sábado, 17 de enero de 2026

ALEXIFRENIA...DESCONEXIÓN EMOCIONAL




Hay personas que entienden perfectamente lo que ocurre a su alrededor, pero no logran conectar con lo que ocurre dentro de ellas. Saben explicar hechos, analizar situaciones y razonar con precisión, pero cuando se les pregunta cómo se sienten, las palabras se quedan cortas o simplemente no llegan. No es falta de inteligencia ni desinterés emocional: es Alexifrenia.

La Alexifrenia es un rasgo psicológico caracterizado por una predominancia del pensamiento racional y analítico, junto con una desconexión de la experiencia emocional. A diferencia de otros conceptos más conocidos, como la alexitimia o la dificultad para identificar y expresar emociones, la Alexifrenia pone el foco en el estilo cognitivo: una mente que privilegia el pensamiento lógico hasta el punto de relegar o ignorar el mundo afectivo.

Pensar mucho, sentir poco

La persona alexifrénica no carece de emociones, pero las vive de manera atenuada o distante. El afecto está ahí, aunque no siempre se reconoce ni se procesa conscientemente. En lugar de registrar tristeza, miedo o alegría, la experiencia emocional se traduce en pensamientos, explicaciones o análisis. Es habitual que estas personas respondan a situaciones emocionales con frases como “no tiene sentido sentirse así” o “es mejor pensar con la cabeza fría”.

Este patrón puede resultar funcional en contextos donde se valoran la lógica, el control y la eficiencia. Sin embargo, a largo plazo, puede generar una desconexión profunda con uno mismo y con los demás. Las emociones cumplen una función adaptativa: informan sobre necesidades, límites y vínculos. Cuando se silencian de forma sistemática, el cuerpo y la mente buscan otras vías para expresarse.

Origen y factores asociados

La Alexifrenia no surge de la nada. En muchos casos, se desarrolla en entornos donde la expresión emocional no fue validada o fue incluso castigada. Crecer en contextos donde “sentir es un problema” o donde la vulnerabilidad se asocia con debilidad puede fomentar un estilo mental que prioriza el control racional como mecanismo de protección.

También se ha observado una mayor prevalencia de rasgos alexifrénicos en personas con formación técnica o científica muy marcada, así como en entornos profesionales altamente exigentes. No porque estas áreas generen el problema, sino porque refuerzan una forma de relacionarse con el mundo basada casi exclusivamente en el análisis y la lógica.

Desde el punto de vista neuropsicológico, algunos estudios sugieren que podría haber una menor integración entre áreas cerebrales implicadas en el procesamiento emocional (como el sistema límbico) y regiones encargadas del razonamiento consciente (como la corteza prefrontal). No se trata de un fallo, sino de una descompensación en el diálogo interno entre emoción y cognición.

Aunque a primera vista la Alexifrenia puede parecer una ventaja, menos sufrimiento emocional, más control, sus efectos suelen hacerse visibles en el largo plazo. Las personas con este rasgo pueden experimentar una sensación persistente de vacío, apatía o falta de sentido, sin saber exactamente por qué. El cuerpo puede manifestar lo que la mente no reconoce, a través de somatizaciones, tensión crónica, fatiga o malestar inespecífico.

En el plano relacional, la dificultad para conectar con las propias emociones suele trasladarse a la dificultad para comprender las emociones ajenas. Esto puede generar malentendidos, distancia afectiva o la percepción de frialdad emocional por parte de los demás. No es que la persona no se preocupe, sino que no dispone de un lenguaje interno claro para el mundo emocional.

Alexifrenia, alexitimia y otros conceptos cercanos

Aunque a menudo se confunden, la Alexifrenia no es exactamente lo mismo que la alexitimia. En la alexitimia, la dificultad principal está en identificar y describir emociones. En la Alexifrenia, el énfasis está en el dominio del pensamiento racional sobre la vivencia emocional, incluso cuando la emoción podría ser identificable.

Tampoco debe confundirse con frialdad emocional,  psicopatía o falta de empatia. Muchas personas alexifrénicas son éticas, responsables y empáticas en el plano cognitivo, pero les cuesta sentir y expresar esa empatía de forma emocional.

¿Se puede cambiar este patrón?

La Alexifrenia no es un trastorno clínico cerrado, sino un rasgo que existe en distintos grados. Por ello, no se “cura”, pero sí puede flexibilizarse. El primer paso suele ser tomar conciencia de la desconexión emocional y aceptar que sentir no es un error ni una amenaza.

La psicoterapia puede ayudar a reconstruir el vínculo con las emociones, especialmente enfoques que integran cuerpo y mente, como la terapia psicodinámica, la terapia basada en la emoción o las terapias somáticas. Aprender a identificar sensaciones corporales, poner palabras a estados internos y tolerar la incomodidad emocional es un proceso gradual, pero profundamente transformador.

También prácticas como la escritura emocional, el mindfulness o la educación emocional pueden abrir espacios seguros para que las emociones vuelvan a ocupar su lugar, no como enemigas del pensamiento, sino como aliadas.

La Alexifrenia nos recuerda que el ser humano no es solo razón ni solo emoción. Cuando uno de estos polos domina por completo, algo se pierde. Pensar sin sentir puede volver la vida plana, desconectada, excesivamente controlada. Sentir sin pensar puede volverla caótica. El equilibrio entre ambos es lo que permite una experiencia humana plena.

 

viernes, 2 de enero de 2026

GENEROSIDAD EGOCENTRICA



GENEROSIDAD EGOCÉNTRICA

“Si das para recibir es cuestión de tiempo que acabes echando en cara lo que has dado por no recibir lo que esperabas.”

(Erich Fromm)

Dentro del ‘club de buenas personas’ hay quienes dan desde la abundancia y quienes, por el contrario, dan desde la escasez. Es decir, quienes dan por el placer de dar y quienes, por el contrario, lo hacen con la esperanza de recibir. Centrémonos en estos últimos, indagando acerca de lo que mueve realmente sus acciones.

Muchos de estos ayudadores se fuerzan a hacer el bien, siguiendo los dictados de una vocecilla que les recuerda que ocuparse de sí mismos, de sus propias necesidades, es “un acto egoísta”. No en vano, están convencidos de que para ser felices la gente les ha de querer. Y de que para que la gente les quiera y piense bien de ellos han de ser buenas personas.

Movidos por este tipo de creencias, suelen ofrecer compulsivamente su ayuda, atrayendo a su vida a personas necesitadas e incapaces de valerse por sí mismas. Al posicionarse como ‘salvadores’, consideran que los demás no podrían sobrevivir ni prosperar sin su ayuda. De ahí que tiendan a interferir en los asuntos de sus conocidos, ofreciéndoles consejos aun cuando nadie les haya preguntado.

Sin ser conscientes de ello, pecan de soberbia, posicionándose por encima de quienes ayudan, creyendo que saben mejor que ellos lo que necesitan. Paradójicamente, su orgullo les impide reconocer sus propias necesidades y pedir auxilio cuando lo requieren.

Detrás de su personalidad agradable, bondadosa y servicial se esconde una dolorosa herida: la falta de amor hacia sí mismos, el cual buscan desesperadamente entre quienes ayudan, volviéndose individuos muy dependientes emocionalmente.

Esta es la razón por la que con el tiempo aflora su oscuridad en forma de reproches, sintiéndose dolidos y tristes por no recibir afecto y agradecimiento a cambio de los servicios prestados. En

algunos casos extremos terminan estallando agresivamente, echando en cara todo lo que han hecho por los demás. También utilizan el chantaje emocional, el victimismo o la manipulación para hacer sentir culpables a quienes han ayudado, esperando así obtener el amor que creen que merecen y necesitan para sentirse bien consigo mismos.

Antes de volver a ayudar a alguien, puede ser interesante que se pregunten qué es lo que les mueve a hacerlo, comprendiendo el patrón inconsciente que se oculta detrás de sus buenas intenciones. De este modo dejarán de acumular sentimientos negativos hacia aquellos que no les devuelven los favores prestados.

A su vez, también pueden acordarse que cada persona es capaz de asumir su propio destino, aprendiendo a resolver sus problemas por sí misma. En vez de comportarse como buenos samaritanos, su gran aprendizaje consiste en ser personas felices. Es entonces cuando comprenden que dar es la verdadera recompensa.

Esteban Pérez

 

sábado, 20 de diciembre de 2025

CON TU LUNA EN EL SIGNO DE CAPRICORNIO




Luna en Capricornio.


En Capricornio, el principio cardinal se une con el elemento tierra. La tierra vuelve sensorial a la Luna, antiguamente, se decía que una Luna en Capricornio era un Luna fría porque el regente de Capricornio es Saturno. Por la tierra, la Luna es muy sensitiva y por el principio cardinal está dotada de voluntad y poder, por lo tanto, es una Luna que puede procurarse lo que necesita. No es una Luna espontánea que se dirija a otras personas sin una razón fundada, siempre tiene alguna meta que quiera conseguir.

Su Yo emocional anhela seguridad y, por eso, prueba a los demás durante largo tiempo hasta que está segura de que todo está en orden y de que no hay posibilidad de engaño. Criterios formales como status, carrera, profesión e ingresos juegan un papel muy importante.

La Luna en Capricornio casi siempre necesita una razón objetiva para establecer contacto, comprender el amor por sí mismo le resulta difícil. Capricornio, como signo de la individualidad, sabe cuál es su valor desde el punto de vista emocional y la mayoría de veces, se vende muy caro. Es una Luna individualizada que no se deja enganchar por metas extrañas sino que siempre quiere escoger y decidir por sí misma.

Está orientada hacia lo realista y mira los asuntos de las relaciones y del amor con unas gafas de objetividad. En casi todas las relaciones busca una utilidad, pruebas de dedicación y posibles ayudas para su carrera. No se abre emocionalmente hasta que ha comprobado la seguridad y la solidez de todo, solo entonces empieza a mostrar sus sentimientos. Si las condiciones y el entorno son adecuados domina perfectamente la escala de sentimientos y puede entusiasmar y, apasionar al entorno con sus sentimientos y su encanto.

La mayoría de veces, la Luna Capricornio actúa de forma orgullosa y arrogante frente a personas extrañas, ejerce un poder natural sobre su entorno y, puede proporcionarse sin demasiado esfuerzo lo que necesita. Esto se lo debe a Capricornio, cuyo principio cardinal le empuja hacia arriba, hacia el punto de individualización, escalando hacia arriba, sabiendo lo que quiere, para alcanzar las metas que se ha fijado y dominar.

En momentos de estrés, la Luna Capricornio tiene la tendencia de tomarse sus tareas profesionales demasiado en serio, exige mucho, tanto de sí misma como de los demás, trabaja en base a las altas metas que se ha fijado y hasta que no las alcanza no puede relajarse y disfrutar de la vida. En el plano material, estas personas quieren éxito,  reconocimiento y poder personal. Muchas se casan por razones materialistas o para disfrutar de determinado prestigio. Otras son egoístas en sus exigencias con el entorno, pues a este nivel Saturno es bastante fuerte y actúa duramente y sin compromisos.

La crisis en Capricornio ocasiona el regreso al interior, debe descender de su montaña hasta su Cáncer, sus orígenes. Debido a su ambición, se ha alejado demasiado del amor y ha creído demasiado en los sentimientos de poder, de manera que no necesita a los demás. En esta situación de autonomía se queda en su montaña, en el fondo, se siente una persona solitaria.

Superación.

La crisis de transformación de Capricornio empieza cuando falta el éxito y hay que soportar el rechazo y la derrota. La mayoría de veces, esto sucede por influencias externas y errores de peso que la misma persona ha cometido y cuyas consecuencias debe sufrir. Las metas alcanzadas empiezan a tambalearse y se pierde el poder, el prestigio, los amigos y, a veces, incluso la posición. En esta crisis de transformación, tiene lugar inevitablemente la caída desde las alturas alcanzadas.

Para la Luna Capricornio es impensable que personas o cosas puedan ir a parar fuera de su control. Por mucho tiempo no lo admite y adopta una postura rígida. Sin embargo, ocurre lo que a toda costa quería evitar, se le quita aquello por lo que ha trabajado y el entorno le declara culpable. El derrumbamiento disuelve la resistencia y se exige la integración del signo opuesto Cáncer. En otras palabras, debe volverse más humilde y tomar en serio los valores sentimentales. Cuando admite que también necesita amor, calor y ternura, como el resto de las personas entonces es capaz de participar en una vida comunitaria.

Se trata de renunciar al punto de vista de la utilidad y del provecho en favor del amor espontaneo. Una Luna purificada así, vuelve a ascender a las alturas individuales, a encontrarse con otras personas con una mayor comprensión, a ser un modela para ellas y a ayudarlas en caso de apuro. En el área de los sentimientos, la mayoría de veces, irradia seguridad y fuerza aunque se porte de forma  distante y objetiva, por eso, puede dar orientación  apoyo y sostén a los demás.

El pensamiento semilla esotérico de Capricornio es:

“Estoy perdido en la Luz Suprema, no obstante vuelvo la espalda a esa Luz”

 


SI TU SIGNO ES CAPRICORNIO




CAPRICORNIO: 22 DE DICIEMBRE AL 19 DE ENERO

ZONA DEL CUERPO: RODILLAS

En el signo de Sagitario el mundo es un cáliz  preparado para que lo llenen de sabiduría. Todo es una enseñanza, una lección, una oportunidad. Capricornio entra en el cuadro habiendo aprendido mucho y dispuesta a convertir el conocimiento en algo útil y práctico. No para ella necesariamente, sino para la comunidad que la rodea. Capricornio es la realista del zodiaco; está aquí para encontrarse con la sociedad y luego hacer todo lo posible para hacerla avanzar un paso más. Es ambicioso y de fuerza de voluntad encarnadas, y está aquí para canalizar esas capacidades en actos por el bien mayor.

Capricornio es un signo de tierra, y como tal estable, práctica y resistente. De todos modos, tiene el impulso hacia delante para realizar lo que debe, y son sus rodillas (la zona corporal relacionada con el signo) las que la llevan ahí. Las articulaciones de las rodillas encarnan este intercambio entre estabilidad y movilidad, por ser una zona que debe soportar el peso de todo el cuerpo al moverlo del suelo. 

Nuestra naturaleza Capricornio (como también las rodillas) nos exige un equilibrio; nos recuerda que debemos hacer  lo que sea para conseguirlo, y al mismo tiempo ser diligentes y respetuosos en los pasos que damos para llegar a eso. Su causa la supera, y necesita paciencia para que ocurra, igual como el tiempo y la atención que son necesarios para hacer bien el pino o entrenarse en un maratón. En cambio, si uno desea llegar a la postura final o al final de la carrera a toda costa simplemente porque eso es lo que dictamina la mente, pues, ay de las rodillas que son una parte susceptible de Capricornio.

Capricornio actúa con responsabilidad por el bien mayor.

Actuar es ejercer energía o fuerza, y en la naturaleza de Capricornio está el iniciar la actividad. Pero a diferencia de otros signos de esta categoría, actúa teniendo presente el resultado. La Cabra marina no está aquí para el viaje sino para el objetivo final del viaje, como su tocaya la cabra que trepa resueltamente por la montaña con la perseverante intención de llegar a la cima.

Así como el animal de cuatro patas hace el ascenso como escaladora fuerte y resuelta, la cabra de la constelación también tiene paciencia. El acto basado en el resultado es como un juego de niños; con la mira puesta en el premio, a Capricornio no le importa cuánto tiempo tarda en conseguirlo. Lo hace para ganar, lo que, en lo referente a la energía de este signo, significa crear estructuras duraderas, distintivas, que dejen huella en el mundo. Muchas veces estas estructuras no son físicas sino teóricas.

Cuando uno se apropia de su vida, todo comienza en uno mismo, pero dado que existimos en un contexto más grande (familia, barrio, ciudad, país, mundo), esta propiedad se extiende finalmente al todo más grande. Ambas están relacionadas. A eso se debe que cuidar de la propia salud, lo incluye cuánto comemos, cuánto tiempo dormimos y cuánto ejercicio hacemos, influye en nuestra contribución a la comunidad.

La Cabra marina Capricornio es buena `para trepar por rocas y `piedras, procede de modo estable, perseverante, independiente y fuerte. Esta Cabra marina tiene trabajo por hacer, y no es mucho lo que obtiene para ella de sus meticulosos planes; esto es así incluso respecto a sus necesidades, ya que es propensa a anteponer los intereses de su familia y del trabajo a los suyos. De ahí su relación con el bien mayor.

Pero para cumplir bien sus responsabilidades no puede dejar totalmente de lado sus necesidades y tampoco podemos nosotros, Así pues, es importante aprender a ayudar a nuestra naturaleza Capricornio a conectar personalmente con el bien mayor, no considerarlo algo distinto. Sus necesidades , las tuyas, las de ellos, las mías, todas están conectadas. Pero con esa naturaleza tan seria, tan constante, a la Cabra marina le es muy fácil prescindir de su bienestar; cuando ocurre esto, si uno se niega a conectar con lo que desea, predomina la tristeza.

La mayor parte del tiempo la Cabra marina está dispuesta a olvidar sus emociones para hacer lo que considera necesario hacer. Pero no nos engañemos; aunque no se caracteriza por ser afectuosa ni expresiva, siente muchas emociones y si no las reconoce y canaliza, estas pueden manifestarse en comportamientos muy caprichosos. Por lo tanto, nuestra Cabra marina interior normalmente necesita soltar las riendas y echar una cana al aire a su manera, no sea que exagere en sus trabajos (con lo cual se resentirían sus rodillas).

Por otro lado, si la Cabra marina se deja llevar demasiado por sus deseos, que no impulsada por el bien mayor, podría encontrarse con que sus planes no encuentran apoyo; que por mucha paciencia y diligencia que haya puesto en hacerlos, sus planes no van a dar sus frutos, ni siquiera a la larga.

Manifestaciones físicas de una naturaleza Capricornio que busca servirse a si misma podrían ser:

Debilidad de los músculos y tendones que rodean la rodilla (de los muslos o las piernas). Sensación de debilidad, inestabilidad o flojedad en las rodillas. Dolor o molestia en la rodilla al moverla o sentarse. Desvió, mala alineación de la rodilla. 

Capricornio es el décimo signo del ciclo zodiacal. Su energía reconoce nuestro sentido de responsabilidad y el modo de aplicarlo con paciencia y perseverancia a un bien mayor.

Si nuestra practica naturaleza Capricornio nos sumerge demasiado en el trabajo o los trabajos, sin otra causa que la propia, podríamos experimentar diferentes síntomas en las rodillas (dolor, bloqueo o incapacidad para flexionarlas, crujidos)

Cuida de tu Capricornio interior con preguntas, ejercicios y actividades que centren la atención en las rodillas. Hazlo para llegar a la cima de tu montaña procurando divertirte en el camino.

 

jueves, 18 de diciembre de 2025

LILITH. LA LUNA NEGRA EN VIRGO



LILIT EN VIRGO.

Esta posición inclina a la persona a ser autocritico, al tiempo que siente que los demás no funcionan como deben, porque no quieren o porque son incompetentes. Su atención se centra en ver los defectos o en que fallan tanto ella como los demás, entonces comienza a intentar arreglarlo todo sintiéndose responsable de que las cosas se organicen bien.
Tiende a manipular a otros enarbolando su sentido del deber y de la responsabilidad, consiguiendo desarrollar un complejo de culpabilidad en ellos. El nativo con este aspecto es emocionalmente vulnerable al impacto de los conflictos por eso trata de actuar adecuadamente en cada momento y lugar, evitando la confrontación y así ocultar la tormenta interna de emociones que la asaltan.
Se cuestiona todo lo que hace y, los defectos que cree tener le producen una insatisfacción crónica, lo que hace difícil sentirse bien ya que experimenta la sensación de no ser lo suficientemente buena, lo que consigue es mantener siempre un desequilibrio interno.
El nivel inferior.
Cuando tiene planetas tensos o mal aspectados, la persona intenta conseguir información sobre todo. Con un pensamiento totalmente frio, intenta sacar provecho de los demás, haciendo que trabajen para  ella o engañando a sus superiores. Este es el karma de una persona que ha podido ser un sirviente, un lacayo, un esclavo, incluso un médico que violo su Juramento Hipocrático por conseguir beneficios.
En su vida pasada, la persona era codiciosa, despreciaba los sentimientos nobles y utilizo a su familia cuando los necesitaba. Su encarnación actual se caracteriza por frialdad, frigidez y degradación moral.
Su comportamiento la lleva a que los demás se aparten de ella, siendo rechazada y demostrándole que no les importa lo que pueda sentir. Puede tener problemas de salud debido al estrés constante, y en esta vida actual puede encontrar a personas que le obliguen a gastar su dinero de forma ineficiente.
Es necesario evitar la mezquindad, no caer en la hipocondría y no tener miedo de que alguien sea más inteligente que nosotros.
El nivel superior.
Los buenos aspectos de Lilith en una carta natal ayudan a la persona a tener un buen conocimiento del lado material de la vida. Reconoce cuando una situación es real, sabe utilizar las tecnologías modernas y cuida su salud. En su vida pasada, consiguió salir de su condición de esclavitud, también se dio cuenta del peligro del conocimiento y la ciencia cuando se carece de espiritualidad y amor a los demás.
Ahora está en contra de todo lo que hace el hombre de manera material, y se revela ante las formas de vida banales. Lucha contra la tendencia social de transformas al hombre en un autómata dominado por el sistema. En este nivel, adquirirá el don de desarrollar una intuición que la lleva a notar los detalles y matices que le sirvan para ayudar a encontrar una solución a cualquier problema.
Su misión: no tener miedo a realizar el trabajo sucio, afrontar sus problemas y cuidar de los enfermos. Centrarse en la experiencia de cada momento y no en los resultados.
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SOLSTICIO DE INVIERNO 2025



SOLSTICIO DE INVIERNO 2025

Cada mes de diciembre, el calendario señala una fecha clave que va mucho más allá de una simple curiosidad astronómica. El solsticio de invierno marca el día con menos horas de luz del año y simboliza un punto de inflexión natural: a partir de ese instante, las jornadas comienzan a alargarse de forma progresiva, aunque casi imperceptible al principio.

Este fenómeno, seguido desde hace miles de años por civilizaciones de todo el mundo, continúa despertando interés tanto por su significado científico como por su carga simbólica. En 2025, el solsticio volverá a producirse puntualmente en diciembre, dando inicio al invierno astronómico en el hemisferio norte.

¿Cuándo se produce el solsticio de invierno en 2025?

En 2025, el solsticio de invierno tendrá lugar el 21 de diciembre a las 15:03 horas (hora peninsular española). Es importante matizar que el solsticio no dura un día entero, sino que es un instante exacto, el momento en el que el Sol alcanza su menor altura aparente sobre el horizonte en el hemisferio norte.

Desde ese preciso segundo, la duración del día empieza a aumentar poco a poco. Aunque durante los días posteriores el amanecer aún puede retrasarse ligeramente, el número total de minutos de luz diurna comienza a crecer, marcando el inicio del llamado “retorno de la luz”.

Qué ocurre exactamente durante el solsticio de invierno

La palabra solsticio procede del latín sol (Sol) y sistere (detenerse), y hace referencia a la sensación de que el Sol “se detiene” en su recorrido antes de invertir su trayectoria aparente.

La explicación científica

El fenómeno se explica por la inclinación del eje terrestre, que se mantiene en unos 23,5 grados respecto al plano de su órbita alrededor del Sol. Esta inclinación es la responsable de que las estaciones existan y de que la cantidad de luz solar que recibe cada hemisferio varíe a lo largo del año.

Durante el solsticio de invierno en el hemisferio norte:

·       El Sol se sitúa perpendicularmente sobre el Trópico de Capricornio, en el hemisferio sur.

·       En el sur se vive el día más largo del año.

·       En el norte se registra la noche más larga y el día más corto.

Por qué la fecha del solsticio cambia cada año

Aunque suele producirse entre el 20 y el 22 de diciembre, el solsticio de invierno no cae siempre el mismo día ni a la misma hora. La razón está en que el calendario gregoriano no encaja de forma perfecta con el año solar real.

La Tierra tarda aproximadamente 365 días y casi seis horas en completar una órbita alrededor del Sol. Ese desfase se corrige con los años bisiestos, que añaden un día extra cada cuatro años. Además, influyen otros factores como:

·       Pequeñas variaciones en la órbita terrestre.

·       La precesión del eje terrestre, un lento movimiento similar al de una peonza.

Todo ello provoca ligeros cambios en la fecha y hora exactas de los solsticios a lo largo del tiempo.

El día más corto del año según la latitud

El impacto del solsticio no se percibe de la misma forma en todos los lugares del planeta. La duración del día depende directamente de la latitud:

·       En España, el 21 de diciembre de 2025:

·      En Madrid, el día durará algo más de nueve horas.

·      En el norte peninsular, la luz será todavía más escasa.

·       En latitudes próximas al Círculo Polar Ártico, el Sol no llega a salir, dando lugar a la conocida noche polar, visible en zonas de Noruega, Finlandia o Islandia.

Cuanto más al norte, menos horas de luz; cuanto más al sur, mayor duración del día durante el solsticio invernal del hemisferio norte.

¿El solsticio marca realmente el inicio del invierno?

Esta es una de las dudas más habituales. Existen dos formas oficiales de definir las estaciones, y ambas conviven:

Invierno meteorológico

·       Se basa en criterios climáticos y estadísticos.

·       Tiene fechas fijas.

·       Comienza el 1 de diciembre y termina el 28 o 29 de febrero.

Invierno astronómico

·       Depende de la posición de la Tierra respecto al Sol.

·       Comienza con el solsticio de invierno.

·       Finaliza con el equinoccio de primavera.

Por eso, aunque muchas previsiones meteorológicas hablan de invierno desde principios de diciembre, el invierno astronómico no arranca hasta que se produce el solsticio.

El solsticio a lo largo de la historia y su simbolismo

El solsticio de invierno ha sido observado, medido y celebrado desde la antigüedad. Numerosas culturas lo consideraban un momento sagrado ligado a la renovación y al ciclo de la vida.

Monumentos como:

·       Stonehenge, en Reino Unido.

·       El Templo del Sol de Machu Picchu, en Perú,

están alineados con la posición del Sol durante el solsticio, lo que demuestra la importancia que este evento tenía para los calendarios agrícolas, los rituales religiosos y la organización social.

Un punto de inflexión en el año

Hoy, aunque la ciencia ha explicado con precisión qué ocurre durante el solsticio de invierno, su significado sigue intacto. Representa el final del descenso de la luz y el inicio de un nuevo ciclo, un recordatorio natural de que incluso tras el día más oscuro del año, la claridad siempre regresa poco a poco.

El 21 de diciembre de 2025 volverá a marcar ese instante exacto en el que el Sol “se detiene” para empezar, lentamente, a ganar altura en el cielo.


miércoles, 17 de diciembre de 2025

PROBLEMAS DE ESPALDA

 



DOLOR DE ESPALDA.

La parte superior de la espalda corresponde a la región del corazón y al centro energético cardíaco. Los dolores de espalda se refieren a las primeras fases de la concepción, a las necesidades de base y a la estructura más fundamental del ser.

Las vértebras cervicales se refieren a la comunicación y a mi grado de apertura frente a la vida. Cada vértebra me da las informaciones adicionales sobre la fuente de mi malestar.

 

C1=Primera vértebra cervical; se llama ATLAS  y sirve de soporte a la cabeza. Es un pilar que mantiene la cabeza en equilibrio. Si me preocupo demasiado (me rompo la cabeza) frente a una situación o a una persona, mi cabeza se hace más pesada hasta producirme dolor de cabeza y mi C1 tendrá dificultad en soportar la carga. Si manifiesto estrechez mental, si rehusó mirar todas las facetas de una situación, si soy rígido en mi modo de pensar, C1 reaccionará, estará paralizada por mi miedo, mi desesperación frente a la vida, mi negatividad, mi dificultad en expresar mis emociones. Un mal estado de C1 se acompaña generalmente de dolores que afectan a la cabeza, el cerebro y el sistema nervioso.

Cambio de pensamiento:

Debo aprender a escuchar mi interior, a tener mi mente abierta, a traer más calma a mi vida para disminuir mi actividad cerebral, permitiéndome así ver la realidad bajo una luz nueva, con más confianza.

La segunda vértebra cervical= C2, trabaja en estrecha colaboración con C1.

Se llama AXIS, y es el pivote que permite a C1 moverse. C2 está conectada con los principales órganos de los sentidos; los ojos, la nariz, las orejas, la boca (lengua). Estos órganos estarán afectados cuando C2 no se encuentre bien.

Si soy rígido en mi manera de percibir la vida, si rehúso soltar mis viejas ideas para dejar sitio a lo nuevo, si me preocupo siempre por el mañana, mi segunda vértebra corre el gran riesgo de volverse también rígida. Con mucha frecuencia reprimo mis lágrimas, mis emociones, y mis decepciones, mis penas quedan hundidas dentro de mí. Entonces al contener la expresión de mis emociones que es el “lubricante” de la vértebra 1 y 2, estas no se articularan fácilmente, por lo que habrá irritación, calentamiento, igual que en mi vida cotidiana.

Estos efectos se producen particularmente en caso de depresión, cuando existe una excesiva emotividad, cuando en conflictos familiares se produce ira etc. Ya que en todos estos casos se produce el miedo de ir hacia  delante, de cambiar, de tomar responsabilidades; del enjuiciamiento de los demás y de sí mismo, produciendo una falta de autoestima que puede llevar a la autodestrucción.

Cambio de pensamiento:

Debo aprender a tomar contacto con mis emociones y a asumirlas, a tomar mi lugar expresando lo que vivo para que el flujo de energía empiece a circular por mi cuerpo y que mi segunda vértebra (C2) pueda volver a funcionar en armonía con C1 y que todo este “bañado en aceite”.

La Tercera vértebra cervical llamada C3, es una eterna solitaria. A causa de su posición, no puede trabajar en cooperación con otras vértebras.

Si mi Tercera vértebra no se encuentra bien, yo puedo tener la sensación de que debo resolver mis cosas yo solo. También puedo replegarme sobre mí mismo, vivir “en mi burbuja” y evitar toda forma de comunicación (tanto oral como sexual) con mi entorno, “¿Para qué perder mi tiempo? De todos modos, nunca se me hace caso y nunca se entienden mis ideas o mis estados de ánimo”.

Entonces se produce la rebelión, el desánimo, porque mi sensibilidad está afectada en lo más hondo de mí, incluso puede apoderarse de mí la angustia.

El desgaste del tiempo hace su labor y mis sueños y deseos más queridos se desvanecen poco a poco. Me vuelvo irritable, amargo con las personas o las situaciones que no puedo digerir. La soledad puede ayudarme para recuperarme, hacer balance, ver claro en mi vida, o también, puede ser un medio para huir de mis emociones, la realidad la vivo con mucha incomprensión.

 Cambio de pensamiento:

¡La elección me incumbe!. Tomo nota de que una dolencia en mi Tercera cervical puede conllevar daños en mi rostro (piel, huesos o nervios) así como orejas y los dientes.

Estas son las tres primeras vértebras con las que podemos conectar y trabajar para sentirnos mejor con nosotros y con nuestro entorno. Posteriormente estudiaremos las demás vértebras.


DOLOR DE ESPALDA (continuación)

Las vértebras cuarta, quinta y sexta, cervicales C4, C5 y C6, se ubican a nivel de la tiroides y están en estrecha relación con ésta. La tiroides  juega un papel muy importante en el lenguaje, la voz, (cuerdas vocales) y cualquier desarmonía en lo que a comunicación se refiere, tanto como me expreso yo, como comprendo lo que otras personas me comunican, hará que reaccionen C4, C5 y C6. Si me enfado con algo que escucho y me causa indignación o ira, C4, C5 y C6 reaccionaran con fuerza, y será peor aún si además no expreso mis opiniones, mis frustraciones, porque entonces mi agresividad corre el riesgo de incrementarse, lo cual cierra los canales de comunicación al nivel de estas 3 vértebras cervicales.

Relación psicosomática:

Trago mal lo que a mí se me presenta; tengo tendencia a rumiar ciertos acontecimientos por un largo periodo de tiempo. Tengo con frecuencia dolencias y dolores que afectan todo mi sistema de comunicación verbal: boca, cuerdas vocales, faringe, etc. Y en todas las partes de mi cuerpo que se sitúan entre mi boca y mis hombros puedo tener problemas.

Esta sería su conclusión:

Tengo ventaja en aceptar; que cada experiencia es una oportunidad de crecer y que hay una lección en cada cosa que nos ocurre. Debo dejarme fluir en vez de obstinarme y de estar enfadado con la vida. De no ser así, me sentiré sobrecargado por todo mi entorno y creeré que no puedo solucionar ni realizar nada.

Cambio de pensamiento:

Necesito expresarme, bien mediante la palabra, la escritura, la música, la pintura, o cualquier forma de expresión que me permita “volverme a conectar” con mi creatividad, con mi belleza interior.

¡Todos mis sentidos estarán estimulados, activados, lo cual hará que mi tiroides este activa permitiendo que C4, C5 y C6 funcionen con normalidad. Los dolores y molestias en esta región podrán así desaparecer!

La última vértebra cervical

La última vértebra cervical C7, está muy influenciada por mi lado moral, mis creencias y mi lado espiritual. Si vivo en armonía con las leyes de la naturaleza y escucho los mensajes que mi cuerpo me manda en general, C7 funcionara mejor.

Relación Psicosomática:

Si vivo con ira, si estoy cerrado a las opiniones y a los modos de ver de las personas con las que me relaciono, enfrentándome con otras ideologías diferentes a las mías sin una mente abierta, C7 reaccionará fuertemente afectando mis manos, codos y brazos que podrán inflamarse o tener dificultades para moverse. Del mismo modo, los remordimientos de consciencia en relación a una palabra dicha, un acto hecho o un mal pensamiento mandado a una persona me va a afectar. Si me siento decepcionado, si tengo miedo a ser rechazado, si me escondo debajo de mi concha para evitar estar herido “otra vez”…C7 podrá estar afectada.

Cambio de pensamiento:

Debo aprender a discernir lo que es bueno para mí y lo que no lo es. Debo respetar los puntos de vista de cada persona, incluso si son diferentes de los míos. Abriendo mis brazos a los demás es como voy a aprender mejor y, podré realizar mejor las elecciones que me permitirán sentirme más libre.

¡Todas mis vértebras funcionarán perfectamente y en armonía!