Mostrando entradas con la etiqueta Numerología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Numerología. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de agosto de 2026

SINCRONICIDADES



SINCRONICIDADES

Cuando la vida parece hablarnos

Hay momentos en los que una coincidencia parece tener demasiado sentido para ser simplemente casual.

Pensamos intensamente en alguien y esa persona aparece. Abrimos un libro al azar y encontramos una frase que responde exactamente a una pregunta que llevábamos días haciéndonos. Escuchamos una conversación, vemos un símbolo o llegamos a un lugar aparentemente por accidente, y sentimos que algo dentro de nosotros reconoce ese instante.

A este tipo de experiencias, Carl Gustav Jung las llamó sincronicidades: acontecimientos que no necesariamente están unidos por una causa directa, pero que adquieren un significado especial para quien los vive.

Jung no las entendía simplemente como supersticiones. Le interesaba especialmente la relación entre el mundo exterior y el mundo interior, y la posibilidad de que ciertos acontecimientos coincidieran con momentos psicológicos importantes.

Quizá por eso las sincronicidades suelen llamar nuestra atención cuando estamos atravesando cambios, dudas o procesos de transformación.

Pero hay algo todavía más interesante.

No siempre aquello que la vida parece mostrarnos es agradable.

A veces la coincidencia aparece a través de una persona que nos irrita profundamente, de una situación que se repite una y otra vez o de un conflicto que parece perseguirnos.

Y ahí podemos encontrarnos con otro de los grandes conceptos de Jung: la Sombra.

La Sombra representa aquellas partes de nosotros mismos que no queremos reconocer. Emociones, deseos, miedos, fragilidades o aspectos de nuestra personalidad que hemos aprendido a esconder porque no encajan con la imagen que queremos tener de nosotros mismos.

Sin embargo, aquello que ocultamos no desaparece.

Muchas veces vuelve a nosotros a través de nuestras relaciones.

Por eso determinadas personas pueden producirnos reacciones especialmente intensas. No necesariamente porque sean iguales a nosotros, sino porque pueden activar algo que todavía no hemos comprendido o integrado.

Desde esta perspectiva, algunas coincidencias significativas podrían actuar como una especie de espejo.

Quizá la vida no nos esté diciendo exactamente qué debemos hacer. Tal vez simplemente esté señalando dónde debemos mirar. Una relación que se repite puede estar mostrando un patrón. Una persona que despierta una emoción desproporcionada puede estar tocando una parte de nuestra Sombra.

Desde una mirada espiritual, las sincronicidades suelen interpretarse como señales de conexión: pequeños encuentros entre nuestro camino interior y una realidad más amplia.

No podemos demostrar que el universo esté enviándonos mensajes personales. Pero tampoco necesitamos convertir cada coincidencia en una señal sobrenatural para reconocer su valor. Lo verdaderamente importante puede ser la pregunta que despierta en nosotros.

¿Por qué esto me ha impresionado tanto?

¿Qué parte de mí se ha sentido reconocida?

¿Qué estoy evitando mirar?

Quizá las sincronicidades no vengan a decirnos cuál es nuestro destino. Quizá vengan a interrumpir, durante unos segundos, la rutina con la que creemos comprender nuestra vida.

Y en esa pequeña grieta puede aparecer algo nuevo.

Una intuición.

Una pregunta.

Un recuerdo.

O incluso una parte de nosotros mismos que llevaba demasiado tiempo esperando ser escuchada.

Tal vez la verdadera señal no esté fuera.

Tal vez lo que ocurre fuera simplemente consiga, por un instante, hacer visible aquello que ya estaba intentando despertar dentro de nosotros.

 

domingo, 23 de agosto de 2026

PROBA-3. ECLIPSES CREADOS



PROBA-3: CUANDO EL SER HUMANO APRENDE A CREAR ECLIPSES EN EL ESPACIO

Durante miles de años, los eclipses solares fueron acontecimientos extraordinarios que despertaban asombro, temor y fascinación. La humanidad solo podía esperar a que la Luna se situara exactamente entre la Tierra y el Sol para contemplar durante unos minutos aquello que la intensa luz solar suele ocultarnos: la misteriosa corona que envuelve nuestra estrella.

Hoy algo ha cambiado.

Por primera vez, el ser humano ha conseguido crear eclipses solares artificiales en el espacio.

La misión responsable de este avance se llama Proba-3, pertenece a la Agencia Espacial Europea (ESA) y representa uno de los experimentos tecnológicos más interesantes realizados hasta ahora en navegación espacial de precisión.

Dos satélites que actúan como una sola nave

Proba-3 está formada por dos satélites independientes.

El primero, denominado Occulter, transporta un disco de aproximadamente 1,4 metros de diámetro cuya función es ocultar el Sol.

El segundo, llamado Coronagraph, lleva el telescopio científico ASPIICS, diseñado para observar la corona solar.

Cuando comienza una sesión de observación, ambos satélites se separan alrededor de 150 metros y se alinean con el Sol con una precisión extraordinaria.

El disco del primer satélite proyecta entonces una pequeña sombra exactamente sobre el telescopio del segundo. Durante ese momento, el brillante disco solar queda oculto.

Aparece así un eclipse artificial.

La dificultad tecnológica resulta enorme. No basta con que las dos naves estén aproximadamente alineadas. Deben mantener su posición relativa con una precisión cercana al milímetro mientras recorren el espacio a enormes velocidades.

En otras palabras, dos objetos separados por 150 metros deben comportarse como si fueran las partes de un único instrumento científico.

Ahí reside una de las grandes innovaciones de Proba-3.

Un eclipse que puede durar horas

Los eclipses solares naturales poseen una limitación evidente.

La fase de totalidad dura solamente unos minutos y, además, únicamente puede observarse desde una estrecha región del planeta.

Proba-3 cambia completamente esta situación.

Gracias a su órbita y a su sistema de navegación, puede mantener el eclipse artificial durante varias horas, llegando potencialmente a unas seis horas de observación durante determinadas fases de cada órbita.

Esto proporciona a los científicos algo que hasta ahora era extremadamente difícil conseguir: observar durante largos periodos las regiones de la corona situadas muy cerca del borde visible del Sol.

Durante 2025 comenzaron las primeras observaciones coronográficas mediante eclipses artificiales y, desde entonces, Proba-3 ha realizado decenas de ellos.

Lo que durante siglos dependió exclusivamente de una extraordinaria alineación entre el Sol, la Luna y la Tierra puede ahora reproducirse de forma controlada mediante ingeniería espacial.

El misterio de la corona solar

La finalidad científica del proyecto es mucho más profunda que obtener imágenes espectaculares.

La corona solar sigue siendo una de las regiones más misteriosas de nuestra estrella.

La superficie visible del Sol posee una temperatura aproximada de 5.500 grados centígrados. Sin embargo, en determinadas zonas de la corona las temperaturas pueden superar ampliamente el millón de grados.

¿Cómo puede la atmósfera exterior del Sol estar muchísimo más caliente que su superficie?

Todavía no existe una respuesta completa.

También en la corona se originan o evolucionan algunos de los fenómenos más importantes de la actividad solar.

Entre ellos se encuentran las eyecciones de masa coronal, enormes expulsiones de plasma y campos magnéticos que pueden desplazarse por el sistema solar y alcanzar nuestro planeta.

Cuando estas partículas interactúan con el campo magnético terrestre pueden producir las espectaculares auroras polares, pero también pueden afectar a satélites, comunicaciones, sistemas de navegación e incluso redes eléctricas.

Comprender mejor la corona significa, por tanto, comprender mejor el denominado clima espacial.

Y cuanto mayor sea nuestro conocimiento del comportamiento del Sol, mayor será nuestra capacidad para anticiparnos a determinados fenómenos que pueden afectar a una civilización cada vez más dependiente de la tecnología.

Una misión científica que es también un laboratorio tecnológico

Pero quizá la aportación más revolucionaria de Proba-3 no se encuentre únicamente en el estudio del Sol.

La misión está probando una nueva manera de construir instrumentos espaciales.

Hasta ahora, cuando los científicos necesitaban un telescopio mayor, normalmente intentaban construir una nave capaz de transportar una estructura cada vez más grande y compleja.

Proba-3 demuestra otra posibilidad:

Separar las diferentes partes de un instrumento entre varias naves y hacer que vuelen juntas con enorme precisión.

Este concepto recibe el nombre de vuelo en formación. En el futuro podrían existir telescopios formados por varios satélites separados por decenas, cientos o incluso miles de metros.

Cada nave transportaría una parte del instrumento, mientras sofisticados sistemas de navegación mantendrían todas las piezas perfectamente coordinadas.

El tamaño de un telescopio dejaría entonces de estar limitado por las dimensiones de una única nave espacial.

Telescopios gigantes sin una estructura gigante

Esta idea abre posibilidades extraordinarias. Una de ellas sería la construcción de grandes interferómetros espaciales.

La interferometría permite combinar la luz recibida por diferentes telescopios para conseguir una resolución equivalente a la de un instrumento muchísimo mayor.

Si varios satélites pudieran mantener posiciones extremadamente precisas entre sí, podrían funcionar como un gigantesco ojo distribuido por el espacio. Esto permitiría observar el universo con una resolución actualmente difícil de imaginar.

Podría ayudar a estudiar con mayor detalle regiones donde nacen estrellas, agujeros negros, galaxias lejanas o incluso sistemas planetarios situados alrededor de otras estrellas.

Uno de los grandes sueños de la astronomía futura consiste precisamente en obtener imágenes cada vez más detalladas de exoplanetas, mundos que orbitan otras estrellas.

Una nueva generación de navegación espacial autónoma

Existe además otro aspecto fundamental. Las dos naves de Proba-3 no pueden depender continuamente de instrucciones enviadas desde la Tierra.

La distancia y la precisión requerida hacen necesario que puedan calcular constantemente su posición relativa y realizar correcciones de manera autónoma.

Para ello utilizan diversos sistemas de sensores, navegación óptica, comunicaciones entre satélites y pequeños propulsores capaces de efectuar ajustes extremadamente delicados.

El desarrollo de estas tecnologías puede resultar fundamental para futuras misiones espaciales.

Podrían utilizarse en operaciones de mantenimiento de satélites, ensamblaje de estructuras en órbita, observatorios espaciales distribuidos o misiones científicas donde varias naves necesiten trabajar coordinadamente.

El espacio del futuro probablemente estará ocupado no solamente por grandes vehículos individuales, sino por grupos de naves capaces de cooperar entre ellas.

De observar los eclipses a fabricarlos

Existe algo profundamente simbólico en esta misión.

Durante gran parte de nuestra historia mirábamos los eclipses como acontecimientos extraordinarios sobre los que no teníamos ningún control.

Esperábamos pacientemente a que el movimiento de los astros produjera aquella alineación perfecta.

Ahora seguimos admirando los eclipses naturales, pero hemos comprendido tan bien algunos de sus principios que somos capaces de reproducir una pequeña versión de ellos en el espacio.

No para sustituir a la naturaleza.

Sino para comprenderla mejor.

El ser humano ha pasado de contemplar el cielo a estudiarlo, después a viajar por él y ahora comienza a construir instrumentos que funcionan utilizando las mismas geometrías que observamos en el universo.

Quizá ese sea uno de los aspectos más fascinantes de Proba-3.

El verdadero logro no consiste únicamente en ocultar el Sol con un disco colocado a 150 metros de un telescopio.

Consiste en demostrar que varias máquinas separadas pueden coordinarse en el espacio con una precisión extraordinaria y convertirse juntas en un único instrumento.

Y esa tecnología podría ser mucho más importante que el propio eclipse artificial.

Porque puede convertirse en la base de algunos de los grandes observatorios espaciales de las próximas décadas.

Proba-3 nació para estudiar la corona solar.

Pero quizás su legado termine llegando mucho más lejos.

Tal vez algún día los descendientes tecnológicos de estos dos pequeños satélites nos permitan observar directamente mundos alrededor de otras estrellas, estudiar fenómenos que hoy apenas podemos distinguir o construir gigantescos telescopios imposibles de lanzar en una sola nave.

Entonces comprenderemos que aquellos primeros eclipses artificiales no fueron solamente una curiosidad científica.

Fueron el comienzo de una nueva manera de mirar el universo.


martes, 18 de agosto de 2026

SI TU SIGNO ES VIRGO




VIRGO: 23 DE AGOSTO AL 22 DE SEPTIEMBRE

ZONA DEL CUERPO: ABDOMEN

Procediendo de Leo con la percepción de la naturaleza luminosa y oscura, Virgo desea destilarla, eliminando todas las impurezas, domar a la bestia de Leo. La vida ya no va de ella sino de lo que es capaz de dar. Después de todo, es la estación de la cosecha. Los cultivos que han dado su fruto con Leo, ahora, al final del verano, están listos para la cosecha. Listos para que el grano se convierta en pan y la uva en vino. Pero antes Virgo debe separar el trigo de la paja, porque está aquí para servir a la fecundidad de la tierra en su forma más pura.

¿Has oído el dicho "Eres lo que comes"? Bueno, es cierto, porque los alimentos que comemos finalmente pasan a formar parte de nuestro cuerpo. Esto es la magia práctica que ocurre con la asimilación, función del intestino delgado, uno de los órganos de la zona abdominal relacionada con Virgo.

Una de las raíces latinas de abdomen es abdere, que significa "esconder", y en realidad hay mucho escondido dentro del abdomen. El abdomen es la zona del cuerpo que se extiende desde el diafragma a la pelvis. Está cubierto por el musculo recto abdominal, que es el más exterior y, por el transverso abdominal que es  el músculo interior, cuya finalidad o función es comprimir el contenido del abdomen. Este músculo realiza el increíble trabajo de estabilizar los órganos internos.

Desde el punto de vista astrológico, la zona central del cuerpo contiene la energía Virgo. Este término lo aplicamos a los músculos de la parte inferior de la espalda, del abdomen y de la pelvis, interconectados anatómica y funcionalmente. Estos músculos estabilizan sinérgicamente la columna; entre ellos están el diafragma, el diafragma pelviano, los músculos de las paredes abdominales y los profundos de la espalda. Juntos mantienen el tronco en postura protectora ante fuerzas desestabilizadoras, por ejemplo el movimiento de un tren en marcha, un marcaje en fútbol o los giros y movimientos de piernas y brazos en una clase de baile.

Estos músculos se distinguen de otros estabilizadores en que están situados rodeando, o circundando, el centro de masa (o centro de gravedad) como un corsé. El centro de masa es importante porque el resto del cuerpo se comporta como si toda su masa estuviera concentrada ahí. El centro de masa o de gravedad es, por lo tanto, el punto alrededor del cual se puede equilibrar todo el cuerpo.

Encontrar el centro no es tarea fácil en clase de yoga, y no digamos en el resto de la vida, en que abundan las fuerzas desestabilizadoras, Ya sea que estas fuerzas provengan del trabajo, de presión familiar o simplemente de pensar en lo que es necesario hacer, es fácil que nos sintamos como si hubiéramos perdido el centro y nos empujaran en muchos sentidos al mismo tiempo.

Lo bueno es que, en realidad, el centro no se pierde nunca: aunque creamos que no lo encontramos, siempre está ahí, porque es nuestro centro, nuestro núcleo, nuestra autoridad interior, nuestro instinto visceral, por así decirlo. Ese lugar que sabe exactamente quiénes somos y porque estamos aquí.

En el plano físico, cuando nuestros movimientos parten de este centro, los brazos y piernas funcionan de la mejor manera, es decir, para servir con más eficacia a nuestro propósito o finalidad. Y nuestra Virgo interior funciona muy, muy eficientemente. En sentido metafórico, cuando sintonizamos con nuestro centro conectamos con un combustible profundo que es como un fuego ardiendo en el vientre. Es una percepción profunda de nuestra identidad, valía y poder que supera la capacidad de la mente, un grado de análisis y exactitud respecto al yo que forma parte de este signo zodiacal. 

Servir es ayudar, asistir o atender, hacer un acto de ayuda. Y hay que decidir cómo, pues no hay especificaciones ni limitaciones en lo que constituye el servicio que damos. Mientras podamos concebir y dar un servicio, este existe, desde una sonrisa a un bocadillo, un sermón. Su magia está en el cómo, y esto es lo que diferencia un servicio de, digamos, una transacción. El cómo es la manera de sonreír y cómo se da el bocadillo, la intención, la integridad, la sinceridad y el corazón con que se hace. El servicio aparece muchas veces como tema en el ciclo del zodiaco, y en la fase de Virgo el servicio no es servicio sin estos componentes.

El arquetipo de la doncella virgen se ha anunciado a lo largo del tiempo y el espacio: Shala era su encarnación sumeria, Isis en el antiguo Egipto, Deméter en la antigua Gracia, las vírgenes vestales en Roma y la Virgen María en la Edad Media. Más recientemente, la madre Teresa de Calcuta, cuyo signo de nacimiento era Virgo, que al hacer  sus votos en la Congregación de Misioneras de la Caridad, se consagro a servir de todo corazón a los más pobres.

Según el filósofo griego Platón, el mundo está hecho de ideas o formas, o cualidades, que son puras y autónomas. La búsqueda de la pureza es un camino y una práctica, no un destino. Pero cuidado con la naturaleza Virgo cuando nos hace desear la pureza como un fin último. Si bien nuestra naturaleza Virgo es fuerte, usarla para definir perfectamente la perfección es una de sus peligros.

La pureza es un ideal al que aspiramos en la alimentación, el trabajo, el estado mental y todo lo que hacemos. Cuando se trabaja esto con la energía de Virgo correcta, aspirar puede ser un proceso de mejorar, perfeccionar y purificarse que nos acerca al auténtico yo, que es la fuente última de la sintonización exterior-interior, satisfacción y plenitud. Y si nuestra naturaleza Virgo puede dirigir ese grado de coherencia personal para ....bueno, no hay finalidad superior a ésa.

Virgo favorece enérgicamente el concepto de hacer a partir de ser, de forma que lo que somos inspire lo que hacemos. Por este motivo la doncella virgen de la constelación normalmente se representa llevando dos espigas de trigo. Estas espigas representan quién es (una diosa de la tierra) y lo que hace (servir a  la generosidad de la tierra). Con este símbolo la Virgen toma nuestra idea moderna de la división entre lo personal y lo profesional, disuelve la barrera invisible que los separa y los une.

Cuando ocurre esta unión, hemos encontrado nuestra finalidad. Esta finalidad es nuestra razón para existir, es el don único que hemos venido a servir. algunos la llaman vocación. Algunos la tienen de nacimiento, otros la desarrollan, y otros se pasan la vida buscándola, y algunos incluso creen que ni siquiera se pueden dar el lujo de buscarla. Pero Virgo está aquí para animarnos a servir a nuestra finalidad superior, sea la que sea.

Encontrar la propia finalidad, y no digamos vivirla, es un trabajo constante, un proceso; un camino en que las cosas que sirven hoy podrían no servir mañana. Cuando la finalidad de algo o de alguien ya no sirve a la tuya, es el momento de agradecer el servicio y pasar a otra cosa. De esta manera Virgo va eliminando siempre las impurezas de nuestra vida, interior y exterior de modo que nuestra visión pueda cobrar vida en su forma más pura. Siempre asimila un pensamiento o abandona un hábito, así como su vientre asimila lo que es necesario para el cuerpo y deja marchar lo que no lo es. Es una limpieza perpetua de las viejas formas que ya no bastan.

Si no hace caso de este instinto visceral, corre el riesgo de vivir una vida insatisfactoria; usa sus percepciones superficiales para enmarcar lo que es y lo que se le permite en la vida; y entonces nada va a ser completo o lo bastante bueno; nada va a satisfacer sus exigentes expectativas porque no logrará satisfacer las propias (las que proceden de de su centro).

Cuando ocurre esto, la crítica interior de Virgo la introduce en un verdadero torbellino de juicios acerca de sí misma y de los demás. Este torbellino podría entonces llevarla a intentos periódicos de aumentar el control, normalmente de hábitos de salud y rutinas diarias, en un esfuerzo constante de conseguir el resultado deseado. Pero si su finalidad está mal concebida desde el comienzo, también lo serán sus intentos. Entonces la dedicación se convierte en obsesión.

El abdomen es la zona relacionada con Virgo. Su contenido, las vísceras, nos hacen un servicio nutricional así como músculos que lo rodean nos hacen un servicio estabilizador. Virgo es el sexto signo del ciclo zodiacal. A su energía le incumbe servir a una finalidad, de forma que todos, personas, lugares y cosas, sirvan a la de ellos. Si tu naturaleza Virgo se vuelve muy compulsiva o, a la inversa, muy permisiva, podrías experimentar diferentes síntomas en el abdomen, por ejemplo, mala digestión o debilidad abdominal.

************


sábado, 8 de agosto de 2026

LILITH EN PISCIS




LILITH EN PISCIS.

Cuando Lilith está en Piscis, la persona no distingue entre sueño y realidad y cree en cosas de su propia invención, existentes sólo en sus fantasías. Obsesivamente se aferra a sus ideas y las impone a su entorno como grandes verdades. Tiene talento para la conspiración y es capaz de esconder sus verdaderas intenciones, crear ilusiones, engañar, encantar y alcanzar sus metas a través de subterfugios.

El nativo puede mostrar inconsistencia en sus acciones, una inclinación a la histeria, tendencia a complicar y confundir y un fuerte interés por el lado oscuro de la vida. A menudo actúa como un sabio o un profeta.

El nivel inferior.

En el nivel inferior la persona pierde completamente el control sobre sus acciones y tiene una inclinación por la mistificación y el absurdo. Tiene una rica imaginación sexual y trata de encontrar placer a toda costa. Este es el karma de un alcohólico, un adicto, un espía, un chantajista, un criminal secreto o un brujo oscuro.

En una vida anterior, la persona ha sido un ideólogo, un mago que manipulaba la psique de la gente, abusando del poder de la hipnosis, un mentiroso, tal vez incluso fue miembro de una organización secreta de lealtad satánica. En la encarnación actual, ella está sujeta a todo mal hábito, a la sugestión, a las ilusiones y puede llegar a sufrir de enfermedad mental. Se enfrenta constantemente a situaciones confusas y oscuras lo que le hace sufrir temores y psicosis infundados, pudiendo terminar aislada de otras personas, por ejemplo hospitalizada o encarcelada.

El nivel superior.

Con buenas influencias, este aspecto hace que la persona reconozca fácilmente a todos sus enemigos secretos, así como a personas vengativas y manipuladoras. En una vida anterior, conocía todos los matices del lado oscuro de la vida y se inició en el conocimiento secreto, pero no lo utilizo en detrimento de nadie.

La persona adquirió inmunidad contra la drogadicción, el alcoholismo y los vicios. Ahora es prudente con la hipnosis, se aleja de las artes ocultas y analiza sus propias ilusiones y miedos, al igual que las razones de sus acciones. La misión de esta persona es luchar contra pseudo-religiones, sectas y la negatividad en las artes.

En este nivel, la persona se convierte en un residente de ambos mundos-lo real y lo metafísico- y adquiere la capacidad de transformar lo que es cuento de hadas de una persona en un realidad para muchos.

El mandamiento principal: transformarse desde el interior y luchar contra sus miedos e ilusiones. 

++++++++

 

viernes, 17 de julio de 2026

CON TU LUNA EN EL SIGNO DE LEO



Luna en Leo.

En Leo el principio fijo se une con el elemento fuego. La Luna Leo indica que la persona es generosa y alegre, su vibración contagia a los otros, cuando ríe, todos ríen con ella, siendo difícil sustraerse a su influencia. La Luna Leo necesita respuesta del entorno, y lo estructura hasta que obtiene suficiente popularidad.

El símbolo de Leo es el rey sentado en su trono, se mide en cantidad, cuanto mayor es su pueblo mayor es su influencia. Cuantos más aplausos recibe más seguro y más potente se siente.

El Sol como regente del signo confiere energía de fuego a la Luna, dándole una hábil energía solar para conseguir sus deseos, mucha de esa energía la utiliza con su fuerza emocional para impresionar a los demás y ser amado y admirado. Por naturaleza la Luna Leo es orgullosa y prefiere dar órdenes que recibirlas, les resulta difícil aceptar ayuda y apoyo y, no quieren mostrar de ninguna forma que se encuentra en apuros, prefieren adoptar el papel de protector antes que el de tomador.

Otra característica importante de las Lunas Leo es la delimitación de su reino, en su área de competencia no se permite la entrada a nadie extraño. El establecimiento de límites de la cruz fija hace que desarrolle maniobras defensivas protegiendo su intimidad. Cuando el amor de una Luna Leo se enciende, se involucra con toda su persona, adquiriendo esa relación un enorme significado.

En el plano material rige el Sol, que también es el regente esotérico de este signo por lo que debe desarrollarse la sensibilidad del corazón en el plano de la conciencia. Las personas con la Luna en Leo quieren dominar el entorno, sus reivindicaciones ocupan el primer lugar y los demás deben atenerse a ellas. Suelen ser posesivas en el amor y, se sienten satisfechas cuando se les manifiesta una ilimitada admiración, aprecio y obediencia.

Una Luna Leo no deja que se acerquen a ella personas de rango inferior, para que su autoestima se mantenga garantizada. Desde su magnificencia no cede y se siente herida cuando alguien la crítica o se descubren defectos que con tanto cuidado había escondido. Le resulta muy difícil reconocer sus errores y salvaguarda su cara a cualquier precio. Para la Luna Leo, lo más maravilloso del mundo es enamorarse y unirse con una persona, pero la pareja debe sentir exactamente lo mismo, si no es así, se siente profundamente ofendida y herida su vanidad. Es celosa, está convencida de que nadie puede ser mejor que ella, su gran corazón generoso, su amor apasionado, su erotismo y su generosidad serán puestos a los pies de los que ame…….y eso debe ser apreciado.

Superación:

La transformación se produce con la perdida de amor, cuando personas amadas la dejan o la cuestionan. La crisis empieza cuando tiene que compartir, cuando le toca hacer el segundo papel. En la polaridad de Acuario experimenta que solo es una parte de la totalidad y que, cada parte de la totalidad tiene el mismo valor, que toda la humanidad es una unidad  y que no es el único en el universo.

Para una Luna Leo, tener que compartir es una dolorosa lección, y se aísla tratando de proteger su propio yo. El principio fijo construye muros y levanta acusaciones contra los que intentan invadirla, cuando las personas que la rodean no la consideran la mejor y la más estupenda, son castigadas con su desprecio.

En esta crisis, la Luna Leo se siente herida en su más profundo interior, y se aísla, separándose de todos los contactos, hasta que empiece la transformación de fuego y tome posesión de su núcleo.  La crisis se desarrolla de forma que el ego queda cauterizado por el fuego solar como  un diamante. Mediante el amor en su corazón debe sacar a la luz un núcleo interior de oro con el que pueda volver a asumir el riesgo del amor y pueda abrirse a los demás.

Simbólicamente, todas las personas con la Luna en Leo pueden desarrollar en su corazón de fuego una sensibilidad con la que pueden mirar el corazón de sus hermanos y ayudarlos. Se trata del principio solar que puede reanimar el optimismo, la voluntad de vivir, el erotismo etc. Eso es Leo, con sus verdaderos sentimientos y su cordialidad.

Hoy en día, en el plano físico, existe un exceso de fatiga en toda la humanidad, las personas Leo pueden desarrollar una tarea muy especial. Como la energía solar de Leo puede reponer a una Luna cansada y fatigada, deberían reunirse para cooperar con el estímulo apropiado. El cansancio general del plano emocional ocasiona mucho sufrimiento, depresión, aletargamiento, falta de interés etc.

Muchas personas agradecen el estímulo que recogen de las Lunas Leo, de esta manera ellas obtienen la admiración que resulta de la observación de cambio de su entorno y que no es manipulada.

Este es el efecto transformador que lleva del ego (el pequeño yo), hacia el grupo (el gran yo) y se expande a toda la humanidad.

El pensamiento semilla esotérica expresa la unidad de lo interior y lo exterior:

“Yo soy este, y este soy yo”

 


SI TU SIGNO ES LEO



LEO: 21 DE JULIO AL 22 DE AGOSTO

ZONA DEL CUERPO: CORAZÓN Y PARTE SUPERIOR DE LA ESPALDA

El signo anterior, Cáncer, nos lleva al tronco del cuerpo, viaje que Leo continua entrando en lo profundo del corazón, un corazón que representa el valor, la adhesión, la generosidad y, más aún, el cariño, el amor. Y es amor, principalmente en la forma de amor propio, lo que Leo viene a dar, recibir y hacer brillar. Su constelación posee una de las estrellas más brillantes del cielo nocturno., Regulus (también llamada Alfa Leonis, o simplemente Alfa Leo), estrella que refleja exactamente lo que ha venido a hacer Leo: hacer brillar la luz de su corazón sobre todo su entorno y todos los que le rodean.

El corazón y la parte superior de la espalda son las zonas corporales relacionadas con el León. En lo que a anatomía y fisiología se refiere, el corazón es un órgano esencial que bombea sangre por los vasos sanguíneos. Esta sangre lleva oxigeno y nutrientes a todas las células del cuerpo, al mismo tiempo que elimina los desechos (por ejemplo, el dióxido de carbono). Sin esta circulación el cerebro moriría en cuatro o seis minutos, los huesos, la piel y los tendones resistirían más tiempo, pero sólo hasta doce horas.

Tomado todo esto en cuenta, es un trabajo enorme para un músculo que sólo pesa unos trescientos gramos.

La parte superior de la espalda puede estar más curvada de lo debido a consecuencia de malas posturas, además de a una predisposición genética. La curvatura excesiva de la columna dorsal se llama cifosis y se manifiesta en hombros encorvados y esa parte de la espalda redondeada. En esta posición la espalda superior está desalineada y el centro cardíaco queda oculto. La cifosis aparta de su centro  al corazón y lo mueve hacia atrás, este apartamiento, o la excesiva curvatura de la columna dorsal, es una postura cuya causa es el miedo; es un mecanismo evolutivo destinado a proteger los órganos vitales ante una amenaza o peligro.

Para muchas personas esconder el corazón es una costumbre tan arraigada con el tiempo que asusta desprenderse  de ella, aun cuando al hacerlo sencillamente devuelva el tórax a su alineación y estabilidad naturales. Esta posición podría resultar más expansiva que aquella a la que estamos acostumbrados, nos deja más expuestos. Y esto significa que la persona podría sentirse vulnerable al llevar el corazón abierto, vulnerable a que los demás la juzguen.

Pero nadie tiene el poder de hacernos sentir de cierta manera a no ser que se lo permitamos. Así pues, si la persona se siente  herida, enfadada o simplemente acusada por los comentarios de otra, podría deberse a que el comentario le ha tocado una parte que no ha aceptado totalmente, la parte oscura de su interior, la que también juzga, aunque sin darse cuenta. Esta parte oscura podría ser el motivo de que nuestro Leo no desee mirar su interior. Podría considerar más fácil esconder su corazón o cubrirlo con una capa de falso orgullo y seguridad. Y así, paradójicamente, es posible que hinche el pecho para parecer más grande y compensar el sentimiento de ser pequeño.

La luminosidad del Sol regente de Leo hace que este brille. Por cierto, recordemos que la relación sol/león es antiquísima, como vemos en las tradiciones persa, semita y del antiguo Egipto. La energía de Leo representa el brillo que posee el sol, presente y resplandeciente en el interior de todos nosotros. Brillar significa emanar, emitir luz, Leo hace esto con su postura erguida, confiado en quién es y en su deseo de exhibir su gloria ante el mundo, sabe quien es y para qué es bueno, y se siente tan a gusto en su piel que desea lucirse ante quienes lo rodean.

Cuando Leo brilla no solo se ilumina él sino que también ilumina a los demás. Esta naturaleza radiante los halaga, los alienta y los ayuda a cultivar su brillo también, siempre que, como el sol en la antigüedad, nuestro Leo interior reciba reverencia a cambio.

Si nuestro sol interior no recibe lo que considera que se le debe, ¡ojo con las llamaradas solares! Así como de repente el Sol emite rayos de alta intensidad, así puede estallar el León si no obtiene lo que desea. No es que los desee, sino que se considera con derecho a recibir los elogios, los adornos y la adulación que van con el centro del escenario. Así puede ser el desmedido orgullo del Leo que está tan cegado por su luz que no ve su lado oscuro.

Nuestra luz interior sirve a la misma finalidad que el Sol, nos permite ver. Si, nuestra luz interior es maravillosa, pero también es la causa de nuestras sombras más oscuras y profundas. Sombra es el lugar donde no llega la luz debido a un obstáculo. Cuando vamos caminando por la calle por la tarde, el obstáculo somos nosotros mismos, impedimos que la luz del sol llegue al pavimento, y por eso proyectamos una sombra. En el interior, la sombra es esa parte que llamamos lado oscuro, la parte que es menos que pura luz, los baches personales en el camino que representan rasgos que no hemos aceptado, nos negamos a ver o no nos gustan, aun cuando no sepamos qué son ni cómo llegaron ahí.

Pero una de las tareas de Leo es usar su luz para reconocer su lado oscuro; de lo contrario, nuestra naturaleza Leo se puede descarrilar. Y es adecuado que fuera el psicoterapeuta Leo Carl Jung quien arrojara luz sobre este tema, con su teoría de la sombra. "La sombra--escribe--es esa personalidad escondida, reprimida, en su mayor parte inferior y cargada de culpa cuyas ramificaciones esenciales se remontan al reino de nuestros antepasados animales y por lo tanto comprenden todos los aspectos históricos del inconsciente". 

Forma parte de nuestro yo primordial, una oscuridad que está tan atrincherada en nosotros como la luz. Negar nuestro lado oscuro o en sombra es negar un aspecto de nosotros mismos. Lo creamos o no, esas partes que no nos gustan, que consideramos oscuras, han servido a su finalidad ayudándonos a llegar a donde estamos o a lo que somos hoy.

Resumiendo, podemos decir; que el corazón y la parte superior de la espalda son las zonas relacionadas con Leo, Representan el valor, el amor y la dedicación a lo que somos y tenemos.

Leo es el quinto signo del ciclo zodiacal. A su energía le atañe nuestra luz interior y la capacidad de hacerla brillar desde el corazón (a pesara de las sombras que produce).

Si nuestra naturaleza Leo se vuelve muy egocéntrica o se retira por temor a los focos, el corazón y la parte superior de la  espalda podrían experimentar diferentes síntomas (por ejemplo tensión, rigidez o debilidad muscular).

 

******************