalda.

Calambres o espasmos musculares

Movilidad limitada

Postura rígida de la espalda

Dolor agudo al hacer movimientos repentinos

Otras: Desequilibrio renal o suprarrenal (en conformidad con el acto equilibrador de Libra, tenemos dos riñones y dos glándulas suprarrenales, situados al interior de la parte inferior de la espalda).

Libra es el séptimo signo del ciclo zodiacal. A su energía le atañe equilibrar. Ya sea tu verdad, su verdad o la de la sociedad. Libra honra amablemente la autenticidad de todos.

Si tu naturaleza Libra complaciente inclina la balanza hacia el lado demasiado limitado o hacia el demasiado complaciente, podrías experimentar diferentes síntomas en la parte inferior de la espalda (por ejemplo, dolor, tensión muscular).

Equilibra a tu lado Libra interior con preguntas, ejercicios y actividades que centren la atención en la parte inferior de la espalda.  Hazlo para sintonizar y equilibrar tus necesidades de cuerpo, mente y espíritu.

     

domingo, 17 de septiembre de 2023

EL PERFUME DE LOS PLANETAS




Cuál es el perfume de cada planeta


SOL

El Sol está relacionado con la vitalidad, la autoexpresión y la autoconfianza, así como el poder personal. 
Los aromas asociados al Sol suelen ser cálidos y radiantes, como el ámbar, el sándalo y el incienso.
Estas fragancias pueden ayudar a fortalecer la autoestima y la determinación. Se las considera cálidas y reconfortantes. Además, se utilizan en rituales para el Sol el azafrán y el laurel, árbol consagrado a Apolo, una deidad solar.
Los domingos son los días del Sol y sus colores el amarillo y el dorado.

LUNA

La Luna está conectada con las emociones, la intuición y la sensibilidad. Es la transmisora de las fuerzas de los astros a este mundo. Le pertenecen la manzanilla y todas las plantas aromáticas de color blanco; las hierbas alimenticias y medicinales como la canela y el jengibre; y todo lo que tenga humor frío, húmedo e insípido.
Los perfumes lunares suelen ser suaves y delicados, como la flor de loto, el lirio y el almizcle blanco. Promueven la intuición y la calma emocional. Su día es el lunes y sus colores el blanco y el plateado.

MERCURIO

Mercurio está relacionado con la comunicación, la mente y la agilidad mental. Los aromas mercuriales suelen ser frescos y estimulantes, como la lavanda, el eucalipto y el limón. Estas fragancias pueden ayudar a mejorar la claridad mental y la comunicación efectiva. El día de Mercurio es el miércoles y sus colores son las mezclas.

VENUS

Venus se asocia con el amor, la belleza y la sensualidad. Los perfumes venusinos suelen ser dulces y seductores, como la rosa, la vainilla y el jazmín, pero todos los aromas dulces, agradables y suavemente florales se asocian a Venus.
Estas fragancias pueden atraer el romance y mejorar la autoestima. También se utilizan para promover la armonía. El mejor día para conectar con Venus es el viernes, sus colores son suaves, los tonos pastel y los rosados.

MARTE

Marte representa la energía, la pasión y la acción. Los aromas marcianos suelen ser picantes y vigorizantes, como la sangre de dragón, la mirra o la pimienta. Estas fragancias pueden ayudar a aumentar la motivación, la determinación y la combatividad. 
Los martes son los días consagrados al dios de la guerra, Marte, y su color es el rojo.

JÚPITER

Júpiter está relacionado con la expansión, la abundancia y la sabiduría. Sus perfumes suelen ser cálidos y ricos, como el sándalo, el cedro y la mirra. Estas fragancias pueden inspirar la confianza y la generosidad.
También se asocia a Júpiter la canela, que atrae la buena suerte y la prosperidad. La madera de aloe o el palo santo también pueden utilizarse como aromas de Júpiter, ya que tradicionalmente el planeta está asociado a la madera.
Los jueves son sus días y, por lo tanto, el mejor día para emprender cuestiones asociadas al planeta; sus colores son el añil y el azul. 

SATURNO

Saturno representa la disciplina, la responsabilidad y la estructura. Los aromas saturninos son los malos olores, o suelen ser austeros y terrosos, como el vetiver y el ciprés. También se incluye el pino, que se considera purificante y protector. Estas fragancias pueden ayudar a promover la concentración y la estabilidad. Se utilizan para eliminar obstáculos y bloqueos. Los sábados son los días consagrados al planeta Saturno, los colores los oscuros (como el negro) y los amarillentos envejecidos por el tiempo.

URANO, NEPTUNO Y PLUTÓN.

Estos planetas no eran conocidos en la antigüedad y por lo tanto no tienen días no aromas asignados por la Tradición, se asocian con aspectos llamados transpersonales. 

sábado, 16 de septiembre de 2023

CUATRO SEÑALES....



CUATRO SEÑALES DE QUE TE HAS PERDIDO A TI MISMO

Mantener una relación sana con nosotros mismos es esencial para nuestro bienestar. Por ello, te mostramos algunas señales de alerta que pueden indicar que estás descuidando este vínculo importante.

¿Cómo está tu relación contigo?

Seguramente esta sea una pregunta que pocas veces te has planteado. Y es que, pese a que nos preocupamos por cuidar nuestros vínculos con otros, muchas veces descuidamos el que mantenemos con nosotros mismos. Por ello, vamos a enumerar las principales señales que pueden ayudarte a identificar que te has perdido a ti mismo.

Hay que tener en cuenta que el auto-respeto, el cuidado y la compasión hacia uno mismo son esenciales para nuestro bienestar y nuestra salud mental. No obstante, todo amor que se descuida puede caer en la infidelidad, incluso el propio. Por tanto, es necesario revisar esta importante relación y asegurarnos de que se mantenga sana.

Nunca te priorizas

Una de las señales más claras es el hecho de no elegirte nunca primero cuando hay que escoger. Por ejemplo, pospones tus propias obligaciones y tareas por ayudar a otros a cumplir con las suyas e incluso renuncias a tu tiempo de descanso para satisfacer los deseos, necesidades y favores que otros te piden.

Así, todo lo relacionado contigo queda en último lugar. No dudas en ceder ante los gustos y preferencias de los demás, olvidando tu propia opinión. Y, en definitiva, de algún modo te parece más relevante ser servicial con los demás que leal a ti mismo y a tus necesidades.

Deseas agradar

Es evidente que, como seres sociales, todos deseamos agradar a las personas que nos rodean. Sin embargo, cuando te has perdido a ti mismo, lo haces incluso si es necesario pasar por encima de ti.

De este modo, accedes a planes y actividades que no te gustan ni apetecen solo para ganarte el favor de los demás. Te resulta realmente complicado decir “no”, pues temes, al hacerlo, perder el amor o la aprobación del otro. Así, es posible incluso que caigas en comportamientos contrarios a tus propias  convicciones y valores si otra persona te lo pide.

Pides perdón sin ser culpable

Un comportamiento muy común en quien se ha perdido a sí mismo es el de pedir perdón aun siendo consciente de que no ha hecho nada mal. La persona sabe que no ha obrado de forma incorrecta; sin embargo, el temor al conflicto, al rechazo, el miedo al abandono le impide defender su postura.

De este modo prefiere disculparse y aceptar la responsabilidad de una discusión de la que no es culpable, solo para reducir la ansiedad. A sus ojos, el enfado del otro es una alerta de que este puede irse o retirarle su afecto, por lo que es necesario acabar con ese enojo aun si esto supone humillarse a sí mismo.

Reclamas constantemente

Por último, podría parecer que reclamar es una actitud de alguien cargado de autoestima y capaz de expresar lo que desea. Sin embargo, los reclamos no son sinónimo de comunicación asertiva. Exponer lo que se opina y se necesita de forma calmada y respetuosa es adecuado. No obstante, cuando nuestras relaciones se basan en pedir constantemente a los otros que cubran nuestras necesidades, algo anda mal.

Si mantienes vínculos en los que sientes que no se te corresponde de forma recíproca, pregúntate ¿por qué sigues en ellos? De igual manera, reflexiona acerca de si tus expectativas respecto a las relaciones están ajustadas o son irreales.

En cualquiera de los casos, existe de fondo una carencia de amor propio y autocuidado; cuando reclamas, buscas que los demás te den aquello que te falta de ti mismo. Y te falta porque hace tiempo que dejaste de estar para ti.

Si te has perdido a ti mismo, recupérate

Así, si te ves reflejado en las anteriores señales es probable que te hayas descuidado más de la cuenta. Por eso es momento de que te hagas consciente de que la relación contigo mismo es la más importante de todas las que puedes mantener y de que empieces a cuidarla con mimo y respeto.

No es sencillo abandonar el hábito de agradar y complacer a otros. De manera especial cuando nuestra autoestima no está fortalecida. Sin embargo, con perseverancia, cada pequeña acción nos llevará a recuperarnos. Empieza a priorizarte, a escucharte y a defender tus derechos y opiniones. Actúa según tus valores y no temas ser abandonado, pues no hay nada más doloroso que perderte a ti mismo.

 

Elena Sanz

sábado, 9 de septiembre de 2023

ANHEDONIA



Aunque supuestamente lo tengan todo para ser felices, las personas que sufren anhedonia no encuentran aliciente en nada y ven pasar los días sin aprovecharlos como les gustaría.

El término “anhedonia” se acuño a finales del siglo XIX juntando el prefijo griego an-(falta de) y el sustantivo hedone (placer). Desde la psiquiatría y la psicología, se define la anhedonia como la incapacidad para experimentar placer y disfrutar de actividades o situaciones que, supuestamente, deberían ser gratificantes.

En la actualidad, este concepto se utiliza para describir la sensación de tener todo lo necesario para ser feliz (pareja, trabajo satisfactorio, amistades, familia, etc.), pero, sin embargo, no ser capaz de disfrutarlo.

ANHEDONIA: SIGNIFICADO Y SU RELACIÓN CON LA DEPRESIÓN.

La anhedonia puede aparecer como un síntoma, además de en personas que sufren depresiones severas, en trastornos del espectro bipolar, así como en trastornos del estado del ánimo como la distimia (periodos prolongados de tristeza).

Aunque no se puede identificar directamente la anhedonia con la depresión, sí que es un criterio importante para su diagnóstico, ya que la mayoría de las personas con depresión sufren esta incapacidad para disfrutar de su vida.

Para el diagnóstico de la depresión son necesarios otros síntomas añadidos, pero la anhedonia puede ser también una señal de alerta que debe activar las alarmas para trabajar sobre ella y evitar el agravamiento de los síntomas.

ANHEDONIA: CAUSAS DE LA DIFICULTAD PARA DISFRUTAR

En una primera aproximación, las personas que la sufren describen la anhedonia como una extrema desconexión con su capacidad de disfrutar. No logran disfrutar de las cosas que anteriormente sí les emocionaban y estimulaban.

Cuando en terapia indagamos sobre esta idea, solemos encontrar un problema aún más profundo que subyace a la anhedonia: la desconexión emocional. Estas personas no solo pierden la capacidad de disfrutar, sino también la de identificar y expresar sus propias emociones.

En consulta, muchas personas lo describen como “vivir como un zombie que ni siente ni padece”

Para tratar de comprender el origen de este problema, debemos comenzar por la primera infancia. Ningún niño nace con anhedonia,, más bien ocurre lo contrario. Los bebés y los niños, cuando no tienen interferencias externas, saben disfrutar profundamente de sus pequeñas experiencias diarias.

Solamente cuando crecen y comienzan a descubrir que los adultos tienen ciertas expectativas sobre ellos y que deben comportarse de cierta manera para ser aceptados o para no ser castigados, comienzan a prestar más atención a los demás que a ellos mismos.

Ante todas estas situaciones de presiones externas, carencias emocionales o malos tratos más o menos sutiles, surgen patrones de adaptación que implican una desconexión de las propias emociones para adaptarse a las expectativas y demandas de los demás.

El niño o la niña aprenden a esconder sus emociones y deja de escucharse a sí mismo porque hay una  necesidad más urgente, procurarse la aceptación y el cuidado de los mayores para sobrevivir.

Mientras es pequeño, esta adaptación tiene unos beneficios inmediatos. Quizá le regañen menos, le hacen más caso o consigue evitar las palizas de su padre, pero a largo plazo, el niño perderá la conexión consigo mismo, con sus interesas y con su capacidad para disfrutar.

ANHEDONIA: CÓMO RECUPERARSE A UNO MISMO

Más que centrarnos en “salir de la anhedonia” como si fuera un enemigo o una enfermera contra la que luchas, debemos centrar el trabajo en la recuperación de la conexión con uno mismo y con las propias emociones.

Este es un trabajo complicado, ya que suele ocurrir que ese “yo mismo” está enterrado bajo capas de sometimientos y adaptaciones a los demás, pero no es imposible. A pesar de las dificultades, siempre se puede lograr salir de este pozo de desinterés y apatía.

Será necesario trabajar desde todos los frentes posibles. Por un lado, resulta imprescindible la terapia psicológica y el apoyo psiquiátrico cuando sea necesario, pero también hay que apoyarse en el cuidado de la alimentación, potenciar el ejercicio físico, recuperar intereses o aficiones abandonadas, y cualquier actividad que implique dejar de preocuparse por las reacciones de los demás y potencie el autocuidado.

Resulta necesario sustituir el viejo patrón de dependencia y sometimiento a los demás por la nueva costumbre de escuchar a las propias emociones e intuiciones.

ANHEDONIA: EL TESTIMONIO REAL DE FELIPE

Cuando Felipe me contacto por primera vez, lo hizo escribiéndome un escueto mensaje de WhatsApp “no hay luz”. De esta forma, me describía su vida dentro de la oscuridad. Felipe se sentía apático, desmotivado, sin esperanza.

Tras una semana de intercambiar mensajes, Felipe vino a consulta para comenzar su trabajo en terapia. Cuando indagamos en su pasado, Felipe recuperó la memoria de su vida junto a un hermanastro maltratador que descargaba siempre su rabia en el pequeño.

Felipe, intento resistirse a los abusos todo lo que pudo, pero llego un día en el que no pudo más y para evitar sufrir más se desconectó de su dolor. De esta forma, logró sobrevivir, pero, unos años después, al formar su propia familia y afrontar el cuidado de su propio hijo, Felipe se rompió, perdió las ganas de vivir, sus fuerzas y su esperanza.

En terapia, trabajamos para que Felipe pudiera conectar con sus propias emociones y sensaciones. Fue un trabajo duro y laborioso, que llevó su tiempo de asimilación y sanación del daño sufrido. Sin embargo, a pesar de las dificultades, Felipe, poco a poco fue sanando y recuperando sus ganas de vivir.

Ramón Soler

 

lunes, 4 de septiembre de 2023

SI TIENES TU LUNA EN VIRGO

 


LUNA EN EL SIGNO DE VIRGO

En Virgo se combina el elemento tierra con la cruz mutable. La tierra ofrece una cierta resistencia al cambio, esto para la Luna significa ocuparse de lo material y del mantenimiento de la existencia física y trabajar hasta que todo, incluso el mínimo detalle, esté en orden.

Las personas con la Luna en Virgo se sienten a gusto en el trabajo, son excelentes trabajadores del detalle y tienen sentimientos de culpabilidad si no han podido acabar algo. Son personas prácticas y eficientes pensando siempre en terminar de la mejor manera posible tanto su trabajo como sus quehaceres domésticos.

Es una  Luna “servicial” que enseguida se da cuenta de cuando algo está fuera de orden. Normalmente las personas con la Luna en Virgo son agradables con sus semejantes, siempre se comportan de forma útil y gustosamente “ofrecen el brazo” a los demás.

Las Lunas Virgo saben perfectamente lo que les hace bien a los demás, y lo que les perjudica. Tienen aptitudes para las profesiones de terapeutas y de curación. Hacen todo lo necesario para que la salud se mantenga en equilibrio o se restablezca. Se sienten completas cuando pueden ayudar a los demás, pero también pueden desarrollar el denominado “síndrome de ayuda” cuando no saben poner límites.

En el amor, estas personas están orientadas a lo práctico y a la realidad de la existencia. Se sienten felices y afortunadas cuando lo tienen todo ordenado para la persona amada y cuando pueden  cuidar de la casa y llevar a cabo su trabajo diario y su existencia. Para estas personas, esto es una expresión de amor.

Virgo es un signo de trabajo servicial que tiene la tarea de mantener el mundo en orden. La voluntad de ayuda llevada al extremo puede estar relacionada con una motivación egoísta. En ese caso, mediante el propio rendimiento se pretende demostrar al entorno el propio valor y la propia bondad. Si el entorno no valora su trabajo, entonces sufren una crisis emocional y acusan al entorno de ingratitud.

En el plano material, Mercurio rige sobre el yo emocional. Debe recordarse que Mercurio rige a Géminis y le proporciona al yo emocional una especial capacidad analítica, en Virgo, esta capacidad es más práctica que mental. Esta es la diferencia entre aire y tierra. Así pues, la Luna Virgo puede analizar los propios sentimientos y también los de los demás. En los asuntos emocionales se irritan con facilidad, la más mínima transgresión o muestra de imperfección perturba el flujo armónico de sus sentimientos.

Una persona con la Luna en Virgo puede llegar a analizar y criticar tanto el mundo emocional que al final, prácticamente, no quede nada de sentimiento.

Se toman muy en serio las reglas, la limpieza, las prescripciones, y en cambio no el sentimiento de amor. Lo que no se adapta a su pequeño mundo es criticado y apartado. También tienen miedo de que su orden pueda descomponerse.

Con la Luna Virgo se alternan los sentimientos de superioridad (presunción) y de inferioridad, con su obsesivo sentido crítico, se elevan por encima de los demás y, en el servicio, se vuelven sumisas. Por eso, a veces, atraen a personas más fuertes que abusan de su entrega. Entonces se defienden con medios erróneos, reaccionan con gritos, críticas, reproches e insultos, esto no les trae ni el amor ni el reconocimiento que desean, sino más rechazo.
En esta situación, somatizan y tienen molestias físicas, con lo cual esperan recibir amor y dedicación por parte del entorno. A menudo se trata de enfermos hipocondríacos que todo lo critican y para los que nada se hace bien.

Otras personas se preocupan interminablemente por asuntos o cosas con las que no tienen nada que ver. Esto ocurre porque les cuesta trabajo delimitarse ante el sufrimiento de los demás y, debido a su sensibilidad comparten el sufrimiento. Algunos incluso asumen las enfermedades de los demás. La empatía y la comprensión son virtudes muy deseables pero una Luna Virgo debe tener cuidado de no perderse a sí misma en ello.

La capacidad de servir en lo material, de evitar todo lo peligroso y de mantener el justo orden y salud degenera hasta la negación de lo vivo. Entonces tiene lugar la crisis de transformación, la cual catapulta a Virgo hasta el signo  opuesto Piscis, hacia el desorden, el caos, la falta de sentido en donde finalmente nace la Luna como regente esotérico.

Superación.

Si  la crisis emocional no se produce, solo se ve lo negativo de la vida, lo que puede llevar al borde de la capacidad de supervivencia. La envergadura de la crisis se extiende por el eje de existencia (Virgo/Piscis), desde la existencia física hasta el espacio infinito de amor eterno. Todo lo  pasado pierde sentido, se disuelve. Todos los mecanismos de defensa, las medidas de seguridad y previsión ya no sirven, desaparecen en la nada. Es un proceso de muerte y renacimiento parecido al que experimenta la Luna  Escorpio, pero en este caso de Virgo, va hasta las raíces del ser.

Aquí, en lo más profundo, se trata de ser o no ser. La tendencia a la disolución del signo de Piscis traspasa la frontera en donde las cosas materiales a las que el yo lunar se ha agarrado, son  eliminadas. No queda más que el amor.

La Luna Virgo trasformada entra en contacto con el mundo trascendental, una nueva experiencia irrumpe en su conciencia. Desde espacios cósmicos desconocidos, desde otras dimensiones fluyen sobre ella energías que la reaniman y la capacitan para sanar.

Así como antes la Luna Virgo tenía miedo cuando se sentía rodeada de energías extrañas, ahora crece en ella la confianza en su propio guía interno y en sus fuerzas de sanación. Estas fuerzas curativas despiertan y al mismo tiempo refuerzan a la Luna como regente esotérico de este signo.

Ahora es la Luna Virgo la que verdaderamente nutre y guarda la vida, el principio del amor que mora en el interior, permitiendo llevar amor y felicidad allí donde reside el sufrimiento. Las capacidades analíticas de Mercurio se emplean en realizar el adecuado diagnóstico y sanación de enfermedades. El amor y la conservación de la vida se convierten en el principal motivo de existencia. Es un camino de la materia al espíritu, en donde lo más elevado se une con lo más bajo.

Es entonces cuando la persona con la Luna Virgo, puede estar ahí cuando se trate de salvar vidas y de traer amor entre las personas. Entonces puede vivir completamente la ley del servicio y de la sanación, ha traspasado la frontera, ha mirado en la apertura de una conciencia universal y vuelve purificada como auténtico servidor.

El pensamiento semilla esotérico de Virgo expresa este proceso:

“Soy la Madre y el Hijo, soy Dios y soy materia”

 

domingo, 3 de septiembre de 2023

ALIMENTOS OTOÑALES



Aunque las estaciones a veces nos sorprender, cuando llega el otoño y los días se vuelven frescos y húmedos, el organismo pide alimentos más cálidos y energéticos que le asistan en la transición hacía el invierno, ayudándole a adaptarse de forma natural al cambio de clima.

Es un buen momento para preparar el cuerpo para la actividad y el ritmo invernal: el descanso estival da paso de nuevo a la rutina, al trabajo, a la escuela y al estrés que generan las responsabilidades y el declive de la luz.

Con el descenso de las temperaturas vuelven los catarros y la gripe. Los alimentos que se consumen son vitales para proporcionar calor interno, buenas defensas y energía lenta y duradera que permitan encarar con fuerza los cambios y las nuevas tareas.

También es una buena época para depurar el organismo, pues se trata de una estación de transición, como la primavera. Una dieta depurativa proporciona energía y fortalece las defensas ayudando a eliminar los excesos acumulados durante el verano, pero conviene seguirla solo brevemente al inicio de la estación.

LOS 30 TESOROS DE LA MESA OTOÑAL

Los alimentos de temporada no solo son más sabrosos sino también más ricos en vitaminas y minerales. Además, ante la inminencia del frío las necesidades energéticas aumentan. Por eso conviene, tras la depuración de los primeros días, seguir una dieta equilibrada rica en hidratos de carbono complejos y grasas que proporcionen protección y calorías.

Para prepararse ante las enfermedades invernales los antioxidantes, las vitaminas y los minerales resultan imprescindibles. Las fuentes estivales de estos nutrientes se van agotando, pero muchos alimentos otoñales son verdaderos tesoros en este aspecto.  Predominan en ellos los colores rojos, granates y marrones. Son alimentos reconstituyentes ricos en hidratos de carbono complejos, proteínas y grasas saludables, con antioxidantes y minerales que ayudan a activar las defensas.

Estos son los que trae el otoño:

1.    Calabaza. Su color naranja revela su riqueza en betacarotenoDigestiva y ligera, se puede comer cruda si es tierna y resulta deliciosa salteada, guisada, asada al horno y en cremas. Por su dulzor da excelentes resultados en tartas y budines.

2.    Castaña. Su composición se asemeja más a un cereal que a un fruto seco, pues es rica en hidratos de carbono y fibra, pero baja en grasas. Aporta buenas dosis de varios minerales y sobre todo vitaminas del grupo B, C y E. Las castañas sirven tanto de postre como de guarnición de guisos de carne, y se pueden asar, hervir o cocer al vapor.

3.    Uva. Es muy depurativa, energética y antioxidante, sobre todo por sus taninos.  Está deliciosa con queso, en tartas y como guarnición de salsas.

4.    Setas. Conviene consumirlas bien frescas pues con los días se digieren peor. Pueden saltarse o asarse a la parrilla y constituyen un delicado y sabroso acompañamiento en muchas recetas. Tienen remineralizantes en general.

5.    Boniato. Otro alimento naranja muy rico en betacaroteno, con más vitaminas que la mayoría de tubérculos. Puede freírse a rodajas, asarse al carbón o al horno, guisarse o utilizarse en forma de puré y en tartas dulces. Las variedades blancas son menos dulces.

6.    Coles. Aportan minerales, ácido fólico y otras vitaminas del grupo B. También buenas dosis de fibra. Favorecen la respuesta inmune y protegen de las enfermedades. Resultan excelentes crudas, fermentadas, guisadas y en sopa, salteados y rellenos.

7.    Granada. Es muy rica en antioxidantes. Fortalece las defensas y depura. Está exquisita fresca, aunque también mezclada con yogur, kéfir, miel o algún licor dulce.  Puede añadirse a ensaladas y es ideal para elaborar salsas de platos picantes.

8.    Caqui. Es una fruta muy astringente debido a sus taninos. Resulta delicioso fresco, bien maduro, aunque también se usa en confituras y helados.

9.    Bayas.  Estimulan la circulación y combaten las varices. Algunas, como el arándano, son especialmente útiles para sanar la cistitis. Son delicados y se emplean en crudo, ligeramente endulzados y mezclados con yogur, cocidos en mermeladas y compotas o ligeramente gratinados, con una salsa de vainilla. Se usan  como salsa para platos de sabor fuerte y graso y dan color y sabor a las ensaladas.

10. Uvas.

11. Peras

12. Manzanas

13. Bayas

14. Castañas

15. Avellanas

16. Puerros

17. Apio

18. Achicoria

19. Granada

20. Calabaza

21. Berros

22. Membrillos

23. Higos

24. Caquis

25. Setas

26. Cítricos

27. Patatas

28. Nabos

29. Boniatos

30. Coles……

Feliz Otoño

 

 

 

PREPARATE PARA EL OTOÑO



PREPARANDONOS PARA EL OTOÑO

Tras el prolongado verano, será mejor acondicionar el cuerpo, dejar que el organismo realice una suave transición y prepararse de la forma más conveniente para el invierno.

Y es que el otoño, como la primavera, constituye un periodo de mudanza, una estación que cobra aún mayor importancia en la medida en que debe proporcionar al organismo todas las fuerzas necesarias para afrontar el frío, la falta de luz y la fatiga que caracterizan a la época invernal. Según la medicina tradicional china, pasamos de la estación del Yin a la del Yang, y para el ayurveda, de la estación del pitta a la del vata.

Este cambio debe realizarse lenta y cuidadosamente para no fatigar los riñones  ni el hígado, a fin de que no sufran un impacto excesivo al pasar de las ligeras ensaladas y bebidas frías a las contundentes sopas y los abundantes platos calientes. Hay que tomar comidas sanas y depurativas, pero tampoco demasiado ligeras. 

Sera bueno aprovechar al máximo las frutas y verduras del final del verano, y abrir poco a poco la puerta a los platos de más entidad, a base de calabazas, manzanas o setas.

En otoño conviene reflexionar sobre qué es aquello de lo que deberíamos o nos apetecería prescindir, y eso concierne tanto a los alimentos como a las situaciones tóxicas que contaminan nuestra vida. 

Ahora es tiempo de volver a practicar yoga o deporte, si lo habíamos dejado, o de encontrar el espacio para respirar y reflexionar sobre una misma, porque el otoño es verdaderamente un tiempo de reflexión, el momento de recomenzar de cero.

LAS BEBIDAS DEPURATIVAS DE LA MAÑANA

Aliado número 1: el limón

Para una persona.

1 limón pequeño. Unos 350 Ml de agua caliente (no hirviendo)

Especias: Un pellizco de cayena molida. Un pellizco de jengibre. Un pellizco de canela en polvo. Un pellizco de cúrcuma en polvo.

Opcional, para endulzar al gusto

1 pellizco de estevia o una cucharadita de miel.

Preparación:

Introducir en un vaso las especies y el endulzante elegido. Exprimir el limón, agregar el zumo al vaso y luego echar el agua caliente. Mezclar.

El limón

Un limón constituye la mejor manera de comenzar el día. Ayuda a depurar los riñones  y contribuye al equilibrio ácido-básico del cuerpo. Rico en vitamina C y potasio, refuerza  el sistema inmunitario y es además  un diurético natural que facilita la eliminación de toxinas. Asimismo, favorece la buena digestión y la hidratación del cuerpo, más aún cuando se combina con agua caliente.