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jueves, 4 de diciembre de 2025

COMO CULTIVAR LA DISTANCIA MENTAL



COMO CULTIVAR LA DISTANACIA MENTAL

1.  Piensa en el Tiempo y el Espacio: Ante un problema, pregúntate cómo lo verías dentro de una semana, un mes o un año. También, imagina que lo observas desde lejos, como si fueras un extraño mirando la situación. Esta práctica ayuda a reducir la intensidad emocional del momento.

 

2. Despersonaliza las Situaciones: Los estoicos nos recuerdan que muchas acciones de los demás no tienen que ver con nosotros, sino con sus propias circunstancias y perspectivas. Cuando alguien actúa de forma negativa, considera que puede estar lidiando con sus propios desafíos, en lugar de tomarlo como un ataque personal.

 

3. Haz una Pausa Consciente: Antes de reaccionar ante una situación, haz una pausa breve para respirar profundamente. En ese instante, pregúntate si tu respuesta es racional y alineada con tus valores.

 

4.  Recurre a la Visualización: Epicteto sugería imaginar los eventos difíciles como una obra de teatro en la que tú no solo eres el actor, sino también el director. Desde esta perspectiva, puedes analizar cómo deseas interpretar tu papel en lugar de reaccionar de forma automática.

 

Cómo Dominar esta Técnica

La distancia mental es una habilidad que se perfecciona con la práctica diaria. Al principio, puede ser complicado detener el impulso emocional, pero con el tiempo se convierte en un reflejo natural. Una estrategia práctica es mantener un diario donde anotes las situaciones difíciles del día y reflexiones sobre cómo podrías haberlas manejado con mayor distancia mental.

 

También puedes practicar con ejercicios de meditación enfocados en la observación de tus pensamientos, permitiendo que pasen como nubes en el cielo, sin aferrarte a ellos.

Aplicaciones en la Vida Moderna

En la era de las redes sociales, donde una simple publicación puede desencadenar una ola de emociones, la técnica de la distancia mental es un antídoto esencial. Antes de responder a un comentario negativo o sentirte abrumado por la comparación constante, detente y pregúntate: “¿Esto define quién soy? ¿Es realmente importante en el gran esquema de las cosas?”.

 

En las relaciones personales, esta técnica ayuda a evitar malentendidos y conflictos innecesarios. Al observar una discusión desde la perspectiva de un observador neutral, puedes responder con empatía y claridad en lugar de reaccionar desde la emoción inmediata.

 

Al final del día, la distancia mental nos recuerda que no somos esclavos de nuestras emociones ni de las circunstancias externas. Al aprender a observar nuestras experiencias desde una perspectiva más amplia, encontramos un refugio de calma y sabiduría en medio del caos. Este enfoque no solo mejora nuestra capacidad para manejar los desafíos, sino que también nos acerca más a la libertad interior que los estoicos valoraban tanto.

 

domingo, 6 de octubre de 2024

SI TU SIGNO ES LIBRA



LIBRA: 23 DE SEPTIEMBRE AL 22 DE OCTUBRE

ZONA DEL CUERPO: PARTE INFERIOR DE LA ESPALDA

Libra inicia la segunda mitad del ciclo zodiacal. La primera mitad de Aries a Virgo, forjaron el yo. Ahora entramos en Libra, con la base necesaria para zambullirnos en el otro, y para hacerlo sin perdernos en el medio, porque no está terminado nuestro desarrollo sino que continua en una nueva dirección; una dirección que nos pide, con todos nuestros deseos, sueños y esperanzas, que acomodemos  a los demás de un modo que tenga sentido. Es como caminar por una delgada cuerda y preguntarse dónde acaba uno y comienzan los demás. Exige equilibrar muchas balanzas de la verdad, tarea que ha venido a hacer amablemente el signo de Libra.

La espalda es la zona del cuerpo que se extiende desde el borde de la pelvis hasta la base del cuello. Aunque la recorre la columna vertebral y la mayoría de los músculos ocupan todo su ancho y largo, normalmente se consideran dos subzonas en la espalda: la superior y la inferior. En la parte superior tenemos a Leo, y es la parte relacionada con la columna dorsal o torácica. La parte inferior contiene la columna lumbar, y es la zona relacionada con Libra.

La zona lumbar es distintiva por sus vertebras grandes. Es necesario ese tamaño para sostener todo el peso de arriba, de la cabeza, el cuello, los brazos y la espalda, y equilibrar los movimientos del tronco. Para esto la espalda tiene su propio mecanismo de soporte, como los discos intervertebrales, situados entre vértebra y vértebra, para absorver los golpes, y un sistema de ligamentos para la estabilidad.

También hay músculos profundos que mantienen en su lugar las vértebras los discos y los ligamentos, entre ellos los erectores de la columna y los transverso-espinosos. Estos estabilizadores profundos sostienen toda la estructura de la espalda y soportan su función; son los que mantienen dinámicamente la espalda "derecha" cuando uno se sienta en un taburete (sin respaldo).

La columna lumbar es estable, pero también móvil, y una mayor movilidad tiene por consecuencia una mayor susceptibilidad a lesiones, en especial si no damos a la espalda lo que necesita para funcionar bien. Si los músculos y articulaciones están débiles, o mal sostenidos por el abdomen, no pueden equilibrar todo lo que llevan encima. Y equilibrio es el nombre de la principal actividad de Libra. Si no somos capaces de equilibrar nuestro peso, ¿cómo vamos a equilibrar eficazmente el de otros?

Saber equilibrar a otros comienza por saber equilibrarse uno. Al fin y al cabo, cuando nuestro Libra interior está equilibrando el peso del mundo, nos conviene que lo haga a partir de la estabilidad. Si no, un día uno podría levantar una caja, y paf, se le fractura la espalda. Aunque podría parecer que esto fue un accidente repentino, podría haber llevado tiempo preparándose. Las estructuras que rodean las vértebras lumbares han perdido poco a poco su equilibrio natural, pero sin duda esto ha tardado su tiempo.

La clave para establecer el equilibrio interior la da por lo tanto el conocimiento de que el equilibrio no es un punto finito o estático en el tiempo o el espacio; que existe  dentro de cualquier espectro dado y se manifiesta en las decisiones que tomamos continuamente (esos microajustes), en las proporciones que nos convienen, que nos dan resultado. Y podemos acceder a este equilibrio invocando nuestra sensibilidad Libra.

Aunque la constelación de Libra, está en el cielo, el signo nos ofrece un recordatorio terreno de que hay balanzas invisibles colgando a nuestro alrededor. Desde las exigencias del trabajo y cuidado personal a las raciones de verduras o postre, para equilibrar los platillos de estas balanzas necesitamos la intervención de nuestro Libra interior, para saber qué platillo necesita más peso, más enfoque, más tiempo y más atención. 

El Libra interior de cada persona está llamado a equilibrar su balanza. Sin duda, a veces el péndulo se mueve hacia uno de los organismos o poderes, pero no se queda ahí mucho tiempo. La naturaleza del péndulo es balancearse entre los extremos de un espectro y hacer pasar su equilibrio por el medio y lo mismo vale para nosotros.

Aunque para el péndulo la fuerza equilibradora es la gravedad, tenemos a nuestro Libra interior para guiarnos hacia una armonía fluctuante que nos convenga; una capacidad interior que no sólo nos ayuda a encontrar y mantener el equilibrio sino también a hacerlo de una manera coherente con nuestra verdad interior.

Pero al acceder a una verdad superior hay que ponerla al nivel de la persona para que pueda vivirla como verdad personal; si no, no puede efectuar un cambio. Y eso puede ser difícil. Porque, aún siendo una verdad imponente, dominante, se entiende de tantas maneras como son sus buscadores, incluso dentro de uno mismo. Cada lado de una historia presenta su propia versión de la verdad, y Libra las ve todas. Esa parte nuestra sabe que ni uno ni otro lado tienen razón, sino que todos son validos simultáneamente y todos deben respetarse en el mayor grado posible.

La clave está en mantenernos en contacto con nuestro verdadero Libra, aun cuando esté en contradicción con otros.

En el interior y en el exterior, Libra está aquí para equilibrar las muchas verdades del mundo y de un modo amable. El enfoque fundamental de Libra está en las sociedades y relaciones, en el tú o el nosotros, que no en el yo. Y la lección de esta energía es procurar que nuestro Libra no pierda su integridad con las necesidades de todo el mundo. Muchas veces puede resultarle más fácil encubrir su verdad, o no defenderla, para mantener la paz.

Puede ocurrir, que sin darse cuenta opte por dejar que la superficialidad dirija sus palabras y obras. Entonces se eleva de rango o categoría en el trabajo no porque viva su verdad interior sino porque satisface las apariencias y expectativas. Al hacerlo incluso podría disfrazar sus opiniones con mentiras piadosas, no decir nunca no y sonreír con el barniz de falsa amabilidad, todo por hacer felices a los demás.

Pero eso sólo puede durar un tiempo; complacer es cansador, en especial cuando tu lado Libra complace a todo el mundo menos a ti. Así pues, es probable que nuestro Libra llegue a un punto en el que se sienta agotado, fatigado y, en general, desequilibrado. Incluso podrían presentarse problemas físicos para inducirlo a reequilibrarse. Es decir, Libra necesita redescubrir la columna que lo sostiene.

Si los músculos de la espalda están tensos, es posible que Libra esté aferrado a las estructuras de sostén como si en ello le fuera la vida. Es posible que sus rutinas de cuidado de sí mismo sea muy rígidas, muy limitadas, o que se basen en verdades de las que está tan convencido que se han convertido en dogmas. Es decir, se apoya tanto en ellas que lo limitan a una sola cosa cuando necesita un margen más amplio.

Entre las manifestaciones físicas de un Libra que se resiste podríamos tener:

Tensión o rigidez en los músculos de la parte inferior de la espalda.

Calambres o espasmos musculares

Movilidad limitada

Postura rígida de la espalda

Dolor agudo al hacer movimientos repentinos

Otras: Desequilibrio renal o suprarrenal (en conformidad con el acto equilibrador de Libra, tenemos dos riñones y dos glándulas suprarrenales, situados al interior de la parte inferior de la espalda).

Libra es el séptimo signo del ciclo zodiacal. A su energía le atañe equilibrar. Ya sea tu verdad, su verdad o la de la sociedad. Libra honra amablemente la autenticidad de todos.

Si tu naturaleza Libra complaciente inclina la balanza hacia el lado demasiado limitado o hacia el demasiado complaciente, podrías experimentar diferentes síntomas en la parte inferior de la espalda (por ejemplo, dolor, tensión muscular).

Equilibra a tu lado Libra interior con preguntas, ejercicios y actividades que centren la atención en la parte inferior de la espalda.  Hazlo para sintonizar y equilibrar tus necesidades de cuerpo, mente y espíritu.

     

jueves, 18 de abril de 2024

NO FUE CULPA NUESTRA





Muchos aprendimos en la infancia que no estaba bien experimentar (ni mucho menos expresar) ciertos sentimientos, ciertos estados de animo, ciertas sensaciones corporales, urgencias e impulsos, pensamientos, anhelos y deseos.

Nos enseñaron  a temer y rechazar algunas partes de nosotros mismos, a verlas como zonas oscuras, "negativas", "sucias" o "enfermizas". incluso pecaminosas.

Aprendimos a desconfiar de nosotros mismos, a no fiarnos del momento presente. Nos hicieron creer que estábamos separados de todas las cosas. que estábamos escindidos o divididos de la Totalidad.

Nos obligaron a comer del árbol del bien y del mal, a digerir los condicionamientos dualistas del mundo que nos rodea, a tragar ideas y conceptos de segunda mano  sobre como "debíamos" ser.

Esta fue nuestra inocente Caída desde el estado de Gracia. No fue culpa nuestra. No conocíamos nada mejor que eso. En nuestra pura inocencia, nos abandonamos a nosotros mismos a cambio de un poco de amor-Y es posible que incluso hoy en día sigamos sintiendo que, en lo más profundo de nuestro ser, hay algo que esta mal, algo erróneo, algo disfuncional.

En las profundidades de nuestro inconsciente, todos estos sentimientos siguen drenando nuestro espíritu y nuestra energía vital, haciendo que nos sintamos cansados, deprimidos, letárgicos, ansiosos y desconectados de la vida y de los demás. Estas energías reprimidas y no sentidas pueden volverse destructivas y causar estragos en nuestro sistema inmunitario, dando lugar a toda clase de enfermedades físicas y mentales.

Como dice Jesús en el Evangelio de Tomás:

"Si no sacas a la luz lo que está dentro de ti, eso que permanece inexpresado te destruirá". "Pero si sacas a la luz lo que está dentro de ti, eso que expresas te salvará". 

Jeff Foster

La Dicha de la Verdadera Meditación

martes, 3 de mayo de 2022

GHOSTING: VIVIR CON LA DUDA




Sufrir ghosting en una relación es una experiencia que nos obliga a vivir con la incertidumbre.

Uno de los mayores desafíos para las víctimas de ghosting consiste en interpretar el significado del corte de todo contacto, sin ningún tipo de pista para saber a qué atenerse.

Ghosting (“desaparecer como un fantasma”) es un término anglosajón, popularizado en los últimos años, que describe coloquialmente la práctica de romper una relación utilizando la tecnología como medio para cortar todo tipo de contacto de manera repentina, sin previo aviso y sin dar explicaciones.

La persona que hace ghosting desaparece abruptamente y no vuelve a contestar una sola llamada o mensaje, bloqueando todo canal de comunicación (WhatsApp, Instagram, Tinder, etc.) o ignorando cualquier intento de acercamiento (le deja “en visto”, se conecta, pero no responde, etc. Y, suponiendo que es la otra parte quien de este modo debe darse por enterada del fin de la relación.

Aunque desaparecer sin mediar palabra no es un invento de los tiempos modernos, el anonimato y la distancia física que ofrece la tecnología son un enorme facilitador para aquellas personas que prefieren librarse de la incomodidad que produce un cierre explícito o cara a cara. El ghosting es una manera de romper una relación evitando tener que romperla claramente.

La duda en el ghosting

Como en cualquier ruptura, la persona que es dejada tendrá que pasar un proceso de duelo. El duelo es una herramienta instintiva que tiene el ser humano para afrontar las consecuencias de un pérdida importante (la muerte de un ser querido, un despido o un ruptura amorosa). No obstante, ser víctima de ghosting tiene toda una serie de implicaciones que agravan el impacto de la ruptura y que dilatan en el tiempo la buena elaboración del duelo.

Esto se debe fundamentalmente a que, al no producirse un cierre explícito, la persona que hace ghosting traspasa a la víctima la labor de interpretar el significado de ese cese repentino de contacto. Para muchos esta señal es tan clara como cualquier otra forma de rechazo, sin embargo, la ambigüedad propia del ghosting impide que la víctima sepa con certeza a qué se enfrenta.

Al principio, dado que la interrupción de la comunicación suele ser repentina e inesperada, la víctima de ghosting, confusa, busca respuestas que justifiquen la acción del otro: “me habrá bloqueado sin querer”, “habrá perdido el móvil”, “le habrá ocurrido una emergencia”, etc.

Más adelante, la falta de certidumbre traslada las dudas a la propia relación y a uno mismo: “¿habré hecho algo malo?”, “¿va a dejarme de hablar hasta que se le pase o es esto definitivo?, “¿seguiremos juntos o ya no?”. “¿Puedo hacer algo para revertir la situación?”, etc. Son preguntas que no se resuelven y que dejan a la víctima de ghosting sin explicaciones, indefensa y con la sensación de no poder hacer nada al respecto (descontrol) y de no saber qué camino tomar.

Que podemos hacer

1. Comprender que ignorar también es una forma de actuar

El ghosting es en sí mismo un acto. Desaparecer e ignorar a alguien implica decidir hacerlo así. El ghosting es una manera evitativa y muy beligerante de comportarse cuando se quiere dejar una relación.

No saber cuáles son los motivos que llevan a alguien a actuar de este modo no quiere decir que no se puedan observar hechos objetivos que permitan a la víctima comprender que quien ha sido su pareja (o amiga/o) ha elegido, dentro de todas las opciones que tenía, hacerla de esta manera. Es entonces cuando conviene preguntarse si uno desea tener a su lado a alguien que se enfrenta a las dificultades de ese modo.

2. Preguntarse: ¿A quién le conviene hacer las cosas de esta manera?

Existen razones para hacer ghosting. A veces se basan en una preocupante carencia de empatía. Otras se deben a una cuestión de cobardía, de comodidad o de falta de habilidades sociales.  Fuera como fuere, quien hace ghosting ha preferido optar por la vía que le resultaba más fácil a él.

3. Dejar de culparse

Nadie puede evitar que le hagan ghosting. Elegir hacerlo es tarea del otro. Nuestra sociedad occidental ha educado a las personas en una especie de pensamiento en el que se creen que el esfuerzo y el mérito garantizan la recompensa. Esto no es más que un espejismo, puesto que en la realidad no existe un orden previsible. Una persona puede entregarse a su relación de pareja y esforzarse gustosamente por ser un buen compañero de vida, pero ello no tiene porqué asegurar que la otra parte se comporte igual.

La entrega  y el esfuerzo pueden elevar las probabilidades de que se produzca cierta reciprocidad, pero bajo ningún concepto son garantías de un buen resultado. Se puede ser buena pareja y aun así recibir ghosting. O, por el contrario se puede ser una mala pareja y nunca recibirlo

La entrega y el esfuerzo pueden elevar las probabilidades de que se produzca cierta reciprocidad, pero bajo ningún concepto son garantías de un buen. La decisión de romper de esa manera, dentro de todo el espectro de posibilidades, es del otro y es importante comprenderlo para no caer en justificaciones o autoinculpaciones irracionales.

4. Renunciar a una explicación

El ser humano está, por naturaleza, mucho más cómodo en la explicación (certeza) que en la duda (incertidumbre). Entender por qué ocurre lo que ocurre le ayuda a anticiparse a la eventualidad y a prepararse mejor para el futuro. Muchas víctimas de ghosting creen que si obtuvieran los motivos reales por los cuales han sido sometidas a ello, podrían revertir la situación o prevenirla en un futuro.

El problema es que no siempre es posible despejar la duda. En ocasiones, cuando  no hay otra opción, las personas tienen que convivir con ella, tolerarla y aceptarla.

No hacerlo implica luchar por saber lo que no se puede saber y esto sólo hará que uno se sienta culpable, frustrado y, todavía más despreciado por la otra persona, por no poder dar respuesta a lo que desea a pesar de sus esfuerzos e impedirá centrar la atención en recuperarse y avanzar. Para no caer en el estancamiento y en una falsa esperanza, es imprescindible renunciar activamente a una explicación y aprender a vivir con la incomodidad del no saber. Uno debe recordar qué valora en la vida y tomar acción en ese sentido.

La duda es molesta, pero la búsqueda incesante de una explicación que puede no llegar está condenada a ser paralizante.

Autora: Laura Coronel Hernández,

 


domingo, 20 de marzo de 2022

ELSINDROME DE ÍCARO




El síndrome de Ícaro tiene un trasfondo triste. Aqueja, casi siempre, a personas con talento que, sin embargo, no aprecian realmente sus capacidades. Al final, terminan como Ícaro, con alas de cera que hacen emprender vuelos peligrosos.

El síndrome de Ícaro hace referencia al narcisismo. Algunas personas, por exceso de confianza, terminan fracasando en el logro de sus objetivos. Esta condición se presenta sobre todo en algunos individuos con un talento especial.

Por lo general, el síndrome de Ícaro se presenta en quienes forman parte de circulos de poder político, económico, deportivo o artístico, entre otros. Es común el término "quemado" para referirse a estas personas que estuvieron cerca de alcanzar la cúspide pero no lo consiguieron.

La confianza en uno mismo es no solo una virtud, sino también una gran ventaja en el mundo social. Sin embargo, cuando tal confianza no se apoya en bases firmes, puede dar lugar al síndrome de Ícaro o falsa percepción de las propias capacidades.

El mito de Ícaro

En la mitología griega, Dédalo era considerado el arquitecto e inventor más destacado de su época. Por eso, el rey Minos le encargó la tarea de construir un laberinto para encerrar a sus enemigos y enfrentarlos al Minotauro de Creta.

Para que á construcción del laberinto permaneciera en secreto, el rey Minos decidió mantener en cautiverio a Dédalo y a su hijo Ícaro. Por esta razón, Dédalo decidió construir una alas con plumas entrecruzadas y pegadas con cera para escapar volando de la isla.

Dédalo le aconsejó a su hijo que no volara demasiado alto porque el calor del sol podría derretir la cera se sus alas y provocar su caída. El buen Ícaro emprendió el vuelo, tomó confianza y, cegado por el orgullo y atraído por el poder del sol, se acerco demasiado. Sus alas se derritieron y se precipito al vacío para ahogarse en el mar.

La cercanía con el poder

El poder embriaga y cubre con un velo que hace difícil practicar el ejercicio de la autocrítica. De ahí la imposibilidad de escuchar y corregir los errores. En el síndrome de Ícaro no se escucha y menos si se trata de consejos de los demás. La cercanía con el poder político, económico o de otra índole viene acompañada de tentaciones ante las cuales es fácil sucumbir. De ahí que, en especial las personas jóvenes y con talento, muchas veces trabajan como simple carne de cañón. 

Por un lado, están dispuestos a lo que sea con tal de encontrar la oportunidad de sus vidas, por lo que ponen todo su empeño, por otro, el grado de inmadurez que los acompaña los lleva a tomar decisiones equivocadas respecto de su futuro.

Un talento mal encaminado

En el síndrome de Ícaro es el talento mal encaminado lo que se convierte en virtud y desgracia para alcanzar sus metas. De un lado, funciona como algo que les permite destacarse de los demás y sobresalir.

De otro, la ambición desmedida y el desconocimiento de los propios límites son lo que terminan conduciéndolos al fracaso. Por eso es común encontrar este fenómeno en personas jóvenes y con futuro. En este sentido, existe un factor adicional que juega un papel importante, se trata de la falta de experiencia. Por tanto, existe cierta ingenuidad y falta de previsión a la hora de asumir retos, sin considerar los eventuales riesgos.

Algunas características del síndrome de Ícaro

A menudo, quienes presentan el síndrome de Ícaro se caracterizan por su arrogancia. Igualmente están convencidos de que son únicos y sus capacidades no pueden ser igualadas por nadie. Al mismo tiempo, muestran una sumisión desmedida hacia sus superiores en la escala jerárquica. Hacen esto porque lo consideran un requisito indispensable para conseguir una elevada posición social o económica.

En el fondo, existe un fuerte sentimiento de impotencia para poder lidiar con su bajo nivel de autoestima. Muchas veces son inconscientes, caprichosos y pueden describir comportamientos impredecibles y erráticos.

El pez grande devora al pez chico

Al síndrome de Ícaro pertenecen las personas egoístas que piensan en función de sus propios intereses para alcanzar sus propósitos. Sin embargo, al mismo tiempo son ingenuos por prestarse para asumir los riesgos que les indican sus jefes. Así las cosas, es muy común que reciban de estos jefes un trato especial rodeado de mimos y tolerancia, además de pasar por alto sus fallos. De ahí que sean caprichosos y con cierto grado de indisciplina.

Por desgracia, para cuando notan sus fallas o errores suele ser demasiado tarde y sus alas terminan chamuscadas, por lo que se precipitan al vacío. Esto ocurre de manera similar a la del mito de Ícaro, que después de volar muy alto, terminó cayendo al vacío.

Origen del síndrome

El síndrome de Ícaro suele surgir como resultado de la falta de atención por parte de los padres durante la infancia temprana. Es decir que de niños buena parte de sus logros ignorados o desaprobados por sus progenitores. Esta situación lleva a que al ser adultos se sientan confundidos y no tengan claridad acerca de quiénes son y mantengan una escala de valores incoherente. No se sienten cómodos con lo que son, así que están en una permanente búsqueda de autoafirmación.

Igualmente, es frecuente que no sientan aprecio por sus colegas o personas con cargos inferiores al suyo. Las relaciones que establecen con los demás obedecen a un fin práctico, en el que cada individuo trabaja como una pieza más dentro de un tablero de ajedrez. Una perspectiva equivocada que tiene fatales consecuencias,

Edith Sánchez


viernes, 1 de octubre de 2021

PADECER ASMA



El asma es una infección respiratoria caracterizada por la dificultad de respirar. Durante una crisis de asma, la reacción del sistema inmunitario frente a las sustancias causando alergias (alérgenos) es tan fuerte que pude conllevar un bloqueo de la respiración corporal, silbidos respiratorios y a veces incluso a la muerte.

 

La persona necesita tomar la vida (inspiración) pero no consigue darla (expiración), en ese punto empieza  a sentirse presa por el pánico (inspiro con facilidad pero expiro con dificultad), de tal modo que la respiración, se vuelve insuficiente y muy limitada, porque libera un mínimo de aire.

 

Que ocurre en el interior de la persona:

¿Esta enganchada a personas o cosas que rehúsa soltar? ¿Se ahoga con la rabia o la agresividad que no quiere ver, y esto le “coge la garganta”? ¿Tiene miedo de carecer de algo, sobre todo de amor?


Así, el asma esta fundamentalmente ligada a la acción de “ahogo”.  Es la sensación de estar cogido por la garganta,  siento sofoco, me ahogo con relación a un ser amado o a una situación.  Me siento limitado en mi espacio, incluso puedo vivir una confrontación o un enfrentamiento que envenena mi vida.

Uso entonces el asma para atraer amor, atención o una forma de dependencia afectiva.

 

El asma, puede aparecer por tener el sentimiento de estar limitado y de dejarse invadir por los demás, de estar impresionado por el poder de los demás en detrimento del mío, de querer complacer, de cumplir acciones que no me convienen, yendo incluso hasta ahogarme para demostrar una rebelión interior vinculada a una  situación.

Es un medio excelente de sentirme fuerte, de conseguir todo lo que quiero manipulando a los demás, ya que si no quiero ver mis limitaciones, mi confianza se sustituirá repentinamente por inquietud y angustia. No sabré como manejar mis emociones y sentiré una gran soledad.

Tengo la imagen de una persona débil que exige mucho amor sin estar lista para dar AMOR, como un niño que grita sus necesidades sin tener la madurez  de compartir y abrirse a los demás. 

La vida es un intercambio mutuo, equilibrado y constante entre dar y recibir. Todo esto, evidentemente, está relacionado con el pasado, quizás con una tristeza inhibida de la primera infancia. Es también un miedo recordando la primera respiración, en mi nacimiento, en que me sentí ahogado o asustado por mi madre (inconscientemente) o por una situación similar.

 

La respiración simboliza la independencia de la vida, la individualidad, la capacidad de respirar por uno mismo. Pero yo no consigo manifestar mi independencia, no consigo vivir mi propia vida, y me siento rechazado. No consigo soltar mis ataduras con mis padres o con alguna figura de mi entorno. Estoy lleno de cólera “azul”, estoy furioso de rabia y sigue la crisis de asma. 


Compruebo entonces si la dolencia se presenta periódicamente, y debo cambiar mi programación mental. 


A partir de ahora, tomo mi vida en mis manos, me doy tranquila y generosamente sin forzar las cosas. Reconozco humildemente lo que soy capaz de realizar incluso si esto parece poco y, sobre todo, acepto:

Abrirme al nivel del corazón y trabajar con el proceso de integración que corresponde a lo que realmente necesito”


“Todo se arreglara y será mejor, estaré satisfecho, colmado de amor, ternura y con una respiración normal y equilibrada”

 

Afirmación positiva:

 

“Aprendo a amarme y a amar la vida”

 

miércoles, 31 de marzo de 2021

DEPRESIÓN


En la persona con depresión existe una disminución de sensibilidad,todo le da igual, ¡ni siente ni padece!. se genera un mecanismo de defensa en el que incluso su propio cuerpo está recogido sobre sí mismo, aislado de los demás. desciende la sensibilidad hacia el exterior y disminuyen las ganas de llorar. Si hubieran ganas de llorar hablaríamos de tristeza. En la depresión no hay nada, la persona en depresión "vive una presencia ausente". Está en él, está en su cuerpo, pero vive ausente. Su mente se defiende del sufrimiento y para ello no siente, pero esto conlleva también una disminución de la capacidad de emocionarse.

 La persona tiene una sensación de ruina interna y piensa: "total para que voy a hacer nada, si haga lo que haga nada va a cambiar".En la depresión hay siempre una pérdida de esperanza, un sentimiento característicamente humano. Al perder la esperanza perdemos las ganas de vivir y no vemos la alegría por ningún lado. La depresión con frecuencia enmascara rabia o rencor, y puede ser a su vez resultado de este enmascaramiento.

La depresión al igual que la tristeza se manifiestan en el cuerpo: se deja caer la columna, disminuye la respiración (bloqueo en espiración), el cuerpo tiene una postura de estar entregado o abandonado a la fuerza de la gravedad. El bloqueo en la respiración produce a veces  una sensación de ahogo o dificultad respiratoria. La mejor forma de ayudar a una persona con problemas emocionales es escucharle sus problemas y acompañarle en la crisis. Para el deprimido es esencial que pueda contar las penas y llegar al des-ahogo.

Contraer el cuerpo, y disminuir la respiración son los mecanismos de defensa físicos relacionados con la depresión. Por eso nunca veréis a la persona deprimida con la columna recta, respirando profundamente, ya que entre otras cosas la respiración profunda puede despertar muchos conflictos más o menos escondidos. Al llenar de aire los pulmones de forma continua pueden surgir impulsos no aceptados o reprimidos, deseos no cumplidos o sensaciones y emociones que no controlamos.

A nivel psicológico se sabe que hoy en día, cada vez más y con mayor frecuencia, muchas personas comienzan a manifestar una estructura de carácter conocida como "la estructura fronteriza" (borderline), en la que la persona cuando se refiere a ella misma dice que no le pasa nada, que todo le va muy bien, que no tiene ningún problema; y sin embargo, observando su estructura corporal, su forma de hablar, de moverse, de comer, de caminar, se percibe claramente que está ocultando algo en su interior.

Hay muchas personas que hacen todo lo posible por no tocar un fondo de depresión que hay en ellas mismas. Por supuestos existen igualmente diversas formas de fugarse: el alcohol, las drogas, la televisión, la comida, el trabajo.....

Para la Medicina Antroposófica (antropos: ser humano, sofia: sabiduría o conocimiento). Iniciada e impulsada por Rudolf Steiner, no solo influye la anímico en lo físico (psicosomática) sino también lo físico en lo anímico o psíquico (somatopsíquico). Para Steiner las enfermedades del hígado son un factor causante de depresión, y para recuperarse de la depresión hay que desintoxicar y tratas el hígado. No nos olvidemos de la unidad  cuerpo-mente.

Los antiguos griegos conocían con el nombre de melancolía a la depresión, y melancolía quiere decir bilis negra. 

Para la Medicina Psicosomática, que estudia la influencia de lo psíquico o anímico en el cuerpo, una somatización o alteración física puede ser el primer síntoma que refleja una depresión larvada o no visible fácilmente. Con cierta frecuencia la persona mantiene una depresión no declarada o enmascarada, o está gestando poco a poco una depresión y puede entrar en ella cuando vive una crisis que descompensa su situación.

Hasta entonces la depresión estaba más o menos compensada por el trabajo, las amistades, el reconocimiento social...pero ante una crisis imprevista todos todos estos mecanismos compensadores fallan y dejan al descubierto la depresión hasta entonces encubierta.

viernes, 9 de octubre de 2020

MÁS SOLO......



Más solo y, aun así, más conectado.

En este camino del despertar, a veces puedes sentirte más solo que nunca. Pero no es una soledad que le pertenezca a un yo separado. No se trata de sentirse solo, aislado, de esa sensación de abandono cósmico, sino más bien de la soledad del universo entero, una exquisita e íntima soledad que reside en el mismísimo corazón de la existencia; una soledad ontológica que es la perfecta soledad, que es la caricia de la brisa otoñal en tu rostro, el pequeño petirrojo que anuncia la llegada de la mañana, un paseo por senderos desconocidos que llevan a lugares aún por descubrir.

Nada ni nadie tiene el poder de eliminar tu soledad, eso es cierto. Te sumerges más y más en este mágico lugar de la soledad, tocando la vida por primera y única vez, desnudo y sin protección, sin defensa alguna. No hay nadie que pueda salvarte -ni nadie que necesite ser salvado de todos modos- El pasado y el futuro están a millones de kilómetros de distancia, y uno se pregunta si alguna vez existió algo en absoluto anterior a esto o si existirá algo posterior.

Has encontrado tu verdadero hogar en tu centro sin centro.

Te sientes más solo que nunca. Y sin embargo, al mismo tiempo te sientes también mucho más conectado que antes, más cercano a todo ser vivo, porque desde la médula de tus huesos sabes que todos estamos hechos de la misma esencia. Tu soledad no separa sino que conecta, lo incluye todo, es receptiva, absorbe el día a medida que va surgiendo.

Ya no buscas amor y conexión porque ahora ya son tuyos en lo más profundo de tu corazón. Ya no te escondes del mundo porque el mundo eres tú, y no puedes esconderte de ti mismo. Y así es como puedes penetrar realmente hasta el fondo de las relaciones. Ya no hay ningún miedo a perder el amor, y por lo tanto la base de tus encuentros es la realidad en lugar de la comodidad, la seguridad o los placeres pasajeros.

Estas más solo que nunca, pero tus relaciones son más íntimas, más profundas y más enriquecedoras. Y también hay más valentía en ellas.

Tu soledad te salva de tu soledad. Parece una paradoja, por supuesto, pero para ti no lo es. Y no esperes que nadie más lo entienda. Has cambiado tanto desde la primera vez que estuviste con ellos....

Simplemente sé consciente de que los demás no pueden entenderte en este momento. Y ámalos de todos modos, igual que amas al pequeño petirrojo que anuncia la llegada de la mañana en tu perfecta soledad.

Fuente: La senda del reposo. J. Foster

domingo, 31 de mayo de 2020

SISTEMA INMUNITARIO



CINCO HÁBITOS PARA QUE NUESTRO SISTEMA INMUNITARIO SEA MÁS RESISTENTE

La inmunidad es sensible a aspectos de nuestra vida cotidiana que podemos mejorar con ciertas rutinas y mucha serenidad.

1. Higiene.

La limpieza resulta vital a la hora de prevenir cualquier enfermedad infecciosa, ya que en la suciedad se crían gérmenes. Es absurdo estimular las defensas si no se tiene un cuidado personal y una higiene adecuados. Lavarse las manos con frecuencia, limpiar bien la ropa que nos ponemos y  los lugares donde vivimos reduce el estrés que ha de soportar nuestro sistema inmunitario, de manera que puede ejercer mejor su función. La medicina natural insiste en que primero es la higiene y luego la terapia, siempre por ese orden.

2. Ejercicio.

Durante las largas semanas de confinamiento, una situación que puede repetirse en el próximo otoño, es posible que hayamos estado más sedentarios. En cuanto sea posible hay que aprovechar para hacer ejercicio al aire libre y, si no es posible, y cuando lo sea, procuraremos activarnos en el balcón o delante de la ventana. en casa puedes hacer gimnasia, yoga, saltar, bailar...Recuerda que el ejercicio físico ensancha los pulmones y refuerza la inmunidad. Pero cuando el cuerpo te pida reposo, por ejemplo, al inicio de un proceso febril, hazle caso.

3. Aire puro.

Recuerda, tanto si estás confinado en casa como si no, que el aire también se confina, y eso no es bueno. Airea tu casa con frecuencia, dejando que corra el aire de un lado a otro. Procura abrir las ventanas que den más al exterior antes que, por ejemplo, las que comunican con el patio de vecinos. Hay que respetar la distancia de dos metros hacia la vecindad, pero si son cuatro, seis o diez, mucho mejor.

4. Buena actitud.

Para la salud, siempre es mejor ser optimista. Las preocupaciones, incluso las provocadas por una pandemia, deterioran el equilibrio inmunitario y nos hacen más susceptibles a una afección respiratoria, como se ha comprobado con virus como los del resfriado. Dadas las circunstancias, la avalancha de información y los casos de personas cercanas afectadas, es posible que más de uno se deprima, pero hay que insistir en que es en estas épocas cuando podemos sacar lo mejor de nosotros mismos.

Se dice que después de la tormenta viene la calma, y que florecen mejor la flores. Muchos estudios concluyen que la depresión reduce la inmunidad y que la actitud positiva, en cambio, la estimula. Practica yoga, meditación, pensamiento positivo...Y duerme: El insomnio no es buen compañero de la inmunidad. Para evitarlo, puedes incluir en tus rutinas diarias momentos para relajación y la respiración consciente.

5. Sin medicación.

Muchos pensaran que conviene tomar medicamentos específicos al menor sintoma o sospecha de infección por el coronavirus. Craso error. En nuestro país las autoridades sanitarias recomiendan el paracetamol y el ibuprofeno, pero este último es un antiinflamatorio no estiroideo que puede reducir algo la inmunidad.es cierto que su nocividad es moderada, pero por precaución recomendamos no utilizarlo, y mucho menos automedicarse. 

En cuanto al paracetamol, las dosis no deberían superar los 650 mg, ya que en exceso también afecta el hígado. El uso de corticoides está desaconsejado si no existe una indicación médica especifica y se debería usar solo en casos graves. En general, hay que insistir en no medicalizar demasiado nuestra vida, ya que las infecciones por el coronavirus SARS-Cov-2, las gripes y los resfriados no tienen un tratamiento especifico. No hagamos de médicos: puede ser contraproducente y reducir la inmunidad.

Pablo Saz. Médico.

viernes, 27 de septiembre de 2019

ALIMENTO Y SALUD





Según las tradiciones místicas de Oriente, todo lo que tú crees que eres no es sino comida. Tu cuerpo es comida, tu mente es comida, tu alma es comida. Más allá del alma hay ciertamente algo que no es comida. A ese algo se lo conoce como anatta, sin yo. Es vacío total. Buda lo llama shunya, el vacío. Es puro espacio. No contiene nada excepto a sí mismo: es conciencia sin contenido.

Mientras el contenido persiste, la comida persiste. Por comida se entiende aquello que se ingiere del exterior. El cuerpo necesita comida física; sin ella comienza a marchitarse. Así es como sobrevive; no contiene sino comida física.

Tu mente contiene recuerdos, pensamientos, deseos, celos, ansias de poder y mil y una cosas. Todo eso es también comida; es comida a un nivel un poco más sutil. El pensamiento es comida. Por ello, cuando tienes pensamientos nutritivos tu pecho se expande, cuando tienes pensamientos que te dan energía te sientes bien. Alguien dice algo bueno acerca de ti, un cumplido, y mira lo que te pasa: te alimenta.

Y si alguien dice algo malo acerca de ti, observa: es como si algo te hubiera sido arrebatado, te sientes más débil que antes. La mente se alimenta de una forma más sutil. La mente no es sino el aspecto interno del cuerpo; por ello, lo que comes afecta a tu mente. Si comes alimentos no vegetarianos, tendrás un tipo de mente particular; si comes alimentos no vegetarianos, ciertamente tendrás un tipo de mente diferente.

Puedes experimentarlo por ti mismo. Come algo y observa; come alguna otra cosa y observa. Escribe notas acerca de ello y te darás cuenta y te sorprenderás al descubrir que cada cosa que digieres no es solo física, sino que contiene una parte psicológica. Provoca que tu mente sea vulnerable a ciertas ideas, a ciertos deseos.

Por ello, a lo largo de la historia, ha existido una búsqueda de un tipo de comida que no reforzara la mente, sino que contribuyera a su disolución definitiva; un tipo de comida que en lugar de reforzar la mente reforzara la meditación, la no-mente. No se pueden dar reglas fijas y exactas, pues cada persona es diferente y cada cual tiene que decidir por sí mismo.

Observa lo que induces en tu mente. La gente es completamente inconsciente; lee de todo, pero no lee nada; no para de ver la televisión, cualquier cosa tonta y estúpida. Escucha la radio, no para de chismorrear, de parlotear, todo el tiempo vertiendo basura sobre tu cabeza. Evita situaciones en las que cargas de basura innecesariamente. Ya tienes demasiada ahora mismo; lo que necesitas es librarte de ella.

Habla menos, escucha solo lo que sea esencial, sé telegráfico al hablar y al escuchar. Si hablas menos, si escuchas menos, poco a poco verás  que una limpieza, una sensación de pureza, como si acabaras de tomar un baño, comenzara a surgir en tu interior. Este es el suelo fértil para que la meditación florezca.

sábado, 10 de agosto de 2019

ALIMENTOS QUE TE PROTEGEN





De todos los alimentos que nos aportan salud, vamos a fijarnos sobre todo en aquellos que por su potencial efecto antiinflamatorio puedan ser útiles en la modulación de la inflamación, en los que actúan restaurando la flora intestinal dañada, y en aquellos que puedan ayudarnos a modular algunos síntomas como la depresión, la ansiedad o la fatiga. 

Algas. La espirulina, la chlorella y otras algas azules y verdes aumentan la cantidad de lactobacillus y bifidobacterias en el tracto digestivo.

Azafrán. Puede ser útil para modular casos moderados de ansiedad y depresión. Su principio activo, el safranal, puede modular los cambios de humor, los estados de tristeza o euforia, la melancolía, la apatía, las alteraciones del sueño. También estimula la producción de serotonina y noradrenalina. Puede mejorar los síntomas depresivos leves y la ansiedad.

Canela. Gracias a sus polifenoles, reduce los niveles de glucosa en sangre y mejora los de colesterol y triglicéridos.

Chucrut. Col fermentada en agua y sal (salmuera) acompañada a veces de especias. Mejora la flora intestinal, establece el pH del intestino delgado, mejora el proceso digestivo y la absorción de nutrientes.

Cúrcuma. Es el más potente antiinflamatorio natural existente.

Kéfir. Procedente de la fermentación de la leche mediante hongos y bacterias. Existe kéfir de leche, de agua y de té o kombucha, y su efecto beneficioso vendría dado porque ayuda a la regeneración de la flora intestinal que ha sido dañada.

Kimchi. Es una receta coreana de verduras en adobo rica en probioticos.

Jengibre. Se ha utilizado clásicamente para el asma por su efecto antiinflamatorio sobre la vía aérea alérgica. Este efecto, causado por la supresión de la respuesta inmune mediada por las células Th2, podría ser aplicado en muchas enfermedades autoinmunes.

Nueces. es un producto natural "casi perfecto" por su alto nivel de antioxidantes y proteínas. además de ser fuente omega-3, un potente antiinflamatorio, las nueces son ricas en polifenoles que podrían tener efectos beneficiosos en el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y las neurodegenerativas.

Resveratrol.  El resveratrol es un polifenol presente en el vino blanco (0, 16- 0,30 g/l) y en el vino tinto ( 2,5 g/l). Posee una potente acción antiinflamatoria, antioxidante y antícancerigena.

Sopa de miso. Es rica en probióticos.

Semillas de chía. Presentan un importante efecto antiinflamatorio y disminuyen los niveles de proteína C reactiva debido a que son ricas en omega-3.

Semillas de lino. El vegetal más ricos en omega-3.

Té verde. Un estudio llevado a cabo en 2011 en la Universidad de Oregón probo que un polifenol presente en el té verde (epigalocatequina-3-galato) podía modular el sistema inmunitario aumentando el número y la acción de los linfocitos T reguladores in vitro mediante un mecanismo epigénetico. 

Tempeh. Procedente de la fermentación de la soja con Rhizopus oligosporus, es rico en probióticos.

También las terapias naturales te ayudan. 

Las terapias naturales pueden resultar de extraordinario interés en el manejo del estrés, el dolor, el sueño y la fatiga.

El Reiki. Aplica una energía sanadora, de forma local y a distancia. se ha visto que tiene capacidad para modificar las ondas cerebrales: produce un estado de relajación y tranquilidad, sensación de serenidad, mejora del patrón del sueño y, a través del control del estrés, activa la carbonización del sistema inmunitario.

Yoga. Ha mostrado beneficios como cambios en la frecuencia cardíaca, presión sanguínea, respuesta galvánica (eléctrica) de la piel, frecuencia respiratoria, la glucosa sanguínea (en diabetes tipo 2 y personas sanas), el tiempo de retención respiratoria, las reacciones visuales y auditivas y el la presión intraocular. 

Acupuntura y moxibustión. La acción de la acupuntura sobre el dolor podría explicarse por la estimulación de receptores nerviosos (fibras nerviosas de pequeño calibre A delta) al nivel de la piel y el tejido subcutáneo. Asimismo, libera péptidos opiáceos endógenos y oxitocina. Lo estudios de neuroimagen funcional muestran que actúa sobre las áreas cerebrales relacionadas con el dolor.

Taichi y Chi Kung. Estas técnicas orientales han demostrado tener una acción beneficiosa sobre la osteoporosis, el equilibrio, el trabajo muscular global, las articulaciones, la memoria y la atención, la presión sanguínea, la frecuencia cardíaca, la actividad parasimpática (que se encarga de restablecer la energía corporal), el sueño, los niveles de colesterol, los niveles de glucosa sanguínea y la función inmunitaria. También tiene efectos beneficiosos sobre el dolor.

Meditación y Mindfulnes. Un estudio publicado en la revista  Neurology evidencia una mejora significativa en la calidad de vida, la fatiga y la depresión en pacientes de esclerosis múltiple. Mejoran también mucho los síntomas depresivos.

sábado, 29 de junio de 2019

RECONOCER NUESTROS ERRORES......





RECONOCER NUESTROS ERRORES NOS  AYUDA  A PERDONAR

Perdonar a alguien no solo simboliza que hemos aceptado su falla, sino también que somos capaces de reconocer nuestros propios errores.

Perdonarse a uno mismo y perdonar a los demás pueden tener un origen muy similar, y en ambos casos, es muy beneficioso para nuestra salud.

Desde los comienzos de la humanidad, los seres humanos hemos necesitado del perdón y la misericordia. Sea que está provenga de nuestro creador o de otra persona. El amor verdadero está profundamente ligado al perdón. Aun así, la imperfección humana nos lleva a obviar comportamientos naturales como saber perdonar, pasando por alto las ofensas que otros han cometido contra nosotros.

Una realidad contundente es que todos en algún momento hemos hecho o dicho algo que necesita del perdón. De igual momento podemos definir el perdón, como la acción de dejar pasar un acontecimiento negativo realizado en nuestra contra, o hacia alguien o algo que apreciamos.

Reconocer nuestros propios errores nos ayuda a restarle importancia a estas situaciones cuando seamos nosotros los ofendidos. Y esta no debería ser la principal razón por la que debemos perdonar a los demás, pero nos ayuda en el proceso. En realidad cuando reconocemos nuestros errores demostramos que somos personas razonables y pacíficas, cualidades que valen oro en toda buena relación.

La raíz del problema radica en la capacidad de perdonarse uno mismo de los errores del pasado. ¿Qué quiere decir esto? En pocas palabras, no  seguir culpándonos por los errores cometidos en el pasado, y menos seguirnos diciendo “no puedo perdonarme a mí mismo”.

Perdonar a los demás nos ayuda a nosotros mismos, nos libera de una carga toxica e innecesaria y contaminante. Otro motivo para perdonar es que lograremos tener un corazón contento que hace bien como sanador. Todo esto nos permitirá sentirnos limpios, libres de todo rencor e ira.

Lo contrario también es cierto, un corazón rencoroso suele irradiar energía negativa, amargura, desdicha y proliferación de enfermedades. Los estudios demuestran que las enfermedades se alimentan de nuestros sentimientos negativos. Todo esto nos hace pensar que la mejor manera de ser felices es cultivando el perdón, tanto en nosotros mismos como hacia los demás.

Ser agradecidos promueve el perdón.

Cuando reconocer nuestros propios errores se vuelve prioridad, el agradecimiento nos hace ser humildes. Y si nos enfocamos en lo bueno que los demás hacen por nosotros, se hace más fácil perdonar. De esta manera ejercitaremos más la gratitud que el orgullo, siendo éste último un combustible contra el perdón.
Por ello sé agradecido por un día más de vida, por tus alimentos, por poder respirar, por tener un cerebro capaz de crear miles de cosas. Sin duda alguna todo esto influirá positivamente y nos ayudará a perdonar a otros.

Perdonar no es olvidar, es dejar salir de nosotros el dolor atrapado en nuestro interior.

Valorar los esfuerzos de los demás

Valorar los esfuerzos de los demás en especial de las personas que nos rodean, contribuye a que seamos agradecidos y por ende perdonadores. Perdonarse uno mismo de los errores del pasado nos hace ver los esfuerzos de los demás como muestras de arrepentimiento sincero.

Estas muestras son necesarias para el perdón, pero siempre dependerá de que las veamos con gratitud.

Así que deja de decirte: “si no puedo perdonarme a mí mismo, ¿cómo perdonaré a otros?” ¡Claro que puedes! Con empeño y un poco de dedicación, estamos seguros de que lo lograrás.