miércoles, 28 de octubre de 2020

PERSONAS INTUITIVAS



Personas intuitivas: las 10 características que los diferencian

"La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional es un servidor fiel. Hemos creado una sociedad que honra al servidor y ha olvidado el regalo". Estas son las palabras de Albert Einstein, quien conocía perfectamente el poder y la importancia de la intuición. Desafortunadamente, la intuición ha sido virtualmente relegada a un plan esotérico sacrificado en el altar de la racionalidad. Pero todos somos personas intuitivas, solo que algunos han aprendido a prestar atención a los mensajes de su intuición mientras que otros los ignoran.

Antonio Damaso, médico y neurólogo, explica qué es la intuición a través de la teoría de los marcadores somáticos. En la práctica, la intuición sería un mecanismo de preselección que tiene lugar bajo nuestro umbral de conciencia y es responsable de examinar todas las opciones, decidir cuáles son los caminos posibles entre los que podemos elegir conscientemente.

La intuición es un proceso que nos permite evaluar y descartar inconscientemente las alternativas, básicamente confiando en nuestras experiencias pasadas y nuestras emociones. es por eso que se expresa principalmente a través de sensaciones corporales, algunas personas indican que lo sienten en el estómago o el pecho. Por esta razón, nos inclinamos a una oportunidad más que a otra, pero no podemos explicar su razón, es solo un pretexto o un sentimiento.

¿Qué diferencia a las personas intuitivas?

Si bien todos somos capaces de ser intuitivos, ya que es algo natural, no todos estamos en la misma sintonia con esa parte sutil del pensamiento inconsciente que toma partido por nosotros y nos envía señales que, muchas veces, se manifiestan físicamente y nos permiten percibir algo de manera intuitiva.

1. Escuchan su voz interior

Las personas intuitivas tiene una conexión especial con su inconsciente, por lo que pueden escuchar la voz interior que otros ignoran. Al prestar atención a estas ideas o sentimientos, han ido "refinando cada vez más" este canal de comunicación, por lo que pueden descifrar mejor los mensajes enviados por intuición.

2. Pasan el tiempo en soledad

Las personas intuitivas a menudo dan mucho valor a la soledad y disfrutan el tiempo que pasan con ellos mismos. Aprovechan estos momentos para conectarse con sus emociones y hacen un profundo ejercicio de introspección o simplemente relajan su mente, lo cual es indispensable para que la intuición se manifieste.

3. Escuchan su cuerpo

Las personas intuitivas tienen un vínculo particular con su cuerpo, por lo que son capaces de capturar las señales de la intuición a través de sensaciones como un "nudo en la garganta", "pequeñas mariposas en el estomago" o cualquier otra sensación física que envié este segundo cerebro. Estas personas sienten que cuando algo no funciona en su cuerpo, tienen reacciones viscerales que pueden interpretar y usar a su favor cuando lo deciden.

4. Son excelentes observadores

Las personas intuitivas suelen ser muy cuidadosas, concentrándose en detalles que pasan desapercibidos para los demás. De hecho, una de las armas secretas de la intuición es precisamente la capacidad de capturar muchos detalles, darles significado y anticipar lo que podría suceder. Esto también revela patrones o coincidencias que otros no notan, pero que luego se convierten en la base para tomar otras decisiones en la vida.

5. Prestan mucha atención a sus sueños

Los sueños son el canal de comunicación preferido del inconsciente. En muchos casos, la mente inconsciente elige los sueños para enviarnos un mensaje que puede ayudarnos a tomar mejores decisiones. Es por eso que las personas intuitivas prestan mucha atención al contenido de sus sueños y tratan de descifrarlos. Por supuesto, todos los sueños no son mensajes del inconsciente, pero las personas intuitivas son capaces de diferenciarlos.

6. Se conectan emocionalmente con los demás

La empatia es una de las armas secretas de la intuición. las personas intuitivas pueden conectarse con los demás en  un nivel superior, lo que les permite ayudarlos o notar que están pasando por un mal momento.

7. Sueltan emociones "negativas"

Aunque la intuición puede crear sentimientos desagradable, las personas intuitivas pueden manejarlo y no ser bloqueadas por ellos. De hecho, son conscientes de que las emociones como la frustración, la ira o el resentimiento ahogan la intuición. Esto significa que, por lo general, son plenamente conscientes de sus emociones y saben cómo lidiar con ellas sabiamente.

8. Ellos saben cómo fluir

Las personas intuitivas desarrollan una gran confianza en sí mismas, ayudándolas a lidiar con la adversidad con una actitud más relajada. No solo confían en su capacidad para enfrentar los obstáculos sino también en el trascurso de sus vidas. Estas personas saben que todo va y viene, por lo que aprenden a fluir sin dificultad, no se aferran a situaciones, ni positivas ni negativas. Esta sabiduría les da una gran tranquilidad y ecuanimidad para hacer frente a los obstáculos.

9. Muestran una gran flexibilidad cognitiva

No tienen un pensamiento rígido, pueden cambiar rápidamente de opinión cuando tienen una intuición. Esto significa que ni siquiera se apegan a sus decisiones, especialmente cuando perciben que están siguiendo el camino equivocado. Esta flexibilidad cognitiva les permite corregir el plan y obtener mejores resultados.

10. Buscan las respuestas dentro de ellos mismos

Las personas intuitivas no se aíslan del mundo, toman en cuenta las circunstancias y saben cuándo sopla el viento a su favor y cuándo se oponen, pero siempre tienen la tendencia de mirar hacia adentro para encontrar las respuestas. Esto significa que toman decisiones teniendo en cuenta sus expectativas, ilusiones y necesidades. Entonces obtienen un equilibrio que les permite tomar las mejores decisiones. 

Problemas que pueden enfrentar las personas intuitivas

Desarrollar demasiada intuición también puede tener "efectos secundarios", especialmente en un mundo donde la lógica se sobrevalora y las emociones se ignoran.

1. No ser capaz de explicar por qué tomaron una decisión importante

Las personas intuitivas a menudo no pueden explicar razonablemente por qué tomaron una decisión que no tiene sentido para los demás. En muchos casos, la ausencia de argumentos lógicos puede dar lugar a discusiones y problemas, especialmente cuando las otras personas no entienden.

2. Predecir finales desastrosos que nadie más puede ver

Las personas intuitivas pueden prever finales desastrosos, tanto en una relación de pareja como en una empresa. A menudo, esta certeza es difícil de manejar porque no siempre pueden compartirla con otras personas o no les prestan atención. Poder capturar pequeños detalles que otros no perciben les da una habilidad especial, que no siempre es bienvenida.

3. Capturar los pensamientos negativos y las emociones de los demás

Las personas intuitivas no leen las mentes, pero su sexo sentido a menudo les permite percibir pequeñas señales extraverbales que les ayudan a tener una idea de lo que otras personas sienten o piensan. A veces, darse cuenta de que los demás están fingiendo y no poder decir que es, puede ser extremadamente frustrarte o irritante.

¿Es sabio tomar decisiones impulsadas por la intuición?

"Al tomar una decisión de menos importancia, siempre me ha parecido ventajoso considerar todos los pros y los contras. Sin embargo, en asuntos vitales, como la elección de una pareja o una profesión, la decisión debería venir del inconsciente, de algún lugar dentro de nosotros mismos. En las decisiones importantes de la vida personal, debemos ser gobernados, creo, por las profundas necesidades internas de nuestra naturaleza".

Estas son las palabras de Sigmund Freud, quien se refirió a ese sentimiento de bien o mal, placer o rechazo visceral, que sentimos profundamente dentro de nosotros y, a veces, ignoramos para escuchar la razón.

En psicología existe lo que se llama "inteligencia intuitiva", que sería nuestra capacidad para resolver problemas impulsados por la intuición. De hecho, en una serie de estudios con enfermeras, médicos y empresarios que tenían muchos años de experiencia, se descubrió que su primera intuición casi nunca era incorrecta. 

Por supuesto, la intuición no es un mecanismo infalible, pero puede ser muy útil cuando tenemos que tomar decisiones en una situación en la que no tenemos mucha información o es muy caótica. En cualquier caso, siempre es bueno saber lo que nuestra intuición nos dice antes de decidir. Entonces lo mejor que puedes hacer es aprender a escucharte.

sábado, 24 de octubre de 2020

EL ARCÁNGEL URIEL



 Arcángel Uriel: "Fuego de Dios" en Hebreo,

Uriel se representa con una espada de fuego como si fuera una antorcha ardiente, demostrando la fuerza de Dios. El fue el ángel que con su espada flamígera custodiaba las puertas del Edén.

Hay imágenes de Uriel donde muestra la llama de la purificación en una mano y un rollo de pergaminos en la otra, lo  que simboliza el estudio y el conocimiento que deben tener todos los seres humanos para alcanzar el nivel espiritual que nos comunique con la Fuente de Luz del Universo.

El Maestro Ascendido Uriel está presente muchas veces en los Evangelios Apócrifos, ayudando a Juan el Bautista, también cuando el Rey Herodes dio la orden de matar a todos los primogénitos recién nacidos, fue Uriel el que salvo a Jesús. Estuvo presente de forma activa en la crianza de Juan el Bautista y fue él, el que lo lleva a donde estaba Jesús.

En el Apocalipsis de Pedro el Maestro Ascendido Arcángel Uriel está presente como el ángel del arrepentimiento, figura sin piedad y mostrando la fuerza de la justicia. En la Iglesia Copta o Iglesia ortodoxa de Egipto, creada bajo el evangelio del siglo I de San Marcos.lo sitúa en varias situaciones de la Biblia Copta que contiene más libros que la cristiana.

Fue el ángel que anuncio a Noe la llegada del Diluvio Universal. Lo identifican como el ángel del trueno y ángel del mundo, está encargado de las llaves de las puertas que mantienen cerrado el inframundo infernal, Cuando llegue el momento del final de los tiempos, él será el que abrirá los sellos de las Puertas del Infierno.

En el libro de Enoc será el Maestro Ascendido Uriel el primero de los siete Arcángeles que intercederán ante Dios para que salve a la humanidad.

En el cristianismo, Gregorio el Grande puso el nombre de Uriel como el cuarto Arcángel de los tres; Miguel, Rafael y Gabriel. De todos modos, en el Concilio de Roma de 745, el nombre de Uriel fue uno de los nombres quitados de la lista de ángeles venerados.

¿Cómo nos ayuda Uriel?

El Arcángel Uriel es el encargado del Rayo Rojo que representa la fuerza, el ilumina a los seres humanos en su camino, cubriendo con su Luz a las personas que se han perdido o se sienten solas. Uriel tiene el control de la abundancia, el dice que hay que pedir lo que nos merecemos, que hay que agradecer ya que de esa manera el dinero te llegará y en la cantidad suficiente.

miércoles, 21 de octubre de 2020

FATIGA POR CRISIS: CUANDO LA REALIDAD NOS SOBREPASA



Agotamiento físico y emocional, negatividad, problemas de concentración...La llamada "fatiga por crisis" es un fenómeno clínico nuevo que surge a raíz del contexto actual. Si te sientes identificado te explicamos en qué consiste y qué puedes hacer.

La fatiga por crisis es una realidad. Más allá de ser el nuevo término de moda o la clásica etiqueta que recorre las redes sociales, estamos ante un hecho evidente. Es una sensación que experimenta buena parte de la población ante un contexto de incertidumbre, cambio, presiones y miedos. Agotamiento, dolores físicos indeterminados, apatía.....

Los psiquiatras y los psicólogos matizan que aunque de momento no podamos definirlo como un trastorno clínico, hay que darle un tiempo para ver cómo avanza. Estamos claramente ante una situación nueva a nivel mundial: crisis sanitaria, crisis social...Esperar nuevas manifestaciones psicológicas ante estos hechos es algo comprensible y hasta esperable.

Estamos expuestos a acontecimientos impredecibles, demandantes y de calibre a menudo adverso que es normal sentirse sobrepasado. No obstante, este hecho adquiere mayor complejidad cuando estamos ante personas con problemas precios de salud mental. Lo analizamos.

Fatiga por crisis: ¿en qué consiste?

Arianna Galligher, directora del Programa de Estrés, Trauma y Resilencia (STAR) de la Universidad Estatal de Ohio, nos señala algo interesante. Estamos habituados a enfrentar crisis, sin embargo, la situación actual es muy diferente. Por decirlo de manera sencilla: Es una gran crisis, que acarrea, a su vez, múltiples crisis relacionadas. ese calidoscopio de desafíos nos sitúa en un presente y un futuro que a veces nos supera, abruma e inmoviliza.

La fatiga  por crisis se define como un fenómeno en el que la mente y el cuerpo intentan adaptarse a un hecho ambiental que acelera de manera desproporcionada la respuesta natural al estrés. La liberación de adrenalina y cortisol es continuada y excesiva, es decir, no se limita a un momento puntual, a una amenaza concreta ante la que debemos defendernos. La realidad está llena de pequeñas (o grandes) amenazas y esto deriva en una serie de manifestaciones muy concretas.

¿Cuáles son los síntomas de la fatiga por crisis?

Algo que debemos comprender es que los signos y síntomas de esta condición pueden variar bastante de una persona a otra. No obstante hay unos elementos comunes que sí podemos destacar. Son los siguientes: 

Hiperexcitación. Aparece un nerviosismo acusado, una ansiedad que nos activa más de lo normal. Surge la irritabilidad, el mal humor y la necesidad de hacer cosas, actuar y responder (pero sin saber cómo).

Abstinencia. En una segunda fase, se deja de experimentar esa hiperactividad para derivar en apatía, desgana y un estado en el que lo que nos rodea se percibe como una especie de irrealidad. También aparecen los bloqueos mentales, el no saber cómo reaccionar ante las cosas, sufrir problemas de concentración, de no encontrar ánimo para resolver problemas cotidianos....

Agotamiento físico acusado y persistente.

Miedo, negatividad constante, angustia...

Alteraciones del sueño: o bien no se puede conciliar un buen descanso o, por el contrario, aparece somnolencia excesiva.

También cambia el estilo de alimentación. La persona se alimenta mal, puede derivar incluso en beber alcohol en exceso o recurrir a alimentos poco saludables, etc.

En los casos más extremos de fatiga por crisis, pueden aparecer cambios de comportamiento muy llamativos. Un ejemplo sería dejar a un lado las responsabilidades laborales, descuidar a la familia, etc.

¿Cuál sería la causa de este estado?

Hay diversas razones que podrían explicar la fatiga por crisis. La primera ya la hemos citado: vivimos una realidad inmediata en la que no solo hay una amenaza o un desafió, sino una multitud de incertidumbres ante las que podemos sentirnos sobrepasados. A esto se le añade el no saber cuándo se va resolver esta situación.

Por otro lado, podemos referirnos también a los mecanismos psicológicos. Muchos de esos recursos de afrontamiento se agotan, es decir, a menudo nos cansamos de ser fuertes, llegamos aun límite en el que ya no sabemos cómo reaccionar o que hacer.

Asimismo, también cabe destacar otro hecho. La liberación continuada de cortisol, la hormona del estrés, ocasiona numerosos y peligrosos efectos: taquicardias, dolor muscular, agotamiento, cefaleas, presión elevada...

Además, y ya desde un punto de vista emocional, se podría hablar de que en la actual realidad el miedo y la negatividad son contagiosos. En ocasiones, la exposición continuada a los medios o la presión del entorno más cercano pueden intensificar la sensación de agotamiento e indefensión.

Estrategias que podemos aplicar.

Algo que tenemos claro desde el campo de la psicología es que cuando la situación actual se estabilice y recuperemos (en cierto modo) la necesitada normalidad, el siguiente paso será aplanar la curva de la salud mental. El incremento de depresiones y trastornos de ansiedad es inmenso ahora mismo.

Tampoco podemos descuidar a los pacientes con problemas previos en esta materia: trastorno límite de personalidad, esquizofrenia, trastorno bipolar...Estamos viviendo un presente de gran dureza y necesidad en este ámbito. Con lo cual, lo único que nos sirve ahora son estrategias reales y cercanas y que los servicios comunitarios sepan atender, detectar y prevenir problemas.

Por otro lado, en lo referente a la fatiga por crisis, sería adecuado que tuviéramos en cuenta las siguientes claves:

Procuremos cuidar nuestros hábitos de vida: llevar rutinas saludables, cuidar las medidas de seguridad e higiene, atender la alimentación y saber priorizar. Todo ello es esencial.

Tengamos siempre a mano nuestra red de apoyo, ya sean amigos o familiares. Es vital no sentirnos solos, tener a alguien con quien compartir y hablar.

Busquemos ayuda especializada cuando lo necesitemos.

Mantener la esperanza, desarrollar nuevas estrategias de afrontamiento ante el estrés y gestionar las emociones serían otros nutrientes básico en los que trabajar. Sea como sea, está bien recordar que esta serie de reacciones son completamente normales. Estar mal. sentir miedo y experimentar indefensión es algo esperable en estos momentos.

No dudemos en buscar apoyos para navegar un poco mejor en medio de esta compleja realidad.

Fuente: Valeria Sabater.

 

sábado, 17 de octubre de 2020

DE NINGÚN LABERINTO INTERIOR....



De ningún laberinto interior se sale con llave ajena.

Muchas personas, frente a determinadas circunstancias que les llegan a afectar de forma negativa, llegan a sumergirse en una especie de laberinto interior. Un laberinto puede ser ocasionado por un problema con origen en el pasado o en el presente en el que hasta el momento no hayamos dado solución.

Es posible que se trate de un miedo o de alguna fobia que nos paralice y que nos impide el correcto desenvolvimiento en nuestras tareas diarias.

También se puede aplicar a todas aquellas áreas de nuestra vida que sepamos que debemos mejorar porque nos afecta en nuestras relaciones personales o a nivel laboral. Son aspectos como el carácter o ciertos comportamientos que resultan negativos para el resto.

Los laberintos, como estructuras, tienen la particularidad de confundirnos, despistarnos y dificultarnos una rápida salida. Estar en medio de un laberinto puede causar ansiedad, desesperación, temor, desolación y pánico en algunas personas. Sumergirte en un laberinto interior supone que en tu psique te debates en medio de incertidumbres, dudas y desconocimiento sobre las acciones que debes emprender para evitar la desagradable sensación que estás experimentando.

Cuando estás en medio de una problemática o situación que deseas resolver y no das de forma inmediata con la solución, sueles rondar y dar vueltas a la misma idea dentro de tu cabeza sin éxito, una y otra vez. Esta práctica en ocasiones lleva al individuo a la desesperación y a experimentar un nefasto sentimiento de desesperanza.

Muchas personas en medio de la desesperación que produce no dar con la tecla adecuada, cometen una gran cantidad de errores mayores que les aleja cada vez más de la solución o sencillamente optan por permanecer en el laberinto y abandonar la lucha.

Tu laberinto interior tiene su propia llave.

Lo primero que debes saber es que cada persona construye su propio laberinto. La decisión de  llevar a cabo los pasos que nos pueden conducir a darle un cierre a la situación que nos aqueja, del tipo que sea, está en nuestras manos. Sólo nosotros poseemos la llave que nos ayudará a salir del laberinto personal.

Si el caso especifico gira en torno a la manera en que has venido experimentando una serie de desavenencias con distintas personas a tu alrededor o estás a punto de perder a tu pareja y eso te aterra, pero aun así no has movilizado tus recursos para mejorar aquellas áreas de ti que están afectando a los demás, la primera sugerencia es que te analices e indagues dentro de ti con la finalidad de identificar cuáles son los factores que te impulsan a actuar de ésta manera, si de verdad estás convencido de que es algo que debes mejorar, y lo más importante es determinar si esa persona que estás en riesgo de perder realmente te importa.

Tras identificar esto, si te has convencido y eliges mejorar, ya habrás dado el primer paso.

El segundo paso es conocer que sólo tú tienes el poder para cambiar ésta situación. La resolución requiere de tu acción, compromiso y trabajo personal.

Se trata de tu proceso y por ende sólo tú tienes la llave porque el laberinto es tuyo. Si pretendes salir de allí siguiendo los pasos de otras personas que de alguna u otra manera consiguieron salir, quizás no tengas el valor de hacerlo, y termines por permanecer allí.

Recuerda que cada persona es única y cada caso también lo es. Aquella práctica, consejo o terapia que funciona `para unos quizás en otros no tendrá el mismo impacto. Es por ello que las llaves prestadas no sirven.

¿Sientes que has hecho todo y no hallas la salida?

En ocasiones, lo único que se requiere es un análisis exhaustivo que te lleve a determinar qué fue lo que te colocó ante ésta situación. ¿Cuáles fueron las acciones que emprendiste o dejaste de ejecutar?

Quizás el camino para hallar la salida consiste en volver por el mismo camino por el que entraste en el laberinto.

Tú decides cuando sales:

Esa situación que de forma intermitente aparece en tus pensamientos, que en ocasiones te produce insomnio y que por más que le das vueltas no  logras solucionar, no es más grande que tú ni supera tus habilidades.

La cuestión está en mirarla desde otra óptica, darle la vuelta y emprender la búsqueda de nuevos correctivos que hasta el momento no habías probado.

Si bien es cierto que es nuestro laberinto propio y qué sólo nosotros tenemos la llave, en ocasiones se requiere de la ayuda externa que nos ilumine de alguna manera el camino.

Como seres humanos, no siempre contamos con todas las respuestas no podemos solucionar todo por nosotros mismos. En ocasiones, necesitamos de la ayuda de terceras personas para salir del conflicto emocional en el que estamos inmersos. El pedir ayuda a nuestros semejantes es una práctica completamente sana que no te hace de menos, por el contrario, puede aportar mucho a tu vida.

Podemos apoyarnos en miembros de nuestro grupo familiar, amigos o acudir a un terapeuta pero siempre ten presente que éstas personas contribuyen a orientarte pero sólo tú, por medio de tus acciones, podrás emerger.

Sin tu acción cualquier medida será completamente nula. Incluso puedes asistir al mejor de los terapeutas pero este es un trabajo que depende de ti.

Debes estar convencido de que lo mejor para ti y tu vida es superar ésta situación que te aqueja y que te afecta en muchas áreas de tu vida actual, y mantener la disposición, la actitud y la motivación para emplear las posibles soluciones.

La vida se construye a diario y de nosotros depende utilizar el tiempo disponible de manera productiva en la construcción de los escenarios que deseemos vivir. No depende de factores externos, aunque en algunos momentos ellos puedan influir, incluso ante el peor de los escenarios siempre tendremos la oportunidad de elegir la actitud con que enfrentaremos aun las situaciones más adversas.

Todo depende de la manera en que este enfocado en mis metas y en los objetivos que me proponga obtener.

lunes, 12 de octubre de 2020

REYES DEL DRAMA. ¿QUÉ HAY DETRÁS DE ESTOS COMPORTAMIENTOS?



Todos conocemos a un rey o una reina del drama. ¡Todo les supera, todo les sale mal! Ahora bien.....¿y si detrás de estas reacciones emocionales existiera algún problema que estamos descuidando?

Las reinas y reyes del drama parecen ir de crisis en crisis, de catástrofe en desdicha y después al desastre sin saber muy bien la razón. Sus reacciones emocionales son, a menudo, desproporcionadas y tienen el don incluso de lograr que todos los demás tengan que estar pendientes de sus tristezas cotidianas.

Todos tenemos algún amigo o familiar que tiende a este tipo de situaciones. Su vida parece un teatro donde no dejan de surgir repentinos incidentes, giros inesperados del destino y situaciones de lo más estrambóticas. "¡Es que todo me pasa a mi!", "¡la vida no es justa conmigo!" nos comentan.

Así, y aunque sus reacciones emocionales nos parezcan desproporcionadas y hasta teatrales, en ocasiones, nos queda la duda. ¿Lo de estas personas es mala suerte? ¿O existe quizá algún problema subyacente que debería tenerse en cuenta? Lo analizamos.

Reyes del drama: ¿por qué actúan de este modo?

Hay reinas y reyes del drama, personas que maximizan los pequeños problemas, que sobredimensionan cualquier situación y que requieren de nuestro apoyo cada dos por tres. Queriendo o sin querer se convierten en el centro de atención y en ocasiones pueden ser agotadores.

Sin embargo, es necesario hacer un matiz. Como sucede en cualquier comportamiento, trastorno o estilo de personalidad, todo entra dentro de un espectro. Es decir, habrá personas que evidencien una conducta más exagerada y otros, en cambio, hagan del drama algo puntual y ocasional.

En cualquier caso, hay algo evidente: es necesario comprender su realidad. Es más, en caso de que seamos nosotros el clásico drama King o drama queen, siempre es recomendable saber lo que nos pasa y qué estrategias deberíamos tomar. Lo analizamos.

Inclinación a la sobreemocionalidad.

Las reinas y los reyes del drama pueden evidenciar en ocasiones una mala gestión emocional. Se tiende, por término medio, a sobredimensionar  cualquier situación y derivar en esas emociones más extremas, como son el pánico, la angustia, la desesperación....

No lo hacen de manera voluntaria, no hay búsqueda expresa de buscar la atención. En ocasiones, puede haber una base biológica detrás e incluso una tendencia natural a responder de este modo. Haber vivido alguna experiencia traumatica, haber sufrido negligencias con los progenitores y carecer de habilidades para entender y manejar los estados emocionales puede hacer, sin duda, que se derive en estos comportamientos.

La depresión encubierta.

Si hay algo que define a los reyes del drama son los altibajos. Por lo general, suelen ser personas carismáticas, con habilidades sociales para hacer amigos, para conectar con unos y otros por esa intensidad natural en todo lo que hacen. Sin embargo, les define la inestabilidad emocional, el mostrarse hoy lleno de energía y entusiasmo y al poco necesitar apoyo, ansiar que alguien escuche sus tristezas ante aquello tan negativo y desesperante que les ha sucedido.

En muchos casos, lo que hay tras esa inestabilidad y, sobre todo, tras esa incapacidad para manejar las pequeñas dificultades del día a día es una depresión encubierta. Esas fluctuaciones en el estado de ánimo también suelen acompañarse de problemas del sueño y alimentación, de no poder con nada y de sentirse superados. Es una realidad que debemos tener en cuenta.

Los reyes del drama más problemáticos: el trastorno histriónico de la personalidad

Por lo generar, las reinas y los reyes del drama evidencian básicamente una mala gestión emocional y una tendencia a sobredimensionar los problemas cotidianos. Ahora bien, podemos encontrarnos también con casos más extremos...

Así, hay quien hace drama su forma de vida. En estas situaciones es muy posible que estemos ante una persona con un trastorno histriónico de la personalidad.

Los síntomas serían los siguientes:

Expresan sus emociones de forma muy teatral y exagerada. 

Demuestran cambios muy bruscos de humor.

Quedan influenciadas por otras personas.

Necesitan ser el centro de atención.

Suelen ser provocadores, buscan atraer a través de su comportamiento, de su aspecto físico, de sus palabras....

Se toman libertades con los demás generando situaciones de incomodidad con quienes les rodean.

Son incapaces de responsabilizarse de sus problemas.

Suelen ser muy inmaduros.

Si nos preguntamos por qué una persona puede llegar a estos extremos, en muchos casos la respuesta está en la infancia. Estudios como el realizado en la Universidad de Manitoba (Canadá) y publicado en la revista Pediatrics nos señalan que factores como el maltrato, el castigo físico, el abandono o la negligencia emocional derivan en ocasiones en el desarrollo de desarrollo de trastornos mentales.

¿Qué puedo hacer si soy un rey o una reina del drama?

 "¡Menos drama que eres una exagerada!", "¡cógete las cosas de otro modo porque se te va la cabeza!". Todo rey del drama, como toda reina, habrá recibido en alguna ocasión este tipo de comentarios. Lo cierto es que a estas personas les encantaría no caer en esos extremos emocionales, pero la verdad es que no siempre se puede evitar.

No, cuando llevas media vida sintiendo que todo lo malo te pasa a ti y que cada vez tienes menos control sobre las cosas. ¿Qué podemos hacer entonces ante estas situaciones?

Es necesario aprender a racionalizar. En lugar de reaccionar al instante ante cada cosa que nos sucede, hay que tomar aire, detenernos y reflexionar. Antes de dejarnos secuestrar por las emociones pasemos primero por el filtro del análisis para  entender qué ha pasado, por qué ha pasado y lo qué deberíamos hacer.

La segunda estrategia es aprender las claves básicas de la gestión emocional: qué siento, qué me dice esa emoción, cómo controlar esa emoción y qué tipo de reacción debería aplicar para sentirme mejor.

Una tercera estrategia es aprender estrategias para solucionar problemas. Si aprendemos a manejar las dificultades más pequeñas del día a día afrontaremos mejor los grandes retos.

Por último, y no menos importante, es esencial contar con ayuda especializada. En muchos casos, como hemos señalado, tras el comportamiento dramático hay una depresión encubierta que sebe ser tratada. No lo dejemos pasar.

Fuente: Valeria Sabater.

viernes, 9 de octubre de 2020

MÁS SOLO......



Más solo y, aun así, más conectado.

En este camino del despertar, a veces puedes sentirte más solo que nunca. Pero no es una soledad que le pertenezca a un yo separado. No se trata de sentirse solo, aislado, de esa sensación de abandono cósmico, sino más bien de la soledad del universo entero, una exquisita e íntima soledad que reside en el mismísimo corazón de la existencia; una soledad ontológica que es la perfecta soledad, que es la caricia de la brisa otoñal en tu rostro, el pequeño petirrojo que anuncia la llegada de la mañana, un paseo por senderos desconocidos que llevan a lugares aún por descubrir.

Nada ni nadie tiene el poder de eliminar tu soledad, eso es cierto. Te sumerges más y más en este mágico lugar de la soledad, tocando la vida por primera y única vez, desnudo y sin protección, sin defensa alguna. No hay nadie que pueda salvarte -ni nadie que necesite ser salvado de todos modos- El pasado y el futuro están a millones de kilómetros de distancia, y uno se pregunta si alguna vez existió algo en absoluto anterior a esto o si existirá algo posterior.

Has encontrado tu verdadero hogar en tu centro sin centro.

Te sientes más solo que nunca. Y sin embargo, al mismo tiempo te sientes también mucho más conectado que antes, más cercano a todo ser vivo, porque desde la médula de tus huesos sabes que todos estamos hechos de la misma esencia. Tu soledad no separa sino que conecta, lo incluye todo, es receptiva, absorbe el día a medida que va surgiendo.

Ya no buscas amor y conexión porque ahora ya son tuyos en lo más profundo de tu corazón. Ya no te escondes del mundo porque el mundo eres tú, y no puedes esconderte de ti mismo. Y así es como puedes penetrar realmente hasta el fondo de las relaciones. Ya no hay ningún miedo a perder el amor, y por lo tanto la base de tus encuentros es la realidad en lugar de la comodidad, la seguridad o los placeres pasajeros.

Estas más solo que nunca, pero tus relaciones son más íntimas, más profundas y más enriquecedoras. Y también hay más valentía en ellas.

Tu soledad te salva de tu soledad. Parece una paradoja, por supuesto, pero para ti no lo es. Y no esperes que nadie más lo entienda. Has cambiado tanto desde la primera vez que estuviste con ellos....

Simplemente sé consciente de que los demás no pueden entenderte en este momento. Y ámalos de todos modos, igual que amas al pequeño petirrojo que anuncia la llegada de la mañana en tu perfecta soledad.

Fuente: La senda del reposo. J. Foster