domingo, 16 de junio de 2019

¿PSICÓLOGO, VISIONARIO O MÍSTICO?




CARL JUNG.  1875--1961

Carl Gustav Jung nació el 26 de Julio de 1875 en Kesswil, Suiza, una pequeña comunidad campesina junto al lago Constanza. Su padre era pastor evangélico, y de su familia materna, los Preiswerk, se decía que tenían dones mediúmnicos. La presencia de Dios y de lo sobrenatural formaba parte de la vida de Carl desde siempre, aunque desde sus primeras manifestaciones estaba claro que él iba a llevar aquel impulso espiritual por un camino propio y único.

RELATO DE UN SUEÑO.

El cielo estaba azul, pero parecía el mar. Estaba cubierto, no por nubes sino por terrones marrones de tierra. Parecía como si los terrones se desquebrajaran y el agua azul del cielo se volviera visible entre ellos. Pero el agua era el cielo azul. De pronto, desde la derecha paso volando un ser alado. Era un hombre anciano con cuernos de toro. Llevaba un manojo de cuatro llaves, de las cuales una la sostenía como si estuviese por abrir una cerradura. Era alado y sus alas eran las de un martín pescador, con sus colores característicos. Debido a que no podía entender esta imagen onírica, la pinté para poder visualizarla mejor.

Este párrafo que el propio Carl Gustav Jung recoge en su autobiografía Recuerdos,  sueños y pensamientos (1961), corresponde a un sueño que tuvo entre 1913 y 1914, cuando se encontraba en plena experimentación de lo que llamó imaginación activa, y que le permitiría acceder mediante imágenes (bien en fantasías o en sueños) a una capa del inconsciente mucho más amplia y profunda de la que había definido Sigmund Freud. 

Jung creía en un inconsciente colectivo, vivo y activo por sí mismo, que nos conecta a todos y cada uno con el mundo de los mitos y los arquetipos. Un estrato invisible de la realidad y que sin embargo, si escuchamos o miramos con las herramientas adecuadas, nos susurra mensajes al oído. El anciano que se le había aparecido en su sueño era el profeta Pilemón, una figura que a partir de entonces seria recurrente en sus visiones, no siempre tan placidas como esta. 

Para Jung, Pilemón representaba la comprensión superior y era un guía con quien conversaba y le ofrecía claves para seguir avanzando en el nuevo universo que se desplegaba en su interior y que, sin duda, tenia conexiones ocultas con el mundo externo: mientras estaba pintando la imagen del ser alado que había visto en su sueño, encontró muerto en su jardín un martín pescador, un ave muy difícil de encontrar  en las cercanías de Zürich, donde vivía Jung.

"La diferencia entre la mayoría de los demás hombres y yo consiste en que mis "tabiques" son transparentes", confiesa Jung en sus memorias. "Esta es mi peculiaridad. En los demás frecuentemente son tan espesos que no ven nada tras ellos y por eso creen que allí no hay nada. Yo percibo en cierto modo los procesos del subconsciente y por ello tengo seguridad interna. El que no ve nada, tampoco tiene seguridad, no puede sacar conclusión alguna.

Yo no se que es lo que ha hecho que yo pueda percibir el fluir de la vida. Fue quizás el inconsciente mismo. Quizás fueron los primeros sueños. Influyeron en mi desde el principio".

SUEÑOS TEMPRANOS.

Entre los tres y los cuatro años tuvo un sueño que más tarde interpretó como la primera conexión con una imaginación profunda, arquetípica, que no dependía de su conciencia individual.

Caminando por un prado caía en un agujero que se adentraba  en lo más oscuro de la tierra, hasta llegar a una especie de tronco hecho de carne y de piel, con un solo ojo iluminado en la parte superior. Cuando él llamaba a su madre, oía la voz de esta que le decía que era un ogro.Muchos años después, Jung llegó a la conclusión de que la extraña figura era un falo ritual entronizado, una poderosa representación de un poderoso dios infernal, la sombra subterránea del dios celestial.

Jung no olido aquel sueño, aunque no lo comprendiera. Pero durante toda su infancia y juventud sintió una fuerte conexión con la naturaleza y lo sobrenatural. Estudio Ciencias Naturales. Luego cambió a Medicina. En la Universidad de Basilea se aficionó a las sesiones de espiritismo con una prima suya, Helene Preiswerk, de quien se decía que era médium. También se hizo miembro  de un club universitario de debate, Zofingía, donde entró en contacto con algunos libros sobre esta materia que le marcaron.

La especialización en Psiquiatría que unía los fenómenos biológicos con los mentales, no podía ser más adecuada para él. 

jueves, 13 de junio de 2019

EL CORAJE





Los sellos distintivos del coraje son el conocimiento y el sentimiento “yo puedo”. Es un estado positivo en el que nos sentimos seguros, hábiles,  vivos, capaces de amar y de dar. Nos sentimos centrados, equilibrados, felices, independientes y autosuficientes. En el coraje hay una gran cantidad de energía, acción, capacidad para dejar ir, para “estar ahí”, para ser espontáneos, comprometidos, En este estado, podemos ser muy eficaces en el mundo.

El coraje de dejar ir

El nivel de coraje es muy útil en el mecanismo de la entrega y la rendición. En el estado de coraje, sabemos que podemos observar nuestros sentimientos. Ya no debemos temerlos, podemos gestionarlos, somos capaces de aprender a aceptarlos y a estar libres de ellos. “estoy dispuesto a correr riesgos, a dejar los viejos puntos de vista y a explorar otros nuevos”.  “Estoy dispuesto a ser feliz, me siento predispuesto y capaz”.

A menudo es fácil dar el salto desde cualquiera de los sentimientos  inferiores hasta el coraje, simplemente, afirmando nuestra valentía para observar y gestionar los sentimientos. Con la mera voluntad de observarlos y gestionarlos, aumenta la autoestima.

Por ejemplo, si tenemos un temor y no estamos dispuestos a mirarlo, nos sentimos mermados y nuestra autoestima disminuye. Si estamos dispuestos a examinar ese miedo, a reconocer su presencia, a ver cómo ha inhibido nuestra vida y a comenzar a entregarlo. La autoestima aumenta, sin importar si el miedo desaparece o no.

Todos sabemos que se necesita valentía para afrontar  el miedo. Apoyamos a las personas que se enfrentan a sus temores y tratan de hacer algo al respecto. La valentía es una de las características de la nobleza y hace que una persona sea verdaderamente grande.

A pesar de toda su programación negativa, y a pesar de su miedo, la gente valiente avanza por la vida sin ninguna garantía y sin saber siquiera si las cosas van a mejorar. Así que el coraje aumenta nuestra autoestima y nos brinda el respeto de los demás. A su debido tiempo, los temores subyacentes, que requieren coraje para superarlos disminuyen hasta tal punto que entramos en la aceptación.

Asumir el propio poder.

En el nivel de coraje el énfasis está en el hacer. Ya sabemos que somos capaces de atender a las propias necesidades y las de los demás, y sabemos que, si estamos dispuestos a hacer el esfuerzo podemos lograr lo que queremos. Por lo tanto, quienes están en el nivel del coraje son los hacedores del mundo.

Como solo podemos dar lo que ya tenemos, las personas con coraje pueden apoyar y alentar a los demás. Esto se debe a que son capaces tanto de dar como de recibir, y el equilibrio entre el dar y el recibir se produce de manera natural.

Los niveles de conciencia anteriores al coraje se ocupan principalmente de ganar; de adquirir. Ahora, es este nivel, hay mayor poder y energía. Somos capaces de dar a los demás, porque ya no lo vemos como medios para recibir ayuda o apoyo, o para sobrevivir.
En el estado del coraje sentimos nuestro poder, fortaleza y autoestima. Sabemos que podemos marcar la diferencia en el mundo, y no solo obtener algo de él. 

Como consecuencia de la confianza, nos preocupa mucho menos la seguridad. El énfasis ya no está en lo que la gente tiene, sino en lo que hace y en aquello en lo que se ha convertido.

Se está dispuesto a correr riesgos y a soltar las anteriores  seguridades. Existe la voluntad de crecer y beneficiarse de nuevas experiencias. Esto incluye la capacidad de admitir los errores sin caer en la culpa y la autorrecriminación. Nuestra autoestima no disminuye al observar las áreas que necesitamos mejorar. Somos capaces de admitir que hay problemas sin sentirnos disminuidos.

En definitiva, dedicamos energía, tiempo y esfuerzo a mejorar, haciendo todo lo posible para cambiar de paradigma.


domingo, 9 de junio de 2019

INTEGRAR LA SOMBRA




Todos tenemos nuestros demonios. A veces os vislumbramos fugazmente, a veces los presenciamos en un completo caos frontal, pero la mayor parte del tiempo los ignoramos, ya sea por miedo, culpa o vergüenza. Sin embargo, descubrir e integrar a nuestros demonios es una parte vital para nuestro viaje espiritual.

Debajo de la máscara social que usamos todos los días, tenemos un lado oculto en la Sombra:
Esta es una parte impulsiva, herida, triste o aislada que generalmente tratamos de ignorar. La Sombra puede ser una fuente de riqueza emocional y vitalidad, y puede ser un camino hacia la curación y una vida autentica, y no ser solo la parte herida de nosotros.

Tu sombra puede contener dentro de ti tus secretos, los sentimientos reprimidos, los impulsos primitivos y las parte consideradas “inaceptables, vergonzosas, o incluso malvadas. Este lugar oscuro que acecha dentro de tu mente inconsciente también contiene emociones reprimidas y rechazadas como, la rabia, los celos, el odio, la codicia, el engaño y el egoísmo.

Pero ¿Dónde se originó la idea del Yo Sombra?

El concepto fue originalmente acuñado y explorado por el psiquiatra y psicoanalista suizo Carl Jung. En sus propias palabras Jung dijo: “Todos llevamos una sombra, y cuanto menos la conocemos en la vida consciente, más negra y más densa es. Cuando la Sombra humana es rechazada, tiende a socavar y sabotear nuestras vidas”.

Tradicionalmente, el Trabajo con la Sombra cayó en el reino de los chamanes, los curanderos y los sacerdotes. Actualmente su estudio y sanación entra dentro de la psicoterapia, con psicólogos, psiquiatras, quías espirituales y terapeutas.

Por incómodo que nos parezca, hay un lado oscuro en cada ser humano, esto se debe a la forma en que fuimos criados, la sociedad donde nacimos etc. Nos han enseñado a percibirnos de una manera bidimensional y limitada. Nos han enseñados que solo los criminales, asesino y ladrones tienen un lado de la Sombra, y esto debemos descartarlo, todos tenemos una parte oculta a la que debemos iluminar si queremos dejar de sufrir.

Si la idea de tener un lado de la Sombra te molesta, quizás debieras tomarte un momento y considerar si has desarrollado un ser idealizado de ti mismo.

Los signos de Yo idealizado incluyen actitudes tales como:

“No soy como esa gente, soy mejor”, “Todos ven lo bueno que soy (aun así, de vez en cuando debo recordárselo)”“Soy un modelo a seguir”, y pensamientos que de alguna manera nos separan de la realidad, siendo malsanas y en gran parte delirantes.
La única forma de encontrar la paz interior, el amor autentico y la realización personal es explorar nuestra Sombra.

Tu lado de la Sombra se formó en la infancia, siendo a la vez; un producto del ego natural y un producto de condicionamiento o socialización. La socialización es el proceso de aprender a comportarse de una manera que sea aceptable para la sociedad.

Cuando nacemos, todos estamos llenos de potencial, con la capacidad de sobrevivir y desarrollarnos de diversas maneras. A medida que pasa el tiempo, aprendemos más y más para convertirnos en un cierto tipo de persona. Poco a poco, debido a nuestras circunstancias y preferencias, comenzamos a adoptar ciertos rasgos de carácter y rechazamos otros.

Pero, a medida que desarrollamos nuestra personalidad del ego, también hacemos otra cosa. ¿Qué ha sucedido con todas esas partes de nuestro potencial original que no desarrollamos? No dejarán de existir: seguirán ahí, como potenciales o como parcialmente desarrollados, luego rechazados, sin embargo seguirán viviendo en el inconsciente como una alternativa al ego despierto.

Entonces, por el mero hecho de crear una personalidad del ego específicamente delineada, también hemos creado su opuesto en el inconsciente. LA SOMBRA.

Como podemos ver, desarrollar la Sombra propia, es una parte natural del desarrollo.

Pero también formaste un alter ego debido al condicionamiento social, es decir, tus padres, familiares, maestros, amigos y la sociedad en general contribuyeron a tu Sombra.

Para encajar, ser aceptado, aprobado y amado, aprendimos a actuar de cierta manera. Adoptamos un rol que aseguraría nuestra supervivencia mental, emocional y física. Pero al mismo tiempo, llevar una máscara tiene consecuencias.

¿Qué pasó con todas las partes auténticas, salvajes, socialmente tabú o desafiantes de nosotros mismos? Estaban atrapados en la sombra.

El terapeuta Steve Wolf tiene una analogía perfecta que describe este proceso. Cada uno de nosotros es como Dorian Grey. Buscamos presentar una cara hermosa, inocente al mundo, un comportamiento amable y cortés, una imagen juvenil, inteligente.

Y así, sin saberlo pero inevitablemente, rechazamos aquellas cualidades que no encajan con la imagen, que no aumentan nuestra autoestima y nos hacen sentir orgullosos, sino que, en cambio, nos avergüenzan y nos hacen sentir pequeños. Empujamos hacia la oscura caverna del inconsciente aquellos sentimientos que nos inquietan (odio, rabia, celos, avaricia, competencia, lujuria, vergüenza) y los comportamientos que la cultura considera incorrectos: adicción, pereza, agresión, dependencia, por lo tanto creando lo que podría llamarse contenido de sombra.

Al igual que la pintura de Dorian, estas cualidades finalmente adquieren una vida propia, gemela invisible e invisible que vive justo detrás de nuestra vida, o al lado...
Pero mientras que nuestra Sombra puede ser representada como nuestro "gemelo malvado", no está completamente lleno de cosas "malas".

En realidad, hay oro que se encuentra dentro de la Sombra.
 
 Jung dijo una vez que,
"La sombra es noventa por ciento de oro puro".
Lo que esto significa es que nuestro lado de la Sombra nos ofrece muchos regalos hermosos si nos tomamos el tiempo de mirar.


13 arquetipos de sombras


1. La Sombra Egoistica.
Este Arquetipo de la Sombra muestra las siguientes características:
Arrogancia, egocentrismo, pompa, desconsideración, autocomplacencia, narcisismo, orgullo excesivo.

2. La sombra neurótica
Este Arquetipo de la Sombra muestra las siguientes características:
Paranoia, obsesividad, desconfianza, fastidioso, exigente, comportamiento compulsivo.

3. La Sombra No Confiable
Este Arquetipo de la Sombra muestra las siguientes características:
Secreto, impulsivo, frívolo, irresponsable, engañoso, no confiable.

4. La Sombra Emocionalmente Inestable
Este Arquetipo de la Sombra muestra las siguientes características:
De mal humor, melodramático, lloroso, demasiado emocional, impulsivo, cambiante.

5. La sombra que controla
Este Arquetipo de la Sombra muestra las siguientes características:
Sospechoso, celoso, posesivo, mandón, obsesivo.

6. La sombra cínica.
Este Arquetipo de la Sombra muestra las siguientes características:
Negativa, sobre-crítica, condescendiente, resentida, descarnada.

7. La sombra iracunda
Este Arquetipo de la Sombra muestra las siguientes características:
Despiadado, vengativo, malintencionado, de temperamento rápido, peleón.
8. La Sombra Rígida
Este Arquetipo de la Sombra muestra las siguientes características:
Tenso, intolerante, obstinado, intransigente, inflexible, de mente estrecha.

9. La Sombra Insincera
Este Arquetipo de la Sombra muestra las siguientes características:
Superficial, astuto, inconsistente, astuto, astuto.

10. La sombra fría
Este Arquetipo de la Sombra muestra las siguientes características:
Emocionalmente desapegado, distante, indiferente, despreocupado, no-excitado.

11. La sombra pervertida
Este Arquetipo de la Sombra muestra las siguientes características:
Masoquista, lasciva, sádica, vulgar, libidinosa.

12. La sombra cobarde
Este Arquetipo de la Sombra muestra las siguientes características:
De voluntad débil, pasivo, tímido, temeroso.

13. La sombra inmadura
Este Arquetipo de la Sombra muestra las siguientes características:
Pueril, infantil, ilógico, sencillo, vacuo.

Seguro que existen muchos más aspectos ocultos de la sombra, y quizás cada uno de nosotros pueda añadir alguna suya que haya descubierto. Estate atento y recuerda que lo que interiorizamos casi siempre se exterioriza de una u otra forma. Posee tu sombra y serás dueño de tu vida.


viernes, 7 de junio de 2019

PLUTÓN Y SATURNO





Conjunción de Plutón y Saturno con el Sol.

Esté importante tránsito no lo experimentan todos los Seres ya que Plutón tarda en darle la vuelta al Sol 280 años por lo que en una vida puede atravesar de 6 a 7 casas nada más.

La conjunción es la más fuerte, después de la oposición y la cuadratura.

Ahora los nacidos entre el 10 de Enero y 13 están experimentando la conjunción bajo el signo de Capricornio la oposición los nacidos entre el 11 y 14 de Julio bajo el signo de Cáncer la cuadratura es para los nacidos entre 12 y 14 de Octubre y 12 y 15 de Marzo bajo el signo de Libra y Aries respectivamente.

Este es un gran cambio en tu vida, cuando te esfuerzas como nunca antes para lograr tu ambición. Trabajará más duro que nunca y no permitirá que los obstáculos le impidan archivar sus objetivos. Si manejas las energías de este tránsito hábilmente, deberías ir muy lejos con él, pero debes estar al tanto de ciertas fallas.

Plutón es el planeta de la muerte y la regeneración, lo que significa la eliminación de todo lo antiguo y obsoleto y el nacimiento de un nuevo orden superior. Con Plutón en tu sol puedes ser el agente de este proceso. Puede trabajar para eliminar las estructuras antiguas de tu vida en tu propia vida y en la vida de quienes te rodean, para que todos puedan experimentar una nueva vida.

Pero debes observar dos limitaciones: primero, Plutón da un tremendo impulso y energía, pero solo para la eliminación de lo verdaderamente viejo y obsoleto resultado de otras vidas o un proceso de eliminación de un comportamiento caduco. 

En segundo lugar, los otros planetas más allá de Saturno son planetas transcendentales es decir mientras Júpiter y Saturno nos proveen de la energía para nuestra vida social, Marte, Venus y Mercurio nos hablan de nuestra persona y Neptuno, Urano y Plutón transcienden al individuo para emerger a algo superior .

Por lo tanto, sus energías no se pueden aprovechar fácilmente para el propósito de iluminarse pues el Ego nos mantiene en el afuera y esa es la causa que nos provoca sufrimiento, patrones heredados de nuestros padres que deben morir en nosotros.

Tú eres el administrador de esta energía, no el propietario. Si usas la energía que Plutón te da para fines puramente egoístas, provocarás una oposición tan furiosa que eventualmente no podrás hacer nada. Incluso puedes experimentar violencia a manos de otros que intentan desesperadamente detenerte.

Del mismo modo, si utiliza la energía para eliminar estructuras que aún no están listas para desaparecer, no podrá realizar el proceso. Plutón significa reemplazar la necesidad de reemplazar un estado antiguo e inferior de ser con un estado nuevo y verdaderamente superior. No solo reemplaza arbitrariamente una con otra.

La mejor manera de garantizar el manejo de la energía de este tránsito es concentrarla en tu propia vida. Lo mejor es no tratar de dominar a los demás, incluso por tu propio bien. Usa la energía para transformar tu propia vida en una expresión más fina de ti mismo.

Has todo lo posible por expandir tu conciencia y has que ese conocimiento funcione en tu vida al nivel práctico, para expresarse más perfectamente, no para satisfacer su propia ambición.

El último punto a recordar es que debes hacer algo ahora. No puede simplemente sentarse y dejar pasar este tránsito sin hacer algunos cambios. Si no creas el tema conscientemente, las circunstancias se harán cargo de ti, probablemente con resultados desagradables.

Hacer frente a algunos aspectos de sí mismo que no te gustan, pero eso es parte de este proceso, y considerará que los aspectos nuevos no están tan mal. Se veían mal porque nunca le habías dado un lugar a tu tema en tu conciencia personal.

Los cambios radicales que tienen lugar ahora pueden ser difíciles, pero eso se debe a que cualquier tipo de muerte es desagradable pues no nos han enseñado a encararla pero el nacimiento de algo nuevo es tan hermoso como la muerte de algo que ya no necesitas para crecer.

La muerte simbólica es la opción principal de éste tránsito sin embargo puede ser una muerte real que debas encarar para después descubrir que nada muere, simplemente se transforma.

Marcela Cosme


DOLORES DE ESTOMAGO






Los dolores y estirones en el estómago están vinculados con frecuencia a una necesidad de amor, de “alimento emocional” y de alimentos.

El alimento representa el afecto, la seguridad, el premio y la supervivencia. Si vivo un vacío cualquiera en mi vida, querré colmarlo con el alimento, en particular en los momentos de separación, muerte, pérdida o escasez de dinero.  

El alimento. También puede ayudarme artificialmente a “liberarme” de las tensiones materiales  o financieras. Siento como una carencia indispensable para mi supervivencia.

Relación psicosomática:

Conozco el trabajo efectuado por mi estómago, y sé que representa mi modo de digerir, absorber e integrar los acontecimientos y las situaciones de mi vida.

La fermentación, por su parte, procede del hecho de que no quiero enfrentar ciertas emociones que vivo con relación a personas o situaciones. Pongo estas situaciones a un lado, pero éstas siempre están presentes, se acumulan, “fermentan”, bajo el efecto de mi actitud “ácida”. Rumio constantemente ciertas situaciones que viví y que “no digiero”, por lo tanto vuelvo a revivir las mismas actitudes y las mismas emociones negativas.

 Al estar mi realidad en conflicto con mis sueños y mis necesidades, esto me lleva a vivir diversas emociones, no expreso mis contrariedades, estoy irritado. La ira y la agresividad rugen en mí, pero las reprimo. Ya está ¡La úlcera y los ardores de estómago están aquí! Tengo miedo, mi digestión se hace laboriosa porque mi estómago es nervioso y frágil.

Está seria su conclusión:

 ¿Cuál es la situación de mi vida “que no digiero?. La causa puede ser una falta de confianza en mí mismo, lo que hace muy difícil la aceptación de mis emociones. También pueden deberse mis dolores de estómago cuando vivo una contrariedad en el campo de mis finanzas personales o de mi vida profesional. Reacciono ante situaciones que me parecen repugnantes e inaceptables y mi estómago rechaza digerirlas. Entonces la digestión es muy lenta porque mi estómago está tenso y rígido, evitando que se produzcan los cambios en mi vida.

Cambió de pensamiento:

Tomo consciencia de que debo realizar más apertura en mi vida y acepto: Que las situaciones y los acontecimientos están aquí para hacerme crecer. La aceptación, me permite transformarlos en experiencias y la presión o la tensión desaparecerán.

Mi estómago funcionara correctamente



domingo, 2 de junio de 2019

DEPRESIÓN Y APATÍA



Uno de los mayores bloqueos que tenemos que superar para superar la depresión y la apatía es la tendencia a culpar. Culpar es todo un tema en si mismo. Examinarlo puede resultar gratificante. Para empezar, hay una gran recompensa en culpar. Conseguimos ser inocentes, podemos disfrutar de la autocompasión, además de ser mártires, victimas y los destinatarios de las simpatías de los demás.

Pero la mayor recompensa en que conseguimos ser victimas inocentes....el otro es el malo.

Culpar es la mayor excusa del mundo. Nos permite seguir siendo limitados y pequeños sin sentirnos culpables. Pero tiene un coste; la perdida de la libertad. Además, el papel de victima conlleva percibirse como débil, vulnerable e indefenso, que son los principales componentes de la apatía y la depresión.

El primer paso para dejar de culpar es darnos cuenta de que lo hacemos.

Hemos de ser honestos y darnos cuenta de que culpamos porque elegimos culpar. Esta es la verdad, por más justificación que queramos hallar en las circunstancias. No es una cuestión de buenos o malos; simplemente se trata de responsabilizarnos de nuestra propia conciencia.

La atracción de culpar surge en la primera infancia, como un hecho cotidiano, en el aula, el recreo, con los hermanos etc. En realidad, culpar solo es otro delos programas negativos que hemos permitido que nuestra mente adquiera, porque nunca nos hemos parado a cuestionarlo.

Para superar la necesidad de culpar es necesario ver la satisfacción secreta y el placer que obtenemos de la autocompasión, el resentimiento, la ira y las excusas que nos damos a nosotros mismos, y empezar a entregar todas estas pequeñas recompensas.

El propósito es pasar de ser una victima de nuestros sentimientos a elegirlos. Si nos limitamos a reconocerlos y observarlos, comenzaremos a desarmarlos. Entonces estaremos ejerciendo una elección consciente. Así hacemos un movimiento importante para salir de la ciénaga de la impotencia.

Para superar la resistencia y asumir la responsabilidad de nuestros programas y sentimientos negativos, nos conviene ver que provienen de un pequeño aspecto de nosotros mismos. La naturaleza de esta parte más pequeña de nosotros mismos es pensar negativamente, por lo que el inconsciente tiende a aceptar fácilmente su limitado punto de vista.

Pero esa no es la totalidad de nuestro ser; más allá del pequeño ser está nuestro SER.

Es posible que no seamos conscientes de nuestra grandeza interior. Es posible que no estemos experimentándola, pero está ahí. Si nos desprendemos de las resistencias a ella, podremos empezar a experimentarla. Y nuestra vida sera mucho más completa.

sábado, 1 de junio de 2019

EMPEZAR DE NUEVO





Seguir adelante sin haber resuelto nuestros nudos emocionales y heridas vitales no es una buena opción. Debemos ser capaces de transitar en esos mundos internos para dar forma a una mejor versión de nosotros mismos.

Seguir adelante sin mirar atrás no siempre es fácil. No cuando la tristeza pesa en exceso y arrastramos con nosotros el dolor de tantas batallas con heridas. A veces, es necesario hacer un alto en el camino para sanar, recomponernos e incluso reinventarnos. Solo cuando hayamos dado forma a una nueva y mejor versión de nosotros mismos, estaremos listos para seguir.

Así, podemos equiparar la vida a un tejido bordado de inicios y finales. Son dos caras de la misma moneda, están llenos de emociones contrapuestas que no siempre sabemos cómo manejar, de miedos e inquietudes afiladas que lastran la aparición de nuevas oportunidades. Hacerlo del mejor modo determina sin duda la integridad y la calidad de todo aquello que pueda venir después.

Expertos en el tema, como Denise Beike de la Universidad de Arkansas, señalan que en nuestro ciclo vital más que el impacto que puedan tener diversos hechos de mayor o menor gravedad que hayamos experimentado, está el modo en que los hayamos afrontado. Por ello, es importante tener una visión clara y objetiva de determinados aspectos.

Es muy común, por ejemplo, que tras haber pasado por un mal momento alguien nos diga aquello de “hay que seguir adelante”. Sin embargo, ¿cómo hacerlo cuando hay en nuestro interior tantos pesos y angustias emocionales?

Tenemos claro que debemos mirar hacia adelante, pero no siempre es fácil generar ese progreso, ese avance real.

Porque el dolor tiene raíces profundas y no podemos arrancarnos –así como así—para trasladarnos a otro espacio, a otro lugar haciendo borrón y cuenta nueva. Debemos ser capaces de reparar y transformar. De crear una materia nueva partiendo de lo que somos, de la vivido y la aprendido. Ese proceso puede llevar tiempo, pero tras ello, nos daremos la oportunidad de empezar de nuevo del mejor modo.

“A veces las cosas se deshacen para que otras mejores puedan crearse”

--Marilyn Monroe—

Seguir adelante con exceso de equipaje no es una buena opción

Podemos hacerlo. Podemos situar la mirada en el horizonte, poner un pie tras otro y seguir adelante como si nada. Es posible incluso darle al tiempo toda la responsabilidad en materia de curación emocional. Creer que al quitar páginas al calendario nos estaremos arrancarnos también las penas y los recuerdos. Sin embargo, llegará un día en que nos daremos cuenta de que nada de eso ha funcionado.

Albert Ellis, conocido psicoterapeuta cognitivo, nos recordaba que a menudo las personas nos dejamos llevar por determinadas creencias sin sopesar otras alternativas. Son lo que él llamaba “ideas irracionales”, esas que nos sitúan en estados personales poco saludables y hasta problemáticos.

Así, cada vez que estemos obligados a dar forma a algún tipo de transición o a tener que afrontar un momento de gran dureza, es imprescindible que reflexionemos en las siguientes dimensiones.
Avanzar emocionalmente
Avanzar no es lo mismo que seguir adelante. Es común, por ejemplo, que muchas personas acudan a terapia psicológica en busca de ayuda porque se empeñaron en su día en seguir adelante tras sufrir una separación o la pérdida de un ser querido, olvidando antes un aspecto: hacer el duelo.

Es necesario integrar en nuestro registro personal un término muy básico: avanzar. Lo que implica esta palabra es lo siguiente.

Avanzar significa no quedarse atrapado en el mismo lugar.

Avanzar implica entender que debo aplicar una nueva estrategia de vida.

Generar un avance requiere empezar por un mismo desde el interior (sin huir)

Es decirme que tengo que aceptar lo que siento, entenderlo, manejarlo, sanarlo y permitirme una nueva oportunidad. De este modo “progresamos” emocional y psicológicamente.

Asimismo, hay que tomar conciencia de un detalle: la tristeza y el dolor de una pérdida no desaparece. Nadie puede borrar ese tipo de sentimientos. Debemos crear un espacio en nuestro interior y aprender a convivir con ello.

Las transiciones llevan tiempo

Tal y como nos revela un estudio llevado a cabo por el doctor Mark A. Thornton, de la Universidad de Cornell, todo cambio lleva consigo una seria de emociones con las que saber transitar. Volver la cabeza y el corazón a estos estados para seguir adelante sin más, implica a menudo correr el riesgo de desarrollar algún tipo de trastorno psicológico como una depresión.

Debemos ser capaces de llorar la tristeza, de canalizar la rabia y la frustración, de quedarnos quietos junto a la decepción para desgranarla y obtener un aprendizaje de ella.

Empezar de nuevo con una versión más fuerte

Las personas no cambiamos, avanzamos. El ser humano se transforma las veces que crea necesario no por capricho, no por placer, sino para afrontar la adversidad y alzarse como un ser más resistente, hábil y preparado.

Somos conscientes de que seguir adelante es la única opción vital que tenemos, la opción contraria es quedarnos encallados. Sin embargo, hagámoslo del mejor modo sin huir de nosotros mismos y de ese interior que como una habitación desordenada y a oscuras requiere nuestra atención, requiere orden, oxígeno y más de un cambio.

Permitámonos por tanto empezar de nuevo en nuestros senderos personales con una versión actualizada, fuerte y esperanzada. Como dijo Charlotte Bronte una vez, dejemos de evocar el pasado: el presente es más seguro y el porvenir aún más luminoso.