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viernes, 22 de mayo de 2026

SI TU SIGNO ES GÉMINIS

 


GÉMINIS DEL 21 DE MAYO AL 20 DE JUNIO

ZONA DEL CUERPO: BRAZOS, ANTEBRAZOS Y MANOS

Aries y Tauro, los dos primeros signos del zodiaco, perfilan a la persona como individuo, como una gota de agua separada del resto del mar. Este cimiento personal es importante porque, llegado Géminis, el yo, que ya es sólido, comienza a reconocer que pertenece a un nosotros mayor.

Géminis es, por lo tanto, el primer signo del zodiaco que no actúa  como un yo en contra de otro sino que comienza a tender un puente entre los dos. Dotado de una mente brillante a la que acompaña la destreza, Géminis está aquí para comunicar sus ideas individuales al mundo más grande.

Géminis es el único signo del zodiaco que está relacionado con más de una zona corporal musculo-esquelética. Sin embargo, estas diferentes zonas funcionan juntas para realizar un objetivo único: permitir que las manos conecten con objetos en el espacio. Los brazos y antebrazos, si bien son útiles en sí mismos, existen para que uno pueda utilizar las manos, permitiendo al ser humano comunicarse con su entorno.

Hubo un tiempo, en que nuestros antepasados primates aprovechaban esta capacidad para conectar con inmensas regiones de su selva trasladándose colgados de rama en rama. Actualmente los brazos nos permiten  conectar de otra manera, coger verduras o frutas de un estante alto o coger flores. Su largo alcance viene de los hombros: dos articulaciones, formadas por cabeza y cavidad (cotilo), que son las más móviles del cuerpo; el húmero aporta la cabeza y la escápula aporta la cavidad.

No está de más repetir que las manos (como las estrellas de Géminis demuestran) ni funcionan solas. Funcionan en unión con los brazos y antebrazos para conectar las ideas internas con el mundo externo.

Géminis trae al zodiaco el concepto de servicio introduciendo "al otro"  o "a los demás". Los demás representan a todas las personas del mundo que son distintas de uno, que tienen sus propios pensamientos, sentimientos, esperanzas y sueños. En realidad Géminis está aquí para servir a los demás a través de la comunicación. La energía de Géminis está para crear y  conectar comunidades valiéndose de ideas. Está aquí simplemente para comunicar al mundo lo que pasa por su cabeza, aun cuando el motivo sea servirse a sí mismo.

Eso está bien. A todos se nos permite beneficiarse y no solo beneficiar a otros, y nuestro Géminis interior nos recuerda esta realidad dual.

En esta fase del juego ya no se trata de yo contra ellos sino de yo y ellos, emparejamiento que consiste en un par complementario. Así, mientras para algunas personas la visión del mundo es en blanco y negro, cielo o tierra, masculino o femenino, bueno o malo, alto o bajo, Géminis ve los dos lados de la ecuación. Esta dualidad es el fundamento de su naturaleza y, como parte del zodiaco, existe en tu naturaleza también.

Invocar a tu Géminis interior te servirá para vivir en un mundo que es al mismo tiempo bueno y malo, cielo y tierra. Lo hermoso de reconocer la dualidad es que no hay que elegir entre uno y los demás sino que puede abarcar ambas cosas. Puedes cultivar tus dones y disfrutarlos, y también comunicárselos a los demás de un modo que los beneficie.

El signo zodiacal Géminis está representado por gemelos que no son ángeles sino seres a la vez terrenales y divinos. Gracias a esta naturaleza dual pueden servir eficazmente de mensajeros entre los dos dominios. En realidad, están aquí para traer a la vida en la Tierra los más elevados ideales del cielo. Están para inspirar a la humanidad a ser mejor y hacerlo mejor con pensamientos y perspectivas nuevas.

El origen de su papel lo ilustra bien un mito griego, del que hay muchas versiones, al igual que la naturaleza versátil de Géminis. La versión más típica comienza con el nacimiento de los Gemelos, de una madre. Leda, y dos padres diferentes, Castor, el hijo gemelo de un rey espartano, era mortal; Pólux hijo del dios griego Zeus, era inmortal.

Los gemelos se querían y disfrutaban de muchas aventuras juntos, entre otras la búsqueda del vellocino de oro. Pero en una de sus aventuras en tierra extranjera. Cástor resulta muerto. Según algunos mitos, su muerte se debió a una pelea por un castillo; según otros, fue por causa de mujeres. Sea como sea, Pólux queda inconsolable, desea morir y ruega que lo maten. Zeus accede a su deseo, pero con la condición de que viva la mitad de su tiempo bajo la tierra, en el inframundo (el Hades) y la otra mitad en el cielo.

Según una versión del mito, los gemelos están juntos siempre, ya sea en el cielo o en la tierra; según otra, no están nunca juntos, mientras uno está en el cielo el otro está en la tierra, y van cambiando de lugar. Se cuente como se cuente la historia, la historia, los gemelos Géminis se mueven entre el cielo y la tierra, entre lo mortal y lo divino. Cuando están en el cielo relatan historias de la tierra, y cuando están en la tierra trasmiten el espíritu del cielo. 

Y así resulta que Géminis está en todas partes al mismo tiempo.

En todos sus designios la energía Géminis cuenta con la ayuda de su planeta regente, Mercurio, que lleva el nombre del dios romano de la comunicación. Asistido por la perspicaz energía de este planeta, Géminis capta al instante las situaciones y las sintetiza. Necesitamos tanto la mente superior iluminada como la mente inferior normal, por que funcionan juntas. Idealmente, las conexiones de orden superior de la mente iluminada se filtran a la mente normal, de forma que lo que sabemos viene de la fuente más superior posible, y entonces podemos comunicar esa información de una manera que los demás la entiendan.

Así es como Géminis nos ayuda a servir a un bien mayor, conectándonos con esa parte superior y comunicándolo. Pero para hacer esto hemos de invocar a nuestro Géminis interior para reconocer nuestra naturaleza dual. Así como la energía Géminis es tranquila y nerviosa, fuerte y débil, diligente y perezosa, también es de mente  superior e inferior, y debemos elegir conscientemente cultivar la superior.

Equilibra a tu Géminis interior con preguntas, ejercicios y actividades que se centren en tus extremidades superiores. Hazlos para acceder a los dos lados de todo dualismo, ya sea yo/el otro o inferior/superior, y haz una alegre prestidigitación en un mundo de infinitas posibilidades.

 

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martes, 19 de mayo de 2026

EL CAMPO CUÁNTICO

 



El campo quántico conforma nuestro universo, y nosotros formamos parte de él. Somos creadores de nuestra realidad física la cual consideramos sólida y tenemos el convencimiento de que no podemos cambiar las situaciones por más que lo deseemos.

Nuestro universo está hecho de energía y electromagnetismo. Se ha descubierto que existen partículas más pequeñas que los átomos, estas partículas se denominan subatómicas y no están hechas de materia, son sólo energía, lo cual quiere decir que no existen en el mundo físico.

Según los científicos son tan diminutas que solo saben de su existencia por el rastro que dejan en los aceleradores de partículas. Parecen existir solo cuando son observadas, y solamente cuando se toma la decisión de ver una partícula la onda de energía invisible se convierte en una entidad concreta (sólida).

La atención dirigida hacia esa energía reconocible como una onda, es lo que crea la realidad que llamamos mundo físico, dicen los científicos que el observador es el creador de la partícula o masa física del universo.
El resultado de esto es que nosotros, somos quienes creamos a partir de lo invisible (partícula subatómica), con el simple hecho de observarlo. Nosotros también somos un conjunto de átomos moléculas y partículas, tanto atómicas como subatómicas, por lo tanto no somos sólidos como solemos pensar, nuestro cuerpo se regenera en su totalidad en un lapso de 7 años.


Al ser parte de este campo quántico que funciona a base de energía y electromagnetismo, somos una masa de energía, funcionamos gracias a ella y somos como un magneto ambulante.
La física quántica es una de las más modernas ramas de la investigación científica que se desarrolló con el afán de entender la naturaleza de la realidad física, ella confirma y respalda la teoría de que “nuestros pensamientos crean nuestro mundo”, ya que describe con precisión matemática cómo se comportan las partículas que conforman nuestra realidad física.


Esta ciencia nos dice que los electrones se pueden comportar de ambas formas, tanto como partículas, como en forma de ondas de energía invisibles.
Cuando se convierten en ondas, estos “electrones” no se pueden localizar; es como si no existieran, pero existen como campos de probabilidades. Cuando se encuentran en el estado de partícula, el campo de probabilidades se colapsa y se convierte en un objeto sólido.


Los electrones se convierten en materia sólida (o partículas) cuando están siendo observados, y cuando se les deja de observas se convierten nuevamente en ondas de energía invisibles.
En esencia el mundo está construido por partículas y el observador, que tiene el poder de convertir un electrón en partícula sólida o hacerla desaparecer somos nosotros.
Todavía podemos ir más allá diciendo que es posible crear nuestro día intencionadamente, como nosotros queremos que sea.


Pensemos en las cuestiones siguientes:

¿Qué pasaría si los pensamientos que tenemos al despertar tienen el poder de afectar todo lo que suceda durante el día?

¿Y si todos nuestros pensamientos influenciaran nuestro mundo en su totalidad?

Si aprendiéramos a dirigir nuestra intención hacía las partes de nuestra vida que aun no son visibles y les diéramos vida, tomaríamos nosotros el timón de nuestra vida,  creando las cosas de manera intencional.

Desde un punto de vista espiritual pensemos que nuestros pensamientos afectan a la realidad y por lo tanto nuestra vida entera. Desde ese convencimiento haremos un pequeño pacto y diremos:

Estoy tomándome un tiempo para crear mi día, sembrando en el campo quántico. Ahora es un hecho que nuestro ser interior (el observador) está observándome, y es él quien dirige la energía creadora.

Y sintiendo esta unión digo:

“Envíame una señal hoy de que prestaste atención a las cosas que creé,
Envíame  cosas de una manera en que yo no las espere, para que me sorprenda de mi habilidad de experimentar esas cosas y muéstramelas de cierta forma que no tenga duda que provinieron de ti.”


 


lunes, 18 de mayo de 2026

CONEXIÓN EQUILIBRADA

 


CONEXIÓN EQUILIBRADA

Un nuevo paradigma del ser se está abriendo. Está aquí a nuestro alrededor. Pero a veces es muy difícil equilibrar la conexión a este "nuevo mundo" con el día a día en la sociedad que vivimos.

Vivimos en un mundo que está fuera de equilibrio con la naturaleza, y por lo tanto fuera de la alineación con la armonía natural del universo.

Como conciencia separada y luego condensada en la forma, la Conciencia de Unidad sigue desestabilizando las energías de baja vibración, mientras realiza el viaje de regreso a la fuente.

Son muchos los que han despertado y más que nunca, se está sintiendo la combustión interna del cambio. Esto hace que se honre y exprese la verdad de cada uno, en cada momento, no sólo con palabras, sino en toda acción física, emocional y metal que tomemos. Con nuestra actitud conseguiremos una limpieza interna de la energía y de los patrones de comportamiento bloqueados y obsoletos.

Así que después de despertar, el primer reajuste es conectarse hasta este flujo interminable de la verdad y el amor, dándonos cuenta de que todo lo que sucede sirve para expresar nuestra verdad como acción correcta. Esto no significa enjuiciar las cosas como “bueno” y “malo” o “correcto” y “equivocado”. Significa que cada acción debe estar alineada con el flujo universal.

No siempre es fácil expresar el alma. Podemos sentir en nuestro interior una confrontación, a veces un conflicto, a medida que desafiamos las formas de antaño. Sobre todo, no es fácil debido a la Matrix en la que vivimos. 

La Matrix se ha convertido en un gran desafío para todos aquellos que quieren expresar y vivir la verdad más elevada. No solo eso, sino que la Matrix actualmente posee todos los recursos, si queremos sobrevivir, tendremos que interactuar con ella de alguna manera. A pesar de que la mayoría de gente que nos rodea, no siente la conexión universal que fluye como nosotros la sentimos. 

Aquí es donde tenemos que invocar la fuerza y el equilibrio del Rayo 4(Rayo de la Armonía a través del conflicto) que es el que nos ayuda a mezclarnos con múltiples realidades, nos ayuda a empatizar y también nos influencia para aceptar incondicionalmente. Este Rayo 4 es el “puente entre los mundos”.

¿Cómo llevamos esto a la vida diaria?

Primero tendremos que reconocer que estamos aquí para influir y cambiar las energías de la realidad. No se supone que debemos estar aislados, por el contrario tendremos que relacionarnos con los demás, incluso si la gente reacciona con ira o con miedo. Si nos damos cuenta de esto, volvamos nuestra mente hacia el interior y sentiremos una cascada de calma fluir alrededor nuestro, como expresión de nuestro equilibrio.

En segundo lugar, mientras permanecemos con los pies en la Tierra, debemos de reconocer y honrar la verdad del otro. Aunque notemos que esa es de baja vibración, todavía es su verdad y es real para él. No debemos esforzarnos en influenciar, no llegaríamos a ninguna parte y crearíamos una situación violenta.

Lo creamos o no, estamos viviendo en dos mundos en este momento. El paradigma más alto está infundiendo a este mundo inferior, trabajando para transformarlo. Hay una fuerte dependencia de la muleta de los viejos comportamientos. Los valores del viejo mundo están acostumbrados a estar en la sombra, y les asusta la luz.

A pesar de todo, nos damos cuenta de que estamos en un mundo creado por la ilusión en el que nuestro propósito debe de ser la expresión de nosotros mismos, y así, permanecer en la verdad. Al hacerlo, no solo nuestra vida será más fácil, nosotros nos convertimos en un poderoso facilitador.

Nos convertimos en un puente entre los mundos.

 


domingo, 1 de marzo de 2026

REFLEXIONES= 2025/2026




2025–2026: El Umbral de una Transformación Profunda

No todos los años marcan un antes y un después. Algunos transcurren como capítulos necesarios; otros, en cambio, abren portales. El tránsito entre 2025 y 2026 pertenece a esta segunda categoría. No se trata únicamente de cambios sociales o tecnológicos: hablamos de una reconfiguración profunda de la conciencia colectiva, impulsada por los llamados planetas transpersonales, aquellos cuyo movimiento lento marca ciclos generacionales y procesos evolutivos de largo alcance.

Nos encontramos ante un umbral.

2025: El cierre vibracional del nueve

El año 2025, al reducirse numerológicamente (2+0+2+5=9), vibró bajo la frecuencia del nueve. El nueve simboliza lo universal, la culminación de un ciclo, la expansión de la conciencia hacia ideales más elevados. Representa la luz interior, la intuición, los sueños y la necesidad de dar sentido trascendente a nuestras experiencias.

En astrología, esta vibración conecta simbólicamente con la energía de Sagitario —búsqueda de verdad y expansión— y en la Cábala se relaciona con la esfera lunar, donde las emociones y la memoria colectiva juegan un papel fundamental.

Durante este año, cada persona —según su nivel de desarrollo interno— ha sentido una inquietud: ordenar su vida, redefinir prioridades, consolidar ideales, preguntarse qué debe conservar y qué debe soltar. Ha sido un año de cierre y preparación.

Pero el cierre no es el final. Es la antesala del nacimiento.

2026: El gran evento cósmico

El 2026 reduce numerológicamente a uno (2+0+2+6=10 → 1). El uno es inicio, impulso creador, semilla. Si el nueve culmina, el uno inaugura.

Este nuevo ciclo estará marcado por un acontecimiento astrológico de gran relevancia: la configuración simultánea de varios planetas transpersonales —Saturno, Neptuno, Urano y Plutón— interactuando en signos de fuerte impulso evolutivo.

Estos planetas no operan únicamente a nivel individual; afectan a generaciones enteras. Sin embargo, cada uno de nosotros experimentará su influencia en el área de la carta natal donde se produzcan los tránsitos.

Saturno y Neptuno en Aries: estructura y espíritu

La conjunción de Saturno y Neptuno a 0° de Aries inaugura un ciclo excepcional. Saturno permanecerá en Aries aproximadamente dos años y medio, mientras que Neptuno lo hará durante unos trece años.

Aries representa el inicio, el fuego primordial, la chispa creadora. Cuando el principio estructurador de Saturno se une al principio espiritual y sutil de Neptuno, se produce una tensión fértil: dar forma a lo intangible.

En términos simbólicos, esta conjunción puede manifestarse como:

  • Necesidad de concretar ideales espirituales.
  • Materialización de intuiciones profundas.
  • Integración entre disciplina y sensibilidad.
  • Transformación de la identidad desde un plano más consciente.

No todos lo vivirán de la misma manera. La experiencia dependerá del área de la carta natal activada. Por ejemplo, si este tránsito afecta a la Casa IV, el trabajo se centrará en la familia, el linaje, la memoria ancestral y la integración de patrones heredados.

La energía disponible es elevada, pero requiere conciencia para canalizarla.

Plutón en Acuario: transformación colectiva

Mientras tanto, Plutón transita por Acuario, donde permanecerá cerca de veinte años. Este tránsito marca una profunda transformación en la mentalidad social.

Acuario simboliza lo grupal, lo innovador, lo tecnológico, pero también la conciencia colectiva. Plutón, como arquetipo de muerte y regeneración, no destruye por capricho: transforma lo obsoleto.

Durante este ciclo veremos:

  • Reformulación de estructuras sociales.
  • Avances tecnológicos con impacto estructural.
  • Cambio en los modelos de convivencia.
  • Cuestionamiento de creencias arraigadas.

Pero la transformación no será únicamente externa. Plutón nos obliga a descender a la profundidad de nuestra psique, a reconocer que la realidad visible es apenas una capa superficial. Nos invita a unir pensamiento y emoción para atravesar el velo de lo material y percibir dimensiones más sutiles de la existencia.

Urano en Géminis: revolución del pensamiento

En abril, Urano entrará en Géminis, donde permanecerá aproximadamente siete años.

Urano acelera, despierta, sacude. Géminis rige el pensamiento, la comunicación y el intercambio de información. Esta combinación sugiere una revolución mental:

  • Nuevas formas de comunicar.
  • Cambios radicales en los sistemas educativos.
  • Innovaciones en redes, transporte y conexión humana.
  • Necesidad de flexibilizar nuestras ideas.

Si Plutón transforma las estructuras profundas y Saturno–Neptuno redefinen nuestra identidad espiritual, Urano dinamiza la mente para adaptarse a lo nuevo.

El puente del Uno: de la Tierra a la Fuente

El paso del nueve al uno simboliza un puente. En la tradición cabalística, el diez representa la manifestación en la Tierra; el uno, la energía primordial, la Fuente.

Este puente no aparece de forma súbita. Se construye gradualmente a través de los procesos que vivimos. El impulso comenzará a sentirse con mayor intensidad a partir de febrero de 2026, y la sensación de avance será progresiva.

Sin embargo, vivimos en un universo dual. Toda expansión genera tensión. Toda luz proyecta sombra.

El eclipse del 12 de agosto: punto de inflexión

El eclipse del 12 de agosto marcará un momento clave dentro del ciclo de eclipses 2026–2027. Será un punto álgido donde las tensiones acumuladas buscarán resolución.

Los eclipses actúan como catalizadores: revelan, aceleran, precipitan decisiones. Aquello que no esté alineado con el nuevo ciclo tenderá a mostrar fisuras.

No se trata de temer, sino de comprender que los procesos de ajuste son parte de toda evolución.

Conclusión: No es un reseteo, es una iniciación

Se habla mucho de “reseteo”. Pero quizá no estemos ante un simple reinicio, sino ante una iniciación colectiva.

El tránsito simultáneo de estos planetas no pretende destruir nuestra realidad, sino elevarla. Nos encontramos en una etapa donde lo material y lo sutil deben integrarse, donde la tecnología y la conciencia deben dialogar, donde la mente y el corazón necesitan reconciliarse.

2025 cerró un ciclo de conciencia.
2026 abre una puerta.

La pregunta no es qué va a ocurrir en el mundo.
La pregunta es: ¿desde qué nivel de conciencia vamos a participar en lo que está ocurriendo?

Porque los astros marcan tendencias, pero la verdadera transformación ocurre en el interior de cada ser humano.

Y ese viaje acaba de comenzar.

Carmen Vargas

 

viernes, 27 de febrero de 2026

LAS PLEYADES



LAS PLEYADES

Las Pléyades, también conocidas como las Siete Hermanas, forman un cúmulo abierto: una familia de estrellas nacidas de una misma nube colosal de gas y polvo.

¿Cómo nacieron las Pléyades?

Su historia comenzó cuando una vasta nube de gas y polvo colapsó bajo su propia gravedad, calentándose hasta que se encendió la fusión nuclear, dando origen a cientos de estrellas jóvenes y brillantes, en su mayoría de tipo B. Estas estrellas iluminan las cercanas nebulosas de reflexión —nubes de polvo que dispersan su luz y crean el característico resplandor azul del cúmulo—.

Durante mucho tiempo, los astrónomos pensaron que este polvo era el remanente de la formación del cúmulo. Hoy se cree que las Pléyades simplemente están atravesando una nube de polvo interestelar no relacionada. Esta nube es una nebulosa de reflexión: el polvo dispersa la luz azul de las estrellas calientes del cúmulo, en lugar de emitir su propia luz.

¿Qué edad tienen las Pléyades?

En la escala cósmica, las Pléyades son relativamente jóvenes: se estima que tienen entre 100 y 125 millones de años. Para ponerlo en perspectiva, los dinosaurios ya caminaban sobre la Tierra mucho antes de que las Pléyades brillaran en nuestro cielo.

¿Cuánto durarán las Pléyades?

Los astrónomos calculan que el cúmulo sobrevivirá unos 200 a 400 millones de años, después de lo cual se dispersará por las interacciones gravitacionales con el vecindario galáctico.

Las Pléyades están en una etapa temprana del ciclo de vida estelar. Sus estrellas aún se encuentran en la secuencia principal, fusionando hidrógeno en helio y brillando con intensa luz azul. Dentro de cientos de millones de años, evolucionarán hacia gigantes rojas y luego se desvanecerán como enanas blancas, dejando solo el recuerdo de su antiguo esplendor.

¿Dónde se encuentra el cúmulo estelar de las Pléyades?

Las Pléyades se encuentran en la constelación de Tauro. En el hemisferio norte, se observan mejor desde finales del otoño hasta el invierno (aproximadamente de octubre a febrero). En el hemisferio sur, el cúmulo es visible desde noviembre hasta marzo.

¿Cómo encontrar las Pléyades en el cielo nocturno?

Busca el Cinturón de Orión: las tres estrellas brillantes alineadas en línea recta.

Traza una línea imaginaria a través de ellas hacia el arco de Orión.

Primero encontrarás a Aldebarán, en Tauro, y luego un pequeño cúmulo azul blanquecino: son las Pléyades. Ocupan un área del cielo de unas cuatro veces el diámetro de la Luna llena y se asemejan a una versión en miniatura del Cazo de la Osa Mayor.

¿Cuántas estrellas hay en el cúmulo de las Pléyades?

En total, se pensaba que el cúmulo de las Pléyades contenía unas 1.000 estrellas. Sin embargo, un de la NASA ha revelado que las Pléyades son solo el núcleo de una familia estelar mucho más amplia — el Gran Complejo de las Pléyades — que en realidad incluye más de 3.000 estrellas y se extiende a lo largo de casi 1.900 años luz.

Las estrellas más brillantes del cúmulo llevan los nombres de los personajes del mito griego: las propias Pléyades – Alcíone, Electra, Maya, Mérope, Taigete, Celáeno y Astérope (Estérope) – y sus padres, Atlas y Pleione. 

¿Qué estrella falta?

Si la mayoría de la gente ve el cúmulo como un patrón de seis estrellas, ¿por qué se le llama las Siete Hermanas? La razón es que su aspecto pudo haber sido ligeramente diferente en la antigüedad, cuando se originó el nombre. En aquel entonces, los observadores a simple vista quizá distinguían con más facilidad siete estrellas en el cúmulo. Con el tiempo, una de ellas pudo volverse más difícil de ver individualmente. Nuestros antepasados lo notaron y lo reflejaron en sus mitos, que comentaremos más adelante.

El cúmulo estelar de las Pléyades en mitos y leyendas

Muchas culturas tienen historias similares sobre el origen del cúmulo estelar de las Pléyades, probablemente inspiradas en la desaparición de la estrella. Cuando la séptima estrella desapareció, los pueblos antiguos trataron de explicarlo mediante mitos.

El cúmulo de las Siete Hermanas podría ser los Siete Hermanos

Por ejemplo, la leyenda australiana relata que "las siete hermanas huyeron al cielo" escapando del anciano que las perseguía; una de las mujeres fue capturada y salvada tiempo después. Los nativos americanos tenían varios mitos sobre los siete hermanos que se elevaban al cielo mientras corrían o bailaban en círculo. Según la versión cheroqui, uno de los niños fue atrapado por su madre y no logró llegar al cielo.

Las Pléyades y Orión: el mito griego

El mito griego es la versión más popular de esta historia. Según este mito, Las Pléyades eran hijas del titán Atlas y de la ninfa Pleione. En un encuentro casual con las hermanas, el cazador Orión se enamoró y comenzó a perseguirlas. Para proteger a las niñas de la atención no deseada, Zeus convirtió a las hermanas en palomas, para que pudieran volar y convertirse en estrellas. Antes de ascender al cielo, una de las hermanas, Merope, se casó con un mortal, el rey Sísifo. Cuando los dioses lo condenaron a hacer rodar una roca para siempre, ella se avergonzó tanto de él que ocultó su rostro y desapareció del cielo nocturno.

Curiosamente, en el mito se dice que la estrella perdida es Merope. Sin embargo, los astrónomos modernos creen que la verdadera “estrella perdida” podría ser Pleione, cercana a Atlas y conocida por su brillo variable.

4 cosas que probablemente no sabes sobre Las Pléyades

Las Pléyades fueron mencionadas en la Biblia tres veces; las tres veces junto con la constelación de Orión.

En la antigüedad, muchas culturas utilizaban Las Pléyades como calendario. Por su aparición en el cielo, los agricultores sabían cuando había que cosechar o plantar los cultivos. A su vez, los marineros comprendían cuándo era el momento de iniciar la temporada de navegación (el nombre "Pléyades" podría derivar de la palabra griega que significa "navegar").

La nube de polvo interestelar que rodea a Las Pléyades no forma parte del cúmulo. Se creía que eran los restos del material a partir del cual nacieron las estrellas. Pero resulta que la nebulosa es independiente y simplemente está cerca de Las Pléyades.

Las Pléyades inspiraron el nombre y el logotipo de seis estrellas de la empresa japonesa fabricante de automóviles Subaru (el nombre japonés que recibe el cúmulo). Se podría pensar que los creadores querían ser astronómicamente exactos y lo hicieron parecido a Las Pléyades en el cielo nocturno real. Pero en realidad, el logo ilustra la historia de la compañía En japonés, "Subaru" también significa "unido". Las estrellas representan a cinco pequeñas empresas que se fusionaron en una sola grande: Fuji Heavy Industries, la empresa matriz de Subaru.


martes, 11 de noviembre de 2025

FRECUENCIA Y TRANSFORMACIÓN



Ser sabio consiste en poder ser felices en el mundo tal como es, sin pretender cambiarlo como nos gustaría que fuera. Cuando juzgamos como buena o mala una situación confundimos la realidad con nuestra interpretación de ella. Si enfocamos nuestra mente en los conflictos, por la Ley de correspondencia, conflictivas serán también las experiencias que el mundo exterior nos brinde.

Los estudios realizados por el doctor Hans Jenny, médico y científico suizo,  sobre las relaciones entre materia y energía, le llevaron a comprobar que la mayor o menor complejidad molecular y evolutiva de un ser depende de las frecuencias de energía que reciba su cuerpo.

Una dimensión es la amplitud determinada de frecuencias vibratorias, que producen en la materia un diseño particular de patrones biológicos. Cambia la frecuencia, y el cuerpo muta en forma correspondiente.

Hemos notado que el tiempo se acelera más cada día, parece transcurrir más rápido, y es porque nuestras células han acelerado su pulso, para adaptarse al incremento del pulso de la Tierra, (frecuencia Schumann). Y de la velocidad de ese pulso depende nuestra percepción del tiempo.

El tiempo se ha ido acelerando, el pulso de la Tierra antes era una constante de 7.8 hertzios, ahora ha subido a 12, y tendrá todavía que elevarse a 13 hertzios. Cuando alcance ese punto, nos estabilizaremos en una octava superior de frecuencia, y se consolidara otra etapa de la creación, en una realidad diferente.

¿Pero qué nos ocurre físicamente cuando se elevan las frecuencias de luz que recibimos?  Un ser vivo recibe esta energía como nueva información, que molecularmente se codifica en el ADN y lo transforma. El primer paso del cambio es el caos, porque el modelo anterior debe disolverse, antes de que se pueda manifestar el nuevo. En el siguiente paso los patrones se reorganizan en un orden más complejo, produciendo organismos más perfectos. Los procesos de alteraciones físicas y emocionales, fluctúan cada vez que la frecuencia de la Tierra se eleva un grado más.

A nivel molecular, el cuerpo físico contiene ondas de energía que responden de inmediato a la interacción con frecuencias más elevadas, haciendo cambios en nuestros patrones biológicos. Las frecuencias elevadas, que están llegando a la Tierra, activan y aceleran la vibración de nuestras células, y ellas reaccionan irradiando calor hacia los espacios vacíos que las rodean.

Esta implosión despierta códigos dormidos del ADN, y expande la información nueva hacia los núcleos de otras células, las que también se activan. Así nuestro cuerpo es el escenario de una reconfiguración en cadena, que realizará una expansión de la conciencia.

En la Tierra, la interpretación de la realidad estaba anclada en la tercera dimensión, solo teníamos capacidad para percibir una franja muy estrecha de la creación. Nuestro cerebro tiene activado solo el 10% de su capacidad, las restantes posibilidades corresponden a frecuencias de otras dimensiones de luz, las cuales iremos integrando con la energía de luz que podamos asimilar.

Todos los calendarios en que vivimos hoy, hablan de que se dará un cambio definitivo en la VIDA DE LA TIERRA.: Mayas, tibetanos, chinos, egipcios, etc., y coinciden en que, es el momento.

Si deseamos participar en esta aventura más allá de nosotros mismos, hay un cambio de configuración que debemos hacer, para conectarnos con la amplitud de onda que incluye a todo la creación.

Vivimos ahora un gran cambio, un salto cuántico a nivel de conciencia colectiva como especie humana.

La elección la tenemos que hacer cada uno de nosotros, nadar en la marea cósmica del cambio, o en contra de ella. El siguiente paso que viviremos, es el despertar cósmico que experimentaran nuestras células y códigos genéticos, cuando consigan alinearse al nuevo código de creación, en unidad con todo el universo.

viernes, 28 de marzo de 2025

CONSCIENCIA DE CAMBIO

 


CONSCIENCIA DE CAMBIO

Desde una perspectiva astrológica, la transición de la Era de Piscis a la Era de Acuario marca un cambio fundamental en nuestra forma de percibir la realidad. Dejamos atrás una conciencia basada en la fe ciega y el dogma, arraigada en sistemas autoritarios, para dar paso a una era de discernimiento, comprensión e integración del factor espiritual en nuestra vida cotidiana.

En la Era de Acuario, el ser humano despierta y recuerda su verdadera esencia: de dónde viene, hacia dónde va y el propósito de su existencia en el plano físico, en la tercera dimensión. Este despertar coincide con grandes transformaciones: el cambio de era, el inicio de un nuevo Año Heliacal y el cruce de una Línea Bond, todo lo cual impulsa una evolución en nuestra conciencia y en la vibración de nuestra alma.

Sin embargo, la humanidad aún no ha alcanzado el nivel de evolución necesario para comprender plenamente estos cambios. Según la escala de los nueve niveles de evolución humana, el promedio actual se encuentra en un nivel 3.5, cuando debería estar en el nivel 5. Esto significa que quienes no despierten y expandan su conciencia podrían quedar atrapados en la confusión y el desconcierto ante los eventos venideros.

Es innegable que existen fuerzas que intentan frenar este proceso. Los mismos seres que causaron la caída de la civilización atlante, como lo describió Edgar Cayce, han regresado y están repitiendo los mismos errores. Han perdido casi por completo su conexión con el alma y con su Ángel Solar, y mediante antiguos rituales atlantes están invocando energías involutivas y destructivas. Estas fuerzas, que han permanecido dormidas en lo que los ocultistas llaman la "Octava Esfera", poseen un estado de conciencia altamente cristalizado y primitivo, perjudicial para la humanidad.

Antes de desmoronarse, estas fuerzas harán todo lo posible por obstaculizar el renacimiento de Gaia. Su intención es evitar el despertar de la conciencia humana para seguir manteniendo el control sobre la Tierra. Su plan es un eco de la Caída Luciferina, reforzado a lo largo del tiempo por aquellos que se han opuesto a la evolución espiritual de la humanidad. Si lograran su cometido, se pondría en duda la capacidad del ser humano para portar la Chispa Divina.

No obstante, las fuerzas de la luz están trabajando activamente para garantizar el cambio. La Logia Blanca está comprometida con el proceso de transformación, y existen numerosos indicios de que la humanidad está despertando: la llegada de los Niños Índigo y Cristal, el crecimiento de la conciencia planetaria y el inicio de una transformación global.

Este triunfo de la luz sobre la oscuridad ha sido representado a lo largo de la historia en el arte religioso. En nuestra cultura, se manifiesta en la imagen de la Virgen pisando la cabeza de la serpiente, simbolizando el nacimiento de una nueva humanidad iluminada por la Energía Crística.

El cambio ya está aquí, y es momento de fluir con él.

miércoles, 12 de julio de 2023

LA ÚLTIMA FRONTERA.....



LA ÚLTIMA FRONTERA DEL TIEMPO

Descubren la última frontera del tiempo. Se encontraría en las profundidades del mundo cuántico.

 La última frontera del tiempo se encontraría en las profundidades del mundo cuántico: el tiempo tendría un periodo fundamental que integra su carácter universal y relativo. No es solo  una coordenada, sino también una vibración física detectable por un reloj cuántico.

 El tiempo es la magnitud física que mide la duración temporal de los acontecimientos: permite ordenar los sucesos en secuencias, estableciendo un presente, un pasado y un futuro para todo lo que existe.

La relatividad añade algo de complejidad a este sencillo razonamiento: la medida del tiempo no siempre es igual, ya que depende del movimiento de cada observador.

El ejemplo más claro es el experimento imaginario establecido por el físico Paul Langevin: dos hermanos gemelos que se separan, porque uno de ellos realiza un viaje espacial a una velocidad cercana a la de la luz, cuando regresa es más joven que el que se quedó en la tierra.

El gemelo que se queda envejece más porque el reloj del gemelo de la nave espacial va más lento: el tiempo transcurre más despacio cuando se viaja a la velocidad de la luz. El tiempo, por tanto, es relativo.

Pero la complejidad no termina ahí: según la física cuántica, el tiempo está en una superposición de estados en la que pasado, presente y futuro se funden, y en la que los procesos de causa y efecto se invierten. Pero es el mismo para todos estos procesos.

Midiendo el tiempo

Los seres humanos llevamos midiendo el tiempo alrededor de cinco mil años y para conseguirlo, hemos ideado diversos sistemas, desde el reloj de arena y los relojes de agua, hasta los cronómetros y los relojes digitales.

En la cúspide de esta escalada por atrapar y medir el tiempo están los relojes atómicos, que miden cómo transcurre en procesos tan básicos de la materia como la resonancia atómica.

En vez de un péndulo para medir la duración de la oscilación, los relojes atómicos trabajan con la frecuencia con la que ocurren cambios en los átomos, Estos relojes han establecido un nuevo patrón para la definición de la unidad de la unidad de tiempo físico: el Tiempo Atómico Internacional.

Los relojes atómicos, que solo pueden desviarse un segundo cada 30.000.000 años, miden las ondas electromagnéticas necesarias para cambiar una propiedad de los átomos de cesio llamada espín.

La última frontera

Una nueva evolución en el proceso de medir el tiempo se consiguió con el así llamado reloj cuántico: aumenta la precisión porque mide los cambios de estado de un átomo de aluminio cargado eléctricamente.

Es como un reloj atómico domestico que solo atrasa un segundo cada 3.700 millones de años y puede detectar minúsculas variaciones todavía teóricas, como las que supuestamente ocurren en la velocidad de la luz cuando está en el vació.

Ahora, tres físicos-teóricos de la Universidad Estatal de Pensilvania han calculado el límite máximo, la última frontera, a partir de la cual puede ser medida la fracción mínima de tiempo en un reloj cuántico.

Su propuesta, formulada en la revista Physical Review Letters, se basa en el cálculo de lo que podría determinar un reloj cuántico: establece que el periodo de tiempo que puede medir un reloj cuántico en el Universo es como máximo 10^ -33 segundos.

Evolución conceptual

Se trata de una predicción teórica aportada por Garrett Wendel, Luis Martínez y Martin Bojowald que implica una evolución en la forma de entender el tiempo físico.

Según la relatividad, lo que permite a los hermanos gemelos alcanzar en algún momento edades diferentes es que el tiempo, aunque es una cantidad continua, puede moverse más lento o más deprisa según la velocidad.

Para la mecánica cuántica, sin embargo, el tiempo es constante y universal, a pesar de sus paradójicas características: se desarrolla como los fotogramas de una película, en forma de pequeñas unidades de tiempo indivisibles basadas en el intervalo temporal más pequeño físicamente significativo (tiempo de Planck).

La nueva investigación aporta una nueva idea que podría resolver la aparente contradicción entre el tiempo relativista y cuántico:  el tiempo no es solo una coordenada, sino también una vibración física suficientemente rápida que puede medirse.

Plantea que un reloj universal que funcione en una unidad de tiempo muy pequeña podría medir el tiempo constante en todo el universo (tiempo cuántico), a la vez que podría incorporar las variaciones de velocidad. En el caso de los gemelos, no habría dos medidas diferentes de tiempo.

Oscilador cuántico

Su teoría se basa en un reloj universal que sería un oscilador cuántico: salta regularmente entre sus dos estados o momentos.

El tiempo que invierte el oscilador cuántico en esos saltos se deduce al comparar sus ritmos con los de un reloj atómico.

La diferencia entre ambas medidas es lo que determina que el tiempo tiene, teóricamente, un periodo fundamental, señalan los investigadores. Ese período fundamental sería la base mínima del tiempo universal. La última frontera del tiempo.

Sin embargo, para comprobar que el tiempo tiene realmente un periodo fundamental, será necesario confirmar el cálculo teórico de la medida aportada por este equipo. Detectarlo físicamente llevará mucho…tiempo, advierte APS Physics.

Eduardo Martínez de la Fe