domingo, 14 de junio de 2015

ANSIEDAD






La ansiedad es un desequilibrio energético. Su causa es debido a un desequilibrio emocional post-traumático y a una falta de presencia... una falta de permanecer en el centro de nuestro Ser.
La identificación con el "yo físico-mental-emocional" (ego) es lo que realmente origina la ansiedad. 

La ansiedad es una falta de permanecer en el momento presente, el aquí y ahora y un anhelo por el futuro próximo. Es decir, la ansiedad es cuando nuestra mente está pensando en "
lo que voy a hacer", o "lo que tengo que hacer", olvidándose completamente de "este momento", o cuando la mente está recordando un suceso pasado muy traumático.


La ansiedad surge a causa de las memorias de dolor que tenemos en nuestro subconsciente.
Cuando en el pasado hemos experimentado y sufrido traumas emocionales, impresiones y sentimientos negativos, de dolor y sufrimiento, se forman nudos (quistes, pelotas de energía negativa, densa, de baja vibración) y entonces nuestra energía Chi no fluye correctamente. Al no fluir correctamente, surgen síntomas como ataques de pánico, fobias, inseguridades, depresión, etc... Todo esto es debido al miedo que se ha quedado enquistado en nuestro subconsciente, debido a esos traumas, y no hemos logrado sanar.

Los síntomas de la ansiedad suelen ser muy fuertes, la persona puede llegar a pensar que se va a morir, debido al fuerte choque emocional que ha quedado enquistado en el interior, es un descontrol total de uno mismo, un miedo tan intenso (pánico) que se ha apoderado de nosotros y nos ha sometido a un estado realmente lleno de sufrimiento. Por eso, es muy importante liberar esa energía enquistada para que nuestra energía Chi fluya correctamente (sanación).

¿Y cómo liberar esa energía negativa que causa la ansiedad?

Se requiere de tiempo, paciencia, constancia y "trabajo en uno mismo". A veces pueden pasar algunos años para lograr sanar completamente (haber liberado esos nudos energéticos). Lo importante es volver a armonizarte energéticamente.
La vida se encarga de traerte situaciones, una y otra vez, para darte la oportunidad de sanarte a ti mismo.

Se trata de evitar todo tipo de personas, lugares, situaciones negativas y buscar todo aquello que te aporte paz.
También se requiere de comprensión; el hecho de leer o escuchar a personas que están en la misma situación, o leer acerca de prácticas para liberar energía negativa y sanar... todo eso nos ayuda a lograr niveles más elevados de comprensión, y por tanto, cuanto más comprendemos, menos nos cuesta sanar.
También es fundamental la práctica de meditación, para ir trascendiendo miedos y egos, para no permitir que nuestra mente tenga control y poder sobre nosotros, y para volver a re-equilibrarnos en el centro de nuestro Ser interno.
Buda lo llamaba "
seguir el camino medio", es decir, ni un extremo, ni otro... siempre buscar el equilibrio en uno mismo.

Otras cosas que ayudan a sanar la ansiedad es enfrentar nuestros miedos, por tanto, cada vez que se presente una situación en la que sentimos una crisis de pánico, hemos de tomar consciencia de que NO PUEDE PASAR ABSOLUTAMENTE NADA, ya que se trata únicamente del miedo que aflora a la superficie... por tanto, lo aceptamos y lo abrazamos con plena consciencia.
La música de relajación y sanación también ayuda a armonizar nuestro campo energético.
Las terapias como el reiki, acupuntura, masajes, piedras, sonidos, ejercicio como el Yoga, la risoterapia y el amor de nuestros seres queridos son también muy beneficiosas para nosotros.

Así pues, si sufres de ansiedad, debes saber que tú puedes sanarte a ti mismo, y empezar ahora.
Toma un tiempo para estar más contigo mismo, buscando momentos de paz, de alegría, de amor y evitar en todo lo posible amistades y situaciones negativas y estresantes que no nos aportan nada positivo.
Practicar meditación todos los días es la terapia más importante y fundamental para sanar todos aquellos bloqueos energéticos, para re-equilibrarnos en el núcleo de nuestro Ser interno, elevarnos por encima del pensamiento y armonizar nuestros chakras (centros de energía). Con la meditación lograrás superar la ansiedad y vivir en plena paz, felicidad y libertad.

Camino al Despertar

sábado, 13 de junio de 2015

EL SENTIDO DE LA CULPABILIDAD.


 
 

Perdemos mucho tiempo aferrándonos a la culpabilidad. Cuando uno se ha reconciliado consigo mismo es cuando realmente puede perdonar a otra persona, o al menos cuando se va a poder desprender de la energía del problema. Y esto es lo verdaderamente importante aquí: liberarse del problema para que pueda haber una liberación energética. La culpabilidad está directamente relacionada con la ilusión de la tercera dimensión que te dice cómo deberías ser tú y qué deberías hacer.

Cuando te hallas inmerso en esta culpabilidad tridimensional eres incapaz de abrirte y de conectar con el poder del YO, de dirigirte hacia lo que necesitas y de disponer de la dirección que se supone te mueve en la vida. La culpabilidad se instauró para controlar a la humanidad, para que hiciera lo que se suponía que tenía que hacer, como ser “una buena madre” o “hacer lo correcto”, para seguir las normas de la sociedad. La culpabilidad se instauró para hacerte débil y para controlarte.

El foco del perdón se halla normalmente en otra persona, cuando en realidad el foco debes de situarlo primero en ti mismo y en tus sentimientos. La palabra reconciliación es más precisa cuando se habla de este proceso. La reconciliación supone un importante trabajo interior, pues surge de un viaje de autosanación. Puedes hacer las paces con aquello que te ha ocurrido, desprendiéndote así del bagaje emocional relacionado con esa persona o situación, sanándote así, profundamente en tu corazón. Cuando el corazón sana es cuando puede resucitar, naciendo a través de ti en un nuevo nivel de compasión. Entonces comenzarás a vivir a través de un corazón compasivo y podrás  sentir compasión por los demás.

Conviene que nos desprendamos energéticamente de los problemas para que ya no desencadenen reacciones emocionales en nuestro interior. Pero hay veces en que trabajar los problemas en nuestro interior es de lo más difícil, pues nosotros (el ego) somos nuestros peores jueces. Es sorprendente cuantas cosas podemos llegar a albergar contra nosotros mismos. Y algunas de las cosas por las que nos condenamos ni siquiera tienen sentido: sentimientos de culpabilidad, de vergüenza, y frases como: “Yo debería haber hecho algo más”, “Yo lo sabía”. Ese tipo de frases no se forma a partir de la realidad, sino que proceden de la mente egoica, basada en el miedo y la culpabilidad.

Para salir de estos ciclos, comienza simplemente por estar dispuesto a sentir, a sostener tu corazón, a sostenerte a ti mismo y a respirar conscientemente con cualquier sentimiento que pueda darse en tu interior. Simplemente mantén tu compromiso con el hecho de sentir y sigue respirando conscientemente, dispuesto a vivir con cualquier sentimiento que pueda emerger. No hace falta que justifiques ese sentimiento; sé paciente y cariñoso contigo mismo.

En ocasiones, cuando te hallas en mitad de este proceso, puede ocurrir que sientas algún dolor físico en alguna zona de tu cuerpo. Se trata de un problema emocional que comienza a salir de tu cuerpo físico. Tus problemas emocionales no sentidos se alojan en las células de tu organismo. De ahí que cuando te permites estos sentimientos, las células comienzan a descongestionarse emocionalmente, de tal modo que durante este proceso de sanación, puedes llegar a experimentar dolor físico. Recuerda que eso está abandonando tu cuerpo

Así pues, vamos a tratar ahora de cómo trabajar con el dolor mientras éste abandona el cuerpo. Una vez seas consciente de que algo está abandonando tu cuerpo tendrás que poner toda tu atención en la zona en la que sientes el dolor físico. Lo único que el cuerpo te dice con el dolor es: siente aquí para que tu problema pueda salir de tu cuerpo ahora. En la medida en que lleves allí tu conciencia, el dolor cambiará: puede que se reduzca o puede que aumente. Pero, en la medida en que te muevas hacia el dolor y lo sientas, comenzará a abandonarte. Comprométete con el dolor tanto como puedas.

Una herramienta que te puede ir bien es la de darle al dolor un color o una forma. Mientras llevas a tu conciencia ese color o esa forma, inspira y expira por la boca. Conviértete en la textura y el color. Permanece con ese sentimiento y sé consciente de que no habrá nada que no puedas soportar y manejar. No te marques un orden del día, has de estar dispuesto a vivir con aquello que se te presente.

Siempre hay diferentes niveles y capas en los problemas que se aferran a tu cuerpo, pero tu puedes terminar con eso. Algunos de los problemas se establecen por capas, de tal modo que podemos abordar aquellas partes con las que estamos dispuestos y preparados para bregar. Cuando emergen podemos hacerles frente.

Quizás sientas la necesidad de hacer algún ruido o sonido durante este proceso. Deja que el sonido se mueva a través tuyo y llévalo hasta el lugar del dolor. Respira. Quizás tengas la sensación de que tu cuerpo necesita moverse y expresarse con el movimiento. Lleva toda tu consciencia al movimiento y aduéñate de esta parte de tu cuerpo. Es como si el cuerpo estuviera volviendo a la vida y tú estuvieras dándole la bienvenida a esa parte de tu cuerpo. Con esto, recuperas el poder en tu cuerpo, te sueltas y asumes la responsabilidad de la autocuración de tu cuerpo físico.

Vuelve a poner el enfoque en ti mismo y comprométete a trabajar con las lecciones que tienes que aprender de los problemas que actualmente hay en tu vida. Empezarás a percibir cierto nivel de claridad acerca de lo que es cierto y lo que  no lo es en estos problemas.

Serás capaz de asumir la responsabilidad por el papel que jugaste en cada experiencia vital, dándote cuenta de que tu también fuiste responsable de lo sucedido. No tienes porqué asumir las responsabilidades de los demás; hasta que re responsabilices de tu parte del problema. Si te descubres pensando en lo que hizo mal la otra persona, suéltalo, respira profundamente y reenfócate en ti mismo. Acepta el sentimiento de ese instante; siente lo que está ocurriendo dentro de ti.

La clave estriba en formularle a tu YO las preguntas correctas. Las preguntas correctas son poderosas. No tengas miedo de cuales puedan ser las respuestas, simplemente ábrete a la verdad en ese instante. La verdad es siempre una puerta abierta hacia la libertad. Una vez sientas la verdad y la aceptes plenamente, sin enjuiciarla, algo en tu interior se desmoronará de repente. Encuentra soporte en el amor y la compasión. Puedes ser compasivo es el proceso de aprendizaje. Suelta y respira.

Entre las preguntas que te podrías formular están:

¿Por qué tuve la necesidad de atraer estas experiencias?

¿Qué parte de culpa he tenido yo en esta experiencia?

¿Qué tengo que aprender de esta experiencia?

¿Qué resultados puede tener para mí el permanecer en esta situación?

Si no abordas emocionalmente un problema volverá a aparecer una experiencia similar con el fin de darte otra oportunidad para que la sientas y la sanes. Es así como funciona el Universo. Te trae una y otra vez el regalo de la lección a fin de darte otra oportunidad para que sientas y aprendas.

Hasta el momento has hecho las cosas lo mejor que has podido y sabido. Perdónate por los errores que hayas cometido y por las decisiones que hayas tomado a lo largo del sendero y que no funcionaron de la manera que tú esperabas

Recuerda quien eres en tu yo ilimitado, y ábrete a la abundancia y al amor que siempre han estado aquí para ti. Experimentados plenamente.

Y recuerda que: “Cuando el Amor está presente, ya no existe el miedo”

domingo, 7 de junio de 2015

¿QUIÉN SOY YO?


 
Llega un momento en nuestra evolución, cuando verdaderamente entendemos lo que la mente es. Y empezamos a observarla, y nos damos cuenta que funciona sin nosotros. Empezamos a observar como la mente actúa. Vemos como nos deprime. Vemos como nos enfada. Vemos como nos hace feliz. Nos vemos cuando conseguimos algo grande, y pensamos que somos importantes.
Simplemente el observar por sí solo hace que avances en tu evolución, ya que te demuestra que es imposible que "yo" sea la mente, porque "yo" la he estado observando todo este tiempo. 


"Yo" he observado como mis pensamientos reavivan el pasado y me hacen infeliz, como me hacen sentir miedo porque algo malo puede pasar en el futuro si no tengo cuidado. Hemos visto como la mente hace todo esto.

Hasta que nos decimos a nosotros mismos: ¿Quién es este observador? ¿Quién es esta persona que ha estado observando la mente? Honestamente tenemos que decir: "No lo sé", "no sé quien soy yo", "no tengo idea quien ha estado observando" Pero tengo que admitir que "Yo" he estado observando.

Todos estos años pensaba que cuando yo decía "Yo", me refería a mi mente. Creía que mi mente era "Yo". Pero ahora mientras observo como me enfado, cuando observo como me deprimo, o como me alegro, me doy cuenta que estoy separado de mi mente. Por tanto ¿Quién soy yo? ¿De dónde ha venido ese yo?
Es asombroso que pueda observar a mi mente hacerme todas estas cosas. Pero ahora sé que existe un "Yo".

¿Quién es este "Yo"? ¿Cómo lo puedo encontrar?

A través del silencio, acallándote. Permitiendo que la mente se vacíe de todo pensamiento. Observando mi mente en acción, sin responderle. Y de pronto algo interesante me sucede, me doy cuenta que me siento más feliz, me siento más poderoso y en paz. Me doy cuenta que he perdido mis miedos, mis frustraciones, incluso mi búsqueda de la verdad se ha detenido, me empiezo a dar cuenta que en realidad no hay nada que buscar. Está todo aquí. Todo lo que siempre quise, está aquí. 


A medida que observas tus pensamientos, tu mente se vuelve más callada, más callada, más callada. Y a medida que tu mente se vuelve más callada, tu consciencia se revela ante ti como realidad absoluta.

Así aprendemos a estar tranquilos. Ya no nos complicamos. Simplificamos nuestra vida. Dejamos de preocuparnos del futuro, de nuestra existencia y de todo lo demás. Algo dentro de nosotros nos dice que el mismo poder que sabe cómo hacer que las manzanas crezcan en los manzanos, que las flores florezcan llenas de belleza, que los mangos crezcan, que el trigo crezca en los campos con la cantidad justa de sol, la cantidad justa de lluvia, la cantidad justa de todo lo que necesitan para sostener y mantener su crecimiento.

 Algo me dice que ese mismo poder sabe cómo cuidar de mí. Así que puedo ser yo mismo, silencio.


Robert Adams

lunes, 1 de junio de 2015

LOS OJOS.


 




Los ojos son el espejo del alma. Nos permiten ver al exterior y, gracias a ellos podemos expresar todas las emociones y los sentimientos que vivimos  interiormente. Según su profundidad, es posible descubrir nuestras relaciones con el mundo exterior.

El funcionamiento de nuestros ojos refleja el modo en que vemos la vida, y nuestra relación con ella.

Cada ojo representa un aspecto particular de nuestro ser:

 

El ojo izquierdo representa el aspecto interior, emocional e intuitivo. Nos sirve de vigía, permitiéndonos estar al acecho frente a todo lo que puede constituir un peligro y reaccionar a tiempo.




El ojo derecho, trata racionalmente el universo y las situaciones exteriores. Es el ojo del reconocimiento y nos permite moldear nuestra identidad.
 
 
Problemas en los ojos:

Los problemas en los ojos pueden indicar que existen cosas que no queremos ver, y que hacen que cuestionemos nuestros principios fundamentales, nuestras nociones de la justicia.

Si dirigimos nuestra mirada hacia el interior, antes de fijarla en el mundo, encontraremos una nueva visión de conjunto, una mirada nueva sobre el camino de nuestra existencia. Nuestra mirada entonces será autentica y sin enjuiciamientos.

 

Cuando existe un problema en los ojos como por ejemplo: astigmatismo, miopía, presbicia, etc podemos recapacitar si estamos buscando de forma desmesurada encontrar respuestas en el exterior en vez de buscarlas en nuestro interior. Cuanto más busquemos fuera, más nos apartamos de nuestro núcleo interno.

 

Cuando nuestra visión está velada por cataratas, glaucoma, nos cuestionaremos si no queremos ver interiormente lo que sucede alrededor nuestro, o lo que amenaza con influir en nuestra vida y entorpecer las decisiones que debemos tomar. Eso hace que nuestra visión disminuya porque la energía ya no baña ese lugar; pierde el brillo el mundo y se oscurece.

Quizás tengamos una actitud egocéntrica y queramos ver la vida sólo a nuestra manera sin tener en cuenta la realidad de los demás; entonces la catarata nos aparta del presente, nos retira del universo que nos rodea.

 
La catarata aparece normalmente hacia el final de la vida, en el momento en que se instala el miedo a envejecer, podemos entonces perder nuestra flexibilidad mental y de acción. Nos volvemos menos tolerantes y olvidamos frecuentemente los sucesos que nos acaban de suceder. Esto hace que perdamos interés en ver el futuro que puede parecernos muy oscuro.

 
Sin embargo, podemos levantar el velo que nos impide ver nuestra auténtica realidad, poniendo más atención en nuestra luz interior. Si hacemos el esfuerzo de mirar en nuestro interior, veremos toda la luz y la belleza que nos rodean.

 

miércoles, 27 de mayo de 2015

GENIALIDAD.





“TODOS NACEN COMO UN GENIO, PERO EL PROCESO DE VIVIR LES INHIBE LA GENIALIDAD”

El genio es un potencial que vive dentro de cada ser humano. Todos tenemos muchos momentos de genialidad en nuestra vida. Esto son esos momentos en los cuales tenemos una idea brillante y la aplicamos aun si solamente somos nosotros quienes somos conscientes de que es una ida fantástica. Quizás creamos algo absolutamente sorprendente que nos asombró a nosotros mismos. Luego están los momentos en los cuales acertamos realizando lo correcto en el momento correcto y nos damos cuenta con inmenso placer de lo que hemos logrado y de que somos un genio.  

No existe la suerte o los accidentes en este universo con propósito.  No solamente está todo conectado a todo, sino que nadie está excluido de la Fuente universal llamada intención. Y el genio, como es una característica de la Fuente universal, debe ser universal, lo que significa que no está restringido en forma alguna. Está disponible a cada ser humano individual. Ciertamente puede y se muestra de forma diferente en cada uno de nosotros.   

Hay 9 hábitos del genio creativo que podemos cultivar en nuestra vida cotidiana   y que nos ayudarán a desarrollar una percepción más profunda de nuestra conexión con esta Fuente de todo  que es siempre presente. Las cualidades de la creatividad y el genio están dentro de nosotros, esperando a nuestra decisión de corresponder con el poder de la intención.

Hábito No. 1: ¡Declárate un Genio!

Esto no debe ser un pronunciamiento público, sino una resolución de intención entre nosotros y nuestro Creador. Recuerda que eres una de las obras maestras que emanó del campo universal de intención. No tienes que probar que eres un genio, ni necesitas comparar ninguno de tus logros con los de los demás. Cada uno de nosotros tiene un don único que ofrecer al mundo y somos únicos en toda la historia de la creación.   

Hábito 2: Presta Atención a tus Pensamientos

Toma la decisión de escuchar con más cuidado tus intuiciones, independientemente de cuan pequeñas o insignificantes puedas haberlas juzgado previamente. Estos pensamientos que puedes haber considerado como tontos o que no merecen atención, son nuestra conexión privada con el campo de intención. Los pensamientos que parecen persistir, particularmente si se refieren a nuevas actividades y aventuras no están en nuestra mente de forma accidental. Esos pensamientos tenaces que no se alejan debemos verlos como la intención que nos habla diciendo, Tú te alistaste para expresar tu brillo único, así que ¿por qué sigues ignorando tu genio y te conformas con menos? 

Hábito No. 3 Avanza Audazmente en la Dirección de tus Inclinaciones Intuitivas Internas

Asume la acción constructiva hacia la implementación de tus inclinaciones intuitivas internas. Cualquier paso en la dirección de expresión de tus impulsos creativos es un paso en la dirección de actualización del genio que reside en ti – por ejemplo, escribir y presentar la reseña de un libro, independientemente de cómo hayas dudado de tí mismo hasta ahora; grabar un CD de ti mismo leyendo poesía o cantando canciones escritas por ti; comprar un caballete y útiles de pintura y dedicar la tarde a pintar; o visitar un experto en algún campo que te interese.

Hábito No. 4: Cree en la Validez de Tus Pensamientos

Debes saber que cualquiera y todos los pensamientos que tienes respecto a tus propias habilidades, intereses e inclinaciones son válidos. Para reforzar la validez de tus pensamientos, mantenlos en privado. Dite a ti mismo  que están entre Dios y tú. Si los mantienes en el dominio espiritual, no tienes que presentarlos a tu ego o exponerlos a los egos de quienes te rodean. Esto significa que nunca tendrás que comprometerlos explicándolos y defendiéndolos ante los demás. 

Hábito No. 5: Cultiva la Gratitud, Se Alguien que Aprecia la Vida

Recuerda que el alinearse con tu energía espiritual es la manera en la que encontrarás y guiarás al genio que hay dentro de ti.  Cambien tu energía para armonizar vibratoriamente con la energía de la Fuente. Se alguien que aprecia la vida, y niégate a tener pensamientos de odio, ansiedad, ira y juicio. Confía en ti mismo como una pieza de Dios y tu genio florecerán.

Cualquier paso en la dirección de expresar tus impulsos creativos es un paso en la dirección de actualización del genio que reside dentro de ti

Hábito No. 6: Alcanza un Estado de Asombro Infantil

Practica la humildad radical. No te vanaglories de tus talentos, habilidades intelectuales, aptitudes o efectividad. Mantente en un estado de asombro y sorpresa. Se humilde en tu incapacidad de conocer de dónde vienen tus logros. Practica una humildad radical y da crédito a todo menos a tu ego. 

Hábito No. 7 Elimina la Duda y la Resistencia 

Elimina la resistencia a la actualización de tu genio. La resistencia siempre aparece en forma de pensamientos. Vigila los pensamientos que transmiten tu incapacidad para pensar de tí mismo en términos de genio….pensamientos de duda respecto a tus habilidades…o pensamientos que refuerzan lo que se te ha enseñado respecto a la carencia de talento o de aptitud. Tu Fuente sabe que eres un genio. Cualquier pensamiento que tengas que desafíe esta noción es resistencia, que inhibirá tu capacidad para llevar a cabo tu intención.  

Hábito No. 8: Busca el Genio en los Demás

Presta atención a la grandeza que observas en la mayor cantidad posible de personas, y si no la ves al principio, entonces dedica alguna energía mental buscándola. Mientras más te inclines a pensar en términos de genio, más natural se hace para el aplicar los mismos estándares a tí mismo. Háblele a los otros de la genialidad de ellos. Se tan auténtico y gratificante como puedas. Al hacerlo irradiarás energía amorosa, bondadosa, abundante y creativa.  En un universo que opera en base a energía y atracción, verás que estas mismas cualidades regresan a ti.   

Hábito No. 9: Simplifica tu Vida

Elimina de tu vida las complicaciones, reglas, debían, deberían, tendrían y así sucesivamente. Al no complicar tu vida y eliminar las tonterías que ocupan tanto de ella, abres un canal para que emerja el genio interno. Una de las técnicas más efectivas para simplificar la vida es dedicar algún tiempo cada día, de 20 minutos o más en silencio y meditación. Mientras más consciente sea el contacto con tu Fuente, más apreciarás tu propio yo más elevado. Y es desde este yo más elevado que se manifestará tu propio genio.

Cómo Mantener tu Conexión con El Genio Creativo

Al comenzar a reconocer la evidencia de inspiración de la Fuente a tu alrededor, se humilde y mantén un estado de gratitud. Este genio que eres no tiene nada que ver con la mente egoica. Se siempre agradecido a la Fuente de intención que te brinda la fuerza de vida para expresar el genio que reside en ti. Quienes atribuyen su inspiración y éxito a su ego pronto pierden esta capacidad, o permiten que la aprobación y atención de los demás los destruya. Se humilde y agradecido.

 La gratitud es un espacio sagrado donde permites y sabes que una fuerza mayor que tu ego siempre está en funciones y siempre está disponible.  

 

martes, 26 de mayo de 2015

DEJANDO ATRAS LA NEGATIVIDAD


 
 
La mayoría de los seres humanos se bombardean a sí mismos con continuos pensamientos negativos, tales como: “no puedo hacer esto, esto no es para mí, soy débil, debo esconderme de los demás porque no soy bueno, el mundo no es un lugar seguro, probablemente esto saldrá mal”, etcétera.  

 
¿Cómo hemos llegado a este punto de auto infringirnos daño? ¿Por qué actuamos así? La razón de esta conducta auto destructiva es que todos nosotros tenemos en algún punto, sea en esta vida o en otra pasada, un trauma. Los traumas son experiencias negativas de tal intensidad que nuestra personalidad no puede manejarlas; una parte de nuestra percepción se ‘congela’ y se mantiene atascada en el tiempo.              

Fijaos por ejemplo en alguien quien en una vida pasada experimentó la ocupación de su país por una guerra. La gente era arrestada en las calles y súbitamente desaparecía. Había una amenaza continua de violencia y nadie se sentía seguro. La personalidad de esa vida pasada sufrió intensamente del temor aplastante y no pudo reconciliarse con esta situación mientras vivió. Una parte de esta persona se traumatizó y quedó atascada en el tiempo, atascada en la realidad de la guerra y le sigue enviando mensajes a la personalidad actual como si estuviese todavía en la guerra: ‘la vida es peligrosa, hay mucha violencia allá fuera, no puedes confiar en nadie, eres impotente’. La personalidad actual no comprende que estos pensamientos persistentes se relacionan con una realidad muy diferente, él simplemente cree en los mensajes y se acostumbra a ver la vida a través de los ojos de la personalidad de la vida pasada traumatizada. Los extraños son vistos con suspicacia, hay una sensación de tragedia y un temor a la violencia siempre de fondo, y la creencia de que es mejor encerrarse en la casa, porque si sales es posible que no regreses.      

La parte traumatizada de nosotros es la mayor fuente de temores que sufrimos. Daos cuenta de  que el temor siempre nos dice que hay algo allá fuera que es peligroso, hostil y dañino. El temor logra que nos enfoquemos en el mundo exterior como la fuente de nuestros problemas, y no en el propio trauma.

Cuando alguien que le tiene terror a los perros está en la misma habitación que un perro, toda su atención estará enfocada en el perro, excluyendo todo lo demás. Pero la mayor parte del tiempo el perro no es el problema, el asunto real es su temor a los perros. Si nos mantenemos enfocados en lo externo a nosotros, nuestra percepción se distorsiona. Nos enfocamos en aquello a lo que tememos y por tanto tendemos a verlo en todas partes, nuestro temor exagera el peligro real y consumimos gran cantidad de energía tratando de evitarlo.   

Este patrón reactivo crea un círculo vicioso: el temor limita nuestra percepción de la realidad de tal forma que la realidad parece confirmar y justificar nuestros temores aún más. Cuando leemos el periódico nuestra atención es atraída automáticamente hacia las noticias sobre perros que atacan a las personas o que expanden enfermedades contagiosas. Cuando caminamos por la calle, los perros nos parecen amenazadores, listos para saltar sobre nosotros. Este círculo mantiene prisionera la parte que en nosotros se encuentra traumatizada  y esa parte no se puede liberar hasta que el círculo se rompa.

Una parte traumatizada de la personalidad, atrapada en un círculo vicioso, puede ser vista como un agujero negro dentro de nosotros.   Chupa la energía, chupa la luz y nos revierte al pasado, a momentos en el tiempo donde nuestra percepción se congeló y atascó.

Discutir con personas que están en un agujero negro, esto es, que tienen una percepción limitada y basada en el temor de un asunto en particular es casi imposible. Cuando les tratamos, ellos inmediatamente señalan las ‘razones’ innumerables que sostienen su visión. Ellos se niegan a abrirse a la posibilidad de que su temor – y no el mundo exterior – sea realmente el problema. Están convencidos de su temor es provocado por amenazas reales en el mundo exterior y que por tanto es razonable y justificado. Si nosotros no mostramos concordancia con ellos, se nos catalogará como ingenuos ya que nos negamos a ver lo obvio bajo nuestra nariz. Mientras mayor el temor, más rígidas y firmes las creencias. Muchos sitios Web en Internet que están llenos de predicciones desastrosas y teorías de conspiración, se originan en agujeros negros a nivel interno.

Los agujeros negros pueden ser tan poderosos que chupan la personalidad en su totalidad: en tales casos surgirá la paranoia (sospecha extrema).Todo lo que las personas digan o hagan se interpreta de forma negativa lo cual hace imposible la comunicación normal. Se percibe que la amenaza y la conspiración están en todas partes. Los amigos y familiares que tratan de romper el conjuro de sus obsesiones se consideran bajo la influencia de fuerzas malévolas. La persona paranoica se ha aislado y encarcelado dentro de su propia mente.

Hasta cierto punto todos sufrimos de paranoia. Casi todos tenemos un agujero negro respecto a cuestiones particulares que distorsionan nuestra percepción y nuestra relación con los demás.


¿Qué podemos hacer?


Comprender que hay un agujero negro dentro de nosotros

El primer paso y el más importante es reconocer que una parte nuestra se ha traumatizado y nos está enviando mensajes que no son los correctos. Cada vez que nos demos cuenta de que nuestros pensamientos son particularmente negativos, o cuando nos sintamos desproporcionadamente atemorizados esperando lo peor, preparémonos para ir a nuestro interior, al agujero negro y enfrentar la parte traumatizada.

 

Haceos las siguientes preguntas:

“¿puede ser  que haya un agujero negro en mi interior?

¿Puede ser que haya una parte mía traumatizada que distorsiona toda mi visión de la realidad, una parte que me desconecta de todas las cosas buenas y positivas que suceden a mi alrededor?

¿Está mi visión de la realidad y mi actitud hacia la gente basada en el temor y no en el amor?’ 

Entrad al agujero negro

Entrad al agujero negro no para sufrir, sino para traer luz y amor a esta parte nuestra. Imaginad la parte traumatizada. Imaginad por ejemplo que es un niño perdido y comprended que necesita mucho amor y cuidado. Conectaros con este niño, miradle a los ojos y sentid que es lo que necesita para liberar gradualmente el temor.

Cada vez que os encontréis albergando pensamientos negativos, sentimientos oscuros o temores irracionales respecto a la vida, a la gente o a la sociedad, animaros  a ir a vuestro interior. Buscad el agujero negro que hay en vosotros: la prisión de la parte traumatizada. Estad presentes como un ángel amoroso, llevadle consuelo, seguridad y luz.

Deciros la verdad a sí mismos    

El evangelio de Juan dice: “la verdad os hará libres”. Las palabras que son ciertas transmiten enorme poder. La verdad se origina a partir del amor, no del temor. Sentid  el amor que está disponible en el universo, sentid el amor de la madre Tierra por la humanidad, sentid el amor dentro de vosotros y enfrentad vuestra parte traumatizada desde este amor. Desde esa fuente, formulad un grupo de oraciones breves y repetidlas en voz alta: 

Por ejemplo:

- La vida es buena conmigo.

- La Tierra ama a la humanidad y nos ayuda.

- La humanidad está despertando y volviéndose más consciente de esta unidad, esta unidad comienza a manifestarse en todas partes.

Decir este tipo de mensajes se convierte en un instrumento poderoso cuando deseamos liberarnos de pensamientos basados en el temor.

Hoy en día hay mucha literatura sobre el ‘pensamiento positivo’. La gente se para delante del espejo y comienza a repetirse mensajes positivos: afirmaciones. Esto tiene sentido solamente si los mensajes son ciertos y son ciertos cuando se basan en el amor.  

Algunos se repiten a sí mismos: ‘soy rico, soy rico’, esperando que esa realidad de vida a su intención. ¿Pero está basada esa afirmación en amor, o en temor a la carencia, el temor de que el universo no cuide de ellos? Si ese fuese el caso, la afirmación no funcionará. 

Antes de comenzar a repetir afirmaciones incansablemente, regresad a la Fuente. Conectaros con el amor dentro de vuestro corazón, y ved qué mensajes surgen de ese pozo. Empezad por amar y abrazar esa parte traumatizada vuestra. Las afirmaciones basadas en el temor no funcionan.

Si la afirmación es correcta, no es esencial que la repitáis a menudo. ¿Alguna vez habéis experimentado que alguien ha dicho algo que a vosotros os suena verdaderamente cierto? ¿Fue necesario que este mensaje se os repitiera todo el tiempo? Probablemente no. Si una oración que realmente os parece verdadera se dice en voz alta con la intensidad correcta, no tenéis que repetirla. Una vez al día es suficiente.

Sin embargo el primer paso y el más importante en este proceso de tres pasos es el de enfrentar honestamente el agujero negro dentro de nosotros. Tan pronto comprendamos que el temor distorsiona nuestra percepción, podemos comenzar a abrazar ese temor con amor, y desde ese amor encontrar afirmaciones que sean verdaderas y efectivas.

 

lunes, 25 de mayo de 2015

PROCESO...EXPANSIÓN.


 

 

Todos aquellos que están padeciendo síntomas inexplicables de dolor físico o emocional, tienen que saber que no están solos.

 

¿Te estas sintiendo perdido, desconectado, sin pasión o propósito? Entonces estas en un camino de auto descubrimiento. Estas en una onda de nueva energía.

 
Lo que estamos sintiendo muchos de nosotros, es un paso más de los muchos que daremos en este gran viaje de la ascensión del planeta Tierra, que está progresando cada segundo. Mucho de lo que seguimos viendo alrededor nuestro es ilusión, y está compitiendo fuertemente con lo que es corazón sabe que es verdad.

Es el momento de comprender lo que nos está pasando, y darnos cuenta de que estamos en un estado acelerado de expansión.

 
Se están llevando a cabo los 6 cambios de la conciencia.

 
El equinoccio de primavera nos trajo una fascinante onda de expansión por todo el planeta, que está impulsando a la gente fuera de su zona de confort, y esto se manifiesta tanto dentro como fuera de nuestro cuerpo.

 
Los síntomas que podemos experimentar en nuestro cuerpo físico en los últimos meses, tiene que ver con que nuestra energía no está totalmente conectada a la tierra como antes estaba.

Esto puede producir alguna enfermedad, ruptura de los patrones de sueño, biorritmos fluctuantes, cambios en la presión arterial, dolor intenso en las articulaciones, dolores de cabeza, cambios en el azúcar de la sangre e incluso enfermedades más graves.

 
La estructura celular está siendo recodificada en el cuerpo humano y en el proceso se está dejando ir, soltando, predominantes frecuencias residentes, que están siendo eliminadas. Para que esta energía se borre, todos los sistemas del cuerpo deben ser debilitados eficazmente.
 

Así, mientras el cuerpo puede parecer estar en un estado de enfermedad, lo que esta es en un estado de despeje. Esta es la única forma de prepararnos para trasladarnos a estas energías que vienen, y que será fundamental para la Tierra en la próxima década.

Lo importante es que sepamos que podemos cambiar cada síntoma que aparece, con la adecuada intención.
 

No podemos caer en patrones negativos suponiendo que son nuestros propios pensamientos negativos los que han creado estos síntomas y que nosotros debemos “arreglar” el problema. Necesitamos centrarnos en alinear nuestro cuerpo, y evitar declaraciones a nosotros mismos como: “Estoy harto….Estoy  enfermo…. No estoy bien.

Concentremos nuestra intención en decir: Estoy realineándome…Estoy limpiando mi energía…Me estoy sanando.

 
No estamos rotos..así que..no hay nada que arreglar.

 
Aceptemos lo que somos, sigamos adelante mientras damos la bienvenida a los maravillosos cambios que nos conducen a nuestro nuevo YO.

 
El estar aferrados a las viejas creencias hace que nos desconectemos, nos puede invadir el miedo y, quedar atrapados en pensamientos autodestructivos. Con la práctica romperemos este patrón a nivel subconsciente creando una realidad diferente.

 
Las energías masculina y femenina se están equilibrando, ahora la energía femenina se está conectando a Tierra en todas partes, rodea el planeta permitiendo a la humanidad nutrirse e integrar experiencias en todos los niveles.

 
Es muy importante conectarse con los niños y su energía, aprender de ellos ya que tienen cualidades que muchos adultos no han desarrollado todavía.

 
Estamos viviendo posiblemente el mejor momento histórico en la historia de la humanidad. Integrados en la ecuación de conciencia, moviéndonos hacia adelante y siendo un ejemplo para muchos.

 
Cualquier sentimiento de insignificancia, desconexión, miedo, ira, o soledad son simplemente ilusiones, porque la realidad es que estamos conectados unos a otros y no podríamos estar solos aunque quisiéramos, TODOS formamos un TODO.

Hacemos completa a la Tierra y a la Materia, así que despertemos cada mañana con un solo pensamiento…
 

“Estoy aquí y estoy haciendo historia”

 
Y nunca pensemos ni por un segundo que nuestra contribución, sin importar lo pequeña que sea, no es importante, porque es MUY IMPORTANTE.