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sábado, 30 de mayo de 2026

LILIHT EN CAPRICORNIO




LILITH EN CAPRICORNIO.

Lilith en Capricornio inclina a la persona a creer que no necesita la ayuda ni el apoyo de nadie, se ve a sí misma como dueña del destino de los demás. Siente la necesidad de probar su carácter fuerte y su poder, eligiendo  los caminos más difíciles para alcanzar sus objetivos, buscando probarse a sí misma lo fuerte que es realmente su personalidad.

La frialdad, una sensualidad reprimida, una racionalidad excesiva, un exacerbado espíritu de competencia y la tendencia a alcanzar sus metas, a través de la presión son todos sus rasgos posibles. Puede tener problemas con hombres mayores, superiores jerárquicos y posiblemente con su padre.

El nivel inferior.

En este nivel, la persona desprecia la alegría, busca oprimir y humillar a otros y puede fácilmente llegar a ser cruel. Este es el Karma de un tirano, un cínico o de un asceta fanático que destruyo el templo del alma: el cuerpo físico. En una vida anterior, la persona fue capaz de subir hacia sus objetivos, mientras desdeñaba todo lo demás.

En la encarnación actual, sacrifica a otros para satisfacer sus deseos y aspiraciones, tratando de convertirlos en chivos expiatorios. Puede mostrarse agradable y encantadora, pero en el fondo desprecia a los demás y los considera inútiles.

Según los aspectos de su Carta Natal el nativo puede encontrarse con situaciones que la obliguen a estar sujeta a limitaciones en todas las áreas, tener un jefe cruel, ser víctima de persecuciones y calumnias, incluso verse forzada a tomar las causas de otra persona sobre sí misma. Todos sus problemas parecen venir de sus superiores. La persona debe soportar la posición de victima que parece ser su suerte con humildad y preservar su dignidad en todas las circunstancias.

 

El nivel superior.

En esta posición, Lilith hace que la persona detecte la crueldad  en los demás, reconociendo a los sádicos y embaucadores. En una vida anterior, comprendió perfectamente el mecanismo a través del cual el mal penetra en el nivel material y acepto el peso de las responsabilidades que se le habían confiado. Persevero a pesar de todo y no se quebró frente a las dificultades.

La persona ahora  puede encontrar fácilmente las mejores formas y medios para lograr sus objetivos, incluso en las peores situaciones. Su destino se vincula directamente con el de su raza, nación y país, y está dispuesta a sacrificarse para ayudar socialmente a los demás.

Este aspecto hace que la persona adquiera la capacidad de llevar a cabo cualquier proyecto o tarea hasta el final, no se contenta con sólo hablar, sino que actúa. El mandamiento principal: preservar su dignidad cuando llevando su cruz tenga que caminar hacia su destino eligiendo cuidadosamente los medios.

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domingo, 24 de mayo de 2026

CUANDO EL INCONSCIENTE DIRIGE TU VIDA



Cuando el inconsciente dirige tu vida

Gran parte de lo que somos, lo que sentimos, elegimos y vivimos, no lo decide nuestra mente consciente. Lo decide el inconsciente: esa parte profunda que almacena todo lo que funciona en automático y que actúa sin que podamos verlo directamente. Esto no es un fallo de diseño; es su función principal.

El inconsciente nos hace eficaces: gracias a él podemos caminar, hablar, conducir, cocinar, resolver problemas cotidianos y reaccionar sin tener que pensar en cada detalle.

La neurociencia estima que mientras la mente consciente procesa unos 5000 impulsos por segundo. El subconsciente maneja más de 35000. Si  imaginamos cada impulso como un dato, podemos entender hasta qué punto la información automática dirige nuestra vida. Y también porque repetimos patrones que no queremos.

¿QUE VA AL SUBCONSCIENTE?

Todo lo que se repite hasta convertirse en hábito

Esto incluye habilidades prácticas, como conducir, escribir, montar en bicicleta etc. y también patrones emocionales: cómo reaccionamos al afecto, cómo gestionamos el miedo o cómo interpretamos el rechazo.

El inconsciente también recoge:

Todo lo que aprendemos antes de los seis años, cuando somos sensibles, perceptivos y totalmente dependientes.

Las experiencias demasiado intensas para ser asimiladas en el momento en que ocurren.

Las interpretaciones que dimos a aquello que no entendíamos, incluidas las infantiles.

Las estrategias que creamos para protegernos del dolor.

Ahí se almacenan:

Automatismos y habilidades.

Patrones emocionales.

Creencias que ya no cuestionamos por ejemplo sobre el amor, el valor personal y la seguridad.

Percepciones sobre lo que es peligroso o seguro.

Reacciones aprendidas.

Recuerdos corporales y emocionales.

El inconsciente no distingue entre lo práctico y lo emocional: Simplemente automatiza lo que nos permitió sobrevivir, funcionar o adaptarnos. Por eso es posible conducir sin pensar…y al mismo tiempo desconfiar sin motivo aparente. La misma estructura que automatiza habilidades…automatiza heridas.

La mente no está solo en el cerebro

Tendemos a pensar en “la mente” como algo racional, alojado en el cerebro. Pero la realidad es más amplia. Todo nuestro cuerpo participa en la mente: cada célula está bañada por neurotransmisores y neuropéptidos que almacenan y transmiten información emocional.

La mente es cuerpo.

La mente es emoción.

La mente es memoria biológica.

El principio de Donald Hebb “las neuronas que se activan juntas, se conectan juntas”, explica cómo se forman los hábitos: por repetición. Las heridas emocionales, en cambio, se graban por intensidad. Y ambas cosas, repetición e intensidad, moldean nuestro inconsciente y nuestra mente. 

El origen de una herida emocional

Los primeros años de vida son un periodo de máxima sensibilidad. Somos completamente dependientes, y cualquier vivencia se graba con enorme fuerza. Un niño no puede contextualizar ni interpretar como un adulto. Su capacidad racional en mínima: está aprendiendo. Si estuviéramos que interpretar lo que un niño siente a esa edad diríamos que estas son las dos preguntas que se hace: ¿soy amado? ¿Estoy seguro?

Si una experiencia supera su capacidad emocional, genera sufrimiento y se registra como herida. Y junto a la herida se graba la estrategia para sobrevivirla.

Un ejemplo frecuente:

Imagina a una niña cuyos padres se marchan a trabajar todos los días y la dejan al cuidado de una mujer fría o distante.

Un adulto entendería esa situación…

Ella no.

Su sistema emocional, inmaduro y dependiente, solo puede registrar: “las personas que más amo me dejan, y quien se queda conmigo no me quiere”.

Esto, aunque ocurra dentro de una familia amorosa, es experimentando por la niña como abandono emocional, una herida de desamor.

Biológicamente, los mamíferos permanecen cerca de sus crías; nuestro sistema nervioso infantil está programado para contacto, presencia, mirada y sostén. Cuando esa necesidad no se cubre, incluso por razones legítimas, el cuerpo lo vive como sufrimiento.

Así nace una capa de la herida:

“No soy suficientemente importante”

“Me quieren pero se van”

“El amor hace sufrir”

Pero los seres humanos somos un mosaico emocional

Esa misma niña también vive otras experiencias:

Cuando sus padres vuelven, son afectuosos.

La atienden, la abrazan, la escuchan.

Se siente valorada, vista, querida.

Esto también se graba como programa.

Es decir; una misma niña aprende que el amor es afecto profundo…y que el amor es abandono. Ambos registros coexistirán toda la vida. Y ambos se activarán cuando se enamore, cuando tenga miedo, cuando  dependa emocionalmente de alguien. Por eso somos complejos e individuales: cada persona es la suma única de cientos de experiencias, interpretaciones y emociones de intensidad distinta.

La estrategia: el otro vinculado 50% de la herida

Cada herida viene acompañada de una estrategia de supervivencia. En este caso: la evasión del sufrimiento.

Pero cómo evade depende de lo que la niña vivía durante la ausencia:

Si la dejaban viendo televisión, aprenderá a evadirse con estímulos externos: pantallas, ruido, distracciones.

Si la dejaban jugando sola, aprenderá a evadirse a través de actividad, movimiento, hiperactividad emocional.

Si la dejaban sola sin nada, aprenderá a evadirse hacia dentro: fantasía, imaginación, ensoñación.

Todas son formas de alivio emocional que un día la protegieron. Pero con los años se convierten en automatismos que se activan incluso cuando ya no son necesarios.

Como se manifiesta la herida en la vida adulta:

La misma mujer, ya adulta, puede experimentar:

Miedo a enamorarse.

Atracción por personas emocionalmente inaccesibles.

Desconfianza incluso ante vínculos sanos.

Inseguridad afectiva.

Necesidad inconsciente de demostrar valor para no ser dejada.

Relaciones donde vuelve a sentirse no priorizada.

Sobrecarga de actividad para no sentir.

Fantasía excesiva o dificultad para concretar proyectos.

No repetimos porque queramos repetir. Repetimos porque el inconsciente aprendió que esa era la forma de sobrevivir y lo tiene automatizado. Y cuando más temprana fue la herida, más automática, profunda y silenciosa se vuelve, moldeando nuestra personalidad.

Comprender es el primer paso para transformar

Las heridas explican quién estás siendo y por qué te comportas como te comportas. Entender nuestra biología y cómo nos programamos nos quita el peso moral de la culpa y abre la puerta a la responsabilidad personal: la posibilidad de comprendernos, crecer y transformarnos


 


miércoles, 17 de diciembre de 2025

PROBLEMAS DE ESPALDA

 



DOLOR DE ESPALDA.

La parte superior de la espalda corresponde a la región del corazón y al centro energético cardíaco. Los dolores de espalda se refieren a las primeras fases de la concepción, a las necesidades de base y a la estructura más fundamental del ser.

Las vértebras cervicales se refieren a la comunicación y a mi grado de apertura frente a la vida. Cada vértebra me da las informaciones adicionales sobre la fuente de mi malestar.

 

C1=Primera vértebra cervical; se llama ATLAS  y sirve de soporte a la cabeza. Es un pilar que mantiene la cabeza en equilibrio. Si me preocupo demasiado (me rompo la cabeza) frente a una situación o a una persona, mi cabeza se hace más pesada hasta producirme dolor de cabeza y mi C1 tendrá dificultad en soportar la carga. Si manifiesto estrechez mental, si rehusó mirar todas las facetas de una situación, si soy rígido en mi modo de pensar, C1 reaccionará, estará paralizada por mi miedo, mi desesperación frente a la vida, mi negatividad, mi dificultad en expresar mis emociones. Un mal estado de C1 se acompaña generalmente de dolores que afectan a la cabeza, el cerebro y el sistema nervioso.

Cambio de pensamiento:

Debo aprender a escuchar mi interior, a tener mi mente abierta, a traer más calma a mi vida para disminuir mi actividad cerebral, permitiéndome así ver la realidad bajo una luz nueva, con más confianza.

La segunda vértebra cervical= C2, trabaja en estrecha colaboración con C1.

Se llama AXIS, y es el pivote que permite a C1 moverse. C2 está conectada con los principales órganos de los sentidos; los ojos, la nariz, las orejas, la boca (lengua). Estos órganos estarán afectados cuando C2 no se encuentre bien.

Si soy rígido en mi manera de percibir la vida, si rehúso soltar mis viejas ideas para dejar sitio a lo nuevo, si me preocupo siempre por el mañana, mi segunda vértebra corre el gran riesgo de volverse también rígida. Con mucha frecuencia reprimo mis lágrimas, mis emociones, y mis decepciones, mis penas quedan hundidas dentro de mí. Entonces al contener la expresión de mis emociones que es el “lubricante” de la vértebra 1 y 2, estas no se articularan fácilmente, por lo que habrá irritación, calentamiento, igual que en mi vida cotidiana.

Estos efectos se producen particularmente en caso de depresión, cuando existe una excesiva emotividad, cuando en conflictos familiares se produce ira etc. Ya que en todos estos casos se produce el miedo de ir hacia  delante, de cambiar, de tomar responsabilidades; del enjuiciamiento de los demás y de sí mismo, produciendo una falta de autoestima que puede llevar a la autodestrucción.

Cambio de pensamiento:

Debo aprender a tomar contacto con mis emociones y a asumirlas, a tomar mi lugar expresando lo que vivo para que el flujo de energía empiece a circular por mi cuerpo y que mi segunda vértebra (C2) pueda volver a funcionar en armonía con C1 y que todo este “bañado en aceite”.

La Tercera vértebra cervical llamada C3, es una eterna solitaria. A causa de su posición, no puede trabajar en cooperación con otras vértebras.

Si mi Tercera vértebra no se encuentra bien, yo puedo tener la sensación de que debo resolver mis cosas yo solo. También puedo replegarme sobre mí mismo, vivir “en mi burbuja” y evitar toda forma de comunicación (tanto oral como sexual) con mi entorno, “¿Para qué perder mi tiempo? De todos modos, nunca se me hace caso y nunca se entienden mis ideas o mis estados de ánimo”.

Entonces se produce la rebelión, el desánimo, porque mi sensibilidad está afectada en lo más hondo de mí, incluso puede apoderarse de mí la angustia.

El desgaste del tiempo hace su labor y mis sueños y deseos más queridos se desvanecen poco a poco. Me vuelvo irritable, amargo con las personas o las situaciones que no puedo digerir. La soledad puede ayudarme para recuperarme, hacer balance, ver claro en mi vida, o también, puede ser un medio para huir de mis emociones, la realidad la vivo con mucha incomprensión.

 Cambio de pensamiento:

¡La elección me incumbe!. Tomo nota de que una dolencia en mi Tercera cervical puede conllevar daños en mi rostro (piel, huesos o nervios) así como orejas y los dientes.

Estas son las tres primeras vértebras con las que podemos conectar y trabajar para sentirnos mejor con nosotros y con nuestro entorno. Posteriormente estudiaremos las demás vértebras.


DOLOR DE ESPALDA (continuación)

Las vértebras cuarta, quinta y sexta, cervicales C4, C5 y C6, se ubican a nivel de la tiroides y están en estrecha relación con ésta. La tiroides  juega un papel muy importante en el lenguaje, la voz, (cuerdas vocales) y cualquier desarmonía en lo que a comunicación se refiere, tanto como me expreso yo, como comprendo lo que otras personas me comunican, hará que reaccionen C4, C5 y C6. Si me enfado con algo que escucho y me causa indignación o ira, C4, C5 y C6 reaccionaran con fuerza, y será peor aún si además no expreso mis opiniones, mis frustraciones, porque entonces mi agresividad corre el riesgo de incrementarse, lo cual cierra los canales de comunicación al nivel de estas 3 vértebras cervicales.

Relación psicosomática:

Trago mal lo que a mí se me presenta; tengo tendencia a rumiar ciertos acontecimientos por un largo periodo de tiempo. Tengo con frecuencia dolencias y dolores que afectan todo mi sistema de comunicación verbal: boca, cuerdas vocales, faringe, etc. Y en todas las partes de mi cuerpo que se sitúan entre mi boca y mis hombros puedo tener problemas.

Esta sería su conclusión:

Tengo ventaja en aceptar; que cada experiencia es una oportunidad de crecer y que hay una lección en cada cosa que nos ocurre. Debo dejarme fluir en vez de obstinarme y de estar enfadado con la vida. De no ser así, me sentiré sobrecargado por todo mi entorno y creeré que no puedo solucionar ni realizar nada.

Cambio de pensamiento:

Necesito expresarme, bien mediante la palabra, la escritura, la música, la pintura, o cualquier forma de expresión que me permita “volverme a conectar” con mi creatividad, con mi belleza interior.

¡Todos mis sentidos estarán estimulados, activados, lo cual hará que mi tiroides este activa permitiendo que C4, C5 y C6 funcionen con normalidad. Los dolores y molestias en esta región podrán así desaparecer!

La última vértebra cervical

La última vértebra cervical C7, está muy influenciada por mi lado moral, mis creencias y mi lado espiritual. Si vivo en armonía con las leyes de la naturaleza y escucho los mensajes que mi cuerpo me manda en general, C7 funcionara mejor.

Relación Psicosomática:

Si vivo con ira, si estoy cerrado a las opiniones y a los modos de ver de las personas con las que me relaciono, enfrentándome con otras ideologías diferentes a las mías sin una mente abierta, C7 reaccionará fuertemente afectando mis manos, codos y brazos que podrán inflamarse o tener dificultades para moverse. Del mismo modo, los remordimientos de consciencia en relación a una palabra dicha, un acto hecho o un mal pensamiento mandado a una persona me va a afectar. Si me siento decepcionado, si tengo miedo a ser rechazado, si me escondo debajo de mi concha para evitar estar herido “otra vez”…C7 podrá estar afectada.

Cambio de pensamiento:

Debo aprender a discernir lo que es bueno para mí y lo que no lo es. Debo respetar los puntos de vista de cada persona, incluso si son diferentes de los míos. Abriendo mis brazos a los demás es como voy a aprender mejor y, podré realizar mejor las elecciones que me permitirán sentirme más libre.

¡Todas mis vértebras funcionarán perfectamente y en armonía!

 

lunes, 2 de junio de 2025

FATIGA Y CANSANCIO



FATIGA Y CANSANCIO (en general)

El cansancio me produce la sensación de estar sin pilas. Interiormente, estoy vació. ¿A dónde fue mi motivación? Mis inquietudes, mis miedos, mis penas y mis heridas interiores me llevan a luchar y a resistir. En vez de centrar mi energía para encontrar el punto común de mis dificultades, la esparzo en demasiadas direcciones a la vez. 

Desespero incluso de encontrar una solución. Vivo cierto cansancio frente a la vida, un cansancio interior porque debo debatirme para seguir adelante. La depresión es posible que aparezca. Tengo un sentimiento de incompetencia, de carencia y ausencia de interés. Esto indica una pérdida de dirección y de intención, una necesidad de reanudar la alegría interior y el amor de la vida.

Necesito un tiempo de pausa, de descanso para hacer balance y recuperar mi energía. Dejo de engancharme al pasado y acepto vivir el instante presente porque cada instante me trae la energía que necesito.

CANSANCIO CRÓNICO O ENCEFALOMIELITIS FIBROMIALGICA.

La Encefalomielitis Fibromiálgica  puede suceder después de un achaque viral y puede durar varios años. También puede que se produzca porque mi sistema de defensa natural del cuerpo, mi sistema inmunológico, está debilitado. Puede que mi psiquismo este también afectado, debido a una depresión, estrés, falta de motivación, agotamiento por cansancio excesivo, etc.

Relación psicosomática

Mentalmente estoy agotado y esto se refleja en mi inestabilidad emotiva. Físicamente, padezco dolores de cabeza y mi fuerza muscular disminuye poco a poco. El menor esfuerza me causa un cansancio intenso. Perdí el gusto de vivir. ¿Dónde están mis sueños y mis ambiciones? También tengo miedo de la vida y de las responsabilidades. 

Esta es la conclusión

Me siento incapaz de responder a lo que se espera de mí. De hecho, la enfermedad me permite retirarme, es mi excusa para no actuar y quizás, un medio de recibir más atención. Así me siento más seguro en mi enfermedad que en mi “enfrentamiento” con la vida. ¿Qué es lo que estaba viviendo en el momento del achaque viral? ¿Había decidido dejar mi hogar? ¿Acababa de vivir un deceso, una ruptura, un rechazo?

Cambio de pensamiento

Tomo consciencia de que todo esto está vinculado con el amor, o sea el amor que siento por mí. Y acepto, aprender a amarme más. Soy la persona más importante en mi vida. Aprendiendo a amarme, hago las cosas para mí disfruto en cada instante. Formo parte del universo en donde la reciprocidad el Ley. Me amo y así atraigo el amor de los demás y los amo también. Tengo confianza en el Universo que me ayuda cada día a avanzar y estar en perfecto estado de salud.


viernes, 28 de julio de 2023

SI TIENES TU LUNA EN LEO



Luna en Leo.

En Leo el principio fijo se une con el elemento fuego. La Luna Leo indica que la persona es generosa y alegre, su vibración contagia a los otros, cuando ríe, todos ríen con ella, siendo difícil sustraerse a su influencia. La Luna Leo necesita respuesta del entorno, y lo estructura hasta que obtiene suficiente popularidad.

El símbolo de Leo es el rey sentado en su trono, se mide en cantidad, cuanto mayor es su pueblo mayor es su influencia. Cuantos más aplausos recibe más seguro y más potente se siente.

El Sol como regente del signo confiere energía de fuego a la Luna, dándole una hábil energía solar para conseguir sus deseos, mucha de esa energía la utiliza con su fuerza emocional para impresionar a los demás y ser amado y admirado. Por naturaleza la Luna Leo es orgullosa y prefiere dar órdenes que recibirlas, les resulta difícil aceptar ayuda y apoyo y, no quieren mostrar de ninguna forma que se encuentra en apuros, prefieren adoptar el papel de protector antes que el de tomador.

Otra característica importante de las Lunas Leo es la delimitación de su reino, en su área de competencia no se permite la entrada a nadie extraño. El establecimiento de límites de la cruz fija hace que desarrolle maniobras defensivas protegiendo su intimidad. Cuando el amor de una Luna Leo se enciende, se involucra con toda su persona, adquiriendo esa relación un enorme significado.

En el plano material rige el Sol, que también es el regente esotérico de este signo por lo que debe desarrollarse la sensibilidad del corazón en el plano de la conciencia. Las personas con la Luna en Leo quieren dominar el entorno, sus reivindicaciones ocupan el primer lugar y los demás deben atenerse a ellas. Suelen ser posesivas en el amor y, se sienten satisfechas cuando se les manifiesta una ilimitada admiración, aprecio y obediencia.

Una Luna Leo no deja que se acerquen a ella personas de rango inferior, para que su autoestima se mantenga garantizada. Desde su magnificencia no cede y se siente herida cuando alguien la crítica o se descubren defectos que con tanto cuidado había escondido. Le resulta muy difícil reconocer sus errores y salvaguarda su cara a cualquier precio. Para la Luna Leo, lo más maravilloso del mundo es enamorarse y unirse con una persona, pero la pareja debe sentir exactamente lo mismo, si no es así, se siente profundamente ofendida y herida su vanidad. Es celosa, está convencida de que nadie puede ser mejor que ella, su gran corazón generoso, su amor apasionado, su erotismo y su generosidad serán puestos a los pies de los que ame…….y eso debe ser apreciado.

Superación:

La transformación se produce con la perdida de amor, cuando personas amadas la dejan o la cuestionan. La crisis empieza cuando tiene que compartir, cuando le toca hacer el segundo papel. En la polaridad de Acuario experimenta que solo es una parte de la totalidad y que, cada parte de la totalidad tiene el mismo valor, que toda la humanidad es una unidad  y que no es el único en el universo. Para una Luna Leo, tener que compartir es una dolorosa lección, y se aísla tratando de proteger su propio yo. El principio fijo construye muros y levanta acusaciones contra los que intentan invadirla, cuando las personas que la rodean no la consideran la mejor y la más estupenda, son castigadas con su desprecio.

En esta crisis, la Luna Leo se siente herida en su más profundo interior, y se aísla, separándose de todos los contactos, hasta que empiece la transformación de fuego y tome posesión de su núcleo.  La crisis se desarrolla de forma que el ego queda cauterizado por el fuego solar como  un diamante. Mediante el amor en su corazón debe sacar a la luz un núcleo interior de oro con el que pueda volver a asumir el riesgo del amor y pueda abrirse a los demás.

Simbólicamente, todas las personas con la Luna en Leo pueden desarrollar en su corazón de fuego una sensibilidad con la que pueden mirar el corazón de sus hermanos y ayudarlos. Se trata del principio solar que puede reanimar el optimismo, la voluntad de vivir, el erotismo etc. Eso es Leo, con sus verdaderos sentimientos y su cordialidad.

Hoy en día, en el plano físico, existe un exceso de fatiga en toda la humanidad, las personas Leo pueden desarrollar una tarea muy especial. Como la energía solar de Leo puede reponer a una Luna cansada y fatigada, deberían reunirse para cooperar con el estímulo apropiado. El cansancio general del plano emocional ocasiona mucho sufrimiento, depresión, aletargamiento, falta de interés etc.

Muchas personas agradecen el estímulo que recogen de las Lunas Leo, de esta manera ellas obtienen la admiración que resulta de la observación de cambio de su entorno y que no es manipulada.

Este es el efecto transformador que lleva del ego (el pequeño yo), hacia el grupo (el gran yo) y se expande a toda la humanidad.

El pensamiento semilla esotérico expresa la unidad de lo interior y lo exterior:


"YO SOY ESTE, Y ESTE SOY YO"


lunes, 10 de julio de 2023

RESISTENCIA AL CAMBIO



Algunos lo llaman cambio, otro progreso e incluso hay quienes le llaman adaptación. Algunas personas desarrollan prácticamente una fobia al cambio mientras que otras son casi adictas a la novedad que estos implican. Las primeras prefieren la regularidad, la previsibilidad y las cosas a la antigua. Los adictos a los cambios aman la novedad, lo diferente y la incertidumbre.

En cualquier caso, la vida en sí misma es un cambio. Ya lo había dicho Schopenhauer: «El cambio es la única cosa inmutable». Por eso, es fundamental desarrollar un nivel de tolerancia al cambio que nos permita lidiar con las transformaciones sin que estas afecten demasiado nuestro equilibrio psicológico.

¿Qué es la resistencia al cambio individual?

El concepto de resistencia al cambio en las organizaciones es muy conocido, pero la resistencia al cambio personal es una idea menos popular, si bien no deja de ser muy importante.

En Psicología el concepto de resistencia al cambio se refiere a las personas que experimentan una angustia emocional provocada por la perspectiva de una transformación o por el cambio que se está produciendo.

Durante los primeros años de la Psicología, la resistencia al cambio individual se analizaba simplemente como un problema de motivación. Por tanto, se pensaba que para eliminar esa resistencia, bastaba conseguir que la persona se motivara.

Sin embargo, ahora sabemos que cuando alguien se resiste al cambio es porque existen diferentes áreas problemáticas, ya sea debido a características de personalidad, su historia de vida o su situación actual. Desde esta perspectiva, la resistencia al cambio personal es una increíble oportunidad para bucear en nuestro interior.

De hecho, podemos sentirnos motivados por el cambio pero si algo nos retiene, como el miedo, la motivación no será suficiente para vencer la resistencia. Por eso un cambio siempre es una oportunidad de autodescubrimiento.

El ciclo de la resistencia al cambio personal

Kubler-Ross propuso un ciclo emocional que las personas siguen en los casos de duelo pero que se aplica perfectamente a cualquier otro tipo de cambio en la vida que nos neguemos a aceptar.

1-Etapa de choque. Es el estado de parálisis por análisis o bloqueo emocional inicial cuando nos exponemos por primera vez a la perspectiva del cambio. En ese estado no solemos reaccionar, por lo que otras personas pueden pensar que hemos aceptado de buena gana la transformación pero en realidad lo que sucede es que nuestro sistema emocional esta “congelado”. . Nuestra mente racional aún no ha procesado el cambio y lo que este significa. A medida que lo asumimos, podemos sufrir una crisis de ansiedad o ir presentando otras reacciones físicas.

2-Etapa de negación. En esta fase negamos el cambio, implica un poco cerrar los ojos ante la realidad y cualquier evidencia de que la transformación es necesaria o está ocurriendo. Lo normal es que sigamos con nuestra vida, como si nada hubiera pasado, con la ingenua pretensión de que la necesidad de cambiar desaparezca. Esto sucede porque al aferrarnos a las rutinas cotidianas, recuperamos la sensación de control.

3-Etapa de la ira. Cuando no podemos seguir negando el cambio, lo usual es responder con rabia, frustración e ira. En esta fase salen a relucir todos los sentimientos que se reprimen durante las etapas anteriores. También es común que nos preguntemos por qué tiene que pasarnos algo así.

4- Etapa de negociación. Es una fase en la que intentaremos encontrar una salida, aunque normalmente es en vano ya que en realidad aún estamos resistiéndonos al cambio. En esta etapa aún no hemos aceptado el cambio sino que intentamos encontrar una “solución” para evitarlo.

5- Etapa de depresión. En esta etapa finalmente aceptamos que el cambio es inevitable. Sin embargo, no lo aceptamos de buen grado y podemos reaccionar deprimiéndonos o irritándonos.

6- Etapa de prueba. Es una fase en la que la resistencia al cambio finalmente va desapareciendo porque nos damos cuenta de que necesitamos reaccionar. Entonces comenzamos a buscar soluciones realistas y buscamos nuevos patrones de afrontamiento que se adapten a la realidad. En esta fase comenzamos a hacer pequeños experimentos que nos acercan al cambio y nos permitan mirarlo desde nuevas perspectivas.

7- Etapa de aceptación. Es la última fase donde volvemos a encontrar el equilibrio que se había roto con el cambio. Encontramos y ponemos en práctica nuevos patrones de comportamiento adaptativos que nos ayudan a reconstruir nuestra identidad bajo las nuevas circunstancias.

Las 10 excusas que te mantienen atrapado en el pasado

Somos conscientes de que el cambio es la única constante de la vida. Sin embargo, queremos cambiar y a la vez seguir siendo los mismos o haciendo las mismas cosas. Esa dicotomía genera una resistencia, a menudo a nivel inconsciente.

1-No comprender que el cambio es necesario.  En algunas circunstancias podemos no tener muy claro que es necesario cambiar, sobre todo si nos sentimos relativamente seguros y cómodos en nuestra zona de confort. Si pensamos que las cosas que hemos hecho así durante tantos años seguirán funcionando y y no hay motivos para cambiar, nos resistiremos a cualquier transformación.

2- Miedo a lo desconocido. El miedo a lo que no se conoce y a la incertidumbre es una de las principales razones de la resistencia al cambio. Como norma, solo nos lanzamos a lo desconocido si creemos que lo q ue nos espera vale la pena pero si no estamos seguros de qué encontraremos, nos resultará muy difícil abandonar nuestra posición, donde nos sentimos seguros y tenemos todo relativamente bajo control.

3- Falta de competencia y temor al fracaso. Se trata de un factor de resistencia al cambio que muy pocas personas admiten pero que se encuentra en la base de ese temor. Cuando creemos que no tenemos las habilidades, competencias o fuerzas necesarias para enfrentar la transformación, muchas veces no lo reconocemos pero reaccionamos resistiéndonos a la transición.

4- Apego a los hábitos. Si hemos hecho determinadas cosas de cierta forma durante mucho tiempo, será muy difícil cambiar esos patrones. No solo se trata de hábitos de comportamiento sino también de maneras de relacionarnos, pensar o sentir. Esto se debe, entre otros factores, a que en nuestros cerebro ya existen “autopistas neuronales” por las que esos hábitos discurren rápidamente, por lo que cambiarlos requeriría construir otras, y nuestro cerebro suele tender siempre a aplicar la ley del mínimo esfuerzo.

5- Imposición. Cuando percibimos que el cambio es impuesto por alguien y que no tenemos voz ni voto, la primera reacción suele ser el rechazo. A la mayoría de las personas no les gustan los cambios impuestos, por lo que si no se les consulta, la disposición al cambio es mínima.

6- Agotamiento y saturación. En muchos casos la resistencia al cambio está provocada porque se sobrepasó precisamente el nivel de tolerancia al cambio, es decir, la persona ha estado sometida a tantas transformaciones que ha desarrollado un rechazo a estas, como resultado del agotamiento y la saturación.

7- Disonancia cognitiva. En algunos casos el cambio representa un punto de ruptura con algunas de nuestras creencias u opiniones, lo cual genera una disonancia cognitiva que no estamos dispuestos a asumir.

8- Escasa motivación. Todo cambio siempre demanda movilizar determinados recursos, por lo que si no tenemos la motivación suficiente, o si no se trata de una motivación intrínseca, nos resistiremos a esa transformación.

9- Mal momento. En muchas ocasiones la resistencia al cambio está provocada porque la transformación llega en un mal mometo de la vida. Puede ser que esa persona esté atravesando una situación difícil o que tenga otros proyectos y no esté preparada para hacerle frente a otro cambio.

10- Predisposición personal ante el cambio. Existen personalidades con una mayor disposición al cambio mientras que otras se apegan más a lo conocido. Las personalidades con rasgos neuróticos, con un locus de control interno y con una escasa tolerancia a la ambigüedad son más resistentes al cambio.

Jennifer Delgado:

domingo, 25 de junio de 2023

SI TIENES TU LUNA EN CÁNCER



Luna en Cáncer.


En Cáncer, el principio cardinal se combina con el elemento Agua. El Agua es el símbolo de la vida emocional, por eso una Luna Cáncer tiene por naturaleza fuertes sentimientos de simpatía y antipatía; las fluctuaciones emocionales están al orden del día. Hoy está entusiasmada por una persona y mañana ya no quiere saber nada de ella. Reacciona desmesuradamente a todos los estímulos de contacto del entorno (tanto positivos como negativos), se aferra a ellos y se estimula continuamente.


Donde hay amor, las Lunas Cáncer fluyen perfectamente pero, donde no hay amor, sufren profundamente en su interior y caen en estados de ánimo depresivos. Como signo cardinal, una Luna Cáncer tiene también el impulso de voluntad que, le dirige a satisfacer sus deseos. Permanentemente quiere ser amada, estar unida a otros, formar parte y participar en todos los acontecimientos, por lo que está dispuesta a cualquier cosa para merecer ese aprecio. Desarrolla ideas, fantasías e imagina situaciones de relación que quisiera ver cumplidas. A menudo, es una “glotona” en el plano emocional; nunca tiene suficiente, manipula el entorno y lo dirige hacia la satisfacción de sus deseos, que considera muy importantes.

Cuando deja de recibir atención o aprecio, se siente ofendida y profundamente herida. Como el cangrejo, se desliza a su agujero, muestra sus pinzas al exterior y, acusa a todo el mundo de no querer satisfacer sus deseos. Se sumerge en autocompasión y hecha a los otros la culpa e su sufrimiento.

En el plano material rige la Luna por duplicado, lo cual ocasiona una  mentalidad de niño con comportamiento infantil. Este tipo de personas son totalmente dependientes de la influencia del entorno, se adaptan desmesuradamente y están atormentadas por unas exigencias simbióticas inconscientes de acercamiento, por un anhelo de calor de nido y caricias.

La mayoría, en este estado, no saben verdaderamente lo que quieren y, con la fluctuación de sus sentimientos, se convierten en el juguete del entorno, dependen de la familia, de la madre, de la pareja y se resisten a crecer. Para ellas, la seguridad es muy importante y, por eso, aspiran a la estabilidad y, prefieren vivir siempre en la misma casa y en la misma ciudad. Si este YO lunar infantil no obtiene lo que quiere, se repliega sobre sí mismo asumiendo a solas su responsabilidad. Es decir, debe aprender a satisfacer sus deseos por sí mismo y a encontrar la propia seguridad en su interior.

Superación.

La superación mediante la crisis tiene lugar en el signo opuesto, Capricornio. Cuando el  comportamiento esperado, o bien de la madre o de las personas queridas, no se produce. Algunas Lunas Cáncer maduran siendo abandonadas a un periodo de soledad y aislamiento, otras son arrojadas del nido para que aprendan a volar. La Luna Cáncer, frente a esto, reacciona con autocompasión, se siente engañada e incomprendida, excluida, dejada en la soledad y ofendida por momentos, se esconde en su propia concha.

Cuando pierde la seguridad y la pertenencia al nido protector, cuando no tiene el calor que necesita, entonces sufre lo indecible y hace responsable de ello a las circunstancias, sin embargo, ella es la que más sufre.

Cuando quiere castigar al mundo, aislándose de él, incapaz de demostrar amor, entonces es cuando empieza en su interior un proceso de purificación y de maduración. Todos los signos de agua tienen algo que ver con la purificación, las compuertas se abren y las lágrimas fluyen. Después de haberse desahogado llorando, la mayoría de veces vuelve purificada y muchas veces como si nada hubiera ocurrido.

Lo mejor cuando la Luna Cáncer tiene una crisis es dejarla en paz, ya que su transformación se manifiesta en su signo opuesto Capricornio que sube a la cumbre de la montaña en solitario. Así pues, hay que dejar que la Luna Cáncer se aislé, que sea reacia, que este de morros, que se purifique hasta que vuelva por su cuenta y se quede libremente.

Entonces alcanza el tercer nivel en donde Neptuno entra en funcionamiento, mostrando en ese nivel consciente un profundo amor por todo que proviene de la transformación del regente egocéntrico, en el amor universal del regente esotérico Neptuno que se preocupa incondicionalmente de los demás.

Neptuno las capacita para intervenir y sacrificarse allí donde reina el sufrimiento, al hacerlo, olvida sus propias necesidades personales y puede dedicar sus sentimientos maternales hacia los demás.

Aquí, también es de ayuda el pensamiento semilla esotérica:

“Construyo una casa iluminada y en ella habito”