domingo, 20 de octubre de 2013

CUIDANDO A GAIA.




 El Sol inicio su ciclo de intensidad máxima en el 2010 y terminara en el 2013, entrando en una fase de declinación hasta alcanzar su fase mínima.

No podemos prever como será de débil su actividad, pero sabemos que cada 250 años existe una tendencia de que el Sol realice actividades mínimas y de más duración que las normales, y siempre ocurre cuando el Sol se “calma” después de un periodo de fuertes tormentas solares como la actual. 

Según los científicos, si el Sol en su fase mínima tiene un periodo prolongado, puede ocurrir una nueva glaciación, la Tierra se congelaría, y lo que hoy es subtropical se volvería un clima templado, siendo mucho más frio cuanto más cerca estuviésemos de los polos.

Cuando más actividad solar hay, menor es la cantidad de rayos cósmicos que penetran en la atmosfera terrestre, ya que las partículas solares impiden ese ingreso espacial que llega hasta 10 Kilómetros de la troposfera, ionizando esa parte de atmosfera de la Tierra. Esto genera la formación de nubes formando un escudo que llega del Sol, pero cuando el Sol este en su mínima actividad, las formación de nubes será más densa, impidiendo que los rayos solares calienten la superficie, por lo que esta se enfriara de manera brusca.

Veremos si lo que viene ahora será similar a los fenómenos investigados por Dalton en el 1900, cuando el Sol permaneció en su fase mínima durante 8 años, o nos enfrentaremos   a lo que Mauden observo durante 70 años. Son épocas sin auroras polares, con alteración del clima, aumentan las nevadas influyendo todo esto en la vida de la Tierra.

 

El Sol está siendo estudiado desde el año 1750, cuando los científicos perfeccionaron el telescopio. Durante la Era Espacial, 1957, la mayor tormenta geomagnética solar ocurrió el día 13 de Marzo de 1989, llegando una Aurora Austral hasta Buenos Aires, y generando un colapso eléctrico el Canadá y noroeste de Estados Unidos, dejando al país en oscuridad y bajo un frio polar.

Pero un siglo antes, en 1859, una onda de partículas solares alcanzo la Tierra, quemando todos los telégrafos existentes en Europa y América del Norte. Si alguna de estas tormentas ocurrieran hoy, el planeta entraría en un caos total, ya que prácticamente todo el planeta depende de las redes de energía, de la comunicación, y somos  totalmente dependientes de los aparatos electrónicos. Ni que decir tiene lo que ocurriría con la cantidad de satélites que rodean el planeta.

 

En la fase solar ocurrida en 1645, que se conoce como el “Efecto Maunder”, por el científico que la estudio, el Sol no tuvo mucha actividad, su estabilidad trajo una mini glaciación a la Tierra, congelándose por completo el Rio Támesis. Algo similar ocurrió hacia el año 1400, con graves consecuencias para el clima terrestre.  

 

El Sol inicio su ciclo de intensidad máxima en el 2010 y terminara en el 2013, entrando en una fase de declinación hasta alcanzar su fase mínima.

No podemos prever como será de débil su actividad, pero sabemos que cada 250 años existe una tendencia de que el Sol realice actividades mínimas y de más duración que las normales, y siempre ocurre cuando el Sol se “calma” después de un periodo de fuertes tormentas solares como la actual. 

 

Según los científicos, si el Sol en su fase mínima tiene un periodo prolongado, puede ocurrir una nueva glaciación, la Tierra se congelaría, y lo que hoy es subtropical se volvería un clima templado, siendo mucho más frio cuanto más cerca estuviésemos de los polos.

Cuando más actividad solar hay, menor es la cantidad de rayos cósmicos que penetran en la atmosfera terrestre, ya que las partículas solares impiden ese ingreso espacial que llega hasta 10 Kilómetros de la troposfera, ionizando esa parte de atmosfera de la Tierra. Esto genera la formación de nubes formando un escudo que llega del Sol, pero cuando el Sol este en su mínima actividad, las formación de nubes será más densa, impidiendo que los rayos solares calienten la superficie, por lo que esta se enfriara de manera brusca.

Veremos si lo que viene ahora será similar a los fenómenos investigados por Dalton en el 1900, cuando el Sol permaneció en su fase mínima durante 8 años, o nos enfrentaremos   a lo que Mauden observo durante 70 años. Son épocas sin auroras polares, con alteración del clima, aumentan las nevadas influyendo todo esto en la vida de la Tierra.

 

Recordemos pues que vivimos en un planeta cuyo equilibrio debiéramos respetar, ya que aunque tuviéramos problemas por cualquier alteración que ocurriera en nuestro sistema planetario, será doblemente dramático si el hombre sigue este camino de destrucción y descompensación de la naturaleza. Los científicos están alarmados por los cambios climáticos que están ocurriendo, pero cada uno de nosotros, desde nuestra responsabilidad urge que hagamos todo lo que podamos por ayudar a restablecer las cosas. Recordemos que todos estamos de paso en la Tierra y como mínimo debemos de respetar la “casa” que nos han dejado para vivir nuestras experiencias en el mundo de la materia.

 Amemos a Gaia, Ella nos lo da todo, y solo nos pide a cambio nuestro amor.

 Así sea.

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