domingo, 10 de abril de 2022

SINDROME DE LIMA




El Síndrome de Lima es la suma de varios síntomas englobados bajo una etiqueta y no puede definirse como una psicopatología. Conoce todo acerca de él

El síndrome de Lima es considerado como uno de los fenómenos más complejos y extraños que se presenta en la mente de algunas personas. En contraste con el síndrome de Estocolmo, este se caracteriza por que el secuestrador desarrolla sentimientos y emociones por su victima.

Esta reacción psicológica es una respuesta paradójica donde la empatía emocional es el impulso que lleva a que el captor irónicamente se preocupe por el bienestar y salud de su secuestrado. En algunos casos el síndrome de Estocolmo y el de Lima pueden hacerse presentes simultáneamente.

Origen del Síndrome de Lima

Esta perturbación debe su nombre al acontecimiento ocurrido en Perú en 1996. El secuestro de varios personajes diplomáticos en la embajada japonesa ubicada en Lima, la capital de este país por parte de un movimiento revolucionario, hizo que el mundo entero virara su mirada a tal suceso.

Después de que los secuestradores pidieran grandes sumas de dinero por la liberación de sus capturados, días más tarde, poco a poco fueron liberándolos. Esto gracias a los sentimientos de empatía que generaron las victimas.

¿Cuáles son los síntomas del Síndrome de Lima?

Las investigaciones han arrojado qué con cierta frecuencia se manifiesta este comportamiento, lo que evidencia la presencia de este síndrome. Dentro de los indicadores más destacados se encuentran: evitar lastimar bajo ninguna circunstancia al secuestrado, expresar sentimientos de compasión por la situación causada, pronunciar gestos de amabilidad, desarrollo de preocupación por la salud de la víctima y concesión de libertades ocasionales.

Además el secuestrador puede conversar acerca de sus experiencias sentimentales para buscar el acercamiento con su confinado. Por último, puede convertirse en una figura protectora haciendo promesas de qué nada le ocurrirá al secuestrado.

Posibles causas del síndrome

Es la consecuencia de la interacción de diversos factores conductuales que psicológicamente estructuran un perfil que se presenta en un delincuente. Entre las más destacadas se encuentran: la disparidad en el método en el que se usa para llevar a cabo el secuestro. Cuando las personas forman parte de una banda, muy probablemente no están de acuerdo con ejecutar un secuestro y pueden ceder ante la presión de los demás.

La necesidad de obtener dinero rápido puede ser otra causa para que el ejecutante sienta culpa. Quizás no está en los planes de muchos realizar una acción tan contundente como un secuestro. Esto puede traer sentimientos encontrados que hacen que la confusión y la disparidad de la realidad se hagan presentes.

Muchos de los secuestradores buscan seducir a sus víctimas por el tiempo que pasan juntos. Los sentimientos se confunden y trae como consecuencia que muchos generen acciones incongruentes a la realidad.

El síndrome de Lima ayuda a desenfocar la realidad

Lo particularmente curioso de este trastorno es que el perpetrador asume el rol de protector, aunque sea él mismo quien restringe la libertad de la persona. Se hace la ilusión de que es un tipo de salvador que se inquieta por mantener en buen estado a su víctima.

En muchos de los casos esta es una de las razones por las cuales los secuestrados son liberados sin sufrir mayores consecuencias físicas. Incluso, hay algunos que les ayudan a escapar de su cautiverio.

Posibles tratamientos

Debido a que este problema no es reconocido como un trastorno, limita la factibilidad de un tratamiento. No obstante, en el caso de que sea diagnosticado ciertamente se puede, por ejemplo, evaluar de forma exhaustiva los motivos que pueden llevar a las personas a perpetrar un secuestro.

En tal sentido, el análisis de las conductas delictivas puede dar un vestigio de lo que ha originado esta  actitud dañina en el secuestrador. Generalmente, estas personas han sufrido de abusos, alcohol o drogas y otros problemas que lo llevan a delinquir. al tener la causa o raíz, se pueden utilizar diferentes métodos para que reconozcan y cambien esas actitudes tóxicas y enfermizas.

Se puede tratar de enmendar este problema con psicoterapia, es probable que el afectado asuma la responsabilidad de lo que se causa a los demás y que evite repetir este comportamiento enfermizo. Muchos especialistas intentan lidiar con esta conducta irracional sin éxito, pero no se puede dejar pasar por alto la oportunidad de hacer algo por ello.


sábado, 9 de abril de 2022

RECONOCER LA DEPENDENCIA EMOCIONAL....



Reconocer la dependencia emocional, para lograr la libertad en el amor.

Sabemos que fumar es malo, tomar drogas es malo, abusar de la comida y el alcohol es malo. son adicciones  y hacen daño. Pero, ¿hemos pensado alguna vez que incluso el amor puede ser dañino? ¿Somos capaces de reconocer una dependencia emocional en nuestra relación?

Muchos responderán que sí al recordar las historias dramáticas que nos dan las noticias casi todos los días. Son asuntos que se definen fácilmente como "relaciones enfermizas".

En estos términos, quienes están en una relación en la que nunca han sufrido heridas, o nunca han pensado en causar sufrimiento físico a su pareja, podrían suspirar aliviados y concluir que están viviendo el amor de forma positiva y "sana".

Para muchos, este es sin duda el caso. Pero muchos otros, pensando en ello, pueden sentir, en cambio, la sensación de que su relación no es tan buena como inicialmente esperaban, incluso en ausencia de comportamientos o deseos dañinos.

Dependencia emocional: cuando el amor es dañino

Con la excepción de las drogas que pueden tener resultados letales incluso con ingestas limitadas, e incluso con una sola ingesta, en todos los demás ejemplos de adicción es fácil predecir los resultados dañinos cuando la cantidad de la sustancia ingerida es notoriamente alta y está fuera de control.

Sin embargo, sabemos que puede haber muchas consecuencias negativas y graves en nuestra salud y bienestar, incluso cuando no llegamos al extremo.

Algo similar ocurre cuando la adicción es emocional. Las conductas disfuncionales pueden no manifestarse de forma dramática con la violencia física, sino con toda una serie de comportamientos socialmente más aceptables. O incluso disfrazados de comportamientos socialmente deseables, que hace de la relación una prisión sin barrotes.

Malos hábitos y adicción: dos cosas diferentes

Algunos podrían argumentar que los excesos en comer, beber y fumar son solo malos hábitos. Y que tan vez ciertas formas de vivir las relaciones también lo son. A veces es posible que este sea el caso.

Pero, ¿alguna vez has tratado de pedirle a algún fumador que deje de fumar? Y qué decir de la comida y el alcohol, ¿acaso alguien te escuchó e inmediatamente se puso a hacer dieta seriamente?

Los mecanismos y experiencias que subyacen a la dependencia emocional son similares. Y lamentablemente generan un circulo vicioso.

En primer lugar, se experimenta una condición de embriaguez. Es decir, de placer, al estar al lado de la pareja a quien se ve como fuente de un bienestar que de otra manera parecería inalcanzable.

Esta experiencia de placer desarrolla una tolerancia, por lo que, con el tiempo, las diversas formas en que se expresa esta cercanía con la pareja crea adicción y "suben el listón". Restringiendo cada vez más más áreas de la vida en las que la pareja no desempeña un papel.

Siempre que por cualquier circunstancia de la vida la pareja se aleja, y no solo físicamente, se entra en una estado de abstinencia debido a que el otro pasa a ser percibido como una condición indispensable para la propia vida.

El estado de alarma provocado por la abstinencia lleva a la acción, es decir, a adoptar toda una seria de conductas disfuncionales incontrolables encaminadas a restablecer la condición de bienestar volviendo al punto de partida.

Búsqueda o rechazo: dos caras de la misma moneda

La emoción básica que determina la activación de las conductas disfuncionales es, por tanto, el miedo. El peligro llega en la ausencia del otro. La idea de perder al otro y ser abandonado es la raíz de la dependencia emocional.

Intuitivamente, se pensaría que en la dependencia emocional la reacción al miedo desencadena conductas espasmódicas de búsqueda y acercamiento al otro. Esto es cierto en muchos casos. Pero de igual manera hay personas que expresan el malestar de forma diametralmente opuesta, es decir, con conductas de rechazo.

Se trata de personas que sienten el mismo miedo a la pérdida que al abandono, pero que reaccionan ante él de forma "preventiva". Se alejan para no ser rechazados, abandonan para no ser abandonados.

Y las dos respuestas diferentes no solo constituyen las dos caras de la dependencia emocional, sino que muy a menudo constituyen también las dos caras de una misma relación. Ya que es típico encontrar parejas en las que las personas se unen con la misma necesidad de amor pero expresada de manera opuesta a la propia.


viernes, 8 de abril de 2022

¿TU SIGNO ES ARIES?



ARIES  DEL 21 DE MARZO AL 19 DE ABRIL.


ZONA DEL CUERPO= CABEZA

En Aries destaca lo individual. Representa el nacimiento metafísico en el mundo, haciendo la presentación de la persona, quien es y qué ha venido a hacer en el mundo. Es nuestro sentido del Ser, del Yo.

Aunque somos producto del entorno, nos diferenciamos de él, y Aries nos concentra en afirmar nuestra individualidad, ayudándonos a sintonizar con nuestro verdadero Yo y hacernos valer conscientemente en nuestro entorno.

Aries esta aquí para descifrar su pertinencia y autenticidad personales. Esto es egocentrismo en su mejor aspecto, siempre que el Yo de Aries surja de nuestra mayor verdad y reconozca que ésta es una entre muchas.

Si logramos conseguir este precioso equilibrio, vamos a vivir eficazmente la lección zodiacal de Aries: definir y afirmar nuestra independencia en coordinación con el entorno.

Pero si no logramos identificarnos ni encontramos la manera de congeniar con las personas que nos rodean, surge el lado oscuro de Aries. Nuestro Carnero interior se vuelve irritable, las cosas nunca resultan como se plantearon y él le va a echar la culpa a los demás de lo que considera un fracaso. Negándose a poner en duda sus  convicciones interiores no entiende esa falta de logros externos.

Ve algo malo en su entorno, y no ve los argumentos anticuados que pasan por su cabeza ni la necesidad de más percepción. Cuando ocurre esto, la energía del Carnero se siente frustrada. Él lo siente como si, por falta de ejecución externa, sus ideas y planes tengan que continuar por fuerza en su cabeza.

Siendo la zona corporal de Aries la cabeza, ahí es donde retiene su energía. La energía que no se puede liberar constructivamente se queda estancada dentro, y se manifiesta como ideas y sentimientos frustrados. Aumenta la tensión, y a medida que hay más energía bloqueada, Aries siente la cabeza más y más pesada, atiborrada.

Estas son las manifestaciones físicas de la energía de Aries estancada o bloqueada:

Dolor de cabeza.
Migraña
Catarro
Infección de oídos
Rechinar de dientes o infección dental
Irritación de los senos nasales
Congestión nasal o en la cabeza
Tensión o rigidez en la mandíbula

En cambio, si sabemos quienes somos y lo que hemos venido a realizar aquí, nuestro Carnero tiene una fuerza formidable. No obstante, si no tiene una cierta humildad, podría explotar su energía para hacerse valer y pasar por encima de todos o de todo lo que considere que se interpone en su camino.

Podría arremeter contra cualquiera que se atreva a oponerse, en último termino se causaría más daño que bien. Y en lugar de hacer caso a los consejos que le den, continua obstinadamente aferrado a sus ideas.

Entre las manifestaciones físicas de una naturaleza Aries explosiva tenemos:

Dolor de cabeza
Migraña
Catarro
Dolor de muelas, infección
Audición disminuida
Infección en los ojos
Manchas en la cara
Caída del cabello

¿De cuanto de todo esto se percata tu cabeza? 

Ya sea que la sientas atiborrada, explosiva o en algún punto intermedio, la clave es escuchar a tu cuerpo y darle lo que necesita. 

Recuerda....todos tenemos un Aries en la cabeza, así que....ayuda a tu Aries a expresar bien su energía y serás feliz.

lunes, 4 de abril de 2022

LA TAQUIPSIQUIA.....



LA TAQUIPSIQUIA…..cuando la mente va demasiado rápido

Cuando hablamos de taquipsiquia nos referimos a la aceleración patológica de la actividad psíquica o pensamiento. Esta aceleración del pensamiento es un trastorno cuantitativo de velocidad y puede manifestarse con o sin verborrea. En el caso más extremo se puede llegar a lo que se conoce como fuga de ideas.

Síntomas de la taquipsiquia

Una consecuencia del aumento de la velocidad del pensamiento es que se produce una dificultad para poder llegar a una conclusión, ya que todo pensamiento está comprometido por una nueva idea recién formada, creando muchas veces desorden en el cerebro del sujeto, verborrea, distracciones y predominio de asociaciones disparatadas.

La taquipsiquia se define entonces como aumento significativo de la velocidad de pensamiento, y disminución del tiempo de respuesta, aumento de las palabras por minuto, mayor espontaneidad y se caracteriza por un incremento del flujo de ideas que aparecen en la mente, saltando de una idea a otra constantemente. Este salto de una idea a otra ocurre, en general, antes de que el primer pensamiento o idea haya terminado.

La taquipsiquia proviene del griego de las palabras Tachýs (rápido) y psyché (alma o mente) y no se considera una enfermedad como tal, sino un signo clínico que orienta al psicólogo o psiquiatra para el diagnóstico diferencial. Está incluida dentro de las llamadas alteraciones del curso del pensamiento. Hay dos tipos de ritmos de pensamiento, si este se presenta enlentecido o inhibido se denomina bradipsiquia, (este está relacionado con cuadros depresivos o algunos tipos de esquizofrenia) o acelerado, que sería el caso de la taquipsiquia.

La taquipsiquia o aceleración de la actividad psíquica, puede ser muy desagradable, ya que produce la sensación de perder el control del pensamiento, desencadenando en ocasiones una verborrea imparable.

¿Qué la causa?

El origen de la taquipsiquia es diverso, puede ocurrir por consumo de estimulantes, por estados de angustia o ansiedad o por sufrir algún trastorno psicológico.

Es propio de algunos trastornos psíquicos o enfermedades mentales. Especialmente lo podemos ver en aquellos trastornos que cursan con crisis delirantes como la psicosis o la manía, es decir, en estados patológicamente eufóricos.

De manera aislada se da sobre todo en la manía unipolar, también puede verse en el síndrome mixto o manía disfórica, donde se presenta con más frecuencia que en el trastorno bipolar en el cual es menos frecuente, aunque en las fases maniacas del trastorno bipolar también puede observarse tanto taquipsiquia como fugas de ideas.

Un término muy usado en la taquipsiquia es el del pensamiento ideofugal, que es característico de la fase maníaca, el paciente pasa de un tema a otro, cada frase tiene más o menos relación con la anterior o con los estímulos que proviene del ambiente.  Son típicos de esta forma de pensamientos tener una gran elocuencia llena de datos a medio camino y una gran falta de autorreflexibilidad que permita detenerse a la persona.

Sin embargo, las asociaciones que hace el paciente no son absurdas no extrañas, están con relación a situaciones del ambiente, al tema que precede el discurso, etc. Por lo que el discurso puede ser perfectamente comprensible.

La taquipsiquia puede evolucionar hacia la fuga de ideas, término usado para designar la taquipsiquia característica de la fase maniaca  y que consiste en el que el discurso ya pasa a ser incomprensible, el pensamiento va demasiado rápido y no tiene relación con el ambiente sino por leyes de asociación pasiva del pensamiento, contigüidad, consonancia y contraste. En casos extremos puede que el pensamiento sea más rápido que el lenguaje y el paciente no pueda articular palabra.

Tratamiento de la taquipsiquia

 Para el tratamiento es básico aprender a controlar nuestra actividad mental, es decir, nuestros pensamientos, para que estos no se pierdan en divagaciones.

Así, los ejercicios de atención son muy recomendables. En ejemplo sería, antes de acostarse, observar la fotografía de una persona que resulte agradable. Observar bien los detalles del rostro, ojos, nariz, boca, intentando memorizar el rostro. Luego, una vez apagada la luz se ha de intentar evocar el rostro de la fotografía.

Una vez realizado el ejercicio varias veces, se deberá intentar evocar la imagen sin necesidad de ver la fotografía. Con la práctica, debería de bastar recrear el rostro para poder recordarla con precisión. Este ejercicio se debería de completar con el rostro de alguien que consideremos desagradable, de esta manera, no forzaremos la concentración solo en aquello que nos gusta.

Este ejercicio de concentración puede ser muy útil para desacelerar el pensamiento, de todos modos, la taquipsiquia es un signo de que algo no funciona con normalidad, por lo que se hace necesario acudir a un psiquiatra o psicólogo clínico para poder realizar una evaluación concreta.

Existen muchas técnicas enfocadas al control mental que pueden ser de utilidad, pero siempre dependerá del tipo de dificultades que se presente. Teniendo en cuenta esto, hay diferentes orientaciones dentro de la psicología que pueden ayudar una vez realizada la valoración y el diagnóstico y descubrir que es lo que está causando el síntoma y ver cómo se puede abordar y modificar.

Fuente: Mónica Leiva


jueves, 31 de marzo de 2022

LAS LUPAS DE NUESTRO UNIVERSO




La teoría de la relatividad general describe la interacción gravitatoria entre distintos cuerpos con masa. Einstein llegó a la conclusión de que la gravedad no es una fuerza, como formuló Newton, sino una consecuencia de la geometría del espacio-tiempo (el modelo matemático que combina el espacio y el tiempo en un único concepto). Un cuerpo con masa deforma el espacio-tiempo formando una curvatura que es mayor cuanto más cerca estamos del objeto. Esta deformación es lo que atrae a los cuerpos entre ellos y provoca que otros objetos tales como planetas, satélites, cometas…..que pasen cerca sigan trayectorias curvas.

Ahora bien, ¿Qué ocurre con la luz? ¿También se puede curvar? Aunque pensemos que la luz viaja en línea recta, no siempre es así. La luz procedente de astros brillantes también se curva alrededor de un objeto con masa. Este objeto masivo que curva la trayectoria de la luz se conoce como lente gravitacional.

Recibe este nombre por tener un comportamiento análogo a una lente óptica, que también desvía los rayos de luz. Como consecuencia, la imagen del astro que observamos en el telescopio está desplazada y distorsionada en comparación a como la veríamos en ausencia de la lente, es decir, si la luz hubiera viajado en línea recta. Por otra parte, se observa también un aumento de la luminosidad de la fuente, dicho de otro modo, vemos el objeto más brillante de lo que realmente es. Esto se debe a que la lente gravitacional también focaliza los rayos de luz al igual que una lupa.

Explorando la parte invisible de nuestro universo

Utilizando las lentes gravitacionales, podemos estudiar las estructuras a gran escala de materia del universo a partir de las distribuciones de galaxias que observamos con los telescopios. Sin embargo, la mayoría de la materia del universo está hecha de materia oscura, un tipo de materia que no emite luz y por lo tanto, no podemos observar directamente. Solamente conocemos su existencia gracias a los efectos gravitacionales que ésta ejerce en la materia visible.


Por este motivo, es muy importante conocer la relación entre la distribución de materia oscura y la distribución de galaxias. Las zonas con mayor densidad de materia oscura atraerán gravitacionalmente materia visible como por ejemplo estrellas, polvo y gas cósmico los cuales formarán galaxias en el futuro. Por el contrario, las zonas con menor densidad de materia oscura podrían no contener galaxias.

Una de las cuestiones más abiertas en la ciencia moderna es el de la naturaleza de la materia oscura. Al tratarse de materia, se pensaba que ésta estaría hecha de partículas. Sin embargo, debido a la ausencia de detecciones directas, los cosmólogos empezaron a buscar alternativas a este problema: la posibilidad de que la materia oscura esté hecha, o al menos parcialmente, de objetos compactos tales como agujeros negros. Las lentes gravitacionales son una herramienta poderosa para corroborar esta teoría. En particular la desviación de los rayos de luz será diferente si éstos atraviesan una zona de  materia oscura hecha de objetos compactos o una zona de materia oscura difusa, es decir, hecha de partículas


Determinando la velocidad de expansión del universo


Desde que se formó el espacio y el tiempo con el Big Bang, el universo no ha dejado de expandirse. De hecho, son muchas las observaciones que demuestran que éste se expande de forma acelerada. La ley de Hubble establece que la velocidad a la que se aleja una galaxia es proporcional a la distancia a la que está, es decir, cuanto más lejos se encuentra una galaxia de otra, más rápido se aleja

Durante el siglo XX una de las preguntas fundamentales de la cosmología fue el valor de la constante de proporcionalidad de la ley de Hubble, o lo que es lo mismo, la velocidad de expansión del universo. Esta constante se conoce como constante de Hubble. Actualmente se estima que el valor está entre 67 y 73 (km/s)/Mpc, es decir, las galaxias se alejan de nosotros a unos 70 km/s por cada megapársec (el pársec es la unidad de longitud que se usa en astronomía. Equivale a unos 3 años luz; un megapársec es un millón de pársecs).

Uno de los métodos para determinar el valor de la constante de Hubble utiliza las lentes gravitacionales. Como se ha explicado anteriormente, una lente fuerte puede producir imágenes múltiples que aparecen de una única fuente de luz. En comparación con una trayectoria de luz recta, las trayectorias de luz en presencia de una lente gravitacional son curvas y por tanto más largas. Esto da lugar a un retraso en el tiempo. 

Dicho de otro modo, las imágenes múltiples que observamos no aparecerán simultáneamente sino que aparecerá una detrás de la otra. Pues bien, se puede demostrar que el retraso en el tiempo de aparición de estas imágenes es inversamente proporcional a la constante de Hubble. Por lo tanto, la velocidad de expansión del universo se puede hallar utilizando lentes gravitacionales.

En resumen, las lentes gravitacionales son uno de los fenómenos más espectaculares predichos por la teoría de la relatividad de Einstein. Su evidencia experimental fue el impulso de esta teoría para ser aceptada por la comunidad científica. Las aplicaciones de este efecto son innumerables ya que no necesita luz para ser observado: desde la observación de materia oscura hasta la detección de exoplanetas, y determinación de la velocidad de expansión del universo. Las lentes gravitaciones se postulan como un campo independiente de la cosmología que se utilizará para responder cuestiones fundamentales sobre nuestro universo.

Por Víctor Boscá Navarro 


                                                                                                   

martes, 29 de marzo de 2022

CUANDO MUCHAS COSAS SALEN MAL……



Cuando muchas cosas salen mal al mismo tiempo, ¿Qué podemos hacer?

¿Estás lidiando con una época en la que todo te va mal? Toma aire, respira profundo y detente. Hay estrategias válidas y útiles que te permitirán transitar con mayor calma, acierto y resiliencia esta situación.

Hay épocas en las que derivamos en una espiral de infortunios y fatalidades. Cuando muchas cosas salen mal al mismo tiempo, es común experimentar cierta indefensión. La mente se bloquea y asumimos en ocasiones que no tenemos control sobre ningún evento. Y es precisamente esa percepción la que deberíamos evitar a toda costa por nuestro propio bienestar.

Algo que siempre deberíamos asumir es que los ciclos de “mala suerte” existen y son algo normal. No debemos atribuir a tales circunstancias una explicación sobrenatural o mágica. Evitar la clásica filtrada catastrofista, esa en el que el cerebro se focaliza únicamente en los problemas y deriva en el pesimismo crónico, es casi una prioridad.

Son muchas las personas que han sobrevivido y afrontado con éxito estos eventos tan impactantes. Experiencias como perder el trabajo, sufrir el abandono de la pareja, lidiar con problemas económicos y hasta de salud son algunos ejemplos de todas esas cosas que, de pronto, pueden suceder en un mismo momento temporal.

Estrategias que podemos usar cuando muchas cosas salen mal al mismo tiempo.

Cuando salen muchas cosas mal al mismo tiempo, nadie puede no debe infravalorar nuestra realidad personal. De nada nos servirán mensajes vacíos como “eso no es nada”, “tienes que ser más optimista” o “no te preocupes, yo he pasado por cosas peores y todo pasará”. No podemos menospreciar la experiencia de cada persona ni asumir que todo se resuelve con actitud positiva.

Bien es cierto que la actitud y el tener esperanza son aspectos decisivos, pero no suficientes. Ante la adversidad y los eventos negativos persistentes, se necesitan adecuados recursos y habilidades de afrontamiento.

Es más, un trabajo de investigación de la Universidad del Suroeste de China advierte de algo importante. No todo el mundo presenta una adecuada resiliencia psicológica, con la que adaptarse y responder al estrés y la adversidad.

Sería necesario que todos desarrolláramos desde edades tempranas habilidades tan básicas como el pensamiento flexible, la resolución de problemas y el afrontamiento emocional. Porque cuando el destino se nos torna caótico y aflora el miedo, es necesario amarrarnos a una mente más hábil, serena y enfocada en soluciones.

Todas tus emociones son válidas, aceptar para afrontar

Decepción, rabia, tristeza, angustia y hasta miedo. Cuando muchas cosas salen mal es normal y permisible sentirnos abrumados. Nadie, ni nosotros mismos, podemos invalidar o infravalorar lo que sentimos. Nadir es menos competente o válido por experimentar estrés y ansiedad, puesto que no deja de ser una respuesta normal ante una situación anormal.

Por tanto, el primer paso es ser compasivos con nosotros mismos y dar validez a toda emoción sentida. El segundo paso es no dejarnos secuestrar por dichos estados emocionales. La clave está en aceptar lo que sentimos y después aplicar en enfoque flexible y proactivo para buscar soluciones en lugar de quedar bloqueados.

Céntrate sobre aquello sobre lo que si tienes control

Hay eventos que escapan por completo a tu control. No puedes lograr que tu pareja vuelva contigo si ha dejado de amarte. No puedes controlar las crisis económicas, determinadas enfermedades o que ciertas personas actúen como lo hacen.

Ante estas cosas solo cabe una opción: aceptarlas.

Sin embargo, si puedes controlar tu reacción y actuación ante cada evento. Puedes mantener la templanza, mirar las cosas con perspectiva y pensar en qué soluciones puedes aplicar ante cada desafío que se te presenta.

Cuando muchas cosas salen mal al mismo tiempo, debes establecer prioridades

Cuando las fatalidades o infortunios se suceden unos a los otros, no hay que dejarse llevar por el pánico. A veces, la angustia intensa nubla nuestra mente y, entonces, empiezan aparecer más eventos negativos. Como bien hemos señalado, lo más importante es regular nuestras emociones para que nuestros pensamientos estén a nuestro favor y no en nuestra contra.

Decimos esto por un hecho evidente: en el momento en que nos pasan varias cosas negativas, hay que establecer prioridades. ¿Qué requiere ahora mismo toda nuestra atención? ¿Qué debería resolver y qué debería dejar pasar? Hacernos una lista y meditar en esas variables es algo esencial.

Pedir ayuda es una estrategia inteligente y necesaria

Cuando muchas cosas salen mal al mismo tiempo, hay que asumir que a veces nosotros no podemos con todo. Es vital poder apoyarnos en personas válidas capaces de darnos confort, ayuda y comprensión sin juzgarnos.

Nada es tan enriquecedor como compartir nuestros miedos y ansiedades con alguien y aliviar cargas para, de pronto, ver las cosas con nuevos enfoques.

El ciclo de la negatividad se romperá con soluciones innovadoras

Cuando muchas cosas salen mal al mismo tiempo, hay que aplicar un nuevo enfoque mental. Algo debe cambiar en nosotros para poder afrontar ese conjunto de desafíos que tenemos por delante. No podemos emplear los mismos esquemas de pensamiento que aplicábamos cuando los problemas sucedieron.

Es momento de desarrollar una perspectiva más proactiva e innovadora que nos permita mejorar las cosas ahí donde sea posible, y aceptar esas otras sobre las que no podemos hacer nada. Solo una mente flexible puede encarar todas esas variantes complejas que, en ocasiones, atascan nuestro bienestar.

Por último, y no menos importante, recordemos siempre que ningún momento difícil dura para siempre. LA vida son épocas y, efectivamente, algunas tienen el sabor de la adversidad, pero en nuestras manos está transitarlas del mejor modo posible.

 Fuente Valeria Sabater

domingo, 27 de marzo de 2022

¿QUÉ SON LAS EXPECTATIVAS?



“Las mejores cosas de la vida son inesperadas porque no teníamos expectativas”, Dijo Eli Khamarov, y no le faltaba razón. La felicidad suele ser proporcional a nuestro nivel de aceptación e inversamente proporcional a nuestras expectativas.

Las expectativas están presentes en nuestro día a día, acechándonos con su  carga de ilusiones y pretensiones. Pero cuando no se cumplen –algo que puede ocurrir a menudo- resbalamos hasta caer en el agujero de la frustración, el desengaño y la desilusión.

¿Qué son las expectativas? Su significado.

Las expectativas son creencias personales sobre los sucesos que pueden ocurrir – o no. Son suposiciones de cara al futuro, anticipaciones basadas en aspectos subjetivos y objetivos. De hecho, las expectativas se desarrollan a partir de una compleja combinación de nuestras experiencias, deseos y conocimiento del entorno o de las personas que nos rodean.

Las expectativas varían desde una pequeña posibilidad de ocurrencia hasta una ocurrencia casi segura. Algunas expectativas tienen un carácter automático ya que están alimentadas fundamentalmente por nuestros deseos, ilusiones y creencias, por lo que las alimentamos sin ser plenamente conscientes de su origen y sin contrastar cuán realistas son.

¿Cuáles son las funciones de las expectativas?

La principal función de las expectativas es prepararnos para la acción. Si nos anticipamos mentalmente a lo que pueda ocurrir, podemos preparar un plan de acción para que la vida no nos tome por sorpresa. De hecho, la mayoría de nuestras decisiones no se basan exclusivamente en los datos objetivos –como nos gusta creer- sino en las expectativas que albergamos sobre los resultados de esas decisiones.

Eso significa que cada decisión es, de cierta forma, un acto de fe. Detrás de cada decisión se esconde la confianza en que nuestras expectativas sobre las consecuencias de nuestra elección ocurrirán. El problema es que esperar que algo suceda no hará que suceda, de manera que cuando las expectativas son poco realistas pueden terminar jugándonos malas pasadas y, en vez de ayudarnos a prepararnos mentalmente, nos abocan a la frustración.

Si creemos que el simple hecho de albergar ciertos deseos, hará que ocurran, estamos alimentando un pensamiento mágico y sentando las bases para la decepción. Todos hemos alimentado expectativas en ciertas circunstancias poco realistas, como estas:

La vida debería ser justa. La vida no es justa, a las “personas buenas” les suceden cosas malas. Esperar que podamos librarnos de los problemas y dificultades solo porque somos “buenos” es un ejemplo de expectativa poco realista que solemos alimentar.

Las personas tiene que entenderme.  Todos sufrimos en cierta medida el Efecto del Falso Consenso, un fenómeno psicológico según el cual solemos pensar que un gran número de personas piensan como nosotros y que tenemos razón. Pero no siempre es así, cada quien tiene su punto de vista y no tiene que coincidir con el nuestro.

Todo saldrá bien. Es una frase que nos decimos a menudo para infundirnos confianza, pero lo cierto es que si no nos aseguramos de que las cosas salgan bien poniendo manos a la obra, nuestros planes podrían torcerse en cualquier momento.

La gente debería comportarse bien conmigo. Esperamos que las personas sean amables y estén dispuestas a ayudarnos, pero no siempre será así. A algunas personas no les caeremos bien y a otras simplemente no les importamos. Debemos asumirlo.

Puedo cambiarlo. Solemos pensar que podemos cambiar a los demás, una expectativa bastante común en las relaciones de pareja. Pero lo cierto es que el cambio personal debe provenir del interior, de una motivación intrínseca. Podemos ayudar a un persona a cambiar, pero no podemos cambiarla.

Las ventajas de dominar tus expectativas

Asumes la responsabilidad por tus decisiones

Las expectativas no son hechos, son simples probabilidades, comprender esta diferencia, que no es meramente terminológica, nos permitirá tomar las riendas de nuestra vida. Eso significa que, si deseas que ocurra algo, debes asumir una actitud proactiva y dar los pasos que sean necesarios para que ese deseo se convierta en realidad, no esperar pacientemente a que los demás adivinen qué quieres o esperas de ellos.

Las personas que no se sientan a esperar a que los demás cumplan con sus expectativas, sino que luchan por lo que quieren, no suelen adoptar el papel de víctimas o mártires, sino que se encargan de hacer que las cosas sucedan.

Separas tus deseos de tus deberes

La mayor parte del tiempo funcionamos en piloto automático asumiendo la “mentalidad de la manada”; es decir, nos dedicamos a cumplir con nuestros deberes. Sin embargo, los deberes no son más que las expectativas que nos han impuesto los demás, ya sea la familia o la sociedad.

Cuando no cumplimos nuestros deberes, nos sentimos culpables. Pero si cumplimos con ellos esperamos una recompensa y cuando esta no llega, nos enfadamos y desilusionamos. En cualquier caso, siempre llevamos las de perder porque estamos inmersos en un estado emocional negativo permanente. Sin embargo, deshacernos de nuestras expectativas también implica comprender que no necesitamos satisfacer las expectativas de los demás. Y se trata de un proceso liberador a través del cual entras en contacto con tus verdaderos deseos y pasiones, que son dos ingredientes fundamentales para lograr lo que te propones en la vida.

Disfrutas más del presente

No cruces el puente hasta que no llegues a él”, aconseja un refrán inglés. Necesitamos comprender que las expectativas están conformadas por retazos del pasado, que nos han servido para realizar la predicción, y por deseos para el futuro pero no contienen ni una pizca de presente, que es lo único que realmente tenemos. Las expectativas sin acción solo sirven para encerrarnos en la trampa del futuro, nos limitan al papel del ajedrecista que está sentado a la espera del movimiento de su adversario, mientras por su mente pasan todas las posibles jugadas para contraatacar.

Además, a menudo las expectativas se convierten en unas gafas que nos impiden ver el mundo con claridad. Al esperar algo, podemos desaprovechar otras oportunidades, como si estuviéramos en el andén de una estación esperando un tren que nunca llega y, mientras tanto, dejamos que los otros se marchen. Al contrario, tener expectativas realistas nos permite vivir en el presente, construirlo y aprovechar las oportunidades que este nos brinda.

¿Cómo ajustar las expectativas?

Controla la mente expectante. En el budismo se hace referencia a la “mente expectante” para referirse a aquellas personas que esperan algo, pero no ponen manos a la obra para lograrlo. Desde esta óptica, las expectativas serían tan inútiles como una danza india para llamar la lluvia. De hecho, son contraproducentes porque cuando no se cumplen, solo sirven para generar dolor y sufrimiento, irritación y tristeza. ¿La solución? Controlar esa mente expectante. Podemos lograrlo abriéndonos más a la incertidumbre y al discurrir de la vida, viviendo las situaciones sin anticipar un resultado.

Diferencia las expectativas realistas de las poco realistas. Las expectativas nos ayudan a prepararnos para el futuro, por lo que podemos usarlas a nuestro favor, solo necesitamos aprender a diferenciar las expectativas realistas, esas que tienen grandes probabilidades de convertirse en realidad, de aquellas poco realistas que se basan casi exclusivamente en nuestros deseos. Debemos tener en cuenta que “las expectativas poco realistas son resentimientos premeditados”, como dijera Steve Lynch, ya que existen grandes probabilidades de que no se cumplan. Esperar que una persona haga algo a nuestro favor que vaya en contra de sus intereses es poco realista. En cambio, esperar que esa persona haga algo a nuestro favor que también le favorece es una expectativa más realista.

Comunica tus expectativas. Creer que una expectativa no verbalizada nos traerá lo que deseamos es un pensamiento mágico y poco realista. En realidad, es muy probable que una expectativa no expresada no se cumpla. Por tanto, si esperamos algo de los demás, no debemos esperar que nos lean el pensamiento, lo mejor es comunicar nuestras expectativas, explicarles lo que deseamos y conocer su disposición para ayudarnos.

Prepara un plan B. Comunicar nuestras expectativas no siempre es suficiente para que estas se hagan realidad. Entre nuestros planes y su consecución influyen muchos factores que escapan de nuestro control, por lo que lo más inteligente es tener preparado un plan B. Como dijera el escritor Denis Waitley: Espera lo mejor, planea para lo peor y prepárate para sorprenderte”. Esa es la actitud.

Fuente: JENNIFER DELGADO SUÁREZ