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domingo, 21 de junio de 2026

NOCHE DE SAN JUAN




SOLSTICIO DE VERANO Y NOCHE DE SAN JUAN

La celebración de la Noche de San Juan hunde sus raíces en los antiguos ritos de la humanidad, mucho antes de la aparición del cristianismo. Desde tiempos remotos, el ser humano mantuvo una profunda conexión con los ciclos de la naturaleza y observó con asombro el movimiento del Sol, fuente de vida y símbolo de renovación.

Ya en la Prehistoria, los pueblos agrícolas comprendieron que, tras alcanzar su máxima duración, los días comenzaban lentamente a acortarse. El Sol, que había alcanzado su cénit durante el solsticio de verano, iniciaba entonces un gradual descenso. Temerosos de que la luz y el calor disminuyeran, nuestros antepasados desarrollaron ceremonias destinadas a honrar al astro rey y a favorecer el retorno de su fuerza vital.

La principal expresión de estos ritos consistía en encender grandes hogueras. El fuego simbolizaba la energía solar y se consideraba un elemento purificador y protector. Las llamas servían para alejar las influencias negativas, atraer la prosperidad y bendecir las cosechas, el ganado y la fertilidad de la tierra.

El solsticio de verano, que astronómicamente tiene lugar entre los días 20 y 21 de junio en el hemisferio norte, fue celebrado por numerosos pueblos antiguos. Entre los celtas, estas festividades estaban relacionadas con el culto al dios Belenos, divinidad asociada al Sol, la luz y la curación. Los druidas encendían fuegos sagrados y realizaban ceremonias para invocar la protección divina sobre los campos y los frutos de la tierra, así como para favorecer la fertilidad y los buenos augurios para los enamorados.

El simbolismo de esta época del año también aparece en otras tradiciones. En la antigua Grecia, los solsticios representaban dos puertas cósmicas: la del verano era conocida como la «Puerta de los Hombres», mientras que la del invierno recibía el nombre de «Puerta de los Dioses». Según la tradición órfica y neoplatónica, durante el solsticio estival el Sol comenzaba un viaje simbólico hacia el interior del ser humano, favoreciendo la introspección y la asimilación de las experiencias vividas.

Con la expansión del cristianismo, muchas de estas costumbres ancestrales fueron incorporadas a la nueva religión. La Iglesia situó la festividad del nacimiento de San Juan Bautista el 24 de junio, seis meses antes del nacimiento de Jesús, haciendo coincidir ambas celebraciones. De este modo, las antiguas tradiciones solares se fusionaron con la conmemoración cristiana, dando origen a la actual Noche de San Juan.

La tradición popular recoge una hermosa leyenda según la cual Zacarías, padre de Juan Bautista, mandó encender una gran hoguera para anunciar el milagroso nacimiento de su hijo. A partir de entonces, el fuego quedó asociado a la festividad como símbolo de alegría, purificación y renovación.

La Noche de San Juan es considerada una de las noches más mágicas del año. En numerosos lugares de España y de otros países se mantienen tradiciones ancestrales relacionadas con el fuego y el agua. Saltar las hogueras simboliza dejar atrás aquello que limita nuestro crecimiento; escribir en un papel los miedos, las preocupaciones o las situaciones que deseamos transformar y entregarlas al fuego representa un acto de liberación y renacimiento. Del mismo modo, el agua del mar, los ríos o incluso el rocío de la madrugada han sido considerados desde antiguo elementos purificadores y regeneradores.

En el ámbito esotérico y espiritual, el solsticio de verano representa el triunfo de la luz, la plenitud y la abundancia. Es un momento propicio para agradecer los frutos recibidos, honrar a la naturaleza y sembrar nuevas intenciones para la segunda mitad del año.

Más allá de las diferentes interpretaciones culturales, religiosas o espirituales, la Noche de San Juan nos recuerda nuestra pertenencia al gran ciclo de la vida y nos invita a reconciliarnos con la naturaleza, con nosotros mismos y con aquello que verdaderamente da sentido a nuestra existencia.

Que las llamas de esta noche sagrada consuman todo aquello que ya no necesitamos y que la luz del nuevo ciclo ilumine nuestros pasos con esperanza, amor y gratitud.

¡Feliz y mágica Noche de San Juan!

 


domingo, 14 de diciembre de 2025

LA HISTORIA DE LA NAVIDAD

 


La Historia de la Navidad

Los Primeros Orígenes: Celebraciones Paganas del Invierno

Antes de que la Navidad fuera asociada al nacimiento de Jesús, diversas culturas ya celebraban el solsticio de invierno, el día más corto del año. En esta época, las civilizaciones antiguas rendían homenaje a las fuerzas de la naturaleza, buscando iluminar la oscuridad con festivales llenos de símbolos de renovación y vida.

La Saturnalia: Fiesta de Placeres y Regalos en Roma

En la antigua Roma, uno de los festivales más importantes era la Saturnalia, una celebración en honor al dios Saturno que se realizaba entre el 17 y el 23 de diciembre. Durante esta festividad, las normas sociales se relajaban: los esclavos podían cenar con sus amos, los regalos se intercambiaban y las casas se decoraban con ramas de laurel. Los romanos también celebraban una especie de "fiesta sin reglas", lo que hacía de la Saturnalia un festival de alegría y desenfreno.

Sol Invictus: La Victoria del Sol sobre la Oscuridad

El 25 de diciembre también era el día en que los romanos celebraban el nacimiento del Sol Invicto (Sol Invictus), una deidad relacionada con la luz y la renovación. Era un símbolo de esperanza, pues este día marcaba el retorno de los días más largos, cuando el sol volvía a ganar fuerza. Esta celebración fue adoptada por el cristianismo, en un intento de integrar las antiguas costumbres en la nueva fe.

El Nacimiento Cristiano: La Navidad como Festividad Religiosa

Aunque el nacimiento de Jesús no tiene una fecha específica en los evangelios, en el siglo IV el emperador romano Constantino y la iglesia cristiana decidieron fijar el 25 de diciembre como el día para conmemorar el nacimiento del Salvador. Esta decisión ayudó a cristianizar las festividades paganas que se celebraban durante el solsticio de invierno, facilitando la transición de muchas personas al cristianismo.

El Concilio de Nicea, en el año 325, declaró oficialmente este día como la fecha para celebrar la Navidad, alineándose con las tradiciones romanas y al mismo tiempo, dando un nuevo significado religioso al evento.

Tradiciones que se Fusionaron con la Navidad

A lo largo de los siglos, la Navidad fue incorporando costumbres de diversas culturas, creando una festividad llena de simbolismos, rituales y prácticas familiares.

El Árbol de Navidad: Un Símbolo de Vida Eterna

La tradición del árbol de Navidad tiene sus raíces en las antiguas celebraciones germánicas. Los pueblos nórdicos, por ejemplo, decoraban árboles perennes como símbolo de la vida eterna y la esperanza. Con el tiempo, esta tradición se fusionó con la Navidad cristiana, y en el siglo XVI, en Alemania, se comenzó a decorar el árbol con velas y adornos. Hoy en día, el árbol de Navidad es una de las tradiciones más representativas de esta festividad.

Santa Claus: La Generosidad de San Nicolás

Uno de los personajes más populares asociados a la Navidad es Santa Claus, conocido también como Papá Noel. Su figura tiene origen en San Nicolás de Mira, un obispo cristiano del siglo IV, reconocido por su generosidad, especialmente hacia los niños pobres. Con el paso del tiempo, las leyendas sobre él se fusionaron con tradiciones europeas, y su imagen moderna, con traje rojo y barba blanca, fue popularizada en el siglo XIX, especialmente por la publicidad de Coca-Cola en los años 30.

La Navidad en la Edad Moderna: Un Encuentro de Culturas y Costumbres

Durante el siglo XIX, la Navidad sufrió una transformación significativa. Con autores como Charles Dickens, la festividad pasó a ser un momento de reflexión sobre el bienestar social y la generosidad. "Cuento de Navidad" (1843) ayudó a consolidar la idea de que la Navidad debía ser un tiempo para compartir con los demás, especialmente con los más necesitados.

A lo largo de los años, las costumbres como el intercambio de regalos, las cenas familiares y las decoraciones festivas se han ido perfeccionando, hasta convertirse en los elementos tradicionales que hoy conocemos. FELIZ NAVIDAD 2025


lunes, 17 de marzo de 2025

FESTIVIDAD DE LAS FALLAS

 


FESTIVIDAD DE LAS FALLAS

Desde tiempos inmemorables, en muchos lugares de Europa, Asia y África se celebraban las llegadas de los equinoccios y solsticios encendiendo hogueras. . Estas manifestaciones en algunos casos han sido heredadas de pueblos tan antiguos como los celtas, y algunas de ellas han llegado a nuestros días.

Se hacían hogueras de júbilo, para proteger los bienes y tener prosperidad, se pedía a los dioses que los liberara del mal y los desastres y, tener un futuro lleno de felicidad, festejaban bailando entorno a las llamas o las saltaban. Se creía que el fuego era purificador y que espantaba a los malos espíritus. El fuego encendido frente a las casas era considerado protector.

La Iglesia, ante la imposibilidad de suprimir estas populares tradiciones en muchos lugares de España, decidió absorberlas y dedicarlas a los santos; de esta manera, las hogueras del solsticio de verano se relacionaron con San Juan y las del equinoccio de primavera a San José.

Fue el fraile dominico Vicente Ferrer quien en el siglo XV fomentó por libre la devoción al marido de la Virgen y padre putativo de Jesús. El Gremio de Carpinteros, potente en aquella época, lo declaró su protector en 1497, y San José se hizo tan popular que el arzobispo Juan de Ribera lo declaro patrón de Valencia en 1609, título que todavía conserva.

Las Fallas como hoy las conocemos no se conocen más allá del siglo XVIII. Muchos historiadores piensan que las Fallas vienen de una antigua costumbre que tenían los carpinteros, los cuales para alumbrarse en las últimas horas de la jornada, ya sin sol, utilizaban unos candiles que sostenían en un palo a modo de candelabro llamado estai, astai, pagés o parot, el cual situaban en el centro del taller.

Según esta teoría, era tradición que para celebrar el patrón del Gremio y el fin de las jornadas de invierno trabajando, se sacara el parot a la puerta del taller y se quemara junto a las virutas. Con el tiempo se añadieron más trastos a la hoguera, e incluso se vistió con ropas al parot para que se pareciera a una persona a la que se quisiera criticar, en la línea de la sátira. Con el tiempo se fueron añadiendo más elementos a esta primitiva figura conformando una pequeña escena. De esta manera, apareció la primera Falla.


miércoles, 19 de junio de 2024

SOLSTICIO DE VERANO (NOCHE DE SAN JUAN)




SOLSTICIO DE VERANO (NOCHE DE SAN JUAN)

 

La tradición de la celebración de la Noche de San Juan se remonta a los ritos pre-cristianos, en los que la unión de los hombres con la naturaleza era la nota dominante. Aunque se dice que los primeros rituales aparecen alrededor del 5.000 a. C. y podemos encontrar estos rituales en los pueblos celtas, no podemos saber con exactitud cuál es la fecha de su origen.

En la prehistoria muy pronto empezaron a darse cuenta los hombres de que, a partir de un determinado momento, el Sol perdía su fuerza y los días se hacían cada vez más cortos. Asustados, llegaron a temer que el astro rey no volviera a salir jamás, y que la noche y el frio se cernieran sobre ellos para siempre.
Comenzaron entonces a realizar los primeros rituales de adoración al Sol, la ceremonia principal de esta celebración consistía en prender una hoguera con la finalidad de “dar más fuerza al Sol”, aunque también tenía importancia la capacidad “purificadora” de las llamas.


La realidad es que la festividad coincide con la llegada del solsticio de verano al hemisferio norte, pues es a partir de entonces cuando se acortan los días. En el ámbito pagano, existe el antecedente de la celebración celta de Beltaine (“bello fuego”), ritual anual que se realizaba en honor al dios Belenos, en el que se hacía pasar al ganado entre las lamas para purificarlo.


Los druidas encendían grandes hogueras buscando la bendición para sus tierras y los frutos que debían dar, así como los buenos augurios para los enamorados y la fertilidad de las mujeres. Durante esta ceremonia sagrada, se invocaba a los elementos de la naturaleza, representados por animales como la salamandra o personajes bíblicos como el gnomo. Existe una gran tradición musical e infinitas leyendas populares que han llegado hasta nuestros días.

Por su parte, la mitología griega entendía la fiesta del solsticio como una puerta de entrada del Sol a la dimensión del espíritu de los hombres. Según los antiguos griegos, el astro iba reduciéndose de tamaño, luciendo primero en el exterior, para, una vez llegada a la otra dimensión, iluminar el interior y ayudar a los hombres a asimilar las experiencias vividas. A esta puerta imaginaría la conocían como la “Puerta de los hombres”, mientras que al solsticio de invierno lo llamaban la “Puerta de los dioses”.


Más adelante la festividad se cristianizaría en honor a San Juan Bautista, celebrando así su nacimiento. Aunque el solsticio de verano se produce en realidad la noche del 21 al 22 de junio por influencia cristiana se llegaron a unir ambas festividades, la efeméride de San Juan y las tradiciones propias del solsticio dando lugar a lo que se conoce como la Noche de San Juan.


La adaptación del culto pagano a las enseñanzas de la Biblia, están basadas en la gran hoguera que Zacarías encendió después de que naciera su hijo Juan y saltara por encima de las llamas recitando cánticos de alabanza a Dios para anunciar la buena nueva.

Sea cual sea la interpretación que le demos a la fiesta, lo más importante es conectar con todo lo creado en la noche mágica del solsticio de verano. Y no podemos olvidar “quemar lo malo” para comenzar a dar gracias por todo lo bueno que tenemos.

FELIZ NOCHE DE SAN JUAN.


martes, 22 de octubre de 2019

HALLOWEEN




Halloween (contracción de All Hallows´ Eve,”víspera de todos los Santos), también conocido como Noche de Brujas, es una fiesta moderna resultado del sincretismo originado por la cristianización de las fiestas del fin del verano de origen celta.

Según la teoría tradicional tiene su origen en una festividad céltica conocida como Samhain, que deriva del irlandés antiguo y significa fin del verano. En el Samhain se celebraba el fin de la temporada de cosechas, y era considerada como el “Año Nuevo Celta”, que comenzaba con la estación oscura.

Los antiguos celtas creían que la línea que une este mundo con el “otro mundo” se estrechaba con la llegada del Samhain, permitiendo a los espíritus (tanto benévolos como malévolos) pasar a través. Los ancestros familiares eran invitados y homenajeados mientras que los espíritus dañinos eran alejados. Se cree que el uso de los trajes y máscaras se debe a la necesidad de ahuyentar a los espíritus malignos.

Institucionalización del Halloween por la iglesia católica.

En una época en la que predominaban las festividades “paganas”, los papas Gregorio III (731-741) y Gregorio IV (827-844) intentaron suplantarla por una festividad católica (Día de Todos los Santos) que fue trasladada del 13 de Mayo al 1 de noviembre.

Expansión a Norteamérica
En el año 1840 esta festividad llega a Estados Unidos y Canadá donde queda fuertemente arraigada. Los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de la tradición durante la Gran hambruna irlandesa. Fueron ellos los que difundieron la costumbre de tallar los Jack-o`-lantern (calabaza gigante hueca con una vela dentro), inspirada en la leyenda de “Jack el Tacaño”.

Sin embargo, la fiesta no comenzó a celebrarse masivamente hasta 1921. Este año se celebró el primer desfile de Halloween en Minnesota y luego le siguieron otros estados. La fiesta adquirió una progresiva popularidad en las siguientes décadas. Algunos países latinoamericanos, conociendo esta festividad tienen sin embargo sus propias tradiciones y celebraciones ese mismo día, aunque coinciden en cuanto a su significado: la unión o extrema cercanía del mundo de los vivos y el reino de los muertos.
Leyenda de Jack-o’-Lantern.
Existe una leyenda irlandesa que cuenta la historia de un pillo llamado Jack, el Tacaño. Al diablo le llego el rumor de un alma tan negra y acudió a comprobar si efectivamente era así. Disfrazado de un hombre normal acudió al pueblo de éste y se puso a beber con él durante largas horas, revelando su identidad tras ver que en efecto Jack era un auténtico malvado.  Cuando Lucifer le dijo que venía a llevárselo para hacerle pagar por sus pecados, Jack le pidió que bebieran juntos una ronda más, como última voluntad. El diablo se lo concedió, pero al ir a pagar ninguno de los dos tenía dinero, así que Jack retó a Lucifer a convertirse en una moneda para demostrar sus poderes. Satanás lo hizo, pero en lugar de pagar con la moneda, Jack la metió en su bolsillo, donde llevaba un crucifijo de plata. Incapaz de salir de allí el diablo ordenó al granjero que le dejara libre, pero Jack respondió que no lo  haría a menos que prometiera volver al infierno para no molestarle durante un año.

Transcurrido ese tiempo, el diablo apareció de nuevo en casa de Jack para llevárselo al inframundo, pero de nuevo Jack pidió un último deseo, en este caso, que el amo de las tinieblas cogiera una manzana situada en lo alto de un árbol para así tener una última comida antes de su tormento eterno. Lucifer accedió, pero cuando se hallaba trepado en el árbol, Jack talló una cruz en el tronco para que no pudiera escapar. En esta ocasión pidió no ser molestado en diez años, además de otra condición: que nunca pudiera el diablo reclamar su alma para el inframundo. Satanás accedió y Jack se vio libre de su amenaza.

Su destino no fue mejor: tras morir (mucho antes de transcurridos esos diez años pactados), Jack se aprestó a ir al cielo, pero fue detenido en las puertas de San Pedro, impidiéndosele el paso pues no podían aceptarle por su mala vida pasada, siendo enviado al infierno. Para su desgracia allí tampoco podían aceptarlo debido al trato que había realizado con el diablo, quien de paso le expulsó de su reino y, despechado, le arrojo a Jack una ascuas ardientes, las cuales el granjero atrapó con un nabo hueco, mientras burlonamente agradecía la improvisada linterna. Así quedo condenado a deambular por los caminos sin más luz que  dicha linterna en un eterno vagar entre los reinos del bien y del mal.

Con el paso del tiempo Jack el Tacaño fue conocido como Jack el de la Linterna o “Jack of the Lantern”,  nombre que se abrevió al definitivo “Jack O’Lantern”. Esta es la razón de usar nabos (y más tarde calabazas), al imitar con su color el resplandor de las ascuas infernales) para alumbrar el camino a los difuntos en Halloween, y también el motivo de decorar las casas con estas figuras horrendas para evitar que Jack llamara a la puerta de las casas.

En España, debido a su origen celta hay un número considerable de tradiciones relacionadas con los espíritus, siendo probablemente las más famosas las meigas y la Santa Compaña de Galicia. En Asturias, en el siglo XVIII, los niños llevaban lámparas y pedían comida a las puertas de las casas durante esa noche. Por ejemplo en la actual comunidad de Madrid, se tienen registros de numerosos municipios en los que se decoraban las casas con calabazas, a las que les hacían agujeros en su interior para simular una cara con ojos, nariz y boca y se introducía una vela o lun dentro con el objetivo de invocar espíritus protectores y asustar a la gente generando una atmósfera de terror.

También era costumbre tocar una campanilla durante toda la noche hasta la madrugada y en muchas ocasiones la gente vestía de negro. Se llevaban luces a los cementerios para “guiar” a los muertos y se limpiaban las tumbas. En Soria, Castilla y León, se celebra una procesión muy famosa llamada “Ritual de las Ánimas”, en la que las personas cantan por la noche mientras llevan en las manos velas protegidas por botes, calabazas o cacharros de barro agujereados para finalmente hacer una gran hoguera. Esta tradición fue inmortalizada  por Gustavo Adolfo Bécquer en su cuento de terror “El monte de las ánimas”. (1862)

Muchas de estas tradiciones paganas convivían con otras religiosas, principalmente cristianas como el Día de Todos los Santos, sin embargo en épocas en las que hubo gobiernos fuertemente religiosos, se buscó que la Iglesia tuviera el monopolio de las celebraciones festivas.


domingo, 16 de octubre de 2016

HALLOWEEN




Halloween (contracción de All Hallows´ Eve,”víspera de todos los Santos), también conocido como Noche de Brujas, es una fiesta moderna resultado del sincretismo originado por la cristianización de las fiestas del fin del verano de origen celta.

Según la teoría tradicional tiene su origen en una festividad céltica conocida como Samhain, que deriva del irlandés antiguo y significa fin del verano. En el Samhain se celebraba el fin de la temporada de cosechas, y era considerada como el “Año Nuevo Celta”, que comenzaba con la estación oscura.

Los antiguos celtas creían que la línea que une este mundo con el “otro mundo” se estrechaba con la llegada del Samhain, permitiendo a los espíritus (tanto benévolos como malévolos) pasar a través. Los ancestros familiares eran invitados y homenajeados mientras que los espíritus dañinos eran alejados. Se cree que el uso de los trajes y máscaras se debe a la necesidad de ahuyentar a los espíritus malignos.

Institucionalización del Halloween por la iglesia católica.

En una época en la que predominaban las festividades “paganas”, los papas Gregorio III (731-741) y Gregorio IV (827-844) intentaron suplantarla por una festividad católica (Día de Todos los Santos) que fue trasladada del 13 de Mayo al 1 de noviembre.

Expansión a Norteamérica
En el año 1840 esta festividad llega a Estados Unidos y Canadá donde queda fuertemente arraigada. Los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de la tradición durante la Gran hambruna irlandesa. Fueron ellos los que difundieron la costumbre de tallar los Jack-o`-lantern (calabaza gigante hueca con una vela dentro), inspirada en la leyenda de “Jack el Tacaño”.

Sin embargo, la fiesta no comenzó a celebrarse masivamente hasta 1921. Este año se celebró el primer desfile de Halloween en Minnesota y luego le siguieron otros estados. La fiesta adquirió una progresiva popularidad en las siguientes décadas. Algunos países latinoamericanos, conociendo esta festividad tienen sin embargo sus propias tradiciones y celebraciones ese mismo día, aunque coinciden en cuanto a su significado: la unión o extrema cercanía del mundo de los vivos y el reino de los muertos.
Leyenda de Jack-o’-Lantern.
Existe una leyenda irlandesa que cuenta la historia de un pillo llamado Jack, el Tacaño. Al diablo le llego el rumor de un alma tan negra y acudió a comprobar si efectivamente era así. Disfrazado de un hombre normal acudió al pueblo de éste y se puso a beber con él durante largas horas, revelando su identidad tras ver que en efecto Jack era un auténtico malvado.  Cuando Lucifer le dijo que venía a llevárselo para hacerle pagar por sus pecados, Jack le pidió que bebieran juntos una ronda más, como última voluntad. El diablo se lo concedió, pero al ir a pagar ninguno de los dos tenía dinero, así que Jack retó a Lucifer a convertirse en una moneda para demostrar sus poderes. Satanás lo hizo, pero en lugar de pagar con la moneda, Jack la metió en su bolsillo, donde llevaba un crucifijo de plata. Incapaz de salir de allí el diablo ordenó al granjero que le dejara libre, pero Jack respondió que no lo  haría a menos que prometiera volver al infierno para no molestarle durante un año.

Transcurrido ese tiempo, el diablo apareció de nuevo en casa de Jack para llevárselo al inframundo, pero de nuevo Jack pidió un último deseo, en este caso, que el amo de las tinieblas cogiera una manzana situada en lo alto de un árbol para así tener una última comida antes de su tormento eterno. Lucifer accedió, pero cuando se hallaba trepado en el árbol, Jack talló una cruz en el tronco para que no pudiera escapar. En esta ocasión pidió no ser molestado en diez años, además de otra condición: que nunca pudiera el diablo reclamar su alma para el inframundo. Satanás accedió y Jack se vio libre de su amenaza.

Su destino no fue mejor: tras morir (mucho antes de transcurridos esos diez años pactados), Jack se aprestó a ir al cielo, pero fue detenido en las puertas de San Pedro, impidiéndosele el paso pues no podían aceptarle por su mala vida pasada, siendo enviado al infierno. Para su desgracia allí tampoco podían aceptarlo debido al trato que había realizado con el diablo, quien de paso le expulsó de su reino y, despechado, le arrojo a Jack una ascuas ardientes, las cuales el granjero atrapó con un nabo hueco, mientras burlonamente agradecía la improvisada linterna. Así quedo condenado a deambular por los caminos sin más luz que  dicha linterna en un eterno vagar entre los reinos del bien y del mal.

Con el paso del tiempo Jack el Tacaño fue conocido como Jack el de la Linterna o “Jack of the Lantern”,  nombre que se abrevió al definitivo “Jack O’Lantern”. Esta es la razón de usar nabos (y más tarde calabazas), al imitar con su color el resplandor de las ascuas infernales) para alumbrar el camino a los difuntos en Halloween, y también el motivo de decorar las casas con estas figuras horrendas para evitar que Jack llamara a la puerta de las casas.

En España, debido a su origen celta hay un número considerable de tradiciones relacionadas con los espíritus, siendo probablemente las más famosas las meigas y la Santa Compaña de Galicia. En Asturias, en el siglo XVIII, los niños llevaban lámparas y pedían comida a las puertas de las casas durante esa noche. Por ejemplo en la actual comunidad de Madrid, se tienen registros de numerosos municipios en los que se decoraban las casas con calabazas, a las que les hacían agujeros en su interior para simular una cara con ojos, nariz y boca y se introducía una vela o lun dentro con el objetivo de invocar espíritus protectores y asustar a la gente generando una atmosfera de terror.

También era costumbre tocar una campanilla durante toda la noche hasta la madrugada y en muchas ocasiones la gente vestía de negro. Se llevaban luces a los cementerios para “guiar” a los muertos y se limpiaban las tumbas. En Soria, Castilla y León, se celebra una procesión muy famosa llamada “Ritual de las Ánimas”, en la que las personas cantan por la noche mientras llevan en las manos velas protegidas por botes, calabazas o cacharros de barro agujereados para finalmente hacer una gran hoguera. Esta tradición fue inmortalizada  por Gustavo Adolfo Bécquer en su cuento de terror “El monte de las ánimas”. (1862)

Muchas de estas tradiciones paganas convivían con otras religiosas, principalmente cristianas como el Día de Todos los Santos, sin embargo en épocas en las que hubo gobiernos fuertemente religiosos, se buscó que la Iglesia tuviera el monopolio de las celebraciones festivas.

Feliz Halloween 2018

domingo, 1 de mayo de 2016

CONOCER LA HISTORIA ES IMPORTANTE.


 



1º DE MAYO DIA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES.


Los hechos que dieron lugar a esta celebración se sitúan en los albores de la revolución industrial en los Estados Unidos. A finales del siglo XIX Chicago era la segunda ciudad en número de habitantes de EE.UU. De todas partes llegaban miles de ganaderos desocupados, creando las primeras villas humildes que albergarían a cientos de miles de trabajadores. Estos centros urbanos acogieron también a emigrantes venidos de todo el mundo a lo largo del siglo XIX.

El 1º de Mayo de 1886, 200.000 trabajadores iniciaron la huelga, en Chicago las condiciones de los trabajadores eran mucho peor que en otras ciudades del país, y las movilizaciones siguieron los días 2 y 3 de Mayo. La única fábrica que  trabajaba era McCormik, fabricante de maquinaria agrícola, que aunque estaba en huelga desde el 16 de Febrero, se mantenía activa en base a los esquiroles.
El día 2 la policía disolvió violentamente una manifestación de más de 50.000 personas, y el día 3 se celebraba una concentración frente a sus puertas, cuando estaba en la tribuna el anarquista August Spie, sonó la sirena de salida de un turno de esquiroles, los concentrados se lanzaron contra ellos iniciándose una pelea campal.
Una compañía de policías, sin previo aviso, procedió a disparar a quemarropa sobre la gente lo que termino con 6 muertos y varias decenas de heridos.
El periodista Fischer redactor del Arbeiter Zeitung publico una proclama, que luego se utilizaría como principal prueba acusatoria:
Trabajadores: la guerra de clases ha comenzado. Ayer, frente a la fábrica McCormik, se fusiló a los obreros. ¡Su sangre pide venganza! ¿Quién podrá dudar ya que los chacales que nos gobiernan están ávidos de sangre trabajadora? Pero los trabajadores no son un rebaño de carneros. ¡Al terror blanco respondamos con el terror rojo! Es preferible la muerte que la miseria. Si se fusila a los trabajadores, respondamos de tal manera que los amos lo recuerden por mucho tiempo. Es la necesidad lo que nos hace gritar: ¡A las armas!. Ayer, las mujeres y los hijos de los pobres lloraban a sus maridos y a sus padres fusilados, en tanto que en los palacios de los ricos se llenaban vasos de vino costosos y se bebía a la salud de los bandidos del orden... ¡Secad vuestras lágrimas, los que sufrís! ¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!.
La proclama terminaba convocando un acto de protesta para el día siguiente, el cuatro, a las cuatro de la tarde, en la plaza Haymarket. Se consiguió un permiso del alcalde Harrison para hacer un acto a las 19.30 en el parque Haymarket. Los hechos que allí sucedieron son conocidos como Revuelta de Haymarket.
Se concentraron en la plaza de Haymarket más de 20.000 que fueron reprimidos por 180 policías, un artefacto explosivo estalló entre los policías produciendo un muerto y varios heridos. La policía abrió fuego contra la multitud matando e hiriendo a un número desconocido de obreros. Se declaro el estado de sitio y el toque de queda deteniendo a centenares de trabajadores que fueron golpeados y torturados, acusados de la muerte del policía.
La prensa se lanzo sobre los manifestantes reclamando un juicio sumario, y responsabilizando a ocho anarquistas y a todas las figuras principales del movimiento obrero. El 21 de Junio de 1886, se inició la causa contra 31 responsables, quedando finalmente en 8, las irregularidades en el juicio violaron todas las normas procesales de forma y fondo. Los juzgados fueron condenados y condenados; tres de ellos a prisión y cinco a la horca. Louis Lingg, alemán de 22 años para no ser ejecutado se suicidó en la celda.
José Marti, corresponsal en Chicago del periódico La Nación de Buenos Aires (Argentina), relato así la ejecución:

...salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está la concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro... Firmeza en el rostro de Fischer, plegaria en el de Spies, orgullo en el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita: "la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora». Les bajan las capuchas, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen y se balancean en una danza espantable...
El Crimen de Chicago costó la vida de muchos trabajadores y dirigentes sindicales; no existe un número exacto, pero fueron miles los despedidos, detenidos, procesados, heridos de bala o torturados. La mayoría eran inmigrantes: italianos, españoles, alemanes, irlandeses, rusos, polacos y de otros países eslavos.

En memoria de aquellos héroes que dieron su vida por una mejora laboral y, una vida más digna para los trabajadores. No dejemos que su sacrificio sea en vano.
Carmen.

domingo, 27 de diciembre de 2015

LOS REYES MAGOS






LOS REYES MAGOS Y LA ASTROLOGIA.

“Un grupo de venerables sabios atraviesan a lomo de camello por las arenas del desierto. Los guía una estrella de plata clavada en los cristalinos cielos del levante. Aunque discretos y cautelosos, le confían a algún viajero nabateo o moabita el propósito de su travesía: van en busca de un niño nacido en Judea, un rey y sacerdote anunciado en las antiguas profecías del Avesta. Fascinados por la luz de aquel astro rutilante, se dirigen con presentes de oro, incienso y mirra para rendir honores a los pies del mesías.”

La historia de los Reyes Magos aparece en el segundo capítulo del Evangelio de Mateo. Dice el relato:

Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle. Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él. Entonces, reuniendo a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, indagó de ellos dónde había de nacer el Cristo. Y ellos le dijeron: En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta: “Y tú Belén, tierra de Judá, de ningún modo eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un gobernante que pastoreará a mi pueblo Israel”. Entonces Herodes llamó a los magos en secreto y se cercioró con ellos del tiempo en que había aparecido la estrella. Y enviándolos a Belén, dijo: Id y buscad con diligencia al Niño; y cuando le encontréis, avisadme para que yo también vaya y le adore. Y habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí, la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre el lugar donde estaba el Niño. Cuando vieron la estrella, se regocijaron sobremanera con gran alegría. Y entrando en la casa, vieron al Niño con su madre María, y postrándose le adoraron; y abriendo sus tesoros le presentaron obsequios de oro, incienso y mirra. Y habiendo sido advertidos por Dios en sueños que no volvieran a Herodes, partieron para su tierra por otro camino.

(Mateo 2:1-12)

Los primeros astrólogos de la historia fueron los sacerdotes en Mesopotamia. La astrología se extendió después más allá, llegando a ser una ciencia sagrada para los egipcios, griegos, romanos, árabes y hebreos, ya que conectaba las tradiciones religiosas con una visión espiritual del cosmos. No sería razonable concebir la llegada de Jesús de Nazaret sin que los pueblos circundantes se remitieran a su propio saber astrológico para advertir un hecho históricamente tan relevante, y los magos persas, que no eran perezosos a la hora de escudriñar el firmamento, tuvieron la ocurrencia de enviar una insólita misión diplomática ante un hecho astrológico de relevancia.

Entonces ¿Qué era la estrella de Belén?

Entre el grupo de las hipótesis verificables está la presunción de que fuera un cometa. En la tradición, los cometas han sido portadores de malos augurios y eran muy temidos por la población en general. Los astrólogos los interpretaban según el sector zodiacal en que aparecían por primera vez, y de acuerdo con el color de su brillante cabellera, pero en muy raros casos podían ser entendidos como un anuncio positivo.

Otra elucubración, esta vez proveniente del campo científico, es que se tratase de una nova. La aparición de una nueva estrella —de allí su nombre— es un fenómeno inusual y muy llamativo que puede producirse por el estrepitoso aumento de luminosidad de una estrella variable, previamente invisible al ojo desnudo, o por el estallido de un sol lejano. Su fulgor resultaría especialmente relevante para los astrólogos de antaño, pero lamentablemente esta hipótesis no cumple con un criterio fundamental, exigible a la estrella de Belén. Las novas no se mueven ni se detienen en el cielo como describe el versículo 9 del segundo capítulo de Mateo, por lo que podemos descartar completamente esta posibilidad.

La tercera hipótesis, es que se tratase de una importante conjunción planetaria.  En el campo de la astrología mundana —aquella dedicada al estudio y predicción de los grandes acontecimientos mundiales— la más importante es la gran conjunción de Júpiter y Saturno que ocurre aproximadamente cada 20 años. Ella determina los sucesos globales a lo largo de 2 décadas, siendo observada con mucho cuidado por los astrólogos desde hace por lo menos 3 mil años. Y sucede que en el año VII a. C. la gran conjunción de Júpiter y Saturno en Piscis fue triple, ya que los movimientos retrógrados de ambos planetas los llevaron a separarse y volverse a unir tres veces. Pero lo más destacado es que mientras esto ocurría, todos los planetas clásicos, con excepción de Saturno, más las dos luminarias del Sol y la Luna, se encontraban en sus respectivos domicilios zodiacales.

La gran conjunción de Piscis configuró una carta astral sorprendente. Encontrar a los planetas en sus respectivos domicilios zodiacales es un suceso extraordinario que no volverá a repetirse sino dentro de miles y miles de años. Para un astrólogo esto equivale a encontrar la piedra filosofal. En medio del movimiento perpetuo del tiempo, un orden semejante sólo puede ser comparable al del Arquetipo desde el que fueron creadas todas las cosas. Semejante configuración astrológica posee una armonía que potencia las fortalezas y dignidades de los astros, siendo el momento propicio para el nacimiento de un alma excepcional, pues reúne las dignidades de realeza, sacerdocio y divinidad representadas por los tres presentes que portaban los Reyes Magos. Esta disposición celeste, que de paso podríamos considerar como la carta natal de Jesús de Nazaret, ocurrió un 22 de agosto del VII a. C. Es al afamado astrónomo alemán Johannes Kepler (1571-1630) a quien le debemos haber notado por primera vez, en la edad moderna, esta peculiar distribución de los astros.

A la medianoche de aquel 22 de agosto, la unión de Júpiter y Saturno cruzo el meridiano local de Belén, alcanzando su punto de mayor elevación en el cielo. Producto de la alternancia entre movimiento directo y retrógrado de los dos planetas, la conjunción avanzó, se detuvo, retrocedió y se detuvo otra vez, cumpliendo con lo narrado en el Evangelio de Mateo. El signo de Piscis, donde se produjo este fenómeno, representa a la región de Judea dentro del esquema de correspondencias de la astrología mundana tradicional. Por lo tanto, nuestros magos persas seguirían la “estrella” hasta esa zona de Palestina.

El tránsito y culminación de Júpiter, astro de la realeza, lo llevó hasta el signo de Aries un 18 de diciembre del año VI a. C., conduciendo a los magos hasta Belén, al permanecer estacionario antes de volverse directo, lenguaje astrológico con el que se expresa lo mismo que en Mateo: la “estrella” se detuvo sobre el lugar donde se encontraba el niño.

Los sacerdotes persas estaban familiarizados con los mitos y profecías de los hebreos. Esperaban la venida de un mesías restaurador universal profetizado tanto en el sagrado libro de Avesta como en la tradición oral persa. Los Magos educados en el saber de su propia religión y cultura buscaban “al rey de los judíos” esperando a un “salvador” descrito en sus profecías. Como dominaban la astrología es de suponer que habían encontrado señales del advenimiento del restaurador espiritual.

 La fecha de navidad establecida oficialmente por la Iglesia es en realidad la antigua festividad romana del Sol Invictus, que celebraba el aumento de la luz solar tras el solsticio boreal de invierno. Montar la navidad encima fue una  manera de reemplazar el popular festival pagano del Sol con el nacimiento de Cristo, una encarnación de los mitos heróico-solares en clave hebrea. El relato bíblico cuenta que los pastores de Belén acudieron al llamado nocturno de un ángel, dirigiéndose hasta el pesebre. En diciembre, la noche en Palestina es tan fría que ningún pastor saldría con sus rebaños. En agosto sí que lo hacen frecuentemente, incluso en nuestros días.

No se puede dudar de la historia de Cristo, ya que existen sólidos indicadores astrológicos que avalan el nacimiento de un ser extraordinario, en cuya vida se cumplieron las prefiguraciones mitológicas de incontables naciones, no sólo las profecías del pueblo hebreo. Nosotros tenemos la posibilidad de indagar sobre este tema, y saber que las tradiciones son creencias y las creencias con el tiempo pueden volverse realidades. Felices Reyes Magos.

 

martes, 8 de julio de 2014

EL TERCER HOMBRE.




Multitud de personas que han vivido situaciones extremas, cercanas a la muerte, afirman haber sentido una presencia que las ha acompañado en ese difícil momento y que no vuelven a ver una vez están a salvo.

El caso que ha contribuido a popularizar este fenómeno es  la famosa expedición de Ernest Shakelton para la conquista del Polo Sur. El objetivo de la misión tuvo que ser abandonado cuando el barco HMS Endurance quedó atrapado en el hielo cerca de su destino en la Bahía Vahsel. Shackleton y sus hombres hicieron lo humanamente posible por liberar el navío, pero lentamente el hielo empezó a comprimir el casco de la embarcación que les servía de refugio.
Tras meses de penurias, en medio del hielo, Shakelton, empeñado en salvar a su tripulación, decidió buscar ayuda en un puerto ballenero de una isla cercana. Con dos de sus hombres, los menos enfermos, tuvo que realizar una agónica travesía en una precaria barca y con las corrientes en su contra.
 Después tuvieron que atravesar un glaciar. Shakelton explicó que, al límite de sus fuerzas y rodeados por el hielo, cuando estaban a punto de alcanzar su destino final, tras 36 horas sin dormir, los tres tuvieron la sensación de que "alguien", una presencia sobrehumana, los acompañaba, velaba por ellos y les daba aliento para seguir adelante aunque no habló jamás. 
 Esta experiencia inspiró a T. S. Eliot el famoso verso de La tierra baldía:
 "¿Quién es el tercero que camina siempre a tu lado?.
    Si cuento, solo estamos tú y yo juntos,
    pero si miro hacia delante por el blanco sendero
    siempre hay otro caminando junto a ti."

 Famosos escaladores como Frank Smythe, Eric Shipton o Howard Somerwell se han sentido acompañados en la cumbre por ese "Tercer Hombre". Smythe llegó a compartir un pastel de menta con ese "compañero".
Ron DiFrancesco, uno de los únicos 4 supervivientes de la Torre Sur del World Trade Center que estaban por encima de la planta 81, cuenta que "algo" lo levantó del suelo, lo guió entre el humo y los escombros y lo llevó a la salida.

¿Se trata de una alucinación? ¿Protección de seres superiores? ¿Mecanismo de defensa celebral ante situaciones difíciles de asimilar?.... De momento: un hecho inexplicable.

lunes, 7 de julio de 2014

¿CREEIS EN LAS HADAS?





A lo largo de la historia y en todos los lugares del planeta podemos encontrar leyendas sobre estos misteriosos seres etéreos, luminosos, alados, y generalmente con aspecto femenino.  Siempre he estado de acuerdo con ese dicho: “cuando el río suena, agua lleva”.

Si en todas las culturas se habla de estos seres, se los describe de forma similar y se les atribuye el cuidado de la naturaleza… algo habrá de cierto ¿no? Porque ¿cómo se va a hablar tanto de algo si no existe?

 En estas divagaciones me encontraba, cuando se me ocurre llevar a mis sobrinos al Jardín Botánico y como siempre, mi cámara detrás. Y claro hice tropecientas fotos, como es mi costumbre. Hasta que llego a un árbol espectacular, lleno de flores y cuando hago la foto y miro la pantalla para ver qué tal… zas… aparece algo que… bueno, mejor os dejo la foto y cada uno que interprete lo que quiera. (He de decir que no conecté el flash de la cámara, por si alguien cree que ha podido ser un reflejo. Y no he sometido la foto a ningún procesado ni siquiera de saturación, luminosidad ni contraste. Está tal cual la realicé)
 
Y aquí va una ampliación:
 

Para finalizar os dejo con un fragmento de Peter Pan, que me encaaaanta:

“-¿Sabes, Wendy?, cuando el primer niño rió por primera vez, su risa se rompió en miles de pedazos que se fueron dando saltos, y así fue cómo aparecieron las hadas. Y por eso tendría que haber un hada por cada niño y cada niña.

-¿Tendría que haber?¿Acaso no es así?.

-No. Ahora los niños saben mucho y pronto dejan de creer en las hadas, y cada vez que un niño dice “No creo en las hadas”, en algún lugar hay un hada que muere.” 

Así que…..      ¿Creéis en las hadas?....

Eva Huesca.

lunes, 31 de marzo de 2014

LA MONA DE PASCUA.


Un poco de historia...

Existen evidencias de la existencia de prácticas cuaresmales, en particular del ayuno como preparación de la Pascua, desde fines del siglo II y principios del siglo III. Desde el año 322 existen noticias de la cuaresma en Oriente, mientras que en Roma se celebró desde 385[.] En los primeros tiempos de la Iglesia, la duración de la cuaresma variaba. Finalmente en el siglo IV se fijó su duración en 40 días, con su inicio seis semanas antes del domingo de Pascua.[] Por tanto, un domingo llamado precisamente «domingo de cuadragésima».
En los siglos VI-VII cobró gran importancia el ayuno como práctica cuaresmal, presentándose un inconveniente: desde los orígenes nunca se ayunó en domingo por ser día de fiesta, la celebración del Día del Señor. Para respetar el domingo y, a la vez, tener cuarenta días efectivos de ayuno durante la cuaresma, en el siglo VII, se agregaron cuatro días más a la cuaresma, antes del primer domingo, estableciendo los cuarenta días de ayuno, para imitar el ayuno de Cristo en el desierto.
La Cuaresma del año 2014 tiene lugar del 5 de Marzo al 13 de Abril. La Cuaresma es un periodo del tiempo litúrgico que comienza el Miércoles de Ceniza y finaliza el Domingo de Ramos.
 
La Mona de Pascua data de tiempos muy remotos. Según cuenta la leyenda San Pedro supo de María Magdalena que Jesús había resucitado, pero él no estaba del todo conforme ni se creía la noticia. Entonces le comentó que Jesús iba a resucitar cuando los huevos de las gallinas fueran rojos. Pues bien, María Magdalena le mostró su mandil en el que tenía una docena de huevos. Lo levantó y efectivamente vio que eran de un color rojo vivo y pudo comprobar por sí mismo de que había ocurrido un increíble milagro.
 
Mona es una palabra que proviene del vocablo árabe “munna”, y significa obsequio, regalo, realizado por un sirviente a un superior, tal vez alude al tributo feudal pagado antiguamente por los vasallos con huevos.
En tiempos de los árabes, éstos la utilizaban en su pascua musulmana como regalo de los padrinos a los ahijados todos los lunes de pascua. Regalaban tantos huevos como años tenía el ahijado cuyo padrino bautizaba, hasta el momento en el que cumplía 12 años.
 
Es típico en todo el levante español en salir al campo o a la playa el domingo de resurrección o el lunes de pascua a "comer la mona".Junto con la mona, también es típico de llevar los famosos huevos de pascua (de chocolate, claro está), que evocan a la creación del mundo.
 
Antiguamente la elaboración de la “mona” era una torta de pan circular, en la actualidad es muy diferente y las puede hacer con formas de; animales, lunas, barcos, un molino etc…pero en ninguna de ellas falta el huevo de chocolate.
Donde más fama tiene su fabricación es las provincias de Valencia, Cataluña y las islas Baleares, donde se come como celebración de terminar la abstinencia de la Cuaresma.

FELICES FIESTAS DE PASCUA.