Mostrando entradas con la etiqueta Autoconocimiento.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Autoconocimiento.. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de agosto de 2020

PERMITIR EL SUFRIMIENTO



La mayoría de nosotros cargamos con una gran cantidad de dolor reprimido. En ocasiones oímos decir: " Si alguna vez empezará a llorar, no pararía". "hay tanto sufrimiento en la vida, tantas decepciones y esperanzas rotas".

El sufrimiento reprimido es responsable de muchas enfermedades psicosomaticas y muchos otros problemas de salud. Pero si en lugar de suprimir la sensación, se le permite salir y se suelta, pasamos rápidamente del sufrimiento a la aceptación. La persistencia de una sensación se debe a nuestra resistencia a abandonarla. 

Cuando aceptamos que podemos aguantar el sufrimiento, ya estamos entrando en  el orgullo. Por el contrario, si tenemos el coraje de enfrentarlo y soltarlo, pasamos al nivel de la aceptación y finalmente a la paz. 

La base psicológica de todo sufrimiento es el apego. El apego y la dependencia se producen porque nos sentimos incompletos. Por lo tanto, buscamos objetos, personas, relaciones, lugares y conceptos para satisfacer las necesidades internas. Como los utilizamos inconscientemente para satisfacer una necesidad interna, llegamos a identificarlos como propios, llegando a verlos como una autentica extensión de nosotros mismos.

Cuanto más energía emocional invertimos en el objeto o la persona, mayores son la sensación de pérdida y el dolor asociado al deshacer los lazos de dependencia. Dentro de cada persona coexisten el niño, el padre y el adulto. Cuando surge el sufrimiento, es bueno preguntarse: ¿" Quién origina este sentimiento dentro de mi, el niño, el padre o el adulto"?

El adulto interno también siente el sufrimiento, pero acepta lo inevitable.

Otra emoción asociada al sufrimiento y al duelo es la ira. La perdida de algo importante, con frecuencia, despierta una sensación de rabia, que puede ser proyectada sobre todo lo que nos rodea. La ira deriva de negarnos a aceptar que, en esta vida, todas las relaciones y las posesiones son transitorias. 

Lo que es importante o reconfortante para nosotros se convierte en un apego permanente. En consecuencia, cuando esa ilusión se ve amenazada, experimentamos ira, resentimiento y autocompasión, sentimientos que pueden derivar en amargura y depresión crónica.

Es posible trabajar todos estos estados emocionales con mayor rapidez si asumimos la inevitalidad del sufrimiento. Podemos por tanto, tomar la decisión de dejar de resistirnos al dolor. En lugar de negarlo y resistirte, te sumerges en él y lo superas. Permitiéndote llorar y manifestar el dolor por la pérdida de cualquier apego al que tienes que decirle adiós.

Los aspectos creativos de tu mente desarrollaran oportunidades para que disfrutes de nuevas experiencias en tu vida, nuevas opciones de crecer y evolucionar acompañadas de una sensación de armonía, paz y vitalidad.

viernes, 12 de julio de 2019

LA IRA OCULTA





La ira oculta, a menudo, surge por tantas decepciones vividas, por traumas no procesados y por más de un revés del destino. Todo ello, y en caso de no manejarlo, deja en nosotros la huella del mal humor constante y de un desánimo que acaba somatizándose.

La ira oculta, esa rabia largamente silenciada y engullida a la fuerza, puede cambiar nuestra personalidad. Las decepciones vividas, los fracasos, el daño sufrido y no gestionado, las ilusiones perdidas y cada zancadilla que ha surgido en nuestro camino dejan marca  en nosotros, y a menudo, se transmuta en ira. En caso de no manejar dichas realidades internas, arrastraremos un malestar constante.

La ira es otra de las emociones más desconocidas por gran parte de la población. A menudo, la asociamos con esos estallidos en los que emerge el lado más oscuro del ser humano, ahí donde acabamos diciendo o haciendo cosas de las que más tarde nos arrepentimos.

Ahora bien, algo destacable sobre ella es que en gran parte de los casos la ira no emerge, no se manifiesta, sino que la ocultamos y queda velada de forma subyacente.

Esta emoción además tiene un problema cuantitativo, y es que cuanto más se acumula más malestar psicológico genera. Un exceso de ira no siempre se traduce en un rostro eternamente enfadado, en alguien que va por el mundo dando empujones, gritando o respondiendo de manera poco adecuada. Esta emoción genera angustia, cansancio, se traduce en mal humor, ansiedad y, en muchos casos, hasta en un trastorno depresivo.

La ira oculta, la emoción camuflada que olvidamos controlar.

Puede que nos resulte llamativo, pero el ser humano puede vivir con una ira oculta durante prácticamente toda su existencia. Algo como sufrir el abandono de un progenitor o malos tratos, por ejemplo, puede ser en muchos casos la raíz de ese problema que acaba perfilando nuestra personalidad.

La ira, al fin y al cabo, no es más que la conjunción de varias emociones cincelando una pesada piedra que uno puede elegir cargar durante bastante tiempo. En ella se integra la tristeza, el sentimiento de injusticia, la angustia y a menudo también el miedo. Miedo a que determinadas cosas vuelvan a surgir, y un temor absoluto a sentirnos nuevamente vulnerables. Todo ello se cataliza en rabia, en un malestar sin forma y perdurable que todo lo ocupa y lo desdibuja a la vez.

Cólera, furia, enojo, irritabilidad, agresividad, tensión, pérdida del control…Todos estos términos son los primeros que a la mayoría nos vienen a la mente cuando pensamos en la ira. Relacionarlo de este modo no es un error, pero la verdad es que las personas no siempre reaccionamos de este modo al vivenciar dicha emoción.

El doctor Thomas Denson de la Universidad de Michigan (Estado Unidos) nos explicó en un estudio que hay distintos modos de sentir la ira. Están aquellos que la expresan y están también y quienes la silencian y la llevan consigo de manera camuflada. Estos últimos, los caracterizados por la ira oculta, tienden a alimentarla más aún a través del pensamiento rumiante. Algo así, acaba haciendo mella en su comportamiento y personalidad.

¿Cuáles son las características de la ira oculta en una persona?

Haber vivido varios fracasos afectivos. Experimentar el hecho de que un familiar cercano o alguien significativo nos traicionen. No haber logrado un objetivo importante para nosotros. Todas estas realidades son algunos ejemplos del origen de esa ira oculta que sienten muchas personas.

Veamos no obstante, que señales suelen evidenciar.

Desconfianza, clara dificultad para confiar en quienes le rodean.

Comportamientos y reacciones sarcásticas, cínicas a menudo también frívolas.

Cambios de humor constantes.

Les cuesta comprometerse y cumplir en sus tareas.

Irritabilidad.

Dificultad para disfrutar de los instantes de ocio.

Insomnio, pesadillas, despertares continuados.

Agotamiento físico y mental.

¿Cómo podemos manejar la ira?

A menudo, cuando leemos libros o artículos sobre cómo manejar la ira, vemos que en su mayoría aplican un enfoque incompleto, y más cuando hablamos de la ira oculta. Para trabajar esta emoción no es suficiente con hacer ejercicios de relajación, con buscar un catalizador o un medio de expresión. Estas técnicas ayudan, pero no resuelven el problema en su origen.

Lo más adecuado es que tengamos en cuenta las siguientes ideas

La vulnerabilidad

Para manejar la ira oculta hay que ir a la raíz del problema, y en la mayoría de los casos es el sentimiento de vulnerabilidad. Cuando las personas nos sentimos devaluadas, traicionadas, cuando vemos injusticias, cuando nos sentimos frustradas o enfadadas con algo o alguien, surge la ira. Debemos, por tanto, clarificar el origen.

Autoestima

El segundo paso es trabajar la autoestima, la autovaloración. En ocasiones, no nos será posible resolver esos problemas que originaron la ira oculta en nosotros. Por tanto, es necesario que trabajemos en nosotros mismos, en reparar dignidades, valías, potencial humano, apreciación por  uno mismo.

Pensamientos útiles

La ira oculta tiene un gran poder rumiante. Nuestra mente siempre está centrada en ese foco de dolor, en esa decepción, en ese hecho del pasado. Este enfoque a menudo nubla nuestro juicio y nos aboca a un desgaste psicológico inmenso. Es necesario que trabajemos un dialogo interno cuidadoso, útil y saludable.

Centrarnos en reparar la ira oculta, no en alimentarla

La ira es un fuego que alimenta día tras días nuestro pensamiento. La intensificamos con la inmovilidad, con la procastración, con un enfoque mental rígido que se ancla por completo a esos hechos del pasado. Di de verdad queremos reparar y sanar la ira oculta, hay que levantar esa ancla del ayer y permitirnos avanzar reparando nuestros daños.
Algo así se logra situando objetivos nuevos en el horizonte, favoreciendo cambios, poniéndonos a nosotros mismos en nuevas situaciones donde sentirnos competentes, donde conectar con personas nuevas que nos traen positividad.

A veces, es necesario reiniciarse en todos los sentidos para dejar atrás esos lastres que no nos permitían no respirar. Pensemos en ello.


martes, 28 de mayo de 2019

DISTANCIA PSICOLÓGICA




“Ojos que no ven, corazón que no siente” dice un antiguo proverbio. Sin embargo, negar la evidencia y mirar hacia otro lado no suele ser la mejor estrategia sino que puede conducirnos a tomar malas decisiones de las que después terminemos arrepintiéndonos.
Al respecto, la filósofa Ayn Rand dijo: “podemos evadir la realidad, pero no podemos evadir las consecuencias de evadir la realidad”. Por eso, en vez de ignorar los hechos y simplemente sentarnos a esperar que la vida decida en nuestro lugar, lo más inteligente es aprender a establecer una distancia psicológica.

¿Qué es la distancia psicológica?

No percibimos de la misma manera un evento cuando se desarrolla cerca de nosotros que cuando ocurre en la distancia. Cuando los hechos ocurren muy cerca, respondemos con un mayor nivel de activación emocional puesto que percibimos que podemos vernos implicados directamente en la situación. Cuando ocurren más lejos, nos sentimos más tranquilos y el nivel de implicación emocional es mucho más bajo.

Por tanto, la distancia psicológica es el espacio subjetivo que percibimos entre nosotros y las cosas, los sucesos o las personas. Es una experiencia de separación de carácter egocéntrico, en la cual nos convertimos en el punto de referencia, a partir del cual vemos las cosas en perspectiva, como si fuéramos una tercera persona no involucrada en la situación o, al contrario, nos implicamos a nivel intelectual y emocional. La habilidad para ajustar la distancia psicológica es importantísima para la vida, como comprobó un estudio desarrollado en la Universidad de Michigan.

Estos psicólogos hallaron que cuando asumimos una distancia psicológica no solo somos más propensos a reconocer los límites de nuestro conocimiento sino que también aceptamos la probabilidad de que el futuro cambie. En práctica, la distancia psicológica nos permite ser más humildes y autoconscientes, siendo a la vez más flexibles y abiertos a la incertidumbre, características clave para convertirnos en personas sabías y equilibradas.

Los dos niveles de análisis de la distancia psicológica

Todos los eventos se pueden ubicar en una línea imaginaria respecto a nosotros, en un extremo colocamos lo “absolutamente distante” y en el otro lo “absolutamente cercano”. En base a ello, activamos un nivel de procesamiento, que puede seguir dos vías: la baja o la alta. Ambos se activan inconscientemente, pero los aplicamos día tras día.

La vía alta

Cuando un evento es distante en el tiempo, en el espacio, difiere de nuestro ámbito social o es muy improbable que ocurra, lo procesamos de manera “alta”. Es decir, trabajamos con una representación abstracta, simple, estructurada y descontextualizada porque estar “lejos” simplemente nos impide acceder a una imagen más precisa o no nos motiva a profundizar en lo que está sucediendo.

Lo interesante es que cuando se activa la “ruta alta”, solemos aplicar ese nivel de procesamiento a toda la información entrante relacionada con el suceso. Es decir, aplicamos un esquema más impreciso y general a todo lo que, de una forma u otra, esté relacionado con la situación que percibimos como lejana.

Las investigaciones sobre las decisiones de ahorro para la jubilación sugieren que, aunque las personas saben que deberían ahorrar más para el futuro, gastan mucho y ahorran poco. Esto se debe a que la jubilación se procesa por la vía alta ya que se percibe como algo muy distante. Y todo lo que esté relacionado con ese tema también se procesa dela misma forma, de manera que no creemos necesario tomar acciones concretas aquí y ahora, simplemente lo postergamos. Ese es uno de los efectos de la distancia psicológica.

La vía baja

Si los eventos están más cerca en el espacio y el tiempo, nos sentimos identificados con ellos o es bastante probable que ocurran, activaremos la “vía baja”. Eso significa que construiremos representaciones lo más concretas posible, complejas, desconstruidas y descontextualizadas. Eso es precisamente lo que hacemos con toda la información importante en nuestra vida.

Cuando algo es relevante, generalmente es un hecho muy concreto, pero aun así se extiende a muchas áreas de nuestra vida y generalmente terminamos con una idea bastante compleja pero desordenada de lo que está ocurriendo porque estamos explorando diferentes opciones para intentar encontrar una explicación satisfactoria.

Si una relación de pareja va mal, estaremos tan implicados emocionalmente con lo que sucede que lo procesaremos por la vía baja. Nos resulta difícil asumir una distancia psicológica y reflexionar objetivamente sobre la situación que estamos viviendo. Todos los sucesos vinculados con esa relación se agolparán en nuestra mente generando caos y confusión, pero no seremos capaces de valorarlos adecuadamente porque las emociones nos lo impiden.

¿Cómo ajustar los diferentes niveles de distancia psicológica?

La distancia psicológica se manifiesta en diferentes niveles, cada uno tiene un efecto concreto en nuestro comportamiento y emociones, un fenómeno que estudia la Teoría del Nivel Construal. Esos niveles se pueden ajustar para poder asumir una actitud más objetiva, analizar nuestros sesgos cognitivos y el nivel de implicación emocional en la situación. En la mayoría de los casos es necesario aumentar la distancia psicológica, pero en otras ocasiones debemos disminuirla para realizar un análisis más concreto y sensible del problema.

Distancia Social.

La distancia social es aquella que existe entre nosotros y los demás, la cual se acorta cuando somos capaces de ponernos en el lugar del otro y ser empáticos. Al contrario, se alarga cuando usamos un lenguaje más abstracto y despersonalizado, o cuando no nos mostramos receptivos a su discurso y no validamos sus emociones.

Distancia Temporal.

La distancia temporal se mide en términos de pasado, presente y futuro. Se ha demostrado que cuando establecemos plazos más cortos somos más productivos, nos agobiamos menos y terminamos obteniendo mejores resultados. La estrategia psicológica para gestionar adecuadamente la distancia temporal es visualizar el futuro. Por ejemplo, si te sientes ansioso por un proyecto que debes entregar, imagina que ya lo has entregado. Centrarte en los resultados inmediatos te ayudará a relajarte y obtener mejores resultados.

Distancia Espacial.

La distancia espacial es una de las más sencillas de manipular. Por ejemplo, se ha demostrado que cuando alejas de ti un objeto disminuye tu interés. Es un truco especialmente interesante para las dietas, pero poner una distancia entre la persona con la cual estabas discutiendo también te permitirá alejarte un poco del problema y serenarte.

Distancia Experiencial.

La distancia experiencial se mide por la brecha entre lo que imaginamos y esperamos y lo que finalmente vivimos. Cuanto más grade sea la brecha, mayor puede ser la frustración y el enfado. Al contrario, cuando más pequeña sea mayor será nuestra satisfacción. La manera de manipular esta distancia consiste en mantener a raya nuestras expectativas. Disponernos a vivir las experiencias sin expectativas es la mejor manera de sacar el máximo provecho de la distancia experiencial.

Lo interesante es que, cada vez que ajustas un novel, acortas o alargas la distancia psicológica, de manera que puedes implicarte más en la situación o, al contrario, asumir una perspectiva más objetiva. Según la situación y tus estrategias de afrontamiento, puedes jugar con las diferentes distancias para tomar en cada momento las mejores decisiones.


sábado, 13 de abril de 2019

CLAVES PARA MANEJAR...........





Claves para manejar el comportamiento pasivo agresivo.

El comportamiento pasivo-agresivo es uno de los que más problemas produce. Tanto si somos nosotros los que lo presentamos como si se trata de alguien de nuestro entorno, esta manera de actuar impide o supone un obstáculo de calado para cuidar de la relación diaria con las personas  de ese comportamiento.

Por eso, aprender a manejar el comportamiento agresivo-pasivo es fundamental. En este artículo aprenderás, por una parte, a reconocer esta manera de actuar. Por otro lado, descubrirás varias claves que te ayudarán a enfrentarte a ella. De forma que cuando encuentres a alguien que se comporte así, podrás entender qué está sucediendo y actuar en consecuencia.

¿Qué es el comportamiento agresivo-pasivo?

Todos sabemos reconocer a una persona agresiva. Por lo general, es aquella que con frecuencia utiliza el ataque como un instrumento o medio. La agresión puede ser física, pero también verbal, puede ser directa, pero también camuflada. Por otro lado, en el fondo de la agresividad pueden existir varios motivos, como el enfado, el estrés o la ansiedad.

Entendiendo esto, podemos decir que una persona pasivo-agresiva no sería capaz de enfrentarse a algo que no le gusta de manera directa. Sin embargo, tampoco sería capaz de contener todo su malestar. Por eso, alguien así suele combinar momentos de autocontrol con momentos de falta de control, despistando en muchos casos a las personas que les rodean. Si se trata de un enfado, la persona puede manifestarlo a través de comportamientos discontinuos y agresivos que muestren su incomodidad.

El problema es que esta manera de actuar es muy poco efectiva para resolver los problemas. Por eso. Aprender a manejar el comportamiento pasivo-agresivo es fundamental a la hora de evitar conflictos innecesarios.

Por ejemplo, una persona con este estilo de afrontamiento no diría nunca que está molesta. En lugar de ello, utilizaría conductas indirectas para mostrar su enfado, como dejar de hablar a quien le ha ofendido o hacer comentarios sarcásticos sin venir a cuento.

Por supuesto, esto no ayudaría en nada si la intención de la persona fuese resolver el conflicto. Sin embargo, por lo general no es eso lo que se busca, sino simplemente mostrar el desagrado ante una situación.

Cómo manejar el comportamiento pasivo-agresivo

A continuación encontrarás dos claves para enfrentarte a este tipo de comportamiento la próxima vez que lo encuentres. Cuando las domines, descubrirás que las personas pasivo-agresivas dejan de tener poder sobre ti.

1-Ignora sus intentos de llamar tu atención

La manera más efectiva de manejar el comportamiento pasivo-agresivo es ignorar sus manifestaciones, en su defecto, no reforzarlas (o reforzar las alternativas). La persona que actúa así busca, fundamentalmente, atención. Por eso, si ve que no te afecta cómo se comporta y que no vas a hacerle caso de ninguna manera, es posible que comience a hablarte de manera más directa.

En psicología, se diría que lo que buscamos es la extinción de conducta. Volviendo a la idea anterior, el pasivo-agresivo, al hacer comentarios sarcásticos o “hacerle el vació a alguien”, puede obtener un refuerzo para su comportamiento.

Como decimos, este refuerzo desde fuera puede no parecer tal; nadie pensaría que una bronca o una discusión pudiera serlo; sin embargo, lo es si la otra persona no tiene en su repertorio conductual otra manera de llamar la atención. Por eso en estos casos es tan importante realizar una labor pedagógica.

2- Utiliza la asertividad

La asertividad se ha puesto muy de moda últimamente, pero lo cierto es que es muy útil para resolver multitud de problemas y situaciones desagradables. En el caso de manejar el comportamiento pasivo-agresivo, puede convertirse en uno de tus mayores aliados.

Así, la próxima vez que te encuentres frente a una persona que actúe de esta manera, pregúntale directamente qué es lo que le ocurre. La clave de este enfoque es que debes mantener la calma en la discusión que seguramente se produzca a continuación. Cuando alguien pasivo-agresivo se ve cuestionado de esta forma, tendera a “pasar al ataque” y manifestar lo que le molesta.

Con las cartas sobre la mesa será más fácil resolver un conflicto que de otra manera hubiera seguido latente. Como esa china en el zapato, hubiera seguido causando malestar sin que pudieras entender por qué el otro se comportaba así.

De esa manera, provocando su discurso, adquieres una información valiosa para solucionar el conflicto, además se completar la labor pedagógica de la que hablábamos antes. El otro conocerá, a través de ti, que hay otro modo de gestionar la ira, la tristeza o el estrés.


martes, 4 de septiembre de 2018

PERSONAS PASIVAS-AGRESIVAS.





Las personalidades pasivo-agresivas suelen esconderse detrás de una aparente depresión. Se muestran frágiles y necesitadas de ayuda, pero lo cierto es que detrás de esa imagen se dan comportamientos deliberados que pretenden pasar por accidentales. Actitudes encaminadas a hacerte sentir mal. La indiferencia de las personas pasivo-agresivas es una de las muchas armas arrojadizas que manejan con habilidad.

Son personas que viven en un profundo resentimiento y castigan pasivamente a cualquiera que tengan cerca.  Son imposibles de tratar a nivel comunicativo. No saben o no tienen intención alguna de expresarse, pero son capaces de acumular mucha rabia y mucha ira contenida en esos silencios.

¿Qué son las personalidades pasivo-agresivas?

Los pasivo-agresivos responden a un tipo de personalidad que se centra exclusivamente en lo negativo de sus vidas y de las vidas ajenas. Son incapaces de involucrarse en relaciones personales. Son personas muy sensibles a la crítica y hacen gala de bastante mal humor. Sus quejas son interminables y ninguna solución a sus problemas, reales o imaginarios, les parece buena.

Rara vez cuentan con amigos íntimos. Mantienen relación casi exclusivamente con familiares muy allegados. En general, son muy prudentes en su trato hacia los demás y carecen de habilidades sociales Siempre son los demás los culpables de sus frustraciones. Saben tocar todos los botones de quienes tienen cerca para inyectarles su veneno.

La mayoría piensan que los demás no les prestan la atención que merecen. Necesitan tener sobre ellas la atención de los demás. Piensan que no se les valora lo suficiente y que en la mayoría de las ocasiones se les trata de forma injusta.

Olvidan sus obligaciones y esquivan los compromisos. Cuando no lo pueden hacer, teatralizan un esfuerzo mayor de lo que les supone en realidad la propia tarea. Por otro lado, los favores que hacen siempre les suponen un gran sacrificio.

La indiferencia en las personas pasivo-agresivas

A los pasivo-agresivos les resulta muy difícil mantener un debate con alguien. No tienen ninguna capacidad asertiva y temen ganarse con sus opiniones el rechazo de los demás. Se sienten cómodos cuando la conversación gira en torno a otros: en este contexto comunicativo “se sienten a salvo”.

El silencio y el sarcasmo despectivo son los dos pilares de la indiferencia de las personas pasivo-agresivas. Evitan involucrarse en actividades en grupo porque sienten un gran desprecio por el talento ajeno. Prefieren juzgar a los demás desde la distancia, sin intervenir para evitar ser juzgados.

La indiferencia de las personas pasivo-agresivas es una forma de venganza y de manipulación que crea un gran malestar en quien la sufre. Es un tipo de interacción que provoca mucha tensión mental. Someten a las personas de su entorno a un silencio agresivo y a un maltrato encubierto. Sus víctimas entran en una rueda interminable de conjeturas ante la falta de respuestas claras.

El único objetivo de la indiferencia de las personas pasivo-agresivas es la de hacerte sentir mal por las carencias que ellos acarrean. Así, pueden culparte por algo que ellos mismos hicieron o para encubrir una envidia malsana que les corroe. Son personas que desgastan, literalmente, a todo el mundo.

Víctimas de los pasivo-agresivos

Sus principales víctimas son personas generosas que se ven atraídas por la imagen que las personas pasivo-agresivas son especialistas en ofrecer. Un pasivo-agresivo siempre dice estar necesitado de ayuda y de protección.

A este tipo de personalidad no le gusta que nadie maneje las situaciones, pero al mismo tiempo es capaz de reprocharles a los demás que no asuman el control. En sus manos suelen caer personas que “necesitan que las necesiten”. Personas que se sienten bien siendo necesitadas. Es con ellas con quienes se ceban. Sus silencios y su indiferencia pueden durar días. Si se les pregunta por qué actúan así, te dirán que es fruto de tu imaginación.

Lamentablemente, las personas pasivo-agresivas tienen pocas probabilidades de cambio. Hay que pensar que este tipo de personas suelen provenir de entornos familiares donde las actitudes pasivo-agresivas eran las dominantes.

Estos son los referentes que tienen. Por eso es tan difícil provocar el cambio en ellos. Han aprendido que la manipulación pasiva es la única manera que tienen de conseguir posiciones de poder en sus relaciones.

¿Cómo actuar ante la indiferencia de las personas pasivo-agresivas?



El consejo más sabio, cuando se puede seguir, es el de alejarse todo lo que sea posible de este tipo de personas; sin embargo, hay circunstancias en las que no podemos elegir esta opción. No hemos elegido a todas las personas que están en nuestras vidas ni tampoco podemos alejarnos todo lo que nos gustaría de ellas.

 Existen muchos casos de madres, padres y familiares muy cercanos en situación de dependencia con esta personalidad.

La única forma de interactuar con los pasivos-agresivos sin correr peligro, es no cediendo a su control. Hay que poner límites y no dejarse envolver por su indiferencia y sus críticas amargas. Hay que replegarse hacia dentro y reconocer que detrás de esa armadura venenosa que llevan puesta se esconde alguien lleno de carencias. Alguien que busca, sobre todo, proyectar en los demás su frustración. Y hay que hacerlo antes de que te hagan caer en el mismo estado en se encuentran ellos.

Mantener la calma es la mejor arma contra un pasivo-agresivo. Lo que quiere es controlarte y hacerte sentir mal para aliviar momentáneamente sus propio malestar. La mejor manera de conseguir esto es viéndolos como niños asustados, con un ego desmedido y queriendo salirse con la suya, que en realidad es lo que son.


sábado, 30 de diciembre de 2017

EL MOMENTO....AHORA





EL MOMENTO

 
Puede que sintáis como si ya nada pudiese ser correcto de nuevo, como si vuestra vida estuviese estancada con sueños no cumplidos y el mundo fuese un caos sin fin. Aunque comencéis a sentir que algo nuevo se desarrolla dentro de vosotros, esa novedad no parece suficiente para cambiar nada en vuestro mundo de todos los días.

 
Os sensibilizáis con el dolor de los demás porque sentís lo mismo. Os enojáis porque la vida de alegría prometida no parece llegar. Y vuestros sueños no se materializan hagáis lo que hagáis, digáis o visualicéis. No obstante, otros que al parecer no están en la avanzada como estáis vosotros, están logrando aquello que vosotros queréis e incluso más- Os encontráis perdiendo la fe y la esperanza.

 
¿Dónde está vuestro sueño de seguridad y de paz? Así que medio desesperados comenzáis a gritar a los cielos y a cualquiera que quiera escucharlos en medio de vuestro dolor. Porque alguien debe tener la culpa de la fantasía que se os ha hecho creer respecto a la 5D o más allá.

 
Con anterioridad y en repetidas ocasiones se nos ha dicho que las recientes explosiones universales de energía cambiarían nuestro ser en muchas formas. Eso es lo que está sucediendo. Nos encontramos en un estado “intermedio”- entre culpar a los demás tal como lo hacíamos en la 3D- y responsabilizarnos con el nuevo nosotros y nuestro nuevo rumbo.
 

Estamos evolucionando internamente con tanta rapidez que ya no tenemos descanso entre las explosiones de energía o transiciones-como si estuviésemos cambiando de bebé a adulto joven en sólo semanas. Así es que nuestros sueños evolucionan en correspondencia con nuestras acciones y creencias.

 
Estamos en medio de una película personal de acción donde todo parece estar perdido y sin embargo, sabemos en lo profundo que nosotros prevaleceremos, que la luz. Especialmente nuestra luz- predominará en nuestro ser para siempre. Pero primero, debemos ajustarnos a nuestros nuevos sentimientos y sensaciones. Eso es lo que estamos experimentando ahora.
 

Pero primero, debemos ajustarnos a nuestros nuevos sentimientos y sensaciones. Eso es lo que estamos experimentando ahora.

 
¿Somos capaces de imaginar el asombro y temor de un bebé que cambiase a adulto en días o semanas? Eso es lo que nos está sucediendo ahora. Ya no somos niños pequeños, pero tampoco somos adultos todavía. Estamos entre y en medio de lo que nos lleva a creer que nunca nada hermoso ni bueno será nuevamente nuestro.
 

Ese sentimiento equivale al temor tanto a nuestros cambios internos como a los cambios del mundo exterior. Ya no existen los indicadores de la 3D y los de la 5D o más allá no han aparecido todavía. ¿Quiénes somos nosotros? Ciertamente no lo sabemos. Los bebés juegan unos con otros fácilmente siempre que cada uno pueda aferrarse a su propia parcela de arena. Pero una vez que comenzamos a madurar, las diversas personalidades de esos pequeños cambian dependiendo ese cambio de quiénes son y de cómo quieren vivir.

 
Ahora nosotros estamos en un sitio similar porque nuestra línea de tiempo es tan nueva y está tan consensada que no nos entendemos no a los demás ni a nosotros mismos. Porque estamos evolucionando hacia una personas con nuevos objetivos, amistades y logros. Todo lo cual está en el futuro cercano y establecerá una vez que nuestro nuevo yo se solidifique un poco más.
 

Las energías que ahora bombardean a la tierra son lo suficientemente fuertes como para hacer que logremos cambiar de bebés a jóvenes adultos en pocas semanas. Todavía no somos un ser sólido, pero avanzamos rápidamente hacia ese punto.

 
La promesa hecha por todos aquellos que nos guían y nos observan es que todo saldrá bien a pesar de las señales que indiquen todo lo contrario. Y la sincronización en el tiempo va mucho más rápido de lo que anticipamos. Desde principios del próximo año, comenzaremos a crear eso que parecía imposible. Y aquello que pareciera inalcanzable sucederá.

Es cierto, estas fiestas en las que vamos entrando pueden parecer algo desordenadas, pero esta es una concesión menor teniendo en cuenta los resultados que sobrevendrán poco después. Permitámonos ser igualmente un bebé y un joven adulto a la vez y sin embargo diferentes a cada momento a medida que probamos nuestro nuevo ser y nuestras nuevas habilidades.

“OS DESEO A TODOS UN FELIZ FINAL DE AÑO Y QUE ATRAVESEIS LA PUERTA  QUE CONDUCE AL 2018 CON LA SEGURIDD DE QUE LA META SE ENCUENTRA AL ALCANCE DE LA MANO” –pero sin olvidar que cada cual ha de crear la meta que desea.



jueves, 15 de enero de 2015

COMPORTAMIENTOS AGRESIVOS/PASIVOS.

 

 
El comportamiento agresivo-pasivo, encierra un problemático patrón que dificulta mucho la convivencia diaria, ocasionando graves consecuencias para el entorno.

Son esas personas que se ilusionan por muchas cosas, pero que sin embargo, nunca llegan a nada. Entorpecen cualquier proyecto o los boicotean de manera que pocas veces, se consigue algo con ellos.

Evitan completamente su responsabilidad a la vez que manipulan al resto, para que se sientan culpables de sus fracasos. Son personas resentidas que gustan de criticar a los demás, a la vez que ellos/as mismas caen en una pasividad absoluta, casi enfermiza. Son impacientes, a veces hostiles y por lo general, poco útiles para ayudarnos o apoyarnos emocionalmente.

Este es un tipo de personalidad muy toxica que puede volverse dañina a nivel pareja. Te enseñamos a reconocerlas.

Personas agresivas-pasivas en la pareja.

En el momento en que exista uno de los miembros en la pareja que presente un perfil agresivo-pasivo, surgirán los problemas. Uno de los pilares donde más conflictos ocasionan, es a nivel comunicativo. No expresan. Y lo que es peor, suelen acumular sentimientos de ira o rabia por su baja autoestima.

Al no decir en voz alta sus preocupaciones, simplemente las acumulan, y esta sensación negativa acaba traduciéndose en un profundo resentimiento que les hace manipular y castigar pasivamente a su pareja del modo más sutil. Más doloroso.

Veamos a continuación estos comportamientos.

“La ley del hielo”. ¿En qué consiste esta expresión?. El perfil agresivo-pasivo se esconde en su silencio como arma arrojadiza. Como filo de coacción. Son esos momentos en el que le preguntamos a la otra persona qué le ocurre. Y él o ella nos responde aquello de “nada”, con una expresión en su rostro que demuestra rabia y desprecio.

“Falta absoluta de cooperación”. Estas personas se responsabilizan de muy pocas cosas, lo que las deja en una situación de falso poder. Su inmovilidad le da pie a juzgar a los demás. Evitan no involucrarse en muchas cosas, como queriéndose aislar en su propia esfera de perfección. Desde donde critican al resto.

“Fingir que siempre está distraído/a”. Es posible que más de una vez, ya sea a nivel de pareja o con otra persona, hayas percibido a esas personas que dicen “no escucharte bien” cuando les hablas. O bien, que cuando te diriges a ellos/as están mirando a otro lado, como atendiendo otras cosas, sin percibir que les estás hablando. Es, un modo de manipulación muy sutil.

“Disimulan sus enfados”. Es otra estrategia muy común. Sabemos que están molestos o molestas por algo, sin embargo nos reafirman que no es así. Levantan un muro donde evitan cualquier conversación repitiéndonos que están bien, mientras intuimos su incomodidad.

“Son hábiles artistas del sarcasmo”. Puede que no nos digan qué les ocurre, que les molesta, pero sin embargo desplegarán unas dotes implacables para el sarcasmo. Ahí donde atacarnos, donde lanzar pequeñas flechas a nuestra autoestima, a nuestro equilibrio e integridad. Es algo muy recurrente en el perfil pasivo-agresivo.

“La victimización”. Otra técnica indispensable en toda relación tóxica. Al ser personas que no saben expresar sus emociones, decir en voz alta qué les molesta o qué quieren, caen queriendo o sin querer en una clara victimización. Según ellos, son los menos atendidos y respetados, ellos el centro del universo incomprendido donde nosotros, sus parejas, ejercemos las peores artes posibles para hacerles infelices.

Vivir con una pareja con perfil agresivo-pasivo suele ocasionar muchas desavenencias, y un claro desgaste emocional para caer finalmente en el distanciamiento.

Hazle saber todo aquello que te hace daño. Ponle ejemplos de cómo se comporta y de las consecuencias que algo así puede tener para la relación a largo plazo. Si no hay voluntad de cambio, si no hay mejora, y te sientes herido/a, deberemos tomar una decisión. Recuerda que tu felicidad es siempre lo más importante.

Valeria Sabater

domingo, 14 de diciembre de 2014

GRADUACIÓN.






RECORDARAS.

La mayoría de nosotros hemos tenido miedo a la oscuridad. Venimos a este mundo desde un lugar sin tiempo, un lugar de amor y apoyo incondicional y somos entregados a un entorno profundamente denso de incertidumbre y potencial para el dolor y el sufrimiento. Ya no tenemos la telepatía que existe en el mundo del Espíritu y  tampoco tenemos el sentido de saberlo todo, que es como la luz clara y brillante donde no hay secretos, ni escepticismo, y no hay dudas.

Por esta razón, muchos niños tienen miedo a la oscuridad y quieren a alguien allí cuando se duermen o tal vez una luz encendida en el pasillo sólo para darles una sensación de que pueden ver lo que está a su alrededor. Quién sabe, la oscuridad puede tener cocodrilos debajo de la cama, fantasmas viniendo del armario, o demonios trepando por la ventana. Incluso los adultos pueden alejarse de la oscuridad y tener momentos ocasionales de pánico en una calle oscura, o en un garaje, ático o sótano, temerosos de ladrones, atracadores, o asesinos. La oscuridad parece estar llena de misterio, lo desconocido, obstáculos, y por supuesto nuestras mentes tienden a ir hacia las malas posibilidades en vez de a las buenas

En un nivel más profundo esto se traduce en la necesidad de saber. Deslizamos los dedos sobre el encendido de las luces para asegurarnos de que ninguno de estos horrores existen o están al acecho listos para abalanzarse sobre nosotros. Asociamos ver con saber, y cuando no podemos verlo que está allí, nos llenamos de ansiedad y duda. El centro instintivo es activado y el cuerpo entra en modo de supervivencia, listo para luchar o huir.

Como muchas profecías han predicho ahora estamos en el Kali Yuga, el más profundo y oscuro de los tiempos justo antes de la temprana luz del alba. La bola de demolición está fuera y estamos de-construyendo nuestro mundo para gran consternación de todos los intereses creados en el status quo. Acompañando este tiempo caótico de disolución está la falta de claridad, la incertidumbre, la imprevisibilidad, la falta de concentración, y por supuesto, todo esto trae un gran miedo a la oscuridad y al caos del vacío.

Hay algunas cosas que podemos conocer y seguiremos siendo capaces de saber si nos lo permitimos. En cierto modo, estas cosas que podemos saber son probadas y verdaderas y, sin embargo, muchos han perdido el contacto con ellas en los tiempos modernos.

Hay una serie de tres frases poderosas canalizadas por el médium Paul Selig que apuntan directamente a esta forma de saber. Son totalmente apropiadas para los tiempos en que nos encontramos. La primera frase o mantra es "Yo sé quién Yo soy." Ahora podrías decir: "No, yo no sé quién soy", pero en algún lugar profundo dentro de ti, tú lo sabes, todo el mundo lo sabe porque es verdad para todo el mundo, no importa lo que piense la personalidad local. sucesivamente. Cuando tú puedes decir esto, de inmediato te pones de nuevo en el asiento del conductor. Tu personalidad puede no saber nada por el momento, pero en un nivel esencial tú sabes quién eres y eso nunca puede ser destruido o quitado por nadie. Es permanente.

La segunda frase es "Yo sé lo que soy." Esta es una frase totalmente diferente aunque suene un poco lo mismo. "Lo que" se refiere a una condición local. Tiene que ver con lo que estoy haciendo en este momento. En este momento estoy siendo una mujer o un hombre que es un español, un americano o un italiano y así sucesivamente. No es quien soy, es lo que soy.


La tercera frase es: "Yo sé cómo sirvo."  Hay literalmente millones de formas diferentes en las que servimos. Sin embargo, estamos buscando aquí la respuesta más verdadera, la respuesta que es la más básica, más universal, ya sea que una persona esté o no en contacto con ella, lo esté haciendo o no en este momento, y sea o no consciente de ello. La respuesta más verdadera y duradera a esta pregunta acerca de cómo sirvo es, "Ya que soy Espíritu, temporalmente siendo un ser humano, yo sirvo siendo consciente de que cada persona que veo es en realidad Espíritu experimentando ser un ser humano, y yo los acepto incondicionalmente, los amo, y los bendigo. Mientras yo recuerdo hacer esto, yo en realidad les permito la posibilidad de recordar esta verdad también y de volver a ser eso conscientemente. Si se me olvida y en cambio los maldigo con juicios, críticas, y tal vez odio, los estoy en realidad conduciendo aún más en su ilusión y me maldigo a mí mismo con ilusión también”.


Cuando uno entiende plenamente esto, se hace evidente de inmediato cuán insano es criticar y odiar. Nos recuerda el refrán budista que dice que juzgar a alguien es como beber un vaso de veneno y esperar que la otra persona muera.


No existe una alternativa sana más que perdonar, aceptar y amar incluso si en este momento se están comportando de una manera que a ti te parece horrible.

Esto es, en definitiva, todo lo que cualquiera de nosotros realmente necesita saber. Esta es la solución a lo gran desconocido, a los tiempos difíciles que el planeta está enfrentando, a el gran misterio de hacia dónde vamos. No hay ningún misterio después de todo. Todos somos seres de Espíritu que experimentan ser humanos, tratando de comportarse de una manera que sea apropiada con quienes somos en realidad. Estamos finalmente volviendo a casa después de tener un viaje en el que nos sentimos como un extraño en una tierra extraña.

La Tierra es un juego difícil. Esta dimensión es muy densa en comparación con otras dimensiones. Hay muchos seres que se niegan a venir a esta tierra. Dicen que es demasiado difícil, pero admiran mucho a los que han optado por asumir el reto de ser humano a causa del gran valor que requiere. Por supuesto, las recompensas son proporcionales a los desafíos. Así que aquí estás comportándote como un ser humano, enfrentado a enormes obstáculos y armado con aún más enormes herramientas y capacidad para resolver problemas.

 Esto no es un juego destinado a derrotarte. Tú acordaste jugar el juego, tú eres responsable de todo lo que sucede, todas las pruebas, todas las iniciaciones. En lo profundo de tu psiquis sabes que habrá momentos en los que todo parece estar perdido, pero como en todo cuento de hadas no lo está. Todo lo que tienes que hacer es despertar y volverte muy comprometido a que, no importa qué suceda, prevalecerá el Espíritu, y lo hará. Si haces esto, no te volverás loco, no te volverás auto-destructivo, no te sentirás desesperado y derrotado ni serás apático. De hecho, recibirás ayuda enorme, más allá de cualquier cosa que puedas imaginar. Recuerda el dicho chamánico, "Nunca acepte las apariencias." No importa lo mal que te veas, se trata de una ilusión destinada a probarte. ¿Vas a pasar la prueba? Por supuesto que sí, tarde o temprano, pero ¿Por qué no antes?

No necesitas conocer todos los detalles y todos los hechos. Todo lo que necesitas saber es que estás en un viaje de héroe, un viaje que te inventaste con la ayuda de muchos guías y maestros antes de que nacieras. Tú sabías la naturaleza de los obstáculos y creaste escenarios que traerían esos obstáculos y que debían ser soportados para que pudieras superarlos, no importa cuan terribles los has programado, puedes vencerlos y en tu interior “lo sabes”. Luego, una vez preparado el escenario acordaste la amnesia, para que todo pareciera real y te diera la oportunidad de ejercitar el elegir. Tienes opciones de huir, resistir, enloquecer, y otras opciones o puedes ver a todos los desafíos a los ojos y sonreír sabiendo que eres el héroe, heroína de la fábula en la que te encuentras. Enloquecer y salir corriendo sólo retrasa lo inevitable y alarga la historia, pero al final el resultado es el mismo, no importa qué suceda.

 ¡Tú te graduarás! Así que abraza lo desconocido con entusiasmo y una gran paradoja ocurrirá. Terminarás sabiendo lo que pensabas que no sabías. RECORDARÁS!

viernes, 10 de octubre de 2014

MERCURIO EN CAPRICORNIO



 
Cuando tenemos a Mercurio Natal en Capricornio, vemos el mundo a través de los ojos de un sabio.
Deseas que el mundo sea un lugar rebosante de sabiduría práctica y tradicional. Buscas la realidad en tus pensamientos y tus actos, y eres metódico en tu modo de concebir el mundo. Eres disciplinado y reservado, cuidadoso y cauteloso a la hora de juzgar cómo funcionan las cosas.

Quieres imponer tu carácter responsable y organizativo en las incoherencias dela vida. Observas la escalera de la vida y tu deseo es subirla hasta el último escalón. Valoras las recompensas materiales del mundo y aspiras a reivindicarlas.

Tu manera de comunicarte.

Tu discurso es conservador y reservado. Piensas largo y tendido antes de hablar. Tus palabras son practicas, realistas, maduras. Tienes un extraordinario sentido común. Incorporas tu respeto por la historia y las tradiciones en tus pensamientos y palabras.

Te preparas afondo para cualquier presentación verbal. porque te tomas muy en serio la comunicación. Tienes un estilo paternal y amistoso, y tiendes a hablar de la confianza en uno mismo, el honor y el respeto. Eres un líder excelente que sabe muy bien como imponer disciplina.
No obstante, puedes ser inflexible e intolerante con las opiniones que te parecen demasiado exageradas. Tu rigidez te hace muy critico con los puntos de vista de los demás.

Los desafíos de tu filtro.

Puedes ser severo y rígido. Tiendes a ser pesimista y a ver más los fracasos que los éxitos.

Cómo superar tus desafíos.

Trabaja para estar en contacto con tus emociones del mismo modo que lo estás con tus creencias. Esfuérzate por relajarte y ser más optimista. Se consciente de tu tendencia a la rigidez: trata de comprender que representa y modifícala.

Intenta dejar volar más la fantasía, y ser una persona más despreocupada y entusiasta. Haz un esfuerzo por hacer algo divertido cuando te sientas presionado a hacer algo serio y pesado.

viernes, 3 de octubre de 2014

MERCURIO EN EL SIGNO DE LIBRA


 
Cuando tu Mercurio está en el signo de Libra, ves el mundo a través de los ojos de un juez benévolo, para quien el mundo es una sala de juicios cósmica. Aborreces la injusticia y la parcialidad. Buscas el refinamiento, la belleza, el equilibrio y la armonía.
Tu mundo es una red de relaciones sociales que necesitan de mediación y arbitraje; para ello cuentas con tu capacidad de cooperación y tu necesidad de justicia. Percibes ambos lados de todos los argumentos, y te esfuerzas por encontrar el centro de equilibrio, el punto medio. Tu deseo es que el mundo sea un lugar socialmente armónico y refinado.

Tu manera de comunicarte.

Tu discurso es diplomático cultivado y de orientación social. Puedes ser encantador, cariñoso y persuasivo con tus palabras. Expresas pensamientos que dan lugar a compromisos y negociaciones en situaciones sociales. Tus actos, que forman parte de tu comunicación tanto como las palabras, intentan agradar, evitar el conflicto y crear un buen entorno.
Puedes ser demasiado adulador con los demás, porque no deseas herir los sentimientos de nadie. Asumes tantos compromisos que a veces te comprometes a ti mismo, interesándote mas por las necesidades ajenas que por las tuyas propias.

Los desafíos de tu filtro.

Puedes ser superficial e interesarte demasiado por lo que los demás piensan de ti. Tu desesperada necesidad de encontrar equilibrio y armonía pueden sumirte en la indecisión y la ambivalencia. Te preocupa tanto agradar a los demás, que puedes hacerlo en perjuicio tuyo.

Cómo superar tus desafíos.

Es vital que aprendas a pensar en ti como una relación importante que se suma a todas las relaciones externas. Crea contigo el mismo nivel de compromiso que asumes con los demás. Aprende a decir que no de vez en cuando. Aprende a estar presente en un conflicto si se trata de algo importante para ti. Hacer un cursillo de autoafirmación puede ayudarte. Enfrentarte a una situación que normalmente evitarías para acostumbrarte a hacer frente a las cosas con imparcialidad.

domingo, 24 de agosto de 2014

MARTE EN EL SIGNO DE ESCORPIO.




Cuando Marte esta en el signo de Escorpio manifiesta su energía en un vehemente deseo de buscar un significado más profundo, transformando y regenerando las emociones.
Tu energía se nutre de una necesidad apasionada de comprender los misterios de la vida y la muerte: todo lo examinas a fondo.

Tus características positivas incluyen el magnetismo, la fuerza, la inventiva, la tenacidad y una gran curiosidad. Eres devotamente leal, decidido, idealista e imaginativo, puedes ser un líder enérgico y convincente. Tu iniciativa proviene de tu necesidad de comprender todos los niveles de transformación espiritual y emocional.

Posibles conflictos de vidas pasadas-Arquetipos.

Pudiste ser un hombre vehemente e inquietante, con una pasión, un extremismo y unos celos que lo condujeron a ofender a la persona con la cual mantenía una relación.

También, podrías haber sido un mago que practicaba la magia negra.

Una mujer sombría y vengativa cuya ira inquebrantable daba lugar a reacciones emocionales volátiles entre ella y los demás.

Un comisario cuyo trabajo se centraba en su carácter suspicaz y paranoico.

El jefe de una empresa cuya personalidad controladora, manipuladora e inflexible ahogaba la creatividad y la autonomía de sus empleados.

Reacciones o fobias que pueden haber aflorado a la superficie.

Miedo a la intensidad y la pasión.-Represión de la ira por temor a que se convierta en algo demasiado difícil de manejar.-Aversión a cualquier clase de comportamiento controlador o manipulador.-Pasividad y estoicismo, en lugar de arriesgarse a expresar los sentimientos.

Residuos de ira kármica en el comportamiento actual.

La ira kármica puede manifestarse como una rabia profunda que te corroe por dentro. Crees que debes controlar tu ira por miedo al daño que puedes causar, tanto a ti como a los demás. Cuando te enfadas, tiendes a recluirte en recovecos personales muy oscuros, los cuales se traducen en un comportamiento frio, distante y duro. Tu ira puede volverse vengativa; no olvidas fácilmente.
Eres una persona sumamente sexual y apasionada, consideras que el sexo es una experiencia mística, mágica y transformadora, uno de los grandes misterios de la vida.
Tus características negativas son que eres demasiado reservado, celoso, posesivo amedrantador,  rencoroso, desconfiado y despiadado. Tienes tendencia a controlar  y manipular cuando te sientes amenazado.

Como manejar la ira en la actualidad.

No temas hacer todo lo necesario a fin de transformar tu modo de ver los conflictos. Transmuta la ira en fuerza creativa. Has de saber que puedes transformarla en pasión y control interno.

Tu autoafirmación transformada.

El coraje, la pasión y la voluntad de comprender la muerte y la transformación crean el liderazgo espiritual.