jueves, 26 de agosto de 2021

SOY AMOR



Nunca te enamoras de otra persona, ella solo realiza la función de catalizador y de mensajero. De lo que te enamoras es de la vida misma y de sus asombrosas posibilidades. Te sumerges más profundamente en tu propia dulce presencia, en la inmutable inmensidad que yace en el mismísimo centro de tu ser, en tu esencia. Pero le adjudicas el crédito a otra persona - o le hechas la culpa cuando termina vuestra conexión-, cuando en realidad se trata de ti; todo ello eres tú, todo es por y para ti, y también para tu sanación y la salvación de los demás y de este mundo.

Es el redescubrimiento de quién eres realmente más allá de la máscara, más allá de todas esas fachadas que has construido con tanto cuidado, dé todas esas defensas infinitamente creativas diseñadas con un solo objetivo: conseguir que te quieran, recibir amor o impedir que lo pierdas- como si el amor fuese algo que se pudiera ganar o perder-.

Y así, simplemente caes rendido en el amor, en tu naturaleza, en tu corazón, que es también el corazón del otro, por que no hay separación alguna en la inmensidad; no existen dos inmensidades sino tan solo una. No hay necesidad de que salgas de ti mismo para saber lo que estás buscando, tú eres el Uno, nunca un buscador de amor sino su fuente, su destino y su razón. Ahora puedes ir por el mundo siendo esto mismo.

Puedes brillar como el sol; a veces otros brillarán contigo, otras veces no; buscarán tu resplandor o lo temerán. Pero en cualquier caso seguirás resplandeciendo, pues estas enamorado de la luz misma.

Conocer el amor es saber que nunca puede encontrarse, porque brilla  en la propia búsqueda, en el propio hallazgo, en la perdida, en la intensidad misma de su propio resplandor, incluso en la quietud de la noche.

Tal y como Freud comprendió, es imposible amar lo que se desea o desear lo que se ama. Porque el amor es siempre algo mucho más próximo, mucho más íntimo, mucho más cercano que cualquier deseo; es imposible objetivar el amor o que él se objetive a sí mismo.

El sol ha estado dando su luz sin pedir nada a cambio durante millones de años, disfrutando de la vida que infunde a todos los seres, es un guerrero del amor y se relaciona principal mente, con su propio resplandor.

Jeff Foster. La senda del reposo

jueves, 19 de agosto de 2021

ARMONIA EN TU CASA



ARMONIA EN TU CASA

Organizar los rincones oscuros de la casa en los que se van acumulando trastos, papeles o cajas que parecen estar esperando una mano que nunca llega es una labor mucho más importante de o que uno se cree.

Poner orden significa buscar armonía en el momento presente, deshaciéndose de aquello que ya no resulta de utilidad, estableciendo prioridades y poniendo en práctica cierto desapego.

Tanto en casa como en la dieta los motivos que llevan a acumular o a cultivar el desorden pueden ser muchos, conscientes o inconscientes. Empezar a poner orden en lo físico, interna y externamente puede ser asimismo un catalizador para poner orden en lo psíquico.

A continuación, te invitamos a realizar un recorrido por las zonas de la casa en las que introducir pequeños cambios puede proporcionar una mayor armonía.

ENTRADA: CÓMO ORGANIZARLA

Para el Feng Shui, el arte tradicional chino de la armonización de espacios, la entrada principal de una casa indica la afluencia de oportunidades o el camino de entrada a la energía o chi que penetra en tu hogar.

Por ello, poner orden en la entrada requiere que el camino que conduce hacia la casa sea claro, esté bien definido y no confunda a las personas que llegan.

También es importante que el nombre y la dirección se vean correctamente en el buzón, que las cerraduras abran y cierren sin problemas, que no haya obstáculos que dificulten el paso y que la puerta de la entrada no sea demasiado estrecha ni el techo demasiado bajo.

Una vez en el interior, tanto si el hogar es un piso como una casa, el vestíbulo debe ser un lugar que acojo lo que entre sin resistencias. Podemos observar si es un recibidor lleno de luz o en penumbra, a que huele la casa, o qué objetos dan la bienvenida tras la puerta.

 

Todo bien ordenado. Es importante que el orden se respire en la casa desde la entrada y que el mueble que se suele usar en este espacio sea discreto y ayude a sentirse bien, sin dejar en él trastos o cartas que creen confusión y que recuerden cosas pendientes.

Bien iluminado y decoración sencilla. Una buena iluminación, una decoración sencilla con colores vivos alegres, un jarrón con flores y un cuadro vitalista que invite a pasar -en vez de un espejo, que hará que la energía salga por donde ha entrado- favorecen un buen ambiente.

Un lugar bien aromatizado. También se puede colocar en la mesa del recibidor, unas barritas de incienso o un quemador de aceites esenciales: la citronela o hierba de limón, la bergamota y el romero desprenden un olor a limpio impecable.

EL SALÓN: CÓMO DECORARLO Y ORDENARLO

El salón es el espacio central de la casa, donde se comparten muchos momentos de tranquilidad con la familia y los amigos, y donde gusta sentirse cómodo charlando, viendo un rato la tele o descansando tras llegar del trabajo.

El salón es quizá la habitación que mejor refleja el modo en que se relacionan los habitantes de una casa: hay salones que parecen sacados del catálogo de una revista de decoración y que se antojan poco habitados, salones recargados, con poca luz, colores sombríos y cuadros que desprenden soledad, pero también hay salones bellos, cuidados y acogedores que invitan a quedarse.

Todo despejado. Por ello, ver un salón despejado, sin cajas u obstáculos de por medio, sin correspondencia apilada por mirar, con la mesa y las estanterías ordenadas y libres de polvo, es una bendición, como también lo es encontrarse con un entorno que ayude a relajarse y a cargar las pilas tras la jornada laboral.

Iluminar bien. Para favorecer un ambiente así es importante que el salón reciba luz solar y que disponga de unos muebles cómodos y alegres, así como de una alfombra si es posible.

Sofás protegidos. Cuando hay niños, los sofás aparecen gastados enseguida, se pueden cubrir con telas divertidas que pongan una nota de color y a la vez los protejan.

Pintar con colores claros. Una estancia de un blanco roto o un tono pastel que contraste con los muebles aporta luminosidad, mientras que las figuritas, detalles y fotografías que se coloquen en muebles y paredes deberían ser estimulantes y reconfortantes.

Que transmitan positivismo. Es buena idea sustituir aquellos elementos negativos (cuadros apagados, fotografías nuestras o de algún familiar que causen rechazo, figuritas heredadas o regaladas por compromiso con las que no nos sentimos cómodos…) por objetos que transmitan buenas emociones: conchas y elementos marinos o minerales traídos por los hijos, fotos familiares que reflejen felicidad, recuerdos de algún viaje que nos conecten con la magia de aquel momento, plantas que vinculen con la naturaleza o, simplemente, elementos decorativos que nos atraigan por su belleza.

LA COCINA: COMO HACERLA CONFORTABLE

Si el salón es el espacio de las relaciones con la familia y amigos, la cocina es el lugar donde se gesta la salud de los habitantes de la casa.

La cocina es donde se preparan y se almacenan los alimentos que nos dan vida y donde a menudo se dispone el comedor, para nutrirse, deleitarse con los alimentos y mantener buenas charlas. Por eso, limpiar y organizar este espacio habla de la buena disposición para cuidar mejor de la propia salud y de la de quienes nos rodean, pero también para disfrutar y dar placer a los demás.

Un ambiente cálido. Se aconseja creara un ambiente cálido que invite al recogimiento y al disfrute de ese momento especial en que se prepara y comparte la comida.

Siempre bien limpia. Dejar que los platos, se amontonen en el fregadero y permanezcan sucios hasta el día siguiente, encontrar la encimera llena de trastos, migas de pan, sobras del día anterior o los muebles de la cocina con una capa de grasa y el suelo sucio crea una sensación de descuido que tira para atrás en vez de animar a elaborar los mejores platos.

Elegir bien los colores. Se puede crear un ambiente confortable y luminoso eligiendo colores terrosos: cremas, amarillos, ocres o naranjas para las paredes que contrasten con el mobiliario y el suelo.

Mantener a la vista fuentes con frutas y hortaliza frescas de temporada. Tomates, mandarinas, manzanas, peras, plátanos…tenerlos a la vista atrae una excelente energía a la cocina, al igual que si se coloca en el alféizar de la ventana unas jardineras o macetas con plantas aromáticas: romero, perejil, menta, albahaca. Estas plantas se pueden añadir a guisos y a la vez acercan a casa un pedacito de naturaleza, lo cual se agradece cuando se vive en la ciudad.

Ordenar bien armarios y cajones. Encontrar cajones y armarios bien organizados, con la pasta, los cereales y las legumbres en tarros de cristal, facilita las cosas a la hora de saber con qué se cuenta y con qué no, evitando que los paquetes se amontonen haciendo equilibrios y ocupen un espacio mayor.

Organizar bien la despensa. Otro aspecto importante en la organización de la cocina es elaborar una lista de lo que se necesita para comprar en función de lo que se vaya a usar y no de otra manera compulsiva, manteniendo la nevera limpia y libre de malos olores (puede limpiarse regularmente con bicarbonato y agua). Así se racionaliza el consumo y se evita tirar a la basura los productos frescos adquiridos que al final no se aprovechan.

No olvidar el reciclaje. Reciclar el plástico, el vidrio, el papel e incluso el aceite ayuda, por otra parte, a ser más cuidadosos, conscientes y solidarios con el planeta, que al fin y al cabo también es la casa donde vivimos.

No conviene que los alimentos convivan con los medicamentos; es decir, que por comodidad a la hora de tomarlos se dejen los fármacos al lado de lo que nos nutre. Tenerlos a la vista da mayor intensidad a la enfermedad o falta de salud. Es preferible guardarlo en un botiquín en el cuarto de baño o en un maletín en un lugar menos comprometido.

LOS DORMITORIOS: DESCANSO E INTIMIDAD

Como espacio propio década miembro de la casa, el dormitorio debe ser uno de los lugares más relajantes del hogar, acorde con los gustos personales y pensado para el descanso y la intimidad.

Es importante, a la hora de conseguir orden y limpieza, optar por no recargar demasiado estos espacios, eliminar elementos que puedan interferir en el descanso, como televisores u ordenadores, y utilizar colores en las paredes y el mobiliario que faciliten la relajación.

 

Si se opta por usar colores diferentes para cada habitación, en el dormitorio de la pareja son más apropiados los tonos cálidos, como wl salmón, el rosa pálido, los ocres o el melocotón, para favorecer las relaciones, más que el azul o el gris.

La habitación de la pareja es su santuario, por lo que conviene evitar fotografías no relacionadas con la pareja o los hijos. Los cuadros y otros motivos han de transmitir sensaciones positivas.

Al poner orden interesa revisar los cajones, dejando lo imprescindible, y poner al día los armarios, deshaciéndose de la ropa que no se lleva desde hace un año o más, ya que ocupa espacio y no presta ningún servicio. Una buena opción es ofrecerla a entidades benéficas, para que otras personas la puedan aprovechar.

En la habitación de los niños interesa que dominen los tonos pastel y los muebles y motivos alegres, que favorecen un ambiente agradable y tranquilizador, y disponer de una mesa libre de trastos para el estudio.

En cuanto a los juguetes, lo ideal es guardarlos en un baúl o cajón que permanezca tapado, más que colocarlos en estanterías. Esto, aparte de exponerlos al polvo, puede dar lugar a un exceso de información molesta, cuando en esa zona lo que se pretende es que los niños se relajen tras la actividad diaria.

EL BAÑO: RELAJACIÓN Y CONTACTO CON EL AGUA

El baño es la zona de la casa consagrada a la higiene y donde uno se abandona al relax y a la tonificación que procura el agua. Exige, por lo tanto, una pulcritud escrupulosa.

Para la limpieza pueden usarse jabones ecológicos comerciales o productos naturales caseros. El bórax, es un limpiador y desinfectante natural de venta en droguerías, puede sustituir a la lejía para limpiar el inodoro, la bañera, el lavabo y el suelo, el limón y el vinagre eliminan los restos de cal en la grifería.

Si se quiere que esta estancia huela más a limpio, puede añadirse a la taza del inodoro unas gotitas de esencia de pino, limón eucalipto o menta, o poner esencias a quemar en un quemador. Ventilar bien y mantener cerrados la tapa del inodoro y los orificios de la bañera, el lavabo y el bidé también evita los olores procedentes del desagüe, así como una “baja energía”, que según el Feng Shui puede esparcirse por el resto de la casa a través de estos orificios.

Si se dispone de luz natural y espacio en el baño, decorarlo con una planta -como un helecho, que requiere humedad y poca luz- aumenta la sensación de armonía, como ver las toallas dobladas y bien dispuestas, jabones naturales de colores para las manos y piedrecitas de río en un recipiente bonito.

Los mármoles, el travertino, el granito, el gres porcelánico, en combinación con muebles y accesorios de madera y mimbre, así como los azulejos tradicionales en tonos azules y verdes en contraste con el blanco, ofrecen suelos y paredes de gran pulcritud y belleza.

LIMPIEZA GENERAL PARA ABRIRSE A LO NUEVO

El hogar es una proyección de nosotros mismos, de quien somos y de cómo estamos. Limpiar las diferentes estancias, reubicar muebles, deshacerse de objetos y ropas que ya no sirven y poner orden es una manera de simplificar, de quedarse con lo esencial y despedirse de lo acumulado para hacer sitio a lo nuevo.

 

Resulta gratificante en sí mismo porque, al acabar, el espacio íntimo se ve como se desea verlo. Transmite satisfacción por la tarea cumplida y sensación de ligereza. Incluso puede generar una calma que favorece al equilibrio emocional y mayor claridad a la hora de llevar a cabo proyectos em cualquier ámbito.

Aprovechar la energía que se genera al limpiar y poner orden es un modo indirecto de hacerlo también en la propia vida. Pon orden en tu mente: dedica un momento diario a relajarte y a poner orden en tu vida interior.

De buena mañana o antes de irte a dormir puedes sentarse en una silla o en un cojín en el suelo, respirar hondo varias veces e ir soltando la tensión con cada espiración. Valora cómo estas en ese momento, con qué cosas de tu vida te encuentras cómodo y en plenitud y si sientes tener algo pendiente. Analiza que te causa desasosiego y pregúntate qué puedes cambiar, fijándote objetivos realistas.

Fuente: Cuerpomente


domingo, 15 de agosto de 2021

LLAMARADA SOLAR



UNA FUERTE LLAMARADA SOLAR……..

 

La fuerza de una llamarada solar registrada el 3 de julio derivó en una interrupción en la comunicación de radio de onda corta sobre el Océano Atlántico. La llamarada fue la primera identificada como pulso de rayos X en el nuevo ciclo solar 25, afectando al extremo superior de la atmósfera terrestre.

Las llamaradas X son el tipo más fuerte de llamarada solar. Por lo general, son responsables de los apagones de radio más profundos y de las tormentas geomagnéticas más intensas. Según un comunicado de la NASA, en el momento de registrarse la erupción el material solar alcanzó una temperatura de aproximadamente 5 millones y medio de grados Celsius.

En términos generales, una llamarada solar es una explosión en el Sol que ocurre cuando la energía almacenada se libera repentinamente. Las llamaradas producen un estallido de radiación en todo el espectro electromagnético, desde las ondas de radio hasta los rayos X y los rayos gamma.

Una liberación tan extrema de energía se puede sentir aquí en la Tierra, aunque el sol se encuentre a más de 150 millones de Kilómetros de distancia de nuestro planeta. Para tener una idea de la magnitud de la energía liberada, se puede tener en cuenta que una llamarada solar X equivale a millones de bombas de hidrógeno de 100 megatones que explotan al mismo tiempo.

LLAMARADAS Y CICLOS SOLARES

Los científicos han establecido una clasificación de las erupciones solares de acuerdo con la intensidad medida en rayos X, en un rango de longitud de onda de 1 a 8 Angstroms. Dentro de las tres clasificaciones existentes, las llamaradas solares X son las más fuertes; pueden desencadenar apagones de radio en todo el planeta y tormentas de radiación de larga duración.

La intensidad de las llamaradas solares se relaciona con los ciclos solares, ya que algunos presentan una mayor cantidad y fuerza en las erupciones. Asimismo, dentro de los ciclos solares existen periodos de mayor y menor actividad.

Para entender estos ciclos hay que considerar que el Sol, una enorme esfera de gas caliente con carga eléctrica, posee un intenso campo magnético generado por el movimiento de dicho gas. El campo magnético solar atraviesa diferentes cambios, que se evidencian cada 11 años con el advenimiento de un nuevo ciclo solar.

Los ciclos solares afectan la actividad en la superficie del Sol; estas variaciones se observan en forma de manchas solares. Durante el llamado mínimo solar, que ocurre al principio de cada ciclo, el astro rey presenta una menor actividad. Pero aproximadamente sobre la mitad de cada ciclo se registra el máximo solar, un periodo en el cual se incrementa la actividad y se aprecia una mayor cantidad de manchas solares.

¿QUÉ NOS ESPERA DURANTE EL CICLO SOLAR 25?

La cantidad y magnitud de las manchas solares son algunos de los factores que determinan la irrupción de fenómenos como la última llamarada X. En un ciclo solar convencional, se pueden esperar alrededor de 150 llamaradas que alcancen la fuerza de la llamarada registrada el 3 de julio. Sin embargo, pueden ocurrir alrededor de 1500 llamaradas de menos intensidad durante el mismo periodo.

Actualmente estamos iniciando el ciclo solar 25, pero durante el ciclo anterior el sol genero 49 llamaradas solares X, según el artículo publicado por la CNN. Las estimaciones en torno al ciclo solar 25 indican que es posible esperar una cantidad similar de llamaradas X.

Por lo tanto, la Tierra deberá prepararse para soportar varias decenas de estos fenómenos extremos en los próximos años, que puede poner en jaque a las comunicaciones globales. Sobre el año 2025 llegaremos al máximo solar de este ciclo, por lo que es posible que se registre una mayor cantidad de eventos intensos.

Fuente: Pablo Javier Piacente

 


viernes, 6 de agosto de 2021

LA ALEGRÍA



 La alegría es una emoción básica. Es una emoción que se expresa hacía el exterior, y tiende a expresarse todavía más cuando la compartimos con los demás. Quizás no haya alegría plena si no se comparte con los otros.

En la alegría me encuentro con el niño que tengo dentro y lo comparto con los demás, la alegría y la felicidad van juntas. Me siento más libre, lleno de fuerza y siento que la vida tiene sentido. Siento que la vida merece la pena a pesar de todas las sombras.

El sentimiento de alegría de un niño pequeño es uno de los sentimientos más bonitos que hay en la naturaleza. El niño tiene mucha capacidad de sorprenderse. Se sorprende por todo y ante todo, porque no vive desde la mente. Cuando no estamos tanto en la cabeza, cuando nos encontramos bien y a gusto, cualquier cosa nos sorprende e ilusiona y brota la alegría.

El buen humos, la alegría, es una emoción muy sana y muy necesaria también para las personas adultas. La risa y la carcajada nos desbloquean el diafragma y nos permiten soltar ansiedades, angustias o miedos retenidos en nuestro interior. Con la alegría el cuerpo se abre, se ensancha y la cara refleja la alegría en la sonrisa y en la risa.

La risa estimula la producción de endorfinas, una clase de hormonas liberadas en el cerebro. estas sustancias actúan como un analgésico natural y, por tanto, disminuyen la intensidad de la sensación de dolor produciendo un estado de placer y bienestar. Actúan favoreciendo la acción del sistema nervioso parasimpático y con ello facilitan un estado más relajado.

Además aumenta la flexibilidad muscular y la capacidad inmunitaria. Por el contrario, está demostrado, que emociones como la ansiedad, el miedo y el estrés disminuyen la capacidad inmunitaria de nuestro organismo.

La alegría y la felicidad van de la mano y aunque las circunstancias exteriores nos influyen, la verdadera alegría no viene de fuera sino brota de nuestro interior. La verdadera alegría depende más de nuestra actitud ante la vida que de los factores externos. No depende tanto de lo que tenemos sino de lo que somos. Lo que tenemos, incluidas las personas, no es nuestro, es "prestado" y un día lo vamos a tener que dejar.

En la alegría influye mucho la aceptación de uno mismo y la autoestima. estar a gusto con nosotros mismos y con lo que hacemos. 

La alegría es la otra cara del sufrimiento. El sufrimiento tiene mucho que ver con las resistencias que oponemos a las situaciones que nos trae la vida o las expectativas o esperanzas que no se cumplen. La alegría de vivir tiene que ver con la capacidad de vivir aquí y ahora y la de aceptar las situaciones de la vida. Aceptación, NO resignación NI sometimiento. 

Decía Carl G. Jung: " No podemos cambiar nada a menos que no aceptemos"

La alegría es  el entusiasmo que surge del sentirse vivo y el del gozo de vivir.

martes, 3 de agosto de 2021

TU MEDIA NARANJA



 Tu media naranja está en tu interior

Mucha gente anda buscando su alma gemela, su "media naranja". Sin ese "alguien especial" en sus vidas se sienten incompletos, solos (no es casual que la palabra soltero provenga de solitario).

Pero, amigo mio, tú no eres la mitad de un todo. Nunca jamás has sido la mitad de un todo. Esa es la mentira. Tú estás completo, y esa es tu naturaleza, independientemente de quien entre o salga de tu vida. 

Si estás buscando pareja -o si ya la tienes- porque te sientes como la "mitad" de un todo, porque te asusta estar solo, porque la dulce soledad te hace sentir infeliz, por evitar el vacío, lo único que conseguirás será arrastrar a tu pareja al campo de tu infelicidad y la ansiedad resonará constantemente en el trasfondo de vuestros días juntos.

Has de encontrar la felicidad dentro de ti. Haz que la felicidad sea el campo en el que vives y en el que pones tu ser.

Descubre la alegría de la soledad, la belleza de estar solo. Disfruta de tu respiración, de como se mueve tu cuerpo; percibe tus propios sentimientos, no esperes a que nadie más lo haga por ti.

Mientras sigas huyendo de tu soledad siempre vas a sentirte solo, sin importar la cantidad de gente que tengas a tu alrededor, porque en realidad estarás huyendo de ti mismo, y no hay nada más doloroso que eso.

Se tú mismo ese "alguien especial", la persona a la que siempre has estado buscando. Y después, cuando estés listo -si llegas a estarlo- , deja que otro ser entre también en ese campo. Deja que permanezca contigo si así lo desea, y que se marche cuando así lo decida. 

Deléitate con su libertad. Conecta profundamente con esa otra persona. Di tu verdad y escucha la suya. Date cuenta de los momentos en los que estás contento y alegre y de esos otros en los que te sientes triste y apenado, pero no culpes ni le otorgues el mérito a esa otra persona en ninguno de los dos casos.

Ayúdala a que ella también sea capaz de amar su propia soledad, a recordar que ella también es ese "alguien especial" para si misma. En el seno de la alegría propia de la conexión profunda las etiquetas no son tan importantes, y, además, el futuro se ocupará de sí mismo.

Y así habrás encontrado a tu media naranja dentro de ti mismo.

Y el miedo a la soledad se habrá esfumado entre puestas de sol, montañas y el ondear constante de la respiración.

Jeff Foster. La senda del reposo.


domingo, 1 de agosto de 2021

PIEDRAS EMOCIONALES



 A menudo, en el camino de nuestra existencia, se nos cuelan piedras en los zapatos cuya presencia es sumamente incómoda y dificultan la experiencia de una buena Vida porque dañan el calzado y el calcetin existencial, y pueden llegar a lesionar gravemente nuestra piel anímica. Lo razonable, una vez se nos ha colado la piedrecita, es detenerse y librarnos de ella. 

Pero aunque resulte paradójico, a veces preferimos encajarla entre los dedos o hacerle un rincón en algún lugar del zapato antes de detenernos, sentarnos o apoyarnos en la pared para descalzarnos y volver a dejar a nuestra molesta inquilina en el camino del cual procede.

Los motivos de preferir llevar la china con nosotros pueden tener con la inercia, con la prisa, la vergüenza o la pereza. Así que la pequeña tortura puede llegar a convertirse en una ocupante que nos acompañe un buen trecho hasta quien sabe dónde.

En los zapatos de nuestro corazón se pueden colar también piedras que toman la forma de relaciones no deseadas o tóxicas, algo que en lugar de hacernos crecer nos hunden anímicamente. Compañías limitadoras, castradoras, psicológicamente víricas o negativas, que nos hacen sentir mal y nos abren las puertas al agotamiento psicológico e incluso a la depresión. Son además causantes de serios daños a nuestra autoestima, así como frenos a nuestro potencial de desarrollo como personas.

En nuestras relaciones, al igual que en el amor, tenemos que poner limites. Porque el amor no es resignación, vulneración de principios, sumisión , descalificación o engaño. Los límites del amor están en nuestro amor propio, en nuestra dignidad.

Todo ser humano tiene derecho a ser amado con dignidad. Allí está el límite y también el origen de toda relación. El amor no es canibalismo físico, afectivo ni intelectual, amar es compartir; es construir respetando las fronteras que nos separan y que a la vez nos unen; es la suma de las diferencias que nos definen pero que nos complementan.

Amar es dar alas respetando el compromiso adquirido y las expectativas forjadas entre ambas partes. No es esclavizar; someter ni depender, más bien todo lo contrario: el verdadero amor no es más que el deseo inevitable de que el otro sea quien en verdad puede llegar a ser, precisamente, porque nos brindamos a acompañarle, a superar sus propios límites.

No puede haber compromiso sin confianza y está a su vez no es posible sin respeto.Tener claro cuán es mi límite y cuál el tuyo es un ejercicio que sólo nace de la consciencia. Pero para ello es necesaria una madurez emocional que debe ser trabajada. Porque el amor es un arte que implica reflexión, trabajo, cuidado del detalle, aprendizaje continuo y diálogo sincero.