Mostrando entradas con la etiqueta ciclos solares. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ciclos solares. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de diciembre de 2013

LOS NODOS CAÓTICOS



Un Nodo Caótico se desarrolla cuando los eventos caóticos, en áreas múltiples y que aparentemente no están relacionadas entre sí del Cosmos (incluyendo la Tierra), interactúan unos con otros. A medida que un Nodo Caótico se hace más fuerte, muchas áreas de nuestra existencia terrestre se ven afectadas.

Todos los Nodos Caóticos son un reto para nuestros sistemas biológicos. El Nodo Caótico en el que ahora estamos inmersos es un desafío para nosotros y para nuestro ecosistema. El incremento acelerado de este Nodo actual está propulsado por un cambio del campo magnético de nuestro Sol, la inversión de sus polos magnéticos. Debido a la íntima relación entre los campos magnéticos de la Tierra y del Sol, estamos atrapados en una especie de trampa cósmica, ya que la memoria de cada uno de nosotros forma parte de los campos magnéticos, tanto en nuestros campos magnéticos internos generados por nuestro sistema nervioso, como los externos.

Como los campos magnéticos de la Tierra y del Sol están fluctuando, podemos experimentar fallos temporales en la memoria de corto plazo, o incapacidad para secuenciar las tareas en la forma acostumbrada, así como inestabilidad emocional, especialmente durante los periodos de grandes fluctuaciones en los campos magnéticos del Sol.

Podemos resumir la relación entre el Sol y la Tierra así: nuestro Sol es afectado por el Sol Central de nuestra galaxia que, en realidad es un agujero negro, Este agujero negro proyecta diversas formas de energía hacía nuestra galaxia, que luego atraviesan nuestro sistema solar afectando al Sol. Se produce entonces una cascada de energía desde el Sol a la Tierra, como seres humanos y organismos biológico, nos vemos muy afectados por este proceso cósmico.

Para restablecer nuestro equilibrio en las vías neuronales del cerebro comparto una práctica que es realmente efectiva, solo requiere tres minutos de nuestro tiempo y descubrirás que te produce equilibrio. No es conveniente practicarlo antes de dormir porque puede dificultar  conciliar el sueño.

 

EL METODO.

Este método involucra el tubo pránico, que se extiende desde la coronilla en la cabeza, hacía abajo por el centro del cuerpo hasta el perineo, que está a mitad de la distancia entre el ano y los genitales. Este canal, (el tubo pránico) sigue el eje central del campo magnético del cuerpo. Si juntas tu pulgar y tu índice formando un círculo, tendrás el tamaño aproximado de tu tubo pránico. Este canal de energía es un conducto que conecta las energías cósmicas y las terrestres.

 

Otra parte del método involucra a uno de los sólidos platónicos llamado octaedro. Un octaedro es un cuerpo de ocho caras que es básicamente dos pirámides de base cuadrada unidos por sus bases. Los octaedros se forman naturalmente en muchas estructuras cristalinas y moleculares. En el nivel de la energía sutil, los octaedros brindan equilibrio.

 

En este método te imaginas un octaedro en el centro de tu cabeza, tiene cerca de dos centímetros de altura, y estará situado en el centro de tu cabeza, ahí es donde esta situada tu glándula pineal, y ambos están situados dentro de tu tubo pránico. Así conduces las energías sutiles desde el campo magnético de la Tierra hacía tu tubo pránico entrando por el perineo para llevarlas hacia arriba y entrar en el octaedro que se ubica en el centro de tu cabeza, Al mismo tiempo, las energías sutiles del campo magnético del Sol entran por la coronilla en tu cabeza y descienden entrando al octaedro. Cuando estas dos energías sutiles se encuentran dentro del octaedro, crean una reacción alquímica de naturaleza equilibradora, y este efecto de equilibrio se extiende a todo tu sistema nervioso.

 

El método tiene cinco pasos:

 

PASO UNO: Siente tu tubo pránico que va desde tu coronilla por el centro de tu cuerpo bajando a tu perineo. Extiende ese tubo hacía dentro de la Tierra. Algunas personas notaran que entra solo unos centímetros, mientras que otros sentirán que desciende hasta el mismo centro de la Tierra. No importa cuán profundo descienda, lo importante es el contacto que haces con la Tierra.

 

PASO DOS: Extiende la parte superior de tu tubo pránico más allá de tu coronilla, hacía un portal cósmico o puerta estelar, que se encuentra ubicado por encima de tu cabeza, a la altura de tus manos si tuvieras los brazos en alto.

 

PASO TRES: Te imaginas un octaedro de aproximadamente dos centímetros de alto, en el centro de tu cabeza. Este será el foco de atención principal durante la práctica del método.

 

PASO CUATRO: Para centrar más tu atención puedes decir mentalmente la frase: “Por mi propia voluntad pongo mis mundos en movimiento”. Luego inhalas, permitiendo que la energía sutil ascienda desde la Tierra por el tubo pránico introduciéndose en el octaedro, simultáneamente permites que la energía sutil cósmica descienda desde la parte superior del tubo pránico y se introduzca también en el octaedro. Comprende que estarás uniendo energías relacionadas con el campo magnético de la Tierra y del Sol.

 

PASO CINCO: A medida que estas dos energías se encuentra en el octaedro, siente la fusión de ellas, y al exhalar permite que esta energía combinada fluya por todo tu cerebro y por tu sistema nervioso de acuerdo a su propia naturaleza, ya que como tiene una inteligencia innata fluirá a donde necesite ir si tú lo permites.

 

Según tu nivel de sensibilidad, podrías tener una sensación de energía palpable moviéndose por tu cerebro. En algunos casos puedes notar como el octaedro comienza a girar, consérvalo ubicado en el centro de la cabeza, de esta forma las energías estarán equilibrando todo tu sistema.

La utilización de este método puede ayudarnos a atravesar este Nodo Caótico, que se incrementa en progresión geométrica, lo cual significa que se vuelve cada vez más intenso. Los niveles de caos en la Tierra están aumentando a una velocidad cada vez mayor, y eso afecta nuestros sistemas biológicos por lo que debemos adaptarnos a los nuevos niveles de vibración. El equilibrio interno es un aliado clave para poder conectar con nuestro Ser interior que nos será muy beneficioso en medio de estos tiempos de prueba.

Así sea.

 

martes, 3 de diciembre de 2013

CUIDAR A GAIA


 

 

 El Sol inicio su ciclo de intensidad máxima en el 2010 y terminara en el 2013, entrando en una fase de declinación hasta alcanzar su fase mínima.

No podemos prever como será de débil su actividad, pero sabemos que cada 250 años existe una tendencia de que el Sol realice actividades mínimas y de más duración que las normales, y siempre ocurre cuando el Sol se “calma” después de un periodo de fuertes tormentas solares como la actual. 

Según los científicos, si el Sol en su fase mínima tiene un periodo prolongado, puede ocurrir una nueva glaciación, la Tierra se congelaría, y lo que hoy es subtropical se volvería un clima templado, siendo mucho más frio cuanto más cerca estuviésemos de los polos.

Cuando más actividad solar hay, menor es la cantidad de rayos cósmicos que penetran en la atmosfera terrestre, ya que las partículas solares impiden ese ingreso espacial que llega hasta 10 Kilómetros de la troposfera, ionizando esa parte de atmosfera de la Tierra. Esto genera la formación de nubes formando un escudo que llega del Sol, pero cuando el Sol este en su mínima actividad, las formación de nubes será más densa, impidiendo que los rayos solares calienten la superficie, por lo que esta se enfriara de manera brusca.

Veremos si lo que viene ahora será similar a los fenómenos investigados por Dalton en el 1900, cuando el Sol permaneció en su fase mínima durante 8 años, o nos enfrentaremos   a lo que Mauden observo durante 70 años. Son épocas sin auroras polares, con alteración del clima, aumentan las nevadas influyendo todo esto en la vida de la Tierra.

 

El Sol está siendo estudiado desde el año 1750, cuando los científicos perfeccionaron el telescopio. Durante la Era Espacial, 1957, la mayor tormenta geomagnética solar ocurrio el dia 13 de Marzo de 1989, llegando una Aurora Austral hasta Buenos Aires, y generando un colapso eléctrico el Canadá y noroeste de Estados Unidos, dejando al país en oscuridad y bajo un frio polar.

Pero un siglo antes, en 1859, una onda de partículas solares alcanzo la Tierra, quemando todos los telégrafos existentes en Europa y América del Norte. Si alguna de estas tormentas ocurrieran hoy, el planeta entraría en un caos total, ya que prácticamente todo el planeta depende de las redes de energía, de la comunicación, y somos  totalmente dependientes de los aparatos electrónicos. Ni que decir tiene lo que ocurriría con la cantidad de satélites que rodean el planeta.

 

En la fase solar ocurrida en 1645, que se conoce como el “Efecto Maunder”, por el científico que la estudio, el Sol no tuvo mucha actividad, su estabilidad trajo una mini glaciación a la Tierra, congelándose por completo el Rio Támesis. Algo similar ocurrió hacia el año 1400, con graves consecuencias para el clima terrestre. 

 

El Sol inicio su ciclo de intensidad máxima en el 2010 y terminara en el 2013, entrando en una fase de declinación hasta alcanzar su fase mínima.

No podemos prever como será de débil su actividad, pero sabemos que cada 250 años existe una tendencia de que el Sol realice actividades mínimas y de más duración que las normales, y siempre ocurre cuando el Sol se “calma” después de un periodo de fuertes tormentas solares como la actual. 

 

Según los científicos, si el Sol en su fase mínima tiene un periodo prolongado, puede ocurrir una nueva glaciación, la Tierra se congelaría, y lo que hoy es subtropical se volvería un clima templado, siendo mucho más frio cuanto más cerca estuviésemos de los polos.

Cuando más actividad solar hay, menor es la cantidad de rayos cósmicos que penetran en la atmosfera terrestre, ya que las partículas solares impiden ese ingreso espacial que llega hasta 10 Kilómetros de la troposfera, ionizando esa parte de atmosfera de la Tierra. Esto genera la formación de nubes formando un escudo que llega del Sol, pero cuando el Sol este en su mínima actividad, las formación de nubes será más densa, impidiendo que los rayos solares calienten la superficie, por lo que esta se enfriara de manera brusca.

Veremos si lo que viene ahora será similar a los fenómenos investigados por Dalton en el 1900, cuando el Sol permaneció en su fase mínima durante 8 años, o nos enfrentaremos   a lo que Mauden observo durante 70 años. Son épocas sin auroras polares, con alteración del clima, aumentan las nevadas influyendo todo esto en la vida de la Tierra.

 

Recordemos pues que vivimos en un planeta cuyo equilibrio debiéramos respetar, ya que aunque tuviéramos problemas por cualquier alteración que ocurriera en nuestro sistema planetario, será doblemente dramático si el hombre sigue este camino de destrucción y descompensación de la naturaleza. Los científicos están alarmados por los cambios climáticos que están ocurriendo, pero cada uno de nosotros, desde nuestra responsabilidad urge que hagamos todo lo que podamos por ayudar a restablecer las cosas. Recordemos que todos estamos de paso en la Tierra y como mínimo debemos de respetar la “casa” que nos han dejado para vivir nuestras experiencias en el mundo de la materia.

 Amemos a Gaia, Ella nos lo da todo, y solo nos pide a cambio nuestro amor.

 Así sea.

domingo, 20 de octubre de 2013

CUIDANDO A GAIA.




 El Sol inicio su ciclo de intensidad máxima en el 2010 y terminara en el 2013, entrando en una fase de declinación hasta alcanzar su fase mínima.

No podemos prever como será de débil su actividad, pero sabemos que cada 250 años existe una tendencia de que el Sol realice actividades mínimas y de más duración que las normales, y siempre ocurre cuando el Sol se “calma” después de un periodo de fuertes tormentas solares como la actual. 

Según los científicos, si el Sol en su fase mínima tiene un periodo prolongado, puede ocurrir una nueva glaciación, la Tierra se congelaría, y lo que hoy es subtropical se volvería un clima templado, siendo mucho más frio cuanto más cerca estuviésemos de los polos.

Cuando más actividad solar hay, menor es la cantidad de rayos cósmicos que penetran en la atmosfera terrestre, ya que las partículas solares impiden ese ingreso espacial que llega hasta 10 Kilómetros de la troposfera, ionizando esa parte de atmosfera de la Tierra. Esto genera la formación de nubes formando un escudo que llega del Sol, pero cuando el Sol este en su mínima actividad, las formación de nubes será más densa, impidiendo que los rayos solares calienten la superficie, por lo que esta se enfriara de manera brusca.

Veremos si lo que viene ahora será similar a los fenómenos investigados por Dalton en el 1900, cuando el Sol permaneció en su fase mínima durante 8 años, o nos enfrentaremos   a lo que Mauden observo durante 70 años. Son épocas sin auroras polares, con alteración del clima, aumentan las nevadas influyendo todo esto en la vida de la Tierra.

 

El Sol está siendo estudiado desde el año 1750, cuando los científicos perfeccionaron el telescopio. Durante la Era Espacial, 1957, la mayor tormenta geomagnética solar ocurrió el día 13 de Marzo de 1989, llegando una Aurora Austral hasta Buenos Aires, y generando un colapso eléctrico el Canadá y noroeste de Estados Unidos, dejando al país en oscuridad y bajo un frio polar.

Pero un siglo antes, en 1859, una onda de partículas solares alcanzo la Tierra, quemando todos los telégrafos existentes en Europa y América del Norte. Si alguna de estas tormentas ocurrieran hoy, el planeta entraría en un caos total, ya que prácticamente todo el planeta depende de las redes de energía, de la comunicación, y somos  totalmente dependientes de los aparatos electrónicos. Ni que decir tiene lo que ocurriría con la cantidad de satélites que rodean el planeta.

 

En la fase solar ocurrida en 1645, que se conoce como el “Efecto Maunder”, por el científico que la estudio, el Sol no tuvo mucha actividad, su estabilidad trajo una mini glaciación a la Tierra, congelándose por completo el Rio Támesis. Algo similar ocurrió hacia el año 1400, con graves consecuencias para el clima terrestre.  

 

El Sol inicio su ciclo de intensidad máxima en el 2010 y terminara en el 2013, entrando en una fase de declinación hasta alcanzar su fase mínima.

No podemos prever como será de débil su actividad, pero sabemos que cada 250 años existe una tendencia de que el Sol realice actividades mínimas y de más duración que las normales, y siempre ocurre cuando el Sol se “calma” después de un periodo de fuertes tormentas solares como la actual. 

 

Según los científicos, si el Sol en su fase mínima tiene un periodo prolongado, puede ocurrir una nueva glaciación, la Tierra se congelaría, y lo que hoy es subtropical se volvería un clima templado, siendo mucho más frio cuanto más cerca estuviésemos de los polos.

Cuando más actividad solar hay, menor es la cantidad de rayos cósmicos que penetran en la atmosfera terrestre, ya que las partículas solares impiden ese ingreso espacial que llega hasta 10 Kilómetros de la troposfera, ionizando esa parte de atmosfera de la Tierra. Esto genera la formación de nubes formando un escudo que llega del Sol, pero cuando el Sol este en su mínima actividad, las formación de nubes será más densa, impidiendo que los rayos solares calienten la superficie, por lo que esta se enfriara de manera brusca.

Veremos si lo que viene ahora será similar a los fenómenos investigados por Dalton en el 1900, cuando el Sol permaneció en su fase mínima durante 8 años, o nos enfrentaremos   a lo que Mauden observo durante 70 años. Son épocas sin auroras polares, con alteración del clima, aumentan las nevadas influyendo todo esto en la vida de la Tierra.

 

Recordemos pues que vivimos en un planeta cuyo equilibrio debiéramos respetar, ya que aunque tuviéramos problemas por cualquier alteración que ocurriera en nuestro sistema planetario, será doblemente dramático si el hombre sigue este camino de destrucción y descompensación de la naturaleza. Los científicos están alarmados por los cambios climáticos que están ocurriendo, pero cada uno de nosotros, desde nuestra responsabilidad urge que hagamos todo lo que podamos por ayudar a restablecer las cosas. Recordemos que todos estamos de paso en la Tierra y como mínimo debemos de respetar la “casa” que nos han dejado para vivir nuestras experiencias en el mundo de la materia.

 Amemos a Gaia, Ella nos lo da todo, y solo nos pide a cambio nuestro amor.

 Así sea.

jueves, 8 de agosto de 2013

NOTICIAS DEL SOL



sol, cambios, tormentas, NASA



La NASA ha pronosticado un cambio de polaridad completo del campo magnético del Sol.
El experto en física solar  Todd Hoeksema explica: “Parece que nos quedan tres o cuatro meses para completar la inversión del campo magnético del Sol. Este cambio provocará un efecto domino en toda la Vía Láctea”.

Esta inversión no es ninguna novedad, ya que se produce aproximadamente cada 11 años, cuando después de llegar a su nivel más alto el ciclo solar el Sol reorganiza su dinámica magnética interna. Este evento ha sido detectado en tres ocasiones por el Observatorio Solar Wilcox de Stanford, cuyos magnetogramas estudian el magnetismo polar del Sol desde 1976. Desde esa fecha, el observatorio ha registrado tres grandes inversiones y ha previsto la cuarta que tendrá lugar los próximos meses.

"El campo magnético polar del Sol se debilita, se reduce a cero y luego vuelve a aparecer, pero con la polaridad invertida, éste es un elemento normal del ciclo solar", explica Phil Scherer, también de la Universidad de Stanford

Los datos de la NASA muestran que los hemisferios del Sol reaccionan de forma distinta ante el cambio. Mientras el polo norte ya muestra indicios de estar preparado para la inversión, el polo sur sólo trata de alcanzarlo. "Sin embargo, pronto los dos van a cambiar la polaridad y a comenzar otro ciclo solar", concluye Scherer.

Pese a la importancia de este fenómeno, los científicos afirman que no hay razones de preocupación para el ser humano. Los que sí se verán afectados son los rayos cósmicos, que son partículas de alta energía aceleradas a la velocidad de la luz producidas por explosiones de supernovas y otros eventos violentos de la galaxia.

 Los rayos cósmicos pueden ser un problema para los astronautas y las sondas espaciales que se mueven por la heliosfera (zona comprendida entre el astro rey hasta millones de kilómetros más lejos de Plutón). Algunos estudios apuntan a que la inversión podría afectar ligeramente a la nubosidad y el clima de la Tierra.

Lo cierto es que con las ultimas tormentas solares la Tierra va ha recibir una gran cantidad de energía, y nosotros como habitantes del planeta también. Estas oleadas de energía hacen aumentar la vibración de todo lo que se encuentra a su alcance, haciendo posible el cambio que se ha estado anunciando en todo el sistema solar.