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domingo, 14 de diciembre de 2025

LA HISTORIA DE LA NAVIDAD

 


La Historia de la Navidad

Los Primeros Orígenes: Celebraciones Paganas del Invierno

Antes de que la Navidad fuera asociada al nacimiento de Jesús, diversas culturas ya celebraban el solsticio de invierno, el día más corto del año. En esta época, las civilizaciones antiguas rendían homenaje a las fuerzas de la naturaleza, buscando iluminar la oscuridad con festivales llenos de símbolos de renovación y vida.

La Saturnalia: Fiesta de Placeres y Regalos en Roma

En la antigua Roma, uno de los festivales más importantes era la Saturnalia, una celebración en honor al dios Saturno que se realizaba entre el 17 y el 23 de diciembre. Durante esta festividad, las normas sociales se relajaban: los esclavos podían cenar con sus amos, los regalos se intercambiaban y las casas se decoraban con ramas de laurel. Los romanos también celebraban una especie de "fiesta sin reglas", lo que hacía de la Saturnalia un festival de alegría y desenfreno.

Sol Invictus: La Victoria del Sol sobre la Oscuridad

El 25 de diciembre también era el día en que los romanos celebraban el nacimiento del Sol Invicto (Sol Invictus), una deidad relacionada con la luz y la renovación. Era un símbolo de esperanza, pues este día marcaba el retorno de los días más largos, cuando el sol volvía a ganar fuerza. Esta celebración fue adoptada por el cristianismo, en un intento de integrar las antiguas costumbres en la nueva fe.

El Nacimiento Cristiano: La Navidad como Festividad Religiosa

Aunque el nacimiento de Jesús no tiene una fecha específica en los evangelios, en el siglo IV el emperador romano Constantino y la iglesia cristiana decidieron fijar el 25 de diciembre como el día para conmemorar el nacimiento del Salvador. Esta decisión ayudó a cristianizar las festividades paganas que se celebraban durante el solsticio de invierno, facilitando la transición de muchas personas al cristianismo.

El Concilio de Nicea, en el año 325, declaró oficialmente este día como la fecha para celebrar la Navidad, alineándose con las tradiciones romanas y al mismo tiempo, dando un nuevo significado religioso al evento.

Tradiciones que se Fusionaron con la Navidad

A lo largo de los siglos, la Navidad fue incorporando costumbres de diversas culturas, creando una festividad llena de simbolismos, rituales y prácticas familiares.

El Árbol de Navidad: Un Símbolo de Vida Eterna

La tradición del árbol de Navidad tiene sus raíces en las antiguas celebraciones germánicas. Los pueblos nórdicos, por ejemplo, decoraban árboles perennes como símbolo de la vida eterna y la esperanza. Con el tiempo, esta tradición se fusionó con la Navidad cristiana, y en el siglo XVI, en Alemania, se comenzó a decorar el árbol con velas y adornos. Hoy en día, el árbol de Navidad es una de las tradiciones más representativas de esta festividad.

Santa Claus: La Generosidad de San Nicolás

Uno de los personajes más populares asociados a la Navidad es Santa Claus, conocido también como Papá Noel. Su figura tiene origen en San Nicolás de Mira, un obispo cristiano del siglo IV, reconocido por su generosidad, especialmente hacia los niños pobres. Con el paso del tiempo, las leyendas sobre él se fusionaron con tradiciones europeas, y su imagen moderna, con traje rojo y barba blanca, fue popularizada en el siglo XIX, especialmente por la publicidad de Coca-Cola en los años 30.

La Navidad en la Edad Moderna: Un Encuentro de Culturas y Costumbres

Durante el siglo XIX, la Navidad sufrió una transformación significativa. Con autores como Charles Dickens, la festividad pasó a ser un momento de reflexión sobre el bienestar social y la generosidad. "Cuento de Navidad" (1843) ayudó a consolidar la idea de que la Navidad debía ser un tiempo para compartir con los demás, especialmente con los más necesitados.

A lo largo de los años, las costumbres como el intercambio de regalos, las cenas familiares y las decoraciones festivas se han ido perfeccionando, hasta convertirse en los elementos tradicionales que hoy conocemos. FELIZ NAVIDAD 2025


domingo, 23 de enero de 2022

SAKURA



Sakura es una leyenda japonesa muy antigua que ha persistido en la cultura japonesa desde hace cientos de años y, que todos deberíamos conocer para entender mejor como vivir y cultivar el amor.

En la época de nuestra historia, los señores feudales libraban guerras entre ellos para obtener riqueza y poder, pero sembraban la tristeza y desolación en todo el país. A pesar de ello, había un bosque exuberante que ni siquiera la guerra había conseguido estropear, en él había árboles verdes y olores agradables. Ningún ejercito se atrevió a estropear la belleza del lugar. por lo que nunca se libraron batallas en él.

Sin embargo, había un árbol en el interior que nunca floreció, a pesar de su evidente salud.  Aunque no tenia ningún problema, el árbol parecía muerto y sin flores. Incluso los animales no se acercaban porque temían que ellos a su vez serían maldecidos. La hierba no crecía a su alrededor, como si nada vivo pudiera estar junto a él. Parecía tan viejo a pesar de su corta edad, que según la leyenda, un hada del bosque se emociono al verlo.

Una noche, el hada le susurro al árbol que quería ayudarlo a ser exuberante y verde. Así que le hizo una propuesta. Ella, con su poder, haría un hechizo que duraría 20 años. Durante ese tiempo, el árbol podría sentir lo que siente el corazón humano. Tel vez así lograría emocionarse y quizás podría florecer. El hada agregó que gracias al hechizo podría convertirse tanto en árbol como el humano, inmediatamente, cuando así lo deseara. Sin embargo, si al cabo de 20 años no lograba recuperar su vitalidad y brillo moriría inmediatamente. 

Probó a quedarse un largo tiempo como hombre, para ver si las emociones humanas le ayudaban en su propósito de florecer. Sin embargo, el comienzo fue una decepción. Por más que buscaba a su alrededor, solo veía odio y guerra. Entonces volvía a ser árbol durante una buena temporada.

Los meses fueron pasando y también los años. El árbol seguía como siempre y no encontraba entre los humanos nada que lo librara de su estado. Sin embargo, una tarde que se convirtió en humano, caminó hasta un arroyo cristalino y allí vio a una hermosa joven. era Sakura. Impresionado por su belleza, se acerco a ella. 

Sakura fue muy amable con él. Para corresponderle, él le ayudo a cargar el agua hasta su casa. Tuvieron una animada conversación en la que ambos hablaron con tristeza del estado de guerra en que se encontraba Japón y  con ilusión de grandes sueños. Cuando la muchacha le preguntó cuál era su nombre, al árbol solo se le ocurrió decirle "Yohiro", que significa "esperanza".. 

Todos los días se encontraban para conversar, para cantar y para leer poemas y libros de maravillosas historias. Cuanto más conocía a Sakura, más necesidad sentía de estar a su  lado. Contaba los minutos para ir a su encuentro.

Un día, Yohiro no pudo más y le confeso su amor a Sakura. También le confesó quién era en realidad: un árbol atormentado, que ya pronto iba a morir porque no había logrado florecer. Sakura quedo muy impresionada y guardo silencio. El tiempo pasó y el plazo de los 20 años estaba por cumplirse, Yohiro, que volvió a tomar la forma de árbol, se sentía más triste cada vez.

Una tarde cuando menos lo esperaba, Sakura llegó a su lado, lo abrazo y le dijo que ella lo amaba también. No quería que muriera. Entonces, el hada apareció de nuevo y le pidió a Sakura que eligiera si quería seguir siendo humana o fundirse con Yohiro en forma de árbol. Ella miro a su alrededor y recordó los campos desolados por la guerra. Eligió entonces fundirse para siempre con Yohiro.

Y se hizo el milagro. Los dos se convirtieron en uno solo. Entonces el árbol  floreció. La palabra Sakura significa "Flor de cerezo", pero el árbol no lo sabía. Desde entonces, el amor de ambos perfuma los campos del Japón. 

Simbolismo de la flor del cerezo.

La flor del cerezo es delicada y con el viento enseguida se cae. Así se puede disfrutar de su belleza, y al caer no da tiempo a verla marchitarse. Es uno de los símbolos más populares de la cultura japonesa.

Para los antiguos samuráis, la flor de cerezo simboliza la sangre, pero  también la fragilidad y lo efímero de la vida, asociada al sacrificio y la vida de los samuráis. De hecho es el emblema de los guerreros samuráis. la aspiración de los guerreros samuráis era morir en el momento de su máximo esplendor en la batalla, y no envejecer "marchitarse" como tampoco se marchita la flor del cerezo en el árbol.

Se destaca también el simbolismo atribuido por el budismo. Según esta corriente, la flor de cerezo representa el renacimiento propio de la primavera y se asocia con un periodo de transformación para la vida. 

"Lo efímero de un momento, siempre se hace eterno en la memoria"

lunes, 30 de diciembre de 2019

LOS REYES MAGOS Y LA ASTROLOGIA



“Un grupo de venerables sabios atraviesan a lomo de camello por las arenas del desierto. Los guía una estrella de plata clavada en los cristalinos cielos del levante. Aunque discretos y cautelosos, le confían a algún viajero nabateo o moabita el propósito de su travesía: van en busca de un niño nacido en Judea, un rey y sacerdote anunciado en las antiguas profecías del Avesta. Fascinados por la luz de aquel astro rutilante, se dirigen con presentes de oro, incienso y mirra para rendir honores a los pies del mesías.”

La historia de los Reyes Magos aparece en el segundo capítulo del Evangelio de Mateo. Dice el relato:

Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle. Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él. Entonces, reuniendo a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, indagó de ellos dónde había de nacer el Cristo. Y ellos le dijeron: En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta: “Y tú Belén, tierra de Judá, de ningún modo eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un gobernante que pastoreará a mi pueblo Israel”. 

Entonces Herodes llamó a los magos en secreto y se cercioró con ellos del tiempo en que había aparecido la estrella. Y enviándolos a Belén, dijo: Id y buscad con diligencia al Niño; y cuando le encontréis, avisadme para que yo también vaya y le adore. Y habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí, la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre el lugar donde estaba el Niño. Cuando vieron la estrella, se regocijaron sobremanera con gran alegría. Y entrando en la casa, vieron al Niño con su madre María, y postrándose le adoraron; y abriendo sus tesoros le presentaron obsequios de oro, incienso y mirra. Y habiendo sido advertidos por Dios en sueños que no volvieran a Herodes, partieron para su tierra por otro camino.

(Mateo 2:1-12)

Los primeros astrólogos de la historia fueron los sacerdotes en Mesopotamia. La astrología se extendió después más allá, llegando a ser una ciencia sagrada para los egipcios, griegos, romanos, árabes y hebreos, ya que conectaba las tradiciones religiosas con una visión espiritual del cosmos. No sería razonable concebir la llegada de Jesús de Nazaret sin que los pueblos circundantes se remitieran a su propio saber astrológico para advertir un hecho históricamente tan relevante, y los magos persas, que no eran perezosos a la hora de escudriñar el firmamento, tuvieron la ocurrencia de enviar una insólita misión diplomática ante un hecho astrológico de relevancia.

Entonces ¿Qué era la estrella de Belén?

Entre el grupo de las hipótesis verificables está la presunción de que fuera un cometa. En la tradición, los cometas han sido portadores de malos augurios y eran muy temidos por la población en general. Los astrólogos los interpretaban según el sector zodiacal en que aparecían por primera vez, y de acuerdo con el color de su brillante cabellera, pero en muy raros casos podían ser entendidos como un anuncio positivo.

Otra elucubración, esta vez proveniente del campo científico, es que se tratase de una nova. La aparición de una nueva estrella —de allí su nombre— es un fenómeno inusual y muy llamativo que puede producirse por el estrepitoso aumento de luminosidad de una estrella variable, previamente invisible al ojo desnudo, o por el estallido de un sol lejano. Su fulgor resultaría especialmente relevante para los astrólogos de antaño, pero lamentablemente esta hipótesis no cumple con un criterio fundamental, exigible a la estrella de Belén. Las novas no se mueven ni se detienen en el cielo como describe el versículo 9 del segundo capítulo de Mateo, por lo que podemos descartar completamente esta posibilidad.

La tercera hipótesis, es que se tratase de una importante conjunción planetaria.  En el campo de la astrología mundana —aquella dedicada al estudio y predicción de los grandes acontecimientos mundiales— la más importante es la gran conjunción de Júpiter y Saturno que ocurre aproximadamente cada 20 años. Ella determina los sucesos globales a lo largo de 2 décadas, siendo observada con mucho cuidado por los astrólogos desde hace por lo menos 3 mil años. 

Y sucede que en el año VII a. C. la gran conjunción de Júpiter y Saturno en Piscis fue triple, ya que los movimientos retrógrados de ambos planetas los llevaron a separarse y volverse a unir tres veces. Pero lo más destacado es que mientras esto ocurría, todos los planetas clásicos, con excepción de Saturno, más las dos luminarias del Sol y la Luna, se encontraban en sus respectivos domicilios zodiacales.

La gran conjunción de Piscis configuró una carta astral sorprendente. Encontrar a los planetas en sus respectivos domicilios zodiacales es un suceso extraordinario que no volverá a repetirse sino dentro de miles y miles de años. Para un astrólogo esto equivale a encontrar la piedra filosofal. En medio del movimiento perpetuo del tiempo, un orden semejante sólo puede ser comparable al del Arquetipo desde el que fueron creadas todas las cosas. Semejante configuración astrológica posee una armonía que potencia las fortalezas y dignidades de los astros, siendo el momento propicio para el nacimiento de un alma excepcional, pues reúne las dignidades de realeza, sacerdocio y divinidad representadas por los tres presentes que portaban los Reyes Magos. Esta disposición celeste, que de paso podríamos considerar como la carta natal de Jesús de Nazaret, ocurrió un 22 de agosto del VII a. C. Es al afamado astrónomo alemán Johannes Kepler (1571-1630) a quien le debemos haber notado por primera vez, en la edad moderna, esta peculiar distribución de los astros.

A la medianoche de aquel 22 de agosto, la unión de Júpiter y Saturno cruzo el meridiano local de Belén, alcanzando su punto de mayor elevación en el cielo. Producto de la alternancia entre movimiento directo y retrógrado de los dos planetas, la conjunción avanzó, se detuvo, retrocedió y se detuvo otra vez, cumpliendo con lo narrado en el Evangelio de Mateo. El signo de Piscis, donde se produjo este fenómeno, representa a la región de Judea dentro del esquema de correspondencias de la astrología mundana tradicional. Por lo tanto, nuestros magos persas seguirían la “estrella” hasta esa zona de Palestina.

El tránsito y culminación de Júpiter, astro de la realeza, lo llevó hasta el signo de Aries un 18 de diciembre del año VI a. C., conduciendo a los magos hasta Belén, al permanecer estacionario antes de volverse directo, lenguaje astrológico con el que se expresa lo mismo que en Mateo: la “estrella” se detuvo sobre el lugar donde se encontraba el niño.

Los sacerdotes persas estaban familiarizados con los mitos y profecías de los hebreos. Esperaban la venida de un mesías restaurador universal profetizado tanto en el sagrado libro de Avesta como en la tradición oral persa. Los Magos educados en el saber de su propia religión y cultura buscaban “al rey de los judíos” esperando a un “salvador” descrito en sus profecías. Como dominaban la astrología es de suponer que habían encontrado señales del advenimiento del restaurador espiritual.

 La fecha de navidad establecida oficialmente por la Iglesia es en realidad la antigua festividad romana del Sol Invictus, que celebraba el aumento de la luz solar tras el solsticio boreal de invierno. Montar la navidad encima fue una  manera de reemplazar el popular festival pagano del Sol con el nacimiento de Cristo, una encarnación de los mitos heroico-solares en clave hebrea. 

El relato bíblico cuenta que los pastores de Belén acudieron al llamado nocturno de un ángel, dirigiéndose hasta el pesebre. En diciembre, la noche en Palestina es tan fría que ningún pastor saldría con sus rebaños. En agosto sí que lo hacen frecuentemente, incluso en nuestros días.

No se puede dudar de la historia de Cristo, ya que existen sólidos indicadores astrológicos que avalan el nacimiento de un ser extraordinario, en cuya vida se cumplieron las prefiguraciones mitológicas de incontables naciones, no sólo las profecías del pueblo hebreo. Nosotros tenemos la posibilidad de indagar sobre este tema, y saber que las tradiciones son creencias y las creencias con el tiempo pueden volverse realidades. 

Felices Reyes Magos.

domingo, 16 de junio de 2019

¿PSICÓLOGO, VISIONARIO O MÍSTICO?




CARL JUNG.  1875--1961

Carl Gustav Jung nació el 26 de Julio de 1875 en Kesswil, Suiza, una pequeña comunidad campesina junto al lago Constanza. Su padre era pastor evangélico, y de su familia materna, los Preiswerk, se decía que tenían dones mediúmnicos. La presencia de Dios y de lo sobrenatural formaba parte de la vida de Carl desde siempre, aunque desde sus primeras manifestaciones estaba claro que él iba a llevar aquel impulso espiritual por un camino propio y único.

RELATO DE UN SUEÑO.

El cielo estaba azul, pero parecía el mar. Estaba cubierto, no por nubes sino por terrones marrones de tierra. Parecía como si los terrones se desquebrajaran y el agua azul del cielo se volviera visible entre ellos. Pero el agua era el cielo azul. De pronto, desde la derecha paso volando un ser alado. Era un hombre anciano con cuernos de toro. Llevaba un manojo de cuatro llaves, de las cuales una la sostenía como si estuviese por abrir una cerradura. Era alado y sus alas eran las de un martín pescador, con sus colores característicos. Debido a que no podía entender esta imagen onírica, la pinté para poder visualizarla mejor.

Este párrafo que el propio Carl Gustav Jung recoge en su autobiografía Recuerdos,  sueños y pensamientos (1961), corresponde a un sueño que tuvo entre 1913 y 1914, cuando se encontraba en plena experimentación de lo que llamó imaginación activa, y que le permitiría acceder mediante imágenes (bien en fantasías o en sueños) a una capa del inconsciente mucho más amplia y profunda de la que había definido Sigmund Freud. 

Jung creía en un inconsciente colectivo, vivo y activo por sí mismo, que nos conecta a todos y cada uno con el mundo de los mitos y los arquetipos. Un estrato invisible de la realidad y que sin embargo, si escuchamos o miramos con las herramientas adecuadas, nos susurra mensajes al oído. El anciano que se le había aparecido en su sueño era el profeta Pilemón, una figura que a partir de entonces seria recurrente en sus visiones, no siempre tan placidas como esta. 

Para Jung, Pilemón representaba la comprensión superior y era un guía con quien conversaba y le ofrecía claves para seguir avanzando en el nuevo universo que se desplegaba en su interior y que, sin duda, tenia conexiones ocultas con el mundo externo: mientras estaba pintando la imagen del ser alado que había visto en su sueño, encontró muerto en su jardín un martín pescador, un ave muy difícil de encontrar  en las cercanías de Zürich, donde vivía Jung.

"La diferencia entre la mayoría de los demás hombres y yo consiste en que mis "tabiques" son transparentes", confiesa Jung en sus memorias. "Esta es mi peculiaridad. En los demás frecuentemente son tan espesos que no ven nada tras ellos y por eso creen que allí no hay nada. Yo percibo en cierto modo los procesos del subconsciente y por ello tengo seguridad interna. El que no ve nada, tampoco tiene seguridad, no puede sacar conclusión alguna.

Yo no se que es lo que ha hecho que yo pueda percibir el fluir de la vida. Fue quizás el inconsciente mismo. Quizás fueron los primeros sueños. Influyeron en mi desde el principio".

SUEÑOS TEMPRANOS.

Entre los tres y los cuatro años tuvo un sueño que más tarde interpretó como la primera conexión con una imaginación profunda, arquetípica, que no dependía de su conciencia individual.

Caminando por un prado caía en un agujero que se adentraba  en lo más oscuro de la tierra, hasta llegar a una especie de tronco hecho de carne y de piel, con un solo ojo iluminado en la parte superior. Cuando él llamaba a su madre, oía la voz de esta que le decía que era un ogro.Muchos años después, Jung llegó a la conclusión de que la extraña figura era un falo ritual entronizado, una poderosa representación de un poderoso dios infernal, la sombra subterránea del dios celestial.

Jung no olido aquel sueño, aunque no lo comprendiera. Pero durante toda su infancia y juventud sintió una fuerte conexión con la naturaleza y lo sobrenatural. Estudio Ciencias Naturales. Luego cambió a Medicina. En la Universidad de Basilea se aficionó a las sesiones de espiritismo con una prima suya, Helene Preiswerk, de quien se decía que era médium. También se hizo miembro  de un club universitario de debate, Zofingía, donde entró en contacto con algunos libros sobre esta materia que le marcaron.

La especialización en Psiquiatría que unía los fenómenos biológicos con los mentales, no podía ser más adecuada para él. 

viernes, 28 de abril de 2017

DIA 1º DE MAYO,






DIA 1º DE MAYO. DIA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES


Los hechos que dieron lugar a esta celebración se sitúan en los albores de la revolución industrial en los Estados Unidos. A finales del siglo XIX Chicago era la segunda ciudad en número de habitantes de EE.UU. De todas partes llegaban miles de ganaderos desocupados, creando las primeras villas humildes que albergarían a cientos de miles de trabajadores. Estos centros urbanos acogieron también a emigrantes venidos de todo el mundo a lo largo del siglo XIX.

El 1º de Mayo de 1886, 200.000 trabajadores iniciaron la huelga, en Chicago las condiciones de los trabajadores eran mucho peor que en otras ciudades del país, y las movilizaciones siguieron los días 2 y 3 de Mayo. La única fábrica que  trabajaba era McCormik, fabricante de maquinaria agrícola, que aunque estaba en huelga desde el 16 de Febrero, se mantenía activa en base a los esquiroles.

El día 2 la policía disolvió violentamente una manifestación de más de 50.000 personas, y el día 3 se celebraba una concentración frente a sus puertas, cuando estaba en la tribuna el anarquista August Spie, sonó la sirena de salida de un turno de esquiroles, los concentrados se lanzaron contra ellos iniciándose una pelea campal.

Una compañía de policías, sin previo aviso, procedió a disparar a quemarropa sobre la gente lo que termino con 6 muertos y varias decenas de heridos.
El periodista Fischer redactor del Arbeiter Zeitung publico una proclama, que luego se utilizaría como principal prueba acusatoria:

Trabajadores: la guerra de clases ha comenzado. Ayer, frente a la fábrica McCormik, se fusiló a los obreros. ¡Su sangre pide venganza! ¿Quién podrá dudar ya que los chacales que nos gobiernan están ávidos de sangre trabajadora? Pero los trabajadores no son un rebaño de carneros. ¡Al terror blanco respondamos con el terror rojo! Es preferible la muerte que la miseria. Si se fusila a los trabajadores, respondamos de tal manera que los amos lo recuerden por mucho tiempo. Es la necesidad lo que nos hace gritar: ¡A las armas!. Ayer, las mujeres y los hijos de los pobres lloraban a sus maridos y a sus padres fusilados, en tanto que en los palacios de los ricos se llenaban vasos de vino costosos y se bebía a la salud de los bandidos del orden... ¡Secad vuestras lágrimas, los que sufrís! ¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!.

La proclama terminaba convocando un acto de protesta para el día siguiente, el cuatro, a las cuatro de la tarde, en la plaza Haymarket. Se consiguió un permiso del alcalde Harrison para hacer un acto a las 19.30 en el parque Haymarket. Los hechos que allí sucedieron son conocidos como Revuelta de Haymarket.

Se concentraron en la plaza de Haymarket más de 20.000 obreros que fueron reprimidos por 180 policías, un artefacto explosivo estalló entre los policías produciendo un muerto y varios heridos. La policía abrió fuego contra la multitud matando e hiriendo a un número desconocido de obreros. Se declaró el estado de sitio y el toque de queda deteniendo a centenares de trabajadores que fueron golpeados y torturados, acusados de la muerte del policía.

La prensa se lanzó sobre los manifestantes reclamando un juicio sumario, y responsabilizando a ocho anarquistas y a todas las figuras principales del movimiento obrero. El 21 de Junio de 1886, se inició la causa contra 31 responsables, quedando finalmente en 8, las irregularidades en el juicio violaron todas las normas procesales de forma y fondo. Los juzgados fueron condenados ; tres de ellos a prisión y cinco a la horca. Louis Lingg, alemán de 22 años para no ser ejecutado se suicidó en la celda.
José Marti, corresponsal en Chicago del periódico La Nación de Buenos Aires (Argentina), relato así la ejecución:

...salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está la concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro... Firmeza en el rostro de Fischer, plegaria en el de Spies, orgullo en el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita: "la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora». Les bajan las capuchas, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen y se balancean en una danza espantable...

El Crimen de Chicago costó la vida de muchos trabajadores y dirigentes sindicales; no existe un número exacto, pero fueron miles los despedidos, detenidos, procesados, heridos de bala o torturados. La mayoría eran inmigrantes: italianos, españoles, alemanes, irlandeses, rusos, polacos y de otros países eslavos.

En memoria de aquellos héroes que dieron su vida por una mejora laboral y, una vida más digna para los trabajadores. No dejemos que su sacrificio sea en vano.
Carmen

viernes, 3 de junio de 2016

LA NOCHE DE SAN JUAN


 



La tradición de la celebración de la Noche de San Juan se remonta a los ritos pre-cristianos, en los que la unión de los hombres con la naturaleza era la nota dominante. Aunque se dice que los primeros rituales aparecen alrededor del 5.000 a. C. y podemos encontrar estos rituales en los pueblos celtas, no podemos saber con exactitud cuál es la fecha de su origen.

En la prehistoria muy pronto empezaron a darse cuenta los hombres de que, a partir de un determinado momento, el Sol perdía su fuerza y los días se hacían cada vez más cortos. Asustados, llegaron a temer que el astro rey no volviera a salir jamás, y que la noche y el frio se cernieran sobre ellos para siempre.

Comenzaron entonces a realizar los primeros rituales de adoración al Sol, la ceremonia principal de esta celebración consistía en prender una hoguera con la finalidad de “dar más fuerza al Sol”, aunque también tenía importancia la capacidad “purificadora” de las llamas.

La realidad es que la festividad coincide con la llegada del solsticio de verano al hemisferio norte, pues es a partir de entonces cuando se acortan los días. En el ámbito pagano, existe el antecedente de la celebración celta de Beltaine (“bello fuego”), ritual anual que se realizaba en honor al dios Belenos, en el que se hacía pasar al ganado entre las lamas para purificarlo.

Los druidas encendían grandes hogueras buscando la bendición para sus tierras y los frutos que debían dar, así como los buenos augurios para los enamorados y la fertilidad de las mujeres. Durante esta ceremonia sagrada, se invocaba a los elementos de la naturaleza, representados por animales como la salamandra o personajes bíblicos como el gnomo. Existe una gran tradición musical e infinitas leyendas populares que han llegado hasta nuestros días.

Por su parte, la mitología griega entendía la fiesta del solsticio como una puerta de entrada del Sol a la dimensión del espíritu de los hombres. Según los antiguos griegos, el astro iba reduciéndose de tamaño, luciendo primero en el exterior, para, una vez llegada a la otra dimensión, iluminar el interior y ayudar a los hombres a asimilar las experiencias vividas. A esta puerta imaginaría la conocían como la “Puerta de los hombres”, mientras que al solsticio de invierno lo llamaban la “Puerta de los dioses”.

Más adelante la festividad se cristianizaría en honor a San Juan Bautista, celebrando así su nacimiento. Aunque el solsticio de verano se produce en realidad la noche del 21 al 22 de junio por influencia cristiana se llegaron a unir ambas festividades, la efeméride de San Juan y las tradiciones propias del solsticio dando lugar a lo que se conoce como la Noche de San Juan.

La adaptación del culto pagano a las enseñanzas de la Biblia, están basadas en la gran hoguera que Zacarías encendió después de que naciera su hijo Juan y saltara por encima de las llamas recitando cánticos de alabanza a Dios para anunciar la buena nueva.

Sea cual sea la interpretación que le demos a la fiesta, lo más importante es conectar con todo lo creado en la noche mágica del solsticio de verano. Y no podemos olvidar “quemar lo malo” para comenzar a dar gracias por todo lo bueno que tenemos.

FELIZ NOCHE DE SAN JUAN.

 


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jueves, 17 de diciembre de 2015

Solsticio de invierno.


 
 

Solsticio de Invierno.

Dependiendo de la correspondencia con el calendario, el Solsticio de Invierno tiene lugar entre el 20 y el 23 de diciembre en el hemisferio norte. Era la fecha en que las tinieblas son derrotadas por la luz, que vencía sobre ellas.

Antecedentes históricos:

La actual navidad, fue originalmente una fiesta cósmica, era un tiempo de celebración de un nuevo comienzo, la oportunidad para empezar y que todo fuera mejor.

Más tarde, cuando fue establecido el catolicismo romano por Constantino, aproximadamente en el año 325 de la era occidental actual,  las tradiciones egipcias, babilónicas y romanas fueron introducidas en el cristianismo.

El festival del solsticio de invierno celebrado entre el 21 y el 25 de Diciembre, pasó a ser la fecha oficial del nacimiento de Jesús y la antigua costumbre de entregar regalos y presentes, fue acomodada a los supuestos magos que visitaron al niño Jesús.

Según el historiador de religiones, E. Roízton Pike, “los persas y los egipcios, los fenicios y los sirios, los griegos y los romanos y otros muchos pueblos de la antigüedad, celebraban aquel día el parto de la reina de los cielos, la Madre Celestial y el nacimiento de su hijo, el Dios Solar, Dionisio o Baco, Mitra o Apolo, Zoroastro u Horus, etc., todos anteriores al Cristo cristiano, y todos ellos llamados “El Salvador”, y nacidos de una virgen entre el 20 y el 25 de diciembre; esto es: la fecha del solsticio de invierno, también llamada “La puerta de los Dioses”.

Antes de cristianizarse esta fiesta, los pueblos de Europa encendían hogueras en los campos para ayudar al Sol, en un acto simbólico para que “no perdiera fuerzas”. En su consciencia interna sabían que el fuego destruye lo malo y lo dañino.

En los países orientales, con ritos y creencias distintas, se celebran estas fiestas conservando en todas ellas la misma esencia: rendir un homenaje al Sol, que en ese día tiene un especial protagonismo: en el hemisferio norte es el días más largo y, por consiguiente, el poder de las tinieblas tiene su reinado más corto y en el hemisferio sur ocurre todo lo contrario.

La antigua Roma

En la antigua Roma en diciembre se celebraba la Saturnalia, en honor al reinado del dios Saturno sobre Roma en la Edad de Oro. En esa edad, la tierra en Roma producía abundantemente y no había guerras ni discordia.

Durante la Saturnalia se celebraban fiestas durante una semana entera, con comilonas y abundante bebida. A lo largo de esa semana se invertía el orden social: los amos servían a los esclavos, los esclavos se convertían en amos y desempeñaban altos cargos del estado.

La fiesta también era una celebración del fin de las tinieblas y el comienzo de un nuevo año. A continuación un fragmento de las palabras que la sacerdotisa pronunciaba para el rito de la Saturnalia:
 
Esta es la noche del solsticio, la noche más larga del año. Ahora las tinieblas triunfan y aun así todavía queda un poco de luz. La respiración de la naturaleza está suspendida, todo espera, todo duerme. El Rey Oscuro vive en cada pequeña luz. Nosotros esperamos al alba cuando la Gran Madre dará nuevamente a luz al Sol, con la promesa de una nueva primavera. Así es el movimiento eterno, donde el tiempo nunca se detiene, en un círculo que lo envuelve todo. Giramos la rueda para sujetar la luz. Llamamos al Sol del vientre de la noche. Así sea”