domingo, 31 de marzo de 2019

AGUJEROS NEGROS MENTALES




LOS AGUJEROS NEGROS


La mayoría de los seres humanos se bombardean a sí mismos con continuos pensamientos negativos, tales como “no puedo hacer esto, esto no es para mí, soy débil, debo esconderme de los demás porque no soy bueno, el mundo no es un lugar seguro, probablemente esto saldrá mal”, etc.

¿Cómo hemos llegado a este punto de auto infringirnos daño? ¿Por qué actuamos así? 

La razón de esta conducta es que todos nosotros tenemos en algún punto, sea en esta vida o en otra pasada, un trauma. Los traumas son experiencias negativas de tal intensidad que nuestra personalidad no puede manejarlas, una parte de nuestra percepción se “congela” y se mantiene atascada en el tiempo.

Fijaos por ejemplo en alguien quien en una vida pasada experimento la ocupación de su país por una guerra. La gente era arrestada en las calles y súbitamente desaparecía. Había una amenaza continua de violencia y nadie se sentía seguro. La personalidad de esa vida pasada sufrió intensamente del temor aplastante y no pudo  reconciliarse con esta situación mientras vivió.

Una parte de esta persona se traumatizo y quedo atascada en el tiempo, atascada en la realidad de la guerra y le sigue enviando mensajes a la personalidad actual como si estuviese todavía en la guerra: “la vida es peligrosa, hay mucha violencia allá fuera, no puedes confiar en nadie, eres impotente”.

La personalidad actual no comprende que estos pensamientos persistentes se relacionan con una realidad muy diferente, él simplemente cree en los mensajes y se acostumbra a ver la vida a través de los ojos de la personalidad de la vida pasada traumatizada.
Los extraños son vistos con suspicacia, hay una sensación de tragedia y un temor a la violencia siempre de fondo, y la creencia de que es mejor encerrarse en la casa, porque si sales es posible que no regreses.

La parte traumatizada de nosotros es la mayor fuente de temores que sufrimos. Daos cuenta de que el temor siempre nos dice que hay algo allá fuera que es peligroso, hostil y dañino. El temor logra que nos enfoquemos en el mundo exterior como la fuente de nuestros problemas, y no en el propio trauma.

Cando alguien que le tiene miedo a los perros está en la misma habitación que un perro, toda su atención estará enfocada en el perro, excluyendo todo lo demás. Pero la mayor parte del tiempo el perro no es el problema, el asunto real es su temor a los perros. Si nos mantenemos enfocados en lo externo a nosotros, nuestra percepción se distorsiona.

Nos enfocamos en aquello a lo que tememos y por tanto tendemos a verlo en todas partes, nuestro temor exagera el peligro real y consumimos gran cantidad de energía tratando de evitarlo.

Este patrón reactivo crea un círculo vicioso: el temor   limita nuestra percepción de la realidad de tal forma que la realidad parece confirmar y justificar nuestros temores aún más.

Una parte traumatizada de la personalidad, atrapada en un círculo vicioso, puede ser vista como un agujero negro dentro de nosotros. Chupa la energía, chupa la luz y nos revierte al pasado, a momentos en el tiempo donde nuestra percepción se congeló y atascó.

Discutir con personas que están en un agujero negro, esto es, que tienen una percepción limitada y basada en el temor de un asunto en particular es casi imposible. Cuando les tratamos, ellos inmediatamente señalan las “razones” innumerables que sostienen su visión. Se niegan a abrirse a la posibilidad de que su temor – y no el mundo exterior- sea realmente el problema.

Están convencidos de que su temor es provocado por amenazas reales en el mundo exterior y que por tanto es razonable y justificado. Si nosotros no mostramos concordancia con ellos, se nos catalogará como ingenuos ya que nos negamos a ver lo obvio bajo nuestra nariz. Mientras mayor es el temor, más rígidas y firmes las creencias.

Los agujeros negros pueden ser tan poderosos que chupan la personalidad en su totalidad: en tales casos surgirá la paranoia (sospecha extrema). Todo lo que las personas digan o hagan se interpreta de forma negativa lo cual hace imposible la comunicación normal.  Se percibe que la amenaza  y la conspiración están en todas partes. Los amigos y familiares que tratan de romper el conjuro de sus obsesiones se consideran bajo la influencia de fuerzas malévolas. La persona paranoica se ha aislado y encarcelado dentro de su propia mente.

Hasta cierto punto todos sufrimos de paranoia. Casi todos tenemos un agujero negro respecto a cuestiones particulares que distorsionan nuestra percepción y nuestra relación con los demás.

¿QUÉ PODEMOS HACER?

Comprender que hay un agujero negro dentro de nosotros

El primer paso y el más importante es reconocer que  una parte nuestra se ha traumatizado y nos está enviando mensajes que no son los correctos. Cada vez que nos demos cuenta de que nuestros pensamientos son particularmente negativos, o cuando nos sintamos desproporcionadamente atemorizados esperando lo peor, preparémonos para ir a nuestro interior, al agujero negro y enfrentar la parte traumatizada.

Haceos las siguientes preguntas:

“¿Puede ser que haya un agujero negro en mi interior?

¿Puede ser que haya una parte mía traumatizada que distorsiona toda mi visión dela realidad, una parte que me desconecta de todas las cosas buenas y positivas que suceden a mi alrededor?

¿Está mi visión de la realidad y mi actitud hacia la gente basada en el temor y no en el amor?

Entrad al agujero negro

Entrad al agujero negro para no sufrir, sino para traer luz y amor a esta parte nuestra. Imaginad la parte traumatizada. Imaginad por ejemplo que es un niño perdido y comprender que necesita mucho amor y cuidado. Conectaros con este niño, miradle a los ojos y sentid que es lo que necesita para liberar gradualmente el temor.

Cada vez que os encontréis albergando pensamientos negativos, sentimientos oscuros o temores irracionales respecto a la vida, a la gente  o a la sociedad, animaros a ir a vuestro interior. Buscad el agujero negro que hay en vosotros, la prisión de la parte traumatizada. Estad presentes como un ángel  amoroso llevadle consuelo, seguridad y luz.

Podéis deciros mensajes positivos, por ejemplo:

-La vida es buena conmigo.

-Tengo lo necesario para ser feliz.

Decir este tipo de mensajes se convierte en un instrumento poderoso cuando deseamos liberarnos de pensamientos basados en el temor. Antes de comenzar a repetir afirmaciones, regresar a la Fuente. Conectaros con el amor dentro de vuestro corazón, y ved qué mensajes surgen de vuestro interior.

Si la afirmación es correcta, no es esencial que la repitáis a menudo. Una vez al día es suficiente.

Sin embargo el primer paso y el más importante en este proceso es el de enfrentar honestamente el agujero negro dentro de nosotros. Tan pronto comprendamos que el temor distorsiona nuestra percepción, podemos comenzar a abrazar ese temor con amor, y desde ese amor encontrar afirmaciones que sean verdaderas y efectivas.

sábado, 30 de marzo de 2019

LOS TRES ERRORES EMOCIONALES.......................






Los tres errores emocionales que limitan tu felicidad.

El bienestar, así como el equilibrio interior, no es algo que varié por sí mismo al igual, por ejemplo, que lo hace el tiempo. Las emociones condicionan nuestra calidad de vida, siendo ellas también las que median en la calidad de las propias decisiones y elecciones. Así, y teniendo esto en cuenta, es importante conocer esa serie de errores emocionales que  limitan nuestra felicidad y que debemos empezar a trabajar desde hoy mismo.

Ya lo dijo el propio Daniel Goleman en su libro Cómo ser un líder: Al menos un 80% del éxito que alcancemos en nuestra vida depende de nuestra habilidad para gestionar las emociones. Ahora bien, con éxito no se refería en exclusiva a alcanzar un puesto de relevancia en nuestras esferas laborales. No se trata tampoco de la habilidad para convertirnos en personas de referencia o en ser unos gurús indiscutibles en determinadas competencias.

Hablamos, en esencia, de algo más simple: de ser felices. Porque la felicidad, y esto lo acabamos descubriendo tarde o temprano, no se encuentra ni aparece un día a la puerta de casa en compañía del correo. La felicidad es un estado interior que debe trabajarse a diario como un delicado jardín. Hay que eliminar las malas hierbas, hay que sembrar determinadas semillas, hay que podar con acierto unas ramas y no otras, y hay que saber aportar a esa tierra adecuados nutrientes.

Saberlo, ser competentes en materia de inteligencia emocional nos puede allanar innumerables caminos. Ahora bien, en ocasiones, lejos de actuar con esa templanza de quien ha adquirido buenas herramientas en este saber, nos dejamos llevar. Nos limitamos a ir a tientas, actuando por instinto y llevados casi siempre por una educación ineficiente en lo que a emociones y sentimientos se refiere.

Tres errores emocionales que limitan tu felicidad:

La negación.

Veo que no lo has conseguido, ¿cómo te sientes, seguro que estás bien? / ¿De verdad que no estás enfadado? / ¿Estás seguro de que no te pasa nada? / ¿Me aseguras que lo que ha ocurrido no te importa? / ¿Te parece bien entonces que dejemos pasar lo sucedido?
Estos son solo unos pocos ejemplos de toda esa amplia batería de cuestiones a las que nos solemos enfrentar en el día a día y las que a menudo, respondemos del mismo modo: no me pasa nada, todo está bien.  Ocultar o negar nuestros sentimientos es una reacción casi normativa en muchos de nosotros. Y este, es sin duda uno de los peores errores emocionales que limitan nuestra capacidad para ser felices.

Queda claro, no obstante, que no siempre podemos ser transparentes. Sin embargo, pocos principios de higiene personal son tan relevantes como practicar la asertividad emocional. Porque suprimir o disimular lo que duele no nos hará más fuertes ni más competentes. Al contrario, nos irá rompiendo poco a poco. Recordemos que somos personas, no somos como el mar y sus olas, que se rompen cada día sin quejarse, nosotros tenemos el derecho y el deber de evidenciar lo que duele, de quejarnos, de sincerarnos.

Huir de los sentimientos incómodos.

Hay emociones que no gustan. Sentimientos que incomodan, que dejamos a un lado porque no los toleramos en nuestra vida. La rabia, la frustración, la decepción, la angustia….Qué desagradables pueden llegar a ser ¿no es así? Desde luego, y por ello optamos por arrinconarlas, porque además de no agradarnos, no sabemos qué hacer con ellas.
Se nos olvida algo que Antonio Damasio, el célebre neurólogo, nos señala muy a menudo. Somos seres emocionales que un día aprendimos a pensar. No somos maquinas que un día nos dimos cuenta de que podíamos sentir. Por tanto, el acto de dar su espacio a las emociones, de dejar que estas fluyan y hallen su lugar es un modo de aceptarnos a nosotros mismos. De validarnos, de invertir en salud mental.

¡Tengo que ser feliz!

El tercero de nuestros errores emocionales es esa necesidad tan de moda a día de hoy: la obsesión por ser felices. Perseguimos la felicidad como quien se embarca en un viaje sin destino. Como quien va a la compra y no sabe qué comprar, como quien siente un vacío inmenso y no sabe con qué llenarlo. Y esa angustia, la de intuir que falta algo, nos aboca a menudo a nutrirnos de un sucedáneo de felicidad que ni llena ni complace. Todo lo contrario, en ocasiones lo que nos trae es más frustración y mayor infelicidad.

Detengámonos un instante. Solo un momento para tomar aire y reflexionar. Porque lo que hacemos muy a menudo es contentarnos con simples gratificaciones sin invertir en un proyecto sólido. Y ese proyecto no es otro que nosotros mismos. Pocos errores emocionales son tan graves como buscar fuera lo que debe estar en nuestro interior. Saberlo, entenderlo, nos evitará grandes sufrimientos.

Trabajemos a diario en esa delicada orfebrería donde se engarza la autoestima, el amor propio, un proyecto vital, la asertividad y la pasión. Porque toda vida con significado nos acerca a la felicidad, porque todos esos errores emocionales pueden ser enmendados y corregidos hoy mismo si ponemos voluntad.


domingo, 24 de marzo de 2019

ACUARIO 2019



ACUARIO

DEL 19 DE ENERO AL 18 DE FEBRERO

En el Zodiaco, Acuario está representado por un hombre que vierte el contenido de una jarra, siendo el único signo del Zodiaco que tiene un simbolismo totalmente humano. Es el segundo signo del Elemento Aire, por lo que necesita estimulo intelectual y entendimiento, por las palabras o por conceptos.

Acuario es el signo de la amistad y del altruismo. Su grito de guerra podría ser aquel de la Revolución Francesa, (acontecida curiosamente casi al mismo tiempo en que fue descubierto Urano, el planeta regente  de Acuario) "Libertad, Igualdad y Fraternidad". Sin embargo, la gran conciencia social que tiene  no le impide defender su acusado sentido de individualidad e independencia.

Este signo puede dar genios o niños precoces, pero también pertenecen a él personas de desarrollo tardío. Aunque en ambos casos, una de sus virtudes es saber tomarse las cosas como vienen, y un modo especial de saber estar en la vida.

Acuario puede dar personalidades creativas, pero también impredecibles, originales, excéntricos o raros, por lo que sus vidas pueden experimentar giros bruscos o sorprendentes. Acuario puede tener personalidades extremas o mostrar una de las dos facetas más destacadas del signo: A) el uraniano cautivador, experimentador, futurista, vanguardista e incluso provocador. B) el Acuario, concentrado, serio y solitario.

Sin embargo, algunos nativos de este signo, tras vivir una etapa revolucionaria se vuelven conservadores o rígidos.

En el amor es fácil que Acuario tenga algo de sorprendente o cautivador, pero conviene tener en cuenta que es un signo al que le impulsa el deseo de conocer, de experimentar, de modo que si alguien deja de motivarle puede enfriarse, por más entusiasmo que haya podido mostrar en un principio.

Si su vida esta limitada puede agriarse su carácter. Necesita compartir objetivos con su pareja de no ser así, buscara su incondicional sentido de libertad.

Pronósticos para 2019.

Acuario, has entrado en un periodo que durara varios años y sera muy importante para todo lo relacionado con la vivienda, el hogar, bienes inmuebles, familia y estilo de vida. Tiempo de efectuar una renovación en estos ámbitos, que pueden conllevar planteamientos radicales. Convendrá adoptar una actitud abierta para evitar apegos sin sentido y, entender cuales son las nuevas prioridades.

Si lo haces bien, sera un tiempo para dejar atrás estructuras, cosas o relaciones caducas, de renovar de un modo fresco y estimulante tu estilo de vida. Incluso de descubrir nuevos ambientes y aprender cosas que te darán la sensación de revivir. 

Si no enfocas este transito de forma adecuada, podrías vivir en medio de una gran incertidumbre, sintiendo que vas como a salto de mata entre idas y venidas y con una intima necesidad de desprenderte de esas ataduras, pero sin saber muy bien como hacerlo.
Incluso puedes tener la sensación de que tu mundo habitual tiembla bajo tus pies.

En todo caso, convendrá cuidar de un modo especial el sistema nervioso y entender que la vida es cambio y que no es momento de instalarse en la comodidad.

Por otra parte, te conviene saber poner punto final a una determinada etapa y circunstancias de tu vida. Además es momento de cuidar la salud, un tiempo de introspección para cuidar tu cuerpo, tu alma y tu psique.

Las circunstancias pueden poner a prueba tu moral y tu capacidad de resistencia o de superar adversidades. Así que no es el momento de rendirse ni de lamentar nada, sino de entender que hay un momento para cada cosa. De algún modo, te conviene ser consciente de que estas viviendo también el final de una etapa.

Es un periodo de terapias, sanación, limpieza, eliminación y depuración, tanto en sentido físico como emocional e incluso profesional. Es importante hacer un análisis de todo lo acumulado en el pasado y que ya debe eliminarse de la mochila personal para quitar lastre.

Es el momento de saber adaptarse al cambio y la renovación, teniendo el valor de hacerlo sin miedos ni complejos, con tranquilidad, sabiendo que en los cambios no se puede controlar todo hasta el último detalle. Qué, en ciertos aspectos, hay que confiar en el destino.

Algunas preguntas subyacerán en el fondo de este intenso y excitante proceso, y sera conveniente revisar los planteamientos al respecto. Por ejemplo: ¿Qué es para ti la libertad o en que consiste en estos momentos? ¿Qué implica para ti pero también para tu familia? ¿Te aferras a algo o tienes el valor de reinventarte?

Cuando el espíritu se esta reprogramando, pueden ser mas las preguntas que las respuestas. Y, en estos momentos conviene recordar aquella frase de Machado: "Caminante no hay camino, se hace camino al andar"

De todo esto se deduce, que es necesario corregir posibles deficiencias, que arrastras del pasado, y afrontarlo con determinación, sentido de responsabilidad y capacidad de sacrificio si hiciera falta. Actuar con disciplina y humildad. Puede que sientas cansancio, que estés abatido y debilitado por las circunstancias, como si un fin de ciclo marcase el momento de ciertas limitaciones.

Es probable que todas estas cuestiones te produzcan las sensación de tener que afrontarlas en soledad o en silencio en algunos casos. Pero es un tiempo clave para dosificar tus energías, elegir en que y hasta dónde te comprometes y hasta donde te reservas para ti. Ten presente  que es muy importante que renueves tus hábitos, tanto la alimentación como el descanso, el trabajo, las fases del sueño etc. Tienes que ser sumamente selectivo y saber cuales son tus prioridades.

Este año es muy bueno para ampliar tu circulo de amistades, una oportunidad para realizar tareas de campo y desarrollar nuevos proyectos. La moral también entra en juego en este intercambio con los demás, ya que si no haces lo correcto puedes caer el la tentación de valorar las amistades únicamente por lo que te puedan aportar.

A este respecto, procura tener cautela con los intereses económicos y evitar basarte en supuestos. Los ideales o presupuestos podrían no cumplirse. Centra tus energías en hacer las cosas con un sentimiento de serenidad y al mismo tiempo de libertad, atreviéndote a romper incluso con etiquetas del pasado si estas te impiden avanzar. Es hora de conocer personas, lugares y circunstancias sorprendentes y estimulantes.

Todo te lleva a reflexionar y hacer borrón y cuenta nueva, y en ese nuevo mundo tus amistades pueden influir positivamente.

Feliz 2019.

martes, 19 de marzo de 2019

SIETE HÁBITOS QUE DEBES ERRADICAR





Los hábitos son comportamientos que se repiten en el tiempo. Esta rutina de repetición obedece a un condicionamiento que elegimos consciente o inconscientemente. Notarás que existen hábitos saludables como hacer ejercicio, alimentarse sanamente o leer. Pero también hay hábitos perniciosos y autodestructivos. De este segundo grupo nos ocuparemos en este artículo.

Los hábitos autodestructivos consumen tu energía, afectan tu equilibrio emocional y entorpecen tu bienestar. Estos malos hábitos establecen barreras infranqueables que limitan o te impiden alcanzar tus objetivos. Coartan tu libertad y restringen los linderos de tu felicidad.

La única manera de erradicar estas costumbres nefastas es haciéndote consciente de ellas. Probablemente repites esos patrones de pensamiento y de conducta sin darte cuenta. Pero si te observas en detalle, notaras que ahí están y que te hacen daño. 

A continuación hablaremos de los hábitos autodestructivos más habituales.

1- Uno de los hábitos más nocivos: enfocarte en lo que no tienes.

Este suele ser un aspecto que señala el poco valor que le das a lo que tienes. Valorar en exceso lo que los demás tienen y tú no, te conduce a la amargura. Lo importante es identificar cuáles son tus necesidades reales e intentar satisfacerlas. Todo lo demás es solo ostentación.

No olvides que esta actitud no solo se aplica a las cosas materiales, como por ejemplo el auto de un amigo, su casa, etc. También sucede con los bienes inmateriales como, por ejemplo, el éxito de tu vecino, la felicidad de tu amigo o la suerte de tu pareja. Todas esas cosas que crees necesitar solo sirven de justificación para postergar tus objetivos.

2. Culpar a los demás

El origen de este mal hábito se encuentra en la inseguridad y el miedo, los cuales llevan a sacar conclusiones de forma precipitada. No ves la posibilidad de equivocarte y cometer errores como un posible aprendizaje que puede enriquecer tu experiencia.

Te asustan las consecuencias de tus propias decisiones. Por lo tanto, siempre será mejor responsabilizar a los demás de tus fallos. Por ejemplo, cuando incumples una obligación laboral y tu jefe te riñe. Entonces terminas diciendo que es una persona amargada, que paga contigo su propia infelicidad.

3. permanecer en la zona de confort

La zona de confort es el lugar donde te sientes seguro, pero solo en apariencia. Permanecer en esta zona te impide desarrollarte y crecer, pues quedas atrapado en un estancamiento emocional. Pierdes la capacidad de arriesgarte y experimentar para encontrar salidas creativas a una misma situación.

Aquí se cumple el adagio popular: “más vale malo conocido, que bueno por conocer”. El ejemplo típico es el de los atascos de tráfico a las horas de más tránsito. Seguro existen rutas alternativas o diferentes formas de movilizarnos para ahorrar tiempo. Sin embargo preferimos continuar ahí, lamentándonos por nuestra mala suerte y repitiendo lo mismo todos los días.

4. Preocuparte por el “qué dirán”

Este hábito es común en personas inseguras, con baja autoestima y que no tienen estructurada su propia identidad. Dedican demasiado tiempo de sus vidas a agradar a los demás y les angustia terriblemente decepcionarlos. No viven para sí mismos, sino para los otros. En medida que lo hacen construyen su propia infelicidad.

Hay muchos ejemplos de este hábito autodestructivo, que podemos ver en la vida diaria. Como cuando un hijo estudia la profesión que le gusta a su padre y no la que le gusta a él o cuando alguien se viste con algo que le resulta incómodo, pero lo soporta porque “está de moda”.

5. Victimizarte

Todos pasamos por malas experiencias. Algunas nos marcan de manera especial, pero llega el momento en que debes pasar página y seguir adelante. No podemos seguir pensando en que, porque tuvimos una experiencia dolorosa merecemos un trato especial y diferente a los demás.

Por el contrario, todo lo que no nos hunde, nos fortalece. Estas experiencias son valiosas y nos sirven de referente para no volver a caer en lo mismo. Pero si comienzas a victimizarte, pierdes la oportunidad de fortalecerte. Más bien conviertes los problemas y las quejas en una forma de vida.

6. No  dormir bien.

Este hábito autodestructivo conlleva perjuicios importantes para tu salud, con efectos negativos tanto físicos como psicológicos. No tener una disciplina de sueño saludable termina por afectar tu rendimiento laboral e intelectual. Pero también incide en tu estado anímico, tu humor y tu salud en general.

Un buen porcentaje de accidentes automovilísticos se producen cuando se conduce por trayectos largos y quien conduce no ha descansado lo suficiente. La falta de sueño también genera pequeños accidentes cotidianos o simplemente indispone anímicamente.

7. Negar los hechos.

Este hábito suele aparecer en personas que le temen a la incertidumbre y evitan enfrentarse a situaciones exigentes. La persona se siente incapaz de asumir el reto que implica superar el supuesto fracaso. Su falta de confianza en sí mismo lo lleva a buscar excusas permanentemente para evadir sus responsabilidades.

Negar los hechos significa, por ejemplo, no aceptar la edad que tienes. Así, hay gente que quiere seguir siendo muy joven, aunque ya no lo sea tanto, Pueden incluso desarrollar comportamientos adolescentes en ese afán de no sentirse viejos.

Todos estos hábitos destructivos son en realidad relativamente fáciles de erradicar. Cuando te haces consciente de ellos. Solo tienes que observarte y reflexionar acerca del daño que estas costumbres te producen.

Lo demás es una cuestión de voluntad




lunes, 18 de marzo de 2019

CAPRICORNIO 2019





CAPRICORNIO

DEL 21 DE DICIEMBRE AL 19 DE ENERO


En el Zodiaco, es la cabra montesa la que representa a este signo. Este animal anda por los caminos más difíciles y solitarios, pero su tenacidad le lleva al final a alcanzar la cima más alta y solitaria.

Es el primer signo del Elemento Tierra, por lo que necesita planificar las cosas cuidadosamente. Capricornio sabe que todo se consigue  con esfuerzo y dedicación, aunque muchos nativos del signo tienen problemas para entender esto en la primera parte de su vida.

De mentalidad madura, se siente mucho más seguro y mejor en todos los sentidos en la madurez. Es entonces  cuando suele ser más afortunado y feliz. Siguiendo su filosofía de vida, cuando toma una determinación no desfallece hasta conseguir su propósito; planifica con precisión, y se toma su tiempo perseverando con una constancia pétrea.

A la larga, es posible que otros, en principio más brillantes, se vayan quedando en el camino, mientras Capricornio continua.

Saturno, el Cronos de los griegos, el regente del tiempo (y de su signo), es su verdadero aliado. Pero en las altas cumbres siempre se impone la fría soledad, algo que tarde o temprano, suele invadir a los nativos de este signo. En ocasiones, esta soledad o melancolía que les invade proviene de su desconfianza hacia la vida, de su escepticismo o de su rigor.

En la vida se necesitan unas estructuras, horarios y organigramas tan sólidos y resistentes como sea posible. Este signo, que en la primera parte de su vida suele ser egoísta y materialista, con el paso de los años va dando más valor a las cosas conseguidas por méritos propios.

Normalmente acaba siendo un gran profesional,  responsable y ambicioso en sus metas. Además, cuando sus necesidades materiales están satisfechas, con frecuencia busca elevarse en una faceta espiritual o artística. Una de sus mejores virtudes es que no toma riesgos innecesarios, porque sabe reconocer donde están sus límites.

Pronósticos para 2019

Capricornio, Saturno sigue en tu signo, marcando un tiempo de nuevas estructuras, disciplina y perseverancia, pero ahora su influencia será mayor. Ese una etapa trascendental para tu vida, en la que convergen pasado y futuro. Pueden volver a salir aspectos del pasado, pero todo lo que hagas mientras Saturno este en tu signo condicionara tu futuro de manera excepcional.

Necesitas hacer un balance del pasado y ver que debe quedar atrás y cuáles son las líneas prioritarias de acción para poder trazar nuevas bases. Tu profesión, la vivencia y la salud serán tres aspectos clave en todo esto.

Esta etapa debe abordarse a conciencia, con análisis lúcido, si prisa y con enorme disciplina. De no hacer las cosas bien, podrías tener  retrasos y obstáculos en tus proyectos, también puedes sentirte solo, incomprendido, incluso puedes caer en estados depresivos.

Tienes la oportunidad de ampliar tus vivencias y, en cierto modo, sentirte inclinado a la acción y a la aventura. Es tiempo de ponerte a prueba para ver hasta dónde llega tu creatividad. Ahora puedes descubrir talentos ocultos en ti o potencial tus  principales aficiones.

La vida te está pidiendo moverte entre dos aguas, y eso ocurre con frecuencia en momentos decisivos o en aquellos que pueden ser encrucijadas del destino. Saber moverte entre el pasado y el futuro será fundamental, y deberás manejar bien el arte de los tiempos.

Este año se juntan dos poderosas corrientes, la que te hace mirar  por la seguridad, el prestigio o el estatus, por un lado, y la que te impulsa a lanzarte a desarrollar tu pleno potencial, aunque eso suponga transitar  por un territorio desconocido. Te hablo de ese punto intermedio en el que hay que sabe tomar decisiones, sin quedarte paralizado ante posibles miedos al fracaso, pero sin tirarlo todo por la borda creyendo que todo lo nuevo será mejor que lo conocido.

Seria ideal, que combines el sentido de la responsabilidad con cierto espíritu vanguardista. Además, toda decisión, acción o pensamiento de este año, puede tener una transcendencia especial, tanto para tu evolución espiritual como para asuntos materiales.

Es un año apropiado para efectuar una puesta a punto para la sanación, entendiendo esto en el más amplio sentido. La moral será uno de los temas fundamentales, hasta el punto de condicionar tus estados de ánimo, tus hábitos y, en última instancia, tu salud y tu calidad de vida.

No te olvides de que Saturno  es un planeta muy exigente, en todos los sentidos. Tendrás que basarte  en la disciplina, el orden, la planificación y la fuerza de voluntad. Si tienes que marcarte un plan, llévalo a cabo con todo el rigor posible.

Es un momento de extraordinario crecimiento, en el que combinaras las relaciones de confianza con nuevas relaciones, nuevos espacios que te aportaran grandes experiencias tanto a nivel social como emocional. Te convendrá analizar tus emociones con especial atención, porque este es un año decisivo para tus relaciones personales.

Mientras Saturno siga en Capricornio atraviesas una etapa muy bueno para tu situación, tanto profesional como económica. Si sabes canalizar bien sus energías serás capaz de asumir grandes responsabilidades y de crear nuevas estructuras.

 Es hora de basarte en tus experiencias y conocimientos para dar pasos muy serios, en lo que harán falta nuevas organizaciones y disciplinas.

Haz las cosas con tranquilidad y pensándolas bien, de ese modo evitaras sufrir reveses, bloqueos, tener la sensación de fracaso o tener que enfrentarte a problemas del pasado.
Estas en una fase en la que las relaciones podrán marcar diferencias, ya sea por tu pareja, socios, contratos etc.

Por otra parte, no olvides la larga etapa de creatividad que ha comenzado y que durara años, ofreciéndote la oportunidad de invertir en ti mismo y en tus proyectos.

Tiempo de tener el valor de explorar otros territorios y salir victorioso.

FELIZ 2019



domingo, 17 de marzo de 2019

DENTRO DE TI HAY UN NIÑO.......





DENTRO DE TI HAY UN NIÑO QUE SIGUE SUFRIENDO

La identidad y el yo comienzan en un punto y terminan en otro. Tampoco es una realidad fija, que se establece y se queda ahí. Nos habitan múltiples identidades, que afloran o se inhiben en función de las circunstancias. Por eso, muchas veces los problemas adultos no tienen que ver con tu situación actual, sino con el reflejo de un niño que sigue sufriendo en tu interior.

La infancia es una etapa determinante en la vida del ser humano. Y lo es porque constituye la base sobre la cual se edifica toda la estructura psíquica de las personas. Cualquier experiencia tiene mayor impacto en los primeros años, ya que imprime una actitud, una creencia o un comportamiento más o menos estable, hacia nosotros mismos y hacia el mundo.

Cuando un adulto lleva en su interior un niño que sigue sufriendo lo manifiesta de diferentes maneras. Adopta ese tipo de conductas que llamamos “infantiles”, muchas veces de forma peyorativa. Lo cierto es que no lo pueden evitar. Hay una parte de ellos mismos que no logra madurar.

Las señales de que hay un niño que sigue sufriendo en tu interior.

Un elemento fundamental para detectar si hay un niño que sigue sufriendo en tu interior es revisar la relación que tienes con las figuras de autoridad. Estas, de un u otro modo, representan a tus padres de manera inconsciente. En principio, nos relacionamos con esas personas de una manera esencialmente similar a como lo hacíamos con las figuras parentales que nos criaron.

Si le temes más de lo normal al profesor, al jefe, al gerente o a quien de uno u otro modo representa un mando, probablemente habita un niño que sigue sufriendo en tu interior. También cuando te importa demasiado la aprobación de esas personas, al punto que te sientes inmensamente frustrado si ellos muestran alguna señal de rechazo.

Otro aspecto muy revelador es la actitud que asumes frente a los problemas. Si no te sientes capaz de enfrentar una dificultad y sales huyendo, o te invade un profundo deseo de llorar, esto se convierte en un indicativo de que hay algo por resolver en tu infancia. También cuando tu primera reacción es buscar ayuda. O cuando agachas la cabeza y no sientes que tengas fuerzas para defenderte de un ataque.

¿Cómo se formó la herida que aún duele?

Los buenos padres también se equivocan. Los no tan buenos padres, mucho más. Cuando hay un niño que sigue sufriendo en tu interior es porque llevas el sello de un sentimiento de carencia en la infancia. Esa carencia a su vez, se convierte en un peso psicológico invisible, que se manifiesta en situaciones como las que hemos descrito y en todas aquellas que ponen a prueba tu fortaleza.

Básicamente, hay una sensación de no haber sido suficientemente amado, o suficientemente protegido. Esto dio lugar a un miedo, que sigue acompañándote aún en la vida adulta. Miedo a ser muy frágil y, por lo tanto, incapaz de valerte por ti mismo. Incapaz de reafirmarte frente al mundo.

A veces simplemente se trataba de que tus padres debían trabajar y no disponían de tiempo para ser una presencia sólida e tu vida. En otras ocasiones tiene que ver con que eran inestables y no sabías qué podías esperar de su conducta. También, por supuesto, tiene que ver con padres amenazantes y agresivos que generaron violencia física o psicológica en tus primeros años.

El autocuidado y la autoestima

Sea por lo que sea, finalmente el punto es que has llegado a una edad adulta y a veces te comportas como un niño que sigue sufriendo. Te asaltan y te invaden los miedos. No terminas de convencerte de que ere capaz. Tampoco sabes cómo protegerte o hacerte respetar por los demás. Pero es imposible volver atrás, entonces, ¿qué hacer?

Llegados a este punto, la mejor alternativa es trabajar por compensar esas carencias empleando tus propios recursos. Tu tarea es hacerte cargo de ese niño que sigue sufriendo. Algo así como adoptarlo y trabajar para sanar sus heridas. Esto significa autocuidado. Estar atento a sus necesidades para satisfacerlas, como lo harías con un niño.

En últimas, deberías convertirte en los padres protectores, solícitos y llenos de afectos para ese niño que sigue sufriendo. Ser bueno con él. Escucharlo. Otorgarle la atención que merece. Darle tiempo, no ser exigente, ni severo con él.

Esto te ayudará a hacer las paces con el pasado y poco a poco te conducirá a reducir esa sensación de indefensión o fragilidad que te limita.

viernes, 15 de marzo de 2019

SAGITARIO 2019




SAGITARIO

                                        DEL 22 DE NOVIEMBRE AL 21 DE DICIEMBRE

En el Zodiaco, Sagitario esta representado por un centauro, animal mitológico mitad hombre y mitad caballo. Es el tercer signo del Elemento Fuego, por lo que necesita expandir su conciencia y superar sus propios límites.

La mitad humana, sostiene en su mano un arco tensado con una flecha a punto de disparar, simbolizando el idealismo, la fe en el futuro, el optimismo y la necesidad de trascender las fronteras en pos de la aventura, física o intelectual.

Representa también, el salto de la inteligencia de tipo  concreto a lo abstracto (religiones, filosofías, leyes etc)

La mitad caballo nos advierte de la otra parte de Sagitario: el desenfreno, la exageración, el optimismo desbocado o incluso la desconsideración por los demás, incluyendo las típicas meteduras de pata.

Pero Sagitario suele abordar la vida con ilusión, esto le da la categoría de abanderado de las causas que abraza. Por eso es un signo especialmente dotado para la enseñanza o la divulgación, así como para los medios de comunicación.

Sin embargo, también encontraremos nativos que se dejan vencer por sus miedos y se aburguesan, pudiendo ser incluso algo infantiles o inocentes. En ocasiones este tipo de Sagitario busca la comodidad, la vida fácil o regalada y la ley  del mínimo esfuerzo.

Pronósticos para 2019

El pasado mes de Noviembre entro Júpiter (regente de Sagitario) en tu signo, y estará allí hasta Diciembre de este año. Las energías de este transito representan un cambio de ciclo, un tiempo decisivo para empezar cosas nuevas o descubrir nuevas ilusiones en cualquier ámbito.

Comienza una etapa de crecimiento y expansión, que bien enfocada, supone una gran oportunidad para hacer realidad tus sueños. Tiempo apropiado para mejorar tu calidad de vida, ya sea en el ámbito profesional, económico, mental o espiritual.

No obstante tienes que ser prudente, ya que Júpiter lo magnifica todo y, desde esa perspectiva, entraña algunos peligros. Puede producir espejismos, ilusiones o ideales que luego acaban en grandes desilusiones.

Podría haber riesgo de endeudarse, cometer errores de cálculo o caer en trampas, ya sean emocionales o económicas. Por eso también conviene vigilar a conciencia la moral y la ética bajo este tránsito.

Es momento de buscar seguridad y de trabajar para crear estructuras sólidas. Convendrá actuar con madurez, sentido de la responsabilidad,  hacer un detenido análisis para ver cuáles son las prioridades actuales y tomar importantes decisiones.

Es un largo periodo que se extenderá varios años y será transformador para la situación laboral y doméstica. Incluso para la salud.

La vida está compuesta de ciclos y cuando viene uno bueno hay que saber aprovecharlo. Revisa tu filosofía de vida y tus objetivos, abre tus horizontes, crece y atrévete a desarrollar tu potencial. Es el momento de renovarte, de ilusionarte con la vida y contigo mismo, de marcarte un rumbo y seguirlo con alegría.

Es muy importante que persigas tus sueños, antes de que ellos te persigan a ti. De lo contrario, podrías caer en la comodidad, la arrogancia o la ambición desmesurada. Pero ten en cuenta, que si el espíritu no está en consonancia con lo que corresponde hacer en ese momento, y con la debida preparación, las cosas pueden no salir bien.

Además, nada de todo esto se logra sin un espíritu positivo y un salto de fe, que suele ser necesario siempre que se inicia algo nuevo. Esta etapa es también de transformación para todo cuanto tiene que ver con tu salud, hábitos y calidad de vida.

Es una gran oportunidad para liberarse de todo lo que ya no tiene sentido, de romper con rutinas inapropiadas. Todo lo relacionado con la tecnología y los avances científicos, puede cobrar especial importancia para tu nuevo estilo de vida, algo que, además, puede guardar relación con el trabajo.

Si sabes aprovechar estas energías, esta etapa te llevara a otro nivel que te puede resultar sorprendente. Es un tiempo de conquista, tanto de personas como de objetivos, conocimientos etc. Sera todo más fácil si conectas con personas o proyectos afines, pero también para revitalizar tus relaciones.

Es un periodo  formidable, porque te aporta una visión más positiva y esperanzada de todo, ayudándote a ver el lado bueno de la vida y de los demás. También te convendrá tener en cuenta las circunstancias familiares y la atmósfera que te rodea en la vida íntima o los cambios a los que aspiras en este momento.

Sentimientos, emociones, sensaciones, incluso creencias…..todo un mundo que no siempre será fácil de verbalizar o de traer a la conciencia, pero que convendrá detenerse a analizar porque puede ser el motor  en la sombra de tus principales planteamientos o proyectos de tus más grandes anhelos.

El paso de Júpiter por tu signo invita a empezar algo nuevo que incluso puede implicar cierta sensación de aventura o riesgo. Tendrás que ver como conciliar esta tendencia que te impulsa a crecer y ampliar horizontes, con la necesidad de lograr mayor estabilidad, seguridad y tranquilidad.

FELIZ 2019.


lunes, 11 de marzo de 2019

CUANDO NADA TE GUSTA......





Nadie experimenta ni se mantiene en una situación de malestar por gusto. Ni siquiera aquellos que llamamos “masoquistas”. En el fondo, todos queremos estar en paz y ser tan felices como podamos. Pero no siempre encontramos el camino para lograrlo. De hecho, ese camino se vuelve mucho más complejo cuando no te gustas a ti mismo.

La mayoría de las personas no hemos nacido y crecido en condiciones ideales. Y son muchos quienes han tenido que enfrentarse a circunstancias muy adversas desde edades tempranas. Una de las más recurrentes es haber crecido en un entorno hostil, donde no existía el reconocimiento ni la valoración.

Cuando no te gustas a ti mismo, siempre hay que bucear en ese pasado lejano. Allí están las razones para que hayas aprendido a evaluarte negativamente. Para que no consigas dar valor a tus logros, ni sentido a tus virtudes. Allí es donde se gesta esa semilla envenenada de querer ser otro, vivir otra vida o, de alguna manera, escapar de lo que eres. Lo bueno es que nunca es tarde para reparar esos daños y lograr reconciliarte con tu ser.

Así se manifiesta la idea de que no te gustas a ti mismo

El problema cuando no te gustas a ti mismo es que termina no gustándote nada. En realidad, el mundo siempre termina convirtiéndose en una proyección de lo que llevamos dentro. Ahora bien, no es el mundo el que tiene aspectos  agradables o desagradables, sino que somos nosotros quienes lo vemos de un modo u otro.

Si no te gustas a ti mismo, todo lo que tenga que ver contigo termina siendo desagradable o poco valioso para ti. Lo usual es que te animes y te desanimes con gran facilidad.  
Siempre terminas encontrando en cada realidad algún aspecto que te lleva a verlo con desencanto.

Inicias muchas cosas y no terminas ninguna porque el entusiasmo se te acaba. Siempre encuentras la manera de que algún aspecto se vea negativo. Muy grande, muy pequeño, muy lejos, muy cerca…Cualquier aspecto que en principio resulta neutral, lo conviertes en algo negativo o sin valor. Y no te das cuenta de ello. Simplemente te sientes mal y lo proyectas, sin que esto sea deliberado. En realidad  tienes una herida abierta y estas sufriendo.

Qué pasa con tu vida cuando nada te gusta

La inconformidad no es un hecho, sino un punto de vista. El mundo y la realidad son lo que son. Cada ser humano le otorga un significado a su universo. Nuestra perspectiva de la realidad habla mucho más de nosotros mismos, que de cómo son las cosas en sí.

Uno de los aspectos más preocupantes de todo esto es que sin darte cuenta,  esto se convierte en un hábito `para ti. Tu mente comienza a operar de forma automática. Funciona como un sabueso que siempre está en busca del peor ángulo de todo. Como siempre lo encuentras, esto alimenta tu idea de que el mundo y la realidad son algo deplorable.

Sin darte cuenta, has elegido ese punto de vista para abordar la realidad. Pero no lo has hecho por gusto. Simplemente es una manera de lidiar con las huellas de un rechazo que logró lastimarte hasta la médula. Tu desagrado hacia todo lo que te rodea es simplemente una forma de tramitar el dolor de saber que no te gustas a ti mismo.

Qué hacer y qué no hacer

Lo que eres, lo que sientes y lo que piensas probablemente ha sido ignorado, descalificado o simplemente rechazado durante tu infancia, en tu casa o en tu entorno inmediato. Y seguramente también se trató de un hecho reiterativo.

De niño no podías entender lo que pasaba. Simplemente creciste con la idea de que eras “malo” en todo o en parte. Es casi seguro que quienes actuaron así contigo, tampoco se gustaban a sí mismos. Proyectaban sobre ti su inconformismo. Estaban en una posición similar a la que tú estás ahora. Veían lo malo a su juicio e ignoraban lo bueno. Es una cadena que se vuelve interminable hasta que alguien decide ponerle límite.

Cuando no te gustas a ti mismo, no logras tampoco otorgar significados positivos a lo que ves, lo que oyes, lo que percibes, lo que llega a tu vida.

Lo ideal es que seas tú quien marque ese “hasta aquí”. Que termines con esa historia de infelicidad, inconformidad y sesgo. Por supuesto, todos tenemos aspectos reprobables. Sin embargo, en esencia poseemos un valor que nada ni nadie puede poner en tela de juicio. 

No somos más ni menos que nadie. Tenemos derecho a cometer errores y también a ser felices. Es hora de construir una nueva perspectiva.